Titulo: White Vampire

Pareja: Varios Oc x Harry Potter- Sirius Black x Remus Lupin - Draco Malfoy x Charlie Weasley - Luna Lovegood x Neville Longbotton - Weasley Twins- Severus Snape x Lucius Malfoy- Cedric x Fleur

Clasificación: T Pendiente Puede que cambie

Advertencias: Esta historia contiene chico x chico, Oc, Criatura, Poderoso Harry, Neutral Harry, Buen Draco, Insesto (Weasley Twins), Buen Snape, Buen Lucius, Manipulador Albus, Mas controlado Voldemort, Menor uso de Violencia, Lenguaje y Violación (No descrita).

A/N: Harry Potter o sus personajes no me pertenece sino los personajes que no reconozcan (mas conocidos como OC)

...: Parsel:...

...|Vampirico|...

"Pensamientos"

-Habla-

-Otro idioma-


-Bosque Prohibido-

Sirius sonrió caninamente cuando pudo ver el castillo, al fin habia llegado a Hogwarts, solo tenía que esperar el momento correcto para entrar y coger a Peter, matarlo y llevarlo al ministerio, nadie lo acusaría de matar a la rata después de todo los accidentes pasaban, se acercó mas cuando un olor muy conocido le hizo parar, el dulce olor a chocolate mesclado con la esencia de su alfa, se tensó al comprender lo que pasaba, Remus estaba en el castillo, Remus podía olerlo… Remus podría arruinar todo, trato de correr, esconderse pero los sentidos de un hombre lobo más la velocidad eran dos armas letales, en poco tiempo se encontró acorralado por su antigua pareja, con una varita en el cuello y hermosos ojos ámbar mirándole con desprecio.

-¿Qué haces aquí?- le dijo peligrosamente.

Sirius dio un suspiro mental al verlo alejarse unos pasos dejándole cambiar a su forma humana pero cuando termino de cambiar se encontró de nuevo contra el árbol, con una gran mano en su garganta y una varita apuntándole al corazón.

-¡No fui yo Remus!- le dijo desesperando- Fue Peter, la rata, la maldita rata era un traidor, vendió a Lily y a James ¡Esta vivo!

-¡Mentiras!- le grito aguantándole mas fuerte- ¿Por qué?... ¿P-Por qué me traicionaste Sirius? –Sirius negó con la cabeza tratando de aflojar la mano del que alguna vez fue su amante, no podía aguantar los ojos de su sumiso mirándole tan tristes, llenos de dolor y soledad.

-Está vivo ¡Weasley! ¡La rata del menor de los Weasley, Remus! ¿No te parece conocida? ¿Tu lobo te lo dice verdad? ¿Un olor familiar en el castillo? Un olor que no debería de estar…

-Entonces… ¿No me estoy volviendo loco? –murmuro para sí mismo pensando las veces que el menor de los Weasley se le ha acercado y de momento el olor a Peter llegaba a sus sentidos, en los pasillos y a veces en su recamara pero nunca encuentra nada, pensó estar loco, que al fin lo habia perdido, desde hace una semana pensó que volver habia sido un error, que volver solo lo volvería más loco de lo que estaba pero ahora Sirius le decía eso y las cosas tenían sentido, porque puede oler a Peter, Ron dando una esencia que no es la suya, como es que ese olor está en su recamara, el maldito habia estado ahí, recordaba cuando Peter se convertía en una rata y plantaba bromas en los camerinos de los maestros, las grietas eran suficientemente grandes para el poder entrar y dejarlas… entonces Sirius no era culpable… su pareja, su amante, la persona por la que lloro sangre no era culpable, era inocente…

-Remus…Remus necesito atraparlo pero necesito ayuda.

-Hay que crear confusión entre los maestros, Minerva es la mejor para esto, estoy seguro que si arreglamos una clase y de damos pistas de esto, ella… ella se dará de cuenta.

-Tendremos ayuda- dijo decidido- tengo amigos que están buscando mi inocencia, presionando al Ministro para que me dé un juicio justo pero no puedo dejar a esa rata ahí, no cuando Harry está dentro del castillo.

-¿De qué hablas? Harry pidió refugio a los vampiros- le dijo confundido.

-¡Diablos!- dijo pateando el árbol- jugo con tu cabeza también… ¿Creí que los Lobos tenían inmunidad?

-Moony no deja que me lean la mente Sirius pero… pero no pudo evitar que alguien bloquee mis recuerdos ¿Qué está pasando?

-¿Qué recuerdas la noche donde Lily y James murieron?- dijo con cuidado-Moony recuerdas que estuvimos juntos a noche anterior al ataque.

-¿De qué hablas? No llegaste la noche antes y al despertar estaba solo en la cama, decidí quedarme y nunca llegaste a dormir al próximo día hubo una reunión y Dumbledore nos dijo que Harry estaba bien pero… pero Lily y James no…- coge aire- me saco aparte y me dijo que Harry estaba bien, que estaba a salvo, con una familia que lo cuidaría, que Lily habia planeado todo a última hora y ni siquiera James lo sabía, que me necesitaba escondido por si empezaban a atacar a la orden y… y el tiempo paso tan rápido… casi doce años lejos…no me di de cuenta.

-No te puedo decir mucho Remus, solo que Harry está bien, en el castillo vampírico-dijo con precaución- los dementores me dejaron mal Remus…a veces olvido cosas y mi mente crea otras…

-Lucharemos esto Sirius, lo lucharemos ya verás- le dijo para abrazarle, oh, cuanto necesitaba abrazarlo de nuevo, tenerle entre sus brazos, cuando todo terminara lo tendría de nuevo, tendría a su Sirius.

-Ve al castillo por favor y yo buscare a Peter- le dijo con calma-No le digas a Albus, el… el posiblemente trate de arreglar esto y termine enredando todo.

-Si eso es lo que quieres- murmuro no convencido pero era verdad, Albus a veces podía enredar todo sin darse de cuenta- Ten cuidado Sirius por favor- murmuro dando unos pasos hacia tras- Severus… Severus ha estado muy cambiado el podría ayudarnos…

-No confió en el pero… pero si nos ayuda a dejarme libre y a recuperar a Harry entonces dile- Sirius miro al hombre que amaba irse dejándole solo, se dejó caer quedando recostado del tronco del árbol- lo lamento Moony, no quería mentirte pero… pero si alguien jugo con tus memorias entonces… entonces no puedo dejarte saber la verdad… no hasta que te tenga lejos de ese hombre… -dio una última mirada hacia el castillo para volver a su forma canina y correr a través del bosque.


Minerva McGonagall podía ser llamada de muchas formas, una de ellas era estricta, demonio de tarea entre otros más pero cuando algo la hacía sentir insegura no salía de su cabeza hasta que no se aclarara, los dos reyes, uno en específico la hacía sentir algo que ella no podía definir… era como si lo hubiera visto en otra parte, al principio pensó que era algo tonto pero ahora, dos meses de verlo en clases algo se le hacía claro.

Ese niño estaba escondiendo algo.

Su forma de ser era muy especial, era… era una persona compresivo, amable, posiblemente ingenuo pero también era calculador, escurridizo, ambicioso y con un muy mal temperamento, de una manera le recordaba a un chico en especial, sus cara, sus forma de ser, era tan parecía a él.

A Harry James Potter.

Ella se habia mantenido sus sospechas para ella misma, no quería molestar a los dos vampiros ni tampoco quería revelarle a nadie que posiblemente Harry hubiera venido este año a Hogwarts, por ahora observaría al chico con paciencia, se acercaría a él, ganaría su confianza y luego le preguntaría, no quería asustarlo o por lo menos perder su única conexión con Harry.

Solo… eso no podía pasar.

Ella amaba a Harry, desde que lo vio por primera vez lo considero su nieto, como también habia considerado a los moderadores y a Lily sus hijos e hija, la muerte de la pareja a ella también le habia dado muy fuerte, la traición de Sirius fue otra bomba que la dejo decepcionada además la muerte de Peter, fue muy fuerte para ella, perdió a cuatro chicos que consideraba sus hijos en tan poco tiempo, habían sido tan jóvenes, James habia entrado al programa de Auror junto a Sirius, Remus lamentablemente habia quedado fuera por su problema pero habia decidido entrar a la orden, tratando de sacar a los lobos de la guerra, Peter habia estado demasiado de ocupado cuidando a su madre enferma para terminar su carrera pero los ayudaba cuando podía en la orden y Lily habia aceptado ser la aprendiz de uno de los mejores duelistas y Maestro de creación de encantamientos, James y Lily se habían quedado unidos y luego poco después de terminar por completo sus estudios se casaron… un año después Harry James Potter llego al mundo, bríndale a sus padres una nueva razón para luchar, ella pensó que Harry habia traído un poco de luz a Sirius pero al parecer eso no paso, Sirius traiciono a los Potter, Voldemort mato a Lily y James, Sirius mato a Peter además de doce Muggle… lo que quedaba de ese grupo de bromistas era Remus, el pobre hombre no supo a donde recurrir cuando Albus le negó la custodia de Harry, tres días después de la pelea entre los dos magos Remus Lupin desapareció del mapa, ella no lo culpaba, perder a los que tu considerabas familia, ser traicionado por el hombre que amas y perder al pequeño que era lo único que te quedaba fue fuerte para Remus… como también lo fue para ella.

Solo esperaría un poco más para acercarse al chico, quería saber cómo estaba Harry, si era feliz, tenía buenas calificaciones, un buen cuarto, tres comidas al día…posiblemente… alguien que le haya llamado la atención, una chica linda o un chico apuesto, alguien al quien cuidar o ser cuidado, a ella de verdad no le importaba si era mujer o hombre mientras Harry estuviera feliz.


Un par de gemelos idénticos caminaban por los pasillos con una sonrisa, desde el comienzo de clases, cuando empezaron a usar el mapa para vigilar a los Gryffindor se dieron de cuenta de un nombre del que no se habían dado de cuenta antes, ellos estaban seguros que no habia un Peter en el año de su hermano y mucho menos uno que durmiera junto a él.

Les habia preocupado.

Ron sería un idiota, no un buen amigo y muchas cosas más pero seguía siendo su hermano menor y era su deber cuidarlo, los dos gemelos habían estado investigado y lo que habían encontrado solo les provoco más preocupación, ya no por su hermano sino por cierto chico vampiro, mas especifico uno con alas blancas estaban en peligro. Estaban agradecidos de que el chico se fuera de Hogwarts por ese tiempo de vacaciones, sería mucho más fácil capturar a la rata que corría por todo el castillo, claro que necesitarían ayuda y ellos sabían a quien recurrir.

-¿Jóvenes Weasley? ¿Qué hacen fuera de vuestras camas? –dijo Minerva sorprendida al ver a sus dos antiguos leones en su puerta.

-Profesora McGonagall- dijo Fred con una sonrisa- venimos a pedir de vuestra ayuda.

-¿Ayuda?

-Madame tenemos a cierta rata corriendo por el castillo- la mujer trata de hablar pero George levanta su mano para pararla- y es una persona que debería de estar muerta desde hace casi doce años… después de todo lo único que quedo de ella fue solo un dedo.

La mujer palideció drásticamente al entender lo que los dos gemelos querían decir, la única persona que habia muerto y solo habia sobrado un dedo habia sido el… ¡Oh Merlín!

-¿Tienen pruebas de vuestras acusaciones?

-Madame, madame, madame le presentaremos nuestro secreto-

-El arma que nos ayudó a llegar a ser los famosos bromitas de Hogwarts- los dos gemelos sonrieron maliciosamente, sus ojos brillando con seriedad, decisión y un toque de maldad que ella decidiría ignoral.

-Los escucho- cuando la pintura se cerró dejando a la mujer y los dos chicos dentro el futuro de cierta persona se selló para siempre.

Esa noche se formó la alianza entre una leona muy furiosa y dos serpientes muy manipuladoras…

La rata no sabría lo que lo golpeo.


Tempest sonrió al ver la estación, a su lado estaba Hydrus, al frente estaban Draco, Theo y Pansy, los tres chicos eran los más cercanos a él y no habían querido dejarlo solo. Si alguien le hubiera dicho que las tres serpientes se convertirían en sus mejores amigos él se hubiera reído en la cara del idiota que le dijo algo tan estúpido pero ahora sentado junto a ellos podía sentirse seguro, eran amigos de verdad, a diferencia de muchos de los que quisieron ser su amigo en el pasado solo por un título las tres serpientes eran diferentes, posiblemente algún día los llamaría familia…familia…era irónico, habia pasado de no tener a nadie a tener dos padrino, cuatro hermosos sobre protectores príncipes vampíricos como prometidos y amigos de verdad, bueno habían amigos de verdad en su pasado pero todavía no sabía que tan leales eran esos amigos, el sabía que los gemelos eran leales, que Neville posiblemente lo era también pero no estaba seguro. Neville habia sido ese alguien que a diferencia de todos lo miraba a él, que fue capaz de mirar a través de la máscara, sin pedir nada a cambio lo habia escuchado, le habia ayudado a sacar a esos monstruos que le carcomían el alma, él nunca hubiera podido superar segundo año sin Neville, todos lo miraban como lo miraban sus tíos, con desprecio, odio, asco, esas miradas habían despertado viejos monstruos, demonios que el habia enserado al enterarse que no era una abominación, que era un mago, sus padres lo amaron y habían personas que lo querían, la primera vez que entro al mundo mágico no lo entendió pero con el paso del tiempo entendió que las personas tenían expectativas de el por qué su padre era esto y su madre era aquello, nadie quería ver en lo que se podía convertir Harry… solo Harry. Todos querían ver al niño que era la copia de carbón de su padre con los ojos de su madre, que era un bromista y un bastante problemático, querían ver a un niño valiente, un chico que arriesgaría ciegamente su vida por salvar a otros, así lo hizo pero por dentro el miedo le carcomía, dentro de el habia un niño pequeño asustado de las cosas que habia enfrentado, que habia vivido y pasado, asustado de ese mundo al que pertenecía pero tenía expectativas, tenía una vida formada para el… una vida que él no quería seguir, a veces pensaba regresas al closet que fue su hogar por casi once años, ese lugar oscuro que su tío y tía no entraban por asco, ese lugar pequeño donde nadie sospecharía que él estaría.

-Tempest es hora de bajarnos- el mencionado sacudió levemente la cabeza para sonreírle a su prometido.

-Claro, ya estoy ansioso de ver a los demás.

-¿Oh? Jamás te tome como el tipo que le gustaban hacer cositas sucias Tempest-dijo juguetonamente Theo con una sonrisa, los otros tres rieron al ver la cara del chico cambiar de color.

-¡Theo! Sabes que no es eso…

-Vamos, vamos, no seas tímido pequeño príncipe todos sabemos que es lo que quieres- esquiva un golpe a la cabeza- vamos mira, ya te estas poniendo agresivo lindo, lindo Tempest… espero que ellos puedan contigo- esquiva otro más, esta vez al estómago.

-¡Eres un idiota!

-Vamos Tempest sabes que lo dice en broma- le dijo Hydrus dándole un beso a la mejilla a su prometido.

-No- vira la cabeza para luego empezar a reír al igual que los demás.

La plataforma estaba llena como siempre, padre recibiendo a sus hijos con grandes sonrisas, besos y abrazos, muchos se mantenían lejos de donde estaban los otros tres príncipes vampíricos, estos acompañados de dos muy atemorizantes guardaespaldas, cerca de los príncipes estaban los padres de niños de casas oscuras tan serios como siempre.

-¡Tempest! –Gritaron los gemelos lanzándose encima del más pequeño abrazándole- te extrañamos tanto.

-Me lo imagino- murmuro con una sonrisa- es un gusto verlos Eridanus, Equuleus.

-Es un gusto verte en buena salud Tempest- dijo cordial y serio como siempre Corvus- ¿Has pasado un buen semestre?

-Sí, las clases son geniales y quitando a los dementores el lugar es hermoso, han habido algunos tropiezos….

-Una chica muy manisuelta- murmuro Draco con una pequeña sonrisa.

-Ella se lo busco.

-Claro que lo hizo, le puso las manos encima a tu hombre.

-¡Exacto! Soy muy posesivo con lo que creo mío y Hydrus es mío-Corvus miro a Hydrus sin entender pero el oji vino negó con una pequeña sonrisa, más tarde les diría.

-Eres tan adorable cuando entras en modo posesivo –dijo Pansy sonriendo – para ti la mitad de los Slytherin son tuyos.

-Son mis vampiritos, mis niños y que tema quien les haga daño- mira a los primeros y segundos años de varias casas que estaban con sus padres- sin importar quien les haga daño.

-Por eso es que cada carta y gritador que le llegaba a los gemelos de momento era prendida en fuego cuando llegaba… convenientemente nunca pudieron leer esas cartas que venían de parte de su madre- dijo Theo con una sonrisa- pena, oh que pena.

-¡No se burlen de mí!

-Draco- dijo Lucius interrumpiendo al grupo, detrás de el estaban los padres de varios de sus amigos- ¿No nos presentaras?

-Claro padre- dijo el rubio acobardándose un poco- padre, este es Harrison Tempest Asca prometido de Hydrus Shadox - mira a los dos vampiros- él es mi padre, Lord Lucius Malfoy.

-Un gusto Lord Malfoy-dijo Tempest con una sonrisa- Draco me ha contado grandes cosas sobre usted.

-El gusto es mío príncipe vampiro- dijo con una sonrisa- he oído cosas sobre ti también.

-¿Oh? Espero que sean cosas buenas, odiaría que se llevara una mala impresión sobre mí después de todo lo peor del mundo es tener una impresión errónea de alguien.

-Tiene toda la razón.

-Oh donde están mis modales, Lord Malfoy, él es Corvus Shadox, los gemelos son Equuleus y Eridanus Shadox mis prometidos y reyes de Vampiria.

-Es un gusto verlo de nuevo Lord Malfoy ¿Cómo está el Ministro? ¿Siguiendo mi consejo no es asi?- dijo Corvus con una sonrisa de superioridad.

-Está muy ocupado estos días gracias a muy buena sugerencia- dice entre dientes- estas personas acompañándome son Lady Victoria Zabini madre de Blaise Zabini- señala a la mujer de piel morena, pelo color negro y ojos verdes quien asintió con una sonrisa- Lord Marcus Nott y Lady Marie Nott padres de Theodore Nott- la pareja asiente también- y finalmente Lord Patrick Parkinson y Lady Sofía Parkinson padres de Pansy Parkinson.

-Es un gusto conocerlos a todos- dijo con una sonrisa media falsa Tempest, la mitad de ellos eran realmente leales al señor oscuro además de tratar como escoria a sus hijos.

-El placer es nuestro Heredero Asca- dijo Lady Zabini pero su mirada estaba posada en Corvus- y un placer conocerlo a usted también heredero al trono Shadox.

-Igualmente Lady Zabini-La mujer le sonrió coquetamente, Draco, Blaise y Theo se miraron sabiendo lo que la mujer estaba buscando al mirar al heredero de la corona, Blaise perdería su padre…de nuevo pero posiblemente perdería a su madre también, era una pena y a Blaise le dolería tanto que ya podía sentir como la tristeza lo invadía.

Para ninguno de ellos era secreto su vida en casa, los Parkinson querían casar a su hija con un hombre muy influente y rico que le llevaba a su hija cuarentaicinco años a cambio de que este se uniera al señor oscuro cuando este volviera a alzarse, Nott no eran mejores, desde que se dieron de cuenta que su hijo le gustaba su mismo bando planeaban como convertirlo en la zorra personal de Voldemort, Malfoy posiblemente tenía ese mismo plan para Draco y la Lady Zabini no habia dejado que su hijo disfrutara su infancia cuando este empezó a ser entrenado en la profesión de su madre, casarse, asegurarse de tener el dinero y luego matar, la mujer no tenía escrúpulos cuando dejo que sus esposos maltrataran su hijo.

-Es un gusto conocerlos a todos pero nosotros debemos retirarnos –dijo Corvus notando la tensión en los hombros de Tempest, el chico se estaba deteniendo de gruñirle o hasta atacar a Victoria Zabini al frente de tantas personas- muchas cosas que hacer y poco tiempo para hacerlas.

-No olviden contactarme-no duden en avisarme se algo pasa fue lo que no se dijo pero los cuatro jóvenes asintieron.

-Te enviaremos cartas cada vez que podamos- dijo Draco mientras que los otros tres asintieron.

-Nos veremos en el comienzo de clases Tempest- dijo Theo con una pequeña sonrisa, el peli negro asintió con una sonrisa para retirarse junto a sus prometidos, al pasar por el lado del mayor Malfoy no pudo evitar gruñir levemente.

-Si me llego a enterar que le has hecho algo a Draco, prometiéndole a tu amo Lord Malfoy, te aseguro que Lady Malfoy quedara viuda- le susurró casi inaudible pero cuando el hombre se tensó sonrió maliciosamente- solo te estoy advirtiendo que cuido a los que quiero como míos y Draco ciertamente es mío.

-¿Es una amenaza? –pregunto aguantando con más fuerza el mango de su bastón.

-No Lord Malfoy, no es una amenaza sino una promesa que pienso cumplir- sonríe- que pase un buen día Lord Malfoy.

Draco no pudo evitar admirar más a su amigo al verle desaparecer, nadie, absolutamente nadie que posiblemente no fuera el Lord Oscuro habia hecho a su padre palidecer de esa manera y temblar de temor, miro a los demás chicos con una sonrisa y ellos entendieron muy bien lo que quiso decir, Draco Malfoy ya no dudaba sino que ya sabía en que el lado de la guerra estaría, no sería en el lado de Albus Dumbledore ni tampoco en el lado del Lord Oscuro sino en el lado del Príncipe Asca y ahora solo faltaban ellos ¿Estaban en con él o en contra?

Sus vidas, sus futuros estebarían en juego sino decidían bien.