•Personajes son de Meyer :D La historia es mía•
Maldita consecuecia
Conversaciones de todo tipo
–Leah, no tuve opción, me cerraste la puerta en la cara –me sujetó de los brazos con mirada de cachorrito, pero me liberé de su prisión, ¡Estaba loco!
–¡Suéltame! Cualquier excusa que tengas no es aceptable, ¡No puedes ir besándo a la gente así como si nada! –Tenía la mano extendida y lista para golpear en cualquier momento, no me haría responsable de las consecuencias.
–Si no fueras tan ruda y mal educada te lo hubiera explicado de otra forma –protestó.
Mi mandíbula quedó colgando con un montón de palabras hirientes, porque dos segundos después de oír su nueva excusa, un puño se avecinó directo en su cara, y no estoy hablando del mío. Jacob echaba humos, hasta que dos enormes lobos se clavaban los colmillos frente a mi casa. Quise entrometerme entre el par de tarados, pero recordé que ya no soy licántropa, demonios.
–¿Quieren detenerse? ¡Esto es ridículo! –les grité haciendo gestos con las manos, parecía toda una loca– ¡Se ven como un par de imbéciles!
Era inútil, nada de lo que gritara los detenía ¿Acaso querían que me pusiera a llorar? Pues bien, que sigan con su pelea, de todos modos Paul se merece una buena tunda. Cerré la puerta y me senté en el sofá con los brazos cruzados y el ceño fruncido.
–¿Te pasa algo? –Seth salió de su escondite.
–A mi nada, es solo que Paul y Jacob está intentando matarse ahí afuera –le respondí como si fuera lo más normal de la vida– Ya que el susodicho explosivo se atrevió a besarme.
–Ese Paul, le dijimos que no se te acercara con intenciones diferentes –se le escapó, y creo que lo mantenían como un secreto– No debí decir eso –se corrigió a él mismo.
–¿Intenciones diferentes? ¡Exijo saber que mierda esta pasando!
–Creo que Paul es que debe explicarte todo esto.
–Bien, entonces esperaré a que terminen su espectáculo.
Seth solo suspiró y se marchó a su habitación. Esperé inmóvil a que se dignara a traer su trasero para poder poder patearlo hasta cansarme, luego de una charla emocional que terminaría en alguien decepcionado y en alguien echando humos por las orejas. Oh sí, me refiero a mí. Cinco minutos, los gruñidos aún se escuchaban, diez minutos, alguien se torció una pata, veinte minutos, me aburrí y encendí la televisión.
Finalmente los dos entraron, ambos estaban a una palabra de volver a explotar. Le di una mirada asesina a Paul, pero el solo se paró frente a mi ignorandola.
–Lo siento –masculló mirando a Jacob de reojo– Pero todo esto tiene una explicación.
–Te escucho.
–La cosa es –se sentó junto a mi. Un gruñido salió proferido del pecho de Jacob– que me gustas.
Con que le gusto al malhumorado, esto es una verdadera comedia. Ni en mil años creí que le gustaría a un ser de la manada, siempre pensé que me veían como la arpía odiosa o la mala del cuento. ¿Será por algo superficial? Eso podría ser menos extraño y sorprendente.
–Desde hace tiempo –agregó un poco avergonzado– La verdad es mucho más allá de gustar.
–Aún así no tenías porque besarme –le reproché molesta– Mira, no sé si te lo habrán dicho o lo habrás leído de la mente de otros, pero gracias a esto de aquí –señalé mi vientre con exageración– Eso de allá se imprimó de mí –apunté a Jacob con el dedo.
Silencio mortal. Creo que estoy oficialmente jodida.
–¿Te imprimaste de ella? ¡Maldición! –Comenzó a temblar más que una lavadora.
–Lo mejor sería que te fueras –le advertí secamente– Mi mamá te matara si llegas a destruir media casa.
Me escuchó como buen licántropo fuera de control, y salió de la casa haciendo lo que mejor sabe: Haciendo un gran estruendo con la puerta. Ahora mi enfado se concentró en Jacob, si sabía todo esto –supongo que estando presente en la manada debía de saber algo– ¿Como no fue capaz de decirle? Todo tengo que hacerlo yo. Estos hombres van a desatar la bestia que tengo escondida en mi interior, enserio.
–Tú lo sabías –le afirmé, no era una pregunta. Como no me dijo nada confirmé todo para hacer la pregunta con gritos– ¿Por qué no le dijiste? ¡Dios, eres un inútil! ¡Estoy harta de...! –Una extraña sensación en mi vientre me hizo detenerme. Situé una mano sobre mi vientre, y sentí unas leves patadas.
Las famosas patadas, señal de que estos engendros están vivos. Bueno, siempre han estado vivos pero así es mas notorio. Volvieron a patear, y esto no ha sido nada. Después se sentirán mas fuertes. Debo dejar de escuchar a Seth.
–¿Te ocurre algo? –me preguntó Jacob.
–No es nada, solo patearon –Se asombro un poco al escucharme.
No quería actuar cursi, pero ya que no mostraba señales de vida tomé su mano y la coloqué donde habían pateado. Se quedaron totalmente quietos al sentirlo, así que moví su mano buscando otro lugar hasta que finalmente los ojos de Jacob se abrieron de golpe.
–¿Vas a quedarte así toda la tarde? –Reaccionó y quitó su mano.
–¿Patearon? ¿Puedo sentir? –Seth llegó entusiasmado a la sala, directo a poner sus manos sobre mí. Vaya, este niño tiene las orejas de Dumbo. Y con eso me refiero a que es un metiche.
Al parecer los bebés le dieron el gusto a Seth porque sonreía y se reía nervioso. Luego llegó mi mamá con el mismo entusiasmo, pero no me acoso y solo me abrazó de lado sonriendo. ¡Yupi! Ahora soy una atracción, apenas llegue el resto de los chicos empezaré a cobrar, enserio.
Un aullido se escuchó de pronto, conocía bien ese aullido, era de Sam. Seth y Jacob se miraron, y dejaron la casa en un segundo. De seguro andaba un chupasangre por ahí.
–Así que pronto serás madre –Dijo mamá, así era como iniciaba nuestras conversaciones emocionales, con un comentario de ese tipo.
–Y tú serás abuela.
–Es increíble, jamás pensé que llegaría este momento. Hubiera preferido que esperaras más, que establecieras una vida, un hogar propio, pero bueno las cosas ya están hechas –sabía que este momento tendría que llegar– Ven, sientate, quiero hablar contigo.
Con un poco de miedo, me senté al mismo tiempo que ella. Me preparé para todo, regaños, advertencias, menciones de mi padre e incluso lágrimas. Odio estas conversaciones con todo mi ser, no porque sean de parte de mamá, no soy tan arisca tampoco. Lo que odio de verdad son esas palabras sinceras que hacen llorar, y mucho más ahora que estoy hormonal.
–Leah, ser madre no es algo fácil. Tendrás que levantarte a las tres de la mañana para calmar sus llantos, alimentarlos, asearlos y lo más importante, educarlos y darles amor. Te costará el doble, ya que tendrás mellizos, pero a fin y al cabo será una linda experiencia. Aquí estaremos Seth, yo y mas le vale Jacob para ayudarte.
Escuché muy atenta a sus palabras, algo brillaba en sus ojos. No me atreví a decir nada, sentía que cualquier cosa salida de mi boca interrumpiría el momento. Me sonrió con esa sonrisa suya, la que usa cuando no se está riendo de algún chiste o está siendo educada, esa que es sincera. Esa que me hace pensar cursi como película de hollywood.
–Gracias mamá –le dije palmeando su mano con una sonrisa un poco forzada. Nunca he sido buena en estas cosas sentimentales.
–Ahora debo terminar la cena que dejé a medio cocer –dicho esto se levantó y se dirigió a la cocina.
Me quedé sola en medio del sofá, sin nada que hacer. De vuelta a la rutina, estupendo. Odio estos momentos en los que nada me distrae y lo único que me queda pensar. A ver, mejor pensar en cosas aleatorias, así quizás pase un rato riéndome de cuan estúpida puede ser mi mente. El helado de vainilla es genial. Seth está mucho más alto y desarrollado. Hace dos meses que no escucho música. En la televisión solo transmiten basura. Que sencillo es esto.
El teléfono sonó interrumpiendo mis grandes reflexiones de la vida. Levanté el auricular y contesté.
–¿Diga?
–Leah, soy yo, Bella –Sonaba bastante nerviosa. Ahora la cuestión es, ¿Qué hace llamando a esta casa?
–¿Se te ofrece algo? ¿Insultos o un golpe a través del auricular?
–No, yo... yo solo llamaba para ver si estaba Jacob. Llamé a su casa y Billy me dijo que estaba allá –Su voz estúpida solo me hacía odiarla más. Tenía que aprovechar el momento para que deje de ser una molestia.
–Hazle un favor y deja de hostigarlo. Lo has usado como un verdadero pañuelo, lo enganchaste y luego le das la gran patada al decirle que te casarás con ese chupasangre. Si lo escogiste a él quiere decir que no necesitas a Jacob. Oh, y deja de llamar como desesperada, que a nadie le gusta tu odiosa presencia por aquí.
–Yo... yo... –Su voz tiritaba, sinónimo de "está llorando porque tengo razón".
–Adiós Bella –Me despedí y corté el telefono con fuerza.
Se lo merecía, ¿Qué se cree? Llamando a todos lados para decirle que no lo escogió. Bueno ahora yo estoy aquí y no permitiré ninguna palabra más de esa...
El teléfono volvió a sonar. Contesté esta vez más irritada.
–¿Diga?
–Leah, soy Emily.
Que rápido, creí que aún estaría durmiendo.
–Emily, ¿Como estás?
–Un poco mejor. Siento no haber podido responderte, me quedé dormida sin querer, tenía bastante sueño –Soltó una risita débil– No sabes lo feliz que estoy de volver a ser amigas –Tomó un descanso, apenas le salía la voz– Espero salir pronto de aquí, así podríamos hablar de todo esto del embarazo.
–Yo ya estoy harta del embarazo –Le dije como una broma.
–Bueno, ya debo cortar. Tengo que reservar energías si quiero que me den el alta. Adiós
–Adiós –esperé hasta que sonó el tono y corté.
Que día más agitado, tanta charla me dejaría con una gran huella sentimental, de verdad. Esto del embarazo es una experiencia muy curiosa y atareada. Enserio, ¿En qué piensan esas mujeres al querer tener miles de bebés? Vivirlo una o dos veces está bien, pero ¿Siete u ocho veces? Eso ya es estar obsesionado por el dolor y el sufrimiento.
De nuevo estaba pensando en cosas que no quería pensar, entre ellas Jacob. De pronto una imagen de él apareció en mi mente, ¿Estaría enamorada? No, no creo. ¿Yo enamorada de él? Si, que buen chiste. Muy bueno. Sí, disfruto de sus besos, estamos metidos en el embrollo de la imprimación, y su compañía es agradable, y sus abrazos tan cálidos y... ¿Qué diablos fue eso? ¡No, fuera, chu! Diablos, ya me enamoré ¿O no? ¡Rayos! No sé que pensar...
¡Thank you very much for the reviews! La próxima vez será en italiano xd De verdad gracias :D, jamás creí que tendría tanto exito, pensaba "Mmm... no creo que tenga tanto exito, todos se van para el lado EdwardxBella -no estoy en contra de ellos- Pero lo intentaré" y ahora estoy "wow". En fin, ya esto ansiosa por escribir que ocurrirá en la boda :D, ¿Algún review? ¿Alguna recomendacion de un fic exelente de Edward y Bella? -abierta a todo, sadomasoquismo, lemon etc etc xd- ~La ya no tan resfriada Liz :3
