Se despertaron, juntos, de nuevo.

Gaara abrió los ojos, ella aun dormía. La observo, sus ojos, su boca, sus pestañas… se dio cuenta que jamás había mirado las pestañas de cualquier otra persona y, en ese instante, se dio cuenta que estaba enamorado de ella.

Se despertó, y se sorprendió de cómo Gaara la miraba.

¿A que se debe esa cara de tonto? – dijo jugueteando.

… -

Gaa…- pero no pudo terminar, el pelirrojo la beso fuertemente los labios de la morocha, ferozmente. Cuando se separaron para recuperar el aliento, ambos sonrieron. Pero al instante Gaara se puso serio.

¿Qué sucede? -

Mañana es la fecha limite… debo regresar…-

… Esto no será nada fácil… - dijo tristemente.

Lo se, pero ya se me ocurrirá algo. – se levanto de la cama rápidamente – vamos a tu oficina. –

¿Para que? –

Debemos preparar los papeles para la alianza de nuestras aldeas….así tendré mas excusas para visitar la aldea de la estrella… - sonrío pícaramente.


El atardecer cayó sobre la pequeña aldea. Temari miraba seriamente a Hikari, Kankuro trataba de calmarla y Gaara aun no aparecía.

¿Dónde esta? debemos marcharnos – dijo una Temari que estaba a punto de estallar.

Tranquila Temari – le dijo Hikari.

Tu no me hables..! –

Eeeh chicas ahí esta Gaara –

Gaara estaba completamente diferente. La principal diferencia que sus hermanos notaron era su sonrisa. Estaba… SONRIENDO.

Con un saco largo, sin ninguna otra cosa que vendajes hasta mas arriba de su ombligo pero mostrando su físico perfecto y colgando de su hombro un bolso.

Kankuro saludo con un abrazo a Hikari

Ey, gracias por… hacerlo sonreír… - le susurro guiñándole un ojo – ignora a Temari ya se la pasara. –

la rubia se dio media vuelta y comenzó a caminar, Kankuro la siguió para dejar solo a su hermano.

Te ves bien – dijo la morocha.

Fue un regalo de tu abuela –

Ella solo lo miro sonriendo.

este… es mi regalo. – dijo quitándose un colar del cuello. Un sol y una luna pequeños parecían pegadas, parecían solo un collar. Pero al tirar de estas dos cadenas se vieron despegando ambas figuras. Hikari abrió el gancho de la cadena, se la puso a Gaara y volvió a cerrarlo. Ambos quedaron muy cerca.

….sabes… el significado de esto Gaara? – le pregunto apenas sonrojada

¿Qué quieres decir? –

Tu eres mi sol, mi luz… - ahora si estaba sonrojada. Gaara sonrío tiernamente.

Y tu la mía - tomo su barbilla y le dio un pequeño beso, luego la miro.

Voy a echarte de menos demasiado… - tomo su cintura y enredo sus dedos en el pelo de la chica. Esta vez la beso con más pasión. Gaara no soportaba aquello pero no podía hacer nada aun.

De noche deja abiertas las ventanas –

Lo Hare – dijo y desapareció en un remolino de arena, la cual se alejaba con el viento, pero antes un brazo de arena acaricio el rostro de la joven.


¿quiere que mate al chico senpai? –

No, deja que se valla. No lo parece pero el mocoso es fuerte. –

De acuerdo –

Parecía solo un rostro, pero en realidad eran dos las personas que espiaban desde la oscuridad.

Un rubio y un enmascarado. Espiaban a la morocha que se despedía de su chico.

¿por cuanto tiempo debemos espiarla sempai? –

Por unos días… hay que saber cuanto aumento su nivel. –

¿Y luego? –

Luego… (una cínica sonrisa se formo en su rostro) luego, le avisaremos a Nagato-sama. –

Extraerá a Kurayami ¿no? –

Exacto Tobi –

¿Cómo, se que obtuvo la "formula" pero no se como…-

Ni te lo imaginas…. De la manera mas sádica y espectacular que puedas siquiera imaginar…-

Hugh, mal por ella. –

Los únicos ojos de ambos se perdieron en la oscuridad del denso bosque.

Quien sabe cuando ocurriría lo peor.

Olía a sangre, un frío escalofrío recorrió el cuerpo de Hikari. Estaba anocheciendo se dispuso a dar su usual paseo por la aldea para controlar todo.

Nada fuera de lugar. O eso pensaba.


En su entrenamiento diario Hikari se sintió diferente.

Su chacra estaba distinta a lo habitual.

Decidió entrenar con su katana. Al convocarla esta era totalmente negra.

No le dio importancia. Continuo.

En medio del bosque entreno con los postes. Se sintió rara.

Su chakra comenzó a fluir de su interior sin previo aviso.

Sintió sed.

Continúo entrenarnos. Su velocidad aumento, su fuerza se incremento. Algo andaba mal. "acá algo anda mal" pensó.

Le dolió la cabeza una punzada en las sienes casi la hizo desmayar.

Su vista se nublo. Y lo único que pudo escuchar fue una risa familiar.

No, no era una risa. Era… eran carcajadas.

Abrió sus ojos, estaba en el hospital. Su abuela estaba a su lado.

Hika…-

Que…que paso? –

No se, eso iba a preguntarte. Hikari, algo anda mal – "por supuesto que algo anda mal ERES TU VIEJA" -

¿Disculpa que dijiste abuela? – su cabeza comenzó a dolor de nuevo. Había escuchado una voz y no era de su abuela.

Que algo va mal, mírate…- le extendió un espejo.

Hikari lo tomo y se miro.

Ojos, boca, nariz… estaba todo… y mas.

Unas manchas negras contorneadas de rojo sangre surcaban su cara.

¿¡QUE DIABLOS ES ESTO!?- "¡diablos! tu lo respondiste jajaja" la cabeza dolió aun mas.

No sabemos, te examinamos pero no encontramos respuesta coherente para esto…a no ser que…

No, no lo digas. No puede ser ella esta sellada no puede salir. –

Es que no hay repuesta. Ahora quiero que duermas. Tengo que irme.-

¿A dónde? –

Aaa… una reunión… nuestro consejo… decidió reunirse…-

Pero… ¿por que?

Lo siento Hikari no puedo decirte- dijo y cerro la puerta.-"te van a echar" se burlo alguien.

El dolor de cabeza aumento, su vista oscureció de nuevo y se quedo dormida. Un ángel blanco y un demonio negro se peleaban en una pesadilla. Uno gritaba, el otro gruñía.

Era una batalla cuerpo a cuerpo. Ambos parecían muy fuertes.

Hikari no podía verles el rostro pero a una la reconocía, Karuyami. La otra… también era una mujer. De cabellos blancos. Brillantes, parecido a perlas.

De pronto, la extraña se dio vuelta.

Hikari no pudo creer lo que veía. Era… era…

Despertó.

era…yo…- se dijo así misma.

Se levanto y se miro en un espejo de pie. Su rostro estaba cubierto de marcas negras.

¿Era su imaginación o habían crecido?

"¿que nos ves morocha, tan hermosas somos?"

Esa voz. No, de nuevo no. Ella, que estaba pasando.

Kurayami – dijo decidida.

"hasta que contestas linda" –

Rápidamente Hikari invoco el sello para encerrar a Kurayami dentro de ella. Como había hecho tiempo atrás.

"No, no, no. Eso no te va a servir. Estamos unidas no lo entiendes? No te molestare, es mas, te propongo algo, trabajemos juntas. Estoy condenada a estar contigo una eternidad así que…"-

Hazme reír –

"ríe entonces morocha. Cambiando de tema… la has visto ¿no?" –

¿Disculpa? –

"Pufff… ¡A la de pelo blanco! ¿La viste? Me es familiar…. Pero no la reconozco… era idéntica a ti"-

Hikari pensó, la demonio se refería a sus sueños. Si. Claro que la vio. Creía que era ella misma.

¿Que significa eso? ¿Por que tenia pelo blanco? ¿Por que peleaba contigo? –

"Despacio niña, yo no tengo ninguna de esas respuestas" –

Piérdete –

"Y tu vete a dormir, estas cansada." – se estaba… ¿Preocupando por ella?

¿Que era lo que escondía esta vez Kurayami?


-¿Qué le paso? – pregunto Tobi jugueteando con una ardilla.

- creo que el demonio logro romper el sello – contesto Deidara.

- ¿Y ahora? –

- Es hora de llamar a Pein -