Sooo….

Aunque la historia seguirá girando en torno a Aomine y Kise (y ellos seguirán apareciendo en todos los capítulos), a partir de aquí serán más enfocados en otras parejas.

*Léase Takao x Midorima, Akashi x Atsushi, Hyuga x Teppei y Kuroko x Kagami :3 *

Disfrútenlo! :3


How the hell did we end up like this?

Las sabanas estaban pegajosas, húmedas, desacomodadas y había un leve olor a sexo y sudor. Midorima sacudió su cabeza unos instantes, se sentó en la cama, sujetó sus sienes con las manos y miró al lado derecho de la cama. Allí, cubierto solo por una ligera sabana que cubría su pelvis y una parte de su muslo izquierdo, estaba Takao.

Midorima sintió la sangre subir hasta su cabeza y entonces recordó cómo es que había terminado allí.

El día anterior Takao le había hecho un, muy a su pesar, delicioso sexo oral y cuando se había venido en su mano, Takao se lo había embarrado en su abdomen como si fuera crema. Midorima sintió sus mejillas hervir y, justo cuando estaba por quejarse, Takao deslizo su lengua por su pecho, sorbiendo.

"No hagas cosas innecesarias" había gritado, pero en cuanto la mano de Takao se deslizó sobre su pecho hasta su miembro, se dio cuenta que aún estaba muy duro.

Takao colocó sus manos en los costados de la cadera de Midorima, y sin ayuda de estas, zambullo la erección de Midorima, chupando, lamiendo.

Midorima no pudo evitar preguntarse si esta era la primera vez que Takao hacia algo así pero debido a la agilidad que tenía, era imposible que no lo hubiera hecho antes.

Se reservó la pregunta y sintió como todo el calor se enfocaba en su erección, pronto se corrió de nuevo. Takao sonrió, divertido.

− ¡Qué bonita expresión, Shinchan!

−Cállate−ordenó, intentando encontrar aliento, suspiró y, sin mirarlo directamente a los ojos, tomo las mejillas de Takao. –Ven acá.

Takao lo miró, sin entender, sin embargo gateo en la cama hasta poner su rostro a la altura de la de él. Midorima tenía las mejillas sonrojadas.

−No allí… acá.

Takao se quedó unos instantes paralizado, luego sonrió con sorna. Gateo hasta poner su pelvis a la altura del rostro de Midorima y, sujetando la base de su miembro, se lo puso dentro de su boca.

Midorima cerró los ojos pero no protesto, parecía que quería pagar de igual manera el buen trato que había recibido, aunque honestamente Takao no había esperado que Midorima lo hiciera, parecía ser un código moral de él.

Takao puso sus manos en la cabeza de Midorima y lo guio exactamente como quería, había intentado no verlo para no hacerlo sentir incomodo pero Midorima se veía tan malditamente sexy chupando su miembro que no podía evitarlo.

De hecho, no parecía que lo odiara, realmente parecía que lo estaba disfrutando. Takao río.

− ¿Estás imaginándote que le haces una mamada al chico de bonita voz, Shinchan?

Midorima apretó los ojos con fuerza pero no lo negó. Takao se sintió ligeramente deprimido. Si no quería sentir cosas innecesarias no debería andar preguntando tonterías. Pensó que, mientras él otro chico no le hiciera caso, Midorima buscaría un lugar donde descargarse y él se aprovecharía de eso. Después de todo, solo era sexo y nadie se negaría a un poco de buen sexo.

Unos minutos más tarde Takao se hizo a un lado y evito que su corrida cayera encima de Midorima, él lo miro extrañado, Takao río.

− ¿Acaso querías que me corriera en tu boca?

Midorima se puso rojo hasta las orejas, murmuro un "ni soñando, idiota" y se acomodó en la cama, quedando casi instantáneamente dormido.

Ahora, Midorima tenía una extraña sensación en su cuerpo, se levantó de la cama, con sus mejillas ardiendo y un pequeño ardor en la garganta. No sabía si era porque había gemido demasiado o porque… se imaginó a Takao con las mejillas sonrojadas, mordiéndose los labios, la frente cubierta de sudor y su erección tan larga y grande como la tenía, luego escuchó dentro de su cabeza el gemido de Takao al correrse…

Midorima sintió un estremecimiento en todo su cuerpo, sacudió la cabeza, y pensó que lo que había pasado en la habitación no tenía mucha importancia, ambos habían necesitado descargarse y eso era todo.

Fue directo a la ducha y, en cuanto se desnudó, se dio cuenta que su erección estaba medio dura, se reprochó a sí mismo pero no le hizo caso. Al salir de bañarse, Takao seguía acostado en la cama, la sabana se había deslizado al piso y este lucia semidesnudo en la cama.

Midorima lo vio un instante, tenía bonito rostro y también, bonito cuerpo.

"Lastima de personalidad" se dijo y camino hasta el vestidor. Se vistió sin hacer ruido, tomo su maleta, garabateo una nota en una servilleta y salió de la habitación.

Después de eso, la secundaria Teiko regresó a Japón, tuvieron su fiesta de graduación y, después de una plática con todos los del "Kiseki no Sedai", Midorima perdió contacto con ellos.

"Nos volveremos a ver" había dicho Akashi un instante antes de salir. Ninguno había dicho nada pero todos sabían que sería así.

Midorima salió después de él sin hacer ningún gesto, ignoró a Kise que estaba en la entrada y siguió su camino a la salida.


Kise llegó al lugar donde había acordado encontrarse con Aomine. Vestía un pantalón negro, una playera blanca y encima un suéter gris.

Sabía que lucía mejor que lo usual porque había capturado más miradas de lo normal en el camino y también porque todas esas cremas que le habían dado en su vida de modelaje fueron untadas un día antes. ¿La razón? Desde hace más de un mes que no había visto a Aomine así que, técnicamente, esto era una cita. Honestamente, Kise creía que era la primera formalmente establecida.

Había estado tan nervioso con la idea de verlo que sin darse cuenta había llegado media hora antes de la fecha acordada. Sintiéndose como un tonto, se quedó parado en el lugar que habían establecido y mordió sus labios durante un rato.

Fue unos minutos más tarde cuando sintió una mano apretar la suya. Estaba fría y rasposa pero Kise sabía exactamente a quien pertenecía. Esas manos lo habían tocado una infinidad de veces que podía describirlas a la perfección sin siquiera verlas.

Mientras pensaba eso detecto el dulce aroma de Aomine llenar sus fosas nasales e internarse dentro de sus pulmones. Kise sonrió.

—Llegaste antes—murmuró Aomine, sonriendo.

—Lo mismo digo—comentó Kise, dándose la vuelta para verlo de frente.

Aomine traía una playera roja que hacia juego con un pantalón azul oscuro. Se veía más arreglado de lo que recordaba y Kise tuvo la ligera ilusión de que lucía más sexy de lo normal. De pronto, sintió una oleada de amor hacia él. Si él estaba allí, veinte minutos antes de la cita, significaba que Aomine estaba tan ansioso de verlo como Kise de él. Sonrió, sintiendo su corazón inflarse de amor.

—Te ves fenomenal, sunshine.

Kise sonrió.

—Tú tampoco te quedas atrás, ¿acaso te has hecho más atractivo desde la última vez que te vi?

Aomine sonrió.

— ¡Con un demonio que lo hice! Tú te ves exquisito hoy, tanto que estoy pensando en arrancarte el pantalón a mordidas.

Kise se sonrojo, riendo.

—Espera a que llegué la noche, Aominechi. Pero… no es eso lo único que estas esperando ¿verdad?

— ¡Claro que no! Si estoy consigo toda la cita es lo mejor.

—Eso no tiene sentido, Aominechi.

Aomine volteo a verlo, sonriendo.

—Si eso sirvió para hacerte sonrojar, creo que entendiste muy bien que es que intentaba decir.

Kise negó suavemente para después ponerse a caminar hacia la cafetería donde acordaron irían a comer. Kise se removió incomodo, iban caminando hombro contra hombro pero aun así no era suficiente, Kise quería tocarlo. Deslizó su mano, rozando la de Aomine.

—Si lo hacemos en público ¿eso no dañara tu imagen?

Kise se hinco de hombros, sonriendo.

—Igual quiero tomarte la mano.

Aomine se detuvo un instante frente a él, estirándose hasta darle un suave beso en los labios. El color rojo invadió toda la piel visible de Kise. Aomine rio.

—Supongo que esto tampoco importa, ¿verdad?

— ¡No! —exclamó Kise, emocionado. Le había parecido siglos desde la última vez que lo beso y ahora quería más. Aomine se mostró sorprendido unos instantes, realmente a Kise no le importaba que la gente lo viera con él.

Aomine tomo la mano de Kise con firmeza.

—Antes de continuar con la cita, déjame hacer una parada.

Kise asintió, sujetando entre su mano la fría pero cálida mano de Aomine. Mientras caminaban vio como la gente volteaba a verlos, encontrando en aquellas miradas asombro, repulsión y desilusión. Kise sintió que no podía importarle menos, se sentía tan feliz de estar así con Aomine que todos los demás podían irse directo al diablo. Aparte, realmente nunca imagino que Aomine se sentiría cómodo demostrando su verdadera sexualidad.

El moreno atrajo su atención, apretando su mano. Kise asintió sin saber muy bien a qué y después de pasar un barrio de clase media, llegaron a un barrio muy pintoresco donde había puestos a orillas de la calle. Aomine le señalo un lugar y Kise se dejo hacer. Por fin, se detuvieron en un callejón. Los edificios estaban desabitados y, si no fuera por la poca gente que transitaba por la calle, se podría decir que era un callejón fantasma.

Aomine camino hasta el fondo, una vez allí empujo con suavidad al rubio contra la pared. Kise abrió los ojos, sorprendido. Iba a alegar cuando de pronto sintió unos labios chocar contra los suyos. Los labios de Aomine estaban muy suaves y su lengua sabía exactamente qué es lo que estaba haciendo. Kise se sintió inquieto enseguida, deseoso de poder saborearlo así por siempre. Deslizo sus manos a la espalda de Aomine y lo atrajo contra su cuerpo. Kise podía sentir los latidos de Aomine contra su pecho, rio entre dientes, sintiéndose feliz de lo fuerte que podía hacer latir el corazón de su novio.

Aomine mordió suave sus labios para bajar con suavidad a su cuello. Una frenética oleada de escalofríos inundo su cuerpo y fue allí donde se dio cuenta que estaba exageradamente impaciente de Aomine. Estaba tan sensible que en cuando Aomine acaricio su cintura por debajo de la playera, soltó un suave gemido.

Aomine levantó la mirada, viendo sus mejillas sonrojadas y sus labios abiertos, esperando un poco más de fricción. Agacho la mirada, intentando relajarse, pero pronto se encontró con la erección de Kise marcándose dolorosamente en su pantalón. Aomine sintió toda la sangre subir hasta su cabeza y, solo un instante después, metió la mano dentro de su pantalón.

—Detente Aominechi… estamos en plena luz del día… en la calle…

—No podría interesarme menos—susurró y empezó a deslizar su mano sobre su duro miembro.

Kise gimió, sintiéndose extremadamente caliente. ¿Cómo demonios podría negarse a tan dulce atención?


—No sé porque acepte venir contigo.

—Ah, Shin-chan, ¿Cuándo será el día que no te escuche quejarte?

—Si la gente no hiciera cosas estúpidas, no tendría por qué quejarme.

—Si, si, claro.

Takao lo ignoro como siempre y Midorima soltó un suspiro fuerte, no estaba encantado con la presencia de Takao pero tampoco podía decir que la repudiaba, honestamente, después de ser compañeros de equipo y estar en la misma escuela, el tiempo que compartían era tan inmensamente largo que Midorima se encontró saliendo con él a todos lados.

La primera vez que lo había visto después de lo sucedido en el hotel, fue en el colegio, estaba en las canchas y mientras le presentaban a los compañeros del equipo de basquetbol, Takao entró tarde, corriendo y disculpándose profusamente. Su voz era tan ligera como siempre y, aunque Midorima se mostró sorprendido de verlo, Takao se presentó como si nunca lo hubiera visto. Midorima pensó que ese día debían de haber hablado sobre lo que sucedió por el hecho de que se verían seguido en los próximos días, meses y quizás años pero Takao no mostró el mínimo interés en quererlo hablar. Y Midorima no hizo el mínimo intento de sacarlo a la luz. Desde entonces, su relación era más o menos de compañeros de equipo y Midorima no pensó más en eso.

El capítulo entre ellos había terminado y eso era todo.

De repente, Takao se detuvo, alerta.

— ¿Qué pasa?

—Justo ahora…—y no dijo nada más, en su mente Takao recordaba algo. Se echó a correr y Midorima lo siguió, sin saber exactamente detrás de qué iban.

— ¿Qué diablos te pasa, Takao? —exclamó, detrás de él.

— Esa voz… quiero saber quién es el dueño de esa voz.

Midorima agudizo el oído, sin embargo, no escuchaba nada. Takao pareció saber de dónde venía y corrió un poco más.

—Oye idiota… espera…

—Esa voz… ¡quiero ver el rostro del niño bonito que gemía como los ángeles…!

Midorima bajo el paso, frenando su carrera casi por completo, sin embargo habían llegado a una calle deshabitada. Midorima lo miró, extrañado, tenía un mal presentimiento sobre eso y fue solo un instante después cuando confirmo su propio miedo.

A dos metros de distancia de donde estaba Takao, se encontraba Aomine. Midorima pudo distinguir el rubio cabello de Kise y no fue hasta que dio un par de pasos más que pudo observarlo bien. La mano de Aomine estaba dentro de los pantalones abiertos de Kise y allí se veía una grande e hinchada erección. Midorima sintió todo el calor bajar hasta su propia erección y soltó un suspiro inquieto. Takao camino hasta enfrente de ellos y sonrió.

—Ven aquí, idiota…—murmuró Midorima, corriendo para llegar hasta donde estaba Takao. Sin embargo, Takao ya estaba enfrente de ellos.

— ¿Puedes largarte de aquí, idiota? —escuchó preguntar a Aomine, Takao sonrió, sin prestarle atención, volteo a ver a Kise.

— ¡Dios, realmente pareces un ángel! ¡Y mira esa bonita erección! ¿Podrías gemir un poco para mí? Quiero saber si te confundí con alguien más.

Midorima puso los ojos en blanco, Aomine lucia endemoniadamente enojado y Kise estaba sonrojado hasta las orejadas, evidentemente incómodo.

—Perdona, pero no sé de qué estás hablando.

Aomine dio un paso lejos de Kise, molesto, y fue en el mismo instante en el que saco su mano que Takao metió la suya, tomando la dura erección de Kise entre sus dedos. Kise gimió de sorpresa. Takao sonrió.

— ¡Mira! ¡Él es el dueño de esos gemidos celestiales…! ¡Él es en quien pensabas mientras me la chupabas, ¿verdad, Shinchan?

Aomine y Kise voltearon a ver a Midorima con la misma expresión de sorpresa e incredulidad. Midorima dio un paso hacia atrás, sobrecogido e incómodo. Takao sonrió, evidentemente lo había hecho al propósito. Sin embargo, un instante después Midorima no pudo seguir pensando en su deseo revelado ya que Aomine le había dado un puñetazo en el rostro tan fuerte a Takao que todo en su mente tambaleo.

— ¡No toques a Kise, imbécil!

— ¡Takao! —gritó Midorima, sin embargo, Takao estaba en camino al suelo. Lo tomo de los hombros antes de que se golpeara la cabeza contra el asfalto y volteo a ver a Aomine, enojado.

— ¿Qué demonios te pasa, Daiki?

— ¿A mí? ¿Qué diablos te pasa a ti? ¿Sonsacaste a este idiota para que se confesara en tu lugar?

— ¡Eso no es verdad! ¡Jamás haría algo tan bajo!

— ¿Pero es verdad, no es así? ¿Te gusta Kise?

Midorima abrió los ojos, sorprendido, quiso negar pero su garganta se atascó. Volteó a ver a Kise y este le regreso la mirada, sobrecogido, sorprendido, confundido.

— ¡Yo no…!—pero todo en su propia cabeza tambaleo. Aomine sujeto la mano de Kise con fuerza y empezaron a caminar hacia la salida del callejón. Justo cuando todo parecía haber terminado, escuchó a Aomine gritar.

— ¡Sáca a Kise de tus enfermas fantasías y no te acerques a él o te matare!

Midorima apretó los ojos. ¿Qué demonios es lo que acababa de pasar?

Continuará…


Hey, there! Me siento terrible por no haber actualizado ¡no me maten! Hasta hora había tenido serios problemas de inspiración y es que estoy en mi ultimo año en la universidad así que creo que por ratos me estoy quedando loca. Solo del jueves para sábado dormí cerca de 15 horas en total.

Pero ahora tuve tiempo e inspiración y, bien ¡Acá estoy! La parte más difícil fue que quería escribir sobre Kuroko y Kagami pero me imagino que no estoy del todo inspirada con ellos así que termine yendo con Midorima y eso fluyo increíblemente bien.

Ya tengo el capitulo siguiente preparado así que no teman, regresaré a las actualizaciones semanales y terminaré esta historia. Estoy muy emocionada sobre el avance de Midorin x Takao y muero por escribir algo de Hyuga x Teppei,. Plus, Tatsuya ya apareció en uno de los próximos capítulos así que veamos donde termina todo esto.

Gracias por leer!

Take Care & Love ya! :3