Resumen: ¿Quién le iba a decir a ella que la búsqueda de Aquarius era el primer paso para el más grande de los males? La batalla contra Zeref ha cesado, pero la victoria aún está muy lejos de llegar a sus manos. Una nueva aventura ha comenzado, y desencadenara crueles caminos que llevaran a nuestros magos favoritos al borde de la desesperación mientras con sus propias fuerzas sobrepasan sus propios límites para vencer a todo aquel que se atreve a amenazar a Fairy Tail.
~ Debo decir que Fairy Tail es un manga de aventuras, fantasía y magia creado por Hiro Mashima.
~ Fairy Tail Returns ~
Saga: El Poder del Agua
10
Dragón vs Pantera, ¿quién ganará?
Había sanado las heridas más graves con la ayuda de Wendy quien, a pesar de estar muy herida también, había dado todo lo que podía ofrecer para poder ayudarlo, y en la enfermería del gremio se habían encargado de vendar muchos rasguños que se había hecho por culpa de aquella mujer.
Estaba enojado y su orgullo estaba herido. Una mujer le había ganado. Menuda ridiculez. No, el problema no era que una mujer le había ganado, él no estaba molesto por el hecho de haber perdido frente a una chica sino por haber perdido frente a un rival que no dejaba ver sus movimientos. Él no había sabido como vencerla ya que desconocía por completo su magia. Esa mujer le había ganado porque él no podía verla. ¿Era invisible, o tal vez solo muy rápida?
Gray no estaba seguro de cuál era el tipo de magia que poseía aquella mujer, pero sin duda le había dado una buena paliza. No pudo asestarle ningún golpe y todos los que recibió fue en zonas del cuerpo donde podía inmovilizarlo por unos segundos, como en los pulmones, detrás de las rodillas, en la nuca. Ni siquiera conocía el nombre de la chica, pero estaba seguro de que iba a encontrar el truco que uso para ganarle en el combate.
Respiro hondo y tomó su camiseta que se encontraba en la silla para ponérsela. Rara vez andaba con ropa puesta, de hecho era conocido por no usar ropa generalmente, pero eso no importaba en ese momento. Él necesita entrenar con su mente, no su fuerza. Si lograba entrenar la mente para ser capaz de percibir todo lo que le rodeaba sin necesidad de mirar, entonces sería capaz de derrotarla.
Natsu estaba hecho una furia. Una parte de él estaba gritando de emoción de poder pelear nuevamente contra aquel poderoso adversario, pero la otra parte estaba ardiendo en rabia mientras pensaba en que Lucy estaba siendo de rehén contra otro enemigo. Sus puños en llamas, su mirada llena de rabia, sus ojos peligrosamente entrecerrados. Él iba a ir a por todos, iba a vencerlos a todos para hacerlos pagar por lo que habían hecho. Lo haría. Solo tenían que verlo.
– No me gusta este juego – Dijo él con un tono serio – Pero si es así como quieres jugar, entonces jugaremos
El hombre cuyo nombre había escuchado era Kio, sonrió al muchacho mientras se transformaba en el animal que lo había vencido anteriormente. Una pantera negra grande, que no era capaz de hablar, lo miraba preparado para luchar.
– Voy a incinerarte y a ponerte en una fogata para después cenarte – Dijo con enojo Natsu – y luego iré a por todos los demás
– Oye Natsu, ¿uno cada uno? – Gajeel dijo con una sonrisa.
– Está bien, pero más te vale no meterte contra mi oponente –
– Lo mismo va para ti –
– ¡Karyu no Hoko! –
– ¡Tetsuryu no Hoko! –
Dos ráfagas de fuego y hierro salieron disparadas como un rugido voraz que se dirigía hacia sus enemigos. Ninguno de los dos vacilo al momento de encontrarse en la batalla contra sus oponentes. Una sonrisa estaba en los labios de Gajeel, mientras que el ceño fruncido estaba en el rostro de Natsu. Una cosa era que quisieran pelear contra él, pero otra era que tuvieran de rehén a alguien, y más si se trataba de uno de sus mejores amigos.
La pantera negra esquivó el ataque con facilidad al ser tan ágil, corrió a cuatro patas a toda velocidad hacia donde se encontraba el muchacho de fuego y con sus afiladas garras araño su rostro haciéndolo retroceder. Natsu no cayó de espaldas en vano ya que antes de caer pateo a la pantera en el estómago logrando que el aire se le fuera de los pulmones por un segundo, su ventaja para poder moverse y esquivar cualquier otro ataque.
– ¡Eh, Lily! Espero que no te moleste que le de una paliza a uno de los tuyos que no olvidará – Natsu dijo mientras le daba un puñetazo en la cara a la pantera.
El Exceed transformado le sonrió al Dragón Slayer y asintió mientras aventaba un puñetazo al pequeño hombrecillo que para protegerse hizo que el puñetazo de la pantera terminara dentro de su gorro solo para que luego explotara.
La pantera rugió con rabia, comenzó a correr hacia Natsu con la intención de clavar sus dientes sobre su piel, y lo habría logrado si no fuera porque el chico era más temerario y para evitar que el animal le mordiera uso ambas manos para mantener su boca abierta. El enemigo intentó cerrar el ocico para poder morderlo, pero él muchacho no se dejó vencer, presiono con más fuerza para mantener abierta la boca del oponente y luego sin pensarlo dos veces le lanzó una patada.
– ¿Es todo lo que tienes? – Sonrió con emoción.
El animal dio unas vueltas sobre su lugar como un animal enjaulado, mirando al muchacho antes de comenzar a correr a gran velocidad para saltar a morderlo.
Natsu sonrió mientras una de sus manos comenzaba a prenderse en llamas, dio un salto – ¡Karyu no Tekken! – Impactó el puño con una gran fuerza contra la cabeza del animal que también había impactado contra su puño con un buen golpe. Se debatieron en un empuje de fuerzas hasta que ambos retrocedieron hasta el caer en el suelo, firmes y serios.
– Oye tú, enséñame lo que eres capaz de hacer – Natsu desafío con una sonrisa.
Respiró hondo. Estiro las manos sobre la mesa y abrió los ojos lentamente. Ya era el momento de hacer la lectura y dejar de escapar de ella la oportunidad. Siempre encontraba una excusa para no hacerla y era momento de no hacerlo. Tomó las cartas de la bajara y comenzó con la lectura bajo la atenta mirada de Erza y Mavis, quienes habían decido mostrar apoyo desde una distancia considerable (la barra), pero sin dejar de mirarla. Cana estaba preparándose para lo peor.
Comenzó a sacar las cartas poco a poco. Lectura de Erza. Lectura de Wendy. Lectura de Natsu. Lectura de Lucy. Lectura de Gray. Lectura del gremio. Todas las lecturas que dio pensando en esas personas dieron exactamente el mismo resultado que la lectura anterior, no había ni un solo cambio por lo que comenzó a sentirse frustrada, y nuevamente la carta del vacío infinito estaba tirada en el suelo boca abajo. Esto le dio un escalofrío, pero al mismo tiempo la frustró aún más. No tenía como pelear contra las cartas para que mostraran el otro camino que de la adivinación. Por lo general siempre había sido capaz de ver dos caminos, pero ahora cuando miraba los caminos encontraba el camino que sus cartas le decían y otro camino que llevaba a una oscuridad desconocida. Ella no sabía que había en ese camino, y dado que sus cartas no se lo mostraban solo podía significarse que aquella era la luz en la otra cara de la moneda.
– No sé mucho sobre la adivinación, pero sé mucho sobre la magia – La voz de Mavis la sorprendió. La fundadora de Fairy Tail se encontraba a su lado parada con una sonrisa pequeña, mostrando apoyó y sabiduría – Y sé que tú sabes que no debes usar la magia cuando tus pensamientos son negativos, o de lo contrario obtendrás el efecto contrario al que deseas
Cana le frunció el ceño. ¿Efecto contrario?
– La magia es algo especial que viene del corazón de los creyentes. Siempre es más fuerte si el usuario cree firmemente en su habilidad y en su fuerza interna. Tú tienes esa fuerza, Cana, pero si sigues pensando en que de tu predicción saldrán cosas malas entonces nunca podrás ver más allá de la oscuridad que nubla tus ojos –
La muchacha sonrió torcido – Estoy bien –
– Sé que lo estás – Mavis sonrió – Pero también estás preocupada por ello y he de imaginar que se trata de alguna de las predicciones que has hecho antes
– Solo es… la carta que estaba boca abajo – Cana dijo tomando la carta. La dejo caer al suelo con aires despreocupados de muchas formas posibles; una, dos, tres veces y las tres veces la carta cayó boca abajo, lo que sorprendió a Mavis.
– Pues una energía oscura corre por tus cartas, sé que las sientes –
– Lo hago – Ella asintió – Y es mi culpa, ¿verdad?
– Cuando se trata de la magia no existen culpas. Ustedes me lo han enseñado – Sonrió la muchacha – Despeja tu mente, y podrás encontrar la luz para las cartas
– Gracias, Primera. En realidad me viene bien sus palabras… y confianza –
– No es la primera vez que confío en ti, por eso sé que puedes encontrar el otro lado de las predicciones –
Lo cierto es que normalmente no le gustaba que una persona fingiera saber más que ella en lo que se refiere a las cartas, ya que son su especialidad, pero incluso ella sabía que de vez en cuando estaba bien que alguien le diera apoyo en cuanto a su magia. Con las palabras de la Primera, comenzó a despejar su mente lentamente de todo lo que la rodeaba y olvido momentáneamente las anteriores lecturas con la intención de iniciar de nuevo. Se había olvidado de quiénes eran el objetivo, quiénes el enemigo, qué planes tenían y entre otras cosas más. Los dos caminos que se dibujaban en su mente se borraron rápidamente con la intención de empezar de cero, cosa de poder darle el segundo significado a sus predicciones y cuando un aura invadió todo su ser empezó a sacar las cartas.
Primeramente ignoró el hecho de que las predicciones no habían cambiado en nada, todas seguían igual que la última vez, sin embargo el cambio no fue en las predicciones sino en una carta que obtuvo otro significado. Frunció el ceño pensando claramente en que significaba la Doncella Solitaria y por qué desprendía una gran tristeza, la carta del vacío parecía tener más presencia que antes, y ella solo atino a pensar que algo grande estaba por ocurrir (si es que ellos permitían que ocurriera).
Frunció el ceño intrigada y luego saco una carta más observándola con sorpresa y preguntándose si esta carta ya había salido antes en sus predicciones y la había pasado por alto o era la primera vez que salía. Frunció el ceño y luego miró hacia Erza y Mavis que la miraban con seriedad esperando alguna señal o algo. Una sonrisa se dibujó en sus labios mientras asentía con la cabeza, acción que provoco que ambas mujeres sonrieran también.
– ¿Y bien? – Erza preguntó curiosa.
– Destino – Enseño una carta – La carta de la esperanza. Podemos ganar
Erza frunció el ceño. Eso no era lo que esperaba oír, porque ella en realidad no necesitaba que una carta le dijera que podía o no ganar.
– Siempre podemos ganar – Mavis dijo con seriedad.
Una sonrisa aún más grande se dibujó en los labios de Cana mientras sacudía la cabeza – No en esta batalla. Las cartas enseñaron un futuro oscuro para todos nosotros, es decir que hay más probabilidades de perder que de ganar, pero esta carta me dice que si perdemos el hilo de nuestros corazones y pensamientos entonces siempre hay que recordar por qué luchamos. Esperanza. También me dice que uno de los miembros del gremio está destinado para algo grande –
Erza asintió. Las predicciones eran increíbles, porque siempre pueden ser inciertas como ciertas, pero en esta ocasión por alguna razón le gusto que una carta le dijera que no debía perder las esperanzas y centrarse en lo negativo, sino que en lo positivo, y por una vez se sentía bien que se lo recordasen a ella misma siendo que es ella quién lo recuerda a los demás.
La pantera corrió hacia Natsu a toda velocidad mientras él encendió las llamas de su fuego interno para recibir el golpe con una sonrisa. La vio acercarse cada vez más y cuando estaba a unos metros de distancia, la pantera desapareció en una nube de humo negra que le confundió un poco. Desvió la mirada intrigado y cuando el sonido de un rugido detrás de él lo alerto, no solo se sorprendió sino que pego un salto al ver al gran león que estaba detrás de él observándolo con ojos hambrientos.
– Pero… ¿qué? – Apretó con fuerza el puño y le dio un golpe al león que lo esquivo con facilidad y le mordió el brazo. Natsu se quejó y ataco al león con sus llamas provocando que el animal saliera lejos de él. Una nube de humo negra envolvió al león y de pronto desde aquella nube un graznido le sorprendió y se lanzó al suelo rápidamente cuando un águila salió disparada hacia él con la intención de hacerle daño. El águila paso por encima de su cabeza y llegó volando hacia arriba.
– Ahora entiendo – Sonrió Natsu – Tienes la magia de cambiaformas. Bueno, por desgracia para ti, yo amo la comida y no tardaré en freírte
El águila emitió un graznido nuevamente y se dejó caer en picada hacia el muchacho que infló las mejillas. Dentro de sí mismo sintió el calor aumentar y sus mejillas rojas a causa de éste. Preparó su ataque observando fijamente al enemigo y luego dejó expulsar la ráfaga de fuego como si se tratase de un soplido feroz.
– ¡Karyu no hoko! –
El ave fue envuelta en el aliento de fuego que el muchacho había lanzado. Cuando dejo de atacar, sonrió esperanzado a su cena ya cocinada, pero se sorprendió de no encontrar nadar. Encima suyo un pesado animal cayó sobre su espalda y bufó cuando se sorprendió de encontrarse a un elefante. Intentó moverse, pero no podía quitárselo de encima.
– ¿Esto te divierte? – Preguntó enojado.
Juraría que el elefante se burló de él, y estaba muy enojado como para replicar contra el animal así que hizo lo que mejor sabía hacer: destruir todo. Comenzó a golpear el suelo con los puños enojado. Sonrió con malicia y luego cerró los puños de ambas manos.
– ¡Karyu no Koen! – Comenzó a crear fuego en ambas manos y luego las junto como pudo para crear una explosión gigantesca que no solo daño al mago que estaba sobre sí mismo, sino que a los demás magos contra los cuales Lily y Gajeel estaban luchando. Las llamas consumieron todo lo que estaba a su alrededor para poder liberarlo.
Estaba libre por fin, y miro hacia su enemigo que ya no estaba transformado en ningún animal, sino que mostraba su forma natural, o normal. El mago miraba al hada con los dientes apretados. Tenía la intención de seguir atacando a su enemigo, más que nada porque a pesar de que el ataque fue poderoso, no había rastros de que estuviera severamente lastimado. Se detuvo en cuanto se puso en pie porque en ese momento, Natsu sintió un golpe contra su cuerpo y cayó al suelo.
– ¡Qué rayos te pasa! – Gritó el Dragón Slayer del fuego.
– ¿A mí? ¿Qué te pasa a ti? – Gajeel que estaba sobre él lo miraba enojado – Te dije que no te metieras en mi pelea
– ¿Qué? No lo he hecho – Intentó quitarse al dragan de hierro y ambos se quedaron sentados en el suelo.
Natsu lo miro entre sorprendido y con seriedad. El mago presentaba muchas heridas, cortes y entre otras más. Debido al estado de su cuerpo, al pelirrosa se le hizo difícil creer que Gajeel se había lanzado a sí mismo contra él para vengarse, más bien creía que su oponente lo había lanzado y de ser así entonces comenzaba a preocuparse un poco. Los cuatro enemigos se habían reunido frente a ellos, y Lily los ayudaba a levantarse.
– Ustedes… – Gruñó Natsu.
Tanto esfuerzo. Tantos puños y patadas, y ni siquiera un rasgo o una pizca de cansancio. Estos enemigos eran increíbles. Comenzaba a sentir algo más que solo odio, excitación. Quería pelear contra todos al mismo tiempo. Que le enseñaran de qué estaban hecho. Él estaba encendido y listo para arrasar con todo lo que se le pusiera en el camino.
– Fairy Tail – Dijo la muchacha mirando a los tres chicos. Ella tenía una mano en su cadera y la otra la sacudía despreocupada – ¿Es todo lo que pueden hacer? Me decepciona, esperaba más
– Aún no estoy acabado. Todavía puedo luchar. Aún no has visto el verdadero poder de un dragón slayer – Dijo Gajeel intentando ponerse en pie.
– Uhm, tal vez – La chica dijo con una sonrisa – Pero yo vería a un médico si fuera tú, ese brazo… no podrá usarse en un tiempo
Gajeel rechistó.
– Acaba con la chica. Ya estoy cansada de esto – Dijo la chica. Su tono infantil de pronto parecía más malévolo que antes, se notaba que había frialdad y odio al mismo tiempo que un deje de burla estaba en su voz. Otra chica, de cabello corto, lanzó una mirada indiferente a su compañera antes de apretar con fuerza el brazo que rodeaba a la joven de cabellos rubios. Natsu la oyó gritar de dolor, cerrar los ojos y al mismo tiempo en que comenzaba sufrir por la fuerza que estaba aplicando la muchacha que la tenía sujeta. Él se puso en pie y apretó los puños.
– ¡Karyu no…! –
– ¡Espera! – Lo detuvo Happy – Puedes lastimar a Lucy
Se detuvo mirando a su compañero y luego a la chica que seguía gritando. Apretó los dientes.
La sonría fría de la joven que aparentaba una edad infantil se volvió más peligrosa mientras se deleitaba a sí misma escuchando a la chica sonreír. Gajeel la miro con rabia mientras apretaba los puños contra el suelo.
– ¡Tetsuryuso: Kishin! – El brazo del dragan del hierro se convirtió en una lanza de punta gigante. Él miró de reojo al dragón del fuego y le asintió con la cabeza para hacerle saber que no estaban acabados y que aún podían luchar.
– ¡Karyu no Tekken! – El puño de Natsu se encendió aún más que antes. Los dos chicos miraron a sus enemigos con seriedad. Puede que sean más fuertes que ellos, pero los dos juntos podían hacerle frente a sus enemigos y vencerlos. Eso estaba fijo. Habían vencido a enemigos mucho más poderosos que ellos mismos y habían salido victoriosos, estos cuatro eran solo otro peldaño más en la escala de enemigos a derrotar.
Por un breve segundo, antes de hacer su movimiento, Natsu vio que la mano se Lucy se movía lentamente hacia donde estaban sus llaves, así que una sonrisa cruzó por sus labios. Corrió hacia donde estaban sus enemigos e intentó atacarlos como método de distracción para que aquella mujer pudiera aflojar un poco su agarre y le diera tiempo a la chica de invocar a uno de los espíritus. Él francamente esperaba que se tratara de Loke, ya que de tal manera podrían hacerle frente los cinco.
Logró su cometido, porque al instante una luz dorada rodeo a los enemigos desde donde se encontraba Lucy y lo siguiente que vio fue a uno de los espíritus de la chica, pero para su decepción no se trataba de Loki. Frente a él, una vaca con complexión humanoide sostenía un hacha enorme con sus enormes músculos.
– ¡Taurus! –
– ¿Una vaca? – Gajeel la miro molesto cuando ella se reunió con sus compañeros – ¿Es en serio?
– Fue la primera llave que toque – Ella se defendió. Apretó la llave en sus manos.
– ¡Muu! ¿Quién se atreve a lastimar el bello cuerpo de Lucy? – Declaró la vaca apretando el hacha con fuerza.
– ¡Star Dress: Taurus Form! – El vestuario de la muchacha cambio por completo. Ella ya no vestía sus ropas típicas sino que ahora vestía con un sostén que tenía un patrón de manchas negras sobre el color blanco de éste para simular la piel de una vaca dejando el abdomen al descubierto. Traía puesto un pantalón negro que cubría únicamente su pierna izquierda dejando la derecha al descubierta, un cinturón que tenía el símbolo del tauro en un medallón en el centro y traía colgando un bolso en la cintura. Usaba botas. En el cuello traía un collar con cencerro pequeño, su cabello estaba peinado en chongos en cada lado de su cabeza, dejando caer mechones a los costados del flequillo. En sus manos traía unos guantes que no cubrían sus dedos y tenía mangas hasta a mitad del brazo.
– ¿Qué clase de cosplay es ese? – Gajeel preguntó intrigado – ¿puedes disfrazarte de conejo también?
– ¿Por qué me disfrazaría de conejo? – Parpadeó confundida.
– No lo sé, ¿por qué te disfrazas de vaca? –
– Debe ser la nueva moda entre las chicas – Dijo Lily cruzado de brazos.
Natsu miró a sus dos compañeros y una sonrisa se dibujó en sus labios – Ha llegado a otro nivel de perversidad –
– ¡Qué quisiste decir! – La muchacha aventó un golpe contra el hombro del muchacho quién se quejó de dolor y retrocedió.
– Uuuh… tiene más fuerza – Dijo con un tono emocionado – Tal vez sea mejor que Loke
– ¿Qué demonios…? – La muchacha frunció el ceño a sus oponente. Habían pasado de estar mal heridos a hacer un acto cómico frente a ella. Frunció el ceño molesta, observó el vestuario de la muchacha y no se le paso por alto el símbolo de tauro en el cinturón. Añadió a su pregunta, con un tono suave y susurrante algo más que solo ella podía escuchar – ¿Qué es esta magia?
– ¡Muuu! – Taurus miró a sus oponentes y antes de que alguien le dijera algo corrió hacia sus enemigos para atacarlos.
– ¡Vamos! – Natsu dijo con una sonrisa en los labios. – ¡Voy a carbonizarlos a todos!
La muchacha más joven frunció el ceño dando un salto hacia sus oponentes y de su cinturón saco cuatro cuchillas lanzándolas contra el suelo a los pies de los magos que se detuvieron rápidamente para no salir lastimados. Con una sonrisa despreocupado, Gajeel corrió hacia la muchacha más joven y dio un saltó para llegar a su altura, con el brazo transformado en una lanza de acero, intentó perforarle el cuerpo pero fue detenido por una de las cuchillas de la muchacha que bloqueo el ataque. Gruñó mientras inflaba las mejillas con la intención de usar su rugido, pero la cuchilla de la chica se movió y clavo la punta en el centro de su lanza, lo que provoco un dolor feroz que lo hizo caer a suelo. Sentía como si le hubieran quebrado el brazo. Tras caer al suelo, la joven observó a los magos con seriedad mientras pensaba en aquella magia que la maga celestial había usado tras invocar al tauro.
– No hay nada que hacer aquí – Bajó la mirada con un suspiró – Vamos...
– La chica sigue con vida – Recordó la otra chica.
– No es importante eso ahora – La muchacha dijo antes de desaparecer en una bola de humo junto con sus compañeros.
Natsu frunció el ceño enojado y corrió a intentar detenerlo pero solo logró estampar su cara en el suelo.
– Maldición, justo que se estaba volviendo interesante el combate. Siempre desaparecen cuando las cosas van a volverse interesantes. ¡Cobardes! –
– Son muy poderosos – Dijo Lily con seriedad – Tal vez lo mejor es que se vayan por ahora
Natsu gruñó nuevamente acomodándose en el suelo.
– Lucy, he salvado tu bello cuerpo – Dijo Taurus con la mirada embobada hacia la chica – Tal vez quieras darme…
– Sí, sí – La chica forzó el cierre del tauro mientras sacudía la cabeza. El vestuario desapareció al poco tiempo dejándola con la ropa anteriormente usada. Resopló y movió los brazos encontrándose con algunas marcas del brazo de la chica que la aprisionaba.
– ¿Qué le pasa a tu brazo, Gajeel? – Pregunto Happy acercándose a los magos.
– Bah, esa mocosa debe habérmelo roto cuando intente golpearla con mi lanza de hierro. Nunca había oído de un arma que pudiera romper todos los demás con solo rozarla –
– Te dije que eran poderosos – Natsu sonrió con emoción – Me estoy emocionando cada vez más
– Si ni siquiera Erza pudo contra ellos, y ahora sé por qué – Sonrió Gajeel – Son asombrosos
Lily sacudió la cabeza recordándole a los chicos la realidad – Es una lástima que sean enemigos, ¿verdad? De todos modos, no creo que eso se alo importante. Ellos están tras algo y debemos detenerlos, por no hablar y olvidar que atacaron a nuestros amigos –
– Muchos de nuestros amigos comenzaron por ser enemigos. Solo mira al Cara de Tornillo... – Dijo Natsu con emoción – Ellos irán por el mismo camino
Los tres magos sonrieron ligeramente, ante la visión futura de Natsu. Aquel chico siempre pensando de manera inocente en los demás, procurando convertirse en amigo de todos los enemigos que hubiera enfrentado. Tal vez eso era lo bueno de Fairy Tail, que los miembros eran capaces de perdonar a quienes les hacían daño y se convertían en compañeros de ellos. Por otro lado, los Exceed miraron a los tres magos con preocupación evidente en sus rostros, no queriendo mencionar que además de haber lastimado a diez de sus compañeros habían intentado matar a Yukino y a Lucy. Si bien, ambos estaban contentos con la manera de ver del dragon slayer del fuego, no iban a expresar sus inquietudes para echar abajo las sonrisas de los dos magos hijos de dragones.
Wendy torció los labios mirando a Levy que sacudía la cabeza con irritación. Ella gruñó apretando los puños mientras dejaba otro libro más en el estante. Llevaban un buen rato buscando información sobre Pandemonium pero ellas no habían sido capaces de encontrar nada que sobresaltara sobre los demás. Nada de información. Nada de historia. Nada de nada. Observó a su amiga torciendo los labios mientras su mente estaba en otro lado, y mientras tanto Charle se dirigió hacia otros libros.
– Nada – Dijo Wendy – Tal vez no sean una sociedad o un gremio antiguo, sino algo reciente
– Es probable – Asintió Levy asintiendo con malestar – El poder de cambiar las reglas. Que significa realmente eso
Wendy torció los labios pensando antes de dar un salto de emoción – Tal vez alguno de los espíritus de Lucy nos diga que significa. Ellos son los espíritus del zodiaco después de todo, ¿no? –
La mirada de sorpresa de Levy parecía decirle al dragón Slayer que tenía la intención de golpearse la cara por no haberlo pensado antes. Sin embargo, eso no iba a disipar la duda sobre quienes eran Pandemonium, sino que iba a disipar la duda, probablemente, de qué significaba esa frase que había sido sacada de un libro. Pese a que ya tenían una opción para resolver el misterio, aún no encontraban la verdadera identidad de esos magos y eso era un problema.
Continuará…
Bueno eso ha sido todo por hoy, espero que les haya gustado. Ya sé que las batallas de momento no han sido la gran cosa, eso no es casualidad, es que en realidad a mí me cuesta un poco describir las batallas, por lo tanto no soy muy buena escribiéndolas, evidentemente intento mejorarlas antes de subir el capítulo aunque no siempre lo hago. Para mi mala suerte, aun quedan muchas batallas, he escrito muchas batallas, sé que no están a la altura de lo que es Fairy Tail en realidad, pero espero que les guste.
~ Comentarios:
- KataDH: No pasada nada, siempre hay una semana completa para ver el capitulo jeje La verdad es que hay varias bromas como esa, no son nada importante, solo están hecha como para restar un poco a la seriedad del capítulo y al mismo tiempo divertir a los lectores y de momento creo que solo las he hecho para dos parejas, no diré quien más aparte de Natsu y Lucy, pero espero que sean del agrado de todos.
Dejen Reviews.
Se despide Lira12.
