Holaaaa!

He actualizado mas rapido de lo normal este fic ne? Jajaja, Espero que no haya sido mucho y sobretodo ke les guste este capitulo que tanto me ha gustado escribir, les esperan un par d sorpresas, a lo mejor esperadas, pero eso ya me lo diran con sus reviews, he tenido ke partir esta reunion en dos capitulos porque no creo que me de en solo uno ejeje.

P.D.: RK no me pertenece, sto es un AM y bueno... ya saben el resto.

LA TENTACION DE MENTIR

CAPITULO 10

GRANDES SORPRESAS I

Apago el cigarro dentro de un cenicero que estaba a rebozar de colillas apagadas y cenizas, como si llevara dias sin ser vaciado.

Luego cogio el papel que tenia entre las manos con mas firmeza y se acerco mas, intentando leerlo con mas atención.

Delante de El un hombre joven de cabellos rubios y mirada desconcertada le observaba con paciencia, esperando a que le diera alguna noticia sobre el papel que leia con tanto interes. Hacia ya unos minutos que Tokio habia entrado en el despacho para dejar esa carta, alegando que la habia traido Soujiro Seta cuando ellos estaban trabajando en la calle.

-Bueno! Me vas a decir que demonios pone?.- Grito, ya desesperado, mientras Saito levantaba la mirada.

-Eres un malcriado.- Se quejo El lobo, sacando otro cigarrillo del paquete sobre su mesa.- Es una invitación, que te parece?

-Invitacion?.- Fruncio el ceño Cho.- De cuando a donde Seta te invita a algo?

Saito le miro con cansancio para después impulsivamente levantarse y tirarle el papel arrugado en toda la cara, haciendo que el Rubio se sorprendiera mucho.

-Eres idiota verdad?.- Le pregunto, con pesadez.- No es de Seta inútil, es de Shishio.

-Shishio?.- Le miro sorprendido, mientras se frotaba la frente, donde habia llegado la pelota de papel.- Y para que es la invitación?

-Para una cena esta noche en su Mansión de las afueras, van a ir todas las organizaciones.- Informo con seriedad, pinchando el botón del intercomunicador de su mesa.- Tokio,

-Digame Señor Saito.- Se oyo a través del altavoz.

-Preparame un buen traje, esta noche tengo una cena importante.

-Lo tendra en su despacho lo antes posible.- Termino la secretaria cortando la comunicación.

Saito cogio una torre de papeles que habia a su lado para empezar a firmarlos, mientras Cho seguia de pie frente a El, como esperando algo.

El lobo levanto la mirada, mirándole confundido.- No tienes nada que hacer?

-Yo estoy invitado a la cena?.- Pregunto el rubio con una gran sonrisa.

Saito suspiro cansado.-Puedes venir..., pero largate ya.

-Solo una pregunta mas!

-Queeeee!.- Grito alterado el Lobo, levantándose de su silla y haciendo que el rubio tragara saliva con cuidado.

-Para que es la dichosa cena?.- Pregunto con temor.

-Para discutir los problemas de la organización, ok? Tienes algo que hacer o te mando a poner multas a los parquímetros!.- La paciencia del Policia era muy limitada.- Largate de una vez!

-Ya me voy!

El rubio salio del despacho a todo correr, no tenia nada que hacer, pero seguro que encontraba algo mejor que ponerse una mañana de policia de trafico, lo mas bajo que podia caer.

Por fin Saito se encontro en un ambiente ideal para seguir con su trabajo, mientras sus hombres seguían trabajando sin descanso en el caso de los ataques a Misao Makimachi, Okina y el asesinato de Kuro, El podria encargarse del papeleo.

Ni siquiera los leia, firmaba uno tras otro como una maquina, no le interesaba que pudieran contener.

Unos minutos después entro Tokio con una bandeja cargada con una taza de café y la cafetera, sabia que Hajime no era hombre de una sola taza de café.

Saito la miro en silencio e hizo hueco en la mesa para que pudiera poner la bandeja.

-Aquí tiene su café, con poca azucar, como le gusta.- Le informo con una sonrisa, mientras el Lobo probaba un sorbo.

-Perfecto.

-Quiere algun traje en especial para la cena?

Saito se quedo pensativo unos instantes.- Con que sea elegante y de mi talla me basta, lo dejo a tu disposición, tienes buen gusto.

Tokio sonrio.- Algo mas?

-No, puedes retirarte.

Tokio hizo una reverencia para darse la vuelta, mientras Saito aprovechaba para observarla de espaldas. Siempre le habia parecido hermosa y siempre se lo parecería, desde que habian llegado a trabajar con el hacia tanto años, cuando estaba recien ascendido y ella era una joven bella con sueños de ser la secretaria de alguien importante, pero no habia pasado de ser la de el.

-Tokio.- Llamo su atención, antes de que saliera.

-Quiere algo mas?.- Le pregunto inocentemente.

-No, no... Quiere acompañarme a la cena?.- Pregunto, sorprendido de si mismo, era la primera vez que tenia un detalle con ella.

Ella tambien le miro sorprendida.- De verdad?

-Claro, no puedo ir sin compañía femenina, como quedaria?.- Sonrio sarcásticamente, pero ella se lo tomo como una broma.

-De acuerdo, ire con mucho gusto.- Hizo una reverencia, antes de salir.

No era lo mas cerca que habia estado de tener una cita con Ella.

Años atrás, cuando eran jóvenes y algo mas inocentes tubieron algunos encuentros, pero el peso del trabajo de Saito hizo que su vida privada se hiciera a un segundo plano, hasta que desaparecio del todo.

Hajime sonrio, le apetecia concentrarse por unos instantes en otra cosa que no fuera su trabajo.

----------------------------------

Callo la noche en la ciudad de Tokio, mas rapido de lo que muchos esperaban.

Una enorme mansión al estilo antiguo Japoneses se alzaba entre unos inmensos jardines, que podian medir hectáreas, muy cerca de la Autopista directa desde Tokio hasta Yokohama.

Desde la entrada de las tierras hasta la entrada principal de la Mansión habia casi un Kilometro de recorrido entre la espesura de viejos bosques que aun conservaban su magia. La carretera llegaba hasta una pequeña plaza, donde los invitados podian aparcar sus coches y donde se alzaban unas escaleras, que llevarían hasta el patio principal y la entrada de la Mansión, formada por unos portones altísimos de madera rojiza.

Eran casi las diez de la noche, la hora prevista para que los invitados empezaran a llegar uno a uno. En la plaza esperaba un ejercito de aparcacoches, y en la escalera algunos criados preparados para cualquier imprevisto que pudiera surgir, acompañados de Soujiro Seta que estaba al pie de la escalera, mirando hacia la carretera que venia de la entrada.

Vestido con un elegante esmoquin observo el reloj por ultima vez, ya no podian tardar mas. En ese momento su movil empezo a sonar con insistencia, solo podia ser una persona, ya que ese telefono movil lo tenia especialmente para las llamadas personales de Makoto.

-Digame Sr. Shishio.- Contesto con rapidez, clavando la mirada de nuevo en el camino.

-Ha llegado alguien?

-No, aun no, todavía quedan algunos minutos.- En ese momento las primeras luces de los faros de un vehículo aparecieron al final del camino.- Pero ya llegan.

-Estupendo recíbeles mientras Yo y mi esposa les esperamos en el Salon principal.

Shishio colgo y Soujiro se acerco mas a la carretera, mientras se acercaba el primer invitado en su vehículo, se podia distinguir que era un Rolls Royce Phantom de color negro y cristales oscuros, para que no pudiera verse de quien era posesión.

Un aparcacoches se acerco a la puerta trasera cuando el Rolls Royce se quedo quieto frente a las escaleras de la Mansión, abriendo la puerta para que el primer invitado saliera con total comodidad y el mejor esfuerzo, mientras Seta esperaba con su tipica sonrisa y los brazos a la espalda.

Del elegante coche salio la persona a la que mas le pegaba desde luego, Megumi Takani vestida con uno de sus kimonos mas caros y elegantes, para seguir en su linea de estilo tradicional y a juego completamente con el ambiente de la cena, mas radiante que nunca.

Tras bajarse del automóvil con dificultad Soujiro le ofrecio su brazo con educación.

-Bienvenida Srta. Takani, esta mas bella que nunca.- Le alago el joven, haciendo que Meg alzara el cuello con orgullo.

-Muchas gracias Sr. Seta, soy la primera en llegar?.- Pregunto observando que no habian mas coches estacionados.- No parece que haya nadie mas.

-Si, ha tenido ese gusto, si no le importa el Sr. Shishio y su esposa esperan ya en el salon principal, si gusta puede pasar ya a dar con ellos.- Le indico Seta, llamando a uno de los criados para que la acompañara.

-Claro, nos veremos mas tarde supongo.- Contesto Megumi, aceptando el brazo del criado y empezando a subir las escaleras con lentitud por el kimono.

No tardo mucho en aparecer el siguiente vehículo.

Parecia un coche particular, nada ostentoso como lo que habia traido Megumi Takani, y por supuesto reconocia ese coche, un Opel Astra gtc, sin duda de Aoshi Shinomori.

Tenia que haberlo adivinado, Aoshi era de las personas a las que no le gustaba que condujeran su coche y por supuesto era de las que iban por libre, por eso habia venido en un coche aparte del de Megumi.

Como habia pensando Aoshi paso olímpicamente de los aparcacoches que dejarian su coche estacionado en el aparcamiento y lo aparco el mismo, saliendo sin dejar que ninguno de los criados le abriera la puerta y caminando con seriedad y colocándose el caro traje gris, con camisa negra y corbata color plata, nada de esmoquin.

Desde luego era todo un personaje, penso Soujiro.

Cuando llego a su altura los dos se dieron un apretón de manos.

-Bienvenido Shinomori, ya me extrañaba que no vinieras con Takani.- Empezo la conversación Seta.

-Prefiero venir en mi propio coche.- Asintió friamente.- Llegamos los primeros por lo que veo.

-Si, pero no creo que tarden los demas..., mira que casualidad, ahí viene la limusina blanca de Hiko.- Señalo Soujiro hacia el camino, haciendo que Aoshi se girara a mirar.

En efecto.

La larguísima limusina blanca distintivo de Seijuro Hiko se acercaba hacia ellos rapidamente, seguido de otro vehículo mas oscuro de cerca. Tenia que ser la organización de los Asesinos al completo.

La limusina aparco frente a Seta y Shinomori, mientras una figura se bajaba del lado contrario.

Seijuro Hiko les sonrio a ambos con burla, mientras daba la vuelta a la limusina y dejaba ver el costoso traje que llevaba puesto, un traje de chaqueta color marfil, con camisa azul y corbata tambien marfil, armado con un baston tallado y con una piedra de ambar al extremo.

Sin siquiera saludar paso frente a los dos hombres y quito de en medio a un criado que intentaba abrir la otra puerta de la limusina, abriendola el mismo para que saliera otra persona.

-Puedes salir querida.- Anuncio Hiko, alzando la mano para que otra mas fina la cogiera.

Poco a poco Misao Makimachi empezo a salir del auto, sacando una larga pierna calzada con unos tacones negro de vertigo, para después dejar salir al resto de su cuerpo, tapado a medias con un vestido de noche negro de gran escote por delante, y con una raja en la falda que dejaba ver su pierna derecha al completo, incluso mas arriba del muslo.

Shinomori y Seta se quedaron callados observando sin poder evitarlo el bonito paisaje que resultaba aquella mujer, que terminaba con su largo cabello negro suelto, al natural y nada de maquillaje, solo un colgante de oro blanco y diamantes que caia largo entre su escote.

-Buenas noches.- Saludo Ella, sonriente, sabiendo el efecto que causaba en los hombres con aquel vestido.

-Buenas noches Srta. Makimachi, Sr. Hiko.- Hizo una reverencia Soujiro, mientras Hiko le daba unas palmadas en la espalda.

-Que calladitos se han quedado.- Rio Seijuro.- A que es preciosa mi acompañante?

-La Srta. Makimachi siempre esta preciosa.- Amplio su Sonrisa Seta.- Bienvenidos ambos a la Mansión del Sr. Shishio.

-Y yo que?.- Dijo una voz que habia bajado del coche que iba detrás.

Todos miraron hacia el lado izquierdo para ver a Yukishiro vestido con un elegante esmoquin caminando hacia ellos con una enorme sonrisa.

-Bienvenido tambien Sr. Yukishiro.- Saludo Seta.

Mientras Seta conversaba con Seijuro y Yukishiro, Misao y Aoshi se habia quedado callados, a un lado de la conversación, observándose mutuamente y sin ningun tipo de vergüenza.

No podian desclavar sus ojos, mientras pensaban prácticamente lo mismo.

Aoshi primero habia analizado cada detalle del cuerpo de aquella mujercita. Si, ya sabia que era hermosa, pero no penso que verla asi podria afectarle aun mas de lo que ya lo hacia. Su mente divago por unos momentos en los que no pudo controlarla, pensando en las ganas que tenia de cogerla y llevársela de alli para ir a un sitio donde pudiera tenerla solo para el. Verla del brazo de Seijuro Hiko no le gustaba nada.

Y con eso llego a la conclusión de que no queria verla con ningun otro hombre, la queria solo para el y nadie mas.

Misao tambien se habia esforzado en mirarle de arriba abajo, con ese traje estaba mas guapo que nunca si podia ser posible. Como podia resistirse a un hombre como el? Como podria cumplir la promesa que le habia hecho a Hiko de sacárselo de la cabeza si aparecia ante sus ojos tan sexy como en ese momento?

Desde luego era mujer... y habia cosas que el cuerpo le pedia en esos momentos.

-Misao, vamos al Salon ya?.- Pregunto Hiko, despertándola de sus pensamientos.

Misao cerro los ojos unos segundos.- Si, claro.

-Venga, me muero de hambre.- Yukishiro empezo a subir con rapidez, seguido de Hiko y Makimachi.

-No vas a entrar Shinomori?.- Llamo su atención Seta, algo extrañado.- Te encuentras bien?

-Claro.- Respondio, a las dos cosas, mientras comenzaba a subir los escalones.

-Que raro que es.- Resoplo Soujiro.

Cualquier pensamiento que pudiera tener entretenida su mente en esos pensamientos fueron drásticamente interrumpidos por un sonido potente, el de un automóvil. Seta giro su rostro hacia la carretera impulsivamente, sobresaltado por el estruendo.

Varias luces de faros se acercaban a gran velocidad por el camino, tanto que pocos segundos después el coche Honda de color Burdeos fortune maisty y dos motos Honda 1000 de color negro y plata (Se nota ke me gustan los autos ne? Jiji) ya estaban delante de sus narices, con sus motores rugiendo.

Los sujetos de las dos motos se quitaron los cascos, dejando a la vista dos rostros muy conocidos.

Los de Sanosuke y Tomoe, a pesar de ir en moto esta ultima llevaba un provocativo traje rojo de palabra de honor hasta la rodilla y unos tacones increíblemente altos.

Ambos se bajaron, mientras tambien del coche descendía Kenshin Himura vestido con una chaqueta de cuero blanca y jeans grises, y del lado del conductor una Kaoru muy informal, con una minifalda, exageradamente mini, acompañada de botas altas blancas y tambien una chaqueta de cuero corta blanca, dejando ver un vientre liso adornado por un tatuaje, una enredadera de mariposas que le rodeaba el ombligo.

Soujiro no pudo decir que se habia quedado impresionado, no se esperaba menos de los Narcos.

-Buenas noches, veo que son puntuales.- Saludo con pesadez, dándole la mano desconfiadamente a Kenshin.

-Te has sorprendido, eh!.- Rio Sano, que iba vestido tambien con cuero, pero negro.- Donde esta la comida?

-Sano! Recuerda que no estas en casa, ok?.- Le dio un golpe Kaoru.- Aunque hemos llegado a tiempo parece que somos los ultimos.

-No, todavía queda el inspector Saito.- Informo Seta, mientras otro coche llegaba a la Casa.- Pero parece que ya ha llegado, asi que pueden ir pasando.

-Ibamos a pasar de todas formas.- Comento Tomoe empezando a subir las escaleras con descaro.

Los demas le siguieron de cerca sin rechistar, en especial Sanosuke, que a toda prisa les adelanto y entro impaciente al patio interior. Su estomago rugia con fuerza.

-------------------------------

Ya todos se encontraban en la mesa degustando el primer plato, tras unos aperitivos en los que muy poco hablaron.

La Sala estaba decorada totalmente con motivos Japoneses y ellos rodeaban una larga mesa de madera de roble, iluminada por velas aromaticas y algunos ramos de flores al estilo Ikebana.

Los camareros les rodeaban a ellos, sirviéndoles con mucho estilo los platos correspondientes, y asegurándose de que no faltara bebida en sus vasos.

Uno de ellos se acerco a Megumi, ofreciéndole un poco de Sake.

-No gracias, No bebo.- Tapo la copa con la mano Ella, sonriente.

El camarero hizo una reverencia y paso a otro invitado.

-No sabes lo que te pierdes.- Sano se echo un largo trago suspirando con placer al acabar.- Esta delicioso.

-El mejor Sake de Japón por supuesto.- Sonrio Shishio con orgullo.- Es de su agrado la cena de esta noche?

Todos respondieron de distinta manera, pero desde luego todas positivas.

-Me tienes que dar el nombre del cocinero.- Comento Hiko, saboreando una cucharada de sopa.- Sabes que me gustan las cosas buenas, y esto es esquisito.

-Lo se, por eso te dare su numero en cuanto pasemos a tomar un licor.- Contesto Shishio.

-Hemos venido a hablar de negocios ne?.- Se involucro Kaoru, algo cansada de tanta hipocresía.- Pues hablemos de negocios.

Makoto la miro con una sonriente.- Igual que su padre Srta. Kamiya. Tiene razon hemos venido a hablar de negocios, por eso he invitado a Saito, para que nos informe sobre los nuevos aconteciemientos.

Hajime Saito carraspeo, limpiándose la boca con una servilleta.- Si, a eso he venido.

-Y que es lo que nos puede decir?.- Sonrio Seijuro con ironia, mientras Misao le miraba cómplice.

Saito le miro molesto.- Es que sabes algo Hiko?

-Seguro mas que tu.- Solto indiferente el lider de los Asesinos.- Eres un incompetente.

-Pues para tu información hemos descubierto la marca de los coches con los que se produjeron los ataques, y tambien donde fueron vendidos.- Respondio con orgullo.- No es asi Cho?

Su ayudante asintió, mientras tragaba su ultima cucharada de sopa.- Exacto, es solo cuestion de tiempo saber el nombre de los compradores, y estaremos a un paso mas de pillarlos.

En ese momento, mientras el resto de la mesa comentaba con alegria en resultado de las investigaciones, Aoshi y Misao se miraron, se encontraban uno enfrente al otro e intentaban descifrar sus pensamientos, seria buena idea comentar lo que habian descubierto el dia anterior?

Fue Aoshi quien actuo primero.

-Yo se donde se encuentran esos coches.- Dijo, llamando la atención de todos los presentes.

Mas de uno se quedo con la boca abierta, incluido Seijuro que no esperaba que nadie tuviera mas información que el.

-Sabemos.- Recalco Misao, tomando un poco de vino.- Fuimos al almacen donde Yumi nos habia dicho que habian movimientos sospechosos, encontramos los automóviles que intentaron atacarme.

Hiko la miro, aun mas sorprendido.- Y no me habias dicho nada, un momento... ayer saliste sin decirme nada?

-A mi no me mires.- Se protegio Misao, luego miro a Yukishiro.- Es que Enishi no te dijo nada? Se suponia que el tenia que ir.

Enishi casi se atraganta con un sorbo de Sake, mientras Hiko le miraba con desconfianza.- Eso digo yo...

-No fui.- Dijo, mas friamente.- No me parecia que fuese importante.

-Pues por lo visto lo fue...- Comento Sanosuke, discretamente.

Hiko se aguanto la tentación de discutir con Enishi sobre su trabajo, no queria armar escandalos delante de las otras organizaciones, y mucho menos aparentar que no tenian organización alguna en su grupo.

-Lo importante es que hemos avanzado un paso.- Interrumpio Kaoru.- Saito, podria hacer que investigacen ese sitio ahora mismo.

Saito dudo, antes de coger el telefono y levantarse de la mesa.- Si, es verdad.

-Parece que estamos a un paso de descubrir quien fueron.- Comento Kenshin.- Aparte de los coches que se encontraron alli?

Aoshi miro a Misao, dándole el turno de palabra.- Nos atacaron dos desconocidos, pero no hay que lamentar nada, excepto para nuestros enemigos, les matamos a los dos.

-Dejaron que les vieran!.- Se sobresalto Megumi.- Ahora ellos estan un paso por delante de nosotros, saben que sabemos donde estan, no encontraremos nada en ese almacen para cuando vaya la policia.

-Pero con un poco de suerte a lo mejor dejan alguna pista.- Interfirió Tomoe, con un poco de timidez, haciendo que Megumi la mirara de reojo.

Saito habia salido para hacer la llamada correspondiente y en esos momentos entro, mientras los demas empezaban a discutir si estaban haciendo las cosas bien. Al llegar a la mesa miro a Soujiro Seta y asintió con la cabeza, haciendo que el joven ampliara su sonrisa, un gesto con el que Sanosuke se quedo.

-Ya has llamado?.- Le pregunto Sagara, mientras servian el segundo plato.

-Si, varias patrullas van hacia alla ahora mismo.- Sonrio el lobo, cogiendo su tenedor y cuchillo.

-Entonces no tiene caso seguir discutiendo esto.- Llamo la atención de sus invitados Shishio.- Comamos y dentro de unos minutos tendremos nuevas noticias.

Sin mas discusiones todos disfrutaron de un buen segundo plato, eso si, acompañado de los piques entre los invitados, que eran muy comunes, sobre entre Sanosuke y... bueno, cualquiera que le contestara.

Después del postre Shishio les invito a pasar al patio trasero, rodeado por un extenso jardín al estilo Occidental (imagínense los de versalles), donde pudieron tomar asiento en algunas mesas de cristal para tomar alguna copa o pasear por los caminos que rodeaban aquellas obras de arte en forma de plantas.

Shishio, Himura, Kaoru y Shishio compartieron una mesa, saboreando un coñac mientras fumaban un puro habano y charlaban sobre cosas del trabajo, algo a lo que eran adictos desde luego. El resto de invitados se dispersaron por las demas mesas.

Sano cogio una copa de Sake, pasando de cualquier otro licor por muy fino que fuera, y contemplo los alrededores con aburrimiento, esas fiestas de la alta sociedad no eran lo suyo. Estaba acostumbrado a esas noches locas donde se bebia sin pensar en la salud de su higado y donde acababa despertando en algun sitio desconocido, tanta elegancia no era lo suyo.

El aburrimiento hizo que observara como Saito se metia solo dentro de la Mansión, con total confianza. No es que fuera un acto muy sospechoso, pero que otra cosa podia hacer si no seguirle? Nunca le habia caido bien ese viejo lobo.

En silencio se acerco a la puerta de cristal por donde habia desaparecido, que estaba considerablemente retirada del resto de invitados y a traves del cristal pudo ver como hablaba por telefono, parecia muy preocupado.

-No sabes que es de mala educación espiar a la gente?.- Pregunto una voz femenina a sus espaldas.

Al darse la vuelta se encontro con un rostro de muñeca de porcelana y un cuerpo vestido de muñequita japonesa.

-Y que estas haciendo tu?.- Le pregunto con astucia, levantando una ceja.

-Pense que harias algo de lo que tus amigos pudieran avergonzarse, ademas, tengo ganas de ir al baño.- Se escuzo con una sonrisa Megumi.- Que miras con tanto interes?

-Desde cuando te importan mis amigos o yo?

-No me cambies el tema, tambien es de mala educacion.- Refunfuño Ella, haciendole a un lado y mirando por la ventana.- Espias a Saito?

-Sabes que estas obsesionada con los modales?.- Pregunto El, sonriendo con malicia.

-Me criaron asi, con clase.- Megumi Takani levanto la barbilla con orgullo y superioridad.- No todos tienen esa suerte.

Sanosuke se quedo unos instantes observándola a los ojos, sin quitar esa sonrisa malévola que empezaba a ponerla nerviosa. El no saber que le pasaba al moreno por la mente le intimidaba.

-Que miras?

-Seguro que nunca has corrido ningun riesgo.- Empezo a susurrar el.- Que no has hecho alguna locura que nadie se esperaria de ti.

-Por supuesto que no!.- Se escandalizo, cruzandose de brazos y apartando su mirada de la de Sagara.- Deja de mirarme asi.

-Tambien es de mala educación?.- Rio Sano, ya se habia olvidado de Saito.

Takani fruncio el ceño.- Pues si!

Sanosuke la aparto por unos cortos instantes, como pensativo, para después regresar a mirarla, cogiendola por la cintura impulsivamente y apretándola contra la pared, acercándose mucho a Ella.

Megumi no se esperaba esa reaccion y su corazon empezo a golpear dentro de su pecho, como si quisiera escapar.

-Dime una cosa.- Comenzo a hablar el, acercándose a su rostro.- Que sientes ahora?

Ella trago saliva, insegura.- Como que que siento?

-Si, que sientes? Estas haciendo algo que no deberias hacer, ne?.- Le acaricio la mejilla con una mano, bajando por el cuello.- Algo que nadie se esperaria de ti..., que sientes, Quieres acaso apartarme y seguir con tu aburrida y ... refinada vida?

Ella lo penso por unos segundos.

Nunca habia mirado a Sagara de otra manera que la de un callejero comun, pero a esa distancia, y en esa situación, parecia que sus ojos tenian mas vida, nunca se habia parado a observar el bonito rostro de El. Sus ojos, su rasgos, su boca..., la miro analizadora, y después nego con la cabeza.

-No quieres?

-No quiero seguir con mi vida.- Dijo firme, mientras sentia que su cuerpo perdia peso.- Estoy harta, harta de ser tan perfecta, harta de ... ser quien soy.

-No.- Corrigió Sanosuke, ahora serio.- Estas harta de intentar ser lo que no eres.

-Y quien soy yo?.- Los ojos de Meg se aguaron, dando rienda suelta a todas las preguntas que su mente habia acumulado desde que le habia impuesto el titulo de lider de la Yacuza.- Quien es Megumi Takani?

-Megumi Takani es la lider de la Yacuza, la pregunta es quien es la mujer detrás de ese titulo...- Sanosuke paso su mano a la nuca de Ella, acercándola aun mas.- Quieres que lo descubramos?

Solo asintió.

No sabia como habia pasado de estar discutiendo con aquel hombre a estar besándole con pasión, y tenia que reconocer que besaba como todo un experto. A su mente vino la idea de que aquello no estaba bien, pero no le dio tiempo a imponerse. Tenia que relajarse y vivir, y si aquello era un error... queria correr el riesgo, queria darse cuenta de que tambien podia cometer errores, siendo solo ella la que saliera afectada.

Cuando el beso se volvia aun mas apasionado Sanosuke paro de repente, haciendo que Ella frunciera el ceño, algo desconsolada.

Le miro curiosa por saber que habia interrumpido aquel momento, para ver la mirada de Sanosuke clavada en el cristal de la puerta, parecia sorprendido.

-Que pasa?.- Le pregunto en un susurro, algo preocupada.

Sagara la cogio de los hombros e hizo que mirara con disimulo por el cristal de la puerta.

Lo que vio la dejo sin palabras.

---------------------------------------

Camino algunos metros mas, adentrándose en una parte del jardín mas oscuro y apartada.

No sabia exactamente porque, pero sabia que Ella habia ido hasta alli, algo le decia que la encontraria.

Y efectivamente, alli estaba.

Se paro en su caminar para observar la mujer que estaba sentada sobre una barandilla de piedra a pocos metros de el, en completo silencio y fumando tranquilamente un cigarro, mientras miraba a la oscura nada. A pesar de su vestido parecia estar muy comoda alli sentada, y en una posición..., que por lo menos a el le daba muchas ideas.

-Me gusta la oscuridad.- Dijo Ella, sabia perfectamente que Aoshi la miraba.

-Pense que te gustaban este tipo de reuniones.- Divago El, siguiendo su camino hasta acercarse a Ella y apoyar sus brazos en el muro.

Misao le miro, curiosa.- Me gusta mas la oscuridad, supongo que son manias que coge uno cuando su trabajo es moverse en ella, para no ser visto.

Aoshi le devolvió la mirada.- Pero estoy seguro de que si te gusta que te vean.

-Porque lo dices?.- Fruncio el ceño Ella.

El solo señalo el vestido que llevaba puesto, cuando Misao se dio cuenta solto una carcajada.

-No es que me guste que me miren.- Comenzo a explicar, volviendo la mirada a la nada, dándole una catada al cigarrillo.- Me gusta llevar poca ropa, es mas comodo.

-Vives demasiado en tu trabajo.

Misao rio.- Mira quien fue a hablar..., te molesta a caso que lleve este vestido?

Aoshi sabia que aquella pregunta tenia doble sentido.

-Para nada.- Fue sincero y de un impulso la cogio de la cintura y la bajo del muro, acercándola a El.- Es muy bonito.

-Te estas tomando muchas libertades Shinomori.- Misao intento ser dura, aunque en el fondo disfrutaba de esos arranques pasionales de Aoshi.- Todavía no me olvido que tenemos algo pendiente, y te lo cobrare en cualquier momento.

-Es verdad, tenemos algo pendiente.- Shinomori la levanto del suelo, cogiendola del trasero para que rodeara su cadera con las piernas.- Y puedes cobrármelo cuando quieras.

Makimachi solto una carcajada, sabia de lo que hablaba Aoshi... del momento que le habian interrumpido el dia anterior.- Estamos hablando de lo mismo, Yo me referia al asunto de matarte.

-Eso puedes intentarlo mas tarde.- Dijo serio mientras besaba su cuello con devoción.

No podia entenderlo.

El, que era famoso por su frialdad en todos los campos... perdia la cabeza cada vez que la veia, solo deseaba una cosa y entonces era cuando su afan por conseguir todo lo que se propone salia a la luz. No queria pensar en otra cosa, esa mujercita era para el, a pesar de los pormenores que los enfrentaban, y que ella no se resistiera solo le daba mas alas.

Si, Misao le respondia a cada uno de sus besos y caricias, aunque le amenazara a cada momento..., en esos momentos cruzaba las piernas detrás de el, apretando esas zonas que iban despertando a gran velocidad, y estiraba el cuello hacia atrás pidiendo mas besos, mientras intentaba quitarle la corbata torpemente.

Y entonces paso algo que ninguno esperaba, perdieron el control.

Como adolescentes hormonados empezaron no a besarse, si no a devorarse, como si hiciera años que esperaran ese momento, dándose cuenta de que no podian esperar a quitarse la ropa o a perder el tiempo en caricias.

Aoshi se asusto al comprobar que si no la tomaba en ese instante era capas de derramarse en sus pantalones, como si fuera su primera vez. No lo entendia, pero tenia que cubrir esa necesidad lo mas rapido posible, y Ella no parecio poner objeciones, simplemente le ayudo a abrirse la cremallera, mientras El la despojaba de su ropa intima inferior de un jalón.

Solo cuando sintieron que estaban unidos carnalmente relajaron sus cuerpos y suspiraron al mismo tiempo.

Misao abrio los ojos aguados, observando el rostro masculino que tenia a pocos centímetros, mientras Aoshi empezaba a moverse lentamente dentro de Ella.

Fue ahí cuando se dio cuenta. No podria matarle... nunca.

El solo pensar que no volveria a estar con el de esa forma hacia que un gran vacio le doliera en su interior. No le quedaba otra que admitir lo que le habia advertido Hiko.

Le queria.

Una solitaria lagrima corrio por su mejilla al descubrirlo... No sabia si lloraba por haber decepcionado a Seijuro, por haberse decepcionado a si misma, o de felicidad.

En el momento en que esa lagrima caia Aoshi abrio los ojos, para encontrarse con el rostro angelical de ella, observándole con un rostro apacible, pero con unos ojos aguados. Sin saber porque borro la lagrima con su mano, dándole confianza con un silencio y una mirada, mientras empezaba a acelerar el ritmo de sus embestidas y besaba sus labios con ternura.

Ella se aferro a su espalda con fuerza minutos después, cuando alcanzaron el esperado clímax, y el la abrazo, disfrutando de ese olor tan particular que les rodeaba, cerrando los ojos con fuerza para no perderse ninguna de las sensaciones de estar dentro de Ella.

Pasaron algunos minutos mientras intentaban recuperar el aliento, y lo alargaron por unos minutos mas, sin soltarse del abrazo. Ninguno queria volverse a mirar a la cara, no cuando se habian dado cuenta de lo mucho que dependian el uno del otro... Que podian decirse dos personas tan orgullosas al darse cuenta de ello?

Misao fue la primera en alejarse un poco de el, mirándose por fin a los ojos, ambos intentando disimular sus sentimientos, pero con menos resultados de los esperados.

Por desgracia o por fortuna no pudieron decirse nada.

El ruido de unas pisadas que se acercaban les puso en tensión, colocándose la ropa a toda velocidad mientras se separaban varios centímetros.

Nada mas acabar miraron los alrededores, buscando al dueño de las pisadas sin resultados.

-Quien anda ahí?.- Pregunto Aoshi en voz alta, no podia ser nadie de la reunion por que se oian desde el jardín oscuro.

No hubo respuesta.

Suficiente para que ambos se pusieran alerta, algo andaba mal. Las pisadas parecieron aumentar en numero, era mas de una persona, y se oian cerca.

-Esto no me gusta.- Susurro Misao, llamando la atención de Aoshi.

-No te equivocas.- Dijo una voz a espaldas de ambos.

Se giraron sobresaltados para encontrarse con dos personas mirándoles sonrientemente.

Como no se habian dado cuenta de su presencia?

Sus rostros no podian verse por la oscuridad, pero si su figura, eran dos hombres. Misao saco una pistola que estaba atada al interior de su muslo, y Aoshi otra de dentro de su chaqueta.

-Porque no me sorprende encontrarles aquí..., tan solitos?.- Rio la voz, una voz muy conocida.

-Muestra tu cara.- Ordeno Aoshi, mientras se colocaba instintivamente delante de Misao.

El desconocido rio aun mas fuerte.- Es que no reconocen mi voz?

-Enishi.- Susurro Misao con rabia, mientras su ceño se fruncia con rabia y salia de detrás de Aoshi.- Que demonios estas haciendo? Si se puede saber.

Yukishiro dio algunos pasos hacia delante, hasta que algo de luz ilumino su rostro, un rostro adornado con una triunfal sonrisa que no le gustaba nada a Misao, algo se traia entre manos.

Enishi encendio un cigarro con calma, catándolo con paciencia. Al darse cuenta de quien era Aoshi bajo el arma, pero se percato de que Misao cogia la suya con mucha fuerza.

Tenia acaso que no bajar la guardia? Que pasaba?

-Que estas planeando Enishi?.- Pregunto de nuevo Misao, desesperada.- Habla!

Enishi la miro de reojo.- Es que no lo ves?

Misao se quedo como paralizada.

Sin moverse un solo centímetro observo sus oscuros alrededores, mientras se daba cuenta que estaban rodeados de extraños camuflados. Ni siquiera podia adivinar cuantos eran..., sus sentidos le fallaban, porque era incapas de comprender la situación. Que significaba aquello?

Aoshi tambien se habia dado cuenta, y agarrando de nuevo su pistola se acerco mas a Makimachi, intentando darle algo de confianza. La necesitaban ambos en una situación como aquella.

-Que es esto?.- Pregunto Ella en un susurro.

-Mis hombres.- Sonrio Yukishiro, luego movio una mano, indicando algo y algunas de las figuras que les rodeaban empezaban a desaparecer a toda velocidad entre los jardines.- Vayan a por el resto de invitados, Yo me encargo de Ella.

-No te vas a encargar de nadie Yukishiro.- Hablo Aoshi por primera vez.- Hasta que des una explicación para todo esto.

Enishi solto una carcajada.- Parece que Shinomori viene en defensa de Misao, como todo un caballero.

-Deja de decir tonterías!.- Grito Misao, incomoda y desesperada.- Habla de una vez, Que pretendes?

-En primer lugar no pienso perder mi tiempo en dar ninguna explicación.- El albino tiro la colilla de su cigarro al suelo.- Total, vas a morir y no te servira de nada, y en segundo lugar...- Miro a Shinomori de reojo.- Tu te puedes retirar, tu lider te necesitara no creo que sepa defenderse.

-No pienso moverme de aquí.- Respondio tajante.

Misao se giro, con el ceño fruncido, mirándole con reproche.- Largate de aquí Aoshi, y averigua que ocurre, Yo me puedo defender sola de este inútil.

Enishi solto otra carcajada.

Shinomori observo la situación.

No confiaba en nada ni en nadie en esos momentos, y no queria dejarla sola con ese maniaco. Ella tenia mucha razon al mandarle a perseguir a todos aquellos desconocidos amenazantes, pero sabia que si la dejaba sola con Yukishiro le pasaria algo, y entonces... sorprendentemente, no se lo perdonaria jamas.

-A que esperas? Fuera.- Fue lo ultimo que Ella le dijo y aparto su mirada de la de Shinomori, no queria que el se fuera, pero era lo mejor.

Con El al lado solo estaria pendiente de si le harian daño.

Aoshi se quedo algunos minutos mas pensativo, antes de empezar a caminar con tranquilidad por el mismo camino por el que habia venido, mientras se perdia poco a poco en la oscuridad, dejando solos a Misao y Enishi. Este ultimo sonrio contento de que todo empezara a salirle bien, sin Aoshi podria terminar con todo aquello mas rapido.

Con rapidez se saco una pistola de dentro de la chaqueta y apunto a Misao con pulso firme, pero sin que Ella se sorprendiera un poco.

-Sabia que me odiabas..., pero tanto?.- Sonrio con ironia Misao, levantando tambien su arma.- Que te hace pensar que me mataras?

El amplio su sonrisa.- No sabes las ganas que tenia de que este dia llegara..., y por fin me han mandado la misión mas satisfactoria de mi vida, el desaparecerte de la faz de la tierra.

Un escalofrio recorrio la espalda de Misao.- Quien te ha enviado a matarme?

-Desde luego no fue Hiko.- Dijo con asco Yukishiro.- Pero veras, seras la primera en enterarte que he dimitido de la organización..., ahora tengo otros objetivos mas... altos y con un Jefe mucho mejor que el arrogante de Seijuro.

Misao sonrio.- Eres un fracasado.

El se sorprendio de la respuesta de la joven, frunciendo el ceño y apuntando con mas fuerza.- Tu crees? Comprobaras que estas equivocada el segundo antes de que una de mis balas te atraviese la cabeza, con suerte moriras asi y no mas dolorosa y lentamente como a mi me gustaria.

-Por eso eres un fracasado Enishi.

----------------------------------

Seijuro le dio un profundo trago a su copa antes de proseguir con su charla, mientras todos esperaban a que continuara con la interesante historia. Siempre habia tenido un magnetismo especial.

-Como decia...- Prosiguió, dejando la copa en la mesa.- Fue muy vergonzoso cuando me colé en su casa la noche que tenia que asesinarlo y encontrármelo copulando, y no con una mujer precisamente, imagínense la vision que se me quedo grabada del mejor embajador frances que hemos tenido.

Todos rieron con la historia y Hiko sonrio complacido, esa anécdota siempre resultaba un éxito.

-Si no eres tu el que lo cuenta no me lo creo.- Comento Shishio, aun riendo.- Tuve la ocacion de conocerle hace muchos años, ahora entiendo porque me miraba tanto.

Volvieron a reir de nuevo, la reunión empezo a resultar bastante comoda para todos, mucho mas de lo que podia esperarse.

-Realmente no me sorprende, algo se rumoreaba de ese hombre por los bajos fondos.- Dijo Kaoru con una sonrisa.- Oi a mi padre comentándolo con alguien.

-Tu padre tenia mucho sentido del humor Kaoru.- Dijo Shishio amablemente.- Era un gran hombre, me disculpo una vez mas por no asistir a su funeral, siempre me quedara el remordimiento.

-No se preocupe.- Intervino Kenshin, que tambien estaba a la mesa.- Todos sabiamos que estaba fuera del pais por esas fechas, no pasa nada.

Soujiro se habia mantenido en la distancia toda la velada, mientras observaba el ambiente vigilante.

Al momento recibio un comunicado por telefono y se acerco a la mesa, donde todos se habian puesto a reir de nuevo.

Con discreción todo el hombro de Shishio.

-Sr. Tiene una llamada en su despacho.- Le informo, mientras el Alcalde se levantaba.

-Disculpenme, tengo asuntos que atender, enseguida vuelvo.- Se disculpo, caminando hacia dentro de la casa seguido de Soujiro, que cerro las puertas tras de si.

-Que tranquilo esta esto.- Suspiro con gusto Kaoru, cerrando los ojos.

-Es verdad.- Asinto Himura.- Donde esta Sanosuke?

-No lo se.- La chica Kamiya abrio los ojos sobresaltada.- Es verdad, por eso hay tanta tranquilidad, Tomoe!

La mujer morena se encontraba hablando amenamente con Cho y la esposa de Shishio, se disculpo y se acerco a la mesa donde se encontraban.

-Que pasa?

-Donde esta Sano?.- Le pregunto Kaoru, empezando a preocuparse.- No estara metiendose en lios por ahí?

-Hace rato que le vi iendose hacia alla.- Señalo con el dedo Tomoe.- Pense que iria al baño, pero es verdad que esta tardando bastante.

-No se preocupen tanto, estamos en una reunion.- Sonrio Hiko, llamando a un camarero para que le sirviera mas Sake.- Tampoco estan Misao y Yukishiro y no me preocupo en absoluto.

Kenshin fue el primero en empezar a alarmarse, se levanto de la mesa y observo los alrededores.

Era verdad, Misao y Enishi tampoco estaban, pero tambien faltaban Megumi y Aoshi.

-Tampoco estan los Yacuzas.- Susurro Himura, aunque todos le oyeron perfectamente.- Que ocurre aquí?

Hiko dejo aun lado su copa, dándose cuenta de la situación tambien se levanto de la mesa, buscando con su mano la pistola que guardaba dentro de su chaqueta.

-Seran aquellos?.- Pregunto inocentemente Tomoe, señalando hacia los jardines desde donde se acercaban un grupo de gente a la que todavía no se podia identificar, pero desde luego sabian que no eran ellos.

-No lo son.- Corrigió Kaoru, cuando vio como tambien se acercaban extraños por los laterales, se levanto de la mesa y saco una pequeña pistola de dentro de sus botas.- Una emboscada?

-Eso parece.- Kenshin saco tambien su pistola quitándole el seguro con rapidez, pero entonces oyo el mismo ruido de su pistola detrás de su cabeza.

Sin voltearse supo que algo malo pasaba, al percibir el silencio y la expectación de los demas.

-Que demonios haces Saito?.- Le pregunto aterrada la chica Kamiya.

Saito apuntaba con una pistola a la cabeza de Kenshin.- Es que no lo ves? Como alguno se mueva descargo mi pistola en la cabeza de este vagabundo.

Todo quedo en silencio, mientras se daban cuenta de que estaban rodeados de encapuchados.

Saito hizo una señal con la mano y Cho se llevo a la Esposa de Shishio a la fuerza, mientras esta pataleaba y gritaba con fuerza.

Los demas pensaban contra reloj en lo que podian hacer en esos momentos.

Parecia que Saito les habia tendido una trampa mortal, con un fin desconocido.

Hiko, con su habitual calma, se encendio un cigarrillo caminando con confianza hasta donde estaba Saito, este le miro con desconfianza, sabia que de todos los presentes Seijuro era el mas peligroso.

-Bueno, bonito numero has montado Hajime.- Comento Hiko, ofreciéndole un cigarro que rechazo sin pensarlo.- No quieres? Bueno..., Esta claro que esto ha sido una trampa, tienes un ejercito de hombres y han desaparecido muchos de nosotros, algo mas que aclararme?

-No eres tu el que lo sabe todo?.- Se burlo Saito, apretando aun mas la pistola contra la cabeza de Himura.- Adivinalo.

Hiko le miro de reojo, algo molesto.- Adivino que tienes algo que ver con los ataques a Misao y Okina, y tambien con la muerte de Kuro.

-Que listo eres.- Amplio su sonrisa el Lobo.- En estos momentos Enishi esta encargándose de hacer desaparecer a tu pequeña Misao, Ella y Aoshi se metieron demasiado donde no les llamaban.

Por primera vez en su vida noto lo que era el panico.

No es que dudara de Misao y su capacidad de defenderse, pero si habian sido capas de sorprenderle de esa manera se esperaba cualquier cosa. Como no se habia dado cuenta de la traicion de Enishi?

Kaoru noto el terror que se apoderaba de ellos en esos momentos, veia la vida de Kenshin pender de un hilo y la furia asesina de los ojos de Hiko.

-Donde esta Shishio?.- Pregunto Kamiya, casi sin poder hablar.

-En nuestras manos, es una pieza fundamental para nuestros planes.- Contesto con mucha tranquilidad Saito.

-Y cuales son esos planes?.- Tomoe estaba aterrada, al contrario que los demas ella no sabia como defenderse.

Saito estubo en silencio un rato, viendo los rostros de sus acompañantes.- En principio, matarles a todos.

Fin del Capitulo 10.

Notas de la Autora:

Sorpresa! Jajajaja, creo que con este capitulo se han desvelado muchas incógnitas ne? Por mi hubiera alargado mas el fic, pero no kiero llegar a los 20 capitulos jajaja y lo e acortado. Spero que les guste, en el proximo veremos como acaba esta reunion, lo que ocurrio con Sano y Meg, y si Enishi sera capas de matar a Misao, o viceversa.

Espero sus reviews con opiniones, preguntas ... lo ke sea! Pero los espero con muchos ganas, la opinión de cada uno es muy importante para mi.

Pau: Spero ke te aya gustado el pequeño paréntesis de Am de este capitulo y x supuesto el resto del capitulo jaja, gracias x dejar tu opinión!

Ali-chan6: Supongo ke te e desvelado un poco en que andaba Enishi a scondidas, ne? Jaja todavía kedan detalles x sacar a la luz, spero no aver tardado muxo n actualizar!

x-MiSaO-x: Me a ncantado tu review ) te doy las grcias x tantos alagos jeje y x ke t guste tanto mi fic, pa eso los scribo jiji, spero ke te aya gustado el momento AM d la historia y ya e dejado clarito kien kiere acabar con tantas ancias cn misao, n proximo capis sabran xk jeje besos y spero tu opinión!

Aoshmi Seshlin: Musas gracias x tu opinión! Yo tmb creia ke hacia falta un poco de accion en el fic, x eso adelante los exos, pero todavía empieza lo fuerte y sobretodo n la relacion AM, muxos besos!

Arcasdrea: Spero no aver tardado muxo en actualizar, lo importante es ke te gusta la historia y te agradezco muxo el aberme dejado un review, son mi mayor motivación jeje besitos!

Silvia-chan: Como as leido acertaste cn la escena ntre Misao y Aoshi jeje y spero averte sorprendido cn el resto d acontecimientos, y la verdad es k es mu poco original poner a Enishi de malo, pero le va el papel jeje besos y gracias x tu review

Gabyhyatt: Acertaste en tu prediccion! Jajaja as comprobado ke exactamente kieren matarlos a todo, bueno kreo ke lo deje un poco evidente -.-U spero ke te guste este capitulo, besos!

Por ultimo porfiiiis dejen sus opiniones!

Besos

Rinoa Shinomori.