Disclaimer: La historia es una adaptacion de la pelicula "por siempre jamas" y los personajes son de SM.
Summary: Tras la muerte de su padre, Bella se convierte en la sirvienta de su marastra y sus hermanas, pero no todo es tan malo, su destino se cruza con el principe Edward el cual huye de sus responsabilidades como proximo rey. Adaptacion de la cenicienta.
Capitulo 11 Baile y decepcion.
Bella salio de la casona Swan vestida de blanco, su disfraz era el de un angel. Se veia sumamente hermosa, tenia puestos los zapatos de cristal de su madre. Rapidamente se subio a la carroza que tan amablemente el Senior Da Vinci le habia prestado y en la que el mismo habia llegado a aquella casa. Angela y Carmen estaban muy contentas y deseaban que todo lo bueno le sucediera a Bella.
-Es una autentica obra maestra!- chillaba Jake.
-Se parece a su madre- susurro Carmen.
-Venga hijo veamos tus cuadros- dijo Leonardo palmeandole la espalda a Jake.
-Esperen es una tradicion- comento Angela mirando al enorme porton del patio- que ella salude desde la puerta.
Acto seguido la carroza dio vuelta para salir del patio cuando Bella saco su mano y saludo, los sirvientes recordaban a su patron con alegria.
En el palacio real, todo el mundo se divertia y bailaba pero ciertamente habia algunas personas que no se la estaban pasando muy bien.
Alice era una de esas personas, ella sentia algo un sentimiento muy fuerte por Jasper, pero nunca le habia dirigido la palabra. Ella sabia que el seria el hombre de su vida. Camino hasta llegar a la mesa de los postres y al tomar un pastelillo su mano roso con otra y no pudo contener su sorpresa al ver de quien se trataba.
Jasper..
-Me has hecho esperar mucho tiempo- dijo la pequenia morena al joven rubio el cual le sonreia ampliamente.
-Lo siento- respondio Jasper que la tomo de la mano y la llevo a bailar. (no pude evitarlo jeje una de mis parejas favoritas es Jasper y Alice ^^).
Otro de los que se la estaban pasando mal era Edward quien tenia el senio fruncido y la moral hasta los suelos.
La musica bajo de volumen para dejar hablar al Rey.
-Honorables invitados es para nosotros un placer- decia el Rey elegantemente- en tan festiva ocasión, no solo honrar al senior Da Vinci que parece haber desaparecido- susurro el Rey- sino tambien comunicarles una esperada deduccion tengo el placer de anunciarles el compromiso de mi hijo Edward con…- el rey no pudo terminar de hablar porque Edward le puso una mano en el hombro.
Ahí en el umbral de la puerta, con la luz que irradiaba propia se encontraba un Angel, hermosa era una palabra que se quedaria corta.
-Respira Bella- susurro para ella misma.
Toda la corte, los nobles, los invitados miraban a Bella embelezados por su belleza. Edward que ahora corria en direccion a ella, sonreia abiertamente.
-Mi madre me dijo que ibas a casarte- dijo Edward en un susurro.
-Temo decirte que esta mal informada, pero hay algo que debo decirte antes que se diga otra palabra- dijo Bella tratando de llevarse con ella al principe.
-No estas prometida?- pregunto conteniendo el aliento.
-No en lo absoluto- dijo ella Sonriendo y tomando las manos del principe.
-Eh estado a punto de cometer el error mas grande de mi quiero presentarte a mis padres- dijo Edward llevando a Bella rumbo al trono.
-Espera antes debo decirte algo- dijo Bella asustada.
-Mi respuesta es si a todo- sonrio Edward.
En el trono estaban los Reyes Carlisle y Esme.
-Quien es?- pregunto curioso el Rey.
-Mi instinto me dice que es la Condesa Dwyer.- respondio Esme.
-Oh- dijo el Rey.-Quien?.
Edward y Bella caminaban por el pasillo llevando consigo todas las miradas de los invitados, incluyendo la Varonesa y Jessica.
-Mira amor eh invitado a los gitanos- dijo Edward apuntando a Liam y todos sus demas seguidores el cual le sonreia y saludaba a Bella de lejos.
Tanya que estaba mas que enojada se encamino hacia Bella jalandola con todas sus fuerzas rompiendole asi una parte de su vestido.
-Detente impostora!!- grito Tanya mientras todo el mundo los veia.
-Detengase madame o se atiene a las consecuencias- grunio Edward protegiendo a Bella.
-Su nombre es Isabella Swan y lleva sirviendo en mi casa anios- dijo Tanya mirando a todos los presentes.
-Edward!!- grito el Rey exasperado- una sirvienta? A que viene toda esta farza?
-Varonesa se esta extralimitando!!- hablo Edward conteniendo el enojo.
-Perdone mi senior pero esta criada es una embusteria y codiosiosa mujer, es mi deber alteza descubrir a un ser tan miserable avaricioso como ella.
-Dile Renee! Dile quien eres- se dirigio Edward a Bella.
Bella que estaba conteniendo las lagrimas, no emitia palabra alguna.
-Postrate ante la realeza cerda insolente.!!- grito Tanya.
-Oh no puede ser cierto!!- grito Edward pasando su mano por su cabello.- Renee di algo por favor- suplico.
Bella con lagrimas en los ojos y con voz temblorosa respondio- Renee Dywer era mi madre. Yo soy lo que dice ella.
-Y la manzana, eras tu?- pregunto dando un paso hacia atrás, en su cara se veia una mueca de dolor.
-Puedo explicarlo- respondio ella con voz temblorosa. Tanya quien estaba ahí sonreia abiertamente.
-Primero estas prometida y ahora eres una sirvienta? Ya eh oido suficiente- termino Edward dandole la espalda y caminando hacia el trono.
-Edward espera!!- grito Bella caminando hasta el.
Los invitados se sorprendieron al escuchar a Bella llamarle tan irrespetuosamente. El se dio media vuelta y lo que vio Bella en su rostro la lleno de un profundo dolor.
-Dirigase con mas respeto hacia mi- dijo Edward friamente- soy Edward Cullen el principe Heredero al trono de Francia y usted- dijo mirandola de pies a cabeza- es una simple sirvienta.
Bella sintio como aquellas palabras parecian dagas en su corazon, por su parte Edward se setia ruin y miserable por haberle hablado asi a aquella mujer que aunque fuese una simple sirvienta era el amor de su vida.
Bella no pudo mas con todo aquello, con las miradas de los nobles, con la mirada de desprecio de Edward y las risas de Tanya y Jessica que corrio lo mas que pudo para salir de aquel lugar al que ella juro jamas volver.
La pobre cenicienta corrio y corrio hasta llegar a donde estaban los carruajes, tropezo hiriendose la pierna. Lloraba por ella. Por el principe y por todo lo que se avesinaba.
Leonardo que habia llegado la vio caer al suelo y preocupado le hablo- Bella!! Bella!!- pero ella lloraba aun mas.
Sin darse cuenta habia dejado su zapatilla la cual Leonardo tomo y guardo entre sus ropas.
En el castillo, en un lugar alejado de la fiesta se encontraba Edward triste, cabisbajo, herido y decepcionado de si mismo y de aquella joven.
-Hijo! – llamo la Reyna.
-No quiero hablar con nadie madre- respondio Edward.
-Hijo solo quiero decirte una cosa, el amor no se rige en titulos noviliaros.- contesto la Reyna dejandolo pensativo.
Leonardo vio a la Reyna salir de donde se encontraba Edward y fue a buscarle.
-Que has hecho!!- grunio Leonardo.
-El nacer privilegiado y tener obligaciones- respondio con voz gruesa.
-Y una mierda!!- chillo el viejo.
-Estas fuera de lugar anciano!!- dijo Edward encarandolo.
-No!! Pero tu si lo estas!!- continuo el anciano – tienes idea de todo lo que ah sufrido esa chica para estar aquí esta noche?
-Esa chica me mintio- susurro Edward mirando al suelo.
-Esa chica vino a decirte la verdad- respondio- y tu la arrojaste a los lobos!!
-Que sabes tu!!!- grito Edward poniendose de pie y frente a Leonardo.- construyes maquinas voladoras, artefactos para caminar por las aguas pero no sabes nada de la vida!
-Se que una vida sin amor no es vida- respondio.
-Y un amor sin confianza que es eso?- pregunto enojado el principe.
-Es tu pareja Edward!!
-Tengo el deber de servir a mi corona y a mi pais y no sedere!!- comento enojado.
La tormenta se avecinaba, los rayos se veian terriblemente en el cielo.
-Entonces no la mereces- sanjo la conversacion Leonardo sacando la zapatilla y poniendola frente a Edward.- hasta luego- se despidio.
Edward miraba aquella zapatilla recordando a su duenia. La lluvia comenzo a hacerse presente cada ves mas fuerte. De pronto comenzo preocuparse por ella. Por Isabella. Pero el no podia darse ese lujo. Solo es una simple sirvienta.
Bella por su parte seguia caminando empapada. Con la pierna herida y su vestido desecho, pero mas deshecho tenia el corazon, ella parecia estar muerta en vida. Llego a casa, de donde jamas debio salir. Empapada se quedo ahí en el umbral de la puerta, lavando sus culpas, lavando sus penas y su roto corazon.
gracias por todo ^^
