Llegamos a la estación de trenes, Yamato-san compró los cuatro pasajes, kouji quería pagar el suyo y el mío, pero él no lo permitió, se ve era terco, en esa pequeña discusión que hubo entre ellos, taichí-kun me habló
-y como te sientes?
-yo?, tranquila
-no estas ansiosa de saber cuánta gente te espera en Odaiba?
- la verdad no
-no te da curiosidad ver a tus padres?
-un poco la verdad, pero me siento ajena a todo eso, me entiendes?
-eh, no mucho, pero siempre cuenta con migo, vale?
-si.. ehm taichi-kun creo que se van a pelear a manos
Los dos se quedaron observando a yamato y a kouji
-no me había dado cuenta cuanto se parecen ellos dos
-no se parecen en nada, tai-kun
-claro que si, no lo digo en el físico sino que tienen en mismo carácter
-kouji tiene un carácter lindo, no se molesta pero es bien avergonzado
-hablas como si lo conocieras de toda una vida , que graciosa eres
-es que siento que lo conozco de siempre, él también tiene esa sensación
-me acuerdo que una vez dijiste eso de nosotros
-que dije?
-que en una vida pasada nosotros fuimos familia por eso es que siempre parabamos pegados, ya lo recordarás
-debo detener esa discusión
Kokoro se acercó donde los dos estaban discutiendo y de una sola gritada los calmó a los dos, taichi pensó *sora sigue ahí, no podrá recordar pero su personalidad no lo cambia nadie*,
-chicos, el tren viene en cinco minutos así que más le vale comprar las entradas
Yamato se apresuró a comprarlas, ganándole a Kouji
Efectivamente, el tren cinco minutos apareció y yo me senté al lado de kouji y de taichí, yamato al frente de nosotros, eran dos horas de recorrido, taichí se puso a escuchar música, kouji y yo hablábamos y reíamos de anécdotas que él me contaba de su colegio y yamato-san se quedó dormido, las dos horas pasaron rápido, y los cuatro bajamos del tren y tomamos otro taxi para dirigirnos a donde yo vivía con mis padres, miraba desde las ventanas del taxi el lugar, de verdad que Odaiba era un bonito lugar, vi un parque con un árbol inmenso y sentí nostalgia
-kokoro, en ese parque siempre nos reunidos todos, dijo taichi
Después de cinco minutos el taxi se estacionó por orden de yamato, taichi y este bajaron con las maletas yo me quedé con kouji en el carro, taichí me dijo,
-kokoro, kouji bajen
Kouji estaba por bajar pero le retuve el brazo
-que pasa kokoro?
-no quiero bajar
-tienes miedo?
-ehm.. no.. yo..
-tranquila mi muñequita yo estaré a tu costado como lo prometido
-quedate acá un rato
-kokoro estamos en un taxi, tenemos que bajar
-no quiero
-no te pongas terca, venga vamos
-no kouji no puedo
-si puedes yo estaré con tigo
Kouji le extendió la mano para ella saliera del taxi, ella asintió a su gesto y se dirigieron a la puerta del edificio en donde se encontraba su casa, taichí y yamato los estaban esperando
-pasó algo?, preguntó taichí
-no nada sólo que kokoro se distrajo un poco, verdad kokoro?
-hai!
-uhm.. , taichi no lo creyó, bueno menso charla y más acción tenemos que subir
-vamos a ir por las escaleras?, preguntó kokoro
-no! Tu vives en el doceavo piso y con las maletas ni hablar, para eso existe el ascensor
Yamato no decía nada y eso inquietaba a kokoro, pero no podía acercarse para hablar con él porque tampoco quería separarse de kouji.
Taichi apretó un botón el cual rápidamente nos llevó al piso en donde según él yo vivía, yamato tocó la puerta y una señora muy simpática de cabello marrón oscuro que lucia un poco demacrada abrió dicha puerta, yamato y taichi entraron con las maletas, la señora me quedo mirando y se puso a llorar y me abrazó, sentí todo el cariño que ella me podía transmitir en ese abrazo, creo que esa señora es mi mamá, y me soltó
-sora hija, como te he extrañado, no sabes lo que ha sido no saber nada de ti,
Un señor de la misma edad, que usaba lentes también se acercó a mi y también me abrazo y me dijo que su trabajo ya no iba a ser más importante que su familia y que ahora estaría más presente pero que no le diera esos sustos, yo no entendía porque me decía eso,
-sora, hija?
No podía pronunciar nada, ni quería entrar a esa casa, todo era extraño para mí, miré a kouji, él notó la mirada de desesperación que tenía, me sentía confundida quería huir pero él agarro mi mano y me dijo
-tranquila, no va a pasar nada, recuerda nuestra promesa
-quien es usted, joven?, preguntó la mama de sora
-él es Kouji Minatomo, le explicó Taichi, es el chico que ayudó a sora cuando ella tuvo el accidente
- Muchas gracias joven, agradecieron los padres de ella.
-no hay de que señores.
-que pasa sora, hija pasa, dijo su mamá
Taichi, yamato y kouji mantuvieron miradas cómplices, al parecer taichi y yamato cuando llamaron a sus familiares y amigos omitieron el hecho que ella no recordaba a nadie, de pronto un ruido se escucha del fondo de esa casa, una vos femenina un poco chillosa, kokoro apartó la mirada de Kouji e inclinó su cabeza y vio a un ave grande de color rosa se acercaba super cerca de ella.
-sora, sora, por fin volviste, lo decía entre lágrimas biyomon
Kokoro se le quedó mirando, soltó la mano de Kouji y se agachó para estar al mismo nivel que la digimon rosado
-biyomon
-sora, te he extrañado
-biyomon, biyomon, decía mientras lágrimas salían de sus mejillas
Kouji se sorprendió al ver a esa criatura extraña, quiso defender a kokoro pero ella parecía a gusta con esa criatura, lo raro estaba es que él ver a biyomon no se le hizo del todo nuevo, sentía dentro de él como si ya la hubiera conocido.
-vamos hija pasa a la casa, te tenemos una sorpresa, dijo la madre al ver la escena de sora y biyomon
En ese momento taichí iba a decirles la verdad a los padres de sora pero Yamato con un gesto le pidió que se callara y él comenzó a hablar:
- Sres. Takenouchi, hay algo que todavía no les hemos dicho y es la razón por la cual sora esta un poco raro
- Porfavor, ishida dinos que pasa, exijió la mama de sora
- Esto no es fácil de explicar, pero a sora la atropelló un auto, si bien como la están viendo tiene en el brazo un yeso eso no es para alarmase
- entonces, el padre de sora también estaba perdiendo la paciencia
- lo que quiero decir es que sora en el accidente sufrió un severo daño cerebral y no recuerda nada
los padres de sora se quedaron sin palabras, no sabían que hacer la miraban y ella lucía feliz por estar con biyomon pero también tomaron conciencia que cuando la vieron, el rostro de ella era de miedo, temor y algo de ansiedad y sintieron pena que su propia hija no recuerde nada, después de unos minutos la sra. Takenoucho reaccionó
-no entiendo
-que?, preguntó taichí
-si ustedes dicen que sora no recuerda nada, como es posible que recuerde a biyomon?
-eso no lo sabemos, es un enigma total para nosotros, por eso queremos hablar urgente con koushiro, habló yamato
Kouji seguía parado, se sentía incomodo, la situación era muy tensa para él y kokoro parecía feliz de estar con ese ave rosada que ella le decía biyomon, se sintió amenazado y sin esperanza cuando pensó que si ella recordara toda su vida él sólo sería un obstáculo o algo peor como que a ella ya no le importe él y para no tener esos pensamientos negativos la idea de regresar a tokyo se le vino por la mente, pero ese lazo raro, o lo que algunos le podríamos decir "único" hizo que kokoro tenga un presentimiento y se levantara, que agarrara de una de las garras a biyomon y la acercara a Kouji
-biyomon, él es Kouji, Kouji ella es mi compañera biyomon
-sora que es él, un amigo?
-si biyomon, te puedo pedir un favor?
-claro sora, lo que tu quieres
-dime kokoro, por favor
-como la forma de tu emblema?
-ehmm..supongo, biyomon saluda cordialmente con Kouji quiero que se lleven bien
-lo siento, mucho gusto, biyomon me llamo Kouji Minamoto
-kawai! Que lindo eres!, sor.. lo siento kokoro, y como lo conociste?
-yo conocí a kokoro cuando ella sufrió el accidente y desde ese momento la cuidé
Biyomon se pone a llorar de nuevo
-porque lloras?, Kouji se agachó para tener el mismo tamaño que biyomon y le acarició la cabeza
-muchas gracias por cuidar de sora, ella es lo más preciado para mi
-sabes, biyomon para mi también ella es lo más preciado para mi
Biyomon al escuhar estas palabras lo abraza, kouji se alegra al recibir este abrazo
-la cuidaremos los dos, te parece?
Biyomon asintió, kokoro al ver la escena no podía sentirse más feliz en ese momento, cuando su mirada se puso en la puerta, vio que los señores tanto con taichi y yamato también habían visto toda esa escena, y estaban algo consternados porqué Kouji no se había alterado con biyomon, hasta incluso parecía que se conocían. Sus padres al escuchar la conversación anterior tomaron en consideración que a ella no le gustaba que le dijieran sora sino kokoro, así que su papá le dijo:
-kokoro, hija pasa tu sorpresa te está esperando
Kokoro se alegró escuchar su "nombre", la estabas aceptando con su nueva identidad, agarro de la mano a biyomon e hizo que kouji le agarrara del hombro, puesto que el yeso era todo un conflicto todavía, y se dirigieron a entrar a su casa.
