SUPERANDO TRABAS
Todos los personajes pertenecen a Stephanie Meyer. En esta historia son todos humanos.
¿PRUEBAS?
-¿¡Vas a traer a Alice a vivir aquí!?- Tenía a Jasper cogido por los dos hombros y yo debía tener la mirada de un loco.
Acababa de volver del apartamento de Bella con mi coche y ya lo había bombardeado con esa pregunta. Me agradaba saber que iban a vivir juntos también, Jasper se merecía a Alice, se les notaba que habían nacido para estar juntos.
-Tranquilo, por favor, ya veo que Bella no podía dejar que yo te lo contara.- Dijo con el ceño fruncido mientras se dirigía al sofá para sentarse. Corrí tras él hasta sentarme a su lado.
-No metas a Bella en esto, me lo ha dicho porque surgió en una conversación pero no te molestes.- Dije con una media sonrisa mientras le miraba algo apenado.
-Da igual.- Hizo una pausa.- Pues sí le pedí a Alice, hace poco, que cuando acabara todo esto viniera a vivir conmigo.
-Eso esta muy bien.- Le propiné un puñetazo en el hombro derecho.
-¡Eh! Echaba de menos esos puñetazos, pero no hacia falta que te esforzaras tanto en recordármelo.- Dijo riéndose.- Bueno y ¿Tú cuando te vas con Bella?- Me quedé a cuadros, no recordaba que le hubiese contado nada a Jasper sobre que iba a irme a vivir con Bella, pero caí en seguida.
-Alice…- Nos reímos con ganas.- ¿Estas dos de dónde sacan tiempo para hablar tanto?
-La verdad es que no lo sé, pero ya sabes, a las mujeres les da más tiempo a hacer cosas durante el día.- Volvimos a reír.- Bueno y ¿sabes algo sobre Jacob Black? - Tensé mi mandíbula al segundo de escuchar su nombre.
-No, no sabemos nada, Bella dice que no hay pruebas pero hay que sacarlas de alguna parte, esa sabandija no puede quedar libre, ¿Tú que dices?
-Sí, opino lo mismo que tú.- Dijo mientras asentía con la cabeza varias veces.
-No sé había pensado en que igual habían grabado el accidente las cámaras que están colgadas en la valla del parque de al lado de casa de Bella.
-Creo que hay un Banco cerca de casa de Bella, a lo mejor también nos puede servir esa cámara de seguridad,¿no crees? - Asentí.
-El problema estaría en que las cámaras no recogieran la información suficiente. A lo mejor Jacob ha cambiado de coche y si él mismo no sale no serviría y creo que tampoco existen personas que puedan testificar que fue él.
-A no ser que él saliera del coche para corroborar que había hecho bien su trabajo. - Pensé por unos segundos esa opción.
-Podría ser, es algo que podría servir.
-¿Bella no conoce a ningún vecino que viera el accidente?
-Sinceramente no lo he hablado mucho con ella, se siente culpable por lo que me ha pasado y por eso prefiero no sacar la conversación, pero tendré que hacerlo.- Dije mirándome las manos.- Me imagino que si lo hubiera ella hubiese hecho algo también.
-Es posible, yo creo que deberías contratar a un abogado.
-Sí es lo más lógico ¿no?- Jasper asintió.
El saber que había alguna posibilidad para enviar a ese mal nacido a la cárcel era el impulso que necesitaba para averiguar todo lo que fuese posible. Mi padre estuvo totalmente de acuerdo conmigo en contratar a un abogado y él mismo me aconsejo contratar también a un detective privado para conseguir más información sobre Jacob Black. Todo corrió a cargo de mi padre, por supuesto, yo aún no tenía nada de dinero, pero cuando todo acabara y encontrara trabajo le pagaría todo lo que había hecho por mí, padres como los que tenía no quedaban en todas partes y ahora entre la Universidad y el tema de encontrar a ese maleante no tenía tiempo de trabajar.
Me había mudado al apartamento de Bella hacía dos semanas, cuatro días después de salir del hospital, estaba ansioso por irme a vivir con ella y aunque no pasábamos mucho tiempo a solas a causa de todo lo acontecido, todas las noches eran confidentes de lo mucho que nos habíamos echado de menos y de todos los besos y caricias que nos habíamos reprimido durante el día.
Bella no dejaba que fuera solo con Jasper o mi padre a hablar con mi abogado o el detective, quería acompañarme a todas partes y la verdad es que eso para mí era un gran apoyo. Cada día me demostraba la fuerza con la que luchaba y la superación que había conseguido con el tema de Jacob. Tenía que conseguir como fuera que él acabara en la cárcel, sobretodo para que pagara lo que le había hecho a Bella, porque yo no pensaba quedarme callado y haría todo lo posible por encontrar posibles víctimas, aunque hasta el momento no había encontrado nada, solo habíamos conseguido las cintas de las cámaras de seguridad del parque y el Banco.
En estas se lograba ver el coche y la matrícula, pero ni rastro de Jacob, y como era de esperar el coche lo habían encontrado abandonado en mitad de un escampado. Bella había preguntado a todos sus vecinos acerca de aquel intento de asesinato pero nadie sabía nada o al menos nadie decía nada, no se sabía si era por miedo o porqué realmente había nada.
-¿Qué vamos a hacer?- Preguntó desanimada mientras caía en la cama exhausta, después de haberse puesto el pijama.
Realmente las probabilidades que había de encontrarlo eran muy pocas, pero tenía que haber algo. El cuerpo de policía estaba trabajando duro en encontrar alguna prueba que le identificara dentro del coche y el mejor aliado que teníamos ahora era el padre de Bella. Ella sabía perfectamente que su padre no dejaría las cosas así como así, pero tenía sus dudas en que encontraran algo, yo por mi parte pensaba que no podía ser tan perfecto, algún fallo tuvo que cometer aquel día.
-Tranquila Bella, seguro que todo va a acabar muy pronto y con final feliz.- Dije mientras me acercaba para abrazarla y le acariciaba el cabello una y otra vez hasta que quedó dormida sobre mi pecho.
Solo pedía que se impartiera justicia, Jacob no podía tener tanta suerte, no, cuando había hecho tanto mal a dos personas. Había una cosa que tenía que admitir y que si no era segura era casi segura, Jacob estaba obsesionado con Bella y dudaba en que pudiera hacerle daño a alguien más que no fuera a ella. Lo que él sentía por Bella era un sentimiento enfermizo de posesión y eso podía destruirlo si no reconocía a tiempo que tenía un problema.
Miré a Bella, se encontraba totalmente relajada, una de sus piernas descansaba en la mía izquierda y una de sus manos la mantenía entrelazada con la mía derecha, ya la podíamos definir como "nuestra postura" . Me gustaba verla descansar, durante el día la notaba tan pensativa y concentrada en encontrar algo sobre Jake que en el único momento que volvía a verla con la serenidad que tanto me gustaba era después de hacer el amor y al dormir y no me importaría estar despierto toda la noche, era lo único que me hacía sentir bien, ella.
Los días pasaban sin rastro de Jacob y yo estaba empezando a perder la esperanza, cada vez había menos probabilidades. Era sábado y me encontraba con Bella en la cama, observándola, su cabeza se encontraba apoyada en mi pecho desnudo. Me encantaba despertarme antes que ella solo para eso, pero pronto noté un leve movimiento y más fuerza en su abrazo, una de sus manos comenzó a acariciar mi pecho.
-Buenos días corazón.- Susurré cerca de su oído.
-Buenos días.- Dijo con una leve sonrisa después de erguirse para mirarme y me dio un corto beso en los labios.
-¿Has dormido bien?
-Creo que es lo único que hago bien y en la parte del día que me siento mejor, cuando estamos los dos aquí.- Uno de sus dedos contorneó mis labios y su mirada quedó fija en estos.- ¿Nos levantamos?- Dijo subiendo la mirada.- Hay que hacer bastantes cosas antes de ir a casa de tus padres.- Asentí con ganas y la besé antes de levantarnos.
Me encantaba vivir con Bella, eso no solo significaba dormir con ella, también otras cosas como compartir tareas domésticas. El sábado era el día de la semana que íbamos a comer a casa de mis padres y el domingo íbamos a casa de los suyos, los demás días de la semana solíamos quedar de vez en cuando con Jasper, Alice, Emmet y Rosalie, aunque muchas veces estos se apuntaban a acompañarnos a las comilonas de los sábados.
El sábado se había convertido en el día de la limpieza general del apartamento, ya que entre semana no quedaba tiempo. Bella limpiaba nuestra habitación y la que antes era de Emmet y yo los baños y la cocina. El comedor lo hacíamos entre los dos, yo limpiaba el polvo mientras ella pasaba la mopa y después la fregona.
-Tan sexy como siempre.- Me dijo mientras rozaba el lado izquierdo de su cadera con el mío y me regalaba una sonrisa burlona.
- Si no te gusta como lo hago, puedes hacerlo tú misma.- Dije bromeando.
-No te lo tomes a mal, realmente me encanta como te queda ese paño como complemento en las manos.- Dijo riéndose. Dejé el marco de fotos al cual le acababa de quitar el polvo.
-Pues a mí, me gusta muchísimo como te queda la escoba.- Dije acercándome a ella lentamente, del mueble de la televisión hasta el sofá donde se encontraba ella.
-Pues yo creo que te queda mejor sin esa camisa horrenda que llevas…- Dijo señalando mi camisa y comenzando a desabotonarla.- Sería mejor quitarla, ¿no?
-¿Mi camisa es horrenda? Pues señorita tengo que decir que esa camiseta de chándal le queda muy mal y no le favorece en nada y estos pantalones…- Hice una mueca de horror.- Son incombinables.- Bella comenzó a reír, la cogí, la tumbé en el sofá y quedé encima de ella.
-Te acabas de parecer a Alice.- Dijo riendo aún mientras sus piernas se enganchaban a mi cadera. Me reí con ella y nos quedamos mirando a los ojos. Después comencé a besarla con dulzura, Bella no paraba de acariciarme ferozmente y yo no me quedaba muy atrás, nos deseábamos tanto que no nos habíamos dado cuenta de la hora que era, hasta que mis ojos se abrieron para depositar el paño que aún llevaba en la mano encima de la mesita que se encontraba al lado del sofá y me topé con el reloj.
-¡Diablos!- Dije mientras me incorporaba y me sentaba a un lado en el sofá.
-¿Qué pasa?- Dijo Bella con horror en el rostro, lo cual me hizo reír, aunque no estaba en el mejor estado ya que había una parte de mi cuerpo en especial que se había despertado más de lo normal.
-Mira la hora que es, vamos a llegar tarde.- Me levanté y me puse de espaldas a ella, ya que mi bulto en los pantalones era bastante notable. Disimulé como pude abrochándome los botones de la camisa.
-¡Es verdad! Anda ves a comprar algo de postre mientras acabo de recoger todo esto.- Me quedé de piedra ¿Tenía que bajar en este estado? Por más que le rogaba a esa parte de mi cuerpo que se tranquilizara no había manera.- ¿Edward?- Era más que evidente que la gente se daría cuenta, o eso o pensarían que realmente yo había nacido demasiado bien dotado.
-Sí amor.- Dije sin darme la vuelta.
-¿Edward? ¿Qué pasa?- Dijo mientras intentaba ponerse frente a mí y yo la esquivaba.
-Na…nada voy a ir al baño un momento y ahora bajo.- Fui a encaminarme al baño pero unas delicadas manos me detuvieron.
-¿Me das un besito?- No me dio tiempo a reaccionar ya se había enganchado a mi cuello, pero se apartó en seguida y miró hacia abajo con una media sonrisa.- Edward, ¿quieres que baje yo mientras tú… mientras…?- No pudo acabar y comenzó a reír. Enfadado me aparté y me dirigí al baño.
-No hace falta, esto se me pasa, ves recogiéndolo todo, yo bajo a por el postre.- Pero Bella me volvió a alcanzar.
-Lo siento cariño, es que me ha hecho gracia.- Soltó una risita.- Perdóname.- Me miró con esos ojos inocentes y no pude negarme, puse en blanco mis ojos y le di un corto beso.
-No pasa nada.- Dije mirándola.
-Puedo bajar yo.
-No, de verdad será un momento, me refresco la cara y estaré bien, de hecho creo que ha mejorado.- Dije tímidamente.
-Me encanta cuando te sonrojas, lo haces poco, pero me gusta.- Dijo con una tierna sonrisa, miré a otro lado y cambié el tema.
-Bueno pues manos a la obra señorita.- Bella asintió.
Me refresqué la cara y eso jugó bastante a mi favor, después de dos minutos la cosa había bajado bastante y no se notaba. Nunca me había pasado, pues Bella y yo siempre finalizábamos lo comenzado pero esta vez el hecho de no acabar y seguir teniendo a Bella tan cerca aunque tuviéramos prisa en irnos hacía que mi erección no desistiera, por eso necesitaba ir al baño. Salí y Bella ya casi estaba lista, solo le quedaba vestirse, así que de mientras fui a la panadería y quedé con ella de encontrarnos en mi Volvo.
Compré algunos dulces variados de hojaldre, algunos con crema o nata y otros con chocolate, los favoritos de Bella, me dirigí al coche a esperarla ya no quedaría mucho para que bajara. Normalmente las mujeres tardaban mucho en arreglarse, pero Bella era un asunto a parte, estaba lista muy pronto. Había esperado encontrármela esperándome a mi al salir de la panadería ya que la cola allí era un poco larga. Esperé dos minutos más, pero Bella no aparecía. Empecé a asustarme un poco, a lo mejor le había pasado algo, no era normal que ella tardara tanto. Salí del coche, lo cerré y me encaminé hacia su apartamento, cogí el ascensor y saqué las llaves para abrir.
-Bella.- La llamé cuando abrí la puerta, pero nadie contestó.- ¿Amor?- Decidí pasar al comedor y a la cocina pero ahí no estaba, y yo estaba asustándome cada vez más.-¡Bella! ¿Dónde estás?.-Me dirigí hacia el pasillo, y me asomé al baño pero ni rastro, me pareció escuchar una voz en nuestro dormitorio.- ¡Bella!
Abrí la puerta de la habitación de repente y me quedé con pies de plomo al ver la escena. Bella y su mirada de miedo. Le faltaba un tirante del vestido verde que se había puesto y su cuello se encontraba preso a causa del brazo que amenazaba con presionarlo.
Jacob Black se encontraba en la habitación, en la esquina más lejana de la habitación. No sabía que hacer, evidentemente la sangre me hervía por apartar a ese mal nacido de Bella de un puñetazo, pero si lo hacía Bella podía sufrir. La tenía aferrada a él con posesión.
-¿Qué haces aquí?- Le pregunté enseñando las palmas de mis manos para que viera que no tenía nada.- Suéltala Jacob, es lo mejor para todos.
-Será lo mejor para ti. - Bella tenía su rostro lleno de lágrimas.
-Espero que no te hayas atrevido a hacerle nada.- Di un paso en su dirección.
-No lo hagas.- Amenazó presionando un poco más su brazo alrededor del cuello de Bella, esta me miraba pidiendo ayuda. Tenía que pensar rápido.
-¿Quieres a Bella?- Jacob frunció el ceño ante mi pregunta.
-¡Claro que la quiero!, si no, no estaría aquí.
-Pues no lo estás demostrando. Cuando en realidad quieres a alguien, haces todo lo posible por que esa persona se sienta bien y no la obligas a hacer nada que no quiera y es lo que estás haciendo con Bella.- Respondí dando un paso más, pero aún me encontraba muy lejos.
-No te acerques más, o te juro que…- No terminó la amenaza, pero apretó más con el brazo el cuello de Bella.
-¿Eso es lo que buscas? ¿Así la quieres Jacob?- La mirada de Jacob cambió un segundo. El segundo que hizo que su brazo se relajara y dejara de presionar el cuello de Bella y el segundo que a esta misma le permitió intentar escapar, pero Jacob fue mucho más rápido y volvió a cogerla por la cintura así que fue mi momento.
Corrí hasta donde se encontraban y golpeé fuertemente su rostro, estiré de Bella y la empujé contra la cama. Volví a golpearle con fuerza esta vez en el estómago.
-¿Cómo has sido capaz de intentarlo otra vez?, ¿pensabas que estaba indefensa?- Pero me confié demasiado y esta vez fue él, el que me golpeó fuertemente a mí en el estómago.
-¡Edward!- Gritó Bella horrorizada. El dolor era peliagudo pero no había acabado conmigo.
-Corre Bella.- Le pedí.
Lo empujé y caímos al suelo, me senté encima suya para propinarle varios puñetazos en la cara. Bella salió corriendo de la habitación. Cuando noté que había quedado un poco inconsciente dejé de golpearle y miré para asegurarme de todas maneras, entonces me sorprendió con un fuerte puñetazo en el ojo y comenzó a correr para salir de la habitación, me levanté como pude y le seguí y antes de que volviera a coger a Bella, lo cogí de la cintura para que ella pudiera escapar.
-¡Bella por favor vete de aquí!- Dije después de darle un puñetazo más.
-¡No voy a dejarte solo, ya he avisado a la policía!.
-¡Sal de aquí!- Pero hice mal en voltearme para decírselo, Jacob volvió a cogerme desprevenido y me soltó un puñetazo más abajo del estómago, el movimiento hacia delante de mi cuerpo hizo que pudiera agarrarlo antes de que se lanzara otra vez a por ella, pero me arrastraba con él, hasta que lo apoltroné contra la puerta de la cocina.
-¡Jake basta!- Ordenó Bella, escuchaba su voz todo el rato, pero estaba más concentrado en los golpes y en golpear a Jake.
Jacob abrió la puerta corredera, nos quedamos a 1 metro de distancia, él dentro de la cocina y yo en la puerta. Miró el conjunto de cuchillos de cocina que se encontraba encima de la encimera, pero antes de que yo pudiera hacer algo ya había cogido uno.
-Jacob, tranquilo, no hagas ninguna tontería.- Intenté calmarlo.- ¿Quieres que esto lo vea Bella? ¿Acaso no la quieres?- Dije con las manos en alto.
-Quítate, no te quiero matar, así que no me obligues.
-¡Jake suelta eso!- Gritó Bella con voz desesperada.
-Tú no le quieres Bella, me quieres a mí, solo a mí.- Dijo sin apartarme la vista de encima.
-Jake no te quiero, ¿no lo entiendes?
-Me quieres Bella, y te lo voy a demostrar cuando me deshaga de este pelele.
Sin pensárselo dos veces empuñó el cuchillo y a mi no me dio tiempo a hacer otra cosa más que dar un paso atrás, pero eso no bastó, noté un dolor punzante justo debajo de mi clavícula izquierda, eso causó que cayera al suelo.
-¡Edward, no!- Noté los pasos de Bella, pero Jake pisó una de mis piernas y se abalanzó sobre ella.
-¡Corre Bella!- Dije horrorizado.
Intenté girarme con la mano sobre la herida, aun no había visto la sangre, pero esa zona estaba muy húmeda. Bella intentaba escapar de los brazos de Jacob el cual la arrastraba a la puerta. Intenté levantarme, pero el dolor era inmenso y mis movimientos muy lentos.
-¡Edward!- Volvió a gritar Bella desesperada mientras Jacob abría la puerta para sacarla.
Caminé lo más rápido que pude hasta la puerta que ya había cerrado Jacob, Bella gritaba mi nombre pero nadie salía en nuestra ayuda, ¿cómo podía ser la gente tan cobarde? Subieron al ascensor. Intenté bajar las escaleras rápido pero sabía que no sería suficiente, así que en el último tramo caí de rodillas, sin darme cuenta hice fuerza con mi brazo derecho y el dolor volvió más fuerte, quería correr pero no podía. Llevé mis manos a los ojos e intenté secar las lágrimas. ¿Qué haría él con lo que más quería en esta vida? Se había llevado todo lo que tenía, sin ella no sería nada, pero me juré que haría hasta lo imposible por encontrarla. Desanimado comencé a sollozar, había dejado el móvil en el apartamento, así que subiría a pedir ayuda.
Cuando me levanté para volver al apartamento escuché el ascensor pararse en el piso de Bella y salir a varias personas. Me asomé por la esquina y vi que un policía se encontraba en la puerta.
-¡Está aquí!- Dijo antes de dirigirse hacia a mí y poner su brazo por debajo de mi brazo izquierdo para ayudarme. Le fui a preguntar por Bella pero…
-¡Edward!- Gritó Bella corriendo en mi dirección y atrapándome en un fuerte abrazo. La apreté con fuerza contra mí eran tantos los deseos de que no le hubiese pasado nada que la herida no era ni la mitad de dolorosa de lo que recordaba, pero poco a poco el dolor fue aumentando y aspiré aire con dolor. - Oh no, mira como estás.- Dijo con el rostro bañado en lágrimas.
-No te preocupes Bella, estoy bien, estamos juntos.- Levanté mi mano izquierda para acariciarle el rostro y secarle las lágrimas.
-Debería bajar, ha llegado una ambulancia .- Miré al policía de al lado.
-Muchas gracias.- Bella intentó que me apoyara en ella y llegamos hasta el ascensor para bajar y de allí salimos hacia la ambulancia.
-Perdóname.- Dijo sollozando mientras me tumbaba en la camilla. Me cogió la mano izquierda, se sentaba justo al lado.
-No vuelvas a pedirme perdón, no tienes la culpa de nada amor. Después de todo la policía ya lo tiene y ahora si que no podrá hacer nada.- Dije sonriendo. Noté que me inyectaban algo, pero no dejé de mirarla.
-Siempre acabas en el hospital.- Dijo agachando la mirada.
-Bella, estoy bien, ni siquiera tendré que ingresar, serán un par de puntos y a casa.- Bella seguía sin mirarme.-Bella..- Nada.- Bella mírame por favor.- Alzó la vista para encontrarse con mis ojos.- Prométeme que nunca volverás a echarte la culpa por nada de lo que me pase, prométemelo. - Me miró a los ojos sin decirme nada.- Por favor.
-Vale.- Dijo al fin con una sonrisa.
NUEVO CAPÍTULOO, creo que quedan 2 más :)
besitoos!
