Por petición de muchas personas, he intentado poner a naru más machote y menos femenino, no es que quisiera ponerlo así, aunque peco de ello en este fic, pero intentaba ponerlo sensible por haber perdido la vista aunque no me salió bien, gomen. De todas formas he tardado una semana en hacerlo porque lo he corregido varias veces, he puesto todo mi esfuerzo en mejorar el carácter que le pongo a naru, y creo que lo he logrado, pero bueno… eso ya os lo dejo a vuestro criterio, por favor en los reviews, decidme todos los fallos que veáis, no os cortéis, me he propuesto superarme a mí misma y sin alguien que me diga lo fallos no puedo, os pido vuestra ayuda. Ahora leed.
PORQUE?
Naruto jadeaba, con sus temblorosas manos se aferraba a las sabanas, de rodillas en la cama creía que las piernas le fallaban a causa del tremendo placer que Sasuke le brindaba con su lengua. Este sujetaba las blanditas nalgas, agarrándolas con deseo, estrujándolas entre sus dedos mientras con la punta de la lengua recorría todos los alrededores y presionaba aquella cavidad caliente y húmeda que suplicaba por más.
-Te... gusta… Naru-chan?-, se retiró un poco lamiendo la saliva que escurría por sus labios y cambiando el trabajo por uno de su juguetones dedos.
-Ah… por kami… Sasuke, házmelo ya… mmm… hasta ahora me tienes que hacer esperar por tu roce? No crees que ya te he esperado bastante?-, gemía casi sin saber lo que decía.
Sasuke se tocó el pecho, aquello solo apoyaba su decisión, su zorrito había sufrido mucho y si no lo dejaba libre lo seguiría haciendo, por lo menos hasta que recobrara la vista, después lucharía de nuevo por él.
-Lo siento Naruto, no quise hacerte sentir así-, agarró suavemente su miembro y lo fue acercando a la estrecha cavidad, lo agarró de la cintura y le penetró de una sola vez. Naruto gimió tan fuerte que provocó un estremecimiento al moreno, -si… gime de esa manera… prométeme que yo seré el único que te haga delirar de esa forma…-, con sus dedos recogía las perlitas que bañaban la bronceada espalda lamiéndolas instantes después, mientras empujaba.
Naruto no podía hablar, el placer que sentía era infinitamente enloquecedor, esta era su segunda vez, la primera fue tierna pero esta era más bien pasional. Podía sentir la respiración de Sasuke en su espalda, sus manos agarrando desesperadamente su culo y como lo devoraba por dentro, hundiéndose en su cuerpo, poseyéndolo hasta el alma. Como salía y entraba en él, con aquel movimiento rápido y sensual…. Era un auténtico goce, se tuvo que morder el labio cuando notaba los choquecitos de los testículos de su moreno contra los suyos, le producía unos deliciosos calambres que demostraba con pequeños grititos.
-Ah… Sasuke…-, avisó roncamente, -estoy llegando, yo… ah… Sasuke… un poco mas fuerte… y me voy!-, bajó su cabeza para poder relantizar todo lo posible la llegada del orgasmo, pero de pronto sintió que le golpeaba en un punto exacto, abrió los ojos de golpe y arqueó su espalda, nunca había sentido algo así, aquella embestida fue maravillosa, el Uchiha como si se hubiera dado cuenta volvió a atacar al mismo punto. Naruto quedó casi erguido completamente. –ahh… por kami… Sasuke… eres una fiera… ahhh-, gimió dejando escapar su semilla sobre las inmaculadas sábanas.
El ojigris solo se dio prisa en terminar, se aferró a la fina cintura y observando como Naruto aún estaba en éxtasis con los deditos en la boca y todo envuelto en saliva le mordió el cuello, acelerando como loco las embestidas, aquellos relampagazos que le recorrían el cuerpo eran un puto lujo, casi se convulsionaba de placer, la vista se le nublaba, el final estaba cerca, apretó fuerte los dientes y jadeó ronco y bajito, llenándolo.
El rubio cayó en la cama y Sasuke sobre él, apoyando su cara en la amplia espalda de su zorrito, la besó y le acarició con ternura los lindos cabellos dorados, le costaría dejarle, le costaría mucho, aunque solo fuera por un tiempo pero le dolería, más saber que su pureza también se la arrancaría ese despreciable ambu.
-Sasu-chan…-, intentaba calmar su respiración mientras se volvía para ser él quién se apoyara en el pecho de su koi, -este ha sido mejor que el primero, yo…-, bajó la cabeza algo sonrojado, el moreno sonrió dulcemente, -cuando te la toqué y noté lo grande que era, pensé que eso nunca podría caber ahí, dattebayo! Pero si que lo hace y me gusta mucho!-, soltó con adorable sonrisita zorruna.
Turno ahora para el Uchiha de sonrojarse, dándole después un capón en la cabeza aunque le hizo algo de gracia aquel impulso.
-Siempre serás el mismo descarado e inocentón de siempre, dobe-, le acarició donde antes le había golpeado, observando la graciosa mueca de enfado que mantenía el rubio.
-Pero…-, en un momento estaba sobre el peliazul, dándole toquecitos con su lengua a los finos labios, -yo…-, otro pequeño lametazo, -te gusto así, ne?-, le mordió el inferior y los envolvió entre los suyos.
Sasuke estaba algo sorprendido, dios como lo estaba calentando nuevamente, esa ingenuidad es que lo traía loco. Bajó su mano hasta rozar suavemente el pene medio erecto de Naruto y lo envolvió en su mano para despertarlo por completo. El ojiazul comenzó a jadear rápidamente cayendo sin fuerzas al pálido pecho, sudor recorría su rostro y se mantenía con un rojizo encantador.
-Me gustas más cuando gimes a costa de mis roces, Naru-chan-, salió de de abajo y se colocó entre sus piernas, dejando al Uzumaki tendido boca arriba en la cama.
-Que me vas… a hacer…?-, suspiraba totalmente excitado.
-Ya lo verás…-, con la lengua recorrió toda su tripita, -lo que tengo seguro…-, siguió hasta delinear su sensible ingle, el rubio se agarró a la almohada, -es que lo vas a disfrutar…-, y en un círculo perfecto viajó por toda la puntita de su intimidad.
Naruto dio un gran salto en la cama, se apoyó en su antebrazos y gimió fuerte, aún más cuando la lengua fue cambiada por unos abrasadores labios que tragaban su intimidad de una forma tan golosa que creía morir.
-Oh… Sasuke… donde mierdas has aprendido a hacer eso? Por kami… creo que…-, las fuerzas le perdían y terminó echándose hacía atrás, -me voy… a desmayar…-, suspiro roncamente y se agarró a los cabellos azules, intentando aguantar todo aquel profundo placer.
-No te gustaría saberlo, te lo aseguro-, la cara de disgusto del kitsune no tardó en aparecer, así que el ojigris aprovechó para apretar sus testículos y morder la punta de su erección, -mejor no digas nada y córrete ya…-, comentó apresándola por entera y devorándola con ligeros movimientos.
Naruto con las pocas fuerzas que le quedaban se volvió a levantar, aquello era el éxtasis, lo sentía, aquel terrible goce recorrerle las piernas y centrarse en su intimidad. Agarró bruscamente la cabeza de su koi e incrementó la presión de las lamidas.
-Déjame correrme en tu boca, Sasu-chan, aunque no pueda verte dará igual, por favor-, pidió con los ojitos cerrados y la boca llena de suspiros.
-Por supuesto, mi Naruto-, le dio pequeños bocaditos por toda la longitud y siguió tragándola sin cuidado alguno.
Uzumaki se arqueó, no podría soportarlo más, pero su límite llegó cuando en un improvisto Sasuke le introdujo dos dedos golpeándole en la parte superior, lo que sintió después fue puro placer, su espalda arquearse, un grito escapar de sus labios y su cálido líquido bañar la boca de su koi. Aún casi con aquel exquisito gusto recorrerle el cuerpo, se acercó al moreno y le palpó la mejilla hasta que llegó a sus labios, recogió un poco de su propia semilla y se la dio de lamer a Sasuke. Este sonrió, agarró aquel dedo impregnado de blanco y lo introdujo en su boca, saboreándolo y haciendo estremecer al rubio.
-Esto es lo que querías, pervertido?-, preguntó mientras con su lengua recorría toda la forma de aquel dedo.
-Sa…-, se la volvió a tocar suavemente, -Sasuke… si no dejas de hacer eso…-, se la agitó despacio, -me vas a poner cachondo de nuevo, dattebayo!-, su voz era bajita y sensual.
El Uchiha sonrió, era un ser tan noble e inocente que podría estar devorándolo toda su vida entera. Con un suave movimiento lo echó hacia atrás, colocándose a su lado y abrazándolo posesivamente.
-Duérmete Naruto, y recuerda que todo lo que hago es por ti, recuérdalo por siempre-, besó su frente y cuando lo observó el lindo rubito ya estaba durmiendo entre sus brazos, -increíblemente adorable, dobe…-, susurró antes de dormirse también.
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El despertador sonó, provocando que un lindo rubio se revolviera en la cama, se desperezó y frotándose los opacos ojos, buscó a su moreno en la habitación. Era extraño… se agitó al notar que su chakra no se sentía por ninguna parte de la casa. Se levantó apresurado y comenzó a vestirse, en eso notó que le tocaban el hombro.
-Sasu…?-, preguntó palpándole algo nervioso la cara, indiscutiblemente era él.
-Naruto… tenemos que separarnos, yo te quiero pero hay algo más importante de lo que me tengo que encargar-, le acarició la mejilla dejando que el kitsune se apoyara en ella por un instante.
-No me puedes hacer esto!-, gritó dejando las lágrimas volar, le apresó por los hombros, -no me dijiste que yo era lo más importa para ti, que solo vivías por mí? Eres un embustero!-, levantó el puño pero antes de poder golpearlo el moreno lo paró.
-No lo hagas, soy un bushin, si me pegas desapareceré-, eso enfureció más a Naruto, no tuvo valor ni de despedirse cara a cara, -y porque tu eres la razón de mi vida lo hago, sayonara por ahora, Naru-chan-, le besó la frente y rozó con dos dedos delicadamente sus labios para darse la vuelta y pretender salir por la ventana. El rubio en un arrebato le lanzó el despertador a la cabeza, haciéndole desvanecerse.
-Sasuke no baka!-, gruñó intentando que las primeras lágrimas de muchas otras no saliera a la luz, bufó, -creo que iré a hablar con Tsunade-sama, ayer estuvo con ella, tiene que saber algo…-, se frotó con el brazo los ojitos azules y como le había enseñado Kakashi-sensei, se fue orientando hacia la oficina de la Hokage.
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Naruto saltaba por los tejados, Kakashi-sensei le había enseñado a diferenciar el chakra por el sexo, poder y edad, también como por instinto visualizar los objetos de su alrededor. Tenía claro que Tsunade-sama sabría algo, ayer por la tarde había estado con ella, no sabía que se traía con Sasuke, pero estaba bajo su cargo y no podría deshacerse de él tan fácilmente.
Shizune vio como el rubio como pocos amigos atravesaba el pasillo, le daba cosa tener que frenarlo ya que no la veía, un poco nerviosa intentó tocarle el hombro para detenerlo.
-No tengo ganas de discutir Shizune-, y sin siquiera prestarle la mínima atención se introdujo en la oficina pegando un fuerte portazo.
La chica se quedó a cuadros, si no podía verla como sabía que estaba allí y encima quién era? Agachó la vista y sonrió maternalmente.
-Uzumaki Naruto, eres sorprendente-.
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Tsunade recibió el informe de la misión de manos de una tímida Hinata. Cuando la morena se iba a retirar la Hokage llamó su atención.
-Entiendes lo que te he contado? Deja que el Uchiha se encargue, no podemos hacer otra cosa que lo que quiera ese niñato ambu-, dijo de muy mala manera, mordiéndose el labio.
Hinata se dio la vuelta, su mirada blanca era algo intimadamente, gesto que sorprendió a la sannin. Se volvió a acercar a la mesa y posó sus manos en ella.
-Ho-Hokage-sama, e-ese Sai solo quiere tener a Naruto, n-no crees que él debería e-elegir como qui-quiere recuperar la visión? A ba-base de engaños no se so-soluciona nada-, explicó alterada.
-Ese es el problema Hyuga Hinata, que no tiene opciones que elegir, Sasuke no permitiría que tu le dieras un ojo, Naruto tampoco que se lo diera Sasuke, y solo queda Sai, lo siento-, suspiró y desvió la mirada café.
La morena suspiró y se despegó de la mesa, se sentía impotente como siempre, le dolía el pecho y encima Neji se había enfadado por dejar que el Uchiha se quedara una temporada en su casa.
En eso la puerta se abrió de golpe y Naruto todo furioso pasó por ella, atravesando la estancia y golpeando la mesa. Tsunade se masajeó la frente, es que todo el mundo le gustaba pegarle a su escritorio?
-Que ocurrió ayer, Tsunade-baachan, porque Sasuke se ha ido, no estaba bajo mi custodia, quién lo vigilará ahora, lo expulsarás de la villa?-, preguntaba todo como un loco y sin respirar.
-Tranquila Naruto, el Uchiha esta ahora bajo la custodia de Hinata y Neji, así que por eso no te preocupes-, soltó lo más apaciguada que pudo.
-Pero porque se ha marchado? No lo entiendo, anoche estuvimos juntos y fue bastante bien-, se ruborizó un poco ante el comentario, -y ahora cuando despierto me encuentro con un bushin que me suelta, que tiene algo mas importante que solucionar, como me tengo que tomar esto?-, parecía ahora mas dolido que enfadado.
Antes de que la rubia pudiera hablar la Hyuga intervino, esperaba con su comentario se aligeraran las cosas.
-Naruto-kun, Sa-Sasuke no esta seguro de quererte, me lo di-dijo ayer, todo a si-sido un error, se dio cuenta hoy en la mañana, ahora tiene que aclarar sus sentimientos, pero creo que se es-está decantando por otra persona, lo la-lamento-, argumentó agachando la cabeza arrepentida.
El kitsune sintió como sus ojos se humedecían, no podía ser, su Sasuke enamorado de otro? Su cuerpo le dolía como si le hubiera traspasado mil agujas. Antes de soltar una sola lágrima, tragó saliva y se dirigió a la puerta para salir de allí.
-Naruto!-, este se volvió al escuchar la voz de su Hokage, -Sai te estuvo buscando ayer, mira si puedes ir a verlo, de acuerdo?-, el rubio asintió y salio de la oficina.
Hinata se dejó caer en la silla y escondió la cara entre sus dos manos, no podía creerse lo que había hecho. Ella le había mentido a Naruto, empujado a los brazos de ese canalla, pero era la única manera para que recobrara la vista, aún así se sentía rastrera.
-Hemos hecho bien, Hokage-sama?-, preguntó aun si describir sus rostro.
-No lo se, Hinata, no lo se…-, se echó en el respaldar de la silla y suspiró.
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El primer impulso de rubio fue ir a la mansión Hyuga y partirle la cara a Sasuke, pero… que conseguiría con ello? Nada absolutamente nada. Mejor sería ir a ver que quería Sai. Dirigió sus pasos cansados hasta la puerta de la casa de su ex-compañero y llamó a la puerta con dos golpes secos. Al no obtener respuesta agarró el pomo girándolo y abriéndolo, es que en Konoha nadie cierra las puertas? Entró y pudo notar un chakra algo revolucionado, no sabía como estaba la casa, iluminada o a oscuras, ni en que cuarto se encontraba, así que se dejó llevar por su intuición. Entonces lo halló, detrás de esa puerta estaba su amigo, levantó el puño para llamar pero algo lo detuvo, lo que estaba escuchando era jadeos? En eso se abrió la puerta, chocando contra él algo blandito y pegajoso que llevaba Sai en las manos.
-Venga muñequita que te voy a lavar para otra ronda-, decía antes de percatarse de la presencia del rubio.
-En ocasiones como esta me alegro de estar ciego-, pensó en algo con una gotita en la cabeza.
Sai arqueó una picarona sonrisa y lo achuchó dejándolo aprisionado contra la pared y su cuerpo.
-Si hubiera sabido que vendrías no me hubiera desquitado con la muñeca-, le suspiró muy cerca de los labios. Naruto tragó saliva, esto empezaba a tornarse peligroso.
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Bueno hasta aquí llegué, por favor decidme que he conseguido que Naruto parezca mas él T.T, voy a coger un trauma como no lo consiga, me ha costado sudores este capi, y bueno el lemon del principio ni os cuento, superior a mí ains… a ver… a si jeje tabe-chan me ha hecho un dibujo de la primera escena del lemon, dibuja de maravilla, así que si queréis verlo, os metéis en mi foro que esta en el perfil y buscáis su galería, os sorprenderá
Bueno gracias a todos lo que me dejáis review, y siento que ahora ni siquiera ponga los nombres, pero es que no tengo tiempo de nada, de todas formas muchas gracias por vuestro apoyo, sin vosotros yo no sería nada XD, espero que os guste, xao cuidaos y nos vemos en el próximo.
