Si bien el chico la había acompañado hasta el portal, la forma de conversar había tomado una ruta un poco más fría. Conocía a Finn desde que tenía memoria, sabía que no se iba a rendir como cuando tuvo un flechazo por la compañera nueva Lea, pero ella estaba decidida a no hacer aquello. No sentía nada más allá que una hermandad que no hacía más que cansarla. Si bien el gran fallo de su amigo era buscar un futuro a partir del pasado, y tras ver varias cosas de la señora Sunset, aquello era tan mala idea como la broma con crema hidratante que le gastaron en su día a uno de sus compañeros. Se despidieron con un abrazo y subió a su casa, deseando hacerse un té que le hiciera borrar ese estúpido momento.

Mientras el agua hervía, cogió la flecha de plata. En todo momento lo tuvo en el bolsillo, pues creía que el propietario de aquello iba a salir en cualquier momento con un papel a pedirlo. No había sido el caso. Quizás no se había enterado y tendría que poner en el tabló al lado de los buzones que había encontrado aquella joya. La flecha le parecía curiosa, mucho más que toda la conversación que había tenido con Finn durante toda la mañana. No parecía cara, pero tampoco una simple joya de cualquier tienda de baratijas. Lo único que llamaba la atención era esa fecha tan bien grabada.

Alguien llamó a su puerta. Con la flecha en mano, abrió la puerta. Para su desagrado, era su vecino, con el pequeño saludando un poco nervioso.

" Tengo que atender una... ¡¿qué haces tu con eso?! "

De mala gana le quitó el colgante de la mano. Aquel gesto le hizo daño. Antes de decir nada, empujó al pequeño al interior de la casa y arrastró a Rey a fuera.

" Iba a preguntar de quien era, estaba tirado en... "

" Véndelo, quémalo, destruyelo "

" ¡Relaja, Solo! "

" Estúpida ignorante, te tienes que deshacer de esa cosa "

" ¿Y si decido quedarme con él, qué harás? "

" La vida imposible "

" Ya lo estas haciendo, Solo. Llamas a esta casa solo cuando lo necesitas "

" ...Lo discutiremos luego, tengo que atender a una emergencia en las oficinas y eres la única a la que podría dejarle a Anakin por unas horas "

Sin despedirse y de mala gana, el vecino llamó al ascensor. Ella cogió de vuelta la flecha, algo que por el gesto de él supo que no debió hacerlo. Pero la causaba una extrema curiosidad. Entró a su casa, sin apartar la vista al colgante.

" ¿Qué hace con la flecha de mi mama? " preguntó Anakin. Aquella pregunta la sorprendió tanto que se le cayó de las manos. La cogió enseguida, deseando que no le hubiera pasado nada. " ¿Te lo ha dado papá? "

" No. Lo encontré... ¿dónde está tu mamá ahora? "

" Nada, ella se fue a trabajar y nunca volvió " el pequeño se entristeció de forma automática. No había conocido a su madre y, era fácil de adivinar que, nunca iba a volver. No lo habría dejado bien con Ben Solo, y podía hilar aquello a subir las cosas al camarote. Quizás odiaba a su hijo por eso, pensaría que era la razón por la que ellos los abandonó.

" Hace buena tarde... ¿vamos al parque? " buscó una solución para no aburrir a Anakin.

Las horas se fueron escapando en el parque más cercano. Al más puro estilo de las madres del parque, a veces jugaba con él, otras lo vigilaba, le compró un helado... Se sentía la madre de ese alumno, algo que en principio no debía pasar. Era algo que debía pensar muy bien, al pequeño le quedaba un curso más antes de ir a la primaría, era su pequeño alumno un poco problemático y vecino... su relación debía terminar cuando cruzaban la puerta del aula. Además, solo iba a estar en esa casa de forma temporal.

Sus pensamientos se pausaron cuando notó una gota de lluvia. Miró el cielo, entre tanto pensar y hacer el papel de madre jugando con el pequeño en los columpios, no se había dado cuenta que el tiempo había cambiado.

" ¡Ani, nos vamos a casa! "

" Pero mama... "

Se quedó en shock. Su alumno la había llamado madre delante de unas madres y niños del parque. Se recuperó enseguida, mientras iba a coger al pequeño.

" Nada de peros, va a llover "

No sabía si decirle que ya no la llamase madre o dejarlo pasar. No se sentía quien para decirle que su madre nunca volvería y que no tenía derecho a llamarla de esa forma, porque, gracias a dios, no tenía nada que ver con Ben Solo.

De camino a la casa, la lluvia solo iba en aumento. Miró su cartera, y buscó una tienda cercana para coger paraguas. Todo aquello, mientras su cabeza seguía trabajando con lo que había sucedido. Sabía que iba a pasar, que algún alumno la iba a llamar madre, pero que fuera el hijo del vecino que odiaba cuya madre se había ido a saber porque y además nieto de la directora Organa, era algo que la impactaba mucho más. Solo sabía sonreír al pequeño para que no viese que las cosas iban realmente fatal.

Compró el paraguas más barato que vio e intentaron llegar a la casa sin mojarse demasiado. Una vez alcanzado el portal, Rey hizo que el pequeño Anakin entrase en el baño.

" ¿Te ha molestado que te llame madre? " preguntó finalmente a través de la puerta.

" Claro que no. Pero recuerda que soy tu profesora. Dentro tienes ropa seca "

" ¿Y volverá la abuela Sunset? "

" Jamás "