Espero que el capitulo anterior les haya gustado, he tenido un poco de tiempo libre así que espero subir mas rápido los capítulos, aun tengo mucho por escribir así que esto da para mas. En este capitulo verán a una Eléa un poco mas abierta y empieza a ceder así que…Bueno bueno… aquí les presento el décimo capitulo… ta tan...
CAP. 10: SOLO ESPERO NO MORIR DOS VECES
ELÉA POV
¡Demonios!!! ¡Estaba acabada!!! Felix me destrozaría, aunque no había matado a Heidi directamente al menos, si di órdenes para que alguien mas lo hiciera, no pensé que la decisión de llamar a mis amigos me fuera a regresar una mala jugada.
- Te ayudaremos con esto, te devolveremos el favor, no te harán nada – Edward me sacó de mis pensamientos. Le sonreí.
- ¿Crees que solo me matarán a mi? – el se quedó pensando, y negó con la cabeza.
- Pero Alice verá lo que decidan y de eso tomaremos acciones –
- ¿Así como vio 5 minutos antes de que vinieran Demetri, Felix y Jane? – Alice agachó la cabeza al escuchar eses palabras. Emmett dio un paso hacia mi amenazante, me erguí en mi lugar, de inmediato Carlisle puso una mano en su hombro.
- Hijo, por favor – este dio un paso atrás, Rosalie lo abrazo para calmarlo.
- ¡¡Estoy harta!!! ¡¡Te hemos recibido y tratado lo mejor posible, no quiero que vengas con esos comentarios a esta casa!! – Esme dijo esto gritando.
¿Cómo se atrevía a hablarme así? ¿Perjudiqué a mis amigos por esta familia? Arggggg no podía hacer nada hasta que aterrizaran, Felix, Demetri y Jane solo les llevaban dos horas de ventaja. Además Mabel y los demás aterrizaran en Francia mientras que la guardia de Volterra lo hará en Italia una hora después. Solo necesitaría que escucharan mi mensaje. Tendrían tiempo de irse. Me perdí de nuevo, pensando en como sacarlos de esta.
- ¡Alice!!! ¿Estás bien? ¿Qué has visto? – no me di cuenta cuando Jasper cruzo la habitación, para ubicarse junto a Alice, que estaba como ida.
- Los Vulturi no harán nada, Felix les dirá que Mabel, Dina, Yeray y Etel, estuvieron aquí ayudando, pero no los mandarán llamar, pensarán que todo fue idea tuya y no interferirán, al menos no en este momento, aun así adviérteles, al menos Mabel y Dina tienen mas riesgo, ya que viven en Volterra –
- Aun faltan cuatro horas para que aterricen –
- ¿Edward, lo puedo decir ya? –
- No, Alice hasta que Bella quiera – Isabella asintió hacia el. – Pero lo diré yo, a nosotros nos corresponde – Alice hizo un puchero. Todos estábamos con cara de confusión, las charlas mentales eran comunes y me exasperaban. – Bella… ha dicho que si –
Todos corrieron a abrazarlos y a felicitarlos. Mientras que yo, estaba totalmente perdida.
- ¡Oh!! lo siento Eléa, lo que pasa es que Bella ha aceptado casarse con Edward –
Sonreí. Por fin todo esto iba a acabar pronto, según sabia después de que se casaran, Isabella seria transformada.
- Felicidades a los dos – dibujé una sonrisa fingida. Al parecer no me veían sonreír a menudo, por que todos se tensaron.
- Gracias – dijo Edward.
- Tenemos que empezar a planear todo – pronunció Alice. Rodé los ojos.
De inmediato ella y Rosalie tomaron a Isabella y se dirigieron al piso superior.
Pasaron las horas y por fin pude comunicarme con mis amigos, les advertí y acordamos que Mabel y Dina no volverían a Volterra, sus esposos se irían a Lyón, aunque ellos no sabrían nada de lo que pasó realmente, solo la versión oficial por así decirlo, no queríamos involucrar a nadie más. Ya habían pasado varios meses, todo estaba tranquilo. Desafortunadamente para mi, Alice me estaba involucrando en los planes de la boda, Había veces que intentaba convencerme de ir de compras, para encontrar un vestido especialmente para la boda. Según iba a ser una ceremonia pequeña pero ella hacia ver como si se fuera a montar un espectáculo de Broadway, tantas cosas que había contratado, tantos planes que tenia, podía ver la cara de Isabella cada vez que Alice la abordaba con tantas desiciones y detalles, la mayoría de las veces solo asentía y Alice saltaba de felicidad, mientras que Edward, el novio, solo miraba y sonreía ante la escena; en cambio a mi me revolvía el estomago, solo me case dos veces, esas dos con Felix, pero aunque a Aro le gustaba mucho la parafernalia, no recordaba que se hicieran tantas cosas. Era muy exagerado, pero bueno al fin de cuentas entre mas pronto se acabara el espectáculo, mas pronto volvería a casa.
- ¿Seria mucho pedir?, que ya que no me dejas comprarte un vestido, ¿no usaras negro o algún color oscuro para la boda? claro excepto blanco –
- Alice, podrías dejarme en paz de una vez por todas, ya compre el vestido y no es oscuro para tu grandísima alegría –
- ¿Lo podría ver? Solo para quitarme esa curiosidad –
- No, no lo veras, solo hasta ese día, así al menos te haré sufrir un poco y me divertiré haciéndolo –
- Encontraste su punto débil ja ja – dijo Emmett detrás de mi.
- Cállate tonto, vamos Eléa, ¿si? Anda, anda – dijo haciendo un puchero.
- ¡Que no!!! - así me di la vuelta y me retiré.
Salí al bosque, ya conocía este lugar como la palma de mi mano, por tantas de las veces que huía de Alice.
- ¿Eléa? – voltee al oír mi nombre.
- Hola – sonreí al ver de quien se trataba. Se acercó a mí lentamente y nos hundimos en un profundo beso.
- Te extrañé tanto –
- Pero si me acabas de ver hace rato –
- No me importa –
Se escucho de repente un ruido en los arbustos.
- ¿Qué está pasando aquí? –
- Lo siento – dijo él agachando la cabeza.
- Vamos, no es para tanto – dije restándole importancia.
- ¡Cállate, maldita chupasangre!! – dijo mientras temblaba de furia.
- Paul, contrólate hermano, por favor –
- Tú – dijo señalándolo. – Se supone que estabas de nuestro lado, pero cuando Sam se entere, va a haber problemas –
- Pero Paul… - no lo dejó terminar.
- ¡¡No Embry!!! – dijo. Trató de alcanzarlo y yo de detenerlo pero no pude.
FLASHBACK
- Edward, tengo que salir, Isabella es tu responsabilidad por ahora – seguramente vio mi urgencia por alimentarme.
- Si claro, ve –
Caminé un par de kilómetros, tenia que haber algún neófito por aquí, era eso o alimentarme de animales, ya que le había prometido a Carlisle que no bebería de humanos mientras estuviera aquí.
- ¿Por qué siempre me encuentro contigo? – giré para ver quien era.
- Fenrir… -
- Tu… maldita, de nuevo – dijo una voz tras de el.
- Lo siento, ¿te conozco? – le dije
- Ya lo habías visto, en realidad nos conocimos todos el mismo día – dijo Fenrir
Esperé unos minutos, tratando de averiguar quien era.
- ¡Oh ya!! Tu eres el licántropo que lo acompañaba esa vez, ¡¡¡pero que lindos!!! Están en una reunión para recordar los viejos tiempos –
- ¿Sabes que hoy hay luna llena? – preguntó Fenrir.
- Eso supongo, en este lugar no se ve mucho el cielo despejado – contesté sarcásticamente.
- ¡¡¡Estúpida!!! –
- Calma, Ander – dijo su compañero pero así, sin más ni mas, se transformó, Fenrir hizo lo mismo.
En un instante, los dos licántropos estaban sobre mí. Tomé a Fenrir por el cuello, pero el otro mordió mi torso con su hocico; solo podía descargar el dolor físico a una sola persona… bueno criatura, en este caso. Me decidí por Ander, aullaba de dolor, no iba a aguantar demasiado. De repente algo jaló a Fenrir y lo lanzó contra un árbol. Ander no podía hacer mucho ante las contracturas que le provocaba. Cuando vi detrás de Ander, averigüé de quien se trataba.
- Embry…- dije. Al parecer esto de la imprimación era bastante intenso, hasta yo comenzaba a ceder. Fenrir luchaba por deshacerse del agarre de Embry. - ¡¡¡Ya, es suficiente!!! Esto tiene que parar Fenrir – solté a Ander. Embry no daba crédito a lo que acababa de decir, pero soltó a Fenrir, quien estaba bastante agitado, el hombre lobo corrió hacia mi, pero me plante enfrente de el con las manos en la cintura y solo esperé. Ya casi para llegar donde estaba yo, se detuvo abruptamente resbalando un poco y lanzando restos de la superficie del bosque hacia mi. Nos quedamos viendo un rato, sosteniendo la mirada, cada quien de la manera mas desafiante posible. Estaba claro que ninguno cedería. Ander no dejaba de mirar a Fenrir, como esperando a que me matara, pero este no hacia nada mas que mantener la mirada.
- ¿Los conoces? – Embry había vuelto a su forma humana, para poder comunicarse.
- Si, desde hace mucho tiempo – contesté.
No supe cuanto tiempo nos quedamos mirando, pero unos tenues rayos de luz se empezaban a dejar notar.
- ¿Te quedaste sin tu luna llena? – dije, el gruñó mientras volvían a ser humanos de nuevo. - Fue un placer volver a verte Ander – dije mientras daban la vuelta y se iban.
- ¿Los conoces desde hace mucho? – voltee a ver a Embry.
- Hace un par de siglos –
- ¿Cuántos años tienes? – me vio incrédulo.
- ¿De cuantos me veo? –
- Como de veinte –
- Estas muy alejado de mi edad real, aunque si fui convertida a los veintiuno – dije riendo.
- ¿Debo adivinar? – me dijo divertido.
- Tardarías mucho tiempo –
- Ahórrame tiempo entonces – me dijo
- Tengo setecientos noventa y seis años y contando –
- ¿Qué??? ¿Estás loca?? – el no lo podía creer.
- Pues en realidad si lo estoy, pero no por la razón de mi edad –
- ¿Por qué razón entonces? –
- Porque estoy aquí hablando contigo como si nada –
- Es una buena razón – me dijo – Tal vez a mi me considerarían igual al hablar contigo de esta manera –
- ¿De que manera? – ahora yo pregunté.
- Pues así, tan informal, despreocupadamente –
- Es muy extraño – contesté
- Si que lo es –
Nos quedamos así en silencio por un rato, hasta que el habló.
- Esto de la imprimación es un poco raro y confuso -
Lo mire un poco extrañada.
- Pensé que estabas bien informado acerca del asunto –
- Funciona diferente para cada uno, a unos les afecta mas que a otros –
- ¿Diferente? –
- No se si sea el hecho de que seas vampiro incrementa las cosas, pero con algunos de la manada, es mas tranquilo y todo sucede mas lento y paulatino, en cambio, para mi fue instantáneo me asusta un poco –
- ¿Por el hecho de que sea vampiro? –
- Si, jamás había pasado algo así, solo se supone que nos imprimábamos de humanos y no de nuestros más mortales enemigos –
- Así que ¿mortales enemigos eh? –
- Se supone que así sea, pero, realmente que es lo que nos hace enemigos, solo lo que nos han dicho o ¿Por qué los Cullen no se alimentan de humanos? Porque tienen elección, hasta tú tienes elección –
- No es tan sencillo como parece –
- Pero no te has alimentado de humanos –
- Solo por que me parecen aburridos, pero jamás me alimentaría de animales – me miro pensativo. – Míralo de esta forma yo pertenezco a una pequeña parte de los vampiros, soy parte de la ley, y mi trabajo es hacer que se cumpla o castigar a los que no lo hagan –
- ¿Haz matado a muchos vampiros? – asentí. - ¿Haz matado a humanos? – volví a asentir. Desvió la mirada y volteó a ver al vació. - ¿Sabes? Debería de matarte por lo que me acabas de decir – bufe.
- Eso quiero verlo – dije. Giró hacia mí.
- Solo dije que debería, pero no que iba a hacerlo… es mas, realmente no me importa –
- ¿No se supone que nacen así para preservar a los humanos? –
- ¿Así que has investigado acerca de mi eh? –
- He investigado acerca de ustedes, no de ti… ¿crees que no he hecho mi tarea?...se mas de lo que crees, y supongo que tu no sabes mucho de mi, mas que lo que te ha contado Carlisle – afirmé.
- No realmente… tú me dices más de lo que crees –
¿Qué? ¿Ahora lee la mente?
- No mataste al esa criatura que te estaba atacando, la dejaste ir, así que estoy segura que tienes compasión –
- Estas muy equivocado… lo hice por conveniencia, el tiene algo que yo quiero –
- Conociéndote pensé que lo obligarías a dártelo –
- No me lo dará, a menos que sea estrictamente necesario –
- ¿Quieres ayuda? – me dijo sugestivamente. Negué con la cabeza.
- Puedo esperar, tengo todo el tiempo del mundo –
- ¿Lo mataras después de que te lo dé? –
- Supongo que si, tendría que hacerlo –
- ¿Tendrías? –
- Si –
- ¿Si no lo haces? –
- Me matan a mí – respondí.
- ¿¿Qué????? ¡¡¡Jamás pasará!!!! ¡No lo permitiré!!!!! – empezó a gritar como loco y a decir incoherencias.
- ¿Qué te pasa? – traté de sonar calmada.
- ¿Qué no lo entiendes? Si te matan simplemente no lo podré soportar, la imprimación es tan poderosa, que mis hermanos no podrían aguantar la tristeza que eso me ocasionaría, compartimos nuestros pensamientos cuando estamos transformados y no dejaría de pensar en eso –
- ¡Wow!! No sabia que todo eso podría pasar – dije burlonamente. El gruñó en respuesta. - ¡Que genio!! –
- ¡¡ERES UNA MALDITA CHUPASANGRE, APARTE HUELES MUY MAL!! ¡HUELES A RATA MUERTA!! -
¿Cómo se atrevía? Tenía la boca desencajada de la sorpresa, sus palabras me sacaron de mis casillas.
- ¡¡¡¡¡SEGURAMENTE HAZ OLIDO MUCHAS RATAS MUERTAS MALDITO PERRO!!!! ¡¡NECESITAS BAÑARTE MALDITO PULGOSO!!! – dije mientras nos acercábamos. Estaba totalmente exasperada.
- ¡¡ESTOY SEGURO TUS ENEMIGO HUYEN DE TI POR QUE HUELES MAL!!! –
- ¡¡AL MENOS YO SI ME CAMBIO DE ROPA Y NO LLEVO PUESTOS LOS MISMOS PANTALONCILLOS DESDE HACE VEINTE AÑOS!!! – para cuando dije esto, estábamos a solo un par de centímetros de distancia.
El puso sus manos en mi rostro y de inmediato posó sus labios en los míos. Nos hundimos en un apasionado beso, no se cuanto duró pero pareció un instante y no fue suficiente, ya que el se detuvo y se apartó solo un poco para respirar.
- ¡¡Wow!! – dijo el. No podía dejar de mirarlo a los ojos, simplemente me perdí en ellos.
Ahora yo lo tome del rostro y lo besé, simplemente quería más, sin separarnos dimos varios pasos hasta que chocamos con el tronco de un árbol, estaba recargada sobre este, mientras nos besábamos enredaba mis manos en su cabello, mientras el recorría mi espalda con sus dedos, tomo mi abrigo y de un jalón lo destrozó, entonces…
Continuará
Jaja los dejare en suspenso, este capitulo será en dos partes, deje este inconcluso para que se queden con las ganas (risa macabra) si les gusta háganmelo saber, si no también, espero no tardarme mucho para subir el siguiente, todo depende de mi inspiración jaja
Gracias a ñoñela y a lobo dorado espero les guste, este Cáp. esta dedicado especialmente a ustedes.
