Bienvenidos a un nuevo episodio de: "Kaleido Star: Fairy Wings"
Quiero agradecer a todos los nuevos seguidores que le han estado dando una oportunidad a ésta historia, es algo que realmente valoro y aprecio mucho. Por ello, espero que conforme los episodios avancen, no se sientan aburridos y lo sigan disfrutando :)
Después de que Kalos le ha revelado la noticia a May y compañia, ahora parece que las cosas están tomando un rumbo diferente, cada uno de ellos parece tomar la información de una forma bastante personal, unos más que otros. Pero siempre existirá la forma en que las inquietudes desaparezcan.
Capitulo 9: Los nada fantásticos celos de Ken
Rossetta soltó un leve suspiro, caminando al lado de sus amigos por el largo corredor, una vez que había salido de la oficina de Kalos. La pelirroja estaba ciertamente preocupada por lo que él les había informado, las palabras de esa nota eran demasiado inquietantes, ni siquiera sonaba como una advertencia en sí. Posiblemente, fue la palabra "Demonios" lo que le había inquietado. No en el sentido sobrenatural, sino las cosas oscuras que podían ocultarse tras ella.
Recordó lo sucedido el año pasado, sobre el acoso constante de todos esos hombres hacía Sora. Como la estrella intentaba lidiar con toda esa presión, buscando la manera de encontrar una solución pacífica sin que todo terminara en tragedia o peleas entre escenarios.
Rossetta entonces rememoró lo que, en determinado momento, y posiblemente por toda la presión y ansiedad, Sora le había confesado: Que ella deseaba de jamás haber hecho la famosa "Técnica Angelical" porque no importaba que hubiese conseguido que todos los artistas disfrutaran y compartieran el momento, olvidándose por completo de sus rivalidades, ya que solo fue en el escenario Kaleido donde ocurrió la magia, fuera de él, todo seguía igual. Y la gran ironía del asunto, es que ella se había convertido en el centro de una horrible rivalidad. Donde los distintos escenarios luchaban entre sí, por tenerla a ella.
La pelirroja no pudo evitar bajar la mirada juntando levemente las cejas, no pudo evitar visualizar nuevamente el rostro destrozado de Sora al mencionar aquellas últimas palabras. Y sí, aun cuando había transcurrido ya un año desde que todo ese incidente ocurrió, Rossetta aún le daba la razón a Sora, acerca de la enorme y trágica ironía que había sido todo aquello.
-¿Quieres quitar esa cara? –Pregunto May viéndola de forma acusadora, obligando a Rossetta a salir de sus pensamientos- Si Sora ve que tienes esa expresión, inmediatamente detectará que está sucediendo algo –Agregó frunciendo el ceño- Lo mejor será que no nos acompañes, Rossetta –Declaró, obligando a la pelirroja a bajar la mirada con leve angustia
-May, no seas tan dura con ella. –Se apremió Ken a intervenir- Es normal que Rossetta esté preocupada
-¡¿A caso insinúas que YO no lo estoy?! –Preguntó May, con un tono intolerante en la voz
-N-No me refería a eso... -Dijo Ken con notorio nerviosísimo
-¿Podrían dejar de discutir? –Intervino Ana frunciendo el ceño y cruzándose de brazos
-Sí, justo en este momento el asunto de Sora es más importante –Los reprendió Mia- Escucha Rossetta –Agregó girándose hacía la chica- Sé que estás preocupada por lo que nos dijo Kalos, pero solo nos está poniendo sobre aviso por si sucede alguna eventualidad –Sonrió con tranquilidad viéndola a los ojos- Así que no le des tantas vueltas al asunto y relajate. ¿No querrás preocupar a Sora en vano, o sí?
-N-No, ¡Claro que no! –Respondió Rossetta sonriendo para Mía doblando sus brazos y cerrando sus puños- ¡No quiero preocupar a Sora por algo tan banal!
-¡Así se hace Mía! –Sonrió Ana levantando sus dedos gordos en modo de aprobación- ¡Controlaste el drama no dramatizando! –Exclamo en vistas de hacer una broma.
El silencio absoluto y una mueca de desaprobación absoluta por parte de May, obligaron a Ana a posar su brazo contra la pared más cercana, mostrando una expresión de absoluta seriedad mientras pegaba su frente a aquel brazo.
-¿Por qué? ¿Por qué mis bromas fuera del escenario no pueden causarles risa? –Preguntó, en un tono serio y un rostro muy varonil.
Mia inmediatamente tomó su celular, colocándolo en posición hacía el rostro de Ana para sacarle una fotografía. Rossetta y May solo se ruborizaron, pero ésta última también mostro un leve tic en la ceja. Ken por su parte, solo pudo sonreír por apoyo emocional hacía Ana.
Siempre era así, Ana deseaba ser una gran comediante como lo era su padre, pero tenía una especie de maldición fuera del escenario: Sus bromas intencionales o esporádicas no causaban la menor gracia. Al contrario, eran pésimas y solo hacían que el público en turno (Que generalmente eran sus amigos) se quedaran en silencio y con expresiones de total confusión. Pero justo ahí, era cuando aparecía el encanto de Ana. Sus poses dramáticas eran más atractivas y gustaban más, y esas poses le salían brutalmente naturales y sin excepción Mia siempre estaría cerca para fotografiar dicho momento.
-Bueno, si ya terminaron con sus tonterías. –Intervino May quién había reanudado su andar- Tengo que ir a buscar a Leon
-E-espera May, ¡Nosotros vamos contigo! –Le dijo Mia
-No tienen por qué venir todos, -Respondió viéndola por encima de su hombro, deteniéndose- Ninguno de ustedes cruza más de tres palabras con Leon.
-Pero Sora debe estar con él. –Dijo Rossetta viéndola- No nos veremos mal en llegar contigo, después de todo nosotros somos amigos de Sora –Frunció levemente el ceño
-Es cierto, bien podremos justificar nuestra presencia diciéndole que hemos ido a invitarla a comer o beber algo –Comento Ana moviendo la mano extendida, de arriba abajo
-Además, si Ken nos acompaña, es más fácil que Sora no sospeche nada –Sonrió Mia tomando el brazo de Ken
-¿A-Ah? –Exclamo Ken, levemente azorado ante aquello- ¿P-por qué dices eso Mia?
-Por qué tú siempre vas a verla y saludarla, ¡Simplemente diremos que nos pegamos a ti! –Respondió Ana, tomando el otro brazo de Ken
El rubio guardó silencio un momento, hasta cierto punto, sus dos amigas tenían razón. Siempre que tenía tiempo u oportunidad, buscaba a Sora para saludarla e intentaba aprovechar la oportunidad para invitarla a comer o beber algo, y en la mayoría de las ocasiones, Sora aceptaba gustosa y pasaban parte del día juntos. Aunque esos eran los días en que la presencia de Leon Oswald no intervenía.
Desde la técnica angelical, Sora y Leon habían comenzado a forjar un pequeño lazo de amistad, pero eso no fue notorio hasta el famoso incidente del hombre Ruso. A partir de ése punto, el lazo entre Leon y Sora pareció estrecharse aún más entre ellos. Se había iniciado incluso un rumor, donde se decía que ambos compañeros tenían algo más que amistad, pero como todo rumor siempre se descubre que es falso, ése no fue la excepción.
Por mucho que algunos habían tratado de dejar al descubierto la supuesta relación amorosa secreta entre Sora y Leon, jamás se descubrió nada. Y todos sabían que, si de algo más se destacaba Sora aparte de su despistes innata, era de expresar todo lo que la emocionaba y compartirlo con todo el mundo, no sabía ser discreta y definitivamente si tuviese algo con Leon Oswald, por un gran trabajo inicial que Sora hiciera por guardar el secreto, eventualmente se le escaparía y generalmente eso ocurriría nada más y nada menos que con Ken Robins. El americano tenía la desgracia de que Sora siempre le contara y le revelara todo y la mayoría de las veces, si eran accidentales e inmediatamente se disculpaba y le pedía que por favor guardase el secreto.
Sí, el hecho de que Ken Robins estuviera tan tranquilo respecto a la cercanía de Sora y Leon, hizo que todo el staff dejara de investigar algo que no existía. Porque la gran mayoría, sabía que Ken tenía sentimientos por Sora y si en dado caso esa relación secreta fuese real y la chica se lo hubiese confesado, seguramente Ken habría estado depresivo y con una actitud demasiado pesimista y autodestructiva.
Pero, eso no quitaba el hecho de que en ése instante, con Ana y Mia jalándolo el brazo mientras lo encaminaban por el corredor, siguiendo a Rossetta y May. Ken no sintiera un horrible mal estar e incomodidad, en el fondo no le agradaba Leon y no era por la desagradable personalidad arrogante del francés, sino porque eran celos.
Celos que sentía al ver como Sora le buscaba y platicaba animadamente con él. Celos porque Sora parecía más interesada en saber lo que Leon pensaba y en las aburridas conversaciones que seguramente él le brindaba. Celos porque una indecisa Sora terminaba de tomar una decisión dependiendo de lo que pensara el francés. Celos porque Leon podía compartir el escenario con Sora. Celos porque Sora parecía ser otra Sora al estar al lado de Leon. Y eso último, era lo que más le incomodaba, esos celos porque se daba cuenta que Leon Oswald poco a poco, estaba destapando una faceta nueva en la personalidad de Sora, y ni siquiera Sora se daba cuenta de ello. Celos... porque esa Sora solo estaba presente para Leon. Para el resto, para sus amigos, seguía siendo la misma Sora de siempre. Solo Leon conocía y estaba descubriendo esa faceta de la personalidad de Sora, que nadie más tenía permitido conocer.
Ken bajo la mirada con una expresión entre nostalgia y dolor. Por qué sabía, que cuando Sora se diera cuenta de qué con Leon es diferente, cuando se diera cuenta de lo que eso significa, sus oportunidades con ella serían...
-...completamente nul... -Murmuró, pero se silenció de golpe
Ana y Mia agudizaron las miradas, sobresaltándose al mismo tiempo en que soltaban a Ken. May Wong se había acercado intempestivamente y sin razón aparente abofeteo con tanta fuerza la mejilla derecha del rubio que le obligo a girar la cabeza a un costado. Rossetta cubrió su boca con sus manos, completamente impactada por aquel acto impulsivo de la china.
-¡TE ADVERTI QUE TE GOLPEARÍA SI HACÍAS ESA EXPRESIÓN DE NUEVO! –Le gritó con el ceño tan fruncido que parecía que sus cejas luchaban por fusionarse en una sola
La mano temblorosa de Ken se levantó hasta posar las yemas de sus dedos sobre su mejilla hinchada, le ardía tanto que parecía que el fuego se encendería sobre su piel a la menor provocación. Sus ojos se habían cristalizado y su corazón dio un brinco, recordándole que estaba vivo y también enfermo, pero lo suficientemente fuerte para poder soportar aquella llamada de atención tan brutal.
El americano se atrevió a girar el rostro y su mirada, con temor de encontrarse con aquellos ojos llenos de furia de May. Pero, lo único que logro ver, fue como la pelinegra se daba media vuelta y sus dos coletas se balanceaban agresivamente en el aire, para caminar por el corredor y en su camino, tiro del brazo de Rossetta obligándola a caminar con ella.
-¡¿Tú corazón está bien, Ken?! –Preguntó una alarmada Mia, viendo a su amigo
-Si... no tienes de que preocuparte... -Respondió él, volteando a verla
-¿Q-Qué pasó? –Preguntó Ana, brutalmente confundida
-Nada... -Sonrió con leve nostalgia bajando la mirada- solo... probó que es una mujer de palabra... -Agregó
Tanto Mia como Ana quedaron confundidas ante aquella respuesta. No comprendían a lo que Ken se refería, pero el rubio no quiso dar mayor explicación sobre ese asunto, simplemente comenzó a caminar por la ruta tomada por May y Rossetta. Ana y Mia intercambiaron miradas confusas, antes de seguir a Ken, lo sucedido con aquella bofetada no se les olvidaría tan rápidamente, seguramente volverían a tocar ese tema, en otro momento.
Hasta aquí el capítulo nuevo!
Parece que las cosas se están intensificando, a ver que está por suceder con el asunto de Ken y cuanta tolerancia mas tendrá respecto a Leon. Principalmente, porque aún no se sabe claramente lo que Leon busca, ni siente y tampoco Sora, puede que Ken solo se esté haciendo un mundito en su cabeza. Aunque algunas cosas son más obvias que otras, pero siempre tardan en revelarse.
Pero todo, absolutamente todo puede suceder.
