DISCALIMER: LOS PERSONAJES LE PERTENECEN A SM
Bueno pues qui un nuevo capitulo, espero lo disfruten :)
El fin de la espera
Edward POV
Fui despertando poco a poco, abrí mis ojos y se tardaron en acostumbrar a la luz, mire el techo por unos minutos hasta que mis sentidos despertaron completamente, me levante y respire, había sido como haber estado atrapado en un profundo sueño del cual no podía escapar, hasta que termino, estaba sumido en mis pensamientos, hasta que percibí una melodía tranquila venir del salón del departamento, me levante y fui hacia allí, frente al piano estaba Isabella, sonreí al recordar que no la había escuchado tocar desde hacia un siglo, literalmente, por las tardes cuando recién nos habíamos casado ella solía tocar para mi, me fascinaba el como sus dedos parecían volar sobre las teclas siempre capaz de convertir la música en un susurro del viento o el dulce sonido de una ola, me acerque a ella y me senté a su lado en el banco, ella tenia los ojos cerrados, como en el pasado, solía decirme que cuando la música la envolvía era como estar sola en medio de la nada, solo ella y el piano, nadie mas, me acerque a su oído y le susurre lo que tantas veces le había dicho en el pasado:
-Eres tan cruel Isabella, te encierras en tu propio mundo, por favor no me abandones- ella, dejo de tocar abrió los ojos y me miro
-Jamás seria capaz de dejarte- me contesto como siempre mientras por su mejilla rodaba una lágrima, yo la limpie con mi pulgar, ella tomo mi mano y la dejo en su mejilla mientras volvía a cerrar los ojos
-Me abandonaste- le dije, su gesto se convirtió en uno de dolor
-No lo entiendes- me susurro mientras soltaba mi mano y se levantaba del banco dio unas pasos y después se detuvo, cruzándose de brazos y dándome la espalda, yo gruñí ¿Por qué siempre tenia que huir? La había estado buscando más de un siglo y cuando por fin la encontraba ella volvía a alejarse
-¿Por qué corres siempre?- le pregunte malhumorado
-Porque se que vendrás por mi- me dijo, no pude evitar sonreír ante su respuesta
-¿Por qué te fuiste?- le pregunte
-Era lo mejor
-¿Para quién? Porque para mi no lo fue, el año de tu partida que pase como humano fue un martirio total ¡Te llevaste mis recuerdos! ¡Día y noche escuchaba tu voz llamándome pero no podía verte! ¡Era un caos total, apenas dormía, apenas comía por tratar de recordarte y después cuando me convirtió Carlisle todo empeoro así que no me digas que lo hiciste por mi Isabella!
-¡Yo no quería que te convirtieran!, ese no era plan, se supondría que encontrarías a alguien más, tendrías hijos, tendrías nietos y morirías junto a la humana que hubiera podido curar tus heridas- me dijo volteando a verme, mientras seguía llorando, esta vez no causo efecto alguno en mi ¿Me estaba diciendo que ella me quería muerto?
-Esto arruino tus planes de iniciar de nuevo ¿Cierto? Hubiera sido mas fácil para ti que hubiera muerto por la gripe española, te hubieras librado del humano que tanto te persiguió y del cual te cansaste ¡Solo fui un juego para ti!- le grite furioso, ella me miro como solamente me había mirado una vez, con odio y resentimiento
-¡No te atrevas a decir de nuevo que solo fuiste un juego para mi! ¡Jamás lo repitas! ¡No entiendes nada!- me respondió enojada, se estaba haciendo la victima, bufe y mi mal genio aumento
-¡Entonces explícame que es lo que piensas! Sigues sin dejarme escuchar tus pensamientos ¿Por qué me dejaste? Te amaba, cuando me dijiste que eras lo entendí… ¿Por que dejaste de amarme? Bueno, si es que acaso me amaste alguna vez- le reclame, al momento de escuchar mis palabras la expresión de furia de ella se desvaneció, volviéndose su semblante de nuevo sombrío, suspiro y desvío la mirada
-Tienes razón quizá nunca te ame- me dijo, sin mirarme ¡Me sentía tan frustrado! ¿Cómo era posible que dijera eso? Había pasado más de un siglo buscándola y ahora ella solo me decía que el que estuviera vivo era un error
-¿Solías jugar con humanos a menudo? ¿Cuántos hubo antes que yo?- le logre decir, mi voz salio amenazante y fría, ella sonrió amargamente y negó- ¡Por lo menos merezco una explicación Isabella! ¡Basta de mentiras! ¡Espere un siglo por respuestas!
-Tienes razón, creo que es lo mínimo que mereces- me dijo mirándome y sentándose de nuevo en el banco del piano, suspiro y dirigió su mirada a la ventana, su vista se perdió en los años, recordando- Llevábamos huyendo mas de setenta años, jamás nos quedábamos mas de cinco años en un lugar, íbamos de aquí a allá con el temor de que nos encontraran, nunca nos relacionábamos con nadie mas, tenia prohibido hablar con cualquier humano, pero en el verano de 1900 encontramos a Carlisle en New York y el convenció a mis padre de que me dieran mas libertad, claro que con cierta dificultad, pero el lo logro y mas tarde convenció a mis padres de dejarme viajar por un tiempo con él, dieciséis años para ser exactos, recorrí tantos lugares, descubrí tantas cosas, conocí tantos humanos, por primera vez me sentí libre de hacer preguntas, me sentí libre de vivir, después de esa magnifica experiencia fui a donde mis padres planeaban instalarse definitivamente: San Francisco junto a Carlisle, el primer día que había llegado ya tenia a mi madre poniendo uno de esos incómodos vestidos y arrastrándome a una fiesta para nosotros, nadie nos vio entrar, así evitamos que las personas se empezaran a aglomerar a nuestro alrededor dando palabras falsas, platicamos con humanos que no eran tan superficiales pero después de un tiempo me canse de escuchar y camine por el elegante salón hasta que algo llamo mi atención, era como una llama entre la oscuridad, algo que no podía pasar desapercibido pues ante el mar de cabelleras rubias, negras y castañas había un color peculiar, un color entre pelirrojo y castaño, un color bronce, no me di cuenta de mis pasos hasta que llegue frente a aquel hombre, me sentí nerviosa por primera vez en mi existencia, mi estomago era un caos total, mis manos sudaban y la voz no me salía, respire profundo un par de veces he hice un comentario nada inteligente a aquel gallardo joven, me respondió sin mirarme con un semblante de aburrimiento, sinceramente me vi tentada a mirar dentro de sus pensamientos con mi escudo pero me contuve, eso era mal educado y grosero, así que seguí haciendo comentarios torpes con el sonido del latir de mi corazón en mis oídos, para mi apenas eran audibles mis palabras hasta que ese joven me miro yo… quede atrapada bajo el hechizo de esos profundos ojos verdes, podría decir que deje de respirar y que hasta mi corazón se detuvo, esos procesos vitales para cualquier ser vivo se detuvieron en mi, pues eso ya no era lo que me mantenía viva, ya no eran indispensables para mi, lo único que necesitaba era ese mirar, mirar de un joven que me observo con desinterés así que salí huyendo de allí segundos después de que el se volviera a mirarme- me dijo sonriendo amargamente, yo no podía creer lo que escuchaba, ciertamente ella había salido apresuradamente de mi alcance después que me girara a mirarla, siempre había pensado que la había asustado mi forma de mirarla, sobra decir que al llegar a casa y recordar que había asustado a aquella hermosa señorita choque mil veces con la pared pero …
-¿Desinterés?- le pregunte
-Cuando llegue ni siquiera me miraste, bueno y cuando lo hiciste yo estaba aterrada, generalmente se me daba bien leer a los humanos pero tu mirada fue… no se, yo lo descifre como desinterés y al escuchar mis pensamientos hacia a ti, me asuste y corrí, no quería que pensaras que estaba loca, además que no sabia que me sucedía y eso me atemorizaba, al llegar a casa hable con mi madre, le explique lo que me había sucedido, y ella solo dijo "Eso ma belle fille, c'est l'amour" Yo la mire y negué, era tan ilógico que con solo mirar a alguien pudiera nacer un sentimiento como ese, los días pasaron y volvimos a encontrarnos, sobra decir que cada día me era mas difícil separarme de ti, era tan dichosa, podía perderme en mis pensamientos por horas, solo rememorando lo que habíamos pasado juntos en el día, a Carlisle le hacia mucha gracia mi estado pero era feliz por mi, se acerco a ti y se hizo tu amigo para decirme mas acerca de ti… Carlisle era para mi un hermano, un amigo, un confidente y un padre, el que el me ayudara con eso hacia todo tan irreal… por eso cuando la realidad se presento frente a mi, sentí que mi mundo se desvanecía poco a poco, la guardia de mis tíos estaban tras de nosotros de nuevo, mi padre de inmediato tomo las medidas necesarias para huir de San Francisco, fue la primera vez que discutí con mi padre, no quería alejarme de ti, era demasiado egoísta como para ver que tu no pertenecías a nuestro mundo, no quería creerlo, pero en verdad podía ser que para nosotros no hubiera un futuro, ese día salí corriendo de casa hasta el campo, donde encontré a mi razón de vivir, aun lo recuerdo perfectamente fue el 17 de Marzo de 1917 cuando el me dijo que sus intenciones conmigo era mas que una amistad, yo no le dije lo que sentía ya que lo asustaría, pero de nuevo la esperanza regreso a mi y cuando regrese enfrente a mi padre con la ayuda de Carlisle y mi madre y fue así como nos quedamos allí.
-¿Entonces porque me dejaste? ¿Por qué cambiaste de idea hacia nosotros?
-Madure, era una niña malcriada que no le importaba nada mas, yo te quería a ti y te tendría, nada era mas trascendental para mi que el intentar tenerte a mi lado para siempre así tuviera que pedirle a Carlisle que te convirtiera ya que mi padre se negaba… era inevitable que algún día debía salir de mi burbuja y ver la realidad, cuando supe que la guardia nos vigilaba de cerca, me odie por haberte involucrado en eso, decía odiar a todo lo que te hería pero hipócritamente yo te estaría hiriendo a lo largo también, solo había dos opciones frente a mi el convertirte y sentenciarte a morir conmigo o dejarte ir, que vivieras… no dude al hacer mi elección
-"Puedes iniciar de nuevo, para la memoria de los humanos es tan fácil olvidar, se que podrás comenzar de nuevo en algún momento, yo recordare por los dos en la existencia que me quede"- le dije repitiendo lo que ella me había dicho el ultimo día que la había visto, ella asintió
-¡Yo no quería esto para ti! ¡No debía robarte tu vida! ¡Se suponía que no tendrías que vivir toda una eternidad! ¡No debía de llevarme el sonido de tu corazón para condenarte a una existencia en la cual te arrastraría a huir conmigo! Solo debía llevarme los malos recuerdos de tus últimos años y tu podrías continuar sin saber nada de mi, ni recordar nada de esa maldita guerra que tanto te atormentaba, debía dejarte ir ¡Debía convencerte de que ya no te amaba para alejarte de mi! Realmente no se que salio mal cuando te quite los recuerdos- me dijo mientras pasaba sus dedos por su cabello, se levanto y comenzó a dar vueltas por la habitación con el ceño fruncido… ahora entendía todo, ella simplemente pensaba que estaba haciendo lo mejor por mi, un humano, sonreí de nuevo al ver su ceño fruncido, esa era mi expresión favorita, solía hacerla cuando aquellos recuerdos de la guerra solían atormentarme, ella solía acostarse a mi lado mientras yo la abrazaba como si mi vida dependiera de ello y escondía mi rostro en su cuello… me quede paralizado al saber hasta ahora que era lo que ella hacia con ello
-Mirabas a través de mi mente mis recuerdos de la guerra ¿No es así? Sufrías conmigo todo esos malos momentos- le dije, ella se paro y me miro para después asentir
-Me sentía tan inútil al no poder detener tu sufrimiento, era mi manera de decirte que allí estaba para ti- me dijo mientras yo me levantaba, camine a ella y la abrace, ella estaba tensa pero poco a poco se relajo y comenzó a sollozar
-Tranquila ma belle déesse todo estará bien ahora- le susurre tratando de reconfórtala, estuvimos un momento así hasta que escuche los pensamientos de Jasper entrar al edificio y después toco la puerta- Esta abierto
-No se que estaba pensando en desaparecer de esa manera cunado la guardia esta tras ustedes- dijo Jasper fríamente mientras me miraba con rencor
-Lo lamento pero no podía aplazar mas la espera- le dijo Isabella saliendo de mis brazos y enfrentando a su hermano posesivo
-Bien, es mejor marcharnos, regresar a Italia y evitar problemas, tus tíos viene para acá- le dijo Jasper caminando a ella y tomándola de la mano para comenzar a jalarla fuera del departamento
-¿Mi tíos vienes? ¿Por lo del falso juicio?- le dijo Isabella soltándose del agarre de Jasper, a lo que él solo asintió, intente escuchar lo que pensaba pero su mente estaba en blanco- ¿Sabes que vienen y aun así quieres marcharte? ¿Qué clase de persona eres? ¡No podemos dejarlos!
-¡No hay opción!- dijo Jasper
-Yo no iré a ningún lado, no después de encontrarlo tu puedes marcharte pero yo no iré a ningún lado, aquí es a donde pertenezco… donde pertenecemos Jasper
-¡No Isabella! ¡No pertenecemos aquí! ¡Nuestro lugar es en Italia!
-¡Sabes que odio ese lugar! ¿Por qué querría regresar?
- ¡Porque esa seria una manera de salvarlos! ¡Llegar antes de que tus tíos partan de Volterra!- dijo Jasper enfurecido leí su mente y si tenia la intención de ayudarnos pero también quería alejar a Isabella de aquí
-¡No huiré más!- le grito Isabella tomando mi mano, yo la mire y le sonreí, trazando círculos con mi pulgar en su mano para transmitirle un poco de paz
-¿Te enfrentaras a ellos? Sabes como terminara eso- le dijo Jasper
-Los esperaremos, se quien puede apoyarnos en la guerra- dijo Isabella
-¿Quiénes?- le pregunto Jasper de mala gana
-Ya lo veras solo tengo que ir a Port Townsend - le dijo soltando mi mano y acercándose a él, tomo el rostro de Jasper entre sus manos y le sonrío, estuvieron así un par de segundos, sabia que ella estaba hablando con él en su mente bajo su escudo, poco a poco la mala cara de Jasper cambio y asintió a lo que le dijo Isabella y salio de la habitación.
-Iré contigo- le dije, ella negó
-Tu lugar es con tu familia en este momento, regresare pronto, mientras Jasper les ayudara un poco enseñándoles como defenderse de un Vulturi- me dijo sonriendo acercándose a mi y tomando mi mano izquierda
-No pienso dejarte marchar
-Volveré pronto- me dijo mientras se acercaba a mi y me besaba "Solucionaremos esto, para poder pasar una eternidad juntos tranquilamente" ella pensó, yo la mire y le sonreí
-Eso es lo que mas quiero- le dije, ella asintió, dio media vuelta y se alejo a velocidad vampirica, después de un momento regrese a la realidad y camine hacia la salida del departamento, salí y tomo el pomo de la puerta para cerrar cuando vi un destello en mi mano izquierda, mi alianza, sonreí, había entrado en un estado de shock cuando había escuchado sus pensamientos por fin que no me había percatado que ella me había puesto la alianza en mi dedo, de donde nuca se debió de mover, baje y en la calle pude ver a Jasper recargado en un auto, al mirarme se enderezo y camino hasta internase en el bosque y de allí comenzar a correr sin pensar nada y sin dirigirme la palabra, esto seria difícil, debíamos hablar para aclarar la cosas, ya que debía de darse cuenta que Isabella sufría ante sus reacciones hacia nosotros, no podía seguir así, enviándole sutilmente el mensaje de que tenia que escoger entre él y yo… bueno ya pensaría mas adelante que haría por ahora debía concentrarme en le pelea próxima
Y la espera termino :)
Nos leemos pronto
