Wolas!
Con el estrés de los exámenes casi se me pasa actualizar, lo siento.
Ahora sí, el capítulo, comentarios a bajo.
Nikki estaba sentada en las escaleras que conducían hacia los jardines del castillo. Había estado buscando a Lily y la había encontrado en una posición muy comprometedora con James Potter así que decidió no interrumpir, pero se levantó cuando vio a la Gryffindor corriendo desesperadamente.
- Lily – llamó cuando el cuerpo de su amiga chocó contra el de ella casi cayendo al suelo
- ¡Nikki! – la pelirroja de Gryffindor se abrazó a su amiga – Nikki – las dos cayeron de rodillas. La pequeña Adams sonrió al sentir como su hombro se mojaba, al parecer, Lily estaba empezando a entender sus propios sentimientos.
- ¡Anda ya! – dijo Remus incrédulo después de ver la lista de los padres de Arashi. Los dos se habían reunido para hacer un supuesto informe semanal de la poción, aunque teniendo la poción medio hecha era bastante inútil.
- Si. Cada uno es mejor que el anterior ¿verdad? – bromeó Arashi
- Los únicos que me gustan son Sirius y James – sonrió el chico
- Ya, pero fíjate. Al lado del nombre de Sirius pone, preferiblemente no – indicó la oriental
- ¿Y James?
- ¡Remus! James es de Lily, sería como decir que, de repente, empiezo a salir contigo.
- Seria una traición a mi amiga. – Remus sonrió.
- No, la verdad es que salir con alguna de vosotras sería…
- …un crimen contra la amistad. Volviendo a la lista. ¿Me recomiendas a alguien?
- No – negó el licántropo
- Me lo imaginaba – sonrió ella mientras se sentaba en un silla
- Así que virgen
- Si – dijo medio avergonzada la chica
- No es algo de lo que tengas de avergonzarte, yo tampoco me estrené hace tanto ahora que lo que debe molestar es que no puedas besar a un chico hasta que cumplas 17 años… ¿qué es…?
- El mismo día que terminamos el colegio – Remus dejó ir un silbido – Si, una eternidad.
- Pero tampoco has tenido ningún chico que fuera detrás de ti, Sirius a parte – Arashi soltó una carcajada y Remus se fijó en los labios de ella. Jamás besados…era muy tentador.
- Tampoco he querido involucrarme mucho con alguien, no quiero enamorarme hasta que… - Arashi hizo un gesto de no poder ir a más y Remus sonrió, sacando esos pensamientos de su mente
- Pero… ¿por qué no lo rompes?
- Porqué sino ya estaría casada con un hombre diez años mayor que yo o más
- Pero tus padres no se enteraran
- Primera, no conoces a mis padres, tienen espías por todos lados y segunda, no puedo hacerlo
- ¿Por?
- Sería traicionarlos. Ellos confiaron en mi, me pusieron unas normas muy estrictas pero confiaron en mi al fin y al cabo
- Pensé que los Slytherins no cumplíais vuestras promesas
- No pienses tanto Lupin. No todos los Slytherins somos así, además, gente que no cumple promesas hay por todas partes
- Cierto. – después Arashi se concentró en la lista que tenía en las manos. Inconscientemente Remus empezó a mirarla. Era una chica guapa, muy guapa para los estándares de Hogwarts. Aunque no había tenido gusto de conocer a muchas chicas procedentes de Japón o China la belleza de la chica destacaba.
Muchos consideraban a Arashi y Lily las chicas más guapas del colegio. Físicamente Lily era mucho más guapa que la oriental. La pelirroja tenía unas buenas curvas, contaba con un precioso cabello rojo y unos ojos que quitaban el aliento a cualquiera, en contrapartida, la Gryffindor tenía un humor de perros, no soportaba a los chicos babosos (casi todos los de Hogwarts) y era sangre sucia, un problema para muchos de los habitantes del castillo.
La oriental era todo lo contrario. Era una chica con pocas caderas y poco pecho, no tenía muchas curvas aunque si unas preciosas piernas que hacia resaltar con las faldas cortas que utilizaba. De cara era la más guapa del colegio y ese pelo largo y liso hacia que muchos la miraran pero lo que gustaba más es que siempre tenía un carácter amable y no era nada mal educada, aunque algunos se lo merecieran, ella nunca contestaba de manera grosera y, si lo hacia, utilizaba un tono dulce que hacia imposible que pudieras enfadarte con ella. Era más o menos igual de lista que la pelirroja. Además, era rica y sangre limpia. Muchos de los chicos de Hogwarts que sabían las condiciones en las que vivía Arashi estaban haciendo puntos con los padres de ésta para convertirse en su marido.
Inconscientemente su pensamiento pasó a Prue. Su novia no era considera de las más guapas de Hogwarts, era mona pero del montón, igual que su amiga Nicole Adams. Prue era una chica con muchas curvas, tenía un pecho abundante al igual que unas caderas bastante anchas. Era una chica normal y corriente. Con un carácter muy alegre pero también maduro cuando se lo proponía. Y una experta jugando al Quidditch. Perfecta para…
- Remus – la voz de Arashi lo sacó de sus pensamientos
- ¿Perdona?
- ¿En qué pensabas? Estabas sonriendo
- Pues en realidad pensaba que Prue era perfecta para Sirius – por alguna extraña razón, no le molesto hacer esa afirmación, simplemente la considero como algo obvio
- ¡Por fin! Yo también lo pensaba por eso me sorprendió que salieras con ella pero al veros tan felices se me borró la idea de Black y Prue de la cabeza
- Si – Remus sonrió forzadamente, últimamente su relación con la pequeña Potter no iba viento en popa
- Tranquilo. Pronto lo solucionaréis – sonrió la oriental. Remus se quedó callado. Asintió con dificultad pero sin poder borrar la perfecta sonrisa de ella de la mente mientras su corazón empezaba a ir, incomprensiblemente, el doble de rápido
- ¡Sirius! – el gritó de Prue hizo el joven saltará hacia atrás
- ¿Qué quieres?
- ¡Has vuelto a pasarte! Tendremos que volver a empezar la poción – Prue se quejó mirando al techo en señal de desesperación
- Tranquila. Tenemos mes y medio
- Pero deberíamos haber tardado dos meses en hacerla, no tendremos tiempo en un mes – se quejó ella mientras su compañero limpiaba el caldero y ponía parte de los ingredientes dispuesto a volver a empezar
- Arashi y Remus ya han terminado así que… ¿por qué nosotros no?
- ¿Arashi? ¿Acabas de llamar a mi amiga por su nombre de pila? – Sirius parpadeó y la miró sorprendido
- Bueno, es normal, somos amigos
- ¿Amigos? – Prue no podía creer lo que oía, primero Remus y ahora Sirius – Arashi no es tu amiga
- ¡Oye! Si que lo es, incluso iremos juntos al baile
- ¿QUÉ? – la chica se levantó dando un fuerte golpe en la mesa
- Pues eso – Sirius se apoyó en las patas traseras de la silla mientras colocaba los pies encima de la mesa – Me la he encontrado cuando venía de su reunión con Remus
- ¿Remus?
- ¿Estás sorda? – Prue volvió a sentarse con mala gana y de mal humor – Y entonces me enseñó una lista que le había mandado sus padres sobre posibles candidatos y me ofrecí a ir con ella
- Pero… ¿no vas a ir con una chica que se deje tocar? – preguntó sumamente molesta, algo que captó la atención de Sirius
- ¿Qué diablos te pasa? Des de que he nombrado a Arashi estás de un humor insoportable ¿os habéis peleado?
- No – respondió de mal humor
- Pues cualquiera lo diría. Voy a ir con ella porqué me apetece ir con ella, me parece guapa, divertida, inteligente y prohibida, todo un reto para mí. – Prue cerró los ojos con fuerza, ¿Por qué le dolía tanto que Sirius hablará con tanta admiración y tanta familiaridad de Arashi? Al fin y al cabo, Sirius había sido un mujeriego, siempre le había contado sus ligues pero…
- Así que… ¿ella es esa chica?
- ¿Perdona?
- ¡Te odio Sirius Black! – Prue volvió a levantarse con fuerza y está vez dio un manotazo a las piernas de Sirius que estaban encima la mesa haciéndole perder el equilibrio y caer al suelo.
- ¡¿Pero que coño te pasa?! – preguntó a la puerta cerrada mientras se frotaba el trasero
Nikki se sentó cansada en las escaleras donde había pasado esa media hora hablando con Lily. La pelirroja de Gryffindor estaba tan terriblemente pérdida en sus sentimientos que no sabía nada.
Nikki apoyó sus cabeza en las rodillas, echaba de menos ese tiempo en el que debías debatirte entre decirle algo o no al chico de tus sueños. Recordaba con nostalgia el día en que Amos le había pedido por salir.
Era uno de esos días que terminan saliendo mal quieras o no. Era lluvioso y terminaba de hacer un examen de pociones que había ido terriblemente mal. Iba sola hacia su próxima clase cuando la bolsa se rompió.
- ¡Merlín! ¿Qué te hecho hoy? – preguntó al cielo mientras resignada se agachaba a recogerlos
- Ir tan guapa por los pasillos – susurró una voz masculina en su oreja que hizo sobresaltar a la pelirroja de Slytherin y que diera un tremendo empujón a su atacante
- ¡Diggory! – se disculpó ella – Pensé que eras…
- Un Slytherin
- Más bien un Gryffindor pesado – sonrió ella lo que hizo que él también lo hiciera
- Soy un Hufflepuff. No tengo peligro ¿verdad?
- Bueno… - después borró su sonrisa ¿De qué la conocía Diggory?
- Eres Nicole Adams ¿cierto?
- ¿Cómo…
- ¿Cómo sabes el mío?
- Eres el buscador más atractivo de Hufflepuff, todo el mundo sabe tu nombre – después volvió a ponerse en la tarea de recoger las cosas
- Deja, te ayudo
- No, ya está – después hizo un hechizo y su maleta quedó nueva – Gracias igualmente, Diggory
- Amos, llámame, Amos
- Nikki, Nicole solo lo hace mi padre cuando se enfada – sonrió – Llegó tarde, ya nos veremos
- ¡Nikki! – cuando estaba en mitad del pasillo sintió que la llamaban así que se dio la vuelta, Amos estaba medio avergonzado y rascándose la nuca nervioso - ¿Tienes planes para el sábado?
- No – ahora era ella la que se estaba poniendo nerviosa, él se estaba acercando demasiado
- Es que…había pensado…abren un nueva cafetería, Madame Tudipié me parece que se llama y me preguntaba si…
- ¿Me estás pidiendo por salir? – los ojos de Amos se encontraron con los de ella
- Más o menos – Nikki soltó una carcajada - ¡Oye! A mi no me parece gracioso
- A mi si. Soy pelirroja, con pecas, grandes caderas y Slytherin. El buscador más guapo me está pidiendo por salir ¿No te parece extraño? – aunque era verdad que ella había dicho a Arashi que Amos no era mal chico, era guapo y se comportaba como un caballero, también era verdad que nunca antes habían coincidido en nada antes. Se llevaban cuatro años, sin contar la diferencia de casas.
- Si lo que quieres es decirme que no, hazlo, pero no des rodeos – se quejó él y después se alejó.
- Eres una tonta – susurró por lo bajo, si ahora resultaría que iba a decirle que no al único chico decente que se le había acercado en toda su vida - ¡Amos! – él se medio giró – Solo si prometes que esto no es una broma
- ¿Me ves un gamberro? – preguntó él medio molesto y medio divertido. Nikki sonrió al ver que él no estaba sonriendo.
- No lo sé, quizá lo seas. Para asegurarlo tendré que conocerte
- ¿Es una proposición?
- ¡Eso lo hiciste tú! – se quejó ella hasta que los dos estallaron en carcajadas
- El sábado en el Gran Comedor
- Hecho. ¡Llegó tarde! – Nikki ni tan siquiera se despidió del chico que se quedó ahí plantado en medio del pasillo.
Nikki despertó violentamente cuando sintió un peso en su hombro y un sollozo deprimido.
- Lily…ya te dije que…
- No soy Lily – susurró la chica que estaba apoyada en ella
- Prue – pasó su brazo alrededor de sus hombros - ¿Qué ocurre cielo?
- No lo entiendo…Arashi está en…todas partes – Nikki sonrió mientras Prue iba contando todo lo referente al triangulo o más bien cuadrado amoroso que se había formado entre Remus, Prue, Sirius y Arashi, aunque las cosas estaban, al menos para ella, bastante claras. Aunque claro, sino se lo había dicho a Lily menos se lo podría decir a Prue.
- Remus es tu novio y Sirius es su amigo, es normal que se lleven bien
- ¡No! No es normal. Lily no lo hace y tu tampoco.
- Lily se lleva bien con Remus y yo…nunca he hablado con ninguno de los Merodeadores
- Pero Arashi… ¡Arashi es más guapa, más inteligente, más…!
- Arashi es tu amiga y cada una tiene cosas diferentes, quizá Arashi sea guapa pero tu tienes una calidez sorprendente – Nikki volvió a abrazar a la morena – Pero, la pregunta que deberías hacerte es… ¿qué te molesta más? ¿Qué se lleve bien con Remus o con Sirius? – Prue se separó mirándola como si estuviera loca
- ¡Es evidente! No sé ni porqué lo preguntas ni porqué te cuento estás cosas a ti – Prue se levantó sulfurada dispuesta a matar al primero que se encontrará por delante y Nikki solo sonrió con paciencia. Empezaba a sentirse como una mamá que cuida a sus pequeñas.
Arashi se sentó al lado de Remus y Sirius a la hora de la cena. Ni Lily, ni Prue ni Nikki habían aparecido así que antes de sentarse junto a Snape lo haría con los Merodeadores.
- Espero que no os moleste – sonrió la oriental
- Para nada, debo ser amable con mi futura novia – sonrió Sirius en su papel más seductor
- Ya quisieras Black – y con un elegante gesto se deshizo del brazo que Sirius había puesto alrededor de sus hombros – No puedes estarte ni medio segundo sin intentar conquistar a una chica ¿verdad?
- Medio minuto ¿te sirve? – Arashi rodó los ojos y se sirvió algo de comida
- ¿Novia?
- Vamos a ir juntos al baile – sonrió Sirius
- Ahora en serio – dijo Remus
- Voy a ir con él al baile Remus – indicó Arashi – Ya sabes, lo que hablamos está tarde
- Pero si dijiste que sería una traición – algo en el tono de Remus hizo que Arashi empezará a picarse
- ¿Por qué debería de serlo? Prue es tu novia no la de Sirius
- Pero Sirius es su amigo
- James también es el amigo de Prue y no dices nada porqué esté detrás de Lily
- Eso es diferente
- ¡No lo es! Pero que diablos os pasa a los dos – dijo indicando a Remus
- Yo soy solo uno
- Prue lleva ignorándome todo el día. ¿Dónde está el problema de que vaya con Sirius al baile? ¡Ni que estuvierais celosos!
- ¿Qué estás insinuando? – preguntó Remus. Los dos se habían olvidado de la presencia de Sirius
- ¿Tanto te molesta que no solamente tenga amistad contigo sino que también la tenga con Sirius?
- ¡¿Por qué iba a molestarme?! Tu para mi no eres nada, solo una…compañera de pociones que lo hace de maravilla – los ojos de Arashi resplandecieron por un momento y Remus pudo jurar ver lágrimas
- Bien. No se porqué diablos he confiado en ti – se levantó rápidamente pero antes de salir del Gran Comedor Remus la cogió del brazo bruscamente - ¡Suéltame!
- Arashi…
- ¡Suéltame! – Remus la miró a los ojos – Que me sueltes Remus – la mirada fría de la oriental hizo que Remus no tuviera otra opción que soltar el delgado brazo de la Slytherin
Remus se había refugiado en la biblioteca para tener un poco de intimidad y es que…realmente estaba confundido, más que nada, por la reacción casi violenta que había tenido al saber que Arashi y Sirius iban juntos al baile.
Era increíble como esa chica, esa Slytherin se había abierto camino entre los Gryffindors: Lily, Prue, Sirius y ahora…él.
Arashi era…era especial, parecía que fuera una muñeca a punto de romperse pero en su interior era todo lo contrario, era fuerte, no se dejaba doblegar, era tímida y no acostumbraba a llevar la contraria pero sabía luchar por lo que quería, como el rumor que había corrido (y que ahora sabía que era verdad) que había sido capaz de rechazar un matrimonio de conveniencia con un chico a cambio de su libertad.
Pero en su mente, parecía que los problemas que ahora tenía con Prue y la poca comunicación que últimamente se llevaba a cabo entre él y Sirius…parecían…no existir, siempre que pudiera pensar en Arashi.
Sin querer pensó en Prue, algo en ellos había cambiado. No era por haber pasado la noche juntos, era…diferente. Algo que venía de mucho antes. La conexión que tenían, que hacía la relación tan especial entre ellos se había roto. Quizá por todo lo que pasó en verano, pero se negaba a creer que a Prue le importará que él fuera licántropo hasta tal punto que rehusará estar con él porqué…eso no iba con los Potter's… ¿verdad?
Nikki se encontraba sentada en la hora del desayuno junto a sus tres amigas pero ninguna decía nada, bueno, Lily de vez en cuando hacia alguna acotación referente al tiempo o a las clases que Prue y Arashi ignoraban.
- ¿Volvéis a estar enfadadas? – preguntó Lily.
- No – contestaron las dos morenas
- Pues menos mal – dijo irónicamente Lily, después se giró hacia Nikki que tenía una sonrisa tierna en la cara - ¿Y tú sabes que les pasa?
- Puedo adivinarlo, si
- ¿Y piensas decírmelo? – Nikki la miró un segundo y mientras su sonrisa se ensanchaba
- No, hasta que hables con cierto problema
- Yo no tengo ningún problema
- Si lo tienes, y tiene nombre y apellido – Lily levantó una ceja irónica – James Potter
- ¡Por dios! – se sulfuró ella
- ¿Qué pasa con mi primo? – por primera vez Prue habló sin ganas de matar a alguien
- Nada – aseguró Lily
- Todo – aseguró Nikki
- Vaya… - Arashi también habló sin ganas de matar a alguien – O sea, que te gusta
- ¡No me gusta!
- ¡Claro que lo hace! – aseguraron sus tres amigas
- ¿Quién gusta a quien? – preguntó Sirius a las chicas
- Nada a nadie – respondió Lily – Una palabra y os mató – susurró para ella. – Me voy, nos vemos – después de despedirse de sus amigas se fue por la puerta del Gran Comedor
- Cinco, cuatro, tres, dos, uno – contaron los cuatro que habían quedado
- Me voy, nos vemos – James se apresuró a seguir a la pelirroja
- De hoy no pasan – sonrió el merodeador
- Dale hasta mañana – sonrió Nikki – Yo también me voy. Nos vemos chicas
- Adiós – contestaron de mala gana las morenas. Sirius se quedó de pie viendo la tensión entre las dos amigas
- ¿Nos vamos? – preguntó Arashi, estaba de pie a su lado
- Si… ¿Prue vienes?
- No, no quiero interrumpir parejita – Prue se levantó de mala gana y se fue rápidamente
- Remus. ¿Vienes? – preguntó Sirius a su amigo que estaba en el lado opuesto de Prue
- Tengo algo pendiente – Remus se apresuró a seguir a Prue
- ¡No entiendo que diablos pasa! – exclamaron los dos cuando se había quedado solos
James siguió a Lily por unos pasillos que no llevaban a ninguna clase pero parecía furiosa y eso quería calmarla.
- Lily…
- Ahora no Potter – siguió caminando más deprisa
- Lily – la pelirroja hizo ver que no lo había oído pero James se interpuso en medio del camino de la prefecta – Quiero hablar contigo
- Pero yo no – los ojos de Lily se encontraron con los de James
- No te digo que hables. – sintió que el verde de sus ojos resplandecía un poco menos, al menos la pelirroja se había relajado, aunque fuera un poco – Lo de ayer…lo dije en serio. Te… – pero Lily lo calló con un gesto de la mano. No quería volver a oírlo, no otra vez. Se quedaron mirando a los ojos. James observaba cualquier cambió en ella, una sonrisa, un brillo en los ojos, un movimiento de su pierna hacia su entrepierna.
- James… - Lily intentó hablar, explicar todo lo que le había dicho a Nikki – Yo… - James acarició suavemente el brazo de la chica para después sonreír cansadamente.
- No te esperaré eternamente Lily – James sabía que eso era un ultimátum para la prefecta aunque también sabía que eso era algo totalmente falso, siempre la esperaría, pasaran los años que pasaran, pasaran las cosas que pasaran.
Lily había estado ausente en todas las clases. Se había sentado al lado de Nikki pero no habían hablando. Ella estaba perdida en las palabras que le había dicho James.
"No te esperaré eternamente Lily"
Lo sabía, sabía que había entrado, desde verano, en un punto peligroso. Y ese punto es que se estaba enamorando. Podía contar con la mitad de los dedos de una mano las veces que se había enamorado pero siempre que había confiado en un chico, siempre, había resultado un sapo, siempre había salido herida y esa era la razón por la que le costaba tanto creer en James, creer en lo que él le decía, aunque su corazón deseará con todas sus fuerzas que cediera ante Potter.
- Creo que, por primera vez en su vida, es sincero – dijo Nikki, rompiendo el silencio que había estado reinando entre las dos
- ¿Y cómo lo sé? – no hacia falta decir de quien estaban hablando
- Porqué no ha salido con nadie este último año, cosa que no había hecho nunca, porqué ayer me preguntó por ti y porqué…no para de mirarte – sonrió Nikki. Lily se giró hacia James y se encontró con su mirada. – Que monos – sonrió la pelirroja de Slytherin cuando los dos se sonrojaron y apartaron la vista
- No te rías
- Diez puntos menos para Gryffindor y diez menos para Slytherin. – dijo malhumorada la profesora – La próxima vez van fuera señoritas
- Lo sentimos – afirmaron las dos a la vez
- James – Lily llamó a James cuando este llegaba de su entrenamiento de Quidditch justo al pasar la puerta principal de Hogwarts. El chico la miró asombrado, justamente ese era el momento menos apropiado para hablar con ella. Estaba sudado y cansado – Yo… - Lily se ordenó el pelo, James se acercó a ella
- Voy a hacerte un favor – la pelirroja lo miró extrañada pero se dejó llevar cuando James la cogió de la mano y la llevó a través de los pasillos, siempre bajo la atenta mirada de los alumnos que se habían encontrado por los pasillos
James entró con Lily en la Sala de las Necesidades, convertida ahora en un vestidor masculino, eso sí, con unos bancos para que los dos pudieran sentarse.
- ¿Estás nerviosa? – preguntó James divertido
- ¡No! – negó rápidamente ella – Además, ¿un vestuario masculino? ¿Son esas tus fantasías de pervertido, Potter? – James sonrió de medio lado y pensó en incomodar, aunque fuera solo un poco más, a la pelirroja
- No me preguntes sobre mis fantasías de pervertido porqué en todas aparecen tus caderas – Lily se sonrojó.
- Está claro que contigo no se puede hablar seriamente – Lily hizo el intentó de levantarse pero James la cogió del brazo y la hizo sentarse
- Lo siento – Lily se relajó mientras James ponía un mechón de pelo de la chica detrás de la oreja de la pelirroja
- Lo sabes, quizá lo sabías antes que yo y todo – Lily bajó los ojos avergonzada – Pero James…tengo tanto miedo a enamorarme, tengo tanto miedo a que me hagan daño. Es como algo que tengo dentro, me cuesta confiar en la gente, sobretodo en los chicos y estás tú…has insistido tanto que has conseguido que quiera creer en ti pero James… - los ojos de Lily estaban acuoso y James se relajó, por fin una razón lógica a todos los desplantes que había sufrido
- Quizá te han herido en el pasado pero yo no quiero hacerlo Lily, no soportaría alejarte de mi lado
- Y eso me asusta tanto – James apoyó su frente con la pelirroja
- Lily nunca te he pedido nada…
- Ayúdame a confiar en ti James, quiero confiar en ti – cortó Lily al chico
- Lils…
- Enséñame a ser sincera conmigo misma – Y James lo supo, sabía que aunque la pelirroja no lo había dicho, eso era una declaración en toda regla – Por favor – ella estaba dispuesta a dejar de lado su comportamiento de chica de hielo, y estaba dispuesta dejarlo por él
- Nunca podrás echarme de tu vida, Evans – Lily sonrió sinceramente
- Ya sé que los de la familia Potter sois unos pesados – James también sonrió y antes que pudiera añadir nada más Lily hizo que sus labios se unieran en un suave roce
- ¿Tú tomando la iniciativa? – preguntó divertido él cuando se separaron aunque no dejó contestar a la chica porqué la atrajo por la cintura para abrazarla y besarla con todas sus fuerzas
- Ay…James…estás sudado – Lily se separó de él entre risas mientras James, al saberlo, abrazó aún más a la pelirroja ocasionando que las risas inundaran el vestuario.
¡Ya está!
Nos estamos acostumbrando a los finales James-Lily, ¿verdad?
Comentarios para hacer, a parte de la relación de James y Lily, que me encanta escribirla, son muchos matices que se pueden dar y eso da una gran riqueza.
Por otro lado, el cuadrado amoroso que se está formando, dará de que hablar como podéis suponer. Intentaré que se deshaga al gusto de todos.
No puedo comentar mucho más por falta de tiempo así que espero vuestros propios comentarios sobre cositas.
Antes de irme, debo decir dos cosas que me han "molestado". La primera, es que no he podido entrar en la página hasta ahora, no sé si por culpa del servidor o de mi Internet, la cuestión es que llevo intentándolo des del sábado y hasta ahora no había dado resultado, así que me disculpo por el retraso. La segunda cosa, y la que más me ha molestado, es que alguien ha dejado un review con una simple palabra, ¡¡Actualiza!!, exigiéndome el retraso de ¡UN DÍA! Pero lo más fuerte de todo, es que esta persona no se ha dignado a dejarme un review ni un solo día ¡NI UNO! Actualizar lleva un tiempo y no es tan fácil como parece, y, esta vez a sido culpa de internet, pero puede ser que este de exámenes y me sea imposible actualizar, creo que no es justo que me exijan la actualización puntualmente, cuando, además, yo no pido un número de reviews a cambio, cuando perfectamente podría. Y lo más fuerte de todo, si fuera una persona que puntualmente, día si y día también, me deja un review comentando el capi, que le gustó que no, pues aún podría entenderlo, pero que solo se digne a dejarme un review para exigirme algo lo encuentro muy fuerte. Así que pido, a todos, que si yo hago el esfuerzo de actualizar lo más puntualmente como puedo, también pido que, antes de exigir cualquier cosa, os enteréis de los motivos.
Como siempre, gracias a Diluz y Armelle Potter por encontrar un mini tiempo para dejarme un review.
Si alguien tiene alguna duda, sugerencia, crítica constructiva y/o felicitación (que siempre van bien) por favor mandarme un review para que yo pueda saber lo que pensáis.
El próximo capítulo, como siempre, dentro de 15 días si no pasa nada extraordinario.
Se despide con un fuete abrazo.
Aya-Mery
