Al fin de vacaciones y de putos exámenes!
No diré más, vayamos al grano porque me impacienta subir capítulos con más tiempo de sobra xD
Los personajes de Street Fighter son propiedad de Capcom.
Los personajes de King of Fighters son propiedad de SNK.
Las remasterizaciones de Mel, Feiling y Lauren son hechas por Miki White, así como los OC de la generación Street Fighter y la adaptación de Elliott Damon por Kein Sylvan.
Los personajes OC de la generación King of Fighters son míos.
Capítulo VI
Southtown en Llamas
Segunda parte: Confesiones y Verdades
– ¡Mamá, papá! ¡Ayúdenme a despertar a Han! – exclamaba Charlotte preocupada del estado del italiano.
– Ya estamos acá… ¿¡Qué rayos sucedió acá!? – preguntaba Kensou cuando vio a su hija bastante herida y más cuando vio al inconsciente García en su brazos.
– Fue el torneo… Elliott e-estuvo estuvo a punto de asesinarlo… – respondía con titubeos la francesa – así que abandoné esa pelea contra Ju…ri…
Charlotte se desmayaba del cansancio y además por haber usado sus últimas fuerzas para traer a Han, quien era cargado por Kensou mientras que Ai se llevaba a su hermana adoptiva a su cuarto a descansar. Una vez listos, Athena reapareció en el salón siendo avisada de lo que acaba de suceder en el torneo.
– No te preocupes, avisaré a Robert y Yuri de lo que ocurrió – asentía la ex-Idol japonesa –también espero que Charlotte se encuentre bien.
– Descuida, amor – la tranquilizaba el maestro dragón entregando un beso a los labios y abrazo a Athena que le correspondía el afecto – ahora está simplemente dormida. A decir verdad es Han quien más me preocupa, además de ser lastimado gravemente sufrió como una especie de convulsión cuando lo dejé en la habitación.
– ¿Convulsiones? – preguntaba Athena sin despegarse del abrazo de Kensou.
– Algo así… aunque debemos preguntar bien que sucedió en ese combate, tendremos que esperar a que Charlotte despierte para que nos cuente qué fue lo último que observó – finalizó Kensou para comenzar el tratamiento de rehabilitación con Athena.
Sho estaba impaciente, después de su pelea que ganó se encontraba furioso, no solo por lo sucedido, sino por la manera en que Elliott organizó las peleas respectivas. Era obvio que quería una final a muerte si o si contra Seiko, su mayor enemigo, pero no contaba con que Damon tenía otras cartas bajo la manga.
– Seiko, perdóname… ¡pero a Elliott lo mato yo mismo! – encendía furioso sus flamas el joven Kusanagi.
¿?: Calma, nii-san – intentaba controlar a Sho un joven de cabello similar al de él, solo que esta vez el tono de cabello era más claro y similar al de Yuki – es verdad que hizo enfrentarnos… pero eso no nos llevará a ningún lado.
– Debes calmarte, Sho – llegaba Yuki al salón de la morada Kusanagi tras lo relatado por el mismo soporte divino – lo bueno de todo esto es que logramos recuperar a nuestro hijo después de trece años ¿no es así amor? – preguntaba esta vez la señora Kusanagi mirando a Kyo.
– Tienes razón, Yuki… pero eso no significa que también tenga los mismos deseos de Sho de hacerle pagar a Black Hands. – respondía Kyo pero con mayor tranquilidad que su hijo – Y no solamente eso… también pasó con… la hija de Yagami.
Aquel muchacho que intentaba controlar a quien llamó "nii-san" era Shun Kusanagi, sorprendentemente era el hermano menor de Sho.
Yuki y Kyo contaban la historia del bebé que había sido secuestrado años atrás, Sho no recordaba porque tenía vagos recuerdos de sus tres años. Habían dado por muerto al bebé cuando se enteró de que estaba siendo manipulado por el Psycho Power en el mismo torneo Street Fighter.
– ¿Así que ahora secuestraban bebés? – preguntaba Sho con incredulidad.
– Debieron dárselo a cualquier persona para que lo cuidara y al crecer… pasó lo que viste en el torneo – contestó Kyo.
– Puede ser… – pensó el mayor de los hijos Kusanagi – Seiko me contó que enfrentó a dos conocidos hace tres años atrás y que estaban siendo manipulados por el Psycho Power de Bison… ahora son valiosos aliados que ayudan en el torneo.
Yuki entraba con la comida cuando a pesar de todo y después de trece años volverían a ser una familia. Cuando Shun fue visitado en el hospital por los Kusanagi, la calidez del ambiente en el que se encontraba era muy familiar, además del parecido físico. No había duda alguna que había algo especial en ellos y… tras la historia contada de Kyo y Yuki en el mismo hospital, no dudó un solo segundo en abrazarlos y responderles como el hijo que buscaron.
Minutos después llegaron los Yagami y un recuperado Kazuo de su pelea contra Seiko, a su lado lo acompañaba una joven peliverde de cabello medianamente largo con rizos que caían a sus hombros y de ojos rojos como los de su padre. Vestía una camisa blanca con chaqueta sin mangas azul y una falda roja que sobrepasaba un poco sus rodillas.
Tabata no se encontraba ya que tenía una pelea pendiente contra Ai para mañana.
– Supongo que ya se enteraron de lo que sucedió ¿no? – Preguntaba con sonrisa Yuki tras servir la comida a la mesa – acabo de terminar la comida si quieren pasar a sentarse.
Desde lo sucedido ante "R" y salir del pacto de Orochi, los Kusanagi y Yagami olvidaron asperezas y ahora formaron amistades. Sho y Kazuo con su dueto musical son la prueba de ello.
– Así que no solo regresó Shun, sino también Kaori – inquirió Kyo tras observar a la joven peliverde que miraba algo tímida la doble escena familiar. Tomó aire unos segundos y suspiró – poco a poco está comenzando la tranquilidad en estas familias.
– No del todo… aun. Tengo que enfrentarme a la prima de Elliott en segunda ronda – soltó Sho.
El ambiente comenzó a ser pesado, sobre todo porque el único que estaba en el torneo tenía que enfrentar a un Damon. Kikuri comenzaba a mirar a todos lados hasta que encontró algo con que romper la tensión.
– Bueno… Kaori, ¿no saludarás a los Kusanagi? – preguntaba la señora Yagami a su hija que tímidamente se colocaba delante de ella para saludar.
– Aun cuando son unos Kusanagi, debes presentarte con respeto – soltó Iori con risa de sarcasmo, cosa que hizo reír a Kikuri y a Yuki. Bromas como estas dan a entender que tanto Kyo e Iori se llevaban bien, aunque la rivalidad seguía latente como años atrás.
–Etto… M-muy buenas tardes, mi no-nombre es Kaori Yagami… gusto de conocerlos – terminaba en reverencia.
Kaori pasó por lo mismo que Shun, solo que esta vez un joven pecoso de cabello blanco la enfrentó en el torneo y la ayudó a liberarse de aquel control mental. Días después Iori y Kikuri la reconocieron como la hija que había desaparecido en los mismos trece años atrás del Kusanagi menor. Iori solo reía porque aquella timidez le hacía recordar a Kikuri en la juventud antes de dejarla en el pasado.
– El gusto es nuestro, Kaori – hablaba Kyo para dejarlos pasar.
Pasó un día completo, Charlotte había despertado de su inconsciencia y se encontraba tomando una ducha caliente para tratar de calmar un poco su agitado cuerpo que tenía sus efectos secundarios de su pelea contra Juri, pero previo a ello, Athena logró concentrar sus poderes psíquicos en curar las heridas de su hija adoptiva. Claro, habilidad que gracias al viejo maestro Chin, llevó a cabo al descubrir años atrás su descendencia de la diosa griega de la sabiduría. Una hora después, salió del baño para abrir los ojos de sorpresa y encontrarse con Han recuperado al 60% de su capacidad.
– ¿Qué? ¿Acaso tengo algo en el rostro? – preguntaba el italiano-nipón como si nada hubiese pasado – ¿Una mancha, comida o basura en el ojo?
Lo había visto casi destruido por completo, las heridas y su estado inconsciente más la advertencia de Elliott daban a entender que estaba cerca de morir. Pero allí estaba, sonriente como siempre aunque algo débil por aquel duro combate que perdió ante el inglés. La rubia no dudó en ir corriendo a abrazarlo mientras un agotado Kensou y Athena que lo ayudaba observaban la tierna escena.
– ¡Auch! Que esté recuperado no significa que no pueda sentir dolor – remarcó Han al sobarse el área de las costillas, pues pasó un día entero sin despertar.
– Lo lamento... – se disculpaba Charlotte al mirar al joven tigre Kyokugen que intentaba calmar la molestia en esa zona – pero... esa amenaza...
– Tu padre debe tener bastante habilidad con el Espíritu del Dragón – señalaba Han – pues cuando desperté me contaron que les habías dicho del efecto venenoso secundario del Psycho Power. Fue buena idea haberte mencionado aquella plática con Mel días atrás.
Charlotte también comprendió que Kensou era otro descendiente más, específicamente del protector de la diosa Atenea. Al mismo tiempo entendió el porque sus padres adoptivos se habían enamorado.
– Aunque... sigo débil, me dijeron que dentro de dos meses más volveré a pelear, también aprovecharé de regresar mañana a Italia con papá y mamá – inquirió esto último Han con un tono de tristeza.
– Ah... pues... – dudaba de hablar la francesa.
Acto sorpresivo, Han caminaba torpemente por el dolor interno hasta quedar frente a frente a ella, tomándola con ambos brazos de la suave cintura de la Idol quien además de sonrojarse, sus manos se movieron por inercia hasta rodearle el cuello y quedar con los rostros bastante cerca.
– También supe que abandonaste tu pelea contra Juri para llevarme hasta acá... – dijo esto Han en un tono poco más serio – no tenías que haberlo hecho.
– ¡Iban a matarte, Han! – lo regañó Charlotte, a la vez se soltó del abrazo del italiano – ¡Cuándo llegué, los hombres de Elliott te tenían en la mira y además con la orden de dispararte! ¡Eres un inconsciente! ¡Me preocupé tanto cuando te vi en el suelo y herido que solo quería llorar!
Los regaños de Charlotte no eran extraños en Han, de hecho, siempre era lo mismo cada vez que él cometía una locura o bien, hacia cosas temerarias que ponían en riesgo su vida... en especial cuando se trataba de protegerla.
– ¿De qué rayos hablas? – comenzaba a molestarse Han ante tanta pataleta de la rubia – Nadie puede cambiarme como soy y seguiré protegiendo a los míos porque son lo que más me importa. Además... – Han se colocaba más serio – ¿por qué demonios me regañas siempre que quiero evitar que idiotas como Juri, Elliott y esos niños te lastimen?
– ¡PORQUE ME GUSTAS, HAN GARCÍA SAKAZAKI! – Llegó a aumentar su tono de voz, pero al percatarse de que liberó su secreto más oculto, se sonrojó y desvió la mirada – p-porque... me gu-gustas mucho...
Han sabía perfectamente eso, lo que no sabía era que ella fue quien lo confesara primero, claro que el italiano también, pero él hubiese preferido esperar a que Charlotte estuviese más segura y no dudosa con él. Su fama de chico galán le jugaba en contra y por eso mismo primero decidió por cambiar él mismo para demostrarle a la rubia que decía la verdad.
Él volvió a acercarse y a tomar con su mano derecha el mentón de la joven, con la otra mano libre la tomó desde la nuca para mirarla directamente a los ojos con bastante seriedad y no con las típicas bromas insinuadoras que heredó de Robert. Charlotte en cambio apenas podía respirar al tener al pelinegro más pegado a ella de lo habitual, pero a la vez se sentía cómoda de aquella cercanía que no le rechazó aquel afecto.
– continua... – Han quería volver a escuchar aquellas palabras de la Psycho Soldier. Charlotte notó que las mejillas del italiano estaban coloreadas de carmín, algo extraño tomando en cuenta que jamás lo había visto sonrojado – q-quiero escucharte nuevamente…
Viendo que no podía resistirse más a una verdad que ocultó desde pequeña, volvió a rodear el cuello de Han con sus brazos y a levantarse en puntillas de los pies por la misma altura de diferencia que tenían.
– Es que… – la joven cerró sus ojos para tomar aire y exhalar en un suspiro más liberador, regresando a mirarlo a los ojos – No me gustas Han, yo estoy enamorada de ti. Desde que me salvaste de niña, rescataste mis aretes y esos niños te habían atacado, me di cuenta que detrás de un niño presumido había un chico con gran corazón dispuesto a pelear hasta el último segundo para defender a los suyos – confesó finalmente Charlotte que comenzó a derramar unas pequeñas lágrimas – Cuando te atacaron entre varios, no quería que volvieras a sufrir nuevamente que apenas papá Kensou y mamá Athena me adoptaron, les pedí que me entrenara lo más rápido posible para defenderme y también para no dejar que luches solo. Quería pelear contigo y no dejar que tuvieses esa carga pesada, quería levantarla junto a ti y… al verte en el suelo, lastimado, me dije que era débil porque no logré derrotar a Juri e ir a buscarte… porque también estaba siendo derrotada. No pude alcanzar a verte pelear y… Han, no quería que te arriesgaras porque tengo miedo de perderte, de que lo más bello que me ha pasado en la vida, más que ser adoptada por mis nuevos padres… eres tú.
El joven Kyokugen-ryu apenas podía moverse y no porque su cuerpo estaba débil, sino por la clara y demostrada declaración de Charlotte quien no dejaba de llorar mientras las palabras cautivaban su corazón. El pelinegro solo secó las lágrimas con su mano que estaba en el mentón para acercarse más a la rubia.
El espacio-tiempo desaparecía del mundo de Charlotte cuando sus labios sintieron un cálido toque y luego se movían lentamente para rozarse con los de Han, era el primer beso de ambos y esta vez ni siquiera una derrota empañaría este idilio. El italiano mantuvo con su otra mano en la nuca de la francesa para profundizar el beso, la joven por su parte se aferraba con más fuerza a su cuello para no desfallecer ante la pasión con la cual Han le estaba entregando.
Por falta de aliento se tuvieron que separar y porque un pequeño hilillo de saliva daba a entender de que podrían haber ido más allá, así que ambos se detuvieron y Han sonrió ante la mirada dulce de la rubia de ojos verdosos. Ante esto, Charlotte también correspondió la sonrisa y sus lágrimas habían sido detenidas por las garras de un tigre dispuesto a defenderla.
– Charlotte… te amo desde aquella vez que te vi de niña, y no dudaría en volver a poner mi vida sobre ti, otra vez. Aun siendo como soy… ¿quisieras ser novia de este estúpido presumido que arriesga su loca vida para protegerte? – preguntó el italiano con una sonrisa de oreja a oreja.
– Por supuesto que sí, Han "presumido, multimillonario y filántropo" García Sakazaki, solo con una condición – Han asintió con la cabeza para dejar continuar a Charlotte – que la próxima vez que intentes arriesgarte, pues me arriesgaré contigo – terminaba con una sonrisa.
– Hecho – respondió Han para nuevamente besarse con Charlotte…
– Ejem… sentimos molestar a la pareja de tórtolos, pero tengo que avisar que los García vendrán mañana mismo a buscarte, Han – comentó Athena con una risa baja. Charlotte notó que ella y Kensou habían visto la escena romántica.
– Esteeh… – tartamudeaba la francesa ante el nervio de ser espiada.
– P-pues gracias por avisar, señora Athena – trataba de zafarse el italiano ante la incomodidad de que los dos mayores los vieran en beso apasionado – y lo que vio ahora es…
– No se preocupen por eso – interrumpió Kensou sumándose a las risas de su esposa. A decir verdad, los nervios de los jóvenes le hacían recordar un poco… mejor dicho, recordar bastante aquellos momentos en que intentaba confesarse a Athena – así que ahora tengo un nuevo yerno, ¿eh?
El sonrojo fue tal que Ai llegó de la nada al escuchar la noticia, claro que un coscorrón de su hermana mayor adoptiva hizo detenerla, aunque no tan fuerte porque mañana enfrentaba a Tabata en el torneo. Era un lindo momento, eso hasta que el mismo castaño preguntara por lo sucedido en el combate contra Elliott. Debía dar todo hasta el último detalle, lo cual Charlotte comentó también la experiencia de luchar contra Juri.
En paralelo a la pelea de Elliott vs Han, en otro lado de Southtown.
– ¡Vamos niña! ¿¡Eso es todo lo que tienes!? – exclamaba una coreana de cabello en coletas puntiagudas amarradas por un elástico morado que evadía los ataques de Charlotte. Su vista era provocadora, pero sádica a la vez, ayudadas por un dispositivo que se encontraba en su ojo izquierdo.
Juri Han aprovechaba la evasión de las Psycho Ball de la rubia para saltar en pleno aire e irse con una patada directa al rostro en velocidad, el "Shikusen" de la coreana era bastante efectivo tomando en cuenta que la especialidad de la ex-S.I.N. era el combate cuerpo a cuerpo. Después de su Shikusen, otra patada invertida más golpeaba su rostro en el segundo ataque... era su "Second Strike". Finalmente remataba a la rubia con una patada certera al pecho que la mandaba a volar hacia las murallas de las calles de Southtown por su "Third Strike".
Charlotte se levantaba con dificultad, apenas podía defenderse por la ventaja que Juri tenía con su Feng Shui Engine la cual no tenia falla alguna. Intentó usar nuevamente su Psycho Ball para adelantarse con el Psycho Teleport y atacarla directamente, pero al golpearla, Juri con el solo roce lograba desaparecer a gran velocidad para ubicarse detrás de ella e impactar con múltiples patadas a toda su humanidad. La ahora mujer lanzaba patadas sobre su propio sito en forma de rueda y en avance, golpeando la quijada de Charlotte una y otra vez hasta lanzarla a los aires y usar sus piernas para concentrar ki y lanzarlas como onda de energía.
– He he he… ¡HA HA HA HA! ¡Intenta defenderte, preciosa! – Reía sádicamente Juri al mismo tiempo que lanzaba las ondas púrpura con sus piernas – ¡Fuhajin!
Charlotte se encontró con la sorpresa de que el Taekwondo no solo era combate de cuerpo a cuerpo, Juri podía concentrarlas en ondas con sus piernas para no darle oportunidad de acercarse. A medida que la rubia recibía los ataques, la coreana salía a atacarla cuando el escudo del Shining Crystal Bit la repelió para volver a retomar su guardia y encontrar una forma de hacerle daño sin ser contragolpeada.
– Rayos… cada vez que la ataco, de alguna forma anticipa mis movimientos, debo encontrar la forma de atacarla sin que se dé cuenta pensaba Charlotte en su mente mientras evaluaba a Juri. Tenía una clara desventaja.
– Ni intentes nada… muñeca – exclamaba Juri como si leyera la mente de la francesa – por más que lo intentes, no me harás daño. Además no me gusta golpear a bellezas, menos si es una Idol famosa como tu – inquirió esto último relamiéndose los labios. Definitivamente Juri era una sádica.
– ¡Ya veré la forma de derrotarte, loca psicópata! – respondía Charlotte con rabia.
– ¿Loca psicópata? Aww~ que halago me haces, linda… – replicaba Juri la respuesta de la Idol, la misma que después se tornó sombría y oscura – ¡Pero no lo suficiente como para que no tenga piedad contigo!
El ojo izquierdo de Juri comenzaba a brillar en un color violeta a la vez en que un Yin-Yang nacía de aquélla parte. La rapidez fue tan considerable que Charlotte no tuvo oportunidad de retomar el ataque y fue duramente golpeada por varias patadas en toda la zona del abdomen, quijada y plexo, el cual después fue enviada a los aires mientras múltiples patadas invertidas en ascenso para caer con otra fuerte patada descendente a tierra. El rebote lo aprovecha Juri para levantar su pierna trasera con tal de que Charlotte cayera de espalda a ella.
– Eres una verdadera dulzura… – aprovechando que el rostro de la rubia estaba invertida a la de ella, Juri aprovechó de acariciarle el rostro y de robarle un alocado beso para después usar la misma pierna para azotarla a tierra. Su "Kaisen Dankairaku" la había dañado bastante, casi quedando al borde de la muerte.
No podía moverse y además Juri jugaba con ella, tanto en combate como en "otras cosas" más. De pronto sintió una extraña imagen en aquel ovalado objeto que portaba en su cuello, el cual concentró sus restantes poderes psíquicos para ver a un Han lanzando su Haoh Shokouken expandido a Elliott con su posterior Ryuko Ranbu. El chico caía débil y Elliott había dado la orden de disparar ya que él también salió lastimado en el ataque final.
– Lo lamento… Han, no cumplí mi promesa… – acto seguido, Charlotte desaparece con sus pocas fuerzas para ir en busca de Han y llevárselo inmediatamente a China donde Kensou, Athena y Ai los encontraban gravemente heridos.
– Así que ni siquiera un rasguño pudiste hacerle… – comentó Kensou tras escuchar el combate de su hija adoptiva, claro que Charlotte no mencionó nunca aquel beso robado – Algo había escuchado de ese dispositivo, pero nunca pensé que pudiese darle ventaja obvia.
– Bueno bueno, lo más importante es que ambos están recuperados, a salvo – agregó la mujer pelivioleta – y además tengo un yerno en casa – esto último lo dijo en tono pícaro.
Han y Charlotte solo se sonrojaban entre sí, riendo además por el momento. El timbre del gran dojo dragón sonaba cuando aparecieron Robert y Yuri en plena puerta, el italiano tenía una camisa negra con corbata azul y chaqueta sin mangas blanca de pantalones negros. La flor de lirio por su parte tenía un vestido suelto sin tiras delgado de primavera color rosa y los aretes de la fallecida madre, Ronnet.
– Llegamos apresurados por lo que ocurrió – habló Robert al ver que Athena salió a recibirlos – pero después tu esposo me confirmó que se encuentra más estable.
– Así es, él y Charlotte ya están en perfectas condiciones, solo que Han aun está débil por los golpes… ya sabes – respondía con una sonrisa Athena – pasen.
Apenas vio a Han que tuvo que vestir la ropa de su "suegro" al quedarse la noche anterior, Yuri saltó como cual pequeña para abrazarlo fuerte.
– ¡Mi pequeño galán! ¡Estaba tan preocupada de ti! – decía Yuri mientras no soltaba a Han.
– ¡Au auch! ¡Mamá, me estás asfixiando…! ¡Y además me pones en vergüenza! – dijo lo último al ser llamado como pequeño galán. Charlotte solo reía por el cariño excesivo de la chica Kyokugen.
Al notar que si lo estaba asfixiando y por los quejidos de dolor, Yuri debió soltarlo para que pudiese respirar. Su excesivo afecto casi le quitaba la vida.
– Nunca dejarás de ser mi pequeño galán, que tenga nuera no significa que te trate de manera diferente – se defendió Yuri mientras miraba a la francesa – hola Charlotte – volteaba a saludar a la chica que con un simple "hola señora García" correspondió por el más notorio sonrojo. Después se dirigió al maestro dragón para agradecer el cuidado – y gracias a ti Kensou por cuidar a Han.
– No podía hacer menos por mi ahijado y yerno – contestó Kensou para luego ir hacia Charlotte y ubicarse detrás de ella. Misma acción que hizo Athena. – si quieren quedarse comer, pueden hacerlo.
– No, gracias, de hecho debemos regresar lo más pronto a Italia para la recuperación de Han – comentó Robert.
– Lo entendemos – asintieron al mismo tiempo la pareja de Psycho Soldiers para ayudar a los Kyokugen al viaje.
Ya en el aeropuerto de Beijing, los seis guerreros comenzaban a despedirse para verse después del torneo al cual deben esperar a que termine bien y Black Hands sea derrotado. Además de la propia familia Kyokugen, Charlotte llevaba maletas en mano para acompañar a su ahora novio, a recuperarse en Italia.
– Cuídate mucho y da noticias de lo que suceda en el torneo – habló Kensou para abrazar a su hija.
– Denme noticias también de mi hermana, quiero que gane… aunque enfrentando a Tabata es difícil y… no dejaré de darte las gracias por cuidarme, papá – dijo la rubia correspondiendo el abrazo, al saber que Ai peleará contra una soporte divino.
Esta vez fue Athena quien se acercó a Charlotte para desearle suerte y un buen descanso.
– Hija… en lo personal me alegro que hayas decidido acompañar a Han, te diste cuenta de lo que sentías y no merodeaste el asunto jamás… no como me pasó a mí. – relató Athena con un poco de su pasado antes de revelar sus sentimientos hacia Kensou años atrás – por favor cuídate y disfruta estos días. Esta vez te tocará cuidarlo y por favor, no dejes que haga alguna locura.
– Claro, mamá – la francesa en entregó en un abrazo a la pelivioleta – y gracias también por apoyarme, les daré noticias todos los días.
Yuri y Robert estaban a la entrada de aduana para ingresar al avión, Han por su parte estaba con los Psycho Soldiers observando la escena familiar.
– Han, cuida a Charlotte por favor – dijeron Athena y Kensou al mismo tiempo, cosa que provocó una risa en los dos jóvenes.
– No se preocupen, la cuidaré mucho y esta vez sin locuras de por medio – respondió el pelinegro. Los tres restantes rieron al decir "sin locuras".
Finalmente se despidieron y los dos jóvenes partían a Italia con los padres del chico Kyokugen, esta vez alegres por saber que la barrera social del pasado no impidió el amor y protección de los dos jóvenes. Con el torneo finalizado para ambos, Han y Charlotte descansarían para esperar los demás resultados.
Las llaves aun no terminaban para Elliott que comenzó a recuperarse de su pelea contra Han, el cual miraba las parejas restantes de peleadores que continuaban en combate. Varios de sus manipulados mentalmente fueron derrotados, especialmente Shun y Kaori que regresaron a sus memorias y volvieron con los Kusanagi y Yagami respectivamente. De la derrota de Svetlana y el rescate posterior de su "enemigo" a quien llama.
– Así que ese bastardo de leyenda olvidada logró romper mi control mental… quizás eso me debilitó ante García, pero como ya no tengo idiotas a quien manipular, mejor para mí y mis poderes – decía Elliott mientras Isabelle curaba sus heridas restantes – ni Saki ni Timothy no saben nada de esto ¿verdad?
– No, amo Elliott – respondió su criada – ambos salieron de paseo y les dije que saldría de negocios.
– Perfecto… ahora bien descubrir quiénes es este nuevo peleador que rompió mi control mental sobre Yagami – inquirió Damon.
– Su nombre es Olivier… Olivier Crimson – contestó Isabelle a la vez en que limpiaba el pómulo roto de Elliott –Es el hijo de Ash Crimson y Elisabeth Blanctorche. William, el mayor de los Crimson también es participante, pero fue derrotado por Frederic Blake.
– Así que Ash regresó al tiempo… – concluyó Elliott al recordar la historia del "Pasado Distante" – Pensé que había dejado de existir, pero al parecer los tres primeros tesoros sagrados debieron ayudarlo – soltó en referencia a Kyo, Iori y Chizuru – se nota que Gustav no hizo bien su trabajo.
Los demás combates habían concluido: Ricardo sucumbió ante Zachary que deberá enfrentar al mismo Frederic; Claire venció a Cassandra en un holgado combate y Emmet también ganó su ronda ante Keiko.
– Y también ese coreano de Lee regresó, al parecer nos mintieron de su muerte – dijo el inglés al ver que el mismo joven taekwondista derrotara a Kyle, inventara su muerte y además, sobreviviera a un Shiki Yaotome con Saika incluido de Kazuo dos años atrás – ¿Qué hay de Topaz? – preguntó Elliott por su prima.
– Ganó su combate ante una joven llamada… Megumi Dash, – nuevamente respondió Isabelle – solo que antes de liquidarla, el joven Sho llegó a detenerla.
– Jum, de todos modos mi prima deberá enfrentarse a ese Kusanagi… ¿Dijiste Dash? – Cuestionó Elliott, cosa que Isabelle asintió – al parecer los experimentos de NESTS también comenzaron a juntarse con la basura sagrada. Mira que ese conejillo de indias plateado decidiera formar familia con una niña de probeta que odia las flamas… Este torneo cada vez más será interesante…
"Más si mañana se enfrentan un Bogard contra un Howard".
Mientras tanto en Londres…
...
No huiré más… voy a encontrarte Saki… y volveremos a ser una familia, hija mía decía una mujer de cabello corto con lentes, caderas anchas y ojos ocres.
¿Lee Sung vivo? Si, no está muerto y en el cap siguiente lo mencionaré. Además el enfrentamiento entre Feiling y Dicky Jay más el importante que Elliott mencionó: BRYAN BOGARD VS YUSUKE HOWARD en nada más y nada menos que la "TORRE DE SOUTHTOWN".
¿¡Ash Crimson no se perdió en el tiempo!?: Sí, y si volvió es porque mañana lo describiré en KOF Memorial: las crónicas de Kyo Kusanagi, fic canónico y previa a los puños legendarios que subiré la otra semana ya reescritos todos. Además hice un pequeño guiño adicional a K sin nueves (el Dash se usa como apellido para estos efectos de mi fic, ya sé que es el apóstrofe de K') y la chica de hielo xD
Además hice un guiño a Cassandra (adulta) ;)
Finalmente incluí a seis nuevos personajes y con esto ya no habrá más inclusiones (salvo uno gracioso que se ubicará en la quinta saga y Kaede, la futura "ex novia" de Sho que saldrá casi al final de esta saga). En todo caso si se pierden, el lunes subiré un fic aparte de tres capítulo con el perfil de cada personaje de Future Fighters. Los capítulos serán las sagas y en cada cap. Estarán los personajes mencionados.
En todo caso los dejaré acá mismo para que se preparen (incluye a quienes murieron), así también les doy un adelanto de FF Origins que relatará en cada capítulo la infancia de cada personaje.
FF I – Legacy: Seiko Hoshi, Mel Masters, Rosalie, Ryoko Hoshi, Elliott Damon, Saki Nozomi, Feiling Xiang, Lauren, Frederic, Ricardo Rodriguez, Mike Rogers, Shizuoka Honda y Lee Sung Ho
FF II – Returns: Sho Kusanagi, Kazuo Yagami, Bryan Bogard (y su hermanito Michael), Yusuke Howard, Aoi Bogard, Kumiko Sakazaki (y su hermanito Ryonosuke o "Ryo-kun"), Tabata Kagura, Zachary Sparks, Keiko honda, Kenshi, Kyle Travers, Cassandra, Claire y Emmet.
FF III – Strikes Back: Shun Kusanagi, Kaori Yagami, Topaz Damon, Megumi Dash, Silver Dash (aun no mencionaré a este sino a más adelante, pero dejaré su info), Olivier Crimson, William Crimson, Svetlana Kurazova y Kaede Satou.
Nos vemos luego!
Adieu~
