Ya lo prometido es duda espero que les guste el cap y perdón por no actualizar en mucho tiempo enserio pero ENSERIO espero que les guste. Ya los había extañado aventureros disfrútenlo.

VERDADES

- ¿Qué?- pregunto marceline completamente atónita a lo que acababa de decir hace un momento.

- Lo siento marcy...- dije bajando la mirada. Pude notar como sus ojos se humedecían y una lágrima amenazaba de salir de su lugar.

- ¿P...pero... que hice? Si fui yo... puedo cambiar...- dijo marcy al borde de la desesperación. Ella no lo entendía.

- No... no eres tu... simplemente es complicado. Tu eres perfecta y eres lo mejor que me pudo haber pasado.- le dije con sinceridad.

-¿Entonces? Mira, ya enserio…si yo hice algo malo, enserio puedo cambiar…solo que no entiendo porque lo haces- dijo ella desesperada.

No sabía qué hacer, no sabía si la mejor opción era decirle la verdad…no estaba seguro de nada en estos momentos así que simplemente le di un tierno beso en la frente.

-Me prometiste que jamás me dejarías, que no me lastimarías, me mentiste Marshall- dijo ella con los ojos cerrados.

-Lo siento Mar-Mar- le dije y me fui.

(N. Marceline)

El abrigo violeta que llevaba puesto se corría con el viento otoñal que había en las afueras de la ciudad. No entendía que estaba pasando, no sabía porque Marshall había hecho lo que hizo. Las lágrimas corrían por mis mejillas, no podía llorar con el enfrente pero ahora estaba sola, sola de verdad. Era obvio que mi hermana seria la heredera de nocheosfera y que mi papa me dejaría morir en la guerra. Ahora ya nada tenía sentido, solía tener miedo de morir en la guerra pero ahora todo me da igual. Marshall, el único que me podía entender, el único que enserio ame ya que no creo que lo que pase con Ash era amor. Marshall…

-Oye…no te preguntare si estás bien, porque no lo estás…- se escuchó una voz detrás de los árboles. Me voltee y me encontré con unos preocupados ojos azules que me observaban detenidamente.

-Ah Finn…- dije dándole un fuerte abrazo. El me lo regreso. Duramos un rato caminando y yo solo contestaba sus preguntas.

-Por favor, solo no digas las típicas palabras 'Él es un idiota no te merece', porque aun lo amo Finn- dije ya un poco más calmada

-Si lo entiendo Marcy… pero creo que deberías preguntarle qué fue lo que en realidad pasó-

-¿A qué te refieres?- pregunte confundida

-Yo no creo que el haya querido terminar contigo así. O después de lo que pasaron juntos…- Dijo, al ver que yo no entendía de qué rayos hablaba continuo.

-El enserio te ama Mar, pero algo lo obliga a hacer lo que hizo…- En ese momento capte, pero deshice la idea tan rápido como había aparecido. Él no podía ser el otro heredero…no tenía sentido. No, si tenía sentido, él había pasado exactamente lo mismo que yo… exactamente lo mismo.

(N. Marshall)

No estaba seguro si lo que hice fue lo correcto, pensé que cuando terminara con ella todo sería más fácil, todo se solucionaría y me sentiría mejor. Pero había algo dentro de mí, algo que no me permitía olvidarla.

-Lo que hiciste fue lo correcto…aunque no fue lo mejor para ambos- dijo Susan uniéndose a mí.

-No...Bueno…pero… Ah! Ya no quiero seguir con esto!- dije estallando por primera vez en el día.

-Lo se, lo se, pero piensa… es como un sacrificio, ustedes se sacrifican por mantener todo a salvo- dijo ella intentando explicarse.

-Pero ¿Por qué nosotros? ¿No podía ser alguien más? Nosotros estamos tan enamorados Sue…no es justo- dije tapándome la cara con las manos.

-Exacto…debe ser complicado…ahora que sabes que eres el otro heredero…- dijo ella. La verdad es que no lo había pensado. Desde que me dieron la maravillosa noticia no había hecho más que pensar en Marceline. Pero soy el otro heredero…soy mitad demonio.

-Pero, aparte de lo de Marceline…¿Qué es lo que implica?- pregunte con curiosidad.

-Tienes…como tipo poderes…puedes controlar la mente de las personas, transformarte en demonios…tienes una fuerza increíble…-

-Pero... No puedo hacer nada de eso-

-No…porque aún no están activados- dijo Sue.

-¿Eso qué coño significa?- pregunte alarmado ¿activar los poderes?

-Que te tienen que morder- dijo ella sin más.

-¿M…morder?- pregunte claramente alarmado.

-Sí... mira, el padre de Marceline me envió a advertirte, el la está cuidando y no quiere que ninguno de los dos sufra pero no puede evitarlo. Para ser heredero de Nocheosfera te tienen que hacer inmortal, igual que Marceline, te harán vampiro- me explico.

-Eso quiere decir que Fionna…- dije temiéndome lo peor.

-Morirá en la guerra- dijo ella completando la oración.

-Marceline tiene que saber…-

-¿Ella un no lo sabe?- pregunto sorprendida. ¡Pero claro! ¡Qué imbécil! Marceline no tenía ni la menor idea de que había pasado hace un rato y se lo tenía que decir. En el concierto.

(N. Fionna)

No tenía ni idea de lo que sucedía entre mi hermana y Marshall, pero de lejos se notaba que no era nada bueno, no se habían hablado en dos días. Decidí olvidarlo todo y salir al cine con Gumball. Estaba preparando lo que me pondría cuando abren la puerta de la nada haciendo que me sobresalte.

-Ah Marcy deberías aprender a tocar- dije molesta

-Ups- dijo divertida. Miro el atuendo que estaba en la cama y frunció el ceño.

-¿Qué es esto Fi?- dijo levantando mis pantalones rosas que hacia conjunto con mi suéter del mismo color.

-Amm, ¿mi ropa?- pregunte confundida. No sabía a donde quería llegar con esto.

-No Fionna... tú no eres así- me contesto molesta. Ya sé a qué se refiere.

-¿De qué hablas?-

-De que tú no eres absolutamente nada de esto…no eres muy…femenina…-dijo haciendo una mueca al ver mi ropa. Ella tenía razón, no me gustaba nada de esto pero lo hacía para que no me vieran tan mal.

-Tienes razón…yo no soy así-

-Entonces ¿porque lo haces?- me pregunto

-Porque no me gusta que me critiquen por no ser como ellos quieren- dije mirando el piso. Listo lo dije. Ella se acercó a mí y me levanto la cabeza haciendo que la mirara a los ojos.

-Que te importa una mierda lo que piensen los demás de ti, tú debes ser como tú quieres y si así no le gustas a Gumball pues que se consiga a otra, Si, te podrán rechazar pero también aceptar como eres y estoy segura de que así les gustaras- me dijo, volvió a mirar mi ropa y se fue de mi cuarto dejándome sola. Ella tenía razón, yo seré como se me dé la gana. Tome la ropa de mi cama y de mi closet y los arroje por la ventana. Tenía guardada en una bolsa toda la ropa que solía usar, la mayoría era azul. Pantalones, sudaderas, playeras etc. Esto era lo que a mí me gustaba hacer, jugar videojuegos, luchar, hacer cosas extremas ¿y qué? Me vestí con unos jeans azules y una sudadera celeste algo holgada, me recogí el cabello en una coleta y me fui de la casa. Solo me quedaba ver la expresión en la cara de Gumball.

(N. Marshall)

Faltaba una semana para el dichoso concierto, no podía aguantarme una semana sin hablar con Marcy, tenía que explicarle que su hermana moriría…pero no sabía cómo.

-Hola ¿Marshall?- contesto ella al primer tono.

-Si… soy yo- dije con voz débil

-Tengo demasiadas cosas que explicarte…necesito verte… ya no lo soporto tenemos que hablar- dije algo desesperado.

-Ven a mi casa…aquí hablamos- dijo con una voz triste y colgó.

Apenas toque a su puerta y la abrieron inmediatamente, me recibió con una sonrisa triste y me dejo pasar. Yo no soportaba verla así… a la mierda la profecía. Cerré la puerta con el pie la tome de ambos lados de la cabeza y la bese con tanta desesperación, y ella me contesto igual. Ambos nos extrañábamos tanto aunque solo hayan pasado dos días… dos días sin ella.

-Pero pensé que ya no me querías- dijo ella triste. La tome entre mis brazos.

-Jamás vuelvas a pensar eso Mar- le dije y le di un tierno beso en la frente. Bajamos al sótano y nos sentamos.

-La razón por la cual hice todo aquello…bueno… no es fácil de explicar- dije rascándome la nuca. Ella me veía con tanta confusión que se me hacía adorablemente tierno y la volví a besar.

-Jaja ya dime- dijo

-Ah…soy el otro heredero- le dije. Ella abrió tanto los ojos que pensé que en cualquier momento se saldrían de sus orbitas.

-NO NO NO NO…- dijo ella levantándose y caminando de un lado a otro en un punto claro entre la desesperación y la locura.

-Si… mi padre vino y me lo dijo…eso significa que tu serás la elegida para gobernar Nocheosfera…- dije intentando no pronunciar las palabras. Ella se detuvo de la nada.

-Marceline…somos nosotros o ellos- dije intentando aclarar mis ideas.

-Pero yo te amo Marshall- me contesto con una mirada triste.

-Yo también te amo- le conteste. Era la verdad ella era la chica de mis sueños, jamás la cambiaría por nada en el mundo, la quería proteger de todo lo que le pasara, cuidarla y amarla hasta el fin de los tiempos y sé que ella sentía lo mismo.

-Pero sería muy egoísta elegir quedarnos juntos- le contesté por fin.

-Lo sé, pero la profecía dice 'cuando los herederos se enamoren' y ya estamos enamorados Marshall y nada podría cambiar eso... Aunque nos separemos seguiremos enamorados uno del otro y seguiría siendo lo mismo. Tenía que pasar y nada podrá cambiar eso- dijo ella ya más calmada. Tenía razón, aunque conozca un montonal de chicas y salga con ellas jamás cambiarían mis sentimientos por Marceline y ese es el problema…que la amo demasiado.

-Tienes razón, no hay modo de fingir, te amo y te amare hasta que muera, y si hay una vida después de esta, te amare también entonces- le conteste con toda la sinceridad que pude. Ella me miro, se acercó a mí y me dio un tierno beso en los labios.

-Te quiero tanto que me da miedo- me contesto susurrándome en el oído.

(N. Marceline)

Después de descubrir lo que en realidad era Marshall casi muero de desesperación, pero ahora tengo claro de lo que siente por mí y yo lo quiero demasiado, pero ¿nuestro amor valdrá lo suficiente para sacrificar la vida de millones de personas? La respuesta es: Si. Pero como dijo Marshall eso sería demasiado egoísta. Pero mi gran duda es, ¿Qué pasara con mis amigos y familia? Tengo tantas dudas pero lo primero que debo hacer en contarle a Fionna todo lo que ha pasado.

-Entonces… la profecía se cumplió- dijo ella abrazando una almohada.

-Sí, eso significa que…yo heredare Nocheosfera- dije alarmada. Jamás quise gobernar ese lugar, se me hace demasiado…caótico.

-Yo jamás quise gobernar ahí…pero…es demasiado pronto todo esto- dijo ella rompiendo en llanto. La abrase y estuvimos así un buen rato, solo pensando en lo que nos aguardaría el futuro, hasta que algo horrible se me vino a la cabeza.

-Fionna…Si eres humana morirás en la guerra.

Pff espero que les haya gustado, talves no era lo que esperaban pero se ira poniendo mejor enserio.

Espero que les haya gustado y otra ves enserio perdondenme

BYE