...
-El destino nos ha dicho que debemos separarnos por un tiempo-
-"Necesito pensar en que debo hacer de ahora en adelante"-
-"Necesito continuar mintiendo para protegerte"-
-Si sus pensamientos "egoístas" continúan rodando en su cabeza-
-Su unión desaparecerá-
Capítulo 9.- Verdad.
"Lamento irme de manera tan repentina y tan cobarde"
"No encontré otra manera de disculparme y despedirme si no es mediante en está carta"
"Le prometí a Undyne que protegería a todos los monstruos que sobrevivieran del ataque del humano, pero las promesas no siempre son cumplidas"
"Pienso que mi muerte fue siempre destinada, pero sólo la he atrasado por varias escusas que rodaban por mi mente"
"Espero haber hecho un buen trabajo"
"Aunque eso lo dudo, mis errores, mis inseguridades, mis secretos, eso será lo único que todos los monstruos recordarán de mi"
"Soy un monstruo patético, ¿no es así?"
"Les he fallado a todos"
"En lugar de seguir adelante como lo están haciendo muchos, sigo enfrascada en el pasado, deseando en varias ocasiones volver en aquellos pocos momentos donde fui feliz, feliz con mis amigos, feliz con Undyne"
"Sabía muy bien que nunca volverían"
"Y no podía vivir más en un lugar que ha caído por mi culpa"
"Lo siento tanto"
"Sé que nunca seré perdonada por mi cobardía"
"Pero lo único que puedo hacer, es disculparme inútilmente"
"Y lo único que quiero ahora, es reencontrarme con Undyne"
"Estará molesta, la conozco bastante bien"
"Realmente espero que ella también me perdone"
Alphys.
— ... — Guarda la carta en uno de sus bolsillos. — No debes disculparte, no eras la única culpable de lo sucedido en el subsuelo. — Cierra sus cuencas y "suspira" con pesadez. — Tienes razón, las promesas no siempre deben cumplirse. — De nuevo se sentía culpable al aceptar la promesa de la antigua reina. — Adiós, Alphys.
…
— Sans, ¿sabes dónde está la científica real? — Exclamó "furioso" el rey del subsuelo.
— Se fue de vacaciones. — Dijo simplemente el mayor.
— No juegues Sans. — Comentaba molesto el rey. — ¿Qué hablamos hace unos momentos?
— Murió. — El mayor decidió acabar con todo de una vez. — ¿Satisfecho? — Por primera vez, le hablaba de "mala manera" a su preciado hermano.
— ¡¿Q-Qué?! — Su enojo desapareció en el mismo instante de escuchar esa noticia. — Ella también. — De sus cuencas caían bastantes lágrimas que bajaban por sus pómulos. — ¿P-Por qué?
— Porqué ella así lo quiso. — Responde de manera directa.
— ¿Acaso ella…? — Baja la mirada. — No lo puedo creer… se le veía tan determinada en ayudar el reino, tan dispuesta en hacer todo lo posible para arreglar las cosas. — Sus manos posan en su cráneo, tratando de ocultar sus lágrimas. — Primero el rey Asgore, luego Undyne, y ahora Alphys… — Al pensar en todos esos monstruos que eran importantes para él, piensa en otros que no había recordado. — ¿la reina y Mettaton también se han ido? — Observa el menor mientras mantenía sus manos en su rostro.
—... — Permanece en silencio.
— ¡Sans!
— Si. — Quería omitir el responder esa pregunta, pero por "mandato del rey" fue obligado a responder.
— ¿Por qué me mentiste, Sans? — Cuestionaba al mayor.
— No quería que estuvieses triste. — Responde con honestidad.
— ¿Quién fue? — Sus manos ya no tocaban su cráneo. — ¿Fue el humano?
— Si, fue el.
— Por esa razón Undyne no respondía mis mensajes, tampoco el humano. — Fija su vista al techo. — Ahora está claro todo. — Hablaba para sí mismo. — ¿Por qué el humano me mintió al decirme que seguiría el camino correcto? ¿Por qué el humano no me asesino a mí también? — Varias preguntas hirientes fueron escuchadas. — ¿Por qué el humano nos hizo esto? — Esa última pregunta fue" dicha con mucho dolor".
— Realmente no lo sé. — No quería escuchar ni ver a su hermano de ese modo. — No te culpes por las acciones del humano, nada de lo sucedido ha sido tu culpa ni nunca lo será. — Trataba de calmar al menor. — Tú hiciste tu mejor esfuerzo para hacerlo cambiar, le diste varias cosas que ningún otro monstruo le hubiese dado.
— ¡Soy un inútil! — Gritaba esto último.
— No lo eres. — Contradecía al rey. — Tú has sido el único monstruo que intento detener al humano de la manera correcta, has sido el único que acepto por sí mismo el cargo de rey para ayudar a todos nosotros.
— … — Observo atónito al mayor. — Lo siento.
-Sentirse miserable no servirá para ayudar a los demás-
