"Luchando contra lo imposible"
Capitulo 9: Verdad
-A que te refieres con aclarar las cosas – dije perturbada
-Bella, mi dulce Bella. Te conozco más de lo que imaginas. Tengo la respuesta de tu vida, el significado de todo… y el milagro de que estés viva, además… - ok, me costó procesar toda la información
-En español por favor – admití
-Es sencillo – contesto
-Realmente no lo logro entender. – Dije ahora mirándolo fijamente
-No hay tiempo necesario, como para explicarlo todo – dijo dando un suspiro – hay dos vidas en peligro – dijo cabizbajo
-dos vidas – no era enserio…
-Edward y tú – dijo tan tranquilamente, que me desconcerté, pero no me dejo hablar – para comenzar, yo te conozco desde el día que saliste de la panza de tu madre. – Eso realmente no me lo esperaba – Edward también – dijo sin darle importancia, pero lo que causo en mi fue excitante, sentí como mi corazón escapo de mi pecho.
-Edward siempre quiso, y quiere lo mejor para ti – dijo ahora serio – y lo peor era que sus decisiones afectaban a ambos. Nunca estuvo de acuerdo de esto de quitarte tu vida normal…
-Haber, vamos por parte. A que te refieres a que él siempre quiso lo mejor para mi… o sea, ¡me ama! Como si… nunca hablamos, era un bebe… - dije confundida, era imposible, e irreal lo que David decía
-Bella acaso no te das cuenta que yo veo las almas gemelas, ustedes son almas gemelas… ¡de un principio debieron estar juntos! – Simplemente quede en shock
-Pero él me dejo… sola… sin nada más… - las lagrimas nuevamente se apoderaron de mi
-Bella… necia Bella. Él nunca te dejo sola: me dejo a mí – dijo ceñudo. Mi boca marco una "O". – Recuerdas cuando tu padre intento matar a tu hermana, tu mamá y a ti – solo asentí con la cabeza – recuerdas todas esas salidas donde te juntabas con tipos tan peligrosos – también asentí – todos esos malos momento donde casi perdiste la vida, fui yo quien te salvo. Mi misión era mantenerte a salvo, hasta ahora. Edward siempre estuvo pendiente de ti. El vivía en Alaska, pero siempre fuiste tú la razón de que el siguiera con vida… toda su vida giraba en torno a ti. ¡Cómo es que no te das cuenta!
-Es complicado. ¡Si yo fuera su vida, no hubiese permitido todo lo que paso!
-¡Isabella! – Grito frustrado David – te dije que son muchas cosas, y no hay tiempo. Luego tendrás las respuestas necesarias. Y no las obtendrás de mi; porque yo no soy el indicado a dártelas – solo quede impactada: primera vez que David me gritaba – ahora debemos irnos: Edward quiere morir. Y eres tú la única que puede abrirle los ojos – solo quede más perturbada de lo que ya estaba. Asentí con la cabeza. Y aun más inesperadamente, David me tomo en brazos, paso la pequeña ventana junto a mí, y corrió como un demente. Todo lo veía tan borroso, que me daban ganas de vomitar
-Cierra los ojos Bella – le hice caso – Se me olvido darte algo de comer; estas demasiado débil…
-Yo no como – lo corte – y nadie me hará cambiar de opinión – No me gustaba tocar este tema, siempre terminaba en pelea, y con David es con quien menos quiero pelear
-Ok – de ahí no hubo más conversación. Abrí los ojos, ya no sentía la brisa del viento, David me dejo en el suelo – trata de no respirar – me di cuenta que estábamos en un bosque – en unos pasos esta la casa de los Cullen…
-¿Cullen? – Dije confundida
-Así se llaman, no son los Mason – abrí los ojos par en par… no puede ser cierto… - Se llaman igual que la familia de vampiros de Meyer – murmure
-Eso no lo puedo responder – maldecía por lo bajo – ahora Bella cállate por favor… - asentí enojada – Mira haremos esto, yo te diré la conversación, y te digo el momento en que tienes que correr y entrar a esa casa – los nervios se apoderaron de mi… ¿Por qué hacia esto?... Acaso el me negara como en mi sueño… - No llores Bella, te escucharan… es un milagro que no se den cuenta de nuestra presencia – solo asentí quitándome las lágrimas
-Edward tú no puedes matarte, piensa en Bella – decía bajito David – Es Alice – asentí confundida – Eso es lo que hago: en este instante estoy pensando en ella… ella no merece una vida así. Es Edward – nuevamente asentí - ¡Idiota! Ella te necesita, esta muriéndose es su cama, su mala vida, todo, no hubiese ocurrido si tu hubieses estado. Rosalie – murmuro – Ella estará mejor. Su vida será de lo más feliz sin mí… - murmuro David mirándome fijamente – Corre – me dijo al oído. Yo asentí. Las dudas me invadieron mientras torpemente tropezaba y volvía a ponerme de pié. Corrí hasta la casa "Cullen", siguiendo las instrucciones de David, abrí la puerta sin golpear
-Mi vida no es feliz si tú no estás en ella. – sentí como la vergüenza me invadía, quedando al medio de todos esos vampiros. Pero luego sentí como mi cabeza me pesaba, como mi cuerpo perdía el equilibrio, hasta que me vi en el suelo. Los latidos de mi corazón se hacían cada vez más lentos, y luego vi el maldito negro, que tanto deseaba – hace unas horas – ver…
[PVO Edward]
Me sentía tan frustrado… y débil. Increíble que un vampiro se sienta débil. Pero era la realidad.
-Edward tienes que ir a cazar – dijo Alice – Y quita esa idea de tu cabeza, tú no te vas a matar.
-A que sí puedo – dije removiendo mi cabeza del cojín – ni cuenta te darás cuando ya no quede ni rastro de Edward Cullen – dije ahora sentándome
-Edward que es lo que te pasa – dijo Alice sentándose a mi lado
-¡Lo que pasa es que fui engañado por mi familia todos estos años! – le grite a Alice
-Era por tu bien ¡Idiota! – dijo cerrando bruscamente la puerta, y dejándome solo.
No me gustaban las actitudes de mi familia. Se metían demasiado en mi vida.
Tendrían que agradecer que aun pertenezca a ella, y que no me vaya por el lado fácil… aun que tengo una razón para no irme al lado fácil. Ella… mi Bella.
-Edward puedes bajar – dijo suavemente Esme
-Que ocurre… - me di cuenta que estaban todos
-Edward necesitamos hablar – dijo Carlisle
- Edward tú no puedes matarte, piensa en Bella – dijo Alice
- Eso es lo que hago: en este instante estoy pensando en ella… ella no merece una vida así. – conteste sin darle mucha importancia
-¡Idiota! Ella te necesita, esta muriéndose es su cama, su mala vida, todo, no hubiese ocurrido si tu hubieses estado. – Dijo la maldita de Rosalie
-Ella estará mejor. Su vida será de lo más feliz sin mí… - me justifique. Todos se quedaron en un profundo silencio…
-Mi vida no es feliz si tú no estás en ella – quede en shock. Como es que no me di cuenta que Bella estaba a fuera… pero fue mucho más impactante lo que ocurrió a continuación. Bella perdía el equilibrio, y sus latidos se hacían lentos… hasta que sus ojos se cerraron. Estuve a su lado en un santiamén.
-Carlisle – dije ahora con ella en mis brazos – hay que despertarla – estaba tan nervioso, triste, nostálgico y preocupado
-¡Edward arriba! – grito Carlisle. Solo seguí su vos y entramos a una habitación donde…
