DISCLAIMER: Todos los personajes le pertenecen a Suzanne Collins. La historia es producto de mi imaginación.
CAPITULO 9
Ninguno de nosotros mueve un músculo mientras la mirada de mi padre entre molesta y contrariada nos estudia a todos y cada uno.
-Estoy esperando una explicación. –Agrega con el ceño fruncido.
-Yo puedo decirle lo que pasa Sr. Everdeen. –Contesta Peeta.
-Te lo agradezco chico pero me gustaría escuchar una explicación de boca de mi hijo ¿Finnick? –Señala mi padre con impaciencia mientras mi hermano suelta a Gale y ambos se levantan del suelo limpiando la sangre de sus rostros.
-Este imbécil… -Empieza mi hermano pero es interrumpido por Gale.
-Es que hice que Finnick quedara muy mal parado delante de la chica que le gusta. –Dice súbitamente sin darle oportunidad a nadie de hacer más que voltearnos a verlo claramente sorprendidos ante la excusa tan absurda que ha inventado.
-¿Qué? –Finn está cada vez más molesto y lo mira con cara de querer matarlo.
-Sí –Prosigue Gale- Es que a Finnick le gusta una de las amigas de Kat y durante la fiesta entre bromas hice que pensara mal de él por lo cual ella no quiere dirigirle la palabra y él se puso furioso conmigo con justa razón.
-¿Pero qué estás diciendo? –Le dice Finnick confundido y enojado mientras lo miro suplicante tratando de pedirle con mis ojos que por favor le siga el juego a Gale.
-Ya veo. –Contesta mi padre- ¿Y crees que esa es la forma correcta de reclamarle a tu amigo?
-No lo culpe Sr. Everdeen, lo que sucede es que Finnick está enamorado de la chica y pues entenderá usted cuanto le afecta el hecho de que ella no quiera verlo ni en pintura.
-Esa no es razón suficiente para actuar como un salvaje. –Dice mi padre ya menos severo.
-En serio Sr. Everdeen, no se preocupe –Gale observa a Finnick mientras limpia la sangre de sus labios- Creo que esto me lo merecía.
Mi padre se queda pensándolo por un segundo pero no cuestiona las palabras de Gale y en cambio continúa con sus preguntas.
-¿Y al menos se puede saber de quién estamos hablando? –Pronuncia con renovado interés mientras yo me pregunto cómo es posible que haya creído semejante tontería.
-De Annie Cartwright. –Me apresuro a agregar.
-Vaya, la hija de Plutarch –Contesta sonriendo- Bueno, pues me da mucho gusto por ti hijo pero no pienses que eso hace que sea correcto lo que le has hecho a Gale así que espero que en este momento le pidas una disculpa.
Finnick voltea a verme con cara de pocos amigos y yo trago en seco esperando el momento en que diga que todo esto es una gran mentira haciendo que todo se venga abajo, sin embargo, mi hermano solo mira al Gale por última vez antes de salir de allí rumbo a la casa sin decir una palabra más y dejándonos a todos a la expectativa.
-¿Qué le sucede a tu hermano? -Pregunta mi padre confundido- Está actuando muy extraño.
-No se papá, tal vez está en verdad muy molesto por lo de Annie.
-¡Ay estos jóvenes de hoy! Como sea, Gale en nombre de mi hijo quiero disculparme contigo por su actitud –Mi padre le ofrece su mano la cual acepta- y si me permiten les pido un permiso pues tengo asuntos que resolver en la oficina. Hasta luego.
-Que tengas buen día papá.
-Gracias cariño.
-Que le vaya bien Sr. Everdeen y no se preocupe por lo que acaba de suceder, yo entiendo perfectamente a Finnick.
Mi padre asiente y luego de acabar de despedirse de todos se marcha mientras yo me quedo afuera con Peeta y Gale en silencio.
-¿Se lo dijiste? –Pregunta de pronto Gale.
-¿Y qué esperabas? –Le contesto encarándolo.
-Bueno, creo que yo me iré para que puedan hablar tranquilamente. –Agrega Peeta dirigiéndose a su auto.
-¡No! Gale y yo no tenemos nada más de que hablar así que si me disculpan…. –Digo girando de vuelta a mi casa dejándolos solos.
Entro a mi casa buscando a mi hermano pues le debo una gran explicación por lo que acaba de suceder. Odio arrastrarlo hasta mis problemas y mucho más hacerlo quedar tan mal delante de mi padre cuando soy yo la que debería sentirse avergonzada de su comportamiento pero la cobardía no me dejó hacer lo correcto y tuve que seguirle el juego a Gale.
Al llegar al cuarto de Finnick me percato de que ha puesto el seguro, lo que es un claro indicador de que no quiere verme, sin embargo, toco la puerta porque estoy dispuesta a hacer lo que sea por no pelear con mi único hermano.
-Finn. –Me pego a la puerta.
-¿Qué quieres Katniss? –Contesta desde dentro
-¿Podemos hablar? –Le digo mientras oigo solamente los acordes de su guitarra- ¿Finn?
La música se detiene y mi hermano abre la puerta -Te escucho.
-Lo siento mucho. –Pronuncio mientras él toma de nuevo la guitarra ignorándome.
-¿Qué es lo que sientes exactamente? –Toca acordes aun sin mirarme.
-El haberte hecho quedar mal delante de papá.
-¿Solo eso?
-¿A qué te refieres?
-Sabes exactamente a qué.
-Pues te equivocas. –Digo completamente confundida.
-Kittie ¿Acaso no te quieres a ti misma? –Suelta por fin la guitarra encarándome.
-¿De que estas hablando?
-No puedo creer que hayas vuelto a caer con él ¡No ha pasado ni un día por el amor de Dios! –Se exalta mientras yo caigo en cuenta de que está hablando.
-No he vuelto con él si es a lo que te refieres.
-¿Ah no? Entonces como explicas lo que paso allá afuera porque hasta hace unas horas odiabas a Gale y ahora resulta que lo defiendes.
-Es una larga historia.
-¿Pues qué crees? Precisamente ahora tengo tiempo para escucharla. –Dice sentándose en su cama.
-Está bien pero necesito que te mantengas sereno y no pongas el grito en el cielo.
-¿Por qué creo que no me va a gustar lo que me vas a decir? –Contesta levantando una ceja.
-No es lo que piensas. –Digo tranquilamente.
-Pues más vale que sea así porque de lo contrario yo… -Lo dejo con la palabra en la boca mientras me dirijo a mi habitación a traer la revista que me dejó Annie para que todo sea más fácil de explicar y cuando regreso lo encuentro aun en la misma posición de antes con su mirada de hermano protector.
-Toma. –Le tiendo el ejemplar de la revista.
-¿Qué es esto? –Pregunta mientras la recibe.
-Es la razón por la que Gale estaba aquí –La abro en la página 27- Anda léela.
Finnick observa la revista en las páginas que le he dejado señaladas y mientras las lee su mirada pasa del enojo a la confusión y de nuevo a este en cuestión de minutos.
-¿Y esto que se supone que significa? –Dice con el ceño fruncido.
-Un pequeño descuido de mi parte. –Contesto un poco nerviosa.
-Explícate mejor. –Sigue con expresión seria.
-¿Recuerdas que te conté acerca de anoche?
-Si.
-Pues no fui totalmente honesta contigo.
-Eso me queda claro. –Dice señalando la foto evidentemente molesto.
-Te voy a contar la verdad. –Contesto acomodándome a su lado.
Cosa por cosa le cuento la parte de la historia que omití a excepción de mi show de ebria pero en si todo lo relacionado con Peeta para que sepa que es quien aparece en la foto y la razón por la cual tanto él como Gale vinieron a casa a encubrirme. Escucha uno a uno los detalles de mi historia sobre el hotel, Peeta, la razón de la foto, la explicación que inventó Gale a mis padres e incluso en favor que me hizo Annie de sacarlo de allí para evitar problemas y no me interrumpe en ningún momento aun cuando a veces pareciera que quiere saber algo más o que no cree que sea cierto lo que le digo.
-Y esa fue la razón por la cual llevaste a Annie a su casa. –Concluyo.
-Así que ella nunca quiso irse conmigo… Eso explica todo. –Dice pensativo.
-¿Qué cosa?
-El por qué no me dirigió la palabra en todo el camino y ni siquiera me dio tiempo de invitarla a tomar una malteada pues al llegar a su casa salió literalmente corriendo de mi auto.
-¿Solo eso tienes para decir?
-¿Y que más quieres que te diga? Es claro que no confías en mí y que soy el último en enterarse de todo, eso sin contar que me involucraste en algo de lo que pude salir mejor librado y no me refiero a Gale precisamente, ese pendejo ya ni me importa –Luce ofendido.
-No digas eso hermanito –Me acerco a él y lo abrazo- La verdad las cosas se me salieron de las manos y ya no supe que hacer y por eso tuve que aceptar la ayuda que me brindaron aunque yo no la pedí, además lamento que hayas perdido a tu amigo. –Acaricio su cabello.
-Yo soy el que lamenta haberte dejado a su merced. Pudiste decirme las cosas Kittie.
-¿Y eso hubiera evitado que agarraras a golpes a Gale?
-No tal vez no pero por lo menos hubiera sido de más ayuda. Ahora estoy seguro que papá no se va a quedar tranquilo con mi actitud, eso sin contar que va a querer meterse en el asunto de Annie porque ahora cree que estoy enamorado y sabes que odio que se metan en mi vida privada.
-Lo siento por todo Finn, sé que es mi culpa y es que yo solo quería evitar que mamá y papá pensaran lo peor de mí sin ver que fui egoísta al no pensar en ti.
-No te preocupes Kittie –Dice poniendo su brazo en mis hombros demostrándome que ya no está enojado- Pero si hay algo que aún no me queda claro.
-¿Qué cosa?
-La actitud de Peeta Mellark. La del imbécil de Gale la entiendo porque entiendo que quiere quedar bien contigo y por supuesto con nuestros padres evitando que se enteren de lo que te hizo, pero su hermano ¿Qué razón tenía para ayudarte de esa manera?
Me quedo un minuto pensando en lo que dice y tiene razón pero yo tampoco conozco sus motivos. –La verdad no lo sé.
-¿No será que tú le gustas?-Me mira fijamente y yo me sonrojo.
-¡Claro que no! ¿Cómo se te ocurre siquiera insinuarlo? Además Peeta tiene novia y es precisamente la hermana de tu querida Annie.
-¿Y eso qué? Desde cuando tener novia ha impedido que un hombre se fije en otra.
-¡Eres un asco hermano! –Digo golpeando suavemente su mejilla con el puño.
-¡Auch!
-Perdón, había olvidado que te molieron a golpes. –Sonrío ante su gesto de dolor.
-¿A mí? ¿Acaso no viste quien fue el que salió más mal parado de todo esto? –Sonríe con suficiencia.
-Pues tu labio roto y este futuro moretón me dicen otra cosa. –Bromeo.
-Espera que le veas la cara al pelafustán de tu ex -Ambos sonreímos- Pero volviendo al tema, no me gusta demasiado eso de que el otro Mellark se interese en ti –Hace una pausa poniéndose serio- No me da confianza sin mencionar que sería de muy mal gusto que te involucraras con el hermano del bastardo con el que acabas de terminar.
-Ya te dije que no es lo que estás pensando.
-Pues déjame dudarlo, recuerda que soy hombre Kittie y tengo una vasta experiencia con las mujeres y a mi manera de ver, ese "mocoso" te mira de una forma particular.
-Pues esa "vasta experiencia" al parecer te está sirviendo de nada con Annie –Me meto en su territorio mientras sonrío y agrego- Y con respecto a Peeta, no es un mocoso, tenemos la misma edad.
-Entonces tú también eres una mocosa. –Dice pellizcando mi mejilla.
-¡Auch!
-¡Mocosa! Ahora me vas a pagar todo lo que me hiciste pasar. –Dice agarrándome ambas manos.
-¡No te atrev!…. –No alcanzo a terminar la frase cuando ya estoy riendo como una histérica a causa de su ataque de cosquillas.
-¡Tú te lo buscaste!
-¡Detende! –Digo entre risas- No estamos para esas cosas.
Finnick detiene mi tortura y ambos nos quedamos observándonos el uno al otro mientras nos recomponemos luego del pequeño lapso recreativo.
-¿Sabes Kittie? –Dice acariciando mi mejilla- Tú y mamá son las mujeres más importantes en mi vida y lo que menos deseo es que alguien les haga daño –Contempla mi rostro con ternura- Me molestó mucho ver al imbécil de Gale aquí como si nada hubiera pasado y más el hecho de que lo defendieras porque eres demasiado buena para él.
-Lo sé y lo siento pero ya te lo explique todo.
-Y lo comprendo pero de verdad no quiero volver a verte sufrir por un idiota como él o mejor dicho por él específicamente. –Me mira a los ojos y yo siento como su mirada me abraza- Kittie, -Toma mis manos entre las suyas- Prométeme que no vas a involucrarte con él o con ningún otro que se le parezca.
-¿A qué te refieres con exactitud?
-A la cantidad de bastardos que andan por ahí con cara de buenas personas.
-Si entendí eso pero ¿A qué te refieres con ningún otro que se le parezca?
-Sabes a lo que me refiero. –Claro que lo sabía, mi hermano estaba hablando de Peeta y no sé qué cosa le había dado la impresión de que él sentía algo por mí pero estaba segura de que se equivocaba- Por favor Kittie, prométemelo.
Suelto un suspiro y viendo fijamente sus ojos verdes le digo. –Lo prometo.
-Solo quiero que entiendas que eres muy importante para mí y lo que menos quiero es que otro pendejo te rompa el corazón porque de seguro tendré que romperle todo de regreso y eso no será nada bonito. –Sonríe.
-Sobre todo porque no solo él saldrá mal librado. –Digo sonriendo mientras acaricio su labio roto.
-Pero no vas a negar que en la pelea de hace rato no fui yo quien perdió. –Presume con una sonrisa de suficiencia.
-Tal vez –Pongo gesto de pensativa- Pero yo si se de alguien que te lleva de rastras y te está noqueando sin tocarte un pelo. –Sonrío.
-Por ahora querida… Por ahora.
Ambos reímos otro rato mientras nos recostamos en su cama y charlamos sobre su fallida y forzada cita con Annie y comprendo que mi hermano en verdad está interesado en ella y hasta me dan ganas de ayudarle. Finnick necesita aprender algunas lecciones que hasta ahora ninguna mujer ha podido darle y ella es la indicada aunque aún no lo sepa, sé por experiencia propia que tanta hostilidad puede convertirse de la nada en un sentimiento agradable que tal vez traiga buenas cosas para ambos.
Cuando regreso a mi habitación me recuesto en mi cama y me dedico a pensar en todo lo que ha sucedido en las últimas 24 horas. Pasé de tener una relación idílica a descubrir que mi príncipe azul volvió a ser un sapo capaz de causarme dolor aunque luego tratara de remediarlo y que quienes menos esperaba han sido mis protectores, además de eso mi vida quedó expuesta en dos páginas delante de toda la ciudad y supongo que serán necesarias las influencias de mi apellido para enmendarlo, eso sin contar con que a punta de mentiras mi reputación sigue intacta al menos delante de quienes me importan.
Veo el techo mientras unos ojos azules vienen a mi cabeza….
-Ay Peeta Mellark ¿En qué momento tu y yo empezamos a compartir un secreto que los demás ni se imaginan? –Suspiro mientras recuerdo la manera como me ha defendido y ayudado en menos de un día y sonrío por la sola idea de ver que aún hay gente que puede hacer algo por mí sin esperar que les devuelva el favor.
Entonces sin pensarlo me entran ganas de llamarlo para agradecerle lo que ha hecho por mí y lo hago aunque al principio no sé qué voy a decirle.
-¿Kat? –Parece sorprendido.
-Hola Peeta.
-¿Cómo estás?
-Muy bien ¿Y tú?
-Bien –Hace una pausa y yo tampoco sé que agregar- ¿Cómo está Finnick?
-Bien, un poco golpeado pero creo que le fue peor a Gale. –Digo y de inmediato siento una punzada en el estómago al pronunciar su nombre.
-Eh, pues está golpeado también pero nada grave, ni siquiera les dijo a mis padres lo que le sucedió en verdad y se inventó una historia que ni te imaginas. –Lo oigo reír sin ganas.
-Ya veo pero yo no llamé para hablar de Gale.
-¿Ah no? –Vuelve a sonar sorprendido.
-No, la verdad te llamé porque -Titubeo- porque quisiera invitarte un café para agradecerte todo lo que has hecho por mí.
-¿En serio? –Parece ¿Entusiasmado?- Digo, pero no es necesario que hagas nada de eso.
-Quiero hacerlo, es más ¿Qué vas a hacer mañana?
-Nada aun.
-Pues entonces ábreme un espacio en tu agenda y nos vemos en el café del parque de Los Vencedores a las 2:00 p.m. ¿Te parece?
-Me parece.
Cuando colgamos me quedo un rato más cavilando sobre todos los acontecimientos y en eso mi teléfono suena devolviéndome a la realidad en la cual recuerdo que debo llamar a Annie precisamente porque es ella quien está marcándome.
-¡Kat! ¿Por qué carajos no me has llamado?
-Hola Ann. –Respondo con tanta serenidad que la oigo impacientarse al otro lado de la línea.
-¿Cómo te acabó de ir?
-¿En verdad quieres saberlo?
-No, llamé porque no tengo nada mejor que hacer. –Dice con sarcasmo- ¡Pues obviamente!
-Ay Annie, este ha sido el día más loco de mi vida. –Suspiro.
-Dime que por lo menos sacar a tu hermano de allí sirvió de algo.
-Pues si te sirve de consuelo digamos que solo me diste algún tiempo, lo justo para contarle una mentira a mis padres y luego presenciar una escena de lucha libre en la entrada de mi casa.
-¿Entonces de nada sirvió a tu hermano todo el camino a mi casa? Que cosas…
-Oye Annie, ¿En serio te cae tal mal Finnick? Me parece que exageras un poco al referirte a él.
-No es eso Kat, él no me cae mal, es más, me parece un chico lindo -Titubea- Físicamente claro está pero con todo el respeto que mereces es un completo idiota.
-Lo se nena pero en su defensa puedo decirte que nunca lo había visto interesado en alguien de verdad.
-¿En serio? –Eleva su voz- Quiero decir, que bien por él pero eso no tiene nada que ver conmigo.
-Aja. –Sonrío ante la reacción de mi amiga y comprendo que al parecer mi hermano no está intentando sembrar en un suelo tan árido después de todo.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
A la hora pactada me encuentro sentada en una de las mesas del Café de Ripper en el parque de Los Vencedores mientras disfruto de un día sin sol y con algunas nubes grises. Algunos dirían que mis gustos son algo raros porque prefiero la lluvia a los rayos del sol y el frio al abrazador calor de los días de verano pero a veces siento que se guían más por mi estado de ánimo que por la belleza y ahora mismo al ver en lo que ha quedado mi historia me siento así, como un cielo gris.
Mientras espero a Peeta tomando un cappuccino veo como la gente pasa por el lugar con tanto afán que no se fijan en los pequeños detalles y se les pasa la vida sin valorar lo que realmente importa o quienes le importan por el deseo de conseguir cada vez más y más. El tiempo corre de prisa y la historia más bella puede cambiar en segundos y hacernos sentir tan insignificantes como somos a pesar de la riqueza pues a veces nos muestra que aunque estemos rodeados de gente podemos estar más solo que nunca. Precisamente como me siento ahora.
-¿Se puede? –Una voz familiar a mi espalda me sobresalta.
-Adelante. –Digo volteando a verlo.
-¿Llevas mucho aquí? –Pregunta mientras toma asiento en frente de mí.
-No, recién llego. –Digo evadiendo su mirada.
-Qué bueno porque odiaría hacerte esperar. –Sonríe y de inmediato noto que ya no es tímido al hablarme y que en cambio le es tan fácil hacerlo como respirar y caigo en cuenta de que la que debería de sentirse avergonzada por algo soy yo pues llevo algo de tiempo haciendo el ridículo frente a sus ojos aun sin proponérmelo y me pregunto ¿Qué es lo que estará pensando de mí?
Peeta sigue sonriendo igual que cuando llegó y ordena un café como el mío esperando de seguro que yo sea la primera en hablar.
-Gracias por haber venido. –Digo tomando el impulso.
-No tienes que agradecerme por eso, fue agradable que me invitaras. –Toma un sorbo de su café.
-Lo hice porque siento que te debo una, que digo una, muchas.
-No me debes nada Kat, ya te lo dije.
-Claro que sí y aunque digas que no es necesario quiero volver a agradecerte por todo, por cuidarme en el hotel y aguantar mis estupideces y aún más por no ponerme en evidencia con Gale y por ayudarme con mis padres, sé que no somos amigos –Sin pensarlo pongo mi mano sobre la suya mientras sigo hablando sin parar- pero me alegra mucho saber que puedo contar contigo.
-Claro que puedes hacerlo. –No retira su mano y me siento extrañamente cómoda aunque no se si ya es tiempo de separarla- Espero poder ayudarte cuando lo necesites. –Sonríe y ambos nos quedamos viendo un segundo hasta que una voz a las espaldas de Peeta resuena haciéndome levantar aparatar la mirada de la suya para encontrarme con otros ojos azules que vienen acompañados por una cabellera rubia larga y un perfume de mujer.
-¡Pero que grata sorpresa!
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
¡Hola amigos! Lo sé, he estado muy ausente y aunque lo lamento mucho creo que tengo una excusa valedera además de una noticia que darles. En primer lugar han sido dos los motivos de que no haya actualizado desde hace rato… El primero de ellos es que he estado entretenida con una cuestión de trabajo y es que voy a ser trasladada a otra ciudad y adquiriré nuevas responsabilidades que me demandaran bastante tiempo y el segundo es que aunque me dé pena admitirlo, ando corta de inspiración y en vez de hacer algo a medias prefiero esperar un poco para que salga mejor, no me malinterpreten, tengo muchas ideas para esta historia pero a veces no se me ocurre como conectarlas o algunas requieren algo de tiempo para hacerse vigentes así que se me ha ocurrido algo últimamente…
Resulta que decidí que nunca iba a volver a hacer una adaptación de un libro para que no me atacaran pero encontré una idea en otro lugar (En la tele) que me pareció genial poder plasmarla en una historia y de verdad con la falta de inspiración aquí y esa idea fresca hace ya un buen rato me aventuré a escribir sobre ello. Si, lo sé, debería terminar primero esta historia pero una de mis autoras favoritas está escribiendo varias al tiempo y con tal de que no dejen de leerme he decidido hacerlo yo también… Voy a publicar en dos historias a la vez lo cual no va a ser difícil porque la segunda ya es una idea preconcebida aunque yo tenga que estructurarla y ponerle mi sello personal obviamente, sin contar que la estoy haciendo porque se la prometí a una amiga… No puedo decirles que actualizaré de seguido pero si puedo prometerles que habrá algo que leer pues paradójicamente con el traslado voy a tener algo más de tiempo para mí porque voy a vivir sola y lo que dedicaba para mi novio y mi familia lo voy a invertir en uno de mis pasatiempos para no aburrirme, además al estar entusiasmada con la idea digamos que ya escribí algunos capítulos que van a respaldarme para no alejarme de ustedes. No sé qué opinarán pero es algo que acabo de decidir y espero que ojala me apoyen y sigan comentando. No lo olviden, no abandonaré ninguna de las dos.
Isabella Marie JR: Si, yo también soy admiradora de Josh desde que actuaba de niño y pues qué bueno que te gustara el nombre. Genial que te arreglaran el pc y que sigas publicando tu historia, por ahí vi y tengo que pasar a comentar.
Ana Karen Mellark: Tomé en cuenta lo que dijiste del secreto y lo incluí y pues la dedicatoria te la ganaste igual que la otra persona. Prometo que pronto Peeta va a tener más protagonismo.
Doremi: Que bueno que he logrado ese efecto en ti… Y lo de Gale no fue que se hiciera el loco, es que de verdad no tenía idea de que Kat lo había delatado con Finnick, creo que en el fondo el esperaba que luego de esta hazaña ella tal vez lo perdonara.
Laura: Jajajajaja… Ya habrá otras oportunidades para eso y pues Kat aún sigue muy confundida, no podemos esperar que olvide a Gale de la noche a la mañana, eso sí, por lo menos algo le ha enseñado esta decepción.
Amaliafavila: Bienvenida y espero no decepcionarte.
Lisset: Aquí estamos con un nuevo capítulo que aunque no me convenció tanto como quisiera por lo menos deja nuevas puertas abiertas para seguir adelante. Ojala a ti te haya gustado.
Dazulu: Por nada, igual te lo ganaste. Me encanta que sigas interesado en la historia y espero mantenerte así no solo en esta sino en la que voy a empezar a poner.
Ady Mellark87: Lo siento, las cosas no salieron como esperabas pero por lo menos Kat no ha cedido. En fin por otra parte quiero preguntarte Adri ¿Recibiste los libros? No me dijiste.
Alejandracottom: Lo tendré en cuenta pero no podemos esperar que tan rápido se fije en Peeta aunque hoy hubo un pequeño acercamiento y lo de Gale fue más que no se esperaba que Kat lo delatara, no tanto que se hiciera el tonto y pretendiera hacer como que nada pasó.
Gracias por su paciencia.
Giselle Jay.
