Disclaimer: Naruto no es mío. Todos los derechos reservados a Kishimoto Masashi

Advertencia: Menores de edad, entrad bajo propia responsabilidad.


Cama roja


"Ouço de novo a tua voz.
Provo essa boca da perdiçao.
O tuo veneno tem gosto de glória.
Beijos de fogo e eu perco a razao.
Tô morrendo de saudades.
Gosto muito de você.
Tô morrendo de saudades.
Agora"...

To morrendo por você - Huecco

10. Juguete

Por fin se había atrevido, por fin estaba allí: ¡En un Sex-Shop!

Al fin había traspasado el umbral de aquella puerta de letrero colorido y parpadeante y cristales ahumados; un nuevo mundo se abría ante ella, un mundo de fantasías sexuales por descubrir y practicar. Sin embargo, en la entrada ya había un chico mirándola, un moreno de ojos negros. Se asustó un poco pero pronto descubrió que era el dependiente:

-Hola, soy Sasuke,pero llámame Sasuke-kun -El chico le sonrió pícaramente- ¿En qué puedo ayudarte?

-Eh, só-sólo he entrado a m-mirar… -Dijo ella, comenzando a sonrojarse.

-¿Te interesa algo en especial?

-Em, pues sí -Respondió-. Estaba interesada en los vibra... ¡vibradores!

-Te enseñaré donde están -volvió a sonreírle.

Sólo en el momento en que se giró, Hinata pudo fijarse en el culito bien puesto del tal Sasuke; que daría ella por tener un novio así, si por no tener, no tenía ni trabajo. Se mordió el labio, sonrojada. Desde que lo había dejado con Neji, su primo, iba buscando sexo como loca. Su solución había sido comprarse un vibrador, y cuando reunía suficiente dinero para comprarlo, se avergonzaba en plena tienda.

Caminaron hasta una sección donde estaban todos los juguetes habidos y por conocer: vaginas de plástico, muñecas hinchables, imitaciones de penes (tan largos que Hinata estuvo a punto de dejarse llevar por su afán sexual), bolitas chinas, anillo vibradores... En fin, tantas cosas...

La desesperación al ver tantas cosas sexuales fue tan patente en ella, que no pudo resistir a sus impulsos y se tiró encima del dependiente, arrastrándolo hasta unas cabinas bastante privadas en las que se había fijado al entrar.

-¡Soy gay! ... No, ¡Soy virgen! -Chilló el pobre chico, tratando de deshacerse del agarre de Hinata-. ¡Ayuda!

-Oh, por favor, no grites -Le rogó- Lo necesito, dame un poco de eso que sabes hacer tan bien.

La suave voz de la joven le detuvo, y se quedó mirándola como si no se hubiese fijado en ella hasta ese momento; oh, sí, era tan linda con esos ojos de cachorrillo; y se notaba que estaba necesitada de "cariño".

Cerró la puerta de aquel espacio íntimo e hicieron cosas que siempre habían hecho, pero que ahora eran retomadas con mayor vigor. Hinata dejó rápidamente de estar necesitada y no necesitó ningún vibrador para saciar su lujuria –aunque Sasuke los usó muchas veces con ella para jugar a los médicos-, y Sasuke descubrió que se había encaprichado de ella.

Y todo esto llevó a muchos más juegos y noches de pasión, en que los vibradores, las bolas chinas y los anillos vibradores eran los personajes de una fantasía inacabable.

Pero años después, cuando sus hijos les preguntaran cómo se habían conocido, la respuesta sería una de las más difíciles que tendrían que dar.


Nota: ¡Hola! Creo que éste es el tercero del día, jeje, espero que os haya gustado, y sobretodo, gracias por los opiniones y comentarios. Me interesa saber qué os gusta y qué no os gusta ^^. Saludos y abrazos, Isthar.

Agradecimientos a:Harukauzaki, Nay-chan y Ridesh.