Hola mis amoreeeeeees! :D

Ya pasó la navidad, lo siento u.u, se supone que éste capítulo iba a ser su regalo, pero fueron unos tres días muuuuy ocupados; espero hayan pasado una grandiosa navidad, que les hayan regalado muchas cosas y que estén llenos de bendiciones. Ya saben que los amo, son los mejores lectores, en serio.

No le he podido continuar al capítulo oficial, así que les dejo un pequeño rellenito, ya saben, para que Naruto no pierda lo que lo hace especial y diferente

Espero les guste éste pequeño relleno :)

Ya saben que Naruto no me pertenece, porque Santa no existe y no me lo trajo de regalo u.u


10. REGALO DE NAVIDAD

-Kon. Yuki da kon. Kon. Yuki da kon*

-Sakura.

-Kon. Yuki da kon.

-Sakura... - la pelirrosa se volvió a su esposo, quien cargaba a su hija.

Esa era la primera Navidad de su hija de cinco meses, y no era especial solamente por eso, sino porque también, como regalo por esas fechas, Kakashi Hokage le había permitido, por única ocasión, al Uchiha volver a casa. Solamente por un día.

Sakura estaba increíblemente feliz, principalmente porque su hija estaba que no cabía de felicidad. Desde que lo había visto en la madrugada a su padre entrar por la puerta de la aldea, se lanzó a sus brazos eufórica, llorando y riendo. Sasuke no se pudo resistir y casi estuvo a punto de llorar.

Pero sólo casi.

Abrazó a su hija como lo había imaginado en sus interminables desvelos, imaginando cómo sería. Si se parecería a él, si tendría los preciosos ojos de su madre, si su cabello sería del color de su madre, o como el de su suegra, o en su defecto sería como el suyo. Y aunque le hubiera gustado que su hija tuviera los ojos jade como su madre, el corazón se le encogió cuando se dio cuenta de que ella era idéntica a él.

Después de ese tiempo con su hija, se volvió finalmente a su mujer... y se quedó sin habla.

-Bienvenido, Sasuke- le dijo ella con una preciosa sonrisa en sus labios. La memoria de Sasuke no le hizo justicia: la recordaba hermosa y divina, con su cabello rosado como los botones de cerezas, sus jades brillantes y ese precioso cuerpo que tanto amaba... pero ahora que la veía, se dio cuenta de que la mujer con la que soñaba no era, para nada, a la que veía ante él.

-Estás hermosa- le dijo con la voz ronca, ansioso de ella. Sakura se sonrojó y, en ese momento, Sasuke se dio cuenta de que algo no cuadraba en el lugar.

Estaban él, su preciosa esposa, su amada hija... y un pequeño niño rubio con ojos como canicas azules.

Vio que su conjunto de ropa iba a juego con el de su hija, ambos vestían como renos: naricita roja, mamelucos cafés, botitas negras y cuernitos. Se veían increíblemente adorables, con el niño colgado con fuerza al cuello de su esposa.

Sasuke parpadeó.

-Sakura... ¿qué es eso?- ella sonrió, caminó hasta él y le dio un beso en la punta de la nariz.

-Bienvenido, Sasuke- le dijo dándole un beso casto pero ansioso en los labios; su esposo no esperaba la hora para desgarrarle esa molesta ropa.

Pero, que su hija y el hijo del dobe estuvieran ahí lo hacía muy difícil. La mirada jade y suplicante de su mujer le dijo que no preguntara, así que él obedeció.

-Vamos, que el día es corto.- le dijo su mujer, tomándolo de la mano.


Y básicamente, el día de los Uchiha consistió en pasarla con sus amigos, luego con los padres de la Haruno, Sasuke tuvo que ir un momento con el Hokage, luego volvió a casa listo para la cena que los Haruno habían preparado.

Y en todo el día que había transcurrido, Sasuke notó la manera posesiva con la que el chibi-dobe se aferraba a su esposa; quiso preguntarle muchas cosas a su mujer, principalmente el por qué estaba el niño con ellas y no con los Hyûga, como se supone debería estar, pero al ver el cariño con el que su mujer lo mimaba y la manera en que Sarada se aferraba a él, entendió una cosa

"Supongo que está bien...", se dijo con una sonrisa amable.


La noche había sido la mejor en muchísimo tiempo para el Uchiha.

No recordaba ni siquiera en su niñez haber sido tan jodidamente feliz como lo era en ese momento. Hubo de todo: amigos a los cuáles realmente no apreciaba, la familia de su esposa que ahora lo llamaban "hijo", su propia familia perfecta, hubieron llantos, dramas, regalos, un Lee un poco ebrio, una Ino cariñosa, un Kiba amigable. Vaya, Sasuke tuvo la mejor noche de su vida.

Y fue justamente cuando todos se habían ido, sus suegros descansando en la habitación de huéspedes y su hija durmiendo tranquilamente junto al chibi-dobe, abrazados, que Sasuke pudo recibir el mejor de los regalos: amar a su esposa como tanto anhelaba.

Jamás pensó haber tenido un día tan maravilloso como ese, así como tampoco pensó que en tan poco tiempo amaría a esa mujer de cabellos rosados y carácter endemoniado... pero había pasado. Después de haberla tratado como basura, de responder a su atención con desprecio y haberla querido matar en varias ocasiones, ella nunca dejó de amarlo.

Peor aún, cuando él le dijo que solamente iban a estar juntos "por conveniencia", ella no protestó. Fue paciente, cariñosa y hasta que él finalmente decidió que en realidad la quería, fue que se dieron cuenta de que realmente estaban hechos el uno para el otro.

-Te amo, Sakura- le juró Sasuke cuando finalmente había llegado al clímax, mirando el rostro sonrojado y excitado de su mujer, quien le sonreía como si lo que le hubiese dicho fuera la mejor de las frases.

Una lágrima de felicidad se deslizó por su mejilla... y lo besó antes de que algo arruinara su pequeña felicidad.


El sol poco a poco comenzaba a despertar de su letargo, dando paso al nuevo día.

Aunque la nieve no había dejado de caer, unos ligeros rayos de sol se asomaron en el cielo grisáceo. Para ese entonces, los señores Uchiha ya habían perdido la cuenta de cuántas veces lo habían hecho.

Sasuke no podía creer que el sexo fuera tan bueno, o quizás había sido porque llevaban demasiado tiempo sin hacerlo... pero era maravilloso.

El silencio del acto, y el hecho de que Sasuke tenía que irse en unas horas, hizo que se miraran.

Y ahí, perdido en la belleza que eran sus jades, Sasuke recordó algo:

-Por cierto- susurró mientras se levantaba del lecho de su esposa, estirándose lentamente. Ella lo miró- ¿Por qué está el chibi-dobe aquí?- Sakura tardó un segundo en entenderle, luego sonrió.

-Oh, Bolt-kun.- su esposo frunció el ceño.

-¿Bolt? ¿El chibi-dobe se llama Bolt?- soltó una risita juguetona- Vaya, y yo que creía que "Naruto" era un nombre tonto.- Sakuta se rió- Al menos no se llama "Menma" o algo así...

-Ya basta- y luego, toda la felicidad se borró de su rostro. Sasuke observó cómo los jades serenos de su esposa se tornaban oscuros, y cómo perdía poco a poco la sonrisa de sus labios.

Le tocó la barbilla y la obligó a mirarlo:

-Sakura, ¿qué pasa?- ella no habló- ¿Acaso... Hinata...?- y temió lo peor.

Sasuke había presenciado junto a su esposa, hace un año, cómo la Hinata serena que él conocía se quebraba ante la partida de Naruto. Lo único que pudo pensar es que había muerto al dar a luz, o algo.

Y su esposa leyó su pensamiento, porque rápidamente reaccionó.

-¿Qué? ¡No! ¡No, claro que no!- torció el gesto- Hinata-chan... -suspiró- Después de dar a luz, y de que Bolt-chan tuviera dos meses, decidió unirse al ANBU.- Sasuke abrió los ojos como platos.

-¿Qué? ¿Hinata?- la pelirrosa asintió- ¿Miembro del ANBU?

-Si, sorprendió a todos- se levantó de la cama, estiró los brazos y miró a su esposo- Pero... ella estaba algo herida por lo sucedido- torció el gesto- Pasaron muchas cosas dentro del Clan Hyûga... y...

-Quiero creer que la desheredaron o algo así, ¿no?

-Es... complicado. El punto es que ella decidió irse.

-¿Y el chibi-dobe?

-Oh, no creas que lo abandonó- le aseguró su esposa con una sonrisa- Cada que le dan misiones en Konoha, pasa a verlo. Su padre tiene la custodia por ahora, pero cuando van de visita con el viejo Hideki, me lo dejan a mí.

-Oh... ya veo- Sasuke lo pensó un momento- Hinata, entonces es miembro del ANBU...

-Sí. Bueno, escuché de Kakashi-san que, en unos meses, ella será la nueva líder de los ANBU...

-Lo que quiere decir que...

-Sip- Sakura sonrió, dándole un beso tierno en los labios a su esposo- Hinata Hyûga será tu jefa.

Sasuke tragó saliva... definitivamente, eso iba a ser un problema para él... sobre todo si la ojiperla se enteraba lo que se traía en mente.

-Bueno- dijo la pelirrosa, poniéndose la camisa de su esposo que estaba en el suelo- Iré a preparar el desayuno- se volvió a su esposo- ¿Sasuke?

Estuvo tentando a decirle a su mujer todo lo que en ese año había pasado, dispuesto a aceptar cualquier culpa que le fuese a ser cargada, pero al ver a su mujer, tan alegre y preciosa frente a él... no pudo.

Así que, de igual manera, Sasuke se levantó, poniéndose el pants que estaba en el suelo.

-No, por dios- sonrió- Hoy me voy, y deberé caminar tres días hasta Suna; mejor, tú ve a ver a los niños, porque acabo de oír al chibi-dobe y algo me dice que Sarada se despertará pronto...

-Claro... - dijo ella, sonrojada, besandolo apasionadamente antes de salir hacia el cuarto de los niños.

"Perdóname, Sakura. Será para después..."


-Recuerda darle tu informe a Gaara-kun cuando pases por Suna, Sasuke.

-Claro, Kakashi, eso haré.

-Bien.- Sasuke se volvió a su hija, quien jugaba con el collar que su padre llevaba en el cuello.

Sakura, con Bolt en brazos, miraba la escena, apretando los labios y conteniendo las lágrimas.

Desde hace una semana, cuando Kakashi le había dicho que Sasuke iba a venir un día, había estado aprendiendo a no llorar. Le quería demostrar que era fuerte, que lo amaba pero que podía cuidarse ella y a su hija sin que él se preocupara... pero, jamás creyó que ver a su marido, tan alegre y encantado con su hija, le iba a ser difícil no llorar.

Sasuke besó a su hija con amor y luego, se volvió a Sakura. Ella cargaba al chibi-dobe, quien miraba a Sasuke estirando los bracitos hacia él.

-Sasuke... - él la miró con esos onix que la volvían loca. Le iba a decir que se cuidara, que no se preocupara por ellas, que todo estaba bien... pero las palabras murieron antes de salir. Y otras las sustituyeron:

-Yo... -tragó saliva- Podemos ir contigo.- Kakashi la miró, tomando a Bolt de sus brazos cuando su esposo le tendió a su hija, quien lo miraba con los ojitos llorosos.

-Sakura...

-Kakashi me dejaría ir contigo, lo sé, él es bueno...

-Sakura...

-Prometo que no te vamos a estorbar. Sarada y yo nos quedáremos en alguna posada para no estorbar en tus misiones...

-Sakura...

-Y... y... tus noches serían más grandiosas con nosotras...

-Sakura...

-No tendrías que estar solo. Yo cocinaría y...

-Cállate ya, Sakura- le dijo el Uchiha, resoplando. Ella se calló.

Caminó los dos pasos que los separaban, se paró delante de ella, y antes de que dijera alguna otra estupidez... la besó.

Fue un beso que podría haber derretido toda la nieve de la aldea, pero lo único que se estaba derritiendo era el corazón del Uchiha..

Y otras cosas más.

Kakashi sonrió apenado, mirando a otro lado. Sus alumnos habían crecido demasiado, fue lo único que pensó cuando los miró.

Finalmente, se separaron.

Sakura estaba al borde del llanto, apretando los labios y conteniendo las ganas de abrazarse a él y no dejarlo ir, de rogarle que se quedara o que ella y su hija se iban sin importarles nada. Pero al ver la mirada oscura de su esposo, supo que ella, como su mujer, debía apoyarlo en todo lo que él quisiera.

"Porque las mujeres fuertes esperamos a que los hombres débiles encuentren la fuerza por ellos mismos. Y les damos un motivo para hacerlo", le había dicho Tsunade en una ocasión.

-Me voy- le dijo finalmente él, dándole un beso en la frente, luego uno en los labios.

Besó nuevamente a su hija y, tras darle una mirada amable a su ex sensei, se volvió a Bolt.

-Cuida mucho a mis mujeres, chibi-dobe- el niño sonrió- Eres el hombre de la casa... - alborotó sus cabellos rubios, con melancolía y alegría, luego le lanzó una mirada a su mujer... y comenzó a alejarse.

Mientras sus pasos resonaban con la nieve, y oía el llanto desgarrador de su hija mientras se alejaba, el Uchiha intentaba contener los sentimientos que estaba sintiendo en ese momento.

Porque Sasuke sabía que no estaba enamorado de su mujer; la amaba, porque ella era la madre de su hija y la mujer que siempre lo había estado esperando aún cuando era un criminal. Y sabía qué, pasara lo que pasara, ella lo seguiría esperando. Y para Sasuke Uchiha, eso era suficiente.


Bueno, realmente es un capítulo confuso.

Aviso que los capítulos de relleno que vaya sacando, aunque sean rellenitos, tendrán algo que ver con la historia. Como planeo dejar los capítulos normales para el GaaHina, haré rellenos para aclararles sus dudas, de acuerdo?

Bueno. Reviews? Son bienvenidos, ya lo saben, los amo al igual que a ustedes :)

Bueno, me tengo que ir. No me había fijado que ya eran las 4:06am, y si mi madre se asoma a mi cuarto y me ve despierta...

En fin. LOS AMO!

Ya-ne!

YunaL