- Papá¿Cómo se hacen los bebés?
Steve no sabía que responder, miró a su hijo mientras pensaba en algo que no dañara su mente.
- Bueno, los bebés se hacen cuando los padres se aman mucho. Entonces ambos plantan una pequeña semilla y esta florece convirtiéndose en un lindo bebé.
- ¡Oh! ¿Entonces podemos plantar una hermosa flor para que yo pueda tener una hermanita?
- ¡Oh! Peter, no creo que sea posible - Dijo Steve un poco incómodo.
- Pero papá ¿Por que no? No tengo a nadie con quien jugar -Peter estaba a punto de llorar y eso hizo que rompiera su corazón.
- Oh, bebé. No llores ¿okey?
- Vamos a preguntarle a papá Tony para ver que piensa, así que no te preocupes - Steve lo cargó hasta el piso del taller de Tony.
Cuando llegaron vieron a Tony sentado reparando uno de sus trajes.
Al escuchar la puerta siendo abierta, Tony levantó su cabeza hacia su esposo y su hijo. Cuando se dio cuenta que este último tenía sus ojos rojos se alarmó y se levantó de inmediato.
- ¿Estás bien? - Tony se acercó hasta su hijo cargandolo para sentarlo sobre su mesa de trabajo.
- Papá, quiero una hermanita. Pero papá Steve dijo que no se podía -Peter lloró mas fuerte al momento de terminar su oración.
Tony acarició la cabeza de su pequeño hijo consolandolo, después de unos minutos y de las caricias de su padre Peter término de llorar.
- ¿Sabes? Papá pensó también lo mismo hace un par de días, y así que si quieres una hermanita la tendrás.
Peter saltó emocionado por la noticia, alzó sus pequeños brazitos en señal de victoria y corrió hacía el primer piso.
- Iré a conseguir una semilla y mucha tierra - Peter dijo mientras corría-
Cuando Peter desapareció de la vista de ambos padres, Steve miró a Tony como si le hubieran salido dos cabezas.
- ¿No que no querias tener más hijos? - Steve estaba conmocionado ya que ambos habían conversado de ese tema hace un tiempo pero Tony no había querido.
- Pues, lo estuve pensando desde que tu me lo habías planteado. Y me decidí al ver a nuestro hijo tan emocionado por tener una hermanita.
Tony se acercó a Steve mientras hablaba y lo abrazó recargando su cabeza en el pecho de su esposo.
Ambos se abrazaron por un largo tiempo disfrutando de la compañía del otro, hasta que Steve rompió el silencio.
-Entonces ¿Cuando empezaremos a concebir el sueño de Peter?
- Esta misma noche, después de que Peter se duerma - Tony le sonrió coqueto mientras tomaba el mismo rumbo por el que se había ido su hijo.
Ambos padres ayudaron a su hijo a plantar aquella semilla que le traería a su tan deseada hermanita.
Y ambos estaban felices por tratar de cumplir el sueño de su hijo.
Mas que felices.
