Hola ¿Cómo están? Espero que bien ¡Al fin termine este capitulo! Me tenia tan ensimismada en poder terminarlo y hacerlo lo más contenido posible que deje el tiempo en actualizar se fuera volando. Solo espero que les guste porque no solo me costo sino que también lo extendí bastante (puchero).

De todas formas, lamento la tardanza y espero poder subir más seguido :).

Disclaimer: Fairy Tail y sus personajes le pertenecen a Hiro Mashima.

Nota: Para los que no lo vieron o lo olvidaron, al final del capitulo anterior puse un tipo de juego de adivinanza. Aquí le pondré de nuevo las reglas para que puedan responder la respuesta ;).

"En toda la historia puse dos objetos que serán responsables principalmente del capitulo titulado "La apuesta y uniendo piezas" donde será el principio del infierno de Lucy Jijijijiji ahem, ahem.

El juego trata sobre adivinar que serán esos objetos. Les daré algunas pistas:

~ Uno de los objetos ya fue propiamente dicho en la historia; tienen que adivinar ¿Cuál es?

~ El otro objeto también aparece pero no se sabe lo que es; intenten adivinar ¿Qué es?".

La segunda pista la diré en tres capitulo más, así que tienen hasta ese entonces para acertar jijijiji.


Ambos chicos se animaron al oír el nombre de "su chica" y asintieron al comprender parte de la misión. Lucy, proteger y barco.

- Déjanoslo a nosotros Capri – Mini Leo hizo un saludo de soldado, más que feliz de ir a donde su amada Lucy. Bueno también ira Taurus pero él es solo un problema menor en sus planes de conquistas.

- No me llames así – bufo adusto ¿Cómo es posible que mentes tan fáciles siempre consiguen tocar sus nervios más sensibles? Eso no lo sabía, y prefería tomarlo como un misterio más en el mundo en vez de aceptar que él también tenía sus debilidades - Bien los demás irán...

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Capitulo 10

~Pasos grandes y pasos pequeños; no te preocupes, llegaras en algún momento~

Leo y mini Taurus estaban llegando a la playa a la cual su compañero intelectual les había enviado. No les importaba que mini Capricornio fuera el líder temporal que los manejara, estaban emocionados por finalmente demostrar su talento y capacidad en la lucha ¿Y qué mejor que hacerlo frente a la persona a la cual fueron puesto bajo custodia? Pensaron los dos entusiasmados e impresionados de que su compañero desperdiciara esa oportunidad.

Los niños recordaban la verdadera razón por la cual fueron enviados a la tierra, y porque estaban en custodia de un mago celestial, claro que era lógico si lo pensabas con razonamiento pero la verdad era que ellos necesitaban alcanzar las expectativas asignadas de su Rey al enviarlos. Era ya de por si indignante que los dejara en un mundo dañino y extraño para ellos, a lo cual necesitaban de la ayuda de magos y la magia del Rey de los Espíritus Celestiales para sobrevivir, sino que también fueron arrojados ahí con la mayoría de sus poderes anulados y con la única llave para abrirlo en custodia del niño libro.

¿Por qué pensaban eso ahora? Pues porque la intensa luz salida de sus frentes, que era imperceptible para ellos mismos al menos que lo noten en su compañero al lado, era suficiente recordatorio. Mini Capricornio abrió sus cerraduras, las cuales fueron puestas en ellos para evitar que destruyeran ciudades por accidente o en una de sus constantes peleas, y solo podían agradecerle por la valiosa oportunidad dada.

'Nuestros enemigos deben ser más potentes y peligrosos de lo que creíamos si Capri libero el sello' pensó Leo, su rostro mostraba la seriedad que representaban sus complejos pensamientos 'Tal vez deberíamos pensar en un segundo plan…' miro al otro niño a su lado, viendo embobado la playa, buscando con esperanzas en sus pervertidos ojos algunas mujeres a quienes acosar y analizar '…bueno, no importa'.

- Hey ¿Ese es el barco pirata, al que teníamos que ir, muu? – mini Taurus puso su mano derecha sobre su frente para observar mejor mientras su otra mano señalaba al frente. A lo lejos estaba flotando un desgastado barco, que a pesar de su deterioro podía moverse muy bien en el agua – Oye, si el barco esta allá, y los magos están adentro, eso quiere decir que tenemos que ir nadando hasta allá ¿no?

Puso su mano en su frente por tal cuestionamiento evidente de su camarada, solo esperaba que su poder y fuerza sean de más ayuda que su perspicacia - Claramente.

- Mmm, como que no me provoca ir hasta allá – mini Taurus puso sus manos tras su cabeza en una pose despreocupada y floja – Si tenemos que darnos un baño salado prefiero quedarme aquí a esperar que ellos mismos regresen a la playa, muu.

Mini Taurus no necesito ningún tipo de permiso o consentimiento para poder jugar en la arena y olvidarse de la importancia de su misión. Buscaba cangrejos en los agujeros para poder mostrárselos a mini Cancer y poder burlarse de él mientras que posiblemente se retuerce con espasmo – digo es muy complicado eso de ir a un barco que ya zarpo y buscar a personas que posiblemente no estén ahí, o enemigos podrían estar en otro lugar, peleando con los demás, muu.

- No está bien.

- ¿Cierto? Deberíamos hacer algo más productivo que…

- Me refiero a que algo no va bien – mini Loke vio al barco sacudirse, primero fue sutilmente para luego agitarse con violencia, dando la imagen de un terremoto en el mar - ¿Por qué el barco se sacude tanto?

- Los barcos no deberían moverse así ¿ver- verdad?

El pelirrojo volteo al no oír ninguna respuesta del castaño, y era lógico notando que no había nadie a su lado '¿Muu?' parpadeo al ver que el otro niño que era considerado el más sensato a la hora de ponerse serio, estaba en ese momento a mitad de camino que lo separaba de la solida y segura playa a lanzarse al frío mar. '¡Esta loco, muu!'

Mini Loke no pensaba en nada más que en salvara a su rubia, y claro a los otros también. Podrán decir que era insensato de su parte, tal vez algo infantil y completamente imprudente pero si algo lo caracterizaba y que se enorgullecía era en no permitir que algo valioso sea quitado de sus manos y menos si podía evitarlo, por muy improbable que logra su victoria. Ni siquiera pensó en los meritos ni en su misión al lanzarse al agua y empezar a nadar apurado a donde el barco se estaba hundiendo.

Más atrás el otro niño suspiro y lo persiguió al zaga en su alocada carrera, preocupado por los magos que podrían haber estado en el barco y por su compañero que parece haber olvidado la calma.

Cuando ambos se estaban acercando, ya no quedaba nada del barco a la vista y, para horror de los niños, tampoco había señales de los magos. Leo no quería rendirse con las circunstancia, y el que se sumergiera a buscar más al fondo alguna indicación de que aun hubiera vida o alguna esperanza de encontrar a los magos era más que suficiente como para convencer a mini Taurus de que su camarada era más valiente de lo que parecía, incluso aun más decidido de lo que lo había visto en todo el tiempo que lo conocía.

Leo nado mucho más profundo de lo que alguna había hecho en su vida y sus pulmones empezaban a arder por falta de oxigeno, pero ni así quiso volver a la superficie. Era difícil buscar bajo agua muy salada y oscura, sobre todo cuando la desesperación estaba empezando a dominarlo ¿Qué pasaría si no encontraba a los magos? Para este momento ellos podrían ya haberse ahogado a esa profundidad ¿Qué pasaría entonces, si ya no volvía a ver a Lucy de nuevo…?

No, eso era lo único que no podía concebir. Había prometido hace mucho tiempo que protegería a las personas importantes para él, y esa promesa pesaba el doble al haber conocido a Lucy y haber decidido convertirla en su esposa. Ningún barco pirata de una lejana y olvidad isla iban a evitar que lograba ese objetivo, es más aun faltaba que conquistara a la rubia y no iba a permitir que se ahogara y escapara de ese destino, no señor.

Antes de que usara su poder para iluminar su alrededor, vio a lo lejos un pequeño brillo, muy familiar. Fue en ese entonces que recordó que la misma chispa estaba en su frente y la de Taurus, era la luz que representaba la liberación de los poderes de los futuros 12 zodiacales, y que brillaba, irónica pero gratificantemente, como estrellas.

Solo tuvo que nadar unos cuantos metros más hasta que vio el origen de la luz; los gemelos.

Mini Loke no pudo describir la felicidad que sintió al ver que Gemi y Mini estaban en los firmes brazos de su cuidadora y que los tres parecían estar bien, aunque con urgencia por el vital oxigeno. Lucy estaban luchando por nadar a la superficie, aunque le dificultaba al tener a los dos bebes en sus brazos, y con mucho trabajo, pudo ver que también llevaba una pequeña cosa negra pegada a su hombro. Antes de poder analizar mejor, nado hasta donde estaba ella para poder ayudarla, y para sorpresa de la rubia, uso una gran fuerza para alzarla de un brazo y la llevarla hasta la superficie. Para algo sirvieron los incontables e intensos entrenamientos físicos.

- ¿Lo- Loke…? – Lucy tosió al salir a la superficie, sus ojos miraban perpleja al niño que la había salvado de ahogarse - ¿Qué haces aquí?

- ¡Auch! – a unos metros de ellos, mini Taurus se sobaba el enorme chichón de su cabeza, y nadando lejos de la pelirroja a su lado. Erza tenía su mano levantada y desde donde los demás estaban podían ver la gran vena latiéndole en su frente, sin contar con la mirada sombría que llevaba - ¡¿Por qué hiciste eso?! Como duele, muu.

- ¡¿Qué hacen ustedes, mocosos, aquí?! Los deje bajo la custodia del otro equipo justamente por algo.

- Er- Erza, tal vez deberíamos calmarnos.

- Wendy no te entrometas allí – Charle vio como Erza no dejaba de regañar a mini Taurus por su imprudencia, y no solo al pequeño, sino también que miraba severa al pequeño Loke para dejar en claro que estaba molesta con los dos. Pero en parte entendía a la pelirroja, sabía lo que era pasar sustos y preocupaciones por lo amigos y compañeros, sobre todo cuando están a cargo de uno mismo; no por nada Charle se volvió estricta y prudente al estar cuidando siempre a Wendy.

Recordaba lo que había pasado hace unos minutos atrás, cuando aun estaban en el aparente solido barco, sin conciencia de lo que pasaría después, ni siquiera ella con sus visiones lo podría prever.

Hace unos veinte minutos antes, dentro del barco pirata.

Charle veía todo el desorden que dejaban sus compañeros de gremio en cada cosa que tocaba, sobre todo el imperativo Natsu y la curiosa Erza. Honestamente, eran ruidosos. Gajeel permaneció cerca de Lucy por algún motivo, tal vez por venganza por ser la razón por el cual fue convertido en gato y abandonado, o por querer estar cerca de los gemelos y esperar a que en algún momento lo vuelan a la normalidad.

Wendy y Happy permanecían obedientes, a la espera de poder participar en la conversación u opinar algún detalle que los demás se les haya pasado, aunque el gato más que ser dócil era más como si le interesara buscar bromas con que molestar a Lucy.

'Y aun no sabemos qué hacer con la información dada por el libro encontrado por Gajeel' Un monstruo suelto y recluido en una isla, quien pudo engañarlos para bajar su guardia y separarlos, sin que lo notaran. También estaba el caso de los cadáveres ¿Por qué el autor se refirió a los esclavos de Rita como "cadáveres"? – muertos vivientes.

- ¿Qué? – Charle miro a Lucy quien fue la que hablo. Tenía una mirada ausente y pensativa. El resto del equipo vio como la palidez ocupaba su expresión rápidamente y como leve temblores empezaban en sus hombros.

- Muertos vivientes, o más precisamente, zombis – Lucy frunció el ceño en la concentración y puso sus dedos bajo su barbilla – según recuerdo, son anomalías creadas por experimentos, que normalmente son usadas en novelas de terror. Como su nombre indica, ya están muertos y son difíciles de derrotar, sin contar que pueden acrecentar su número por medio de infección. Si no me equivoco, el Consejo Mágico había creado una ley que prohibía su creación y exigió a los involucrados eliminar toda prueba relacionada.

- Pues no hicieron un gran trabajo – Gajeel gruño al ver al libro, culpable de más problemas, aunque les aclaro muchas dudas.

Erza suspiro – no se puede cambiar el pasado. Ahora debemos pensar que hacer con…

Antes de que terminara el barco empezó a temblar. Los magos se vieron con extrañeza hasta que notaron el leve meneo que normalmente hacían los barcos en el mar – E- esto no puede ser, sino Natsu

- Aghmm – el nombrado estaba tirado en el suelo con la cara verde y sus manos en su boca, intentando no vomitar.

¿Desde cuándo él estaba así? ¿Por qué no se dieron cuanta antes? Penaron al unisonó. El pánico se estaba haciendo cargo de sus mentes y buscaban cualquier lugar solido para agarrarse al sentir como las sacudidas empezaban a volverse violentas. Era como estar en medio de un temblor.

En eso el barco dejo de sacudirse pero el alivio no les diro mucho cuando unos segundos después se escucho un crujido. Todos votaron a ver que en la pared, más precisamente en la marca que dejo el puño de Erza, empezaba a resquebrajarse.

- Hey, esto es una locura – a la confirmación de Gajeel, la grieta se esparció por todo el barco logrando separarse en varias partes, era simplemente era absurdo. Lucy y Wendy gritaron mientras abrazaban a los más cercanos, y la rubia en su desesperación pudo ver como Gajeel se separaba del resto. Antes de que cualquiera pudiera hacer nada, estaban en el mar, con varios raspones y astillas clavadas. Estaban luchando por volver a la superficie.

Natsu fue al que más le costó nadar, siendo que hasta solo unos segundos estaba controlando su respiración para evitar vomitar, y al otro estaba con poco oxigeno bajo el agua. Aunque aun así, pudo lograr agarrar a Happy y subirlos a ambos. Erza, Wendy y Charle eran las más cercanas, y la pelirroja fue la que se encargo de ayudar a las féminas ya que una estaca se le había clavado en la pierna a la peli azul.

Lucy, junto con Gemi y Mini, tuvo que nadar en busca de Gajeel, quien fue el que quedo atrapado en el agua por su pelaje peludo. Ni siquiera noto la luz que resplandecía en las frentes de los bebes, solo estaba concentrada en salvar al chico. Gajeel fue el que menos heridas tenía en su cuerpo, si fue por su tamaño o por su agilidad en esquivar los destrozos, no lo sabría decir. Fue duro nadar con dos bebes en brazos y usar nada más que los pies para guiarse, pero lo peor fue cuando, al no tener con que cargar al felino y al no tener más ideas de cómo sacarlos a todos al mismo tiempo, tuvo que dejar que el gato se aferrara a su espalda y aguantar el dolor al sentir las garras del gato incrustadas en su carne. Auch.

Fue en ese momento que Leo los encontró.

- Por cierto, no me gusta que hables de otros chicos en mi presencia – Leo puso su frente en la de Lucy – sobre todo cuando fui yo quien te salvo, princesa. Así que dime ¿Quién es ese "Loke" y qué tiene que ver contigo?

'Ugh, no sé si preocuparme por que sea tan precoz o alegrarme por que sea el mismo chico atento… o tal vez ser mas cuidadosa con lo que digo y lo que él escuche' Lucy sonrió nerviosa. Mini Loke empezó una pelea infantil con Erza por regañarlo por su imprudencia, diciendo que era grosero interrumpir una conversación importante, y volviendo a darle pucheros al no contestar su anterior pregunta. Suspiro agotada y propuso volver a la playa, necesitaban examinar sus heridas y reforzar sus futuros planes acorde a la situación. Vaya, esta misión sí que se complico.

- Y otra cosa ¡¿Cuánto tiempo más vas a seguir abrazando a mi Lucy, hombre gato?!

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En otro lado, una niña peli rosa daba pequeños pacitos tembloroso, esquivando con todo el cuidado posible, la carta en sus manos. Su amigo le había confiado la misión de hacer llegar la nota a los magos que estaban en la biblioteca, lo que no sabía era lo difícil que era el poder llegar ¿Por qué tenía que haber tantos obstáculos en el camino? Así no llegara nunca... pero lo peor fue el no saber a donde había terminado.

Nadie lo sabía más que mini Capricornio, que la pequeña y la más tímida en el grupo del zodiaco era muy mala orientándose. Siempre conseguía perderse en cualquier lugar desconocido para ella y cuando no tenía a nadie quien la guiara. Era irónico que justamente ella represente al cordero* - ¿Q- qué ha- hago? Ca- Capricornio me con-confió esta im-importante tarea.

Sentía que sus lágrimas querían salir, algo tan sencillo y no podía hacerlo ¿Cómo puede darles la cara a los otros si no completaba su simple misión? Si tan solo alguno de sus amigos estuviera con ella en ese momento, no importa si es para distraerla, eso sería mejor.

Ella no tenía ni idea de que no estaba sola en ese lugar, ni tampoco sabía que su frente empezaba a brillar. Solo estaba concentrada en aguantar su llanto y su constante hipo. Solo entonces un ruido sordo se escucho a su lado, sobresaltándola del susto. Miro lo que había ocasionado tal ruido solo para ver una pequeña piedra con una flecha dibujada encima. Al mirar la dirección, vio otra roca similar a la anterior, solo que apuntaba a otra, y esa a otra más. Mini Aries no quería seguir las extrañas rocas, y menos si era muy evidente que no eran producto de la naturaleza pero en su situación, estando sola y perdida, lo único que le quedaba era seguir algún camino, por muy desconfiada que fuera al asunto.

Conto las diferentes piedras que la llevaban por un rumbo designado, en total fueron unas veinte y contando. También noto que cada vez que avanzaba menos peligros naturales aparecían en su camino, eso solo la hiso más segura en su marcha. Antes de darse cuenta ya estaba en algún tipo de sendero, y a lo lejos pudo vislumbrar una estructura hecha de ladrillos viejos y con paredes enterradas en enredaderas. Al acercarse más pudo ver un letrero de madera apuntando al lugar, que decía perfectamente biblioteca y más abajo el nombre "Hidden beauty*"

Mini Aries vio completamente maravillada que a tan solo unos metros del letrero había lo que parecía un jardín muy bien cuidado, con diferentes tipos de flores en todas partes a excepción del camino empedrado, y en el jardín había un árbol con un columpio de madera blanca con flores rosas en los rodeando las cadenas, simplemente hermoso.

Ella estaba tan metida en la observación que se olvido que tenía algo importante que hacer, sobre todo descuido el hecho de que aun tenia la carta en sus manos y que ya no era tan pulcra como la había recibido sino que estaba llena de pliegues de tanto entrujarla. Lo curioso era que el único que estaba pendiente de este hecho estaba a una prudente distancia de la niña, viéndola recostado en un árbol con los brazos cruzados y el ceño fruncido en la impaciencia por la lentitud de la peli rosada en completar su misión. Si era hermoso el lugar, lo admitía, y estuvo unos valiosamente desperdiciados veinticinco segundos en admirarlo, eso no significaba que ella tenía que estar embobada en el paisaje cuando la meta estaba justo en frente.

Se sentó en una rama con pereza, ella no se apurara en entregar la carta por ahora, solo le quedaba esperar a que ella avanzara por su cuenta, ya mucho la ayudo con la piedras. Solo que ella no sabía la importancia de entregar esa carta… no, su presencia misma era lo importante, ella era la única que podía hacer esta misión, una que ni ella misma conocía pero que ayudaría mucho a desenvolver muchos misterios. Suspiro, si tan solo se moviera unos centímetros más hacia adelante.

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- ¡Aggh! ¡¿Quieres dejar de verme con esa expresión de satisfacción y ayudame?! – mini Aquarius tenían sus manos levantadas mientras creaba una pared de agua rodeándolas, aunque las ganas de dejar a la mocosa fuera de su protección no le faltaban. Desde hace rato que intentaba mantener a raya a los zombis sin mucho progreso, y la inutilidad de la otra chica solo aumentaba su malestar ¿Por qué su suerte tiene que ser tan mala? Primero la vaca rubia seduce a Scorpio con sus deslumbrantes sonrisas y abundante pecho que solo sirve para estorbar, luego va a una isla abandonada con una desquiciada y mutante mujer como hombres, y todo eso para terminar en una pelea con repugnantes zombis sin ayuda mientras su compañera se queda mirando estúpidamente, y aun estaba analizando cual era la peor parte desde su llegada a Fiore- ¡Lo juro Virgo si no vienes aquí y me das una mano voy hacer que duermas con los peces!

- ¿Dónde aprendes a blasfemar así? – la peli rosada regaño por las múltiples palabras soeces salidas de su boca – si quieres que duerma con tus parientes prefiero declinar, soy más del tipo tierra.

- No son ¡No son mis parientes y si eres del tipo tierra has algo con el suelo, maldita sea!

Suspiro desinteresada, ya era tiempo de ayudar a su compañera, ni ella era tan descuidada como para ir más allá con sus bromas a la chica de agua. Hiso una clavada en la tierra y se sumergió varios metros antes de empezar a hacer una gran trampa de túneles entrecruzados, debajo de donde sentía la presencia de sus enemigos. Según sus cálculos era lo suficientemente hondo como para que le costara a los muertos volver a resurgir, y por si acaso hizo un túnel especial para que toda el agua absorbida por la tierra se moviera al fondo y lo enlodara.

'Listo con eso no habrán más quejas de Aquarius' se refregó el brazo por su frente libre de sudor, y sonrió orgullosa de su trabajo. Estaba tan concentrada en sus pensamientos que se sobresalto al ver de repente una brillante luz iluminando el espacio oscuro, no estaba muy segura de donde venia dicho resplandor y hubiera querido tener más tiempo para poder analizar tal fenómeno pero el grito de auxilio de Aquarius no le dejaba más alternativa que terminar su trabajo. Solo le faltaba la parte más importante, que era arrojar a los zombis a la misma.

- ¡Virgo ya no aguanto, apúrate!

Antes de que alguna de las dos pudiera hacer otro movimiento una ráfaga de viento, llego para arrasar con la zona y arrojar a los muertos vivientes a la fosa creada por la peli rosada. Ambas, tanto Aquarius como Virgo sintieron la presencia de quien hiso el ataque y a su manera se alegraron de tener refuerzos.

Mini Virgo se asomo desde la tierra, mostrando solo la parte superior de su cabeza para ver con puchero que alguien más se hiso cargo de hacer la parte divertida de la trampa creada por ella. Aunque el ver la vergüenza de la malhumorada peli azul lo valía.

Mini Aquarius tenía sus mejillas sonrojadas y los ojos brillantes al ver quien las había rescatado. En su visión no era más que perfecto ver la imagen del niño de trenza pelirroja. '¡Es Scorpio!' pensó entusiasmada la niña de agua al ver al chico frente a ella, salvándola de los malvados y grotesco zombis como un caballero de brillante armadura.

- ¿Ambas están bien?

- Claro que están bien, serian una vergüenza para los futuros 12 si no pudieran hacerse cargo de simples cadáveres – sentado sobre una rama y con las piernas cruzadas, estaba un niño de cabello oscuro viendo despectivo a la niña, quien se le vio una gran vena en su frente a tal insinuación de debilidad. Mini Cancer sonrió al ver que logro provocarla – Por cierto, aun me sorprende lo confiable que te vuelves cuando alguien está en peligro, hasta pareces otra persona, que raro eres ebi.

- ¡Cancer baja aquí y repite eso! – Mini Aquarius no sabía lo que le molestaba más si que acabaran de insinuarle burlonamente que era una inútil o que insultaran a Scorpio frente a ella - ¡Además no has hecho nada desde que llegaste!

- ¿Nada?

- C- Cancer no empieces una pelea con ella – mini Scorpio vio suplicante al otro chico. Si tan solo las cosas fueran más fáciles en quienes serian los futuros 12 no habría tantas peleas ni desacuerdos entre ellos, tampoco tendrían que tener el juicio final por el liderazgo. Suspiro cansado al recordar los errores del pasado y le dio una sonrisa amable a mini Aquarius – Capricornio nos envió por si necesitaban ayuda, y que bueno que llegamos a tiempo.

- Hpm, solo me tenias que dar unos minutos más y yo misma los hubiera derrotado – la peli azul se cruzo de brazos de forma orgullosa y miro a otro lado sonrojada. Hablando de tsundere*.

'Esta avergonzada' 'Esta feliz ¿Es estúpida, ebi?' pensaron ambos niños, con indiferencia y cierta burla. Los tórtolos no sabían que más adelante serian material de muchas bromas por parte de sus compañeros zodiacales, sobre todo en las travesuras del dúo problemático, y serian tan famosos que hasta otros espíritus celestiales, incluido el Rey Espíritu Celestial conocería su historia.

- ¿En- entonces que les dijo Capricornio? – mini Aquarius vio sobre su hombro a mini Scorpio, aun sonrojada y nerviosa. Era ignorante de la picara mirada ajena y de las intenciones entrometidas, pero aun así podía sentir ese mal presentimiento en sus sentidos que la alteraba.

- El nos dijo que ustedes podrían estar en peligro y nos pidió decirles que después de encargarnos aquí fuéramos juntos al pueblo a buscar "el nido", o algo así.

- Según él, hay algo parecido a un nido en el pueblo y que al destruirlo nos libraría de esta misión – mini Cancer bostezo perezoso por volver a oír la repetición de su misión. Lo único que le interesaba era demostrar su valía al Rey Espíritu Celestial y volver pronto al mundo de los espíritus para poder tener su propia vida privada y sin importunados rodándolo. Como ansiaba su libertad – así que terminen con eso y vámonos yendo, ebi.

- ¿"Terminar con eso"? ¿Estás ciego o qué estúpido chico camarón? Los zombis ya están atrapados – mini Aquarius gruño irritada al chico sobre la rama, fulminándolo con los ojos al ver que el chico o bajaría. Ella no se dio cuenta del sombrío silencio que dieron sus compañeros ni sus miradas asustadas, lo único que noto fue los ojos oscurecidos de mini Cancer. La peli azul pensó en lo que pudo haberlo molestado tanto hasta que recordó que, sin querer, rompió uno de los tabú más importantes entre los futuros 12 'Joder' – Bueno, yo no quería…

- ¿Camarón? ¿Acaso acabas de llamarme chico camarón, ebi? – mini Cancer salto de la rama y se crujió los nudillos con petulancia, emanaba una increíble aura de molestia y desafío, pero lo más perturbador fue su macabra sonrisa que parecía quedarle más a un maniático que a un niño de once años – Oh es cierto, antes mencionaste algo sobre no haber hecho nada desde que llegue ¿no? Déjame arreglarlo.

Los tres niños se apartaron del peli negro, alejándose con prudencia y sin entrometerse en su camino. Cuando uno de ellos entra en esa fase era mejor tratarlo con mucho cuidado, como si se tratara de una violenta bestia salvaje. Porque si provocas a un león tienes que estar preparado para los colmillos y garras.

Mini Cancer se detuvo al borde del enorme agujero creado por la peli rosada, mirando con indiferencia a los zombis que trataban de volver a subir sin mucho avance. Tenía ganas de vomitar al ver como se desgarraban las uñas y las esquinas de los dedos en contacto con la tierra, y eso que el hueco era tan profundo como para solo ver a los más cerca a la superficie. Suspiro asqueado y mirando despectivamente a la niña de agua antes de saltar adentro del hoyo.

Las dos niñas y el niño vieron asustados su repentina acción y sintieron un escalofrió recorrerles al oír los gritos de agonía de los zombis. Sus chillidos ensordecían a cualquiera que los oyera y ninguno tenía el valor de asomarse a ver lo que el otro niño estaba haciendo, solo podían imaginarse la tortura que los muertos estaban recibiendo. Y por si fuera poco, el ruido de golpes y desgarros salidos del agujero daban más horror al momento.

Solo quince minutos después el pequeño salió sin esfuerzo y se sacudió sus palmas con cara de asco. Mini Cancer ignoraba a sus otros compañeros, que parecían más unos indefensos conejillos por cómo estaban alejados de él, absolutamente nada podría quitarle la felicidad de haber descargado su anterior ira en alguien más. Ahora solo faltaba terminar con esta estúpida e inútil misión de los magos y volver a su verdadero objetivo; ganar puntos con la maga celestial y volver a su mundo para finiquitar los arreglos que lo harían convertirse en un poderoso espíritu celestial.

- Ahora ellos no se levantaran de nuevo y menos volverán a ver la luz del sol – mini Cancer vio con apatía a mini Aquarius antes de alejarse - ¿Ahora si nos podemos ir, perra acuática, ebi? ¿O tienes otra cosa que arreglar aquí?

- Creo que te odia – mini Virgo miro inexpresiva a la otra niña antes de seguir al niño.

Mini Aquarius sintió una mano en su hombro y vio que mini Scorpio le dio una de sus amables sonrisas, aunque se veía algo incomoda – no te preocupes, sabes que el enojo no le dura mucho y menos con las mujeres. Se le pasara pronto.

Asintió aun turbada y miro la espalda del peli negro – eso espero. 'Solo no quiero pensar en que podría haber sido yo, y no los zombis, quien hubiera sido su saco de boxeo… ni siquiera se podría ver como chiste'.


¿Qué les pareció? Lo que si estoy segura que dirán es que es muy largo XD. Please reaviews.

- cordero*: El cordero es el ejemplar animal, de menos de un año, de cualquier especie del género Ovis, en especial de Ovis orientalis aries, la oveja doméstica. Hice referencia a que mini Aries necesita que alguien la guie cuando esta sola, ya que fácilmente suele perderse; como las ovejas necesitan de un guía que evite que se dispersen.

- Hidden beauty*: Belleza oculta, tal vez no tenga mucho sentido pero más adelante se descubrirá el por qué le puse ese nombre. Aun así, describí una biblioteca rodeada y oculta de naturaleza, para mí, eso es más que hermoso.

- tsundere*: ¿Quién ve anime y no puede saber esa palabra XD? De todas formas pondré su significado para quienes aun sean nuevos en este mundo o simplemente no lo hayan oído. Tsundere es un término que describe a una persona cuyo comportamiento es frío y hostil hacia otra persona, pero que después de un tiempo muestra su lado cálido, sensible y amigable. La palabra es una derivación de los términos tsun tsun (ツンツン?), que significa apartarse con disgusto, y dere dere (デレデレ?) que significa volverse cariñoso.

Respuesta a los comentarios

- Flor Carmesi: Gracias por tu apoyo, y cuando pueda me paso por tu perfil. Si me estrangulas no podre continuar y mis otros seguidores te perseguirán por el resto de tu vida por evitar eso XD. Tu cometario sobre mi redacción fue muy constructivo, quise cambiar mi escritura para poder expresar mejor pero admito que alarga más el texto (Ahora se porque alguno autores crean libros tan gruesos). Aun así continuare de esta forma ya que siento que me ayuda a crear una historia más completa y me acerca más a mi meta de escribir un libro.

- Maricruz-Dragneel: O.O ¿Por qué crees que seria tan cruel como para hacer eso? Aunque si que me dio ideas para más adelante fufufufu (Autora perdida en la zona oscura, por favor no acercarse).

- kataDH: Hola me alegra que me dejaras tu comentario. Me hace feliz que te guste mi historia y espero seguir así ;). No tengo nada con el nalu, por eso tampoco me afecta escribir sobre el, solo que soy de las que piensan que si ya van a terminar en la serie y el manga (cosa que aun no ha pasado, como tardan) entonces no le veo problema a que este con alguien más en estas historias sacadas de nuestra imaginación ¡Kya, también amo a Gray y espero hacer pronto una historia sobre él y Lucy (No es por ofender a nadie pero no creo que un amor que empiece con el acoso como el Gruvia sea muy prospero. En la vida real, supongo)! Aun no se si Gray termine con Lucy en esta historia, ya que trata sobre diferentes pretendientes en el que al final uno conquistara el corazón de la rubia.

- cookie-chan: cookie-chan para el rato y para todas mis historias *_* (...Bueno, tenia que intentarlo). Aquí hay bastante para leer, espero que mi historia pueda seguir atrapándote.


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- Realmente tienes mucho tiempo libre – un niño de pelo negro miro con sus profundos ojos al niño al otro lado de la puerta - ¿Acaso no tienes quien esté pendiente de ti y necesitas molestar a los demás para llamar la atención?

Mini Loke vio molesto a mini Sagitarius - ¡Claro que recibo atención, y mucha! Estoy aquí para preguntarle a Capricornio si quiere jugar… ¡Pero solo a Capricornio, tú no estás invitado!

- Si, si, como quieras – mini Sagitarius retrocedió para dejar pasar al niño escandaloso y a la niña peli rosada que hasta ahora solo se la pasaba tarareando y mirando todo a su alrededor sin expresión significativa en su cara – Solo te advierto que Capricornio esta con la señorita Levy.

- ¡Hpm! – Leo le dio su desprecio con la cabeza mientras buscaba con la mirada al otro niño. El cuarto era espacioso pero con un sentimiento de encierro, tal vez por el pesado silencio de los ocupantes o por el tranquilo retumbar del tren, no lo podría decir. En una de las camas estaba la chica peli azul llamada Levy, quien por su intelecto y su evidente amor por la lectura le recordaba mucho al chico más obsesivo al estudio entre los niños zodiacales. Ella estaba recostada en su cama con un libro muy grueso entre sus piernas y pasando pagina tras pagina sin descanso ¿En donde guardaban ellos esos incómodos y pesados objetos que siempre lograban sacar en cualquier momento y lugar? ¿Acaso era una habilidad especial que tenían los cerebritos que nadie más tenía conocimiento?

Lo que si estaba seguro era que su amada, por mucho que le guste leer, no era tan fanática de los libros como Levy y Capricornio, lo cual agradecía por eso ya que planeaba mantenerla cuando se casaran y aprender esa extraña habilidad para complacerla era muy complicado y fastidioso para él.

Al lado de la peli azul, en el suelo y apoyado en una almohada, estaba su compañero de ojos azules con otro grueso y aburrido libro en sus manos - ¡Hey Capri, te estaba buscado quería saber si querías jugar con nosotros afuera, podemos…!

Antes de poder terminar un cuchillo salido de la nada le paso por su cara y se clavo en la pared atrás de él. Temblando se dio la vuelta a ver el arma lanzada. En el muro había un cuchillo del tren clavado y al acercarse más pudo vislumbrar una pequeña mosca partida a la mitad. '¿E- ese lanzamiento era para mí o para la mosca?'

Leo se puso azul al sentir la quemazón en su mejilla derecha y una minúscula filtración de lo que supuso era su sangre, dándole la revelación de que el desafortunado insecto no era el único objetivo.

- Ese escandaloso mosquito era muy molesto, solo zumbaba y no me dejaba leer – dijo el chico sin levantar la mirada del libro. El silencio que le rodeo hubiera sido maravillosamente divino si no fuera porque sabía que era una calma antes de la tormenta.

- ¡¿Mosquito?! ¡Casi me das un agujero en la cabeza! Oh mi hermosa, hermosa cara – El futuro líder de los doce se estremeció con ira y miedo, sobre todo al darse cuenta de algo vital – Espera… ¿A- acaso lo tiraste sin ve-ver? ¡¿Estas demente?! ¡¿Qué hubiera pasado si lastimas a alguien, mh?!

Mini Capricornio saco de su libro otro ejemplar similar al clavado en el muro, mostrándole por primera vez desde que entro en la habitación un resplandor peligroso en sus ojos – El mosquito cometió un grave error, tu solo fuiste el que se entrometió en mi tiro pero si quieres puedo dejarte este a ti.

- Eso no está bien Capricornio – Levy se fue a su bolso a buscar el botiquín de primeros auxilios, el cual siempre llevaba por los incontables accidentes al cual el equipo Shadow Gear se metía y las inútiles peleas de sus dos amigos en demostrar quién merecía más su afecto, y olvidando en el proceso a su camarada en peligro – Si querías silencio solo lo tienes que pedir, es muy grosero y peligroso estar lanzando cuchillos a las personas solo porque no hacen lo que quieres.

Era muy raro regañar a la forma infantil del elegante y responsable espíritu zodiacal de Lucy, pero era mejor dejar las reglas claras antes de que alguien saliera herido y ella termine siendo el blanco del látigo de Lucy, aunque dudaba de que su dulce amiga la lastimara por algo.

- Eso dices porque no tienes que soportar a un montón de niños molestándote con preguntas sobre lo que quieren saber, lo que no entienden o lo cualquier cosa fútil que aun no están en edad para saber. Sin contar que evitan que pueda leer mis libros en paz – mini Capricornio suspiro al recordar sus días en el mundo zodiacal, si no fuera por las reglas que el Rey Espíritu Celestial que dictan que cada uno tenía su propio tiempo de estudio y vida personal, lo cual agradecía enormemente, les hubiera arrancado la cabeza a unos cuantos de sus compañeros – Además ¿Oíste lo que estaba diciendo antes de que lo interrumpiera?

Levy ladeo la cabeza dudosa, miro al pequeño Loke haciendo pucheros y abrazando a mini Virgo por consuelo mientras repetía lo desdichado que era al tener un compañero suicida y tenebroso - ¿Leo, donde está Gray?

- ¿Mmm? Bebes, gruñido, bla bla, escape, reunión y juego – Levy parpadeo sin entender nada más allá de las simples palabras, intento buscar algún significado que los relacionara pero solo pudo lograr enredar más la poca información. Vio con suplica a mini Capricornio por algo que le ayudara a entender el mensaje.

- En teoría dijo; "Esta con los bebes, gruñendo en la desesperación, él aprovecho para escaparse y reunirse con Virgo para poder buscar a todos los niños para poder jugar o hacer travesuras…" o eso creo – volvió a su libro con desinterés sin notar la mirada sorprendida de la peli azul.

- ¿Por qué él estaba con los bebes? Pensé que Gemi y Mini estaban al cuidado de nuestra tutora Lucy – mini Sagitarius vio a los dos niños forajidos. Ambos le dieron la misma cara falsamente inocente - ¿Qué hicieron?

- Nada, nada… oh no se preocupe señorita Levy, nuestras heridas superficiales curan rápido – mini Leo agradeció por el intento de ayuda pero no fue necesaria al limpiarse y mostrarle la mejilla limpia y libre de cualquier corte – y Taris, no le hicimos nada a nadie, solo aprovechamos el momento.

Mini Virgo le dio una intensa mirada a su compañero de juego, sabiendo la gran mentira dicha por este – pero Leo, no me dijiste antes que engañast- mfmsgm msh

Los tres residentes del cuarto vieron con reserva a Leo sosteniendo su mano en la boca de la niña, evitando que siguiera hablando y, seguramente confesando, de la travesura del niño. 'No quiero involucrarme en eso' pensaron todos en la habitación cada uno de forma apática, desinteresada y nerviosa.

- De todas formas ¿Quieren jugar con nosotros? – Leo sonrió a los dos niños en el cuarto, esperando a que alguno de ellos aceptara, sin importar su reciente confrontación con el niño melancólico o su casi encuentro con la muerte a manos del otro, había aprendido a verlos como familia y se había acostumbrado a ese tipo de situaciones hace mucho. Claro, eso no significaba que no se pelearan o tuvieran desacuerdos a veces.

- No.

- Gracias, pero no.

Pero claro también estaban los momentos en los cuales lo sacaban de quicio, y este era uno de esos - ¿No? ¿Por qué? Además respondieron muy rápido y contundente, eso me rompe el corazón.

- Mngdv, nfbdnf – mini Virgo miro divertida la conversación. Riéndose, como puede hacerlo con la mano de Leo aun en su boca, de la desgracia de su compañero ¿Cómo es que se reía Gajeel? Ah sí – Gheb ghee, ghbe gee.

O algo así.

- Tu corazón ha soportado cosas peores, podrá con esto – mini Capricornio levanto con pereza su brazo, señalando su puño arriba de su cabeza en señal de fuerza – Fight, fight campeón… ya sabes dónde está la puerta.

Leo gruño molesto mientras una vena fue remarcada en su cabeza. Tomo a la niña en sus brazos y salió del cuarto del insolente par ¿Cómo pueden degradarlo así cuando él se tomo la molestia y el tiempo de ir por ellos? Hpm, cada vaso tiene su límite y el suyo ya está por desbordarse si continua en la misma habitación que los desgraciados, exceptuando a la dulce y muy cercana amiga de su amada Lucy.

Sin que nadie a excepción de Levy lo notara, el pequeño castaño mostro por unos segundo una triste expresión en su rostro. No era una cara como si fuera a llorar o que durara mucho tiempo pero la soledad mostrada en sus ojos era tan fuerte que fue suficiente como para clavársele en el corazón de Levy - ¿Está bien dejarlo solo?

- Leo es muy capaz de cuidarse a sí mismo, aunque se mete en muchos problemas y su cabeza está llena de estupideces – mini Sagitarius acomodo los libros echados desordenadamente en su cama y los ordeno en el suelo antes de acostarse. Los amantes de los libros eran de temer, sobre todo al ver que el cuarto estaba lleno de los incontables y desordenados textos que el par había llevado consigo.

- Me refiero a si está bien que sean tan fríos con él. Hasta ahora no he visto que haya hecho algo que sea tan serio como para tratarlo así – Levy bajo su vista al recordar las veces en que fue ignorada por los demás por su personalidad sumisa y por su magia no muy sobresaliente. O cuando vio alguno de sus amigos ser menospreciado por algún prejuicio, algo para nada agradable. Por eso en lo más profundo de su corazón atesoraba el recuerdo del chico que pudo entenderla y animarla sin siquiera conocerla bien, logrando que en cada encuentro con él creciera un sentimiento tan cálido y hermoso pero que la intimidaba tanto que le costaba admitirlo.

El sonido del libro cerrándose de golpe saco a Levy de sus pensamientos, viendo que el pequeño había dejado el objeto con el que más lo había visto desde que se convirtió en un niño a un lado – Te preocupa que hayamos lastimado los sentimientos de Leo ¿verdad? – ni siquiera era pregunta, el niño era muy perspicaz para darse cuenta de muchas cosas, y eso sería peligroso si empezaba a investigar sobre la relación de ellos con Lucy – No te preocupes, él es muy fuerte como para aguantar algo tan pequeño, te apuesto que ahora está molestando a otras personas o haciendo alguna estupidez.

- Pero, él solo quiere jugar ¿Qué tan malo es eso? – Levy susurro desanimada del inquebrantable razonamiento del pequeño. Suspiro al saber que no podría cambiar su forma de pensar, no al menos ahora que eran como desconocidos aprendiendo a confiar en el otro – no estoy diciendo que pases todo tu tiempo con él o que hagas las mismas cosas que suele hacer pero de vez en cuando, es mejor tener momentos con otras personas y disfrutarlos.

Mini Capricornio vio sin comprender del todo a la chica en su razonamiento. Entendía la teoría pero no le encontraba significado en perder el tiempo en esas cosas cuando había muchas otras que podría estar haciendo, como estudiar y volverse más fuerte para poder proteger a las personas que apreciaba ¿Eso no era más importante que ir tras chicas con grandes pechos o hacerle bromas sin sentido a los demás solo por mera diversión momentánea?

Definitivamente no lo entendía.

- No lo entiendo del todo, pero puedo perder tiempo dedicado a buscarle una respuesta descifrable – abrió otro libro a su lado y empezó a leer, metiéndose de nuevo en su burbuja personal y pacífica.

Levy solo pudo desear que no fuera muy tarde cuando mini Capricornio encontrara el valioso significado tras sus palabras, ni que se arrepintiera después de las acciones tomadas en el presente, porque de algo estaba segura, si los espíritus celestiales volvían a su estado original podrían tener la memoria de su segunda niñez, podría causar problemas y discordia entre ellos al saber el trato que tuvieran el uno con el otro, incluso podrían terminar odiando a Lucy o a los magos si no lograban crear un relación harmoniosa en el grupo.

Los dos se enfrascaron en sus propios libros y pensamientos. Estaban tan metidos en sus profundos pensamientos que dejaron de prestar atención a cualquier otra cosa que no sea parte de sus preocupaciones o ideas, ni tampoco de los curiosos ojos que los veía atentos desde su lugar de descaso.

'Bakas de los libros… uno es muy diligente, mientras la otra es muy inocente' suspiro mentalmente. Tenía que mantenerlos vigilados por si se metían en problemas, al fin y al cabo él era el especialista en ver los diferentes puntos de vistas de las otras personas y lograr descifrar las futuras acciones tomadas. No era un don muy llamativo pero si útil en momentos de crisis y más si tenía que usar en el futuro un arco como arma. Cerro sus cansados ojos para ahora si poder dormir realmente, ya que no había ningún signo de que el dúo fantástico vayan hacer algo más que leer 'Solo espero que este viaje salga bien'.