Disclaimer: No me pertenecen ninguno de los personajes ni locaciones relacionadas al Avatar, estas son propiedad, creó de Nickelodeon
(No me importa cómo me veo, no busco la aprobación de nadie, sé muy bien quien soy)
Frase inolvidable del Toph
En la roca hirviente
Para detener el motín en la prisión provocado por Azula les tomo a los guardias tres días e incluso armas del exterior para el aparentemente imparable descontrol, pero como todo en un ambiente serrado tarde o temprano acaba, después de todo no podían seguir por siempre sin alimentos.
-Gran espectáculo el que montaste- le decía el alcaide a Azula.
-Si lo sé, fue digno de una princesa, por cierto dígales a los guardias que resultaron heridos que agradezco su participación especial en el mismo-
-CÁLLATE que no te das cuenta del problema en el que estas- ahora grito descontrolado el alcaide pero guardando la distancia pues no deseaba que le fracturaran otro dedo.
-Qué debo hacer con tigo- decía el alcaide caminando de un lado a otro -Si te encierro en el congelador lo arruinas, si te doy castigo físico te ríes y después lastimas al guardia encargado de dártelo, si te meto en la misma jaula con un grupo de los más enfermos y despiadados prisioneros los matas o peor aun los pones a tu servicio- el alcaide se toco la cien -Es que no existe una prisión para un monstro como tú- Declaro finalmente
Azula se miro el cabello distraídamente -Lo sé, mantener a un dragón en una jaula de pájaros no es posible-
-Sencillamente no sé como mi sobrina teniendo la autoridad para ordenar matarte no me lo permite- dijo el alcaide entre su desesperación.
-¿Autoridad?- Pregunto Azula volviendo a prestarle atención al hombre.
-Si- contesto el alcaide -Cuando su alteza el emperador sale de la ciudad imperial, Mai tiene todo el poder para ordenar tu ejecución- contesto el alcaide -Te dejare sin agua ni comida- sentencio el alcaide para después salir de aquella celda dejándola pensativa.
-Así que al final tiene a Susu. Esa zorra no merece siquiera al deforme de mi hermano-
-Una rabia incontenible corría por su cuerpo, de solo pensar en que su hermano le diera tal poder a la maldita de Mai, sin embargo no era por su hermano era por lo que él representaba el gran señor del fuego, cediendo su poderío a una basura como Mai y que está basura ahora tuviera más posición y respeto que ella quien si era sangre pura. Eso era lo que realmente la enfurecía.
-Solo Zuko y yo merecemos el poder del emperador- dijo apretando sus puños.
Doce días después la sacaron de su confinamiento al patio, para este entonces se encontraba distraída en sus pensamientos.
Como siempre el único en acercarse a ella fue Zay -durante el motín conseguí lo que necesitaba- le informo el joven arquero -y me asegure de informarles la hora del escape a los prisioneros que seleccionaste-
-Correcto- le respondió Azula
-¿Cuando lo haremos?- pregunto Zay
-Hoy en la noche- contesto la princesa sin prestarle mucha atención mientras miraba el cielo.
-¿No te parece demasiado apresurado? sería mejor esperar a que rotara el encargado de ala que te es leal-
Azula puso su atención sobre el joven -dije que hoy ¿o es acaso que también me traicionaras?- la pregunta llevaba implícita una clara amenaza.
Zay se mantuvo inamovible y después de cinco segundos contesto -como tú desees-
-Siempre es así respondió- azula de forma altanera.
-Hoy no habrá luna- dijo Zay finalmente mirando el cielo
Al caer la noche una guardia dejo caer las llaves de las serraduras en la celda de Zay. Aunque ella hubiera preferido dárselas a la princesa. Sin embargo el alcaide era muy precavido con respecto a su prisionera y nunca le daba las llaves de esa celda a alguien más.
Zay espero a que dieran las doce de la noche y movió el catre donde dormía para retirar un ladrillo que se encontraba suelto y tras este tenía un arco y una cuerda que logro quitarles a unos de los guardias durante el pasado motín, rápidamente abrió su celda y corrió entre los pasillos sin hacer el más mínimo ruido, aventando llaves dentro de ciertas celdas.
Por su parte azula aun esperaba aún su celda el tranquila.
Después de que Zay realizara esa parte, fue hasta la celda de Azula que se encontraba en el cuarto nivel, el cual era inaccesible por la parte interna de la prisión pero Zay se las arreglo para llegar, una vez ahí corto la cuerda en cuatro trozos pequeños amarándolos de la parte de atrás de las flechas para después lanzarlas al techo frente a la celda de la princesa y de forma ágil corrió por la baranda del pasillo salto a la pared y se impulso para tomar las cuerdas que quedaban por arriba del nivel y se mantuvo sujeto a estas entre las sombras hasta que diera la una.
Cuando llego la hora acordada todos los presos a los que les avía arrojado llave salieron de sus celdas y empezaron atacar a los guardias nocturnos por lo cual rápidamente sonó la alarma.
El alcaide de inmediato pensó en Azula ya que ella fue quien comenzó el anterior motín así que tomo su llave y llamo a un grupo de guardias para que lo acompañaran hasta la celda de la princesa.
Al no verla por la rendija de la puerta la abrió y fue grata su sorpresa encontrarla encadenada en una esquina de su celda.
-Así que esta vez no fuiste tú- dijo con alivio el alcaide pues pareciera que todo lo malo que pasaba en esa prisión sucedía por culpa de ella.
-lamento informarle que está en un error alcaide, como suele estarlo. Ya que en realidad si fui yo- respondió azula de forma altanera y con una sonrisa.
El la vio sin entender las palabras de ella hasta que tres de los hombres que lo acompañaban cayeron al suelo.
Al voltear encontró en cuclillas sobre la delgada baranda a Zai quien avía esperado pacientemente en las sombras hasta que el mismo alcaide callera en la trampa.
-Tenía razón alcaide, yo no soy nada sin un arco- dijo el joven.
-¿P-p-porque haces esto?- pregunto el alcaide asustado al mirar los verdes ojos carentes de emociones del ex Yu Yan
-Porque así me lo ordenaron- lanzó dos flechas más antes de que los guardias pudieran reaccionar y estos también cayeron al suelo fuera de combate.
El alcaide intento atacar al arquero, pero el lanzó primero la flecha que entro en la mano del alcaide y la clavo en la pared, inmediatamente después tres flechas mas atravesaron la ropa del alcaide dejándolo inmóvil contra esta.
Zay bajo de la baranda y tomo las llaves del cinturón de el alcaide quien luchaba por zafarse sin éxito alguno, el joven se arrodillo frente a azula y soltó las cadenas de la princesa quien lo miraba satisfecha.
-Bien Zay. Solo yo podría haberlo hecho mejor- comento la prisionera.
-Gracias- respondió sin más el joven.
Cuando el término de abrir las esposas dejándola libre, camino hacia la salida ignorando al alcaide. Pero antes de salir Azula le cuestiono -¿Dime Zay porque aun respiran?-
-No era necesario matarlos, con una herida en un pulmón no podrán gritar, ni respirar de forma adecuada para hacer fuego control, suponiendo que puedan ponerse en pie a pesar del dolor- contesto el Yu Yan.
-Lo pasare en esta ocasión- comento azula con una mirada despectiva a su compañero
-¿Entonces nos vamos?- pregunto el ojiverde
-Claro vámonos- Azula dio la espalda al alcaide quien no dijo ni una sola palabra.
Justo antes de dar un paso afuera de su celda se detuvo y volteo hacia donde se encontraba el hombre aprisionado en la pared. -Que educación la mía, casi me olvido agradecer su hospitalidad alcaide- Comento con una sutil sonrisa, mientras el tono de su voz era extrañamente atemorizante.
-Sabe quería dejarlo aquí, pero ahora que lo pienso e herido a barios de sus guardias quienes solo obedecían sus ordenes y creo que usted estará de acuerdo con migo en que si ellos sufrieron por obedecer sus órdenes, lo más justo sería que usted también sufriera solo para compensarlos-
El hombre la miro horrorizado.
-Sabes cuantos fueron los que lastime- pregunto Azula distraídamente.
-Fueron diecisiete- contesto el joven sin inmutarse.
-Ya veo, creí que eran más- Así que para que esto sea justo le hare lo mismo que a ellos.
-ESTÁS LOCA- grito el alcaide reuniendo valor.
-Lo sé- contesto Azula para romperle el mismo dedo que le rompió el primer día que entro en la prisión.
Después de terminar su asunto con el alcaide la princesa caminaba por entre los pasillos cubierta en sangre y acompañada de Zay.
-¿Ayudaremos a los demás?- pregunto Zay.
Pregunta que hizo que Azula se detuviera, ella volteo a verlo ¿Crees que alguno de esos me será de utilidad?
-Están luchando y atrayendo la atención por ti-
-A si- contesto Azula sin mostrar interés -¿Y qué? como princesa es lo menos que merezco-
Zay no respondió nada, solo la siguió en silencio.
Después de un tiempo llegaron al teleférico que comunicaba a la prisión con el exterior el cual apenas tenía vigilancia por que casi todos los guardias estaban deteniendo el motín.
Los desafortunados guardias que aun quedaban cayeron fácilmente ante la princesa.
Ella subió dentro del teleférico y el al techo del mismo para lanzar una flecha a la palanca y así activar el sistema, después de esto entro por una ventana.
Ya dentro del teleférico Zay pregunto -¿buscaremos a los rebeldes para que lideres el movimiento?-
-No estoy interesada en eso ahora-
-¿Entonces qué haremos?- pregunto el joven.
-Le enseñare a Zuko como debe ser un digno señor del fuego- respondió la princesa con una sonrisa.
En una ciudad del reino roca
-¿Toph?-
-¿¡Que dijiste Appa!-
-¿¡Eres tu Toph!-
-¡Si listo es oficial estoy volviéndome loca, ahora escucho que me habla un bisonte volador!-
-¿Toph te gustaría ver el atardecer con migo?-
-¿¡QUEEEE!-
10 minutos antes
El joven avatar volaba en un nuevo planeador, uno que el había echo ya que el anterior le quedaba algo chico y como no era muy bueno trabajando con los materiales este era el decimo tercer intento y hubieran sido más pero para su suerte el gurú encontró en el templo un viejo manuscrito con el titulo construcción de planeadores con títeres.
Ahora estaba sobre una gran ciudad del reino roca, intentando encontrar la casa de su amiga.
-Si seguro es esa- dijo el avatar al ver una enorme mansión con bellos jardines y descendió sigilosamente en estos.
-Bien ahora a buscar a Toph- el avatar inhalo profundo todo el aire que podía y salió corriendo a gran velocidad con viento control por entre el jardín hasta pasar alado del gran establo y escuchar un sonido familiar. –Appa- dijo distrayéndose golpeándose contra la barda.
-Ay eso duele- decía el avatar al sobarse la nariz, -bien- brinco cerca de ocho metros y entro al establo por una pequeña ventana
Al verlo sus ojos se humedecieron –APPA- grito y salto sobre él bisonte para abrasarlo.
Appa al verlo lo reconoció enseguida y lo lamio por completo amigo -te he extrañado tanto- dijo el avatar y siguió con su abraso como por tres minutos hasta que se bajo de la cara de su amigo.
-Sabes te vez un poco gordito, has estado comiendo de mas no es así-
-AAAAAUUUUUU-
-Ya veo así que no te podías negar a la comida-
-AAAAAUUUUUU-
-Me alegra mucho que seas feliz-
Entonces Momo salto de dentro de las ropas del avatar y fue con Appa para darle una nuezandia, la cual Appa comió rápido mientras Aang sonreía feliz. Hasta que escucho los pasos de alguien cerca y salto hacia la pequeña ventana. Para ver entran a una joven con un vestido hermoso.
-Sabes Appa últimamente he estado pensando en el tonto cabeza de bola-
¿En mi? pensó Aang pero yo no soy tonto.
-AAAAAUUUUUU-
-Si ya sé que el volverá-
-Lo prometió- dijo en tono bajo -y bueno ¿el cumple sus promesas no?-
Si supongo que habla de mi seguía pensando
-AAAAAUUUUUU-
-Si claro que lo hace, tienes razón peludo si no cumpliera sus promesas él nunca abría luchado con el señor del fuego-
-Solo quisiera que estuviera cerca, todo era más divertido con el rondando-
Si definitivamente habla de mi entonces ella es -¿Toph?-
-¿¡Que dijiste Appa!-
-¿¡Eres tu Toph!- insistió el avatar desde la ventana.
-¡Si listo es oficial estoy volviéndome loca, ahora escucho que me habla un bisonte volador!-
-¿te gustaría ver el atardecer con migo?- Pregunto el joven avatar.
-¿¡QUEEEE!- Grito Toph.
Cuando el avatar bajo y callo delicadamente te en el suelo frente a la chica.
-¿Eres ti pies ligeros?- pregunto Toph al sentir los suaves pasos del aire control en la tierra.
-Si toph ya termine mi entrenamiento y…...-
-Bien- lo interrumpió sonriendo la maestra tierra -rápido dime hace cuanto que se puso el sol-
-Pues hace como treinta minutos- contesto el avatar rascando su cabeza confundido por el recibimiento de su amiga.
-Perfecto aun ay tiempo-
Toph pateo el suelo y las puertas del establo se abrieron de par entonces se paro alado de Appa y le dijo -yip yip- a lo que Appa respondió y salió caminando del establo y luego voló.
-¡Rápido Aang!- ordeno Toph al salir corriendo del establo por lo que Aang la siguió.
-SEÑORITA BEI FONG ¿A DÓNDE VA?- le grito el guardia de la entrada al verla salir corriendo de la mansión acompañada por otro joven que le pareció haber visto antes, pero por si las dudas llamo a la guardia de la mansión y los persiguieron.
-¿A dónde vamos?-
-¿Tú crees que he tenido a Appa por dos años sin enseñarle nada útil?-
-¿Pues no se lo has hecho?- pregunto confundido el abaratar.
-Espera y veras-
-¡Si aquí es!- dijo Toph con una gran sonrisa.
-¿Aquí es qué?- pregunto Aang.
-Aquí es el mercado
-¿Y que con eso?-
-Tú solo observa el puesto de halla- ordeno la chica
-Bien pero-
De pronto una gran gota de baba cayó sobre el vendedor que grito -¡NO MIS COLLES!- el hombre miro al cielo nocturno -¡¿porque, porque odias tanto mis coles?-
En la esquina donde se ocultaba la maestra tierra y el avatar la maestra tierra rompió a reír.
-Toph eso no es correcto- dijo el avatar serio.
-¡MIS COLES!-
-Vamos Aang ¿qué te pasa?- decía la maestra entre risas.
-Molestar a los demás no es bueno-
-¡MIS COLES NOOOOO POR QUE!-
-Pensé que te gustaría y por eso yo-
-¡MISSSS CCCOOOOOOO-LLLEEEE-SSSSSSSSSS!-
Sin embargo después del último grito Aang ya no pudo mantener la postura seria y término riéndose.
-¡lo sabía, sabía que te reirías¡- dijo Toph señalando al avatar con el dedo y casi picándole un ojo.
-Bueno si es divertido, pero solo porque un poco de baba no le hace daño a nadie- confeso Aang.
-Claro- dijo la heredera bei fong con aire triunfante
-¿Solo le enseñaste a hacer eso?- pregunto Aang Entre risas y con brillo en sus ojos.
-Claro que no ¿con quién crees que estas ablando? no solo babea al puesto de coles también al de zanahorias, rábano, apio, espinacas y todas las cosas que son amargas-
-¡Genial!- grito Aang -¿y cebolla?-
-Claro- dijo top -cebolla también-
-!Si¡- Grito Aang con demasiada alegría.
Fue cuando los guardias bei fong rodearon al chico
-Tu secuestrador, entrega a la señorita y no serás exageradamente lastimado- dijo uno de ellos al avatar siguiendo el consejo que Toph les había dado, ese de siempre amenazar.
-¿Qué? secuestrar yo ¿a quién?- pregunto Aang confundido.
Toph contesto de forma amenazante -oigan bien el no es ningún secuestrador, él es el avatar y si no quieren que me moleste nos dejaran en paz-
-¡E-E-E-EL AVATAR!, ¿es usted el gran Avatar Aang?- pregunto el líder de la guardia.
-Bueno gran no, pero si soy el avatar Aang-
-¿Podría tocarme?-
-¿¡Que!- dijo Aang confundido.
-Dicen que si usted toca a alguien la da súper fuerza-
-¿¡Que!-
-¡Si a mí también tóqueme!-
-¡Y a mí y a mi si por favor! –
-Esperen que les pasa, yo no puedo hacer eso y además yo-yo HHHHAAAA-
-SUFICIENTE- grito Toph provocando un ligero temblor -o se van de aquí o yo los saco ¿que prefieren?-
Los guardias se detuvieron en su intento de ser manoseados por Aang y se fuero rápidamente dejando a los amigos de nuevo solos.
-¿Qué les sucedió?- pregunto Aang confundido.
-Veras eso es por culpa de Zoca después de tu batalla con el señor del fuego el escribió una serie de relatos de nuestras aventuras y lamentablemente se hicieron muy populares, en ellos dice que tu le puedes dar o quitar poderes a las personas con solo tocarlos- explico la maestra tierra.
-¡Qué! pero yo no puedo hacer eso, no es así como funciona- respondió Aang alterado.
Reacción que izo reír a Toph -si quieres ya podemos regresar- comento.
-Si está bien- respondió Aang algo distraído pensando que de ahora en delante cada que lo vieran lo iban a intentar manosear.
Caminaron un rato en silencio cada quien ocupado en sus pensamientos hasta que Toph pregunto -¿Estoy tan diferente?-
-¿Um qué?- respondió Aang algo distraído.
La maestra tierra se molesto de que Aang no le pusiera atención cuando izo la pregunta -Que si me veo muy distinta-
-Algo- respondió su amigo -¿porque preguntas eso?-
-Veras yo no puedo saber cuánto he cambiado- pero tú no me reconociste.
-Para mí sigues siendo la misma Toph, aunque al principio fue difícil reconocerte por esa ropa-
-Entiendo- dijo top tocando su kimono.
-Entonces andas por ahí ofreciendo a mirar el atardecer con cualquier chica- comento Toph divertida.
¡Claro que no! respondió Aang desesperado.
-Esto lo va a saber Katara-
- Pero no lo entiendes, no me atrevería a pedírselo a cualquier chica solo a Katara y a ti-
-En el rostro de top se vio un leve sonrojo que paso rápidamente a furia-
-Entonces cuando dijiste eso ¿ya sabias que era yo?-
-Claro que savia- dijo Aang rápido intentando aligerar la tención.
-Ahora si cabeza de bola, con que burlándote de mí-
-¿¡Cómo!- pregunto Aang confundido.
-Mira que ay que tener valor para burlarte de que no puedo ver-
-¡NO TOPH ESPERA YO…………!- pero el avatar no termino de hablar cuando fue impactado por una gran roca y salió despedido por el aire.
-Puufff exhalo Toph enojada retirando un mechón de cabello que caía por su rostro mientras regresaba a su casa azotando los pies en el suelo.
Al llegar a casa su madre salió apresurada a recibirlos con su vestido más elegante y una gran sonrisa -bienvenido Avatar Aang- dijo desde la puerta.
-¿Y el avatar Toph?- pregunto su madre al ver entrar sola a su hija.
-EL IDIOTA CABEZA DE BOLA NO VIENE CON MIGO- Grito Toph.
¿¡Qué y donde esta! Pregunto la señora bei fong alarmada.
-A saber después de que lo golpee con esa roca puede estar en cualquier parte del reino tierra-
-¡QQQUUUUEEEEE!-
Toph paso de su madre por segunda vez en el día y fue directo a su habitación.
Al entrar azoto la puerta para después sentir apenas unos pasos en su ventana, lo que la alegro pero jamás la admitiría.
-¿Que quieres ahora?-
-Me golpeaste bastante duro- reclamo Aang molesto y entrando en el cuarto.
-Lo sé esa era la idea- respondió Toph mientras aventaba en algún lugar de la habitación sus zapatos y se tiraba de espaldas sobre su cama.
Aang respiro profundo e intento formular una frase que ayudara a aclarar el malentendido -Yo nunca te insultaría, porque te aprecio y te tengo miedo-. Comento finalmente orgulloso de sus palabras.
Preo esta frase extrañamente la molesto más. -Ya veo Eso es lo más sabio- dijo Toph parándose de nuevo de su cama apunto de golpearlo otra vez.
Pero antes le haría una pregunta -¿Entones por qué? Dijiste lo de ver atardecer juntos-
-Porque en verdad puedo hacer que lo veamos juntos, o algo así- respondió nervioso su amigo.
