Writting on the walls
10. Palabras dolorosas
BELLA POV
Habían pasado dos días desde que desperté y a pesar de que aún no me sentía tan bien como me gustaría logre que me quitaran el mugroso collarín, lamentablemente seguían suministrándome suero y algunas otras medicinas para la anemia. En todo ese tiempo muchas personas pasaron para ver cómo me encontraba, pero la mayoría de esa compañía no la deseaba y se los dejaba más que claro. Para ser sincera solo era una persona a la que quería ver pero en todo ese tiempo no se había parado si quiera a verme, cosa que realmente me extrañaba pero que aún así trataba de entender los motivos por los que no había venido.
Siempre que despertaba alguien de mi familia se encontraba conmigo, la mayor parte del tiempo era mi madre la que estaba conmigo y en algunas ocasiones Charlie. Alice era la que siempre acompañaba a Esme o se quedaba conmigo cuando esta tenía que salir y aunque con ella era con la que aquel silencio no se volvía tan incómodo no me encontraba realmente a gusto.
Cada hora que pasaba en el hospital era realmente una tortura, solo me limitaba a hablar y a comer lo que yo creía conveniente a pesar de los continuos regaños que recibía de mis padres, y es que no solo era yo la que hacía que esa habitación fuera insoportable, la tensión se podía sentir cada vez que alguien de mi familia entraba, en especial Rosalie, ambas parecíamos completamente unas extrañas y apenas cruzábamos palabra la una con la otra, hasta podía asegurar que había hablado más con Carlisle y sus hijos las pocas veces que entraron.
Apenas eran las dos de la tarde cuando la nueva familia de mi madre entró, Alice estaba sentada en mi cama y enfrente mío se encontraba Esme y Carlisle, como siempre Rosalie se había mantenido alejada pero esta vez era Edward y Jasper los que le hacían compañía.
-Realmente espero que te recuperes pronto, te vez muy mal en esa cama.
-Emmett!!- regañó Carlisle a su hijo mayor que estaba sentado al otro lado de mi cama, por alguna extraña razón que aún no comprendía ese chico era con quien mejor me llevaba de esa familia, creo que era por aquel sentido de humor y despreocupación por la vida que lo hacía y que prácticamente ninguno de su familia compartía.
-¿Qué?, estoy siendo sincero- le contestó a su padre y nuevamente posó su vista en mí- No es que luzcas mal pero digamos que esa ropa y accesorios no te va- insistió señalándome la férula que aún mantenía mi brazo cubierto.
-Pienso igual que tú- dije- pero creo que debo hacerme a la idea de llevarlo por un largo tiempo.
-Oye, te vas a recuperar pronto, no seas pesimista- me regañó Alice golpeando ligeramente mi brazo.
-Bella, en verdad espero que te recuperes pronto- me sonrió Carlisle al cual le hice un gesto para indicarle que no me importaba- y cuando lo estés espero que puedas ir a pasar unos días con nosotros a Seattle.
-Gracias pero no soy muy fan de la humedad- le dije después de ver como mi madre le sonreía, su sonrisa se borro al oírme y claramente pude escuchar alguno bufidos de las otras personas que se encontraban ahí.
-No puedo creer que prefieras este desierto- me dijo Emmett sin comprender lo que había dicho- Ni siquiera hay lugares de diversión, todo es tan aburrido.
-Qué no sepas buscar es diferente- aquel chico soltó una estridente risa ante lo que le dije.
-Mira a quién le dices eso- me dijo Alice- tan solo con que hubiera estado otros dos días más y podría haber diseñado un mapa con todos los clubes, antros y centros nocturnos de la ciudad.
-Si querías conocer lugares divertidos hubiera bastado con que me preguntaras.
-Me gusta como suena, así que para la otra que venga lo tomaré en cuenta y me mostraras que tal te diviertes.
-Si me puedes seguir el paso adelante.
-Dios, me gusta esta chica, Alice debes de aprender más de Bella porque Rosalie es un caso perdido…
No puse más atención a lo que seguía diciendo Emmett, en lo único que me concentré fue en las miradas y expresiones de los demás, en especial la de mi madre que no pudo evitar girarse y caminar unos pasos hacia las ventanas después de haberme escuchado decir eso.
-Emmett, por qué no dejas de hablar, vas a hacer que a Bella le duela la cabeza- reaccioné al escuchar la voz de Edward y me di cuenta que había observado a mi madre más de lo que había creído y Carlisle me miraba como si intentara descifrar lo que pensaba.
-¿Te estoy mareando Bella?- me preguntó Emmett haciendo que me girara a verlo.
Negué con mi cabeza- Me diviertes.
-Ven, ella sí reconoce a las personas divertidas y sabe lo que es diversión.
-Que te haya agarrado como bufón es diferente.
-Rose!!- la voz de mi mamá nos sobresalto un poco a todos al escuchar su tono y aquellas risas que se empezaban a asomar por el rostro de Edward y Jasper solo se dibujaron en sus labios.
-Déjala Esme, ya sabemos lo amargada que es…
-Emmett!!- ahora fue el turno de Carlisle de regañarlo aunque su tono no había sido tan enérgico como el de mi madre. Rosalie solamente se dedico a mirarlo de la misma forma que yo recordaba que lo hacía, reí al ver que se volteaba en otra dirección mientras Emmett le sacaba la lengua.
-Algunas cosas nunca cambian- escuche el susurro de Alice, entendí que se refería a esa mirada tan típica de mi hermana cuando se molestaba con alguien.
-A mejorado pero le sigue haciendo falta-dije pero por la cara de ella sabía que no había entendido a lo que me refería así que negué levemente para que le restara importancia. Aquella mirada altanera y fría se podría decir que era una marca en la familia Swan, muchas veces y últimamente más seguido la había visto en Charlie, y estaba segura que hasta Alice que era la más dulce de las tres la tenía.
-Emmett ya es hora de irnos- anunció Carlisle después de algunos minutos.
-Bien, el trabajo me llama- dijo él levantándose de su lugar- espero que esta vez no pase tanto tiempo sin vernos y que la próxima vez te vea en dos piernas- me dijo mientras revolvía mi cabello.
-La próxima vez que vengas a Phoenix haré que te diviertas.
-Espero que eso sea una promesa- beso mi mejilla y se separo para dejar que su padre se acercara.
-Bella, cuídate- me dijo también acercándose y besando mi mejilla- que todo salga bien- susurro apenas alejado de mí, nuestra vista se encontró y a pesar de que él me sonreía amistosamente sus palabras me inquietaron- Trata de seguir todo lo que te dice tú doctor para que te recuperes pronto.
-Gracias, y ojalá que no haya muerto nadie en tu ausencia.
-Yo también espero lo mismo- rió después para darme un pequeño apretón en mi hombro y alejarse hacia la salida donde Emmett se despedía de sus hermanos- ¿No los van a acompañar?- le pregunté a Alice en cuanto la vi tomar asiento de nuevo a mi lado.
-Nos despedimos de ellos hace rato- me contó.
-Pórtense bien- nos dijo mi madre desde la puerta, al parecer era la única que los acompañaría.
-¿Y ustedes no tienen cosas que hacer en Seattle?- les pregunté después de haber visto como la puerta se cerraba nuevamente.
-Tanta urgencia para que nos vayamos.
Mi mirada se poso en Rosalie que se encontraba leyendo una revista sin prestarme atención- No creo que sea tan divertido estar en un hospital en vacaciones.
-Eso tenlo por seguro- dijo ahora Edward quien de inmediato se llevo una mirada de reproche de parte de Alice.
-La puerta es bastante ancha, nadie les está pidiendo que se queden…
-Créeme que no lo hacemos por ti…
-Entonces lárgate- le espeté a Rosalie que seguía concentrada en su lectura volteándome violentamente para verla- ¡¡Dios!!- exclame al sentir un tirón en mi costado izquierdo y de inmediato posé mi mano en mis costillas.
-Bella, ¿estás bien?- me preguntó asustada Alice, yo solo asentí recargándome mejor en el respaldo de la cama.
-¿Quieres que llamemos a un doctor?- escuche la voz de Jasper preguntarme, solamente le negué mientras seguía con los ojos cerrados tratando de respirar despacio para que se pasara ese dolor.
-Deja de reírte idiota- le dije a Edward completamente enojada cuando abrí mis ojos y me di cuenta que estaba haciendo todo lo posible para no reír.
-Edward, ya- lo regaño Jasper antes de que Alice lo hiciera- ¿en verdad estas bien?- me volvió a preguntar acercándose hacia mí.
-Solo fue un pequeño dolor.
-Debes de evitar los movimientos bruscos- me dijo Alice acariciando mi mano.
Estaba tentada a contestarle pero unos golpes llamando a la puerta hicieron que todos prestáramos atención, la puerta se abrió apareciendo tras ella Leah y Emily, una sonrisa se asomo por mi rostro al verlas y sin siquiera prestarle atención a los demás la chica de tez morena y ojos almendrados corrió a abrazarme.
-¿Dónde diablos andabas?- le pregunté cuando se separo de mí.
-Siempre que venía estabas dormida, no es mi culpa- me dijo Leah sentándose a mi lado.
-¿Y tú?- le pregunté a Emily que se había parado enfrente mío.
-Te dije que tenía que ir a trabajar- me contestó inmediatamente Emily a pesar de que ya sabía la respuesta, los dos últimos días ella había venido en la noche a pasar un rato conmigo- Hoy me dejaron salir temprano y como Sam me entregó algunas cosas tuyas que estaban en tu carro pues pensé en traértelas y alegrarte el día. -Emily me mostró una pequeña mochila que llevaba en una mano.
-¿Sam?
-El se encargo del asunto de tu auto.
-¿Mi auto?, ¿se salvo?- le pregunté acordándome por primera vez de el, pero supe la respuesta inmediatamente después de que Leah se rió- supongo que eso es un no.
-Todo el motor está destrozado, así que vete olvidando de él.
-Amaba ese carro- murmure pero al parecer todos me escucharon.
-Con que le digas a tu papi que te compre otro, tendrás uno igual.
-Edward!!
-Él tiene razón Jasper, estoy segura que Charlie no le dirá que no, nunca le ha negado nada.
-En buena onda, por qué no se largan de aquí- le dije tanto a mi hermana como a Edward.
-¿Pasa algo?- la voz de mi madre hizo que giráramos a verla cuando entro, al parecer había escuchado lo que había dicho porque su mirada fue directamente a Rosalie que volvió centrar su vista hacia su revista restándole importancia a lo que había pasado- Emily, Leah, que bueno que vinieron- les dijo para después saludar a cada una.
-Vinimos a traerle algunas cosas a Bella- le contó Emily con una sonrisa.
-¿Y se puede saber qué es?- le preguntó Alice con curiosidad.
Emily puso la mochila en la cama para poder sacar las cosas de su interior, lo primero que saco fue un libro de carátula negra y me lo paso- Supongo que ahora si lo terminarás de leer.
-¿El psicoanalista?- me preguntó Jasper al verlo- No sabía que te gustaba esa tipo de libros.
-Leo de todo- le dije sin mirarlo- Ni siquiera recordaba que lo llevaba en el carro.
-Las cosas que llevabas en tu cajuela se salvaron- me contó Emily sacando ahora dos libretas- así que no tendrás que pedir apuntes- y después me pasó otra que estaba forrada de piel negra, la tome de inmediato para que Alice no la tomara como había hecho con las anteriores y la deje en mis piernas.
-¿Qué es?- me preguntó mi madre al ver mi acción.
-Cosas personales- le dije sin verla- ¿Nada más había eso?- le pregunté a Emily antes de que alguien dijera otra cosa.
-No, lo más importante lo trae Emily en su pantalón- me dijo Leah.
La mire sin comprender de inmediato pero cuando mi amiga me lo mostro de nuevo una sonrisa apareció en mi rostro-¿Se salvo?
-No preguntes como- me dijo al pasarme mi celular- Cuando Sam revisó el auto lo encontró debajo de los asientos, lo apagamos para que no se descargara toda la batería.
-También porque te estuvieron hable y hable.
-¿Quién?- le pregunte extrañada a Leah.
-¿Quién crees?... Heidi, Demetri…
-¿Les contestaron?- Ambas me negaron.
-Pero estuvieron insistiendo mucho- me contó Leah mientras prendía el aparato.
La pantalla de inmediato se iluminó dejándome ver la pantalla de inicio y poco después aparecieron varios mensajes de llamadas perdidas, correo de voz y de texto, la mayoría de ellos eran de las personas que mis amigas me habían dicho pero también había de otros dos chicos que conocía muy bien.
-No bromeaste cuando le dijiste que estuvieron insistiendo- volteé un poco al escuchar a Alice tan cerca de mí, ella estaba agachada a mi lado para poder observar la pantalla- ¿Quién es A.V.? Tienes treinta llamadas perdidas de ese número- me pregunto curiosa.
-Todos son amigos de la universidad, supongo que se enteraron de mi "trágico accidente"…
-Billy les tuvo que contar cuando tú papá no se presentó a la junta que tenían y lo más seguro es que su padre les haya contado.
-En fin, ¿podrías traerme el cargador?- le pregunté a Emily después de que me contara aquello, ella solo asintió mientras que volvía a apagar aquel aparato.
-¿Tú papá los conoces?- escuche a mi madre preguntarme.
Me tardé en contestarle y hasta que acomodé las cosas que me había dado Emily de nuevo en la mochila que me ofreció lo hice- Él padre de mi compañera de habitación en la universidad es el nuevo inversionista de la compañía.
-Creía que te quedabas en casa.
-Depende de lo que haga- le dije aún sin verla.
No volvió a decirme algo en el tiempo que estuvo ahí al igual que mis hermanas o mis queridos "hermanastros" solo se dedicaron a prestar atención a lo que hablaba con Emily y Leah. Al poco rato los cinco bajaron a comer y para sorpresa mía dejaron que me quedara en compañía de mis amigas, no pude dejar de notar aquella incomodidad en la mirada de Emily a pesar de que ella trataba de que no me diera cuenta, algo en mi interior creía saber el por qué de esa actitud, sin embargo nunca espere que confirmara mis sospechas en cuanto vi entrar a Jacob.
ESME POV
-¿Ya hablaste con ella?
-No sé si se le puede considerar a eso precisamente hablar, sus respuestas son vagas y a penas muestra interés hacia a mí, es como si no existiera.
Charlie acarició mis manos que estaban entrelazadas arriba de la mesa, tenía poco que ambos acabábamos de sentarnos ahí, al bajar con los chicos hacia la cafetería del hospital para comer algo nos encontramos mientras él planeaba subir a ver a nuestra hija, no hubo falta que dijéremos algo, ambos sabíamos que necesitábamos hablar.
-Ella sigue confundida por el accidente…
-¿Cuántos días más estará confundida?- le pregunté con cierto enojo y frustración mientras dejaba caer mi cabeza en ambas manos- No soy tonta Charlie, esa actitud es de hace ya bastante tiempo…
Nadie dijo más durante algunos minutos, solo me limite a revolver y a beber el café que tenía enfrente- Me duele su actitud- le dije apenas subiendo poco mi voz- en estos últimos años mi relación con ella ha sido demasiado difícil y ahora que es el momento en que debo de estar con Bella simplemente no sé como acercarme.
-Estoy igual que tú, soy el único culpable de esta situación, si tan solo no hubiera sido tan estúpido contigo no estaríamos hoy aquí…Debí de haberte valorado…
-Charlie- le llamé para que se detuviera- no hablemos de eso, hace tiempo que dijimos todo lo que teníamos que decir.
Asintió desviando su mirada de la mía- Lo sé pero me siento tan culpable, tú dejaste a Bella conmigo y simplemente no pude ser un buen padre, tal vez nunca lo fui, tan solo hay que ver el odio con el que me mira Rosalie…
-Ella no te odia, solo está… dolida- bajé mi mirada en la última frase pero la levanté cuando de nuevo sentí su tacto.
-¿Tú lo estás?
-No, desde hace mucho tiempo ya no lo estoy- le dije casi de inmediato, vi como en los oscuros ojos de él aparecía el sentimiento de tristeza ante mis palabras.
-¿Hasta cuándo piensan irse?- me preguntó de repente volviendo a prestar atención a su bebida.
-Hasta que Bella se recupere- dije sin dudar- no sé si Alice o Rose piensen quedarse más tiempo pero yo no planeo separarme de ella, aunque tengo miedo de cómo vaya a reaccionar cuando le digamos que sabemos lo de la droga.
-¿Crees que sería conveniente que aceptáramos la propuesta del doctor Cambell?
-¿La de internarla?- Charlie asintió y después de pensarlo comencé a negarle- sería como alejarla y no pienso cometer de nuevo el mismo error, de todas formas lo mejor sería hablar con ella, decirle que lo sabemos y escucharla.
-Solo espero que esto salga bien.
-¿Ya acabaron?- ambos nos volteamos al escuchar la voz de Alice cerca de nosotros, ni siquiera me había dado cuenta de cuando se había acercado a la mesa- Nosotros ya, pensábamos subir al cuarto de Bella y estar un rato más con ella antes de regresar al hotel.
-¿Vamos?- me preguntó Charlie levantándose de su lugar y ofreciéndome su mano.
La tome pero de inmediato la solté cuando me puse de pie, los chicos nos esperaban en la entrada de la cafetería y no me paso por desapercibido la forma en que Rosalie veía a su padre que al darse cuenta que yo la observaba se limitó a rodar sus ojos y caminar junto a Edward que venía hasta atrás.
Permanecimos en silencio durante el trayecto a la habitación de Bella, iba sumida en mis pensamientos recordando lo que había hablado con Charlie pero al girar en el último pasillo que daba a la habitación de mi hija pude escuchar claramente su voz.
-Y A TI QUÉ MAS TE DA QUE LO HAYA HECHO!!!, TÚ NO ERES NADIE PARA DECIRME LO QUE TENGO QUE HACER, SI QUIERO EMBORRACHARME O DROGARME ES COSA MÍA Y TÚ NO TIENES NINGÚN DERECHO PARA VENIRME A RECLAMAR….
-ENTONCES DEBO DE QUEDARME CON LOS BRAZOS CRUZADOS CUANDO VEO COMO HECHAS A PERDER TU VIDA!!! MALDITA SEA, COMO QUIERES QUE REACCIONE CUANDO ME DOY CUENTA QUE NOS HAS MENTIDO, PENSÉ QUE CON TODO EL PROBLEMA DE JARED HABÍAS APRENDIDO, NOS PROMETISTE NO VOLVERLAS A CONSUMIR Y AHORA, QUE VEO, QUE TÚ Y ESE IMBÉCILE NOS HAN VISTO LA CARA.
Me quedé helada al escuchar aquellos gritos, al entender las palabras de mi hija y de aquel hombre que estaba con ella, Charlie reaccionó poco tiempo después y antes de que diera unos pasos lo detuvo con una mano, me miró sin entender lo que hacía pero al ver lo que me proponía se detuvo…
BELLA POV
-Jake- dije su nombre sonriendo al verlo entrar por la puerta, me sorprendió un poco al notar que venía en una silla de ruedas que era empujada por Embry, este último me sonreía mientras dejaba a mi amigo aún lado de mi cama.
En estos días había pensado en cómo sería cuando viera a Jacob, muchas veces me encontré ansiosa por verlo, quería ver por mí misma que él estaba bien y que el accidente solo había sido una mala experiencia para los dos. Pero ahora, al tenerlo enfrente y ver que ni siquiera había alzado su mirada para verme no pude evitar sentir una opresión en mi pecho, aquella seriedad por parte suya hizo que la habitación tomara un ambiente completamente distinto.
Sentí como si el tiempo se hubiera detenido ya que en un buen rato no se escucho sonido alguno, giré mi rostro hacia Leah que observaba detenidamente a Jacob como si temiera lo que él pudiera decir, después mire a Emily que al sentir mi mirada me la sostuvo pero después de algunos segundos se giró y camino hacia la ventana.
-¿Cómo te sientes?- volteé a ver a Jacob cuando escuche su voz pero a pesar de que me hablaba su vista seguía fija en sus manos.
-Bien, ¿tú cómo estás?
-Sólo pequeños golpes.
-Jake, ¿pasa… pasa algo?- me atrevía a preguntarle por fin- creí que estarías más feliz al verme…
-A veces se creen muchas cosas…- sus vista se clavo en la mía por primera vez al decirme eso pero la voz de Emily hizo que ambos giráramos a verla.
-Jacob
-Prometiste que ibas a estar tranquilo- le dijo ahora Embry poniéndose un poco tenso- que solo la querías ver.
-¿A caso he hecho otra cosa?- le preguntó él enfadado.
-¿Qué es lo que pasa?- pregunté ahora yo, sin embargo nadie me contestó, solo la mirada de Jacob y la mía se encontraron. En esos ojos oscuros se asomaba la tristeza y la decepción al verme pero después de unos segundos la forma en la que me veía cambió por completo.
-Cometí un error en haber venido- me dijo molesto bajando sus manos a las ruedas de la silla.
-¿Por qué?- pregunté sorprendida al verlo actuar de esa forma- si estás enojado por algo dímelo- le pedí pero al ver que no me contestaba y que estaba dispuesto a irse alcé mi voz- si estás enojado por el accidente lo siento, no vi ese estúpido carro…
-Deja de decir idioteces quieres, tú sabes perfectamente el por qué estoy enojado- me gritó centrando por completo la atención en mí.
-No crees que si lo supiera no te estaría pidiendo que me lo dijeras…
-¡¡¡Los dos, basta!!!- la voz de Emily sonó en todo la habitación- por si no lo recuerdan estamos en un hospital, Jacob, si necesitas hablar con ella será en otro momento…
-¡¡¿Y cuándo va a ser ese maldito momento Emily?!!, ¿cuando esté muerta?... porque así como va ya no falta mucho tiempo…
-Jacob!!
-Deja de solaparla Emily
-¡¡¿Me puedes decir de qué rayos estás hablando?!!- le dije enojada por todo lo que estaba diciendo a la vez que trataba de incorporarme.
-No te hagas la tonta Isabella, ¿creías que ibas a poder seguir jugando sin que nos diéramos cuenta?, pues adivina qué, tú teatrito se acaba de caer y todo el mundo ya sabe de las estupideces que has hecho.
Sus palabras fueron como una daga en mi corazón al igual que la furia con la que me veía, giré mi rostro de él y lo fui pasando por cada una de las personas que se encontraban en esa habitación mientras me repetía una y otra vez que lo sabían, terminé por bajar mi rostro y ver como mi mano derecha se aferraba a las sábanas con la impotencia que tenía al saber que esta vez no me iba a librar de sus reclamos.
-¿Por qué bajas tú mirada? ¿A caso esta vez no piensas defenderte?, anda, voltéame a ver y sígueme mintiendo, dime que a pesar de que existen estudios que lo comprueban tú no has consumido nada, que los viernes solo salías a bailar y no a emborracharte o drogarte…
-Lárgate de mi cuarto- solté por fin después de haberlo escuchado pero escapando de su mirada.
-¿No soportas que te diga la verdad?
-Lárgate de mi cuarto- le volví a decir subiendo el tono de mi voz.
-Dime, ¿qué es lo que te duele?, saber que no vas a poder seguir mintiéndonos o que ahora hasta tus padres lo saben- hizo una pausa para luego reír cínicamente, fue esa risa la que logró que por fin lo viera, su cara a pesar de que reía estaba completamente tensa y la mirada con la que me veía era completamente oscura- ¿Qué vas a hacer? ¿le vas a decir a Charlie que solamente querías saber que se siente?, no, mejor aún, vas a decirle que en alguna de tus fiestas alguien te metió la droga, estoy seguro que alguno de tus amiguitos va apoyarte como lo han hecho, al fin y al cabo son con ellos con los que te has drogado este tiempo…
-Y A TI QUÉ MAS TE DA QUE LO HAYA HECHO!!!, TÚ NO ERES NADIE PARA DECIRME LO QUE TENGO QUE HACER, SI QUIERO EMBORRACHARME O DROGARME ES COSA MÍA Y TÚ NO TIENES NINGÚN DERECHO PARA VENIRME A RECLAMAR….
-ENTONCES DEBO DE QUEDARME CON LOS BRAZOS CRUZADOS CUANDO VEO COMO HECHAS A PERDER TU VIDA!!! MALDITA SEA, COMO QUIERES QUE REACCIONE CUANDO ME DOY CUENTA QUE NOS HAS MENTIDO, PENSÉ QUE CON TODO EL PROBLEMA DE JARED HABÍAS APRENDIDO, NOS PROMETISTE NO VOLVERLAS A CONSUMIR Y AHORA, QUE VEO, QUE TÚ Y ESE IMBÉCILE NOS HAN VISTO LA CARA.
-¿Qué diablos tiene que ver Jared?- le pregunte aún enojada pero sin entender el por qué lo mencionaba.
-Perdón, se me olvido que siempre lo terminas defendiendo y que él nunca hace nada…
-A Jared no lo había visto desde que pasó lo de nosotros.
-No vas a seguir viéndome la cara, esta vez no voy a parar hasta romperle la …
-Ya te dije que él no tiene nada que ver- la respiración de ambos era agitada, apenas habíamos tenido tiempo para tomar aire pero parecía que la tensión entre nosotros iba aumentando-Si Jared las sigue consumiendo no lo sé, no lo metas a él en esto porque no tiene nada que ver.
-Cómo creerte si me has mentido en todos estos años.
-Ya no me importa si me crees o no, lo único que te digo es que no eres nada mío para venir a gritarme y reclamarme por lo que haga o deje de hacer en mi vida, ya soy lo suficientemente grande para tomar mis propias decisiones.
Hubo un instante en el que estaba segura que sus gritos de nuevo empezarían, sin embargo ocurrió lo contrario, se dedico a mirarme realmente dolido por lo que había dicho y después giro su silla y se dirigió a la puerta que estaba emparejada.
-Si eso es lo que quieres así será, solo espero que no te arrepientas de las decisiones que estas tomando.
Me dijo por último, en esos momentos ya no lo veía, lo único que estaba tratando era de controlar el dolor que sentía al haberle dicho eso después de haber escuchado sus palabras; simplemente no quería que me vieran débil por algo que realmente no merecía la pena, hace tiempo me había jurado a mí misma no demostrarme de esa manera ante los demás.
Sé que fue poco el tiempo en que me adentre en mis pensamientos, ni siquiera había levantada la mirada nuevamente para ver como Jacob y Embry se iban, lo que llamó mi atención fue el exclamo que hizo Leah. Me incorporé nuevamente para solo bufar al verlos parados delante de mí con una expresión entre preocupada y sería, no se tenía que ser muy genio para saber por sus rostros que algo de la conversación con Jacob habían escuchado, ¿Hasta cuándo acabaría este día?.
OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO
De nuevo por aquí, espero que les haya gustado el capítulo y perdonen por haberme tardado pero ustedes saben cómo es de agobiante la escuela y en época de exámenes ni hablar….
Pero que les pareció el capítulo???... se esperaban lo que pasaría con Bella??? Espero que me sigan comentando y gracias por los reviews que dejaron, así que síganlo haciendo y coméntenme sus dudas o sugerencias… las dejo con el adelanto de próximo capitulo…
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-¿Sabías que se drogaba?, ¿Por qué no dijiste nada?- noté que me lo preguntaba molesto.
-Yo…yo- empecé a decirle sin saber bien que contestarle- no, no sé, no estaba seguro de lo que se estaba tomando.
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-No los logro entender, primero me dicen que sea sincera con ustedes y ahora que les estoy diciendo la verdad, se molestan- les dije mirando ambos con un claro tono de burla en mi voz.
¿Quiénes creen que sean?... supongo que tienen en mente algunas ideas de lo que pasara, así que solo denle en las letras verdes… nos vemos en el siguiente capítulo…
Besos…
