Capitulo 10

Confesiones de un ebrio.

Habían pasado dos días desde que cambiaron de escondite. Sam notó el cambio en su hermano, se estaba haciendo muy cercano a Meg y le daba la impresión que había algo más entre ellos. El tercer día se confirmó su presentimiento, cuando los encontró besándose en la habitación. Intercaló miradas entre su hermano y el demonio que lo tenía contra la pared.

-Dean…- este frunció el ceño.

-¿No sabes golpear la puerta, enano?-

-Lo siento…-

-¿Qué pasa?- preguntó Dean sin moverse de su lugar.

-Bobby encontró un caso cerca de aquí y creo que tenemos que hacernos cargo-

-Bien-

Sam salió de la habitación perplejo para ir con Bobby, este lo miró fijamente pero prefirió no preguntar nada. Dean y Meg se les unieron unos segundos después.

-¿Qué tenemos?-

-Un nido de vampiros. Hay cuatro hombres muertos y cinco mujeres desaparecidas en una semana. Creemos que está reclutando a las mujeres-

-Genial- dijo Dean desganado- ¿Ya le avisaron al gran Jefe que saldremos de excursión?- Sam lo miró- Les recuerdo que ahora Dios es nuestro copiloto y con lo último que ocurrió, honestamente, no quiero arriesgarme-

-Bien- dijo Bobby- Entonces preguntémosle-

-Cas, te necesitamos por aquí- dijo Sam mirando a su alrededor- Por favor-

-¿Qué quieren?- Castiel apareció en el cuarto.

-Encontramos un caso a siete horas de aquí, un nido de vampiros y-

-Ni hablar- respondió Castiel- Cada demonio que ronda por la tierra los está buscando y también algunos ángeles, así que la respuesta es no-

-Hay personas muriendo- dijo Bobby.

-No, otro cazador se puede encargar de ello- respondió Castiel.

-¿Y por mientras que? Más personas morirán, los cazadores más cercanos somos nosotros- replicó Sam.

-No- respondió Castiel enojado.

Sam continuo replicando, argumentando que la vida de personas inocentes estaba en juego, que acabar con seres sobrenaturales es su trabajo. Castiel siguió negándose a cada replica del joven cazador.

-No tenemos nada que hacer ahora- dijo Sam enojado- Tendremos cuidado-

-Dije que no, ¿qué parte de NO es la que no entiendes?- respondió enojado el ángel.

-Pero Cas, hay personas inocentes, ¿Dejaras que mueran?- argumento Sam.

-Ya basta Sammy, Dios ha hablado- dijo Dean sacando una cerveza y acercándose a ellos- Pero adivina, Dios, hiciste el trato conmigo, es a mí a quien manejas como un títere así que Sammy ira, porque nada lo fuerza a obedecerte-

-Dean no- susurro Sam- No comiences ahora o-

-¿O qué? ¿Cas se enfadara? Me importa una mierda, es nuestro trabajo, hay vidas en peligro, iras con Bobby y Meg por los vampiros y yo me quedare cuidando de la cabaña-

-Pero Dean-

-Tú lo dijiste Sammy, es nuestro trabajo, ahora váyanse y llámame cuando terminen-

Sam asintió despacio y fue a la puerta en compañía de Meg y Bobby, Castiel los iba a detener pero Dean le bloqueo el paso mirándolo fijamente.

-Váyanse chicos- los tres se fueron del lugar.

-¿Por qué insistes en llevarme la contra?- preguntó Castiel.

-El trato es conmigo, Sammy no tiene nada que ver aquí, sabes que es nuestro trabajo y no dejaremos de hacerlo por ti, ni por nadie-

-Eres un idiota- respondió Castiel.

-Lo soy pero a mí sí me importa la vida de los humanos, ¿Qué mierda te pasó, Cas? Tú mismo dijiste que te gustan estas pequeñas obras de arte y ahora no tienes problemas en dejar que mueran-

-Cállate-

-Por favor- dijo Dean mirándolo- No me importas lo que me digas, ni lo que me hagas pero déjalos hacer su trabajo. Si estás enojado entonces-

Antes de que pudiera terminar la oración, Castiel movió su mano para lanzarlo contra la pared cerca de la puerta. Dean soltó un quejido y lo observó fijamente.

-Cas…-

-Nunca vuelvas a retarme de esa manera, estás a mi completo servicio y no aceptare tu insolencia, ¿Quedó claro?- Dean se mordió el labio.

-Sí…-

-Discúlpate-

-Discúlpate tu por ser un bastardo- dijo Dean enojado- Discúlpate por haber matado a todas esas personas y por ser un completo idiota, ahora no me parece tan mala idea que sea Crowley quien dominé todo, al menos no oculta sus intenciones ni finge ser bueno-

-Cállate- apretó su puño muy enojado y Dean se quejó, a los pocos segundos comenzó a toser sangre por la boca.

-No perdonare tu insolencia de nuevo- soltó al cazador y este cayó al suelo respirando agitado, miró a Castiel fijamente.

-¿Qué demonios te pasa Cas? Tú no eras así, tú si valorabas este mundo, valorabas a esas pequeñas obras de arte, me lo dijiste hace un tiempo, ¿Recuerdas? Cuando detuvimos a Samhain, ¿Por qué has cambiado tanto Cas?-

El ángel lo observó fijamente sin decir ni hacer nada. Dean aprovechó el momento para levantarse e ir al baño a enjuagarse la boca. Castiel apareció tras él, bloqueándole la salida.

-¿Qué quieres? ¿Aun no te cansas de regañarme? Di algo o déjame en paz-

-Soy el mismo- respondió el ángel- Solo que me di cuenta que no puedo confiar en ti- Dean abrió un poco los ojos y luego asintió para caminar hasta quedar frente al ángel.

-Te decepcione Cas… pero no eso no significa que todas las personas sean iguales-

-Pero yo confiaba en ti no en las demás personas- respondió el ángel.

-Cas… de verdad lo siento… sé que nada de lo que haga o diga cambiara lo que piensas de mí pero por favor, no puedes pensar que todos son iguales, te decepcioné pero debes dirigir tu enojo hacia mí, ¿Entiendes? Sabes que nuestro trabajo es este, salvar personas, matar porquería sobrenatural, no puedes impedir que hagamos esto. Puedes prohibirme todo lo que quieras pero a Sam no, por favor Cas-

-¿Pensabas decirle que sí a Crowley?- preguntó Castiel mirándolo.

-No Cas, no te mentiré, lo pensé por unos instantes, Sam es importante para mí y daría todo por él sin siquiera pensarlo- Castiel lo observó fijamente- Pero tú también eres importante para mí, Cas-

-Dean-

-Lo sé, te da lo mismo pero es la verdad-

-¿Y si Crowley devuelve a Sam a la jaula?-

Dean miró el semblante serio del ángel, acortó la distancia entre ellos sin dejar de mirarlo. Había extrañado mucho esos orbes azules que, antes, siempre se mantenían fijos en él.

-Encontraría la manera de sacarlo de ahí- respondió Dean- No volveré a fallarte Cas y aunque ahora me odies, no cometeré los mismos errores de nuevo-

-Dean-

-Eres importante para mí y eso no va a cambiar-Castiel lo observó fijamente- Encontraremos la manera de deshacernos de Crowley si continua molestando y en cuanto a los ángeles que te están dando problemas, pues simplemente los enviaremos de regreso al cielo o donde sea que se vayan luego de matarlos-

Castiel lo observó fijamente y por unos segundos bajo la mirada hacia los labios de Dean, este se percató de la acción del ángel y llevó su mano a la nuca de este para besarlo. Castiel lo apartó luego de unos segundos.

-¿Qué haces? Ya te dije que-

-Lo sé, no pude evitarlo- respondió Dean con una pequeña sonrisa.

-El encierro tiene que haberte afectado- respondió Castiel.

-Mmm… no sabes lo aburrido que es estar aquí con una niñera encima- fue hasta la cocina para sacar una cerveza- ¿Quieres una?-

-No- respondió el ángel.

-No puedes tomar mientras estás de servicio ¿Verdad? No recuerdo que tuvieras problema para ver porno antes o beberte una cerveza- Castiel se sentó a su lado.

-Dios no bebe-

-Y por eso te convertirás en un amargado- dijo Dean- Toma una, no te pasara nada, recuerdo aquella ocasión que llegaste borracho- se rio- No sabía si reírme o culparme por enseñarte a beber-

-Dean-

-O cuando te lleve al prostíbulo, tenias que haber visto tu cara-

Castiel observó como el cazador se reía mientras recordaba la situación. Por alguna razón sonrió un poco, le parecía que el tiempo había retrocedido y regresaron a esa época donde eran amigos.

-Sam se enojó por eso, decía que era una mala influencia para ti- dejó de reírse y se quedó mirando la botella de cerveza casi vacía- Supongo que tenía razón y si soy mala influencia… para cualquiera-

-Dean-

-¿Qué ocurrirá cuando esto termine, Cas? Cuando Crowley y esos ángeles dejen de molestar, ¿Te irás?- preguntó temeroso- Quiero decir… ya no volveré a verte-

-Así es- respondió Castiel mirándolo.

Dean no dijo nada más y terminó de beber su cerveza, lo siguiente que tomó fue un licor más fuerte. Estaba siéndose muy mal ese momento, lo único que deseaba era que regresaran pronto para refugiarse en los brazos de Meg, por alguna razón dejaba de sentirse tan miserable cuando hablaba con ella. Castiel miró el semblante serio del cazador, era consciente del efecto que tenían sus palabras en el ánimo y las acciones de Dean pero saber que pensaba en Meg lo hizo enojar, no comprendía del todo la razón pero se sentía molesto. Luego de unos minutos el cazador este recostado sobre el sillón mientras balbuceaba algunas incoherencias, Castiel le quitó el vaso.

-Ya has bebido suficiente-

-Que aguafiestas Cas-dijo sonriendo- No eres mi padre para prohibirme algo, de hecho no eres nada mío, aunque podrías serlo- dijo mirándolo fijamente.

-Dean, es mejor que vayas a dormir-

Levantó al cazador sin ningún problema y pasó su brazo por los hombros de Dean para afirmarlo, el cazador llevó una de sus manos a la cintura de Castiel y caminó con algo dificultad hasta la habitación. Miró que estaba atardeciendo por la ventana y suspiró.

-No regresaran hasta la madrugada…-

-¿Extrañas a Meg?-preguntó Castiel mirándolo.

-Ella me entiende-

-¿Por eso te acuestas con Meg?-

-¿Y que tiene? Puedo hacer lo que quiera- dijo serio.

-Tienes razón- contesto Castiel.

El ángel caminó hasta la cama y dejó a Dean sobre ella, este lo tomó por la cintura y ambos cayeron sobre la cama, Castiel se incorporó un poco para levantarse pero el cazador se lo impidió, girando su cuerpo hasta quedar sobre Castiel.

-¿Qué haces, Dean?-

-Lo hago con Meg porque de lo contrario me volvería loco ¿Y sabes porque? Porque la única persona que amo me odia y me desprecia… me mando a la mierda y tengo miedo de hacer una locura si estoy solo-

-Dean-

-Cuando me mandaste a la mierda me fui a emborrachar al bar más cercano… ¿Sabes que fue lo más gracioso?- dijo riéndose- Que si lo pienso tienes razón y mi maldita mente no deja de recordármelo a cada momento, hice las cosas mal y solo recibo lo que merezco… me emborrache, casi me mato en el auto y luego aparecieron esos demonios, Sam ni siquiera se enfado… creo que siente lastima por mí, la única persona que he amado me manda a la mierda… pero me lo merezco, me merezco todo esto-

-¿No crees que mereces ser feliz?- preguntó Castiel mirándolo.

-No porque he sido malo, no he podido proteger a Sammy, decepcione a mi padre… te falle a ti… le falle a Lisa y a Ben… le he fallado a tantas personas…-

-Esperaban demasiado de ti- dijo el ángel.

-No, yo no supe como cumplirles… metí a Sam en esta vida de mierda y mira como acabo, jamás me perdonaría si algo le pasa por mi culpa-

Castiel lo miraba fijamente, Dean pestaño varias veces seguidas y afirmó su cabeza en el hombro derecho de Castiel mientras lo miraba.

-Mi vida es una mierda-

-¿Y porque no lo dejas?- preguntó Castiel- Así como te fuiste con Lisa y Ben-

-Y ya ves como terminó todo, casi mueren por mi culpa… no puedo exponer a otras personas de esa forma, casi mueren por mí, ¿Sabes de lo que me di cuenta? Que no puedo dejar de ser cazador, no puedo dejar esta vida, aun si lo quisiera-

-¿Por qué no?-

-Porque no sé hacer nada más, lo único que puedo hacer bien es asesinar a esas cosas… soy un completo fracaso en todo lo demás-

-Dean-

-Sam podría dejarlo sin problemas, retomar su vida en Sthanford… pero yo no tengo nada, solo la cacería…- abrazó a Castiel- Solo hemos tenido mierda tras mierda, hasta que apareciste tú, al principio fuiste un dolor en el trasero pero nos acostumbramos a ti, hasta que comencé a quererte-

-¿Cuándo comenzaste a quererme?-

-No lo sé… creo que desde lo de Raphael, cuando me pediste ayuda para atraparlo y preguntarle por Dios, comencé a quererte en ese momento pero… sentí algo extraño aquella vez con lo de Samhain… cuando confiaste en mí por primera vez-

Castiel lo miró fijamente, él también había sentido algo extraño con Dean, desde el momento en que se opuso a Uriel para proteger el pueblo, desde ese instante supo que Dean era un buen hombre y alguien confiable. No supo porque razón, quizás al verlo tan frágil o que fuera tan honesto con él, pero respondió al abrazo de Dean para acariciar su cabello con una mano.

-Cas…-

-Tienes que dormir Dean-

-Lo siento Cas… por haberte fallado también-

-No digas nada-

-No soy bueno con estas cosas, actúo antes de pensar y soy hiriente cuando tengo miedo pero Cas- se incorporó un poco para mirarlo- Te amo… eres la primera persona que he amado de esta manera-

Castiel lo miró fijamente sin decir nada, Dean se inclinó un poco para besarlo y luego se acomodó a su lado para dormir. Castiel se quedó quieto durante varios segundos, llevó una de sus manos a los labios y miró a Dean. Algo raro estaba pasando porque se sentía extraño junto al cazador y su corazón se había acelerado cuando Dean dijo "te amo".

""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""

Gracias por leer! Saludos :)