10º
Acepto
Al cabo de unos minutos, Jack y Kimiko montaron sobre el tándem.
-¿Seguro que esto funcionara?
-Primera regla: Hay que intentar –Empujando de los pedales, los dos sobrevolaron por el suelo hasta sobrellevarlo un poco más alto y tomar equilibrio, sin un rumbo establecido.
-Debemos encontrar una flota de la armada.
-¡Ay sí, el comodoro Omi! ¿DÓNDE DEMONIOS ESTÁ ÉL AHORA?
-¡Allá abajo, detenlo! –Exclamó Kimiko emocionada, echando un vistazo hacia abajo.
-No sobreviviremos a esto, lo que me recuerda a la segunda regla: Nunca confíes en un guerrero, ¡No sé cómo detenerla! –Dijo él. Kimiko no pudo evitar ocultar su enojo, así que pasó rato gritándole. No obstante, el "motor" se detuvo, los dos se desplomaron tres metros, aterrizando en el lomo del dragón. Ambos fueron atendidos por los soldados de la armada y el Sr. Tohomiko que abrazó a su hija fuertemente.
-Tenemos que rescatar a Raimundo.
-De ninguna manera, estás a salvo y es lo que importa, no tenemos culpa que se dedicara a ser un guerrero –Susurró el Sr. Tohomiko.
-¡No es cierto! Hizo todo eso para que no me pasara algo malo.
-Sí me permite la osadía de expresar mi humilde opinión, el Ave del Paraíso, estaba escorándose hasta los imbornales, su velocidad es baja –Susurró Jack, dirigiéndose a Omi- Piense, el Ave del Paraíso es la amenaza de verdad en el Caribe, ¿Piensa desaprovechar esa oportunidad? –Dijo mirando de reojo a Kimiko.
-Debe recordar que sirvo a otros, no solo a mí por más que quiera –Se dio la vuelta.
-¡Comodoro Omi debe hacerlo por mí! Hazlo como un regalo de bodas –El Sr. Tohomiko parecía más que feliz, el comodoro se volteó exaltado- Acepto ser su esposa.
-Kimi... ¡¿Es en serio, Kimiko? –Preguntó su padre.
-¿Una boda? ¡Amo las bodas, ron por todas partes! –Comentó Jack, el comodoro frunció el entrecejo- Disculpe señor, grilletes... Por favor.
-Sr. Spicer, acompañará a estos finos caballeros y los conducirá a la Isla Yin & Yang, luego contemplará el significado de "callado como una tumba", ¿Me expliqué con claridad?
-Igual que siempre –Los soldados lo tomaron de brazos y se marcharon.
Entretanto, los tripulantes a bordo del Chucky Choo eran prisioneros del Ave del Paraíso, junto con Raimundo. Tubbimura y Vlad trapeaban el piso. "¡Que quede limpio!", graznó el ave. Clay repitió para ellos lo que quiso decir, recibió un coletazo. Raimundo se asomó.
-¿Así que conocían a mí padre? –Inquirió Raimundo.
-Sí, lo conocimos –Contestó Tubbimura, después de un rato- Al Guerrero Shoku no le gustó lo que se le hizo a Jack: El motín y todo eso, se negó a seguir el código y por eso él te envió el medallón, dijo que merecíamos sufrir la maldición.
-Estúpido infeliz –Gruñó Vlad. "Un gran hombre", protestó maestre Clay.
-Al capitán no le agradó eso y lo amarró a una nave con su ropa, lo único que quedó de él, fue verlo hundirse en el fondo del mar, en el oscuro olvido –Contó Tubbimura- Más tarde, nos dimos cuenta que su sangre rompía la maldición.
-Eso es irónico –Vlad y Tubbimura rieron siniestramente.
-¡El muchacho, tráiganlo! –Hannibal apareció de la nada y les entregó las llaves.
El comodoro Omi, Jack Spicer y algunos de sus hombres fueron en un dragón mudamente adentrándose a la isla Yin & Yang. Examinaron el lugar con un catalejo el Ave del Paraíso.
-Si atacamos, nos emboscarán.
-Al menos que usted los embosque primero, entraré a convencer a Hannibal, ellos correrán hasta sus naves –Sugirió Jack- Usted y sus hombres van de vuelta en su dragón y los vuelan en pedazos, no perderá nada –Apoyó su brazo del hombro del comodoro, él se apartó.
-Nada que pueda perder.
-Pero tenga en cuenta que expone un grave riesgo a su tripulación, incluyendo a la futura esposa del comodoro –Dichas estas palabras, los soldados confinaron a Kimiko, llevándola a Port Xiaolin.
-¡Suéltenme, hay algo que tiene que saber el comodoro, hay una maldición que hacen los guerreros inmortales!
-Descuide, él ya sabe de la información, una sirena subió y se lo contó –Se burló uno de los soldados.
-¡Pregúntenle a Jack Spicer! –Chilló Kimiko.
En la gruta llegaron los guerreros del Caribe con Raimundo al lado. Esta vez no cometerían errores. Lo llevaron hasta el cofre abierto, Hannibal se colocó a su adyacente. Jack se coló entre todos ellos tal como lo dejó el comodoro a pie de la gruta.
-Imposible –Gruñó Hannibal.
-¿Y Kimiko? –Inquirió Raimundo, medio alzando la cabeza.
-Está a salvo como lo prometí, ella aceptó en ser la esposa de Omi como lo prometió y tú morirás como lo prometiste –Le dijo Jack- Y todos somos hombres de palabra, exceptuando a Kimiko, porque es una mujer.
-No sé a qué viene todo esto –Hannibal bajó la cabeza de Raimundo, poniendo el alfanje en su cuello.
-¿En verdad quieren matarlo?... Como quieras... Será tu fin –Dijo indiferente.
-En verdad quiero matarlo, pero ¿Por qué no lo haría?... Sé que me voy a arrepentir de todo esto –Puso los ojos en blanco.
-Porque allá afuera está toda la flota del comodoro Omi, buscándote –Los guerreros intercambiaron miradas, un poco amedrantados y sorprendidos, pero ahí estaban esperando una señal- Esto es lo que harás: Mandas a tus hombres abordar la flota, ellos hacen lo suyo y en un dos por tres obtendrás dos "naves", armarás tu propio flota, ¿Pero qué pasa con el Ave del Paraíso? Me haces capitán, te daré el 10% de lo que robe y todos te conocerán en el Caribe como comodoro Hannibal.
-Y supongo que no querrás que mate al mozo.
-No, mata al joven, solo que no ahora sino cuando el momento sea adecuado –Se acercó a él, tomó cinco Shen Gong Wu- Hasta que hayan muerto Omi y sus hombres, uno por uno –Vació los cuatro Shen Gong Wu, excepto uno, que escondió bajo la manga.
-Lo planeaste todo cuando te dije mi nombre –Masculló entre dientes Raimundo.
-Sí.
-Quiero el 50% de tu botín –Exigió Hannibal.
-¡15%!
-¡40%! –Refutó Hannibal.
-20% -Decidió finalmente Jack- Y tu Shen Gong Wu, el mobi, ¿Trato?
-Acepto –Ambos estrecharon sus manos.
-¡Todos a las naves! –Gritó Jack con un gesto, pero no se movieron- ¡Ay! Me olvidaba que tú hacías eso –Se disculpó untando las manos.
-Señores, hagan lo suyo –Ordenó Hannibal. Los hombres dieron la media vuelta, yéndose hasta adentrarse en las aguas profundas. "¿No van a las naves?", Hannibal carcajeó entre dientes. Disimuladamente se infiltraron en el agua mientras la luna mostraba su verdadera forma. Aprovecharon en abordar la flota del comodoro Omi, quien se encontraba junto con otros hombres frente a una artimaña hecha por los mismos guerreros. Vlad y Tubbimura se disfrazaron de mujeres, cubriéndose con paraguas. No creyeron que formaban parte de la tripulación y no las atacaron. El Sr. Tohomiko se dirigió a su hija.
-Kimiko, siento que has tomado la decisión correcta, estoy orgulloso –Admitió- Pero tomar una decisión correcta con motivos inequívocos podría ser bien incorrecta, Kimiko... ¿Estás ahí? ¿Oíste lo que te dije? –Movió su hombro, era un muñeco, Kimiko se había fugado. Los guerreros se habían movilizado calladamente acercándose a la cabeza principal, liquidando a los hombres que les interponían al frene. Pero un movimiento desprovisto provocó que quedara a la vista la trampa. Los hombres de Omi a bordo de la flota se dieron cuenta de la emboscada. Inminente comenzó una matanza en las que llevaban las de ganar los guerreros del Caribe por la maldición, uno tras otro iban desmoronándose. Ni las espadas o balas les afectaban.
-Jack debo admitir que te conocía, pero eres bien difícil de predecir –Dijo Hannibal al verlo rebuscar entre los Shen Gong Wu.
-Porque soy deshonesto y los deshonestos siempre hacen cosas deshonestas, de lo que debes de preocuparte son de los honestos pues que nunca predecirás cuando van hacer algo estúpido –Jack desarmó uno de los hombres que se quedaron con ellos y lo tumbó, arrojó la espada a Raimundo, liberándose. Pronto comenzó a luchar contra todos los guerreros del "comdoro". Hannibal desenvainó su espada y colisionó con la de Jack, lucharon tratando de hacer retroceder el otro, las entrelazaron.
-Este será tú fin –Dijo Hannibal al detenerlo, lo empujó.
A/N: Fin del capi número diez. Corto, lo admito, empero es una estrategia del autor dejar la parte más emocionante para que lo sintonicen en el próximo capi que decidí ponerlo para centrar el fin de la batalla. Ayer no actualicé porque una morsa distrajo toda mi atención, aquí estoy. ¡Enhorabuena, ayer fue mi día de más visitas por mi otra historia que me está quedando para chuparse los dedos! Si Dios quiere, posiblemente aumenten posteriormente. Bueno no tengo que aclarar nada porque casi todo está aclarado ni nada nuevo puse aparte del tándem. Si voy hacer la secuela, lo haré luego de terminar "El Cazador de la Ciudad" así me dará el tiempo para refrescar mi memoria empezando a "estudiar", porque tomar ideas de POTC tiene su tiempo, en cambio la otra tiene su tiempo normal porque es original. Si vuelvo a temporadas de escuelita en medio de mi escrito, las actualizaciones serán más lentas por el transcurso del tiempo, incluso puede llegar a posponerse hasta Diciembre. No hablemos de eso. Ustedes disfruten del capi, no olviden comentar. ¡Nos vemos dentro de poco!
PST: Yo soy una persona que ni yo misma me comprendo, adoro ver las artes marciales (es una razón por las que me gusta XS), pero me deprimen porque no puedo hacer eso y aún así lo tolero. Parezco masoquista, pero me conozco y no lo soy. Esa morsa de las que les hablé dice que soy sádica, pero no lo soy porque no pude ver sin despegar ojo la película "El Fotógrafo" (no te la recomiendo si no eres sádico, propenso a ataques cardíacos, a vomitar, a tener pesadillas, a tener alucinaciones, yo porque me salté todas las partes sangrientas y eso que vi algunas). Una colega dijo que soñó que ella y yo éramos las protagonistas, recreando toda esa horrenda película y el fantasma que nos atormenta era un tipo de mí novela, que es muy parecido a Clay... ¿Qué harías tú si estás en tu cama durmiendo, asomas la cabeza y ves la cabeza de Clay, palída, sudorosa, con los ojos desorbitados y la sangre chorreándole por la frente, mirándote, cerca de tu cama? ¿O qué harías si estuvieras en un baño público, se te acaba el papel y una mano... te pasa... el papel? No te contaré más porque me caes bien...
¿Clay te asusta? No me culpes si la ves o tienes el sueño, pero en serio ¿Clay asusta? O bueno, te dejo con esa "reflexión".
