Sakura se sintió triste, como si la hubieran roto el corazón, fue un sentimiento no tan intenso como imaginaba, pero no por ello menos doloroso. Una cosa era haber visto a Naruto y Sasuke besarse aquella noche en la discoteca a causa de una apuesta, y otra muy distinta era verles compartir aquellas sonrisas y miradas cómplices, esos besos y caricias cariñosas a medio escondidas delante de sus narices. Algo la golpeó fuertemente haciéndola sumergirse en el agua salada, el grito de Ino la trajo de vuelta a la realidad.
— ¡Eliminada! —sonrió Ino proclamándose ganadora.
Sakura la miró confusa y con una mirada desdeñosa que trataba de esconder sus sentimientos le sacó infantilmente la lengua a la rubia, después de acomodarse el bikini se retiró del grupo con la excusa de querer dar un paseo por la orilla.
Se acercó a su hamaca y tomó la pamela colocándosela en la cabeza, luego echó a andar sin importarle lo que le decían sus amigos, en ese momento, no la apetecía seguir viendo a Naruto y a Sasuke. Quizás Sakura debería haberse confesado antes…
-Flash Back-
Una pre-adolescente Sakura se encontraba discutiendo como siempre con su eterna rival/amiga Ino.
—Si sigues escondiendo tu gran frente tras el flequillo, no te extrañe que se burlen de ti. —decía gesticulando con las manos.
— ¿Y qué quieres que haga? Llevan toda mi vida molestándome por esto… —sollozaba.
Sakura había sufrido durante toda su infancia la burla de sus compañeros de escuela por su ancha frente y exótico color de cabello. Las bromas y burlas que en un principio le parecieron envidia terminaron haciendo mella en ella convirtiéndola en una niña sin autoestima y foco de burlas, que con el tiempo se habían convertido en pesadas bromas como esconderla la ropa tras las clases de educación física, romper sus apuntes y libros, llenar su casillero de basura…
Llegó un momento que no lo pudo soportar más, sin amigos, molestada por todos, con unos padres la mayor parte del tiempo ausentes debido a su trabajo en el hospital, sola… Sakura comenzó a entrar en una espiral autodestructiva en la que comenzó a faltar a clase, dejar de estudiar y salir de la casa, cortarse… y, numerosos intentos de suicidio. Pero no fue hasta que estuvo unas semanas en coma en el mismo hospital que sus padres regían, cuando decidieron tomar cartas en el asunto. Se la envió a terapia, trataron de pasar más tiempo con ella, pero la noticia del intento de suicidio no tardó en extenderse por el lugar, llegando más burlas, cartas y notas que decían: "Que pena que no hayas muerto", "Eres inútil hasta para suicidarte", "Muérete de una vez y hazle un favor al mundo", "A nadie le importas". Todo empeoró, su familia y ella misma ya sin saber que hacer… pero un día su abuela Tsunade, llegó a su casa y la obligó a trasladarse con ella ya que sus padres no se podían mover de la capital: Tokio, por trabajo.
Tas la visita de su abuela y su propia voluntad, Sakura decidió trasladarse a Konoha, un pueblo de la prefectura de Osaka, y empezar de cero, en un lugar donde no se burlaran de ella, en un lugar donde conocer gente y ser feliz. Pero aquello no había sido si no una efímera ilusión, nada más llegar, se encontró de nuevo con las burlas y bromas, hasta que un día alguien decidió ponerlas fin.
— ¡Escuchadme bien zorras! —gritó la chica rubia apareciendo tras los arbustos— A partir de ahora quien ose tocarla un solo pelo a esta chica, ¡conocerá la ira de la hija del habanero sangriento y el rayo amarillo, sin contar con mi hermano: el Kyuubi!
Las chicas que la molestaban salieron corriendo asustadas, a partir de ahora, nadie se atrevería a tocarla de nuevo, en ningún sentido.
—Toma —dijo extendiéndola su diadema azul celeste— descubre esa preciosa cara que ocultas con tanto pelo —sonrió.
A partir de ese momento, Sakura se prometió a si misma que nunca jamás sería tan débil de dejar que otros marcasen el ritmo de su vida, ella iba a renacer como una bella flor de cerezo. Al poco tiempo conoció a los amigos de Ino, quien la aceptaron en el grupo de buen grado, pero no fue hasta que fue salvada de nuevo, cuando se enamoró por primera vez.
Aquella noche había salido tarde del club de arreglos florales y como Ino tenía que pasar por la floristería a ayudar a su madre, ella se había marchado sola a casa, mala elección decidir tomar un atajo para llegar antes, unos tipos la asaltaron de la oscuridad, la apresaron y trataron de abusar de ella, para su suerte, alguien escuchó sus gritos desgarradores y acudió en su ayuda.
Tras una gran pelea entre aquellos tres hombres ebrios y el chico rubio, los desgraciados salieron huyendo del lugar y el chico le extendió una mano para que se levantara tras poner sobre ella su extraña gabardina negra con los kanjis "Kyuubi".
—Levanta preciosa —dijo jadeando con una gran e iluminadora sonrisa.
—Gracias —balbuceó colocándose el uniforme.
—Me llamo Naruto —se presentó el héroe.
—Sakura —contestó ella.
Cuando su verde mirada se encontró con los orbes azules del chico, su corazón se estrujó, amor a primera vista, sin más. Después de aquello descubrió que Naruto era el hermano de su mejor amiga Ino, que no lo había conocido antes porque él solía faltar a clases y además iba a un salón distinto del mismo curso. Sin quererlo, Sakura se vio integrada en el grupo más temido de toda la escuela compuesto por Naruto como su líder, Kiba su mano derecha, Shikamaru su cerebro, Choji como el cuerpo, Ino como la "infiltrada", Shino como el "recolector de información", Hinata la "que cuida las espaldas" y ella se vio convertida en Sakura, "la fuerza bruta". Con el tiempo todo fue mejorando, se fue enamorando de Naruto, pero al ser este tan popular por ambos sexos, prefirió dejar los sentimientos de lado para que no afectara al grupo ni su amistad.
—Fin Flash Back—
Ahora se arrepentía de no haberse declarado antes de que pasaran tantos años amándolo en silencio con miedo, ahora que Naruto había encontrado a otra persona y por más ganas que ella tuviera de separarlos, decidió que se mantendría al margen en tributo a su amistad pero que si volvía a tener oportunidad, no la despreciaría. El tiempo de los pandilleros se iba acabar pronto, ella se marcharía a Tokio para estudiar Psicología y convertirse en alguien capaz de ayudar a las personas que como ella se encontraron en situaciones amargas.
Cuando llegaron a la granja escuela, Naruto recordó que al final no había hablado con Gatito Negro, había estado tan perdido y ocupado por Sasuke que ni se había acordado de él. Tras ducharse y cenar, leyó los mensajes que este le había dejado. Sus ojos se abrieron a más no poder al leer esa particular palabra "Usuratonkachi", su mente comenzó a atar cabos, con rapidez y adrenalina… Sasuke estuvo en aquel lugar a esa hora en aquel día, le había dicho que le gustaba un chico pero que le molestaba su presencia, la forma de hablar y de ser, la descripción que le había dado… ¡todo encajaba!
—Sasuke es Gatito Negro… —murmuró sorprendido.
No perdió más tiempo y se vistió de nuevo con prisa, Kiba le gritó algo antes de salir pero como iba como alma que lleva el demonio no le prestó atención. Llegó jadeando hasta la habitación de Sasuke y tocó la puerta. El moreno vestía unos bóxer negros y todo su cuerpo rojizo estaba cubierto por abundante crema hidratante, se había quemado bastante.
—Naruto, ¿qué haces aquí? —preguntó molesto apoyado en la puerta.
—Ne Sasuke —pronunció con lentitud saboreando su nombre mientras sonreía malvadamente con picardía y mirada divertida— ¿Cuál es aquella ave que, quitándole una vocal, se convierte en un ser humano que vive a costa de los demás?
—El gorrión —dijo como si fuera obvio frunciendo el ceño. "¿Para eso ha venido?" pensó molesto.
—Exacto Gatito Negro —sonrió enormemente.
—No puede ser… —susurró sorprendido— ¿tú eres Kitsune? —preguntó aun sin salir de su asombro. Naruto solo sonrió adentrándose en su cuarto mientras le besaba con ferocidad.
Sai estaba sentado frente a su portátil, con una humeante taza de café a su izquierda y solo la luz de la pantalla iluminando el lugar.
—Veamos…
Clicó en el primer enlace que apareció de su búsqueda en Google y leyó en voz alta:
—Muchas veces podemos desarrollar alguna clase de sentimientos por las personas que están a tu alrededor. Es bueno saber la diferencia y también entender si realmente te gusta pasar el tiempo con esta persona o si solamente no te quieres quedar a solas. En estos simples pasos descubrirás si esa persona te atrae realmente; Uno: analiza los motivos por los que conociste a esa persona… Pues por el grupo que se formó para las actividades —respondió— Dos: Considera como te sientes a cuando estás con esa persona… Hmm pues me hace sentir inútil, enfadado, tierno, bobo… es interesante —respondió de nuevo— Tres: ¿Es posible que hayas esperado demasiado de esa persona?... No lo sé, ¿Qué puedo esperar de ella, un golpe o un beso tal vez? —se preguntó confuso— Cuatro: ¿Cómo te sientes?... Bueno esto es absurdo, no me aclara nada… será mejor que lo compruebe por mí mismo. —se convenció.
Sai se enchufó los cascos y dio al play en la última canción, se inició "Call me maybe", escuchando la letra comenzó a imaginarse a esa persona que últimamente tenía sus sentimientos patas arriba, un beso, unas caricias, una mirada cargada de cariño… y llegó a la conclusión de que Sakura le intrigaba y por qué no, le gustaba. Se levantó de la cama y puso rumbo a ningún sitio en concreto, pero necesitaba salir de aquella habitación porque se estaba ahogando con tanto sentimentalismo.
Tras andar un rato y como si Dios en el caso de que existiese, hubiera escuchado sus pensamientos más profundos, se encontró a Sakura sentada sobre el pasto cerca del granero, vestida con un pantaloncito de pijama de algodón color blanco y camisa de hombrillos del mismo estilo, mirando las estrellas. Se acercó a ella y tomó asiento a su vera, durante unos minutos se mantuvieron en silencio mirando el cielo, al final ella rompió esa monotonía.
—He decidido que no quiero intervenir entre Sasuke y Naruto, dejaré que las cosas se den por si solas —murmuró con la vista aún perdida.
—Yo también he decidido algo —confesó Sai mirándola.
— ¿El qué? —preguntó curiosa.
—Que me gusta alguien, y voy a luchar por esa persona —la miró profundamente, Sakura se sintió repentinamente acalorada— y esa persona eres tú.
Sai se acercó lentamente a Sakura, pidiendo permiso para besarla con la mirada, ella se encontraba estática sin saber muy bien que hacer cuando un pensamiento cruzó por su mente: "Si Naruto no me quiere, que me quiera otro". Y sus labios se juntaron en un beso cariñoso, ambos sintieron un agradable cosquilleo en las entrañas, los fuertes brazos de Sai rodearon su pequeña cintura y ella se rindió ante esos labios finos y suaves, se abandonó ante aquellos sentimientos que acababan de despertar.
"Después de amarte comprendí… que no estaría tan mal ser tu otra mitad"*
En otra parte de la granja escuela, más específicamente la habitación de Sabaku no Gaara, estaba este pelirrojo tratando de dormir, pero le era imposible con todo ese ruido procedente de la habitación continua, tras varios minutos de vergonzosa escucha y con su paciencia agotada, Gaara profirió una regañina.
— ¡Callaros ya, algunos intentamos dormir!
Los molestos sonidos cesaron unos escasos segundos antes de comenzar otra vez.
—No gimas tan alto nene —dijo una voz familiar.
Pero al contrario de lo que esas palabras habían dicho, los gemidos y los golpes de cama aumentaron, Gaara salió de su habitación echo una furia dispuesto a cortarles la diversión a ese par pervertido cuando estando delante de la puerta tras la que se escuchaban esos sonidos pecadores, se percató de que se trataba de la habitación de Sasuke, pero lo que más perplejo le dejó fue escuchar aquel nombre en labios de su amigo.
—Más fuerte Naruto —jadeó.
Sonrió de lado y se marchó del edificio, "Estaba cantado" pensó riendo para sí mismo, se dirigió a la habitación de Sai para pedirle asilo, pero una corbata adornaba su picaporte, luego se dirigió a la habitación de su hermana Temari pero ella digamos que también estaba ocupada, molesto y sin saber a donde ir volvió de nuevo a su habitación tras un par de horas de espera en el exterior, sin embargo esos dos seguían haciendo ruido. Suspiró.
—Ahora entiendo por qué "Full Love"
¿Encontraría él también su amor de verano?
*Extracto de la canción Perfecta de Miranda y Julieta.
Autora dice: ¡Muchas gracias por leer y comentar esta historia, en el próximo capítulo... LEMON de Naruto y Sasuke :D!
