Miraculous: Les aventures de Ladybug et Cat Noir no me pertenece, escribo esto por entretenerme y entretener sin animos de lucro ¡gracias por leer!
Att: Kalpana R.S
One-shot escrito para el reto mensual #AgostoPV
Calendario dedicado a: Sonrais777 (En Fanfiction) y LadyDoptera (En Wattpad)
Tema día 10: Alegría.
Género: Romance.
(Bridgette/Ladybug y Félix/Chat Noir)
¡Comencemos!
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Félix sentía sus manos sudar y movía el pie ansioso mientras intentaba de manera inútil leer un libro, girando cada cinco segundos al pequeño reloj que se encontraba en su escritorio y torciendo la boca ante la hora. ¿Por qué las manecillas parecían de pronto ir tan lento? Necesitaba que fueran las once de la noche lo antes posible, pero solo eran las diez y media.
"Tranquilo, relájate. Solo falta media hora mas" se dijo irritado de su propia actitud.
¿Desde cuando le importaba tanto la hora? Se pregunto consciente de que treinta minutos no era realmente demasiado tiempo. Sin embargo, por primera vez en su vida la hora comenzaba a representar algo importante y no por sus muchos deberes.
Toda su vida había crecido resignado ante la idea de estar al pendiente de la alarma de su celular. Desde niño se había levantado muy temprano para estudiar y hacer sus deberes antes de que sonara la alarma que le indicaba si debía practicar piano, esgrima o chino. Solo era una medida del tiempo que poco interés causaba en el, pero jamás había sentido autentica alegría ante una hora en especial.
Siendo así, ¿Por qué de pronto anhelaba con tanta desesperación que su reloj marcara las once? En realidad debería encontrarse bastante fastidiado pues tenia que ir a patrullar Paris, alterando así sus valiosas horas de sueño y complicando un poco su rendimiento durante el día. Rendimiento que a decir verdad, ya había bajado un poco a causa de aquella terrible maldición y los esfuerzos de Bridgette por acercarse a el.
De igual forma cuando el reloj marco las once y su celular sonó mostrando en el recordatorio la imagen de una pequeña Catarina, Félix sonrió de manera radiante. Como nunca osaba hacerlo durante el día y frente a todo el mundo sin su antifaz.
¿En que momento había dejado de odiar la idea de vigilar Paris? ¿Cuándo se convirtió aquello en su deber favorito? Recordaba claramente como en un principio detestaba tener que transformarse cuando era su turno de hacer aquello, pero ahora cumplir con esa actividad era lo que alimentaba sus días.
¿Y cual era el motivo? Era ella, la heroína de Paris con traje moteado. Ladybug, su compañera de batallas. La única chica que podía terminar con su maldición, aquella a quien seguía intentando conquistar. La pregunta era… ¿Seguía intentando ganar su corazón para deshacerse del anillo?
Félix no era tonto y sabia perfectamente que algo estaba cambiando. No entendía muy bien lo que era pues su inexperiencia en comprender los sentimientos de otras personas y los propios era algo con lo que había crecido desde que tenia memoria. El siempre había sido un chico frio que no solía expresar lo que pasaba dentro de su corazón, pero al ser Chat Noir todo cambiaba.
Pensando en aquello Félix se transformo en el héroe felino y observo la obscuridad de la noche durante unos segundos desde su enorme ventanal.
De pronto el felino frunció el ceño al ver como una persona se encontraba parada sobre el techo de un edificio cercano, aquella figura femenina con los brazos extendidos estaba repleta de hermosas mariposas blancas que reposaban tranquilas en su cuerpo mientras que otras también volaban a su alrededor.
Los ojos de Chat Noir comenzaron a brillar cuando la persona se giro y lo observo. Revelando el precioso rostro de Ladybug entre las alas blancas de aquellas mariposas. Sonriendo encantadoramente y guiñándole un ojo antes de extender sus brazos hasta el, pidiéndole silenciosamente que se acercara.
Las mariposas volaron de manera poética, resaltando en penumbra la noche y Chat Noir sonrió embelesado ante tan bella imagen.
-Mi lady… -murmuro sin darse cuenta de todo el amor que proyectaban sus palabras, incluso cuando sabia que aquello era solo una ilusión. Retrocediendo un poco para tomar impulso y brincar hasta su ventana, ignorando la peligrosa altura y distancia para después saltar con los brazos extendidos. Sintiendo el frio viento de la noche antes de sujetar con sus manos la rama de un árbol que se encontraba cerca de la muralla que protegía la mansión Agreste.
¿Cuándo imagino el rubio que podría llegar a tomar tantos riesgos, solo para ver a alguien? ¿Cuándo había comenzado a disfrutar de hacer aquellas maniobras tan dementes?
Balanceándose un poco para poder cruzar la muralla, Chat Noir miraba la ilusión de su dama todavía esperándolo y recordó su primer día como héroe. Todo había sido horrible, hasta que observo aquellos ojos azules llenos de seguridad y determinación.
Sonriendo Chat Noir volvió a tomar impulso e ignorando la enorme distancia y altura que dividía la muralla de aquel techo, brinco usando todas sus fuerzas. Aun así aquello no había sido suficiente y termino raspando sus garras en la pared para no caer, aferrándose finalmente al hundir sus garras y comenzando a escalar sin mucha dificultad gracias a su conocimiento en ello.
Seguía siendo un novato, aun le costaba demasiado hacer ese tipo de cosas pero cada noche que pasaba parecía ir mejorando.
-¡Mi lady! -exclamo Chat Noir maravillado al ver como la heroína le tendía la mano. Sin embargo al intentar tocarla su ilusión desapareció, esfumándose en el aire y borrando aquella sonrisa en el rostro del rubio.
Subiendo de un ágil brinco Chat Noir busco a su dama, entre la obscuridad de la noche iluminada por la luna. Sintiendo su corazón latir acelerado, pero a diferencia de su primer día de héroe esta vez no era por el miedo ni el esfuerzo.
Por fin sus ojos felinos lograron ver a la chica, dando vueltas encantadoramente en el techo de otro edificio cercano. Al notar su presencia, la joven de antifaz rojo sonrió traviesa y comenzó a correr hasta la orilla de aquel sitio, brincando hábilmente al siguiente.
Con los ojos brillantes de nuevo, Chat Noir no perdió tiempo y comenzó a correr. Brincando también y comenzando a perseguirla. Observando maravillado como los largos cabellos de Ladybug se mecían grácilmente por el movimiento y el viento que arremetía contra ella a causa de la velocidad mientras continuaba brincando entre los tejados, haciendo de vez en cuando alguna pirueta.
¡Dios, era tan hermosa! Tan dulce, tan confiada de si misma, tan perfecta.
¿Cómo era posible que sus ojos pudiesen apreciar semejante ángel? Se pregunto Chat Noir sonriente, tan concentrado en seguirla y observarla que fue incapaz de calcular un salto y comenzó a caer. Mirando como la imagen de la azabache desaparecía ante sus ojos una vez mas.
Como pudo Chat Noir recupero la compostura y logro sujetarse de una ventana, subiendo a ella y sonriéndole a un pequeño niño que había observado la escena. Guiñándole un ojo antes de tomar impulso para llegar a la farola, lugar de donde se lanzo en "cuatro patas" al igual que lo haría un verdadero gato. Incapaz de ver el rostro de admiración en el pequeño cuando lo vio avanzar de aquella forma entre las farolas.
Dejándose caer a la rama de un árbol, Chat Noir brinco y fue impulsado nuevamente hasta uno de los techos cercanos. Mirando con orgullo su recorrido antes de volver a buscar la imagen de Ladybug. Encontrándola finalmente corriendo en un parque cercano.
Con ánimos renovados, Chat Noir brinco desde el techo en donde se encontraba hasta un árbol. Por desgracia, esta vez la imagen de Ladybug evito que lograra concentrarse y sin poder evitarlo, el rubio de traje negro cayo dentro de la copa del árbol y termino colgado entre sus ramas de cabeza.
¿Por qué siempre lograba distraerlo tanto Ladybug? Se pregunto frustrado, intentando soltarse y suspirando pesadamente al ser incapaz de hacerlo.
Siempre era así con ella, siempre lograba poner su mente en blanco y volverlo un completo idiota. Siempre conseguía entorpecerlo y distraerlo, volviéndolo un tonto que vivía soñando despierto.
Sus pensamientos fueron interrumpido al ver una sombra acercándose en el suelo. Al levantar la mirada sus ojos se encontraron con el adorable rostro de Ladybug, quien de manera lenta comenzó a rodear el árbol antes de llegar hasta el para acariciar su rostro.
Embriagado por el tacto suave y cariñoso de ella, Chat Noir cerro los ojos. Deseando con todas sus fuerzas que la joven se aproximara hasta sus labios y saliendo repentinamente de aquel sueño al sentir como caía dolorosamente al suelo. La rama se había roto, devolviéndolo a la realidad.
Desanimado el héroe felino se levanto del suelo y dio un pesado suspiro mientras sacudía su cabello.
¿Pero que demonios estaba pasándole? Aquellos sentimientos, aquella actitud, aquel anhelo de verla en todos lados era algo que jamás había experimentado.
-Creí que los gatos siempre caían de pie -escucho de pronto una voz gritándole.
Con el corazón acelerado de nuevo, el héroe felino se giro rápidamente buscando a la responsable. Encontrándose con Ladybug, esta vez la verdadera. La siempre fuerte, valiente y hermosa Ladybug que permanecía sentada sobre una farola cruzando la calle, no una ilusión de su mente guiándolo hasta ella.
-¿Estas bien? -continuo diciendo ella, un poco preocupada al ver como su compañero permanecía paralizado. Observándola con el rostro sonrojado y los ojos brillantes.
Una sonrisa traviesa se dibujo en los labios de Chat Noir.
-Teniendo la dicha de verte, mi lady… Siempre estaré de maravilla -contesto de manera galante, haciendo una pequeña reverencia y hablando completamente enserio, pese a que ella no tenia intenciones de creerle. Pues sabia que pasara lo que pasara el simple hecho de estar con ella lo llenaba de alegría.
¿Qué era lo que le estaba pasando? No lo entendía y en realidad tampoco le importaba saber, solo deseaba seguir disfrutando de aquellas maravillosas sensaciones.
¡Hola, hi, nihao, namaste!
Fueron 1602 palabras en una hora y media :") Sin muchos detalles, sin correcciones y fue lo primero que me llego a la mente cuando descubrí cual era el tema.
Ojala que les guste al menos un poco y si no que por lo menos los entretenga (En especial a Sonrais777 y LadyDoptera ¡Espero que les guste! Al menos un poquito n.n)
En fin, gracias por leer esto, dudas, comentarios y quejas ya saben dónde.¿Y qué? ¿Merezco review? Jejeje
¡Adiós, good bye, sayonara... alvida!
