Batman © Bob Kane
Canon, ubicado después de Justice League vs Teen Titans
Advertencia:Este fic se basa mayormente en las nuevas películas animadas, aunque toma bases de Young Justice y algunos pocos elementos de Teen Titans de Glen Murakami.
Capítulo X
Al despertar, la primera sensación que tiene Damian es la de su erizo haciéndole cosquillas en las mejillas por medio de su nariz y espinas. Tras remecerse un poco por el contacto, el ex asesino se da cuenta que está tendido en la cama de Grayson luego de ser dejado inconsciente… ¡Otra vez!
¿Cuánto rato ha pasado? ¿Una, dos horas? De cualquier modo se endereza lo suficiente como para sentarse y rememorar lo ocurrido, cuando enseguida, una figura alta y femenina ingresa al cuarto.
–Damian, qué bueno que ya despertaste –se apresura a decir Kory, quien se encontraba parada fuera del dormitorio de su novio para velar por el más joven.
–¿A dónde se fueron el idiota de Grayson y el maldito de Todd? –exige saber él de inmediato.
La tamariana vacila en contestar, sobretodo por la cara de pocos amigos que pone Damian al verla.
Ella sabe que no puede seguir encubriendo a Dick sobre sus planes por mantener a Robin a salvo de su atacante. Aún así, prefiere ganar algo más de tiempo y desviar un poco el tema hasta que los dos hijos mayores del murciélago volvieran al departamento a dar explicaciones.
–Tranquilo, ellos regresarán pronto. Por mientras deberías descan…
–¡Responde a lo que te pregunto! –la interrumpe el actual Robin, apartando su brazo bruscamente de la pelirroja cuando esta trata de recostarlo en la cama–. ¡¿Qué es lo que pretenden esos inútiles actuando a mis espaldas y tomándome por sorpresa de ese modo?!
Sin duda hay que ser un santo martirizado para soportar al menor de los Wayne.
Starfire sabe que desde el momento que Dick llevó a su pequeño hermano a la Torre él pasó también a ser parte de su responsabilidad. Y de verdad que trata de no molestarse a pesar de sus desaires o malos humos, pero sumado a lo ocurrido hoy en la cena su paciencia está al límite.
–Damian, recuerda que soy la líder de los Titanes y por tanto me debes respeto –declara la princesa alienígena en una actitud muy seria.
–¿Y? Eso no quita que seas su cómplice –le recrimina el titán más joven sin mostrar un ápice de arrepentimiento del modo en que se dirige a ella–. Sé que viniste aquí con Raven para actuar como objeto de distracción mientras ese fenómeno de circo mete las narices donde no debe.
–¡No deberías hablar de esa manera de Dick! Él solo está preocupado por ti y busca protegerte, ¿por qué no lo entiendes? –lo reprende la tamariana, frustrada.
Ante las palabras de Kory, Damian figura una sonrisa cínica al mismo tiempo que se cruza de brazos.
–Se ve que no conoces a ese estúpido. Solo busca complacer a mi padre comportándose como un cretino empalagoso –apunta el menor de los Wayne, desdeñoso–. Eso hasta que no aguantó más y se le cayó la máscara de niño bueno.
–Eres tú quien demuestra que no conoce a Dick, y no me extraña si siquiera te has dado la oportunidad –refuta ella tristemente. Hace una pausa para luego volver a hablar de manera más suave y compresiva –: Damian… Fuiste grosero conmigo sin razón. No estuvo bien que Dick te gritara eso y puedo dar mi vida a que se arrepiente de ello, pero aunque estuvieras molesto con él por intentar mantenerte seguro en esta ciudad… no debiste desquitarte así.
Viene un silencio. Es la primera vez que Korianr's habla de un modo más personal con el Chico Maravilla, ya que aquella vez, en la Torre, ella se dedicó más a regañarlo por invadir su privacidad y a cuestionarla como líder que tratar de hacerle ver las cosas como eran.
No es como que aquí fuera muy distinto (solo que en relación a Dick), pero al menos sentía que había logrado cambiar, por muy minúsculo que fuera, la percepción que tenía Damian acerca de su hermano, ya fuera por celos como hijo de Batman, o por su incapacidad de sociabilizar con otros.
–Te pido que esperes aquí hasta que Dick vuelva y nos diga lo que ha descubierto. Recuerda que ahora eres un titán y si se meten contigo se meten con todos nosotros –vuelve a decir Kory, retomando su sonrisa maternal y comprensiva, y poniéndose de pie para dirigirse a la cocina–. Ahora ponte cómodo, te calentaré la comida porque seguro debes tener hambre.
El chico resopla entre dientes y desvía la mirada hacia otro lado. La verdad es que sí tiene hambre, por ese motivo no se negó al ofrecimiento de Starfire. Ella debió haberlo notado, porque enseguida sonríe con dulzura haciendo que Damian se sonroje.
El ex asesino se recrimina mentalmente. Tanto el imbécil de Dick como su novia alienígena son un par de empalagosos insufribles. Ya entiende porque andan juntos a pesar que no sea nada oficial.
Luego de que la princesa titán se retirara del dormitorio de Richard, Damian queda a solas pensando las palabras que le había dicho acerca de éste mismo.
Quizás debería darle un respiro al recogido de su padre, claro que dejándole bien claro su lugar. Él no necesita ser cuidado por nadie, menos por un imbécil mujeriego que no sabe cuando darse por vencido con quienes lo rodean.
Podría escaparse de nuevo, pero no quiere enfrentarse a Raven, quien mantiene una especie de campo de energía alrededor del departamento para evitar que alguien entre o salga, de modo que decide hacer caso a Korian'd y esperar.
Los guardias de seguridad se hallan inconscientes en el piso tras ser sedados por Nightwing y Red Hood, quienes ingresaron a la cámara de vigilancia del mall (al cual habían ido Dick y Damian esa tarde), para así revisar las grabaciones que se registraron durante el día.
Precisamente, en esos momentos, ambos enmascarados se encuentran viendo las cintas de seguridad. Dick es el encargado de chequear los lugares del centro comercial por los que estuvo en compañía de Damian, mientras Jason permanece a su lado encargándose de vigilar la entrada y asegurarse que los guardias continúen dormidos.
A medida que Richard lleva cerca de media hora adelantando y rebobinando las cintas, el segundo Robin decide entablar conversación en tanto se apoya contra la puerta para no dejar que nadie pase. Al fin y al cabo, ha pasado un tiempo desde la última vez que se vieron como para querer romper un poco el hielo, aunque sea en modo sarcástico, tan propio de Jason.
–Así que cuidando al demonio de Bats… –empieza él con una voz que aparentaba ser de travesura–. En serio, Dickie-bird ¿no pudiste decirle a papi simplemente que no?
–No es que me emocionara mucho la idea y aceptara sin pensarlo –admite Nightwing algo avergonzado sin quitar la vista de la pantalla–. Pero puede que sea la oportunidad perfecta para que podamos entendernos y así trabajar mejor en equipo.
Ante las palabras del Grayson Volador, Red Hood no puede evitar soltar una leve risotada irónica.
–Sí, ya veo que eso anda muy bien –dice con tono socarrón–. ¿Cómo fue que te llamó cuando se escapó? ¿Fenómeno de circo o payaso huérfano?
–Ambos –vuelve a reconocer el acróbata, todavía sin despegarse de las cámaras de vigilancia–. Pero descuida, ya tengo experiencia desde que trabajé al lado de otro muchacho complicado.
Aunque no pueda verse la expresión de Red Hood cambia, siendo acompañada además por un silencio. Pues sabe que no alude a otro sino a él en su tiempo cuando pasó a ser el reemplazo del Niño Maravilla. En ese entonces Dick ya había pasado a ser Nightwing. Y aunque no estaba muy contento con la decisión de Bruce, optó por guiarlo en su cruzada pese a que tampoco tenía la mejor actitud del mundo.
–Aquellos eran buenos tiempos, ¿no crees? –comenta el acróbata con cierta melancolía.
–Si tú lo dices… –responde indiferente Jason, queriendo evitar ponerse sentimental–. Entonces… ¿Esperas hacer un milagro convirtiendo a ese pequeño engendro del demonio en un angelito que te obedezca en todo tal y como tú haces con Bruce? –vuelve a retomar el tema con algo de mofa.
–Quiero que comprenda que no debe enfrentarse a todo él solo –determina con vehemencia, ignorando así el tono de broma que mantiene Red Hood–. Sé que insiste en que puede vérselas por sí mismo para demostrar lo fuerte que es. Y aunque sea cierto sigue teniendo diez años.
Jason no puede evitar rodar los ojos en vista que su hermano no desistía en ir tras causas perdidas. Ni él mismo logra entender esa dedicación que tiene a su padre y hermanos.
–Además, no hago esto solo por Bruce, sino por Damian –dice algo molesto el Grayson Volador por el anterior reproche de su segundo hermano–. Desde antes que naciera le impusieron un destino casi imposible, sin oportunidad de desistir. Y hasta hace apenas unos meses ha podido hacer unas cuantas elecciones por su cuenta de cómo quiere vivir su vida. Quiero que siga así, pero que tenga gente con la que pueda contar cuando lo necesite.
–Aw, eso es encantador, Golden-boy. Casi te oyes como un padre –vuelve a burlarse el joven de capucha roja–. Pero sé que en el fondo papi y tú buscan amoldar al mocoso a su manera hasta que termine por írsele de las manos y se convierta en lo contrario a lo que han estado esperando… Ya sabes, otro fracaso –termina con cizaña.
Esto irrita a Richard a tal grado que deja de lado lo que estaba haciendo para volverse a mirar al mercenario. Claro que tras conocer a Damian, Jason no perdería la ocasión de recordarle los errores que supuestamente Bruce había cometido con él.
–Creí que no hablaríamos de ese tema durante las misiones –le reprocha enojado.
–Ya, ya… ¿Por qué no terminas de hacer lo que estabas haciendo si no quieres que terminemos por derramar sangre otra vez? –le corta Red Hood, haciéndose el desentendido.
El primer hijo lanza un resoplido con fastidio por distraerlo y vuelve a mirar la pantalla. Así se mantiene unos minutos hasta que algo capta su atención, haciéndolo detener la grabación y enfocar toda su atención en la escena.
Cerca de donde Dick y Damian jugaban a los videojuegos, un tipo extraño de mediana edad se encuentra viéndolos de cerca de manera muy sospechosa. Parecía un alienígena metido ahí, rodeado entre tantos muchachos jóvenes que se agruparon alrededor de ambos durante su competencia.
Y hay algo muy desagradablemente familiar, tanto así que no pasó mucho para darse cuenta de su identidad.
–No puede ser cierto…
–No seas dramático y escupe lo que descubriste, Dickie-bird –demanda Red Hood ante la cara de espanto de su hermano con la grabación.
Richard no responde. En cambio, apunta con su dedo al hombre con gabardina y sombrero, pero que deja a ver algo de cabello blanco y un ojo tapado en un parche.
–Estás jodiéndome… –dice Jason a los cuantos segundos de averiguar también de quién se trata.
–No hay duda… Está vivo y viene por el chico –sentencia Dick muy serio, sabiendo lo que eso significa.
Insertar música dramática aquí XD Así es, tenemos nuevo capítulo luego de las fiestas y concluir un… mal(?) 2016 ;9 En fin, tardé con la actualización porque aparte de todo el movimiento de fin de año, tuve que ponerme al día con otras cosas y bueno… u.u Pero este fic continúa y como ven las cosas están poniéndose feas :O
Imagino que saben quién fue el que atacó a Damian y porqué otra razón Dick lo llevó a pasear al centro comercial XP Je, me da un poco de pena Kory cuando trata con el pequeño D, en la película siempre es amable. Como en la escena después de derrotar al maligno Superman en que la tamariana va a ver cómo se encuentra Damian y le pregunta si está bien, y en cambio él la ignora y le quita el brazo como diciéndole "¡Déjame perra!" XD Pero aquí, al igual que irá pasando con Dick, mejorará su relación con ella ;)
Agradezco inmensamente todos sus comentarios, favoritos y follows X3 Hacen que me sienta feliz desde el infinito y más allá :D Seguiré esforzándome para que tengan una historia entretenida.
DJD: Agradezco mucho tus reviews a este y mi traducción :3 Siento que sea tan corto, pero prefiero hacerlo así para no tener que hacer muchas correcciones y al final termine actualizando como cada tres o cuatro meses TUT Soy algo lenta y me pego mucho en eso u.u Y de Jason puedes esperar a ver más de él, y claro que su relación con Dami pondrá a todos con los pelos de punta XD
black widow: Me alegra que te guste pese a no sea un capi muy largo u.u Jejeje, espérate a lo de "buenos amigos" que esos dos van a ser XD Hasta la próxima también, amiga :D
