Juegos mágicos. ¿Debilidad entre parejas?
Capítulo 9
La Playa (parte 2)
Emociones Pérdidas parte 2: acorralado.
En el bosque, una batalla campal entre dos chicas había iniciado. Lisva contra Erza Scarlet. Lisva, por alguna razón que Erza no comprendía, estaba por demás empeñada en matarla. Erza por su parte solo se defendía, pues su propósito era obtener custodia sobre Silver y llevarlo al gremio. Jamás pensó que se llevaría tantos problemas, pero estaba segura de que sus amigos, no, su familia, Fairy Tail habían vencido a los compañeros de la chica, era hora de hacer lo mismo.
-¿eso es todo lo que tienes? Titania…
-¿Quién eres tú? –pregunto Titania. No quería aceptarlo pero la chica le estaba dando más problemas de los que tenía planeados. Nunca nadie se había
-ah… así que aun tienes el estúpido atrevimiento de olvidarme…mentirosa rata hipócrita…
-¿Cómo?...
-Keshou no Ken… (Golpe de cristal)-a una velocidad impresionante, cristales del color de las lilas envolvieron las manos de Lisva, quien, en un movimiento increíble había logrado posicionarse justo frente a Erza.
Y así comenzó una batalla más que seria que se había tornado personal. Entre uno de sus tantos ataques crearon una explosión muy grande que terminó por volar parte de los arboles a su alrededor y crear un enorme agujero en el piso.
-¿Cris…cristales? – preguntó una anonadada Erza Scarlet. Jamás había visto una magia así.
-¿te gusta? Lástima que será la última vez que la veas…Keshou no ame (lluvia de cristal)….
Justo entonces, pequeños cristales microscópicos comenzaron a danzar como una aparente lluvia inofensiva de cristales.
-¿Qué rayos crees que me hará una cosa como esta? – preguntó escéptica la pelirroja.
-respirar esa lluvia fue tu gran error…-ella se rio burlonamente un poco antes de que los cristales que había respirado Erza hicieran lo suyo, dañando internamente a Erza y causándole una enorme hemorragia que comenzó en su nariz y se extendió por su sistema respiratorio comenzando a ahogarla. Erza entonces cayó al suelo mientras Lisva se cruzaba de brazos, observando a su rival caer en desesperación. ¿Ese era su final?
-Detente, Lisva. – ordeno una voz.
-Hakuoro – sama…-con el chasquido de sus dedos, Lisva detuvo el daño que le provocaba a su rival. Mas no lo curó, de eso se encargaría Hakuoro.- ¿y el resto de las hadas?
-Vaya, Lis – chan. Recuérdame jamás hacerte enojar un día… la has dejado medio muerta…-dijo él.
-no hay regla que me lo impida…dijo sin mostrar ninguna emoción en su rostro.
-ahora comienzas a actuar como Silver… su conducta debe ser contagiosa…-Lisva se sonrojó mucho por el comentario de Hakuoro.- ¿oooh? No pienso hacer ninguna pregunta con respecto a eso – había dicho refiriéndose al sonrojo- ahora por favor, ve a la cascada y busca al idiota de mi hijo por mí. Que es casi hora de la comida y no pienso dejar que coma solo otra vez.
-¿e-eh?...b-bien…
-ahí está la Lis-chan adorable de siempre – sonrió- estoy seguro de que esa parte de ti también le gusta a mi estúpido hijo…
-¡H-Hakuoro – sama! –Hakuoro soltó una suave carcajada.
-perdón, perdón…
-es usted el colmo, Hakuoro – sama…-dijo ella haciendo un puchero.
Y sin más, se internó entre los árboles, siguiendo el sonido del rio cercano, sabiendo que Silver estaría ahí, como siempre. Meditando, calmándose a sí mismo de cosas que ella no podía entender. Ahora que lo pensaba. Ella sabía que Silver era muy extraño. En el tiempo que le conocía, no sabía nada de él. No se relacionaba con casi nadie del gremio. Ni siquiera le hablaba a ella en un principio. Tal vez era porque no le tenía confianza. Era misterioso, callado. La mayoría de las veces solo lo había escuchado decir "esto o esta persona está en tal lado" pero nada más…. El maestro del gremio se había encargado de enviar a los juegos mágicos a los mejores entre los mejores. Y por lo tanto, para ganar, debían trabajar en equipo... Y entonces se volvieron cercanos por trabajo….Silver hablaba un poco más con ella pero no al grado de conversar de grandes cosas…. Y todo parecía bien…podía confiarle cosas, preguntarle y el sin dudar respondería… él no tenía sentimientos…pero…. Si no los tenía entonces ¿por qué la había besado? ¿Por qué había ayudado a calmarse en el tren y la había tomado entre sus brazos arrullándola para dormir? ¿Por qué su propio corazón se aceleraba cada vez que lo veía? ¿Por qué se sonrojaba cada vez que alguien mencionaba algo sobre él?
No… no podía pensar en eso ahora…tenía que encontrarlo justamente a él para ir a comer.
No tardo mucho tiempo n encontrar la cascada. Sentado en una roca justo en la cascada se encontraba un chico de largo cabello del color de la plata. Meditando. Ella pensó que se trataba de alguien más, por lo que no perdía nada en preguntar si el había visto al pelirrojo.
-e…etto…
-¿hmm? – el chico la miró, haciéndola sonrojar sin saber por qué.
-¿d... de casualidad no… has visto a un chico…pelirrojo…por aquí? – ella estaba nerviosa, no sabía por qué. El chico comenzó a reírse suavemente. ¿Ella había dicho algo gracioso?
-ese chico… ¿es tu novio?
Ella se sonrojó a sobremanera. El chico estaba más que complacido por la reacción de la chica. Simplemente se levantó de la roca y se acercó a ella, acorralándola contra un árbol. El esperaba que la reconociera, pero para su sorpresa no fue así.
-apártate…-le ordenó, ella estaba algo asustada y él lo sabía, por lo que la sujetó con suavidad por la cintura, esperando que ella reconociera su tacto. Pero nuevamente y debido al susto que el mismo le estaba provocando, no fue así.- Suéltame…-le dijo esta vez en tono más firme... El en cambio se acercó un poco más, iniciando un beso suave que después se tornó un poco más profundo en un intento desesperado porque ella supiera quien era sin necesidad de decírselo.. Ella conocía el roce de esos labios. Sabia de quien eran…sin querer, o más bien porque su cuerpo dejó de obedecerle, comenzó a corresponder el beso, pasando sus brazos por detrás del cuello del chico, abrazándolo hasta que ambos se quedaron sin aliento.
-Silver…kun…-él le sonrió y ella se sintió aliviada de haberlo encontrado aunque luciera diferente. Pero eso estaba mal, ella lo sabía, él tenía a Myriam, ella era mucho más bonita, era una modelo, lo tenía todo, además era la hija adoptiva del maestro del gremio…
-este…es el color natural de mi cabello…-no tenía puestos sus lentes oscuros, por lo que ella podía ver perfectamente sus profundos ojos azules. Pero aun así, lucia como una persona completamente diferente.
-Silver – kun…n-nosotros…e-esto…está mal… Myriam…ella…
-¿Myriam? –atinó a decir. No entendía a la maga. ¿A qué se refería con el "nosotros" "está mal" "Myriam" "ella"?
-por fin te veo nuevamente… experimento numero 76…no… Kiba – kun...-dijo una voz proveniente de algún lado. Instintivamente colocó a Lisva tras él, no dejaría que nadie le hiciera daño de ninguna forma. Mientras tanto la maga solo pensaba en las palabras del desconocido… ¿había dicho….experimento…?
Entonces la mirada de Silver cambió. Parecía molesto, más de lo que cualquiera lo haya visto jamás. Entonces una figura apareció frente a él. Tenía la cara cubierta por una máscara de metal que tenía adornos de diversas formas. Sin duda estaba burlándose de Silver. El sabia de quien se trataba, conocía esa voz, conocía esa energía…esto estaba mal…
-Lis – chan…quiero que salgas de aquí…
-no te voy a dejar aquí solo…
-no tienes opción…si te atrapa a ti también, nos matara a los dos…
-¡pero!
-¡VETE! – le dijo alzándole la voz. Asustándola- yo…no quiero que te pase nada…cuando encuentres a mi padre…dile que Kiba te mandó de vuelta…te lo suplico…
-¡¿Qué?! – Exclamó el personaje desconocido- ¿esos… esos fueron sentimientos? ¿Mostraste sentimientos? ¿La gran arma definitiva del consejo, SUPLICANDO?-el personaje pareció molestarse, pero después suspiró…
-Lis - chan… vete…
Ella solo atinó a correr adentrándose en el bosque nuevamente en dirección a la playa. Silver corría peligro… ¿experimento? ¿Kiba? ¿De qué se trataba todo eso? ¿Le había mentido? No… seguramente tenía una explicación todo lo que estaba pasando, necesitaba creer en él. Quería creer en él.
-te echaste a perder….-le dijo el personaje desconocido. Silver solo lo miró con cautela y furia.-ya no me sirves para nada….aun así…no me queda más remedio que eliminarte. No puedes ser perfecto y tampoco puedes convivir con los miembros de tu gremio…
-¿y quién carajo te crees tú que eres para decidir eso?... Kavalier Fullbuster….
-mírate nada más… respondiéndome a mi…-se rio a carcajadas- sabía que no olvidarías el sonido de mi voz… y pensar que me tuviste cerca todo el tiempo. No es la primera vez que te pongo a prueba, fenómeno…-Silver sentía que le hervía la sangre, quería matar al ser que estaba frente a él.
-no soy un monstruo…
-claro que lo eres… yo te cree…
-basta…
-yo te hice el grandioso espécimen de prueba que eres…
-cállate…
-yo te hice el asesino que eres…
-¡CALLATE!
Fue entonces que comenzó una batalla sin precedentes. Silver estaba molesto y al mismo tiempo tenía que proteger a Lisva lo mejor que pudiera. De igual manera sabía que si no usaba sus poderes corría el riesgo de morir, después de todo se trataba de Kavalier…
Explosiones se hicieron ver por todos lados mientras Lisva corría lo más lejos que podía, buscando a Hakuoro. Una explosión proveniente desde la cascada lanzó una onda expansiva suave pero lo suficientemente fuerte como para lanzarla por los aires. Cuando estaba a punto de caer de bruces al suelo, Ryoga la atrapó como si fuera la cosa más ligera del mundo.
-¿y ahora? ¿Desde cuándo llueven Lis – chans? – preguntó confundido. Arumat soltó una carcajada burlona.
-¡Ryoga – kun, bájame! - estalló apenada la chica.
-¿eeeeeh? ¿Y a qué viene ese cambio tan raro de humor? ¿Te vino el periodo?- por primera vez en mucho tiempo, Lisva le dio una patada en la cara a Ryoga por el atrevimiento de preguntarle cosas por demás privadas. Sore, Rita y Takeshi no pudieron evitar reírse por lo bajo.
-¡No hay tiempo para esto! ¡Necesito ver a Hakuoro – sama, AHORA!
-tranquila, Lisva – chan, ¿Qué sucede? – preguntó el padre de los gemelos.
-¡No hay tiempo, Hakuoro – sama! ¡Kiba – kun está…!
La chica no terminó de decir nada cuando Hakuoro salió en dirección a la cascada, pero aun así, estaba cansado un poco, por lo que iba lento. Ryoma y Sore unieron sus magias para impulsar a Hakuoro, para que llegase más rápido. Pero lo que vio no le gustó para nada. El joven de cabello plateado acababa de ser atravesado por el abdomen con una lanza hecha de grueso hielo y estaba atrapado entre la lanza y un árbol frondoso. Otra lanza le había atravesado el costado por debajo de las costillas, muy cerca de las caderas. Había sangre regada en el suelo, no solo de él. Pero no había nadie más.
Obviamente quien lo atacó esperaba que el chico muriera de forma lenta, pensando que tal vez Lisva se perdería en el bosque, aunque de igual forma si no lo hubiera hecho, jamás llegaría a tiempo para salvarlo. ¿Había otro miembro de Fairy Tail?
-¿me escuchas? Kiba…-el chico asintió débilmente.-trata de mantenerte despierto. Si te duermes habrá problemas… no puedo sacar las lanzas aquí, pero puedo sacarte de este árbol… aun así, necesito que resistas.
Silver estaba entumecido por la pérdida de sangre así que no podía sentir del todo el dolor. Al mismo tiempo estaba mareado. No podía procesar que estaba sucediendo a su alrededor. ¿Había sido vendido? ¿Por Kavalier? ¿Por qué?... miles de preguntas asaltaban su mente una y otra vez… pero entonces…
-Kiba… ¡Kiba!
Todo se volvió negro….
.
.
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No supo por cuanto tiempo estuvo inconsciente. Comenzaba a sentirse cálido escuchaba murmullos a lo lejos y un montón de risas pero nada más. Se sentía pesado…y confundido… sabía que no estaba siendo sincero con Lisva y eso tenía que terminarse ahora, pero al mismo tiempo no sabía que tan mal había quedado después de su pelea con Kavalier… no sabía si podría moverse, o hablar. Estaba sumido en incertidumbre.
-¿crees que Kiba nos escuche? Ryoga.
-quien sabe, Ryoma.
-¿Qué te parece si le gritamos hasta que despierte?
-me parece una idea asombrosa…
-ni…se…les ocu…rra…-logró decir débilmente.
-¡Kiba!- estallaron los dos- ¿te duele mucho? ¿Estás cansado? ¿Tienes hambre? ¿Sed?
-ya basta… son demasiadas preguntas como para responder todas…
Por fin pudo abrir los ojos. Estaba en un cuarto que tenía las paredes de color verde lima, la cama era la típica de un hospital pero era cómoda, estaba cubierto por vendajes, desnudo de la cintura hacia arriba pero a salvo. Trató de incorporarse pero no pudo debido a una punzada de dolor que lo hiso gemir suavemente.
-eh, no te muevas mucho, se abrirán los puntos y vaya que me ha costado ponerlos.- le dijo Ryoga.
-lamento haberlos preocupado, Ryoma, Ryoga…
-tranquilo. No era algo que hubieras planeado de todas formas. – Dijeron poniéndose serios por primera vez- ahora cuéntanos, ¿Qué sucedió?
-odio cuando se leen las mentes y dicen todo al mismo tiempo- se quejó el chico haciendo que los gemelos soltaran una suave risa.- a Takeshi l va a dar algo cuando se tenga que acostumbrar a ustedes.-los gemelos solo carcajearon un poco.
-les diré todo… pero primero…quiero ver a Lis-chan…
-ella esta justamente afuera. Le pedimos salir hace un momento para poder revisar tus puntos con tranquilidad – le explicó Ryoma- si hubiera estado aquí seguramente no dejaría de llorar. Ha estado muy preocupada por ti desde que vio como quedaste.
Rayos. Le mostraron como quedó. Había dicho a Lisva que dijera "Kiba" por una razón. Y ahora ellos le habían mostrado como había quedado después de la pelea. Eso lo hiso ponerse rojo de Furia, pero después se calmó, viendo justo como Ryoga abría la puerta. Ryoma ayudó a Silver a sentarse en la cama y justo después los gemelos salieron juntos. Pasaron 10 minutos antes de que se abriera la puerta de nuevo. Lisva entró a la habitación y suspiró aliviada por que su compañero de gremio estaba mejor. Se acercó a la cama y se sentó en una silla junto a él.
-Silver- kun… ¿te duele?-preguntó después de un rato.
-para nada…Ryoga me colocó un medicamento contra el dolor antes de que despertase asi que me siento bien…
-ah... sou…-él sabía que el ambiente estaba tenso entre los dos y por alguna extraña razón no lo soportaba, no podía estar más desesperado en ese momento. Estaba acorralado entre ella, el futuro y su pasado.
-Lis – chan…-la llamó bajando su mirada.- yo…quiero que escuches algo…yo…lamento mucho no haber sido sincero contigo desde un inicio….
¿De que hablaba Silver? ¿La había utilizado a ella para engañar a Myriam, era eso? La ira había comenzado a invadir a Lisva y sin querer, lagrimas rebeldes escaparon de sus mejillas. Silver, pensando que su reacción era más que rara, la atrajo hacia sí y la subió a la cama con él, abrazándola mientras lloraba.
-no llores…
-Silver – Kun… eres un estúpido…
-¿eh? –ella trataba de zafarse de su abrazo pero al mismo tiempo no quería lastimarlo, las lágrimas no dejaban de salir.
-¿Por qué juegas conmigo? –le preguntó entre lágrimas.
-estas malinterpretando todo. –respondió seriamente el chico haciendo que ella lo mirase a los ojos- jamás jugaría contigo. A lo que yo me refería… es…a que quiero que escuches con atención lo que te voy a contar…y después… te diré algo aún más importante…-le limpió las lágrimas suavemente con cuidado, como si fuera de cristal- ¿sí? –ella solo asintió. El en respuesta la abrazó un poco más pero sin lastimarla.-bien… aquí voy…
[[Silver conv]]
Nací en un pueblo pequeño… en las profundidades de Rusia. Mis padres me pusieron de nombre Silver, por el color de mi cabello… me convertí en el hijo menor de la familia Vermilion. Porque también tenía una hermana mayor… Mavis Vermilion…
Poco después de que yo naciera, mis padres fueron atacados por una familia enemiga y fallecieron, por lo que ahora seriamos solamente mi hermana y yo. Fue huyendo de ellos como llegamos a Magnolia. Aun que estuviéramos huyendo mi hermana siempre tenía tiempo para mí a pesar de que tenía que trabajar. Me mimaba mucho…mucho más de lo que merecía…
Ella me prometió llevarme a conocer el bosque un día. Cuando lo hiso, comenzamos a pasear. Yo entonces era un niño muy curioso, así que me adentré en el bosque, ocultándome de mi hermana y haciéndole travesuras… pero sin querer me aleje más de la cuenta y al intentar regresar con ella, me perdí en el bosque….cuando menos lo pensé, ya había oscurecido.
Comencé a vagar y a vagar… pero por más que intentaba salir de ese lugar, más me perdía… estaba asustando…poco después di un paso en falso y caí en un agujero, me golpee la cabeza con una roca y entonces todo se volvió negro….y todas mis memorias… hasta ese momento…se fueron…
No se por cuánto tiempo estuve tirado ahí, en ese hoyo. Solo sé que cuando desperté… había una enorme, realmente ENORME lagartija a mi lado. Dándome su calor. Me asusté. Yo sabía que había dragones en el mundo pero jamás pensé que uno pudiera estar junto a mí, justo en ese momento. Traté de huir pero la cabeza me daba vueltas y el dragón me había tomado por la ropa con una garra y me había devuelto a donde estaba anteriormente, obligándome a tomar mi lugar junto a él.
-¿d-dónde estamos?-le pregunté sabiendo que no me entendería.
-en mi casa- me respondió. Su idioma no era muy diferente del ruso por lo que me pareció sencillo entenderle. Tenía voz de mujer, por lo que me pareció comprensible que me hubiera cuidado todo ese tiempo que estuve inconsciente. Pero había preguntas que tenia de mí mismo, y estaba seguro de que ella también las tenía… pero en esas preguntas no había respuestas...-¿Cómo te llamas, pequeño? – me preguntó… esa era una de mis tantas preguntas sin responder… intenté recordar…. Pero mi mente estaba en blanco…
-yo…no lo sé…-le dije tranquilo- no se…quien soy… o…de dónde vengo… o…como…legue aquí…
-comprendo…-me dijo tranquila-entonces supongo que darte un nombre sería lo más apropiado ahora, ¿no lo crees?- yo solo asentí. Por lo menos podría tener un nombre en lo que mis memorias regresaban… por que regresarían… ¿no es así?- emm…a ver… ¿Midori? ¿Kazuki? ¿Totomaru? ¿Menma? Eh… ¿pollo?
-¿pollo? – pregunté extrañado. Ella soltó una suave carcajada.
-lo siento, tengo algo de hambre… ¿Keith? ¿Rokudo? ¿Shisuo? ¿Izaya? – tras cada nombre distinto yo hacía muecas. Cada nombre era más feo que el anterior y ella lo sabía pero solo se reía.- hmmm… ¡eureka! Tu nuevo nombre será Kiba.
-Kiba me gusta.
-es lindo – dijo tranquila- ahora es tu turno.
-¿mi turno?
-¡claro! – Me dijo alegremente- no esperaras que una chica quede toda la vida sin un nombre, ¿o sí?
-¿eh? Etto…. Bueno…a ver… ¿Katja? –ella hiso silencio. Lo interpreté como que no le gusto el nombre, asi que continué- ¿Minami? ¿Guren? ¿Horye? ¿Kazumi? ¿Tsukasa? ¿Hanatan? ¿Ameko? ¿Wa…ta...ri…? Wa… creo que soy más malo con los nombres de lo que creí…-ella se rio- ya se… Dinaelle…
-ese nombre me gusta. Que así sea.
Bien… ahora mi nombre era Kiba y ella Dinaelle…tarde mucho tiempo más en darme cuenta que su nombre era Terra y que solo me había dejado elegirle un nombre porque fue su manera de demostrarme que estaba conmigo… que me apoyaba…
Dinaelle se convirtió en mi nueva madre. Me enseñó magia. Todo parecía estar bien. un dia me mostró su forma humana, era linda. Ella me dijo que todos los dragones tienen su forma humana, pero gastan mucha energía en mantener la transformación por lo tanto preferían no usar esa técnica por mucho tiempo, asi que en ocasiones íbamos a una ciudad un tanto apartada a comprar ropas para mantenernos calientes y para obtener dinero vendíamos flores. Era una ciudad pequeña, pero donde todos hablaban el mismo idioma que nosotros, por eso era acogedor….Todo parecía estar bien. Inclusive reíamos juntos, ella me hacía cosquillas entonces yo me vengaba de ella tirándole suavemente del pelo, después para joderme me llamaba "pollo – kun" y yo, para molestarla, la llamaba "lagartija – chan". Ella… me dio una infancia feliz…
Un día, mientras vendíamos flores en la ciudad, Dina me pidió que fuera a una tienda cercana para comprar un par de cobertores, el invierno se avecinaba y teniendo en cuenta que vivíamos en una cueva, nos seria por demás difícil mantenerme caliente. Tranquilamente fui a buscar la tienda pero estaba cerrada. Así que volví sobre mis pasos, buscando a Dina. Fue entonces que los vi a todos ellos. Habían dicho que en la ciudad había un gremio oscuro que se dedicaba a robar a los turistas… y no era como que nosotros dos vivíamos en la ciudad….
No sé lo que sucedió en realidad…solo recuerdo que sentí un trapo en mi cara y después de eso… nada…
[[Pausa de relato]]
-eres…un…-ella no podía creer lo que escuchaba. Por alguna extraña razón parecía que su cuerpo se amoldaba al de Silver, se sentía… tranquila. El asintió tranquilo.- así que ella es… tu hermana…-el volvió a asentir, acariciando suavemente el cabello de la chica.-p-pero…si ella es tu hermana…¿Por qué tu no…?- no supo si continuar. Estaba procesando mucha información.
-¿Por qué no estoy en Fairy Tail, cierto? – completó por ella. Ella asintió.
[[Silver Conv]]
Cuando desperté estaba en un lugar oscuro, frio. No sentía a Dinaelle por ninguna parte, no había más que oscuridad a mí alrededor. Comencé a asustarme.
-¿Dina? –la llamé. Obtuve silencio.- ¿Dina? –volvi a llamar, estaba asustado…
-¿Kiba? – escuche una voz proveniente del otro lado de la pared.
-¡Dina! ¿Estás bien?
-sí, no me pasó nada. Aunque neutralizaron mi magia….
-¿Cómo? Nadie te puede vencer, Dina.
-ellos lo hicieron….-empecé a preocuparme.-no te preocupes. Saldremos de aquí.
-si…y me llevaras de nuevo a comer moras e colores…-me Rei.
-¿para qué te salgan puntitos morados en la cara? ¡Claro que no! – dijo Riéndose.
Pero después nos dimos cuenta de que… el lugar en el que estábamos…era un laboratorio…
[[Pausa del relato]]
A Silver le estaba costando mucho contar esa parte de su historia. Lisva lo sabía porque Silver se había tensado un poco. Había dejado sus manos quietas en las caderas de la chica, tratando de controlar lo que sentía.
-¿sabes? Muy pocas personas saben esto de mi… pero no importa cuánto relate esto… siempre me duele…
-¿quieres parar?
-no, déjalo. Está bien. Además… es más sencillo si sé que quien me escucha…eres tú…
Ella se sonrojó un poco y él le sonrió. Ahora que se daba cuenta, solamente le sonreía a ella. Y ella se sentía… ¿feliz? ¿Por qué? Tal vez era porque él la veía diferente a las demás, o eso parecía, tal vez porque lo había visto sonrojarse, tal vez porque la había besado, porque había limpiado sus lágrimas… y por retenerla a la fuerza cuando ella simplemente quería salir corriendo.
-después de unos días…comenzaron a hacer experimentos en Dina y en mi…-Lisva se llevó una mano a la boca. Ahora sabía por qué le costaba tanto a Silver hablar de eso.
[[Silver Conv]]
El objetivo era crear el arme definitiva para el consejo mágico. Algo que ellos pudieran llevar a la guerra cuando quisieran y que sabían que jamás perdería. Algo que no levantara tantas sospechas…
Cada día era un procedimiento diferente, comenzaron a inyectar sustancias en mi cuerpo seguidas de una dosis de adrenalina para que no me desmayara tan rápido por el dolor… me electrificaban hasta el cansancio y después me lanzaban a mi celda fría. Yo le había prometido a Dina que resistiría y lo intentaba lo mejor que podía. De vez en cuando me resistía a que me sacaran de mi celda, daba patadas, mordía a los guardias, me defendía como podía pero no era suficiente. Después de todo… seguía siendo un niño…
Al parecer los experimentos conmigo arrojaron cosas distintas a las esperadas, por lo que me dejaban descansar durante el día y experimentaban conmigo durante la noche. Sabía que mis gritos de dolor se escuchaban por todo el laboratorio, lo sabía por qué también podía escuchar a Dina responderme a lo lejos, pero no podía hacer nada… ninguno de los dos podíamos hacer nada…pronto la experimentación paso a ser una tortura brutal…querían explotar lo más que pudieran mis capacidades de supervivencia. Me encerraban en cuartos con hielo, en algunos con vapor, veneno….y… una vez resistí a todo eso…me quitaron la comida…
Comenzaron a alimentarme una vez cada dos semanas… y la comida siempre estaba cruda. Pero en fin… no era como que tenía muchas opciones… el tiempo entre mis comidas iba aumentando. Una vez cada mes…. Una vez cada dos meses…y.. cuando por fin me hube acostumbrado… nuevamente cambiaron mi dieta…me obligaron a comerme a otros experimentos que horas antes habían muerto…inclusive… algunos otros que parecían estar graves o heridos de muerte… pero que aún estaban vivos…
Me amenazaban con asesinar a Dina si no accedía a lo que querían. Yo era un niño y amaba a Dina, mi madre, más de lo que pudiera amar a otra persona en ese entonces. Así que, entre lágrimas, terminaba aceptando…fui perdiendo la esperanza de salir de ese sitio… escuchaba llorar a Dina todas las noches y yo me iba sumiendo en desesperación y deseos de morir de una vez por todas…hasta que llegó ese día. Se les ocurrió meter en mi celda a una niña de cabello negro y ojos verdes…. El efecto secundario de los experimentos en ella era que sus ojos brillaban como una linterna en medio de la oscuridad….su nombre…. Era Myriam Faucett….
Yo sabía por que la habían metido ahí…ella estaba asustada… los guardias le habían dicho que dentro de la celda había un monstruo de cabellos de plata que se comía a todo el que metieran a la celda…
Pero sabía…que de una forma u otra… ella había llegado a la celda de la misma forma en la que un día había llegado yo…por eso actué como si no pudiera detectarla, como si no existiera, como si no tuviéramos nada que ver. Después de todo, yo ni siquiera entendía el idioma local, por lo que decidí apartarme. Ella pareció entender de inmediato, porque se colocó del otro lado de la habitación y aparentó que no existía.
Así se nos pasaron tres días….estábamos en peligro de morir y al mismo tiempo estábamos poniendo en peligro la investigación y el proyecto de quienes nos tenían cautivos…pensé que tendrían que pensarlo mejor si esperaban que matara a una niña de mi edad….pero entonces….
Mataron a Dina….
Y mi mente se quedó en blanco…
[[Fin Del Relato]]
-eso es…terrible…-dijo ella. Silver solo sonrió con tristeza.
Ella lo sabía porque los ojos de su acompañante siempre fueron expresivos. Por eso era que había acostumbrado usar gafas de sol. Ella lo entendía. Estaba conociendo a un Silver que nunca antes se había mostrado… no… una parte de él que no quería mostrar… ¿Por qué con ella era distinto?
Fuera de la habitación, Arumat, Sore y Rita escuchaban con atención acompañados de los gemelos… parecían… increíblemente…. aturdidos…
-Él es… hermano de la rubia fantasma…- dijo Arumat apenas en un susurro…estaba sorprendido, no lo negaba, pero al mismo tiempo se sentía irritado, molesto por que el pelirrojo, su rival, no les había tenido la suficiente confianza para decirles todo
-Es…un Dragon Slayer… -dijo Rita sin dejar de parpadear, sorprendida…
-¿por qué… no nos dijo nada antes? Yo hubiera entendido…-dijo finalmente Sore, parecía preocupada.
-ha comido gente…-Ryoma no podía sopesar esa información, de ambos gemelos, Ryoma era el más inocente.
-lo sabrán…. Cuando termine de contar su historia…-concluyó Ryoga. Sabiendo que la historia no podía terminar ahí.
=w=w=w=w=w=w=w=w=w=
[[[Hoooolaaaa:
Aclaro que habrá mucho Nalu y Gruvia. ¡Solamente que el par de tontos necesitan motivarse! xD sean pacientes, primero tienen que entender razones de odio jojojojo
Bueno, como todas mis notas las pongo siempre en la parte final del capítulo, esta no va a ser la excepción. Bueno, supuestamente tenía que poner cosas importantes después del capitulo pero no se me ocurre nada mas para decirles ._.U (no me maten, mi cerebro esta por explotar después de escribir 14 paginas de fanfic y además de que tengo que hacer tarea para mañana, la cual, como siempre, deje para el final C: Santa Claus tiene la culpa)
Frani sempai, Takeshi dice si le puedes dejar a los gemelos locos xD!
Esperemos les haya gustado el capitulo. Trate de aclarar un par de preguntas lo mejor que he podido, en el siguiente responderé mas. Juvia y Lucy vs Natsu y Gray? xD quien sabe pero suena divertido C:
Un Saludo!
Xei]]
