oOS.:.°O°.

Memorias de Otoño.

oOS.:.°O°.

(Maka Albarn x Soul Eater)

Soul Eater no me pertenece ni sus personajes… Solo el Consuelo de hacerles hacer todo tipo de barbaridades en éste proyecto.

No me hago responsable de la pérdida del sentido de orientación, ni otro daño psicológico que pueda acarrear el hecho de relacionarse con ésta creación mía. (Naaaa… Es una broma xD)

Puede que exista la presencia de OOC en el transcurso del fic, por lo que tendré muy en cuenta aquello y sus comentarios al respecto, para así poder editarlo y reanudar en cuyo caso.


«Sus ojos miraban por el ventanal un nuevo panorama muy distinto al que estaba acostumbrada a observar: los colores demostraban distintas emociones a los que podía hallar en su vecindario, la ostentosidad del lugar hacía ver lúgubre su estadía en comparación a la reservada casa estilo shintoista que poseía la que había dejado en su tierra natal.

Todo a su alrededor era distinto a lo que conocía y quería, ¿sería posible acostumbrarse a vivir de esa manera? Lo dudaba. Buscó el retrato familiar que descansaba con delicadeza sobre la occidental chimenea y una triste sonrisa se dibujó en su inocente rostro.

"Mi único deseo es no deshojarme antes de que la pesadilla termine…" –Pensó tristemente para sus adentros.

- Tsubaki… -La ronca voz de su hermano hizo eco en la habitación en que se encontraba inspeccionando. -¿Ya estás lista para ir al colegio?

- … -Lo miró por un momento esperando a que aquellos ojos fríos pudiesen ser capaces de leer la desesperación en los propios.

- ¿Qué ocurre? ¿No puedes hablar? –Pronunció con su típico tono frío.

La japonesa sonrió fingiendo diversión ante aquello, viendo que su hermano le faltaba mucho por comprenderla aún.

- Ya estoy lista, nii-san. –Respondió y comenzó a caminar hasta fuera de la habitación y antes de salir, se volvió para mirarlo. –Deséame suerte, es mi primer día… Ojalá que haga amigos.

- Recuerda tu posición, Tsubaki… -La chica huyó de la mirada del hombre, odiaba cuando tenía que oír nuevamente aquello. –Eres una noble, no necesitas de amigos… Debes ser el orgullo de la familia y—

- los amigos solo dificultan eso. –Lo miró con una sonrisa. –Es lo que nuestro abuelo solía decir. –Hubo un momento de silencio que no quiso intervenir. -¡Nos vemos! –Sonrió una última vez para salir corriendo, sentir aquel mandato de su cerebro a sus piernas que le obligaban a dejar aquel lugar, por más que sabía que no podía abandonarlo por su propia cuenta, el hecho de correr y alejarse lo suficiente la hacía feliz.

Un nuevo viaje, un nuevo país, una nueva ciudad… Pero la misma infelicidad de siempre.

La limosina se había estacionado frente al colegio llamando la atención de todo aquel que pasase, incluso los alumnos se detenían a ver a quién correspondía aquella maravilla inalcanzable y soñada por muchos, sabiendo que aquello sería el motivo por el cual existiría una barrera que no podría romper para con los demás.

Cuánta razón tenía. El rumor de que era la hermana menor del embajador de Japón en América, se había propagado por todo el colegio y de boca en boca, haciendo que aquel distanciamiento entre ella y los demás se hiciese más grande de lo que esperaba.

¿Es que acaso tenían ese concepto de que si le hablaban, serían condenados a la silla eléctrica o a algún castigo de cadena perpetua?

Pues por más ridículo que parezca, así se sentía.

Los primeros tres meses dentro del instituto fueron suficientes para darse cuenta que ella no cabría en ese lugar, ni los intentos que haga, las personas parecían no querer ningún acercamiento hacia ella y ya estaba cansada de mendigar por la atención desinteresada de las personas.

- ¡Será mejor que los débiles tapen sus ojos, pues mi luz es ceguera para ellos! –Una voz chillona pero potente se oyó entre la multitud llamándole la atención, nunca antes había oído su voz pero definitivamente sabía que no se arrepentiría de haberla oído.

- ¿Lo has oído? No ha cambiado en nada… -Se oyó un comentario al lado suyo en cuanto la voz del chico resonó.

- Al parecer no nos salvamos del "mono azul"… Vaya que amé estos meses en que no estuvo en el colegio. –Respondió su compañía mirando de manera denigrante al que llamaba la atención con sus egocéntricos disparates.

La de cabellos alquitranados no pudo evitar oír los comentarios preguntándose quién podría ser aquel desdichado para ganarse la aberración de muchos. Su curiosidad fue lo que la llevó hasta él, avanzando entre las personas fue directo hacia las graderías en hora del receso, mientras el espectáculo del chico "estrella" se llevaba a cabo.

Las personas comenzaban a abandonar el recinto hartos de la presencia tan molesta del chico, mientras que ella empezaba a preguntarse si la decisión de quedarse era la correcta. Miraba a todos los que iban alejándose pero sus piernas le prohibían imitarle.

- ¡Sigan, muevan sus traseros lejos de mi vista divina, no son dignos de mi presencia tan BIG, pero recuerden que seré YO quien supere a los dioses! –y una fuerte carcajada salió de él, llevando la cabeza hacia atrás de manera exagerada, pero cuando se reincorporó pudo ver que de aquellas diez personas que aún se encontraban mirándolo, solo una chica permanecía al inicio de los escalones, mirándolo con cierta curiosidad. -¡Bingo! ¡Ey, tú…!

La muchacha miró a sus costados esperando ver a quién se estaba refiriendo, aunque estaba claro que era la única quien se encontraba allí y que era señalada por el índice del chico. Sus ojos se posaron en el peliceleste mostrando su duda, señalándose así misma.

- ¿Y-Yo? –Preguntó débilmente.

- ¡¿Es que acaso ves a otra persona aquí? –La chica se sonrojó avergonzada ante el comentario. -¡Bien, déjame decirte que has sido escogida para ser mi súbdita!

El chico saltó desde el escalón en que se encontraba parado hasta donde yacía la azabache, haciéndola retroceder por la impresión, y entonces sus ojos dieron con los propios, pudiendo ser cautivada por el brillo tan especial que poseía el chico. ¿Cómo podría llamarlo?

- Entonces, nueva aprendiz del Gran Black Star… ¿Cómo te llamas? –La muchacha parpadeó un par de veces y respondió algo tímida.

- Na-Nakatsukasa T-Tsubaki… -El chico amplió su sonrisa haciéndola sonrojar.

- Tsubaki, ¿eh? Bien, pues toma asiento, Tsubaki. Desde hoy en adelante, serás mi súbdita y compañera. Aprenderás todo lo que es ser tan BIG como lo soy YO, pero no desesperes, no seré tan estricto… al principio, pero luego no me hago responsable, ¿de acuerdo? –el peliceleste extendió su mano derecha esperando estrecharla con la de su nueva "aprendiz".

La muchacha no podía mostrar otro semblante del que no sea uno de sorpresa, duda o emoción. Era la primera vez que la llamaban por su nombre de no ser su hermano. No había muestras de respeto ni saludos con hipocresía. Aquellos ojos desconocían la deshonestidad hasta donde sus agudos ojos pudieron apreciar. Aquel chico era especial y lo supo desde el primer momento en que lo oyó. Sonrió sinceramente para así responder a su saludo "occidental" cerrando el trato. Desde entonces, nunca estuvo más agradecida de ser la "súbdita" de alguien, pues nunca antes había tenido el privilegio de ser tratada como una igual, no hasta que llegó él.»

Parpadeó aún sin comprender lo que sus ojos le mostraban con sinceridad, más bien, prefería creer que tenía la retina empañada a lo que la situación le demostraba. Volvió a pronunciar inconscientemente el nombre de su mejor amiga mientras asimilaba las cosas:

Nakatsukasa Tsubaki, última hija de los fallecidos Nakatsukasa y hermana menor de Masamune Nakatsukasa; muchacha muy tímida hasta el punto de que pienses que es antisocial, es tierna y no se le da mucho las demostraciones de cariño debido a su, recién nombrada, timidez.

Si, estaban claro los datos referentes a su amiga, pero… ¿Quién demonios era el tipo quien la estaba abrazando?

¿Tantas cosas habían sucedido en su ausencia? Tantas preguntas y pocas respuestas coherentes para el chico de cabello celeste, quien empezaba a impacientarse, así que tomando nuevamente el camino que le decía su instinto, comenzó a andar hacia donde se encontraban ellos, subiendo las escalinatas frente a un negocio, aunque gracias a la gran multitud de personas su corrida iba disminuyendo potencia y aumentando su ira.

En cuanto se dio cuenta, los dos protagonistas de su atención se encontraban subiéndose a una limocina negra. No pudo alcanzarlos pero pudo grabar en su memoria el rostro del hombre quien acompañaban sospechosamente a su amiga: cabello rubio claro casi blanco, rasgos asiáticos y ojos cafés oscuros. ¿Será algún pariente suyo? Más le vale que sí.

Detuvo sus pasos cuando el móvil partió, miraba a la nada con disgusto y duda, pues ¿desde cuándo tenía que meterse en la vida de otros? Era Tsubaki, ¿verdad? Su mejor amiga, quizás estos tres últimos años encontró a alguien quien la llenase, quien la quiera y respete. Después de todo, es lo que ella se merece, ¿no?

Oscureció la vista, sintiendo aquel dolor característico suyo, aquel que le fue acompañando todo este tiempo. Después de todo, el recuerdo que le había provocado a la japonesa no es digno para poder llamar a su relación "amistad", pues ningún amigo hace pasar por los peores momentos a alguien y para colmo niega toda ayuda que le proporcionó ese alguien. Tan solo para la filosofía de Tsubaki era posible admitir nuevamente como amigo a alguien como él.

Sonrió tristemente. ¿En qué estaba pensando? Era su única crítica en esos momentos, desde lo más profundo de su subconsciente.


El ruido de la campana que se encontraba por encima de la puerta, alertando la entrada o salida de los clientes, sonó como la última en el día. Sonrió satisfactoriamente mientras llevaba atrás un mechón lilaceo, mientras miraba por donde el último cliente había salido. Ya habían pasado un par de días desde que se inició en el "trabajo duro" como siempre solía llamarlo Soul a su labor de mesero.

Sus ojos se dirigieron hacia el recién nombrado y lo que vio la transtornó.

"Desde que ha llegado… No parece él" –Pensó con un semblante triste al ver a su peliblanco amigo con un rostro distante, el ceño fruncido, como si algo no anduviese bien dentro suyo. Iba a acercase a él cuando una voz la detuvo.

- ¡Excelente trabajo, Blair-chan! –Jacqueline la sacó de sus pensamientos con su efusiva voz, Blair actuó de inmediato, girándose sobre sus coquetas botas negras, sonriendo complacida ante aquel halago.

- ¡Tú también lo has hecho muy bien, Jacqui-chan! –Comentó de igual manera la mayor sacando unos sonrojos y una sonrisa tímida en la otra.

- ¿Lo dices en serio? Fue mi primer día y parecía que nunca iba a terminar. –Confesó la de pelo largo mientras reía nerviosamente.

- Mañana lo haremos mejor, ¡Nya! –Su nueva compañera sonrió divertida, pues la energía de la voluptuosa mujer, era contagiosa.

Habían transcurrido tan solo dos días desde que Blair había ingresado como nueva empleada en Buttataki´s Café, pero en aquel periodo de dos días habían sido suficientes como para llenar el lugar, duplicando la clientela que solían de tener en un solo día. Esto favorecía bastante al dueño y para qué negar que los empleados también resultaran recompensados tras aquello, pero alguien no estaba del todo conforme.

- Ni que lo hubiese hecho tan bien… -Murmuró molesta y con el ceño fruncido la cajera del lugar.

Killik había dejado la cocina cuando se encontró con aquella voz no tan complacida y sonrió tiernamente, posando así su morena mano sobre la cabeza de su compañera, alertándola.

- ¿Por qué esa cara? Vamos, dale un poco de crédito que no es fácil su trabajo… Se acostumbró rápido en tan pocos días. –La pelirrosada infló sus cachetes en un puchero inconforme sacando risas cómplices del de rastas.

- ¡Nee, Killik-kun! –La empalagosa voz de Blair interrumpió las risas del mismo. -¿Sobró algo de tarta de atún? ¡Tengo tanta hambre…! –El chico sonrió y levantó el pulgar con su característica picardía.

- ¡En un momento, preciosa! –La mujer sonrió ampliamente como cual niña ante un gigantesco regalo, causando diversión en los demás, claro que Kim no estaba muy animosa para reír con ellos.

- Recuerda pagar, Blair. Porque el solo hecho de ser una empleada no te da muchos privilegios para la comida gratis.

- Kim… -Murmuró Jacqueline preocupada por la actitud tan extraña de su amiga.

- Ey, Kim… No hace falta, yo invito. ¿Alguien más quiere tarta de—

- Eso no se ve bien a la estética del lugar, Killik. Si alguien quiere comer, debe pagar por ello. –Insistía la pelirrosada comenzando a hartar a la voluptuosa mujer.

- No te preocupes por eso, Kim-chan, que con lo que he trabajado podré pagarte. –Contestó también de mala gana molestando aún más a la otra.

- Solo has trabajado dos días, no te creas la gran cosa. Aquí todo se mide por la antigüedad, Blair. –Sonrió victoriosa la menor pero la sonrisa de Blair se ensanchó más para luego decir.

- Oh, claro… Veo perfectamente que por más que te veas jovencita, el carácter afirma tu antigüedad, pequeña.

- ¡¿Qué has dicho, anciana?

- ¡Oh, ¿son esas arrugas, Kim-chan? ¡Creo que la anciana aquí es otra!

- ¡Cállense de una maldita vez!

El silencio reinó una vez que el alarido de Soul hizo acto de presencia, dejando a todos muy sorprendidos y mirándolo mostrando su confusión ante aquella actitud tan irreconocible para los presentes. El chico que se hallaba sentado en una de las mesas, alejado de sus compañeros de trabajo, ahora se había puesto de pié con el semblante mostrando molestia.

- Me largo… Hasta mañana. –Dijo con un tono menos exasperado pero la ira seguía en sus palabras. –Vamos, Blair.

- S-Si… Hasta mañana a todos. –Dijo tratando de sonreír pero le salió una sonrisa forzosa, pues siempre sentía un dolor en su pecho cuando veía molesto a Soul. "Creo que la cague…" –Pensó triste saliendo por la puerta, siguiendo el paso a su amigo.

La peliviolacea miraba la espalda de Soul caminando, podía notar la tensión en los músculos de sus hombros y cuello, y también lo delataban sus manos cerrados en puños. Bajó la cabeza un poco preocupada, ¿qué había hecho ahora? Era su única pregunta. Esa niñita se las buscó por ser pesada, no era la primera vez que había tenido un roce con esa, pero sí era la primera vez que habían subido el nivel de sus voces.

Quizá podría arreglar las cosas con una cena, pero tenía que actualizar su menú de siempre. Había comprado un libro de cocina que está guardado bajo su cama para que Soul no lo viera y sea motivo de burla, aunque a decir verdad, todo dentro del libro parecía imposible de realizarse, por más que el nombre del mismo sea "Cocina para principiantes". Definitivamente, la cocina no era para ella, más bien era el de servir en la cafetería por más de que Soul llame a eso "duro", para ella no tenía mucho de eso, aunque era sabido que cuando había mucha gente parecía imposible conseguir paz tras tantos llamados, pero le gustaba. Definitivamente había nacido para ello.

Los pasos de Soul se detuvieron, sorprendiéndola y haciéndola parar también. Le oyó chasquear la lengua contra el paladar mientras pronunciaba algo así como "estúpida extraña" si oía bien. Pero seguidamente aspiró hondamente y exhaló de la misma manera, mientras se pasaba su mano por el cabello de manera nerviosa. Eran los claros signos de que trataba de calmarse.

Muchas veces él le había contado que era una persona muy nerviosa y prepotente en su pasado, pero que gracias a los "sucesos" de la vida, como él lo llamaba, había cambiado aquellos aspectos en él por su fachada de "chico cool". Y una de las técnicas de auto-control que le había dicho era el de respirar profundo, contar hasta diez mientras posabas la lengua por el paladar superior. ¿Funcionará? Era su única pregunta.

- Blair…

- ¡¿S-Si? –La tomó desprevenida y no pudo evitar hablar en un tono alto debido a la sorpresa. Lo vio sonreír, quizá por la reacción que tuvo la muchacha, haciendo que se relajara un poco más.

Soul la miraba atentamente a los ojos y con su típica sonrisa de disculpa, formuló.

- Lamento haberte dejado sin tu tarta de atún… ¿Quieres ir por un poco a la tienda del viejo Fuu?

Fue como una invitación al cielo, pero no solamente por el hecho de salir a cenar, sino porque volvía a ver a su querido Soul nuevamente dentro de su centro. Asintió energéticamente mientras que a paso acelerado se acercó a él y lo abrazó fuertemente. El chico se sorprendió por aquello, pero eso solo significaba que volvió a hacerle preocupar a Blair.

- Lo siento… -Murmuró inaudiblemente para la otra, y eso le pareció bien. –Lo siento mucho…

Y el silencio fue roto por la canción "Missing you" de Black Eyed Peas haciendo feat con Fergie, siendo el tono de algún celular de alguien que pasaba por allí, seguido por el sonido de algo cayéndose y estampándose contra el suelo. Soul levantó su rostro buscando a la fuente del sonido, pero tras varios segundos el sonido desapareció aunque nadie se encontraba allí. Ella también lo miraba de manera interrogativa, preguntándose lo mismo que él, aunque antes de que pudiera decir algo Blair, Soul se separó de ella para ir a paso un tanto acelerado hasta lo que residía en el suelo.

- Una bolsa de supermercado… -Dijo inconscientemente al ver el plástico tirado en el suelo que debido a la interrumpción que habrá causado aquella canción, el dueño habrá salido a la disparada totalmente avergonzado o algo así.

- ¿Qué es Soul? –Preguntó Blair acercándose a él.

El chico abre la bolsa y saca tres potes de pasta congelada mirándolo de manera sospechosa, pero Blair se los arrebató de su mano para mirarlo con fascinación, como si fuese la primera vez que lo había visto.

- ¡Cenemos esto hoy, Soul! ¡Yo puedo prepararlo! –Dijo mostrando aquel semblante soñador de niña.

- ¿Estás segura? ¿No preferirías comer algo preparado sin esforzarte mucho? –Volvió a proponer el albino tratando de que aquellas ideas de cocina casera salieran de la cabeza de su amiga, pero Blair estaba decidida a cenar aquello.

- ¡Vamos, no te preocupes que a mí no me molesta! ¡Además, tendremos que pagar por nuestra consumición, y esto nos sale gratis!

- ¿Sabes prepararlo? –Insistía Soul buscando cualquier excusa para que Blair no cocinara. –Mira que no está bien que tomemos algo que no nos—

- Por favor… -Dijo con tono tierno parpadeando inocentemente, haciéndolo ceder nuevamente.

- … Oh, maldición… -Dijo con el ceño fruncido viendo que no iba para más aquella conversación y cruzándose los brazos rendido, dijo. -Bien, pero que estén buenas, ¿de acuerdo?

- ¡Claro! –Grita eufórica la mujer abrazando a su amigo. –Nya, será la primera vez que pruebe pasta congelada… Parece deliciosa, no puedo esperar a llegar.

- Si, si… Como digas. –Dijo mostrando poco interés, metiendo sus manos en sus bolsillos mientras ambos caminaban hacia su departamento.


Se acomodó mejor el mechón rubio que caía en su rostro, ya que su lectura estaba siendo interrumpida por él; sus ojos se movían al compás acelerado que la catalogaban como toda una literata, aunque aquel libro en su escritorio no era de aquellos que disfrutaba leer en sus ratos libres, más bien, era el apoyo que tenía para la gran batalla que se avecinaba la próxima semana, conocido como: Examen de ingreso. Para muchos que se encontraban en su misma situación estarían desesperados, siendo carcomidos por el temor a fracasar, más ella, lo único que le carcomía eran las ansias por el que aquel día llegue.

Definitivamente, aquella devoción por el estudio fue el producto que la "valentía" anidó en ella, viendo a cada examen como un juego de niños en el cual se probaba a sí misma de lo que era capaz de hacer y hasta qué punto podía llegar ella; siendo franca, aún no llegó el examen que le ofreciese una feroz batalla; aunque también debía de ser sincera consigo misma, los temas que embargaban aquel examen no eran nada fáciles, pero como había dicho ya, la forma en que ella veía los exámenes ayudaba para que el peso no sea tanto.

« ¿De seguro estarás imaginando tu cuadro colgado allí, no es verdad?»

Frunció el entreceño al recordar aquella voz tan molesta del arrogante cuatro ojos, perdiendo la concentración en su libro mientras aquel recuerdo se hacía más realista.

«Pues te comento algo, el estar allí no es cosa de suerte… Sino de cerebro y técnicas… ¿Tienes algo de eso? Creo que no. Bien, es bueno que te hayas topado conmigo… Mi familia desde décadas pasadas, desde los inicios del Shibusen, han llevado el nombre de Death Meisters sin excepción alguna… Y eso me incluye también a mí.»

Apretó con fuerza sus puños, con la rabia que sentía hacia el chico ese. Pero por un momento aquella rabia fue opacada por la incertidumbre de… ¿Y si hablaba enserio? Negó frenéticamente la cabeza, absteniéndose de permanecer con aquellos pensamientos negativos, que no eran propios de ella. Estaba claro que ella era lo suficiente inteligente para ingresar, y aún más para permanecer en el Shibusen.

«Te deseo suerte, querida niña. No todos salen vivos de allí.»

Ella no contaba con la suerte, porque no creía que pudiera existir algo tan injustificable. Ella tenía confianza en su propia fuerza e inteligencia, en la valentía con la cual aprendió a levantarse a pesar de que las cicatrices le hiciesen sangrar aún. Estaba claro que sus palabras no fueron más que vanas intimidaciones sin justificativo realista, pues por más que toda su generación de arrogantes sean Death Meisters, eso no lo hacía a él merecedor de tal puesto, porque si va a estar dependiendo de lo que la historia diga, dejaría de lado lo que ella conocía perfectamente y que era el trabajo duro.

Volvió su vista al libro con su característica determinación propia de un Albarn, como solía decir su abuela; y con las metas claras nuevamente, tomó su lapicera para empezar a tomar notas de los puntos fundamentales dentro de las lecciones que leía, pero algo nuevamente surcó su concentración hasta anularla.

- ¡Maka, ¿puedes vajar un momento, amor? –La voz de su padre fue suficiente para que la ira de unos momentos volviera, pero más bien por el hecho de la interrupción que le hacía a su estudio.

- … -Suspiró tratando de calmarse, ya que no solucionaría nada cabreándose, y poniéndose de pié se dirigió hasta la puerta y así abrirla, dejando a la vista su rostro de pocos amigos. -¿Si…Necesitas algo? –Dijo lo suficientemente fuerte como para que su padre la oyera desde la cocina.

- Maka, lamento molestarte pero… ¿Podrías ir a comprar unas cuantas cosas del supermercado? –El delantal rosa para nada masculino que llevaba puesto su padre era una clara señal de que él haría la cena ese día, aunque por más que la pinta mostrase una fachada casera, es el primero en optar por la comida precocinada y que te facilitan con unos simples diez minutos en el microondas.

Suspiró cansinamente para así salir de su habitación yendo hacia su padre quien empezaba a escribir lo que le había faltado a su visita al mercado. Preferiría no imaginarse el motivo por el que su padre olvidó completar las compras, pues no había que ser muy inteligente sino conocerlo lo suficiente, como para deliberar su poca concentración cuando un par de senos artificiales rondaban por allí.

- Toma, aquí tienes $80… No tengo sencillo por lo que te sobrará algo, si quieres puedes quedarte con el cambio.

- Papá, ya no soy una niña… Y es obvio que me quedaré con el cambio, gracias por la idea de todas maneras. –Sonrió irónicamente ganándose el fruncir de ceños en el hombre.

- Hmp, más respeto no estaría mal por parte de la juventud de ahora…

- Si, si… En tú época no era así, ¿verdad? –Spirit calló al instante al ver que aquella escena ya era sabida de memoria por su hija, sintiéndose avergonzado. No pudo más que fruncir el ceño y mirarla retadoramente.

- Solo ve a hacer las compras. –sentenció como finalizando la conversación.

La rubia cenizo sonrió victoriosa para luego dejar su departamento y salir a las calles hacia la dirección del supermercado más próximo a su casa.

El gran letrero de "Excalibur" era visible desde varias cuadras antes de llegar, pero por más que la iluminación sea gratificante o el nombre le pudiese dar un aire de supuesta genialidad, no iba más allá de eso, ya que los comentarios al respecto hablaban del poco personal que poseía y de la extraña personalidad del dueño, siendo éste el motivo principal por el cual los empleados eran cada vez más pocos, y si había personal se debía a la gran suma de dinero que se ofrecía, siendo lo suficientemente fuerte como para engatusar a las personas interesadas en ese trabajo.

No tardó mucho en hacer las compras, puesto que no había muchas personas debido a la hora y que también eran pocas cosas las que se había olvidado su padre de comprar. Entre ellas resaltaba la pasta congelada que amaba su padre. ¿Cómo no puede empalagarse de tanto comer eso? Era su única pregunta al ver despectivamente el envoltorio de la comida.

Al terminar de pagar todo se retiró pero tomando otro camino, opuesto al que había usado al llegar allí, puesto que por fin tuvo la mala suerte de haber conocido al dueño del supermercado, siendo éste el obstáculo principal, quien dramatizaba una escena poco agradable en la cual detenía a todo aquel que pasara por aquel camino, casi regañándolo y contándole historias totalmente distorsionadas y sin sentido a la raíz del problema.

- Qué extraño sujeto… -Se dijo a sí misma una vez que eludió al problema siguiendo el camino hacia su casa. Lo bueno era que ella tenía una muy buena memoria visual, por lo que sabía perfectamente cómo llegar a su casa usando aquella calle, aunque estaba claro que era más largo que el que ella estaba acostumbrada a tomar.

Tras haber dejado atrás varias cuadras por fin sus pasos la dirigieron a la arteria principal que la llevaba derechito a su departamento, pero al ver lo que sus ojos le ofrecían, su cuerpo se detuvo y se tensó por completo, como si de un shock se tratase.

A varios metros de distancia pero bien visibles para ella se encontraba el rostro vivo de su pesadilla, el chico albino de ojos rojos, cuyo encuentro en el día le traía un mal sabor a la boca. Aunque la sorpresa fue mayor al verlo acompañado de una mujer hermosa, de cabello largo y lilaceo, de envidiables curvas; el chico le daba la espalda a ella y ambos sumidos en un silencio sepulcral en el cual, ella solo podía oír su propia respiración sintiéndose cohibida por estar en una escena muy comprometedora que no le incumbía pero que su cuerpo no parecía dar tregua para alejarse.

De un momento a otro, el chico se da vuelta y la mira a los ojos, mostrando aquel afecto que para ella era desconocida. No pudo evitar sonrojarse al ver aquel rostro terriblemente atractivo, sintiéndose poseedora de la atención que residía en aquellos orbes rubíes.

De pronto un nombre salió de sus labios, claramente se trataba de su acompañante quien respondió fuerte y claro, como si se hubiese sorprendido ante el llamado; fue entonces cuando su sonrisa se dibujó haciendo más incómodo su estadía en aquel lugar, aunque también pudo recordar la sonrisa de su pesadilla y grata fue su conclusión de que ambos poseían distintas sonrisas. Wess poseía una sonrisa seductora y atractiva, mientras que éste chico no mostraba más que una sonrisa juguetonamente infantil.

Le oyó decir un par de cosas, que no escuchó con claridad debido a la distancia entre ambos, pero lo que pudo captar con todos sus sentidos fue la reacción que tuvo la mujer de curvas envidiables, puesto que su felicidad era emanada por todo poro que poseía en ella; pero lo que le cayó como un balde de agua helada en una mañana de invierno fue ver como la chica se lanzaba a abrazarlo de manera más que amistosa. Una presión en el pecho se hizo presente, preguntándose ¿qué estaba sucediendo? ¿Por qué lo abraza de esa manera? ¡Él no…! Y cayó en cuenta de que él no era Wess.

Y en aquel momento fue en el que más odio a su padre y a su complejo de madre modo "On".

Su celular empezó a sonar de manera estrafalaria, con "Missing You" de Black Eyed Peas, rompiendo de manera irónica su estadía "discreta" en aquella escena que no le incumbía. Iba a tratar de apagarlo pero en esa ocasión su identidad debía de permanecer oculta a los presentes, por lo que optó la coartada más rápida: salir huyendo, aunque entre tanta presión, terminó tropezándose y echando todo lo que traía al suelo, pero no le importó, tomó lo que pudo y salió corriendo a todo lo que sus piernas le permitían con el sonrojo rebosando en sus mejillas. Tenía el corazón acelerado pero no solo por la corrida repentina que inició su cuerpo, más bien por todo lo que acontecía minutos atrás. Ya no le interesaba si su padre se moría de hambre, pues que sufra, era su pensamiento, ya que gracias a él casi pasó el momento más vergonzoso de su vida después de tres años.

Mientras su cuerpo corría por la calle como una que acaba de escapar del manicomio, su mente aún persistía en abrazar la escena que presenció minutos atrás, en la cual no era más que una mera espectadora. Gracias a aquella distracción por parte suya, no se había dado cuenta de que la luz del semáforo ya estaba en verde, lo único que pudo captar fueron dos grandes faros cegándola como cual gato en su misma situación. Lo que sucedió después ya no pudo entrar entre su visión puesto que cayó al suelo del susto dejando a su a suerte su futuro.

Oyó como las ruedas del auto rechinaban de manera caprichosa sobre el asfalto, ante el arrebato que su conductor había hecho al intentar frenar, pero aquel impacto contra ella nunca llegó, solo oyó el estrellar de algo contra el alumbrado público, pero por más que esto pueda entenderse de una manera trágica, la verdad que el sonido delataba un impacto poco preocupante.

Maka abrió los ojos al oír aquello y guiándose por lo que parabrizas le mostraba, volvió a respirar ya que el airbag hizo de que nada le sucediera al conductor. El cúmulo de personas comenzó a llegar a ver que sucedía como cual protocolo propio de un curioso, pero a ella más le interesaba el bienestar del chofer quien arruinó su pintura por su vida.

Se acercó corriendo pero se detuvo en seco cuando éste salió del auto con cara de pocos amigos empezando a insultarla, pero al ver que la sorpresa era mutua, calló.

- ¿M-Maka…? –Preguntó éste al darse cuenta de aquel detalle, mientras que ella se encontraba igual o quizás más anonadada que él.

- … -Abrió levemente los labios pero no salió nada de ellos, se sentía terriblemente mal. ¿Es que las "sorpresitas" no dejarán de llegar?


Jugaba con su tenedor mientras esperaba a que la cocinera principiante de Blair, acabara con la labor que en vez de tomarle diez minutos como decía el paquete, se estaba tardando más de media hora en hacer la maldita "pasta instantaena". Refunfuñó por décima vez mientras cambiaba de posición, ahora era su mano derecha quien le sostenía la cabeza, pues así podía evitar ver la imagen de Blair, ya que las ganas de regañarle comenzaban a seducirlo.

- ¡Nya! ¡Esto quema! –Gritó la chica con complejo de gato cuando iba a retirar el bol del microondas. –Creo que se me pasó la mano… -Dijo para sí misma.

- Demonios… -Murmuró Soul ante tanto tiempo de espera y ningún alimento delante suyo. –"Encenderé la radio, quizás una buena música que llene lo que Blair no hace con mi estómago…"-Pensó poniéndose de pié para ir hacia el aparato y encenderlo, pronto la voz del locutor en una emisora que solía escuchar muy de seguido, presentó la siguiente canción que en un principio no le llamó demasiada la atención, hasta que empezó a oír mejor la letra.

I'm in love with the girl I hate

Yo estoy enamorado de la chica que odio

She enjoys pointing out every bad thing about me.

A ella le gusta recordar todas las cosas malas de mí.

I'm in love with a critic and a skeptic, a traitor

Estoy enamorado de una crítica y escéptica, una traidora

I'd trade her in a second.

La comercializaría en un segundo.

She's a backseat driver, a drama provider

Ella es una conductora en el asiento trasero, la proveedora del drama

An instant update of the world.

Una actualización instantánea del mundo.

She's a first class liar, a constant forgeter.

Ella es una mentirosa de primera clase, una olvidadiza constante.

(She's attractive but bitter)

(Ella es atractiva, pero amarga)

A su mente el recuerdo volatil de aquellos verdosos ojos, tan profundos como la sabana misma, fueron los que se ganaron su atención ante aquella descripción, que a ciencia cierta, le caía como anillo al dedo. Interesado, aumentó el volumen de la radio y escuchó más detenidamente la letra de la canción, era la primera vez que oía a ese grupo y la verdad que tenía un estilo pop punk muy comercial, aunque le ayudaba bastante la letra en sí.

Did you scream enough to make her cry?

¿Gritó usted lo suficiente como para hacerla llorar?

It's a turn around, turn around

Se trata de una vuelta, date la vuelta

Baby, don't return to me

Bebé, no volverás a mí

If you think that I'm not worth your time.

Si piensas que no soy digno de tu tiempo.

She's a lady and ladies shouldn't be messed with…

Ella es una dama y las damas no deberían ser ensuciadas con...

She's a lady and ladies shouldn't be messed with…

Ella es una dama y las damas no deberían ser ensuciadas con...

En el principio que su destino fue cruzado de manera muy extraña, no había pensado otra cosa que no sea "ésta chica está loca" o algo por el estilo. Pero esa misma tarde, se descontroló al tener aquella discusión tan extraña en el parque, sin mencionar que fue la primera vez que se comportaba así con una mujer, desde hace tiempo; puesto que por más fastidiosa que sea una chica, él mantenía la calma y actuaba valiéndose de sus tácticas que lo hacían verse tan "cool" y terminara por conquistarla. Pero pareciese como si todo aquello no existiera para él, pues la forma en que discutió con ella le hacía recordar a su antiguo "Yo".

Podía simplemente culpar a que desde hace tiempo, sus encuentros tan "extraños" fueron los que le sacaron de quicio.

- No sabía que te gustara Forever The Sickest Kids. –Soul levantó la vista y la dirigió hacia su amiga quien hablaba, y que sin saber cuándo ya se encontraba enfrente suyo, mirándolo curiosamente.

- No me gusta… La verdad, nunca he oído del grupo. –Dijo volviendo su atención a la radio.

- Pero si siempre escucho alguno de sus temas, y tú siempre aguafiestas me dices "culturízate, Blair, eso no es música" y cosas como esas. –Sonrió divertida al imitarlo.

- Hmp, solo digo la verdad. –Dijo cruzado de brazos fingiendo enojo.

- Bueno, como digas… ¡Apurate que se enfría! –Blair tomó la muñeca a Soul para arrastrarlo hacia el comedor. –Ahora… ¡Bon appetit!

Soul miró con extrañeza el plato que estaba enfrente suyo, y así volvió a mirar a la imitación de acento italiano, quien mantenía la sonrisa en su rostro. Parpadeó un par de veces esperando a que la explicación saliese de la boca de su amiga peliviolaceo, aunque parecía que ella no comprendía el significado de su mirada.

- ¿Q-Qué?

- ¿Por qué los ñoquis tienen el tamaño de un dado de juguete?

Un momento de silencio que para ambos parecía una eternidad, mientras Blair repasaba en su mente la misma pregunta. Y el nerviosismo llegó a ella.

- E-Emh, verás…

- Te pasaste con el microondas, ¿verdad?

Y el nerviosismo fue nuevamente el semblante de la mayor, quien se quedó blanca como la nieve.

- Bueh, un chico cool no desperdicia su comida. –Sonrió como de costumbre, sorprendiéndola, y metiendo un gran bocado a su boca, empezó a degustar la minúscula comida que se podría decir que hasta ofendía a un hambriento.

- ¿Qué tal está? –Preguntó ilusionada la chica.

Soul trataba de sonreír pero le era imposible, tenía un sabor amargo y vencido que le prohibía distinguir el sabor correcto de una verdadera pasta. Pero levantando el dedo pulgar, enfatizó lo que en su rostro no se veía.

- ¡Nya!

"¿Qué hice para merecer esto…?" –Fue su único pensamiento.


Notas de la autora: ¡Hola! ¿Cómo han estado? ¿Cómo estuvo el capítulo de hoy? Quiero matar a mi ordenador... jajajajaja maldición ._. ... me ha reiniciado el servidor 3 veces y tengo que escribir lo mismo (o lo que me acuerdo) 3 MALDITAS VECEES! ... respira ... maldición ._. poker face xD

bien ¿cómo ha estado el capítulo? ¿Bien? ¿Mal? ¿Merezco comer hoy? (así luego xD) jajajajajaja Vamos, comenten y cuéntenme qué les pareció todo el divague de allá arriba jajajaja sinceramente, a mí me pareció moderadamente bueno y largo, hay cosas que no me convencen pero otras si, así que para la próxima espero que me convenza completamente! :3

Las sorpresas son propias de ésta historia al igual que el drama y el humor jajajaja así que si les gusta esta estupenda mesconlanza, pues te invito a que aprietes aquel botón al final de la página y me dejes un comentario bien bonito, así me alegras la tarde! :3 wiiii

Bien, no tengo mucha inspiración.. gracias al p*** ordenador de m*** que me hizo reiniciar la c*** página hijo de p*** jajajajaja lo siento, me estoy desestresando xDDDDDDDDDDDD lo que sí que estoy molesta con mi compu ¬¬ mala mala! Y bueh... re retiro con un mensaje... ¡Feliz día de la amistad! Qué por cierto fue ayer... kukukuku... y que yo no estoy de acuerdo jajajajajajaja xDDDDDD no con el mensaje sino con la mal**** sociedad de m*** que cambió "sentimientos" por "dinero y comercio" jajajajaja bueh... dejo de mandar al c**** a la página xDDDDDDDDDD lo siento u.u ... Bien vayamos con sus hermosos comentarios! :3

Rincón de las respuestas:

Cheethan Black: Buenaaas! Jajaja muy bien, es extraño pero no he tenido mucha hambre éstos días… Será el modo invernación modo On? xDDD Qué bueno oír eso (o leerlo más bien xD), seee, la pelea en suelo fue muy graciosa no pude contenerme, y menos con los sarcasmos propios de ambos xD Seee, Stain es muy loco, ¿quién doctor en su santo juicio haría algo así? Jajajaja la verdad que solo él puede (y yo que lo hago hacer todo esto jajaja) Sip, tienes razón, no sabes lo que le pueda estar pasando o lo que sufrió una persona para determinar su actitud, y Soul me apoyaría con esto jajajaja pobre que tiene que cargar con todos los arrebatos de la Albarn! Jaja trataré de hacerlo más largo de ser posible :3 Gracias por tu comentario en especial por la P.D. que me dejaste, voy a tenerlo en cuenta, mira que sino fuera por ti ya estaría usando esa palabra con otro significado totalmente diferente! :3 gracias! Bien, nos seguiremos leyendo! Bye bye! :3

Mumi Evans Elric: Hola, mi Mumi-chan! Gracias y disculpa las preocupaciones que en ocasiones provoca mi ausencia y mis actualizaciones jejeje gracias por tus comentarios que son tan tiernos que me hacen sonreír siempre que los leo :3 Vamos al fic, gracias por todo jeje si, siempre disfruto escribir a esos tres locos, jajaja si, te entiendo perfectamente, sería un suplicio para la humanidad que alguien así como Liz existiese en la vida real :$ jajajajaja Sep, las coincidencias son algo propio de esta historia y lo inevitable no existe mientras yo esté al mando muajajajajaja coff coff… -.-U… Así es, vas a esperar un poquito más para ese momento, pero descuida, como bien lo dice el dicho "lo bueno se hace esperar" pues te aseguro que así será. Jeje Black Star estará dejando aquel papel de "niño" con el cual nos acostumbramos a verlo, también, ahora tiene 18 años y tenemos que darle un empujoncito, pues Tsubaki podría estar sellando su destino por siempre. Muchísimas gracias por todos tus buenos deseos, también te deseo lo mismo y más si es posible, cuídate mucho y nos leeremos en otro comentario! :3 Matta ne!

Alexiel Evans: ¡Hola, ¿cómo has estado? Gracias por tu comentario, que siempre me hace reír! Exacto, fue un encuentro muy diferente a lo que muchos podrían haberlo imaginado y descuida que eso se hará costumbre xD Jaja vaya que tienes mucha enserio, jajaja sería mejor no dejarla tan descuidada así no te causará tantos problemas en cuanto al tiempo me refiero, al lavaras! Seee, ahora compartes mis mismos gustos, wiii :3 Te recomiendo mucho grupos como Mayday Parade o Fall Out Boys que son grupos de rock y pop punk alternativos muy buenos, te han de gustar! Muy buena pregunta, ¿quién puede vivir sin música? Es lo que nos une! x3 Jajaja te entiendo, es así cuando la notebook llega a tus manos, parece algo tan fantástico que no puedes creerlo, tenías que ver mi cara cuando me la regalaron OoO jajajajajaja Wow, mira que en geografía soy muy mala, la verdad que el sentido de orientación también la tengo muy averiada xD pero ya la he localizado en mi mapamundi Hai hai, a penas tengo 16 pero pronto cumpliré 17! Jajaja es normal esa impresión y más cuando me conoces en persona, aunque cuando eso suceda me preguntarás… ¿Enserio tienes 16? Yo te pongo unos 14… jajajaja es que estoy chaparrita xD Wooo, pronto serás mayor de edad (al menos en mi país así es jejeje) Bien, veré tu blog, y también te invito a accederme al fb ^^ Jajajajajaja te comprendo, tengo que estar amenazando bastante a mi inspiración también, es que a veces se hace la exquisita y no quiere darme ideítas xDDDD Vaya que te quedas hasta tarde, bueh, duerme bien y alimentate bien también, me despido deseándote un excelente inicio de semana y nos reencontramos dentro 15 días! :3

Babu Hoshina Hinamori BHH: Hola! Muchas gracias por dejarme un comentario! Wii, soy feliz! :3 bien, yendo a tu comentario, pues es un gusto que te haya gustado… (juego de palabras xD) Si, Liz es muy boca floja y veremos como le puede costar eso más tarde! Soul es muy especial jajajaja pero siempre chico cool, a ver cómo te pareció en éste capi! :3 Gracias por tus deseos, continuaré si es que les gusta esta obra! Bien, me retiro y te deseo el mejor inicio de semana, que te vaya todo en bien en tus estudios! Wii :3 Ja neee!

Princess 014:Jajaja, gracias por comentar y bienvenida a este rinconcito de las fans del ff y por supuesto de ésta genialísima pareja que es SOULXMAKA! En fin, gracias por tu comentario, jeje y ojalá que te haya gustado mucho el capítulo de hoy! Deja nuevamente algunas palabras para mí que me hacen muy feliz! Wii x3 Nos seguiremos leyendo, Princess-chan!

Kasumi Keiko11: Hola hola! Jajaja gracias por comentar, y no hay problema, como quieras! :3 Tranqui que lo que parece odio, es un camino angosto hacia el amor! Wii :3 Si, Stain ha dado un gran susto a todos, pero no será el útlimo :$ jajajaja Gracias por todo, jajajaja yo también hago eso de repartir reviews atrasados xDDDDD Nos seguiremos leyendo, muchas gracias enserio! :3 jejejeje te deseo un excelente inicio de semana y suerte en todos tus emprendimientos! Come bien y duerme bien también! Jajaja ni qué mamá ganza xD bien, matta ne!

Maka Eater: Hola! Gracias por tu comentario y no te preocupes en atrasarte con ellos, lo importante es que lo has dejado! Mejor tarde que nunca ;) Se comprende, las vacaciones son para salir, disfrutar con amigos el aire libre, viajar, wii… jajajajaja aunque con el frío que en un principio había, mucho de eso no se podía jajajjajaja Seee, por fin el tan anhelado encuentro entre nuestros protagonistas se dio en éstas páginas jajajaja pero mejor de lo que se hubiesen imaginado y tranquila que las coicidencias del destino (alias: Yo xD) no se detendrán hasta verlos juntos… jajajaja Stain fue un encanto jajaja con su humor negro que tanta fascinación me hace :3 Jajaja yo tampoco! Y Patti, si, es muy adorable y loca… más loca qué otra cosa xDDDD Nuevamente gracias por comentar y pasate por aquí con un nuevo comentario que me hacen muy feliz leerlos! Wii jejejejeje Nos seguiremos leyendo!

BlueSpring JeagerJaques