Capítulo 10 – Sentimientos al descubierto
A pesar de que intenté evitar el interrogatorio de Alya sobre lo sucedido con Adrien en la clase de música, una hora de compras viendo telas fue suficiente para mi exhaustiva amiga periodista para hacerme hablar. No quise contarle todo sobre la discusión de Lila y él, puesto que no quería que hubiera más infortunios con la italiana más de los que se podrían dar esta semana entre el rubio y ella. Ahora la prioridad era el festival y no deseaba que hubiera peleas entre los de la clase por culpa de las mentiras de Lila además de que la única que verdaderamente había resultado perjudicada durante esa conversación fui yo. Para calmar la curiosidad de Alya solo me limité a contarle la parte en la que Lila se burló de mí y Adrien me defendió y le reclamó.
Por un momento pensé que echaría fuego por la boca y averiguaría donde vivía la "demonio castaña" (que era como la había catalogado ella), para ir a buscarla y reclamarle por tal de defenderme…pero logré convencerla de no hacerlo pues no me había afectado tanto como ella se imaginaba…y mucho menos…después de que Adrien me defendiera de aquella manera.
Cada vez que hacía por recordar aquella conversación volvía a temblar como si estuviera reviviendo el momento una y otra vez. La furia de Alya mientras me acompañaba hasta mi casa se disolvió por una sonrisa y gritos de alegría en mitad de la calle cuando se lo relataba a duras penas mientras intentaba que no montara ningún escándalo mientras me moría de la vergüenza solo con ver las expresiones de picardía de ella y las caras de la gente que nos veía por la calle ante las reacciones exageradas de la que era mi mejor amiga.
-¿Ahora me crees cuando te decía que no debías confiar en esa chica? Tú fuiste la que el primer día la vio con mala cara porque se acercó a Adrien. Sigo sin entender aún por qué quisiste echarle una mano e integrarle en la clase pero ahora me estás dando la prueba irrefutable de que tenía razón. Esa "demonio castaña" no es trigo limpio.
-Me daba pena ver como todos la rechazaban. Nadie se merece ser tratado de esa manera y menos ella que acababa de empezar en la escuela. Solo quise darle una segunda oportunidad y hacerme su amiga…después de todo, me da cierta pena que esté sola.
-Oh Marinette- Dijo parando nuestra caminata una vez enfrente de mi casa para abrazarme sorpresivamente; acto que le correspondí- No tienes que sentirte mal por ella. Entiendo tu punto de vista y tienes razón, pero ya le has dado la oportunidad que merecía y solo has ganado que te dañe y te engañe- Dijo aparatándose de mí mientras me miraba fijamente a la cara con dulzura pero a la vez con tono serio; como el de una madre que advierte y regaña a su hija- Promete me una cosa- Dijo para afianzar su agarre en mis hombros para que la mirara fija y atentamente- Que no volverás a confiar en ella ni a acércatele.
-No te preocupes. Tienes razón, pero no puedo evitar ahora, precisamente, el acercarme a ella porque estoy ensayando con ella además de con Alix y con Adrien.-Dije con cierta mirada de molestia de la castaña- Solo será hasta que termine el festival de verdad, no hace falta que me sobreprotejas en esto. Si Lila intenta hacerme algo sabré defenderme. Lo he hecho antes con Chloe. No será tan difícil, ¿no?- Dije con ironía para coger sus manos de mis hombros y apretarlas con fuerza con las mías para infundirle un poco de confianza- Siempre confías en que Ladybug sabrá salvaguardar cualquier situación que se le presente…
-¡Pero porque es una superheroína!
-Y yo tu mejor amiga- Eso pareció calmarla por un breve momento pues su expresión se relajó-¿No confías en mí Alya?- Dije esta vez preocupada.
-¡Claro que confío en ti! ¡Confío en ti más que en mi misma! En quién no confió es en ella- Dijo al final lo último con un tono más preocupado para apartar sus manos de las mías y evitar por un momento mi mirada. Después volvió a mirarme más segura pero aún con una expresión preocupada- Temo que se aproveche de tus buenas intenciones para aprovecharse de ti. No quiero que te lastime…
-Y no lo hará lo prometo- Dije colocando mi mano sobre uno de sus hombros y sonriéndole, siendo más optimista. La preocupación de mi amiga por mí no hacía más que alentarme a no recaer ante nada y ser más valiente y firme. Desde que empecé siendo Ladybug, cada día me he ido dando más cuenta de que muchos de los rasgos que solo saco con mi identidad de heroína son propios míos y que nunca he querido dejar escapar. Cada vez más rasgos de Ladybug formaban parte de mi identidad civil, de mí misma, de Marinette…y estaba feliz por ello. La confianza y la autoestima que solo podría haber sacado de esta situación en su tiempo con Ladybug ahora se la podía mostrar a Alya siendo Marinette.- Hagamos un trato. Si dejo tan solo por una vez que Lila, Chloe o cualquiera de la escuela me amedrente te invito a un surtido con los mejores postres de la pastelería, ¿trato?- Dije para romper el hielo. Sabía que Alya nunca rechazaba un trato, y mucho menos, si éste le favorecía.
-Trato- Dijo esta vez más animada y correspondiendo mi sonrisa- Pero, ¿dentro del trato entra cierto rubio? Porque si no es así creo que mañana me vas a traer ya a la escuela ese magnífico surtido- Dijo pícaramente.
-¡Alya! – Mi cara estaba más roja que si tuviera mi máscara puesta-¡Eso no tiene nada que ver! ¿Por qué siempre acabamos hablando de este tema?- Dije frustrada y con los mofletes hinchados con un leve sonrojo aún.
-¿Porque siempre todo lo que anda a tu alrededor tiene que ver con él?
-Eso no es verdad-Dije agachando la cabeza y girándome para evitar su mirada pícara mientras intentaba evitar una risa ante mi patético intento de ocultar mis nervios. Me abracé a mí misma apretando las manos fuertemente en mis brazos al sentir una ligera brisa que se levantaba. Ya era de noche y la luz de las farolas que acababan hace pocos minutos de encenderse para iluminar la calle se apagó repentinamente. "Será un fallo eléctrico" pensé. Pero poco después me pareció ver una sombra moverse por los tejados por el brillo natural de la luna esa noche y que vi por el suelo aun con la cabeza gacha. Al alzar la cabeza ligeramente no vi nada sobre los tejados, pero mi mente no pudo evitar pensar en alguien mientras en mi rostro aparecía una leve sonrisa y salía un suspiro, que, aunque yo no lo noté, si lo notó mi compañera, que aún permanecía a mi lado, un poco consternada al ver mi actitud repentina, un poco distante y pensativa- Puede que no todo gire en torno a él después de todo- Pensé esta vez en voz alta sin ser consciente de lo que dije.
-¿Puede que no todo gire en torno a él? ¿Acabas de oírte decir eso?
Tan rápido como me dijo eso Alya mi rostro volvió a tomar el tono de mi máscara de heroína. "Dios, ¿cómo he podido decir eso? ¡Y justo frente a Alya! ¿Por qué pensé eso? No es que no me haya dado cuenta por fin de mis sentimientos pero…eso quiere decir, ¿Qué ya Adrien dejaría de gustarme? No, no es eso. Adrien me gusta. Mis patéticos intentos de tener una conversación decente con él en la tarde eran clara prueba de ello. Pero entonces… ¿Por qué con Chat me sentía de la misma manera? No puede ser que realmente… que ellos… que yo…Agh, no, no puede ser. No pueden gustarme los dos o en tal caso tener los mismos sentimientos por uno que por el otro, ¿o sí?..."
-¡Eoo! ¡La Tierra llamando a Marinette! ¿Me recibes?
-Eh ¿Qué?
-¿Se puede saber en qué estás pensando? Has puesto la misma expresión que llevas poniendo todo el fin de semana. Hay algo que te inquieta y que no quieres contarme, pero ya estoy harta de seguir esperando a que me lo digas porque sé que no va salir de tus labios por sí solo.
-¿Qué? Alya…Me estas asustando- Dije intentando calmarla haciendo gestos con mis manos, pues se empezó a acercar peligrosamente hacia mí con su típica mirada de periodista de "me lo vas a contar todo" que tanto temía cuando se trataban cosas de Ladybug. No sé cuando empecé a retroceder que me paré cuando me topé con la puerta del portal de mi casa. Literalmente, "estoy entre la espada y la pared", pensé- Alya, creo que…
-Esa mirada…-dijo como si me estuviese examinando con lupa.
-Alya, de verdad que…
-Ese tono de voz…
-ALYA- Le reclamé ya desesperada ante su escrutinio repentino.
-Los nervios y…- Pero de repente se quedó paralizada en el sitio. Dio un paso hacia atrás aún con los ojos abiertos de la sorpresa de lo que habría deducido o descubierto, con una mano en la barbilla sujeta por su otro brazo y alzando la mirada hacia mí- No…
-¿Alya?
-No puede ser… no puede ser que…
-Alya- dije intentando acercarme a ella esta vez- ¿Qué estas…
-¿Te has enamorado de alguien más?
Su pregunta directa me descolocó. Esta vez fui la que se quedó paralizada frente a la otra. La expresión de sorpresa poco a poco disminuyó en Alya. Pero dio paso a otra que me inquietó un poco más…la curiosidad y la intriga.
"Espera, espera… ¿Yo? ¿Enamorada? Vale que haya admitido que me guste Chat…pero…de ahí a… estar…" Recordé la sombra que antes me pareció ver por los tejados y me tuve que agarrar con fuerza el pecho porque por un momento sentí que se me iba a salir el corazón de lo rápido que iba. Se hizo un incómodo silencio entre nosotras.
-¿Cómo…como lo has..
-Te sonrojaste…
-¿Qué? – Dije sorprendida…más para misma ante mis reacciones que por las de mi amiga.
-Has puesto el mismo tono de voz que usas siempre cuando quieres ocultar algo o evitarlo; estabas evitando mirarme a los ojos por los nervios que tenías; tu voz también te ha delatado pues no parabas de tartamudear sin ser capaz de unir bien más de dos palabras… y la prueba definitiva es tu constante sonrojo antes de que haya empezado incluso este interrogatorio y el de ahora mismo- Hizo una pausa tras soltarlo todo y suspirar- Estabas pensando en él cuando interrumpí tus pensamientos, ¿no es así, Marinette?
No pude nada más que mirar aún shockeada a mi amiga para evitar su mirada inclinando la mía y apretando fuertemente mis puños ante los nervios y la conmoción… "¿Es que acaso mis emociones hoy no me van a dejar tranquila? Tan solo pido un respiro…".Por un momento sentí que iba a empezar a llorar por el cúmulo de sentimientos de toda la semana…pero me retuve…pues no quería volver a ver preocupada a Alya por mí de nuevo aquella noche.
-¿Cómo has supuesto que…-Quise volver a preguntarle pues aún tenía una duda ante sus ideas expuestas- ¿Por qué no has creído que…
-¿Por qué no he creído que estabas pensando en Adrien? Eso ha sido fácil…porque soy tu amiga Marinette- Dijo colocando sus manos en mis hombros para hacer que nuestros ojos pudieran enfrentarse de nuevo. Los nervios recorrían todo mi cuerpo aún, pero su sonrisa dulce me calmó un poco- Y después de tus padres creo que soy la persona que mejor te conoce. Eres como mi hermana- Dijo colocándome bien un mechón que se me escapó de la coleta. "Si supieras sobre Tikki sabrías que no eres la única que me conoce bien, "hermana" dije alegremente y divertida para mí en mi mente- Cuando estás pensando en Adrien te pierdes en tu mundo de fantasía en el que tú y él estáis juntos y formáis una linda familia- Dijo para reírnos ambas suavemente- Pero cuando te he visto ahora he notado algo diferente en tu rostro…- Se apartó de mí y señaló mi rostro- tus ojos.
-¿Mis ojos? – Dije extrañada.
-Tus pupilas se dilataron; tu rostro se dulcificó y parecía que tus ojos brillaban con una alegría de la que por un momento sentí envidia- Su descripción fue sorpresiva y provocó que el tono rojo volviera a mi rostro aunque esta vez levemente- No sé en qué estabas pensando o qué recordaste, pero definitivamente ese no es el rostro de una chica a quién sólo le gusta alguien, sino que es algo mucho más. Y esa mirada no te la he visto nunca que yo recuerde con Adrien así que…- Dijo dando ya por obvio la verdad de la que no hubo falta palabras para confirmar.
-Bueno…-Dijo un poco cortada… "¿Por dónde empiezo?" Me dije mentalmente- Me da un poco de miedo lo buena periodista que puedes llegar a ser- Dije con una sonrisa nerviosa mientras me rascaba un poco la cabeza y la nuca.
-En eso te equivocas. La única que se me resiste es Ladybug…pero no durará por mucho- "Si supieras…" me dije apenada internamente mientras veía su expresión decidida-Aunque bueno ese no es el punto. Quiero que me cuentes todo con pelos y señales así que…
Antes de que ella pudiera seguir o yo pudiera siquiera el plantearme contarle toda mi confusión sentimental un claxon sonó. La madre de Alya salía de trabajar para esa hora, así que aprovechando lo tarde que se nos había hecho en la tarde, ella llamó a su madre para que la recogiera en mi casa y así me podría acompañar. Me quite un peso de encima cuando supe que gracias a eso me libraría del interrogatorio de mi amiga…al menos por ese día.
-Tengo que irme- Dijo mientras su mirada iba y volvía de la mía a la de su madre que la esperaba dentro del coche en la otra acera de la calle- Pero ni creas que te vas a librar de esto. Mañana en el descanso me lo tienes que contar todo con pelos y señales y prométeme que cumplirás la promesa que hemos hecho antes.
-Lo prometo- Dije una vez ya más tranquila. Nos abrazamos y nos despedimos. Deje la mano un poco extendida aún tras ver como se marchaba en el auto con su madre y suspire. Mi mirada se volvió a enfocar en la luna. "Una confidente más de mis secretos junto con el de Ladybug" pensé.
Una vez entre a casa mis padres ya estaban empezando a colocar las cosas para cenar. Mientras comimos les conté todas las cosas que estábamos preparando para la escuela y la emoción de todos (incluyendo la mía). Por primera vez en el día realmente tuve un momento de paz para dejar de pensar en sentimientos mientras degustaba una deliciosa cena con mis padres entre risas y bromas. Una vez terminamos de cenar me despedí y me fui a mi cuarto con la intención de acostarme temprano. Aquel día había resultado ser uno muuuuyyy largo.
Al colocar mi bolso sobre el escritorio fui a mi armario en busca de mi pijama para cambiarme mientras Tikki salía de mi bolso para rondar volando alrededor mío. A través del espejo de mi cuarto pude percatarme por su mirada que quería que me sosegara con ella…pero la verdad es que me sentía más relajada y liberada de lo que me había sentido en los últimos días. Era plenamente consciente de lo que me rodeaba y de mis sentimientos por los dos chicos…aunque cuando me percaté de ese "pequeño detalle" me paralicé por un momento en mitad de mi habitación… ¿Acaso es eso lo que le preocupa a Tikki y quiere que le cuente? Pensé enfocando mi mirada en la pequeña kwami de la suerte.
-Tikki… ¿tú crees que a uno le pueden gustar dos personas a la vez?- Dije un poco suplicante esperando con cierta esperanza que ella pudiera darme una solución a mi dilema emocional.
-Me alegra que te hayas podido dar cuenta al fin de tus sentimientos por Chat- Dijo dulcemente la kwami- Pero aun así, pareces todavía confusa- Dijo un poco preocupada para después tomar una posición pensativa para, por lo que parecía, reflexionar mi pregunta- Creo que hay muchas clases de sentimientos de las que muy frecuentemente no nos damos cuenta de lo que significan para nosotros. No puedo decirte si estas enamorada de los dos o solo de uno pues eso es solo decisión tuya, pero…hazte una pregunta…si uno de los dos desapareciera de tu vida… ¿quién querrías que permaneciera siempre contigo?¿Cuál de ellos es la persona cuya existencia no serías capaz de vivir sin ella? ¿Es solo uno? ¿O son ambos?
La forma de pensar en Tikki era idónea siempre en esos momentos pero ahora solo lograba confundirme más ante aquella tormenta de emociones… ¿Chat o Adrien? ¿Por qué tenía que elegir? ¿De verdad tenía que dejar de lado a uno de esos dos increíbles chicos que siempre habían estado a mi lado desde que los conocí y me habían defendido?
-Ha sido un día muy largo Tikki. Creo que ya pensaré en ello en otra ocasión, a fin de cuentas, no tengo prisa. No es como si me fuera a declarar a alguno de ellos nada más confirmar mis sentimientos, ¿no?- Dije un poco animada para acercar a mi kwami, que sonreía y se acercaba a mi mejilla, cariñosa, para abrazarme.
-Tienes razón. Aunque prisa sí que tienes puesto que Alya te va a hacer un interrogatorio de nuevo mañana.-Dijo traviesa, provocando por su comentario que me cayera al suelo mientras intentaba ponerme el pantalón del pijama.
-¿¡Qué!? ¡Oh Dios! ¡Me olvidé por completo de Alya!- Dije desesperada puesto que sabía, siendo realista, que no podría escapar de la escuela sin una justificación razonable para Alya- ¿Qué hago Tikki?
-Solo sé tú misma como hasta ahora y cuenta le la verdad.
-¡¿Toda?!
-Me refiero a tus sentimientos por "ese otro chico". No hace falta que le digas que es Chat Noir o que tú eres Ladybug. Piensa. Si le dijeras que estas empezando a sentir algo por Chat pueden pasar dos cosas: primeramente, que no te crea y piense que la estas engañando o segundo, que le emocione tanto la idea que no parará de hacerte preguntas sobre cómo lo conociste y que le des información para descubrir su identidad y la de Ladybug.
-Buen punto- Contesté. Una vez con el pijama puesto que me había ido colocando mientras hablábamos me tendí en la cama, contemplando el cielo despejado y estrellado aquella noche a través de la bóveda.- Creo que seguiré tu consejo. Solo espero que Alya no descubra que les estoy ocultando detalles.
-Sabes que no lo hará- Dijo colocándose en la almohada en la que siempre dormía- Hará lo que sea por ayudarte. Aunque conociendo lo curiosa que es no me extrañaría… - Dijo en tono de lamento.
- Hablando de curiosidad…Tikki- Dije enfocando mi mirada en la suya-¿qué crees que esté tramando Lila?
-Al igual que Adrien no me fio de ella y mucho menos sabiendo que aunque purificaste su akuma no pudiste hacer nada por evitar el resentimiento que le tiene a Ladybug. No es bueno que retenga tanto odio en su corazón.- Dije pausándose un segundo para pensarse si decirme algo o no- No quiero preocuparte más de lo que estas, pero si su odio no desaparece o aumenta podría provocar que otro akuma la volviera a controlar…y creo que esta vez traería más problemas…-Dijo preocupada.
-Pensaba que solo podías volver a ser controlado por un akuma si éste no había sido purificado, tal y como nos pasó la otra vez contra Stone Heart.
-Sí…pero que purifiques el akuma solo conlleva a que le arrebates al poseído sus habilidades o sus sentimientos negativos por cierto tiempo. Tu verdadero poder, Marinette, es cuando confortas y motivas a la gente desde el corazón. Tus palabras son las que verdaderamente "purifican" al portador de un akuma y creo que Lila es demasiado resentida o estaba demasiado celosa como para ni siquiera querer escuchar tus palabras o las de nadie más.
-Puedes estar tranquila. No me quedaré con la baja guardia. Hay algo que oculta y pienso averiguarlo. Nadie se ríe o me miente a mis espaldas y se sale de rositas- Dije con una sonrisa confiada- Aunque me resultó curioso el que Adrien hubiese notado antes que nadie que Lila estaba mintiendo y ocultando algo. Me molesté conmigo misma por no darme cuenta antes de su engaño.
-Alya tenía razón. Tú hiciste lo correcto. No tienes que culparte por nada. Ahora solo debes de preocuparte por no dejarte confiar en ella y ser precavida. Tengo la sensación de que algo se acerca…
-¿A qué te refieres? – Dije antes de meterme en el sobre de la cama.
-Cuando fuimos a ver al maestro Fu sabía que te explicaría detalles sobre ser Ladybug…peor nunca imaginé que te contaría todo lo que pudiese acerca de los miraculous; el hecho de que Adrien tuviera el libro de los miraculous también me preocupa pues podría ser que esté directa o indirectamente relacionado con alguien que los tuviera o con el mismo Hawkmoth; los problemas y dificultades que habéis tenido con los nuevos akumas…todo me lleva a concluir que Hawkmoth se está acercando; se está cansando de esperar y conseguir los miraculous por las buenas y en cualquier momento llegará y os amenazará o atacará directamente a ti o a Chat…
Las palabras de Tikki me inquietaron. Me preocupaba que Adrien se viera implicado en el problema por los miraculous; me preocupaba que alguien cercano como mis padres o mis amigos se viera afectado por un ataque directo de Hawkmoth hacia mí… y también me preocupaba Chat…
"¿Se habrá percatado de algo raro o del peligro que corremos?" pensé para misma. Ahora era cuando me daba cuenta de que ya llevaba un par de día sin ver a Chat Noir y después de todo lo acontecido en mi vida, me preocupaba que le sucediera algo…Todavía tenía pendiente el contarle sobre el maestro Fu y sobre los miraculous. Cuanto antes me encontrase con Chat antes hablaría con él y antes se irían mis preocupaciones…pero a la vez más aumentaban mis nervios al preguntarme como actuaría esta vez frente al gatito, después de mi gran descubrimiento.
-Si eso ocurre estaremos preparados. No dejaremos que Hawkmoth se salga con la suya Tikki. No dejaré que te aparte de mí ni dañe a los míos. Te lo prometo.- Dije sonriéndole de vuelta para calmar sus preocupaciones. Aquella noche me había demostrado a mí misma que no siempre podía recibir apoyo de mis dos incondicionales amigas… sino que yo también podía ser su apoyo…tanto en las buenas como en las malas.
-Confío en ti, Ladybug- Dije para volar sobre mí y besarme en el entrecejo con su dulzura característica- Buenas noches Marinette.
-Buenas noches Tikki.
-Marinette…
-Dime.
-No te olvides de que a medianoche nos toca patrulla…-Dijo esta vez más suavemente antes de quedar dormida en su almohada.
-Tranquila, descansa- Le susurré antes de que se durmiera profundamente. Al tenderme en la cama pude apreciar de nuevo aquel cielo zafiro iluminado por miles de estrellas… "Hoy las vistas desde la Torre Eiffel serán preciosas". Pensé en voz alta en susurro antes de dormirme.
Por otro lado, cierto rubio esperaba impaciente la hora de la medianoche para encontrar a su alma gemela… "Solo un poco más" Susurró al viento mientras empezaba a saltar por los tejados.
