Disclaimer: Los personajes son propiedad de Stephenie Meyer, sólo la trama es mía.

10

Confundida

Oía muy distante los chillidos e improperios que soltaba Bella, pero mi preocupación era mucho más grande que su enojo, no entendía que pretendían Edward y Emmet casi estaba segura que no era solo para platicar ¿o si? No entendía nada y moría por bajar y correr a ver que estaba pasando.

La cara de resignación de Jasper me tenía consternada, ¿Qué pasaba si no trataba de defenderse? ¿Serían capaz de lastimarlo aun viéndolo derrotado? ¿Qué demonios estaba pensando? Ellos no serían capaces de golpearlo ante todo eran unos hombres buenos y aparte me lo habían prometido ¿no? Estaba hartándome yo misma con mis tontas preguntas, nada me costaba confiar en ellos, me habían cuidado todo este tiempo.

Aun con miedo, recosté la cabeza en el asiento cerré los ojos y trate de tranquilizarme, su cara venía una y otra vez ese rostro tan sereno, pulido como un ángel, recordaba a la perfección como se sentía acariciar su rostro, era tan suave como la seda y –Ahí vienen- dijo Bella desviándome de todo pensamiento.

-Tranquila enana, antes que me bombardees de preguntas vamos a comer- soltó Emmet al verme saltar impaciente del Jeep.

Edward rodeo el Jeep y abrió la puerta donde se Encontraba Bella- vamos cariño- susurro tendiéndole la mano para ayudarla a bajar

-Te crees que me iré en esa cosa que tú llamas coche, prefiero ir caminando antes de irme con ustedes dos par de machos- espeto enojada volteándole la cara a Edward que se quedo atónito- pero puedes irte con tu nena-

-Bella por favor-

-No, si ya vi la poca confianza que me tienes, si tanto quieres a tu "nena" mejor vete con ella-

-Bella tú sabes lo que significas para mi, claro que confió en ti y por favor perdóname- al ver como Bella seguía con la vista fija en el volante, me volteo a ver nervioso y al no encontrar ninguna ayuda-Bella, ¿quieres manejar tu hoy?- pregunto con miedo en la voz y suplica en sus ojos.

Sonriente Bella salto a sus brazos y ambos con una sonrisa en los labios empezaron a dar vueltas, si eso no era amor yo era superman, dejaron de dar vueltas y se quedaron contemplándose por varios minutos a los ojos aun abrazados y con una pequeña sonrisa en sus labios.

-Bueno empalagosos ¿podremos ir a comer antes de que se acabe el día?- rompió el ambiente dulce Emmet – ni creas enana que tu manejaras a mi nena, yo no caigo tan fácil como Eddy-

Bella se apresuró a subirse al coche y Edward nos mando una mirada de miedo y susurro- manténganse cerca, ya tengo miedo- al escucharlo ambos soltamos una carcajada y nos dirigimos a la hamburguesería, el nervio regreso y siempre que trataba de abrir la boca Emmet volteaba a verme con una mirada acusadora, por lo que me mantuve en silencio con un millón de preguntas en la cabeza, Llegamos al restaurant, nos sentamos en la misma mesa de siempre y antes de volver abrir la boca Emmet me sentencio- primero pedimos y luego preguntas- Emmet duro diez minutos eligiendo el platillo para que terminara por elegir el de siempre, la mesera tomo la orden y le guiño el ojo a Emmet y con una voz coqueta termino de decir- si se te ofrece algo más me avisas, me llamo Candice- se volteo y contoneo las caderas de un lado al otro.

-No es posible, apenas llega una nueva mesera y se te lanza directo a tus labios- comentó Bella viendo aun a la mesera que todavía no llegaba por tanto contoneo.

-Eso no es cierto Bells, todavía no la sentí en mis labios-

-Lo sintió en otra parte- contesto Edward contagiándonos la risa a todos, incluso Emmet que primero se sonrojo y después soltó una carcajada- Vamos Allie todos nos damos cuenta que no te puedes mantener ni un segundo más callada-

-Si, justo eso…-

-Bueno te lo contaremos, para ahorrarnos todas las preguntas que nos quieres hacer va-me interrumpió Emmet antes de que terminara si quiera de formular una pregunta- mira Edward y yo estuvimos hablando, se nos hacía muy raro tantas atenciones y tantas ganas de hablar contigo del niñato ricachón, por lo que decidimos que teníamos que oír su versión y eso fue lo que hicimos, nada más, no nos peleamos, no lo amenazamos ni nada que se te ocurra, solo lo escuchamos, o eso me obligo a hacer Edward-

-¿su versión? Ni que fuera un asalto, solo existe una versión, la verdad de lo que sucedió no es posible que él pueda contar otra cosa- explote enojada- y bueno, ¿Qué les dijo?-

-No nos corresponde decirte Allie- me respondió Edward con voz paciente- solo le corresponde a él, dale una oportunidad solo escúchalo y después ya decides que hacer-

-No te quedes con la duda- término de decir Bella

-Pero es que no entiendo que tengo que escuchar- solté enojada- ¿su versión? Cual endemoniada versión, de cómo disfrutó besar a María, de cómo lo hizo muchas veces antes de que me diera cuenta, o que tonta versión me va a contar el-

-Alice tranquila, no te enojes-

-Como que no me enoje Emmet, sabes, se me quitaron las ganas de comer, los veo al rato- me pare y me dispuse a irme, pero sentí la mano dura y fuerte de Emmet sostenerme el brazo

-¿A dónde vas?-me pregunto severamente, sin un atisbo de sus sonrisa jocosa

-no voy a escapar, si eso es lo que piensas, ya capte el mensaje- respondí también sería correspondiéndole la mirada- perdón, sé que lo hacen con la mejor intención, pero solo quiero estar sola un rato- agregue mas tranquila alzando la vista a los tres- provecho-

Empecé a caminar sin rumbo fijo, me sentía culpable por como había reaccionado, sé que lo hicieron con la mejor intención, pero es que no quería escuchar nada que proviniera de ese maldito día, recordar aún me dolía y no quería escuchar su explicación, a lo mejor solo quería pedirme perdón por haber actuado así, no fue la mejor forma de enterarme y el solo quería disculparse, tan adorable y bien educado como todo joven sureño.

Siempre soñé con ir a visitar Texas, su familia de ahí era, pero Rose y el habían decidido mudarse a los Ángeles para alejarse lo más posible de su familia. No había porque sorprenderme de su infidelidad, si lo pensaba su padre se lo había enseñado a pulso a no respetar a la mujer, aunque siempre pensé que él sería diferente.

Es que nunca lo pude llegar siquiera a imaginar, nuestra relación era perfecta siempre estábamos riéndonos, alegres, amaba estar en su cuarto tan arreglado y ordenado el tocando su guitarra y yo dibujando, me encantaba sentirme entre sus brazos me sentía tan amada y tan protegida, cuando entraba a la escuela y me sostenía la mano, no me importaba estar con ropa fea y sentir las miradas envenenadas me sentía la mujer más importante y feliz del mundo y cuando me perdía en sus ojos, eso bellos ojos azules, tan profundos como el mar y tan dulces como la miel- te extraño tanto Jasper- susurre en voz baja regresando a mi presente, parpadee varias veces tratando de darme cuenta a donde me habían llevado mis pies, me sorprendió una enorme torre de departamentos lujosos con enormes ventanales, los reconocí de inmediato, al parecer mi cuerpo también quería escucharlo.

Dude unos minutos, ¿entrar o salir corriendo? Salir corriendo iba ganando y mi cabeza me gritaba que corriera lo más lejos de ahí, pero mi cuerpo no reaccionaba, resople varias veces y camine derecho entre los coches, atravesé las puertas de cristal con adornos de metal, y seguí caminado, ignorando a la recepcionista y llegue directo a los elevadores, presione el botón con una mano temblorosa y espere, ya había tomado una decisión ahora solo quedaba esperar.

-¿a que piso la llevo señorita?- me pregunto amablemente el botones.

-al piso catorce por favor- le respondí entrando con paso firme, al cerrarse las puertas lo comprendí, ya no había escapatoria, iba directo hacía el y ya no podía hacer nada mas, con suerte no estaría y podría marcharme, se abrieron las puertas rebelándome un recibidor con una mesa en el centro y un enorme florero en medio de esta, al salir mi estomago se apretujo al recordar que antes Jasper me besaba con un beso tierno y cargado de emociones antes de pedir el elevador.

Camine directo a la puerta blanca del departamento con el numero 14 en dorado, vacile por unos minutos, todavía podía huir pero, a quien quería engañar, moría por verlo otra vez, hoy se veía tan guapo , me alise los bordes de mi uniforme de porrista y con una mano nerviosa toque rápidamente, mi mente libraba una batalla campal entre decidir que no había nadie y huir y la otra parte esperar a que abrieran, no pude llegar a saber quien gano porque en ese momento se abrió la puerta con una lentitud dolorosa.

-Buenas tar…niña Alice que gusto verla- Coco se interrumpió a media frase al reconocerme y abrió fuertemente sus brazos, sonreí al verla y me deje llevar por su abrazo cálido- como ha cambiado, si no lo dije yo, le dije a mi niña Rosalie que usted iba a regresar-

-¿Quién llego coco?- pregunto Rosalie entrando en mi campo visual, para verla tan hermosa como siempre, traía unos tacones rojos de charol con punta redonda, una falda de mezclilla y un strapple que se ceñía a su cuerpo de rayas azul y blanco, su cabello rubio con sus ondas naturales le caía como cascada y sus ojos azules tan intensos como los de su hermano, se fijaron de inmediato en mi abriendo ligeramente su boca roja.-Alice-

-Hola Rose- salude incomoda al verla en su escrutinio- ¿esta tu hermano?-

-Si, pasa por favor- entre con paso perturbado, pase por un lado de la sala blanca y por un lado de ella-Alice yo…-

-Rose tranquila, no vine a pelear contigo, luego hablamos ¿va?- le sonreí tratando de ser amable, camine por el pasillo donde se encontraban las tres habitaciones, la de Rose a la izquierda, la que era mía a la derecha y por último en el fondo estaba su habitación, me acerque y toque, pero nada paso, Rosalie se acercó cruzo una mirada vacilante conmigo y toco con fuerza la puerta

-Jazz te buscan-

-Rose te dije que no quería visitas-escuche su voz de fondo, pero esa no era la voz de mi ángel, era su voz pero cansada, triste, abatida sin ese timbre tan característico de él.

-Jazz de verdad abre la puerta- replico con tristeza y con una disculpa en sus ojos

Se oyó un resoplido profundo, se escucho como cerro una puerta con fuerza y camino hasta la puerta, a cada paso que daba más nerviosa me encontraba, la puerta se abrió y lo que vi me dejo pasmada, era mi ángel, pero nunca lo había visto así, se encontraba despeinado, ojeroso y cansado, su camisa estaba abierta dejando ver su escultural pecho, se le veía abandonado, no era el mismo hombre coqueto y sensual que se encontraba esperándome afuera de mi escuela hoy, su habitación estaba igual de irreconocible, tenía la luz apagada, su mochila abierta y tirada por el suelo dejando todos los libros regados, su cama se veía arrugada y las almohadas tiradas por el suelo, pero nada me llamo la atención tanto como sus ojos se encontraban rojos e hinchados por tantas lagrimas derramadas.

Pero todo cambio en el momento en que me enfoco, sus ojos brillaron y se llenaron de vida, su sonrisa regreso en su esplendor como si siempre hubiera estado y de repente volvió a ser mi ángel, el que brillaba con luz propia y hacía que mis rodillas tiemblen y por mi cara pase un sonrojo tamaño monumental.

-Alice-

-Hola Jasper- vi como su mirada se encendía más y daba un paso hacía mi, retrocedí nerviosa y el hueco en mi interior vibro con fuerza- solo vine a decirte una cosa- vi como su mirada se apagó y el dolor que había regreso- quiero escucharte, quiero saber que me tienes que decir-

-¿de verdad?- pregunto nervioso, la luz en su mirada regreso, no como al principio solo un pequeño atisbo de la capacidad que él podía dar- ven pasa, o mejor vamos a la sala- rectifico al último viendo el desastre que era su habitación.

-no- respondí rápidamente- no puedo hacerlo hoy, te parece que sea otro día, no se, el miércoles quizás, ese día no tengo practica y salgo temprano-

-me parece perfecto, cuando tu quieras ese día ahí estaré-

-ok- dije nerviosa bajando la mirada, no podía ver más su mirada que derramaba miel como antes, ¿Qué pasaba aquí? ¿Porque me mira así?- entonces te veo el miércoles saliendo de clases- dije violentamente alejándome más aun-me tengo que ir, gracias por todo- voltee a ve rápido a Rosalie y le di un abrazo fuerte a Coco, quería salir corriendo de ahí, ya no aguantaba más.

-Alice- me llamo Jasper acercándose a mí, voltee con temor- gracias-

Y no pude más, asentí y salí casi corriendo de ahí, apreté el botón con fuerza y empecé a taconear el suelo, sentía mis ojos como empezaban a aguarse pero tenía que aguantar, tan solo un poco más, se abrió la puerta del elevador y entre rápidamente, no se como aguante pero salí a la calle aun con la poca calma que me quedaba y corrí literalmente hacía la esquina de la calle, estando ahí me derrumbe.

¿Qué estaba pasando aquí? ¿Porque había tanto dolor en su mirada? ¿porque me ve así? No entiendo nada y me da miedo entenderlo.

Hola!

Espero les halla gustado y halla cumplido expectativas, se que les debo una super disculpa, soy una pésima escritora tardo añisimos en escribir, mi problema…es que siempre estoy pensando en esta historia y escribiéndola en mi mente, entonces en el momento en el que quiero escribir mi cabeza ya esta en un buen de capítulos después…se que no es excusa pero de verdad lo siento…

Gery: hermosa! Ya supiste que le querían decir, me encanto tu comment de las porristas y ese el punto que las odien pk yo tmb lo hago! Pero cada vez que me imagino a jazz asi tmb me pongo a babear, y pues viste que ya tomo la decisión de escucharlo, pronto sabran que pasara en esa platica! Gracias hermosa por seguir aquí y siempre ser la primera en pasar gracias!

Kristen: preciosa! Me encanta saber que te hallan encantado, ya viste que porfin van a hablar! Todo eso lo veras en el próximo capi, me gusta mucho que te guste la personalidad de Alice y la entiendas, y me encanta que menciones cada uno de los detallitos que quiero transmitir, y por cierto, comprato tu odio por maria y tanya y no creas pronto las odiaras mas, espero que te halla gustado el pequeño pedacito que puse de Edward y bella cada vez que escribo sobre ellos pienso en ti, con ganas de saber si te va a gustar y asi, y gracias de verdad por pasarte y escribirme no sabes lo mucho que me agrada.