El Amor nace y vive en esos ojos esmeraldas

Capitulo 10: Halloween inolvidable – Primera Parte

-Ya Hermione, el estará bien no te preocupes. –animaba Ron dando golpecitos en la espalda de su a miga.

-No, No!, estoy segura que le pasó algo, tuve un presentimiento… y él no llegó a dormir anoche. –lloraba la castaña en el hombro de Draco.

-Lo sabemos Hermy pero ya los jefes de casa lo están buscando.

-Ay si le pasa algo, no se si podré soportarlo.

-Vamos Hermy, él estará bien, además no hables así porque me pondré celoso. –dijo sin mala intención.

Mientras esto acontecía en la sala común de Gryffindor la cual estaba infestada de leones preocupados por el oji-verde. En las mazmorras otro era el ambiente que ahí se sentía.

Un hombre mayor y más conocido como el Profesor Snape, yacía recostado en su muy sencilla cama. A su lado y con el brazo atravesando el atlético pecho de su amante, Harry se hallaba sumergido en brazos de Morfeo. Repentinamente abrió los ojos para encontrarse con el rostro de su amado manteniendo una expresión de de felicidad. Por un momento pensó que era un sueño pero en suave gesto de su pareja le hizo dar cuenta que todo era una hermosa verdad.

Recordó que no debería estar ahí después de todo el todavía era estudiante y ayer no había llegado a su torre, así que con un poco de dolor en su corazón se levantó lentamente pero no sin antes depositar un suave beso en los labios del oji-negro.

También se detuvo un momento para buscar una pluma y dejarle una nota al hombre que consideraba el amor de su vida.

Lo que me dijiste ayer me hizo el hombre mas feliz, todavía no puedo creerlo. Atesoraré por siempre el recuerdo de nuestra primera noche juntos.

P.S: Gracias por pensar por los dos ayer, seguro yo no hubiera parado si no me lo pedías.

Te ama, Harry.

Depositó el pedazo de pergamino en la cama que aun irradiaba el calor de su cuerpo y salió sigilosamente de la habitación. Asegurándose primero que ningún alumno lo viera se escabulló por algunos pasillos secretos para así llegar al retrato de la Dama Gorda.

-Muy buenos Días, rana de chocolate!

-Creo que para algunos no son tan buenos. –bramó la figura en el cuadro.

Atravesó el agujero con una sonrisa en su rostro, pero no le duro mucho. La mayoría de alumnos tenía cara de funeral y trataban de consolar a una llorosa Hermione y otras chicas entre ellas Ginny que sollozaba como si alguien hubiera fallecido.

-¿Qué pasa? –preguntó alarmado y todavía no cayendo en cuenta que todo era por su causa.

La castaña apenas lo vio salió disparada a abrazarlo tan fuerte que nunca pensó que con su delgada figura tuviera semejante fuerza.

-Harry! ¿Dónde estuviste? Nos tenias muy preocupados –dijo todavía con lágrimas en los ojos.

-Hermione cuanto lo siento, todo paso tan rápido que no me di cuenta.

-¿Qué paso Harry?

Pero como mandado de Dios… o mas bien de Dumbledore, en ese momento atravesaba el agujero del retrato la jefa de casa.

-Señor Potter! Por fin ¿Dónde estuvo?

-Yo… ehh…

-Bueno ya lo sabremos luego, ahora todos ustedes bajen a desayunar que ya no hay porque preocuparnos. –dijo con tono calmo la profesora.

Los alumnos de los distintas años fueron saliendo rumbo al gran salón, mientras que Hermione todavía examinaba minuciosamente a Harry como queriendo saber si no había perdido alguna parte de su cuerpo.

-Ya Hermione, Harry esta bien ahora vamos a desayunar.

-Si, Vamos –dijo el oji-verde que ya había recuperado la sonrisa que tenia cuando llego.

-Harry espera, por favor. –Ron se había quedado al último para tener la oportunidad de disculparse con su mejor amigo.

-Vamos Hermy –aconsejó el rubio jalando a su novia a través del retrato y dejando a los dos amigos en la sala común.

-¿Si? –ya sabia de que iba a hablarle pero dejo que continuara

-Eh… yo quería disculparme… por todo… y –Harry pensó que esto estaba siendo difícil para su amigo así que le dijo:

-No te preocupes Ron, no tienes porque disculparte, pero estoy feliz que al fin lo hayas admitido –dijo divertido.

-Pe…pero… como lo sabes? –preguntó un tanto sonrojado.

-Jajajaja, mira ahora estoy muy feliz y eso ya no importa solo me alegro de que volvamos a estar como antes –y muy sonriente lo cogió del hombro para juntos salir rumbo al gran salón.

-Gracias, hermano -voy a matar a Blaise por haberle dicho

No cabía duda que era el hombre más feliz, y eso sus amigos lo notaron. Hermione estaba feliz por él y su relación con Draco iba viento en popa. Ron por su parte ya no se escondía y a Blaise eso lo llenaba de gozo, se podía decir que eran la pareja más linda y cariñosa. Las semanas pasaron maravillosamente para Harry, ahora Severus ya no se negaba a él, también había recuperado su aspecto saludable y había empezado a comer incluso un poco más que antes. Las horas en detención ya no fueron las de antes.

Flash Back

-Señor Potter, no olvide que tiene detención -dijo muy seriamente el profesor cuando los alumnos iban saliendo del salón al terminar la clase.

-Harry te vas a quedar otra vez -preguntó la castaña un tanto divertida

-Si, no vez que estoy castigado. -dijo con una picara sonrisa

-Bueno te comprendo, solo ten cuidado.

-Vamos Hermy no creerás que lo vamos a hacer en este salón o si?

-No sé Harry pero no creo que ninguno de los dos resista mucho antes de que eso suceda.

-Ve tranquila Hermy que él es muy considerado conmigo, no haremos nada que yo no quiera. -le guiñó el ojo y empujó fuera del salón a su amiga.

La puerta se cerró, sacó su varita y susurró el hechizo candado, para que nadie entrara. Se volteó para encontrar que Severus estaba sentado en su escritorio mirándolo con una sonrisa divertida.

-Señor Potter, acérquese por favor.

Harry se acercó lentamente un tanto siguiéndole la corriente, les gustaba jugar al profesor y al alumno cuando se encontraban solos. Las detenciones que Severus planeaba era casi el único momento en que podían estar juntos ya que la relación no era conocida por nadie (excepto los amigos más cercanos de Harry) y no seria muy ético si salía a la luz. Al principio a Harry le gustaba esto de estarse viendo a escondidas le dada un toque de emoción a la relación y porque no decirlo este hecho lo excitaba aun mas.

-Si profesor ¿Me va a castigar?

-Si, es un chico malo Potter merece un castigo -le dijo mientras se acercaba al oji-verde para así comenzar con el "castigo"

Se hundieron en el que fue primero un suave beso que luego paso a pasional. La necesidad imperiosa de tocar piel fue asiéndose cada vez más fuerte y así las camisas fueron desapareciendo, para dar pase a innumerables caricias de parte de los dos, en toda la extensión de los atléticos pechos.

Era el único momento durante el día en el que podían estar juntos y cuando llegaba el deseo comprimido se desataba. Severus hacia lo posible por no perder el poco "autocontrol" que se suponía debía tener o acabaría haciéndolo en ese momento sobre su escritorio. Por su parte Harry no pensaba mucho y se dejaba llevar. Debido a esto habían llegado a cierto acuerdo que consistía en que cada vez que estuvieran juntos no pasarían a "mayores cosas" hasta que llegara el momento, y que solo serian besos, caricias y las conocidas mamadas.

Indudablemente la parte favorita de Harry.

La habitación poco a poco fue llenándose de gemidos comprimidos por parte de Harry que hacia todo lo posible por no gritar con cada roce que Severus daba a su entrepierna.

-Sevy por favor -el moreno suplicaba por que su hombría sea liberada de su prisión

-¿Como me llamó? Señor Potter debe llamarme Profesor Snape. -dijo deteniendo por un momento las caricias en el cuello de Harry.

-mmmm Profesor... mmm Snape por favor.

-Muy bien Potter -lentamente fue bajando el cierre del pantalón, para luego encontrarse con el obstáculo de tela que pasó fácilmente con sus hábiles manos hasta llegar a su objetivo.

En ese momento Harry se arqueó y comenzó a mover las caderas de manera que indicó a Severus que hacer. Harry seguramente no iba a aguantar mucho así que rápido lo alzó de las caderas hasta posarlo en el filo del escritorio, para tener así más acceso a la zona.

Severus devoró ese pedazo de palpitante carne, haciendo sentir a Harry unas increíbles y placenteras sensaciones.

El oji-verde no duró mucho en explotar en su boca llenándola así de un blanquecino fluido, el cual no desperdicio ni una gota. Luego se acercó para robarle un beso haciéndole así sentir el sabor de su esencia.

Harry luego de eso empujó a Sevy a una silla, y rápidamente se posicionó a horcajadas sobre sus piernas.

Dispuesto a hacer sentir a su amado las mismas placenteras sensaciones que había sentido, abrió el cierre del pantalón del oji-negro liberando así su endurecido contenido.

Masajeó suavemente, sin despegarse ni un momento del cuello de su pareja. Luego se apoyó en sus hombros dejando que las dos erecciones se tocaran entre sí libremente. Este hecho estaba volviendo loco a Severus que aun trataba de pensar en el acuerdo que habían hecho, cabe decir que su "autocontrol" tuvo más trabajo de lo normal en esta ocasión.

Harry se movía de abajo a arriba simulando que su amante lo llenaba con toda la extensión de su excitación, así imaginándolo comenzó la frenética danza que no detuvo hasta que los dos se corrieron al mismo tiempo.

Descansando sobre el pecho descubierto y tratando los dos de recuperar el aliento, Severus rompió el silencio.

-Por un momento pensé que no resistiría más y acabaríamos haciéndolo.

-Yo también lo pensé pero viste que no fue necesario.

-Lo hiciste muy bien para no haber sido penetrado, estuviste genial -dijo robándole un último beso.

-Gracias, yo siempre tengo ideas -le sonrió

-Bueno ahora creo que debes ir a clases no?

-No tengo clases hasta después del almuerzo, me puedo quedar aquí contigo? -preguntó con cara de perrito faldero.

-Sabes que no podría negártelo.

Se volvieron a poner las pocas prendas que habían desaparecido y Harry se quedó en el aula conversando con Severus y disfrutando de la mutua presencia. Severus revisaba algunos ensayos mientras que Harry le masajeaba el cuello que según él lo tenia muy tenso. Era en esos momentos que pasaba con Severus en los que Harry pudo reafirmar el porque se había enamorado de ese hombre.

Fin del Flash Back

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Los días pasaron rápidamente y con un abrir y cerrar de ojos llegó Halloween.

Era sabido que en esta fecha era costumbre la cena especial por Halloween llena de dulces y todo el castillo se decoraba con cabalazas de diferentes tamaños. Pero este año era especial porque después de la cena habría un baile y todos los alumnos deberían asistir con disfraces para la ocasión.

-Harry de que te vas a disfrazar? -preguntó la emocionada castaña que ya había recibido por correo el vestido que pidió a sus padres para el baile.

-Aun no lo se, todavía estoy pensando.

-Más vale que te decidas porque el baile es en la noche, si se te olvido.

-Si no te preocupes Hermy algo se me ocurrirá, y tu que tienes ahí?

-Le pedí a mi mamá que me lo mandara, no es hermoso?

-Si serás la más bella. -dijo besando su mejilla y saliendo rápidamente de la sala común rumbo al campo de Quidditch.

-No olvides que hoy es el baile!!!! -le gritó a su amigo viéndole salir.

No sabia porque pero ya presentía que si se le olvidaría.

Harry no estaba muy animado para el baile, la verdad que no quería ir, le seria muy difícil ver a Severus en el gran salón y no poder acercarse para robarle un beso. Se paso todo el día en el campo de Quidditch practicando su deporte favorito.

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Y así sin darse cuenta llegó la noche y ya todo el mundo se alistaba para lo que prometía ser una gran fiesta.

-¿Porqué se tardara tanto Harry? –preguntó la castaña al ver que su amigo no bajaba.

Ya estaba haciéndose tarde y estaba empezando a sospechar que Harry no se había acordado a tiempo de que disfrazarse.

-Ay creo que iré a ver que hace –le dijo a Ron

Subió las escaleras y llegó a la puerta del dormitorio de chicos.

-¿Harry puedo pasar? porque te demoras tanto –la castaña gritó al ver que Harry ni siquiera pensaba levantarse de su cama.

-¡¡¡¡Harry!!!!

-¿Qué pasa Hermy? déjame dormir, por favor

-Pero Harry tenemos que ir al baile.

-Si, pero todavía no se como voy a ir, no tengo disfraz.

-Ay sabía que se te olvidaría.

-No Hermione no se me olvido, es solo que…

-Nada de peros Harry vas a ir a esa fiesta, ahora levántate –ordenó la decidida castaña.

-¿Qué haces Herm…?

La chica estaba concentrada, pensó por un momento y luego su varita no dejo de moverse. Para sorpresa de Harry su ropa comenzó a cambiar.

El pantalón de pijama que llevaba cambio a blanco y se pegó mas a su cuerpo, resaltando ciertas partes importantes. Luego su camiseta se tornó blanca, las mangas desaparecieron y al igual que su pantalón se pegó aun mas a sus definidos pectorales. No siendo esto suficiente para la castaña, al camiseta fue rezagada en líneas horizontales, dándole un aspecto gastado que le hacia ver muy sexy. Y con el cuerpo que este chico tenia, era seguro que todos quedarían boquiabiertos.

-mmmm, creo que falta algo…… -lo miró evaluatoriamente.

-Hermy, no crees que esto es muy revelador.

No haciendo caso a los reclamos de su amigo dijo:

-Claro!!! Como lo olvidé –con un último toque de varita, aparecieron dos hermosas alas blancas, que salían de la espalda del moreno.

-Wow! Hermione como hiciste eso?

-Jajajajaja tengo habilidad para estas cosas.

-Pues te quedo muy bien… pero… que se supone que soy?

-Pues eres un ángel, un tanto atrevido, diría yo.

-Ah pero Hermione todavía no se si vaya.

-Tonterías, Harry estas hermoso así que no me vengas con eso. Ahora vamos. –dijo jalando a su amigo escaleras abajo, haciendo caso omiso a los reclamos de éste.

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Al gran salón se le habían retirado las mesas y puesto sillas a los lados dejando espacio suficiente para el baile.

La mayoría de los alumnos ya se encontraban allí, riendo, comiendo o simplemente conversando con sus amigos. Se podían ver distintos tipos de vestimentas, unas un tanto locas como un chico de primer año que se había disfrazado de sombrero seleccionador y otras hermosas como una chica de Hufflepuff que se había disfrazado de Veela ya que su pelo rubio ayudaba mucho. Y también había de los chicos con influencias muggle que se disfrazaron de algunos personajes de la historia o de simples objetos.

Hicieron su aparición nuestros niños presididos por la parejita hetero más linda.

Hermione venia disfrazada de Julieta, había pedido a su mamá que le mandara los disfraces, porque a ella le pareció muy romántico que los dos aparecieran como Romeo y Julieta en el baile.

Ella llevaba un hermoso vestido largo hasta los tobillos y escotado, de terciopelo color ladrillo con puños amplios, que le daba un aspecto más delicado a sus hermosas manos; debajo del vestido usaba una blusa blanca también escotada y como toque final su cuello fue adornado con el precioso collar que Draco le había obsequiado y para realzar el efecto su cabello estaba recogido en un moño. Era la Julieta perfecta para el Romeo perfecto.

Venia tomada del brazo de Draco que no tuvo más remedio que complacer a su novia y se disfrazó de Romeo, además para que mentir hacían una bonita pareja y el disfraz no le quedaba nada mal.

Llevaba unas largas medias blancas que le cubrían todas las piernas, sobre estas una especie de falda como las que los hombres solían usar en el tiempo de Shakespeare, la falda era de terciopelo color verde oscuro que le llegaba hasta un poco más arriba de las rodillas, la parte superior del disfraz consistía en una camisa manga larga con pliegues y chaleco verde también en terciopelo con botones de plata. El conjunto fue complementado con una larga capa plateada que sujetó sobre sus hombros. Definitivamente el verde era su color, hacia juego con sus ojos plata y su cabello rubio. Era el Romeo perfecto para la Julieta perfecta.

Detrás de ellos venían la parejita homo más sexy de todo el colegio.

Ron y Blaise no se habían puesto de acuerdo en los disfraces alegando que seria mejor llevarse una sorpresa. Y así fue, se llevaron una gran sorpresa cuando se dieron cuenta que los dos se habían disfrazado de soldados Romanos, lo que les llevo a pensar que esas coincidencias no se daban así por así, pero en el momento no les importo mucho, lo único que les emocionó fue que los dos se veían tan sexys.

Atrás de ellos y un poco solito venia el moreno más lindo, Harry disfrazado de ángel, venia un poco apenado por su disfraz que según él era revelador.

Cuando los cinco entraron, algunos alumnos dejaron lo que estaban haciendo para voltear a verlos, y se escucharon algunos suspiros de parte de unas niñitas de premir y segundo año.

El profesor Dumbledore había dado la orden de que solo los alumnos de quinto a séptimo año tenían permiso para quedarse hasta pasadas las doce, y que los demás debían regresar a sus habitaciones para las 10pm. Era un poco injusto pero era necesario, la organizadora del baile Pansy Parkinson así lo sugirió, ya que más tarde se iba a estar permitido beber whisky de fuego. Claro que los jefes de casa debían estar presentes para asegurar el normal desarrollo de la fiesta sin llegar a espectáculos bochornosos.

-Hola chicos! –dijo la sonriente Pansy

-Hola Pansy! –dijo Draco teniendo que subir un poco el tono de su voz ya que la música les hacia difícil de escucharse.

-Que lindos se ven!

-Gracias, y ¿que tienes planeado para más tarde?

-Como dijo Dumbledore, cuando se vayan los chicos van a traer las cervezas de mantequilla y esto se va a poner mas divertido!!

Harry en un rincón veía que sus amigos bailaban y se divertían y él se preguntaba para que había venido, si no podía estar con su amado.

En el momento en que estaba caminando para salir de ahí, lo vio.

Severus entraba acompañado de la profesora McGonnagal, para supervisar que los alumnos no se salieran de control.

El oji-negro buscó rápidamente con la mirada a Harry y lo encontró como un punto blanco que resaltaba entre tantos disfraces.

Cruzaron sus miradas y Severus le dirigió una sonrisa, y aprovechando que la profesora McGonnagal se había distraído, le hizo una señal con la mano para que no se fuera y se quedara en ese lugar

Harry entendió y se quedó ahí.

Severus había desaparecido y por un momento pensó que se había olvidado de él.

No se había movido del lugar y ya se empezaban a entumecer las piernas cuando todo oscureció sorpresivamente, las chicas ahogaron un grito y algunos chicos abuchearon.

Mientras los confusos alumnos trataban de buscar una varita para proporcionar algo de luz y se trataba de descubría quien había causado eso, Harry se sintió vulnerable, estaba casi en medio del salón y a oscuras no sabia si moverse. Cuando unos brazos lo rodearon por detrás y una voz le susurró.

-Tranquilo amor ya estoy aquí.

-¿Severus?

-Si, ahora vamos.

Al instante se activó un traslador que los llevó a una hermosa habitación.

-Ya llegamos amor –y besó el cuello del oji-verde

-Sev, tu hiciste eso?

-Mjm –fue lo único que respondió al estar ocupado en su cuello.

-No puedo creerlo, pensé que me habías olvidado y… -se detuvo al ver que la habitación era hermosa y en el centro de ella se encontraba una amplia cama con sabanas de ceda roja.

-Y ¿Qué hacemos aquí? –preguntó mirándolo a los ojos.

-Pues lo estuve planeando desde que supe que iba a haber esa fiesta y suponía que todos los alumnos iban a asistir, y que mejor que eso para que nadie sospeche donde estas. –dijo con una sonrisa.

-Sevy eres un bandido… pero todavía no has respondido mi pregunta.

-Mmm pues que parece que vamos a hacer.

-En serio, vamos a hacerlo?

-Aja y por cierto es la primera vez que lo voy a hacer con un ángel.

-Jajaja fue idea de Hermione, pero…

Sus labios fueron atrapados y se fundieron en un ardiente beso.

-Mmmm espera Sev.

-¿Qué pasa Harry?, no quieres?

-No seas tonto, claro que si… solo pienso que si lo vamos a hacer debemos protegernos no?

-Ahh si había pensado en eso, toma. –y le alcanzó un diminuto frasquito.

-Es una poción anticonceptiva, es muy segura.

Harry no dudo ni un momento y se la tragó toda.

-Arg que feo sabe.

-Es así la primera vez, pero luego te acostumbraras al sabor.

Harry rodeó el cuello del oji-negro y le dijo:

-Soy todo tuyo, hazme el amor.

Estas palabras fueron cumplidas por el mayor que cargó al oji-verde hasta la cama para depositarlo suavemente en ella.

-Primero vamos a quitar las alas a mi ángel –dijo el mayor moviendo su varita y haciendo desaparecer las alas.

Luego lentamente le sacó la desgastada camiseta que no dejaba mucho para la imaginación. Besos húmedos fueron repartidos a lo largo de su cuello y pecho, parando un momento para quitarse su camisa que ya empezaba a molestarle.

De la misma manera desabotonó el pantalón y lo sacó hasta dejarlo en boxer, el cual mostraba una tremenda erección del moreno que luchaba por ser liberada.

Severus masajeó sobre la tela primero, haciendo gemir al moreno.

-Mmmm Sev... ahhhh

El moreno se revolvía debajo de él gimiendo a más no poder pidiendo que se le brindara la debida atención a su hombría.

El oji-negro todavía no se ocupaba de esta parte, estaba en los preliminares y quería hacerlo bien por ser la primera vez de Harry, unos buenos preliminares era lo que lo llevaría al orgasmo que tanto deseaba.

Haciendo caso omiso al estandarte que se alzaba sobre las piernas de su Harry, estuvo jugando con los pezones por un largo rato, luego pasó a trazar un camino de besos hasta llegar al borde de los boxers. Cuidadosamente cogió el borde con los dientes y bajó los boxers.

Harry abrió sus ojos para encontrarse con esta imagen que lo volvió loco.

-Por Merlin!!! Sev… ya no voy a aguantar.

El aludido embozó una sonrisa, sabía que Harry lo estaba disfrutando.

-Tranquilo amor que todavía no empiezo.

Con los boxers fuera de su alcance, el mayor cogió el pene erecto y que ya empezaba a expulsar pre-semen. Lo acarició lentamente de arriba a abajo para luego pasar la tarea a su hábil boca. Su lengua recorría toda la extensión y sus dientes presionaban suavemente mandado así terribles sensaciones de placer al moreno oji-verde.

Ante tanta estimulación Harry no pudo más y estallo en su boca.

-Lo… siento…

-No te preocupes, recién estamos empezando.

Tomó sus labios, explorando la tibia cavidad que lo recibía gustoso, sus lenguas estaban en una batalla en la cual las dos salían ganando.

Severus se posicionó entre las piernas de Harry y comenzó a prepararlo, untó sus dedos con un poco de lubricante.

-Voy a prepararte si te hago daño, avísame.

-Esta bien

Introdujó lentamente un dedo quedándose quieto por un momento hasta que se acostumbrara a la intrusión. Luego fue haciendo movimientos circulares con su dedo hasta que introdujó dos y así tres dedos ya estaban dentro.

-Sev… ya estoy listo

-Rodéame con tus piernas, cuando entre me quedaré quieto.

El moreno asintió e hizo lo indicado, rodeó la cintura con sus piernas y de inmediato sintió la gloriosa extensión ingresar en él.

-Ahhhhrrggg –no pudo evitar sentirse incómodo, era la primera vez y su estreches no estaba ayudando

-Sev… espera… por favor

-No me moveré –le dijo y así lo hizo, se había quedado a medio camino y tuvo que detenerse, porque podia sentir que el oji-verde era muy estrecho.

Trató de disipar el dolor masturbándolo y robándole besos.

-Sev… muévete.

El moreno empezó lentamente su camino, ingresando cada vez más, hasta llenarlo completamente. Se quedó quieto por un momento.

-No, ¿Que haces? MUEVETE!

El mayor se sorprendió, pensó que debía quedarse quieto, no quería causarle daño. Pero como notó que Harry hacia esfuerzos por moverse, empezó a entrar y salir primero lentamente para rápidamente cambiar el ritmo a uno más errático.

Harry se aferraba al cuerpo de su amado mientras este lo penetraba una y otra vez haciéndolo llegar al cielo cada vez que tocaba la zona que le causaba un placer indescriptible.

-Ahhhh Sev… te… amo… tanto –dijo perdiéndose en esos posos negros que lo miraban con total deseo.

Severus otra vez no supo que responder y solo se limitó a gritar el nombre del chico cuando se venia dentro de él.

-Harryyyyyy!!!!

El oji-verde se vino al instante sintiendo su interior siendo inundado.

Recuperando el aliento, Harry se quedó todavía aferrado al cuerpo de su amante.

-Gracias amor –dijo cuando ya había recuperado el aliento.

-No, gracias a ti por permitirme ser el primero.

-Tú eres el primero y serás el único. –le dijo antes de hundirse en un nuevo beso.

Continuará…

Uff espero les haya gustado, como habrán visto esa fue la primera vez de Harry , como siempre quiero sus comentarios, ahh también se habrán dado cuenta que este capi tiene aun no acaba jejeje en el próximo la continuación, donde veremos que de especial fue este Halloween para las demás parejas.

---Kari Black---