NOTAS: Antes que nada, les informo que esta historia pública hace tiempo en Amor Yaoi, Wattpad y Fanfickers, bajo el mismo seudónimo, "RozenDark"

Y, por último, los personajes de Naruto son propiedad de Masashi Kishimoto. La historia está basada en un capítulo del Laboratorio de Dexter, con un buen toque de RozenDark, así que no hay manera de adaptar ningún tipo.

Y sin más que decir, les invito a leer ^ 3 ^ /

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"Limpieza Y Suciedad, El Equilibrio Perfecto"

Ya habían pasado diez largos años. Ahora tanto Naruto como Sasuke tenían sus veinte y seis años, y ambos llevaban dos años de casados, ¿qué cómo paso?, fácil, es la ley de la vida. Conoces a una persona que te cae tan mal, la tratas y te das cuenta de que tienen todo en común, pero aun así te niegas a aceptarlo porque es un opuesto al tuyo, luego recuerdas que polos opuestos se atraen cuando no dejas de pensar en esa persona, al final lo aceptas y descubres que esa persona siente lo mismo, se hacen amigos y más tarde novios, y ya con el lento pasar de los años, la convivencia mutua y los sentimientos más fuertes, llega lo inevitable, el gran día en el que das tus votos matrimoniales a esa persona amada. Algo así era la vida de ese par, claro, sin contar que uno era un Dobe sucio y el otro un Teme limpio, de hecho, aún lo eran, pero ya habían superado las cosas que les obstaculizaban aquel sendero llamado vida.

Actualmente cada uno tenía su trabajo, bien merecido por tanto esfuerzo y dedicación. Sasuke se dedicó a estudiar en lo que respecta a lo empresarial, y no porque su padre se lo haya pedido, era algo que le gustaba, además, Fugaku se la pasaba algo enfermo y decaído y no era el único, su madre también andaba así, pero nada para preocuparse, sus padres ya le habían dicho cuanto deseaban un nieto o nieta corriendo y pidiendo cosas, cosas que ellos como abuelos estaban dispuestos a dar, pero Sasuke siempre les cambiaba de tema, no porque no quisiera hijos, todo lo contrario, él quería un mini Dobe, pero con su reciente ascenso y con el trabajo acumulado de su Dobe, sentía que ese no era el momento.

Naruto por otro lado, se dedicó a estudiar en grande, no dejando que le dieran ventajas por su apellido. Él era mano derecha de su padre, al menos en lo que respecta en la empresa que su querido abuelo Jiraya fundó. Su principal profesión era la abogacía, más que nada por su amado esposo, el cual andaba muy raro últimamente.

—N... Naruto-kun, solo vengo a recordarte que hoy en la noche es la cena de beneficencia —, hablo con timidez la joven secretaria.

—Sí, gracias Hinata —, le respondió con una sonrisa.

La chica se sonrojo a más no poder, para después salir de aquella oficina con prisa. Naruto aprovecho ese momento a solas, para pensar en su Teme, sin duda el doncel andaba muy raro, un ejemplo, cansancio en exceso y eso que era muy activo en todo, también repentinos cambios de humor, y, sobre todo, inseguridad, recordaba que hacía poco se pelearon por Hinata, la cual quedo espantada con las amenazas de muerte que el doncel le mando.

—Tal vez lo hice enojar —, se dijo preocupado.

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Sasuke vio tembloroso aquel resultado. Hacia dos meses que llevaba mal y no había podido ir al doctor, hasta hace unos dos días, que se tomó por unas horas, un descanso, en el cual aprovecho para ir al médico a hacerse unos estudios. Justo una hora antes, le llamaron para que recuerde ir a buscarlos y no pudo evitar llorar de felicidad por la noticia otorgada por el doctor. Un niño, estaba esperando un hijo de él y su Dobe esposo, era ahora cuando se olvidaba de todas sus patéticas excusas, y se aseguraría de proteger y amar a su muy deseado y esperado hijo.

Escucho atento las instrucciones del doctor y salió de allí con una boba sonrisa, se moría de ganas por contar a todos la buena noticia, especialmente a Naruto.

—Bebé, si tan solo supieras como fuiste concebido, te morirías de la vergüenza. —Hablo alegre, mientras posaba sus manos en su apenas curveado vientre.

-FLASHBACK-

Era la noche de su aniversario, y ambos se tomaron ese día y el día siguiente como descanso bien merecido.

El blondo se aseguró de rentar una pequeña y linda casita con vista al mar de una hermosa y paradisiaca playa. Mientras que Sasuke se aseguró de preparar una deliciosa y muy bien elaborada cena romántica. Allí no había sorpresas, ni secretos, ambos se ponían de acuerdo con lo que le tocaría hacer al otro, lo mismo hicieron en su primer año y en ese otro no cambiaría, después de todo, al final ya sabían que trabajarían muy bien en equipo.

La cena fue al aire libre, encima de una manta blanca y con la vista al mar, donde el reflejo de la luna llena daba en su punto más esplendoroso. La comida consistió en lo que da el entorno marítimo, cangrejo y pescado, todo sazonado por Sasuke, quien solo sonreía de lado al ver el puchero de su Dobe esposo.

—Teme, sabes que prefiero un buen ramen, incluso sabes que hay especiales y me sales con esto —, reprochó quejumbroso.

—Pues lo harás el año que viene, además, el año pasado hiciste tú la comida y ni te tardaste, porque a la hora, solo metiste tu dichoso ramen al microondas y cortaste un tomate para mí —, le recordó molesto.

Y era verdad, Sasuke puso todo su esfuerzo y creatividad para buscar un lugar romántico para la ocasión, y se tomó la molestia de decorarlo, solo para ver que Naruto metió un bote de ramen instantáneo al microondas y le corto en rebanadas grandes un tomate.

—Naruto solo miro con pena hacia otro lado, ese no era un buen recuerdo de su primer año de casados —. Te dije que salí tarde y no me dio tiempo de cocinar, ya verás que el año que viene haré una cena mucho mejor que la tuya —, dijo sonriente, mientras miraba a su esposo.

—Eso espero por tu bien, Dobe —, respondió serio.

No se dijeron nada más, en ese pequeño lapso de tiempo, se dedicaron a comer la deliciosa cena, incluso el blondo pidió más, admitiendo que a Sasuke si se le daba la cocina y los detalles. Claro que Naruto quiso compensar el incidente del año pasado, compro una botella de vino, el vino que a Sasuke le gustaba más. Sirvió una copa para su doncel y una para el mismo, y así siguieron hasta casi agotar la botella.

Por alguna razón, después de eso, ambos se sintieron deseosos y acalorados, una sensación que se quitarían entre ellos. Empezaron con un simple beso, que luego trajo consigo muchos más.

Caricias para nada discretas y uno que otro jadeo al acariciar zonas íntimas y sensibles. Como pudieron llegaron a la habitación que ocuparían, y aun con la pequeña ebriedad, Sasuke analizó cada adorno y detalle que el lugar tenia.

—Vaya Naruto, y pensé que no ibas a remediar lo del año pasado, pero con esto ya estamos a mano —, murmuró sorprendido.

Y era verdad, Naruto sentía que era su deber compensar la patética cena que hizo en su aniversario anterior, por ello le pidió a su madre que consiguiera el vino para su esposo, y por ello se la paso buscando un hermoso lugar, que estuviera seguro, pero que les diera la privacidad necesaria para la ocasión, también se lució en la decoración de la habitación que ocuparían, todo hecho por el personalmente.

Sus azules ojos brillaron enamorados al ver la fascinación de Sasuke, al parecer estaba tan sorprendido por tanto romanticismo y cursilería, pero solo ese Teme le sacaba su lado más empalagoso y enamorado.

Se aseguró de conseguir las mejores rosas rojas, las cuales uso para hacer un corazón con los pétalos, velas con un exquisito olor a coco y canela, cosa que prendía en demasía a ese doncel, el vino rojo que era algo difícil de conseguir y por supuesto, un gran ventanal con vista al mar, y nada mejor que con el cielo y clima a su favor, porque la luna llena quedaba frente a ellos como un testigo de lo que sucedería.

—Esto no es nada para la persona más especial que tengo —, dijo sincero.

Y esa era la verdad, Sasuke era lo mejor que le hubiera pasado, de alguna manera agradecía que no hubiera sido Sasuke al que atropellaron aquel fatídico día, pero luego entristecía cuando recordaba que fue gracias a Itachi que eso no ocurriera.

Sasuke tan caliente y movido por aquel delicioso aroma que era su mayor debilidad, tomo a Naruto y lo lanzó a la espaciosa cama, no importándole que los pétalos se hayan esparcido.

—Ahora te aguantas Dobe, sabes muy bien lo que el olor a coco y canela provoca en mí —, le susurró al oído de una manera sensual, para después bajarle a su esposo el short playero con todo y ropa interior.

—Naruto solo sonrió perverso, mientras pasaba su lengua por sus labios —. Se lo que causa, por eso lo uso. El olor del coco y la canela es tu Kriptonita cuando yo quiero hacer ejercicio y tú no —, le dijo sin vergüenza alguna.

Y era verdad, cada que Sasuke no tenía ganas de hacer el amor, Naruto sacaba su arma secreta, una vela con olor a coco y canela, la encendía y a los segundos, Sasuke lo tiraba a la cama, casi obligando a Naruto a que se lo haga, incluso en una ocasión, parecía como si el doncel hubiera violado al blondo, o al menos eso le decía Naruto a Sasuke cada que podía.

Se olvidó de aquello, cuando sintió una leve e indolora mordida en su latente y muy despierto miembro. Fijo su mirar en aquella zona y no pudo reprimir el gemido que Sasuke le saco al llevarse todo ese pedazo de carne a la boca.

—Te... Teme, ya deja de jugar —, pidió de manera entrecortada, pero bien sabía que el azabache no le haría caso alguno.

Sasuke por su parte, procuraba pasar su lengua por toda la extensión de aquel miembro, sonrojándose con deseos de tenerlo dentro de él, pero antes quería torturar a su Dobe esposo, después de todo, Naruro tenía la culpa por usar esas velas aromáticas que tanto lo prendían.

—Sasuke miro de una manera lasciva a su esposo —. Dobe, deberías ver tu expresión, pareces un animal en celo —, le dijo con burla.

Y era verdad, Naruto tenía todo el cuerpo perlado de sudor, y todo su ser temblaba de la emoción y la éxtasis en la que solo su esposo sabia dejarlo. Tenía tantas ganas de tomar a ese Teme que tanto lo torturaba, y empotrarlo en aquella cama para castigarlo de la manera más perversa y ruda, para que aprenda que con él no se debe meter, más si lo tortura de esa manera tan desesperante, pero bien sabía que Sasuke terminaría ganando la batalla y que él sería el violado.

Mordió su labio inferior con total frustración, al sentir que el doncel, paso su lengua de una manera lenta y desesperante, por todo su falo, y no contento con ello, mordió despacio la punta, pero lo que paso después, hizo que perdiera el completo control. Iba a correrse, y el muy maldito, dejo de hacerle aquella deliciosa y pervertida felación, solo para reírse de sus penas.

Como poseso, se levantó y tiro con brusquedad a ese burlesco doncel, pero al ver el brillo de la negra mirada, y la sonrisa de satisfacción que Sasuke le mostraba, lo supo. Esas eran las verdaderas intenciones de su esposo, que el tomara el completo control de la situación.

—Se acercó al oído del menor y soplo lentamente —. Prepárate para no poder levantarte Teme, porque con el estado en el que estoy, dudo que solo nos tomemos dos días —, advirtió malicioso, mientras posaba su mano sobre el despierto miembro del doncel.

—Sasuke solo sonrió burlesco, mientras trataba de hacer más contacto corporal con su esposo —. Te reto Dobe —, le dijo con malicia.

Naruto como todo buen y orgulloso macho, no dejaría que lo tomarán como poca cosa o que no creyeran en sus advertencias, no señor. Le enseñaría a ese presumido y orgulloso Teme que no debe meterse así con él.

Con una fiereza y pasionales movimientos, despojo al doncel de todas esas estorbosas prendas, hasta dejarlo como llego al mundo. Luego el mismo hizo desaparecer toda su ropa, como si de un experto mago se tratara; todo de una manera lenta y tortuosa a la vista de su desesperado doncel, el cual solo lo miraba ansioso y quejumbroso.

— ¡Apresúrate Dobe! —, pidió ansioso. Paso su lengua por sus resecos labios, al ver a ese profesional y perverso rubio.

—Naruto sonrió ladinamente al ver lo que había logrado —. Es lo menos que mereces por haberme dejado en este estado —, le dijo en susurro.

Sasuke solo viró el rostro hacia otro lado, claro que amaba cuando Naruto mostraba esa faceta tan malosa y torturadora, pero también la odiaba, porque luego demostraba que podía ser rudo con él, y lo peor, cuando estaba tan caliente como ahora.

Naruto por su parte, continuo con su placentera tortura. Con su mano derecha, comenzó a jugar con los pezones de aquel chico y con la otra mano, decidió torturar el erecto miembro, el cual, a su parecer, pedía con desespero que lo atendieran como es debido.

—Ahhh~... Dobe deja de jugar… —, trataba de moverse y exigir que lo dejaran de torturar, pero tanto placer se lo impedía.

El rubio solo sonrió satisfecho, para después mostrarle tres de sus dedos al doncel, el cual ni tardo ni perezoso, comenzó a lamerlos con total gula, mientras sentía como su marido comenzaba a engullir su mórbido y erecto miembro.

En aquella habitación solo podían escucharse los eróticos gemidos de aquel desesperado azabache, el cual trataba con todo su esfuerzo, ensalivar esos tres dedos, pero se le estaba haciendo imposible por todo lo que ese Dobe le hacía.

—Por favor...deja ya de jugar —, pidió desesperado, ciertamente esa felación solo lo calentó aún más.

El blondo asintió divertido, mientras alejaba sus dedos de la boca de su desesperado esposo. Se miró de manera discreta, y se reprendió mentalmente, él también tenía prisa por comenzar con ese tan ansiado "ejercicio", claro que la venganza era más importante, y estaba seguro que ese Teme había aprendido la lección.

—Ya, ya Teme —, con cierta maldad, metió un dedo en la rosada y palpitante entrada del menor —. Prometo ya no ser malo contigo —, reprimió una risilla al ver la mirada asesina que le mandaron.

—Si te apuras, prometo no dejarte en abstinencia hasta nuestro próximo aniversario —, amenazó con molestia y el rostro sonrojado.

Naruto comenzó a sudar de los nervios, para que después, comience a mover ese dedo. Y con el pasar de los minutos, y para la incomodidad del menor, ya se había los otros dos dedos, ocasionando que el blondo comenzará a mandar lejos su autocontrol por escuchar los sonoros gemidos del doncel.

— ¡Ya mételo o no respondo Dobe! —, exigió ansioso.

¡Al diablo el autocontrol!, con prisa y desesperación, Naruto saco sus dedos de aquel orificio, para que luego, se posicionará encima de aquel azabache que lo enloquecía completamente.

Entro de manera lenta, pero todo intento de no lastimar a su esposo, este mismo lo arruinó cuando tomo el control, dejándolo a él debajo del doncel, y este encima, de manera que montaba al blondo.

—Maldito Teme, yo tratando de ser gentil y tú de desesperado —, lo reprendió al ver reflejado el dolor en el rostro del menor.

—Sasuke solo respiro hondo —. Tú tienes la culpa, ahora muévete rápido y dame lo que quiero —, exigió presuroso.

Naruto se apresuró para ayudar a su esposo y cuando menos se lo esperaron ambos se movían a un ritmo frenético y delicioso.

Cambiaron de pose, si a si lo prefieren, se podría decir que el perverso blondo le enseño a su esposo nuevas poses llenas de placer y éxtasis. Poses que solamente ellos dos harían las veces que quisieran.

—Teme...ya casi —, le aviso agitado, mientras daba una y otra vez en aquel dulce punto que enloquecía a ambos.

Sasuke lo miro como pudo, casi no tenía vista a su esposo, y era porque literalmente le estaba dando duro contra el muro, el cual ya tenía una que otra mancha de pre-semen, ocasionado por ese Dobe que no solo se atrevía a darle unas muy rápidas y certeras embestidas, sino que además se vanagloriaba por masturbarlo e impedirle correrse solo porque él no lo hacía aún.

Como pudo, se agarró con ambas manos de la pared, teniendo en cuenta que no tenía un punto de apoyo y que su esposo no le daba tregua con lo que hacía. Sus ojos comenzaron a derramar finas lágrimas llenas de placer extremo, lágrimas que resbalababan por sus sonrosadas mejillas, mientras que su boca solo sacaba gemidos sonoros que calentaban al rubio.

—Ahh~...ya deja...que me corra —, pidió desesperado.

El blondo sonrió malicioso, y sin salir del menor, lo giro, hasta dejarlo cara a cara con él. Lo beso desesperado y comenzó a moverse como poseso, dejando libre el falo de su esposo y correrse al mismo tiempo. El en el interior del doncel y este entre sus abdómenes.

—Naruto miro preocupado al menor —. ¿Estas bien? —, preguntó preocupado, mientras salía del interior del doncel.

Lo único que Naruto recibió como respuesta, fue un ansioso beso en la boca, beso que no lo dejo respirar por cinco minutos. Cuando por fin se separaron, Sasuke miraba a ese Dobe con hambre lujuriosa.

—Sabes Dobe, creo que de verdad nos vamos a tomar más de dos días —, dijo con cierto morbo.

Naruto solo sonrió de lado, mientras se volvía a acercar a su Teme, obviamente ese era un largo aniversario y el "hacer el amor" de esos dos iba para largo, claro que a ambos se les había olvidado algo, no sé, tal vez algo llamado protección.

-FIN DEL FLASHBACK-

Sasuke se sonrojo a más no poder, ciertamente el recordar aquello le hizo enrojecer y reír de vergüenza, luego se reprendió mentalmente porque él no era así. Suspiro frustrado y miro su vientre con reproche.

—Creo que estos seis meses faltantes van a ser muy largos polizón —, murmuró cariñoso.

Y después tomo aquel sobre y lo guardo en su maletín. Se encaminó a su casa, ya en la noche, después de la dichosa cena de beneficencia, le diría a su esposo las buenas nuevas, solo esperaba que sus obsesivos celos no jugarán esa noche, porque aun andaba apenado por aquel incidente con la secretaria de Naruto.

~.o0o.~

Mikoto veía con tristeza a aquella cruel mujer, que, aunque le causo tanto daño a su familia, cuando mato a Itachi, ella jamás le deseo lo mismo, desgraciadamente nada de eso se pudo evitar.

A los dos años en que Mebuki fue encarcelada, Sakura fue hallada sin vida en su habitación. Su padre quedo devastado, no solo perdió su empresa, y a su esposa, sino que también a su muy amada hija, claro que el señor Haruno supo salir adelante y después de tres años, logró conseguir a alguien que lo amara y le diera un hijo, aunque en cada cumpleaños de su hija, el siempre visitaba a su ex, pero Mebuki siempre estaba en su mundo.

Mebuki por su lado, no soporto la pérdida de su hija, justo cuando le dieron el aviso, recuerdos de la maldad y el dolor que causó le llegaron, arrepintiéndose demasiado tarde. Según lo que le dijeron, fue que Sakura no pudo soportar el perder a su madre, la única que la consentía y le brindaba el amor que merecía, se sumió en su mundo y sin que su padre lo supiera, comenzó a adentrarse en el mundo de las drogas, llegando así el día en el que murió por una sobredosis, dejando loca a Mebuki, quien fue internada en el hospital psiquiátrico, donde siempre se le veía con la muñeca que era de su hija cuando era niña.

—Pobre de ti Mebuki, solo espero que pronto termine tu tormento —, susurró la azabache.

Mikoto derramó una solitaria lágrima, ella supo superar el dolor de perder a un hijo, pero porque de alguna manera sabía que tenía a su esposo y supo salir de la oscuridad cuando casi perdió a Sasuke, pero Mebuki solo tuvo una hija, y su esposo se fue cuando vio la verdadera cara de ella, y le daba tristeza, porque las cosas pudieron ser diferentes.

—Siempre pensé que tal vez pudimos ser grandes amigas —, y salió del lugar, ya había dado los objetos que dono, ahora solo le quedaba regresar a su hogar.

~.o0o.~

La noche llego, y con ello la hora de la cena. Muchas personas estaban presentes y vestidos de gala, y ese par tan singular no podía faltar, solo que ahora se encontraban en el gran jardín teniendo una discusión, la razón, Hinata se sonrojo al ver al blondo, cosa que enojo al posesivo doncel, quien nuevamente dijo todas sus amenazas.

—No puedo calmarme Naruto, esa arrastrada te echa ojitos y tú lo permites —, le dijo furioso.

—Naruto solo suspiro cansado —. Sabes Teme, ella se sonroja porque es una fujoshi.

Sasuke lo miro con sorpresa, mientras exigía en silencio una buena y creíble explicación, la cual le llego, cuando su esposo lo guio frente a la chica en cuestión, la cual veía a una pareja de dos chicos, de una manera algo emocionada, mientras sus mejillas se sonrojaban.

—Ves, ella escucho una conversación de nosotros, para ser precisos, la conversación de nuestra noche de aniversario y desde entonces no puede evitar sonrojarse cuando me ve, de hecho, también lo hace cuando te ve —, explicó divertido.

Sasuke solo se sonrojo avergonzado, claro que recordaba esa conversación, al igual que recordaba que si cumplieron con sus palabras. Miro a su esposo y se apeno más al ver nerviosismo en ese par de ojos azules.

—Sabes Dobe, iba a decirte esto cuando llegáramos a casa, pero lo haré ahora, para disculparme —, comenzó a hablar, mientras guiaba a su esposo al jardín.

—Naruto sonrió nervioso —. ¿De qué se trata? —, preguntó ansioso.

Sasuke tomo las manos del blondo, y las guio a su vientre, sorprendiendo al rubio, el cual comenzó a sonreír animado con esa muda revelación.

— ¿De verdad? —, cuestionó ansioso.

—Esta tarde me lo confirmaron, en seis meses más lo podremos ver —, confirmó alegre.

Naruto lo abrazo con cuidado, pero demostrando su alegría extrema. Después de tanto, por fin tendría un hijo o hija con su amado Teme.

—Vámonos, nuestros padres deben saberlo —, lo jalo desesperado con dirección a la salida.

—Pero la cena —, quiso dejarlo para luego.

— ¡Al diablo, voy a ser padre! —, respondió.

Sasuke sonrió satisfecho. Su hijo tendría dos padres amorosos, unos abuelos consentidores, unas abuelas chantajistas, pero, sobre todo, un equilibrio entre lo limpio y lo sucio, porque así era como él y su Dobe veían la vida, pero, así como andaba el equilibrio perfecto, así los tendría a ellos como su guía perfecta.

Dando por lección que la limpieza era, el sendero correcto que decidía una persona y la suciedad era el odio y la envidia que las personas podían tener y dar.

Continuará