!Holaa! Bueno este capitulo es en edición especial, y esta recién escrito. Le puse mucho cariño y emoción que espero transmitirles a ustedes.
Disclaimer: Los personajes de SNK no me pertenecen: pura obra y gracia de Hajime Isayama.
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"El sabor del adulterio"
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"Solo una visión poética puede abarcar con el sentido de las figuras que escriben y conciertan los ángeles".
-Julio Cortázar-
Capitulo: X
A los tiempos actuales, Eren y Mikasa habían de cierta forma apaciguado la distancia que habían creado a partir de una subjetiva realidad procesada por el encéfalo de ella. Annie la había enfrentado un día que caminaba por un centro comercial, observando las vitrinas de los almacenes, al principio quisieron irse halando los cabellos pero recordaron que se encontraban en un lugar público y en parte porque no es propio de damas comportarse de tal manera cuando lo que se busca es remediar el asunto aquel, del mal entendido o falsas creencias.
Mikasa estaba dispuesta a todo, por esparcir con el puño lo que se había guardado aguantando a la querida amiga de su prometido. Se dirigieron a un lugar no tan concurrido y mantuvieron distancia la una de la otra, las palabras de Annie fueron hirientes y tajantes aseverándole la verdad en sí, no como cree que es. Le había soltado que Eren la había llamado para comentarle lo sucedido y que no se esté preocupando por nada porque no hizo nada y a su vez de los sentimientos y emociones que lo estaban aquejando.
Llegando casi que a un final de esta encrucijada, Mikasa se dio a torcer, viajo a Los Ángeles en la primera oportunidad que tuvo sin que Eren se entere, temía que él no la quiera ver o tal vez en el muy remoto caso: se encuentre con otra mujer. Primero, al llegar en horas de la mañana se dirigió de inmediato a casa de la familia Jaeger con una contracción cardiaca elevada. Carla la recibió y hasta le dio un abrazo asfixiante, le dijo que en realidad la estaba esperando y que estaba feliz porque así se dio. Ambas dialogaron un momento, dejando Mikasa bien en claro que era lo que quería estando allí. Luego de ello, se recostó a descansar por petición de Carla.
Espero todo el día por la llegada de Eren, quien arribó a su domicilio cerca de las nueve de la noche, Mikasa estaba aún más nerviosa por ello. Esa noche Grisha se quedaría en el trabajo, así que cuando sintió las ruedas de un auto fuera de la casa se dirigió rápidamente a la puerta. Carla se había ido a su habitación para dejarles espacio para que ellos puedan dialogar, le dio un beso en la frente y acaricio su rostro.
Las luces estaban encendidas, así que Eren no tenía la necesidad de utilizar las llaves para entrar, presionó el timbre y llamo a su madre. Por el tono de voz, Mikasa calificaba que se encontraba con un estado de ánimo por los pisos y que vendría muy cansado.
Al segundo llamado de Eren, giró la perilla y abrió la puerta dejándola expuesta a sus ojos cansados, reconoció ese color de iris que tanto amaba. A primera instancia, Eren solo había susurrado su nombre con nada de ganas y después sus ojos se abrieron más desesperados por verla de cerca. Dejó el maletín en el piso y camino a pasos pocos pero Mikasa retrocedía, quien sabe, tal vez por la expresión que tenía su rostro. La jalo del brazo y la atrajo hacia él, envolviéndola muy suave con su cuerpo que expedía un olor a limpio y desinfectante a pesar de las tantas horas de trabajo. Se mantuvieron así por un momento, sin nada de decir, hasta que él le pidió que hablara.
Las cartas se pusieron sobre la mesa, y esta vez sin que ningún de los dos llegue a sulfurarse, las cosas quedaron claras o arregladas. Eren había sacado el anillo de Mikasa, que esta había tirado la otra noche, y se lo coloco de nuevo en el dedo. Esa noche, Eren la llevo de nuevo a recorrer los hermosos e indecorosos caminos del amor.
…
Lunes, 5 de septiembre de 2011.
Moblit preparó un pequeño banquete para celebrar a Hanji a horas del descanso al medio día. Compró flores y un prendedor en forma de microscopio con un grabado, se los daría cuando sus compañeros se retirasen de nuevo a sus labores. Ahora mismo, estaba Hanji recibiendo felicitaciones de todos y quienes se acercaban a ella para abrazarla o molestarla con la edad, a lo que ella respondía con comentarios jocosos respecto a ello.
Antes de que llegase Hanji al restaurant donde todos habían quedado se realizaría la comida, Moblit se estaba encargando de la decoración, infló globos, colocó guirnaldas y el pastel en el centro de la gran mesa, luego se colocaron las vajillas, los cubiertos, las servilletas y las copas. Pidió buen vino, y además soda.
Todo estaba listo, solo a la espera de la agasajada. Fue un momento al baño para lavarse la cara y perfumarse. Cuando se dirigió de nuevo al espacio privado que había reservado se encontró con Dave parado de espaldas hacia él, eso quería decir que Hanji ya había llegado. El muchacho se giró y le dedicó una mirada recelosa, entrecerrando los ojos, para que sepa que no le agradaba en lo absoluto su presencia pero debía soportar al compañero de su madre.
—Buenas tardes, Sr. Berner. Le agradezco la atención que está prestando para celebrar a mi madre—, dijo dando varios pasos para acercarse a Moblit—le agradecería también, si usted considera el alejarse de ella.
—¿A qué se refiere? —preguntó Moblit manteniendo la compostura ante semejante petición—siempre hemos sido amigos muy cercanos—miraba directo a sus ojos y reconoció a Rivaille en ese chico, con el ceño fruncido.
—Y por ello, no crea que ahora va a tener la oportunidad para articular una posibilidad romántica con ella—. Dijo alejándose de él, para salir en busca de su madre.
—No entiendo el porqué de su comportamiento, Dave—. El aludido se giró para míralo de nuevo.
—No quiero que corteje a mi madre, ¿Es eso muy difícil de entender para usted? —Contrajo la boca antes de decir—: Se lo advierto, Sr. Berner.
—Yo no estoy haciendo tal cosa, Hanji es mi gran amiga y yo la respeto como tal. En un futuro yo no sé qué pueda pasar, y si es así, ella es una mujer que toma sus propias decisiones—dijo con todo seguridad, esperando una respuesta de Dave pero este solo sonrió con malicia.
—Dave~ querido ¿Dónde te me habías ido? —pregunto, tomando su carita con caricias.
—Solo quería ver con más detenimiento lo que preparo el Sr. Berner—se abrazó a Hanji, sin intenciones de soltarla. Moblit ahora considero que el tono de voz de ese chico había cambiado, ahora era suave y hasta tierno.
La celebración empezó, Hanji tomo asiento en uno de los extremos de la mesa y su hijo al lado derecho. Mientras que Moblit tomo el otro extremo, los demás fueron integrándose al ambiente y fue todo el rato muy a meno. Brindaron, comieron, rieron y luego cantaron a Hanji con la vela en el pastel de chocolate. Ella agarro un cuchillo que prestaron al chef para cortar la torta, el primer trozo fue para Dave.
En un momento cuando Hanji se encontraba distanciada, Moblit se acercó para entregarle su regalo y las flores de color azul, que significaban amistad, ella lo tomo con mucha alegría y hasta lo abrazó al hombre aquel, agradeciéndole por todo lo que había hecho por y para ella.
Su jefe le había dado la tarde libre así que podía irse con su hijo donde quisiera, mientras que Moblit se quedaba en ansias de querer pasar más tiempo con ella. Suspiro resignado, al verla marcharse, conduciendo el auto con Dave a su lado. Sintió celos, por un instante de ese chico.
…
El primer "Feliz Cumpleaños" de ese día, fue cortesía de su niño con exactamente un minuto luego de las cero horas. Entró con un mini pastel que había horneado con Mikasa por la tarde y que tenía su nombre escrito con merengue, un poco chueco porque él no era muy experimentado con la repostería pero el que haya sido decorado con sus manos lo hacía ver más hermoso a sus ojos. Tenía una vela bonita y estaba encendida, en la oscuridad de la habitación su rostro de muñeco se iluminó por ese destello y la sonrisa que expedía Hanji de los ojos.
Minutos después entró Mikasa con Rod y Jean, las queridas mascotas, para proseguir con el canto de cumpleaños. Los tres apagaron la vela y luego el más pequeño se guindó de su cuello. Mikasa mantenía la distancia, pero le sonreía.
Después de media hora, Dave se quedó dormido en la cama de Hanji sin antes haber comido pastel. Mikasa se sacó del bolsillo del pijama una cajita que encajaba en sus manos y se la dio. Era de color morado en un tono bajo y tenía adornitos y en la tapa un lazo. La abrió y encontró una muñeca de un pequeño tamaño y al fondo, un papelito con: "Feliz Cumpleaños, Hanji". Esa letra era inconfundible, fina y elegante.
—Levi me pidió que te lo diera precisamente a esta hora.
…
Toda la tarde la había pasado con Dave, hasta entrada la noche cuando se dirigieron a casa de Mike ya que allí le esperaba una cena. Al llegar, la casa estaba oscura y Hanji ya suponía que era lo que querían hacer…así que ya no habría ninguna sorpresa. Dave salió muy a prisa, abrió la puerta principal y se adentró sin decir nada. Ella asombrada por el comportamiento de él.
—¡Oye! ¡Dave! Espérame~ yo también quiero jugar—. Gritaba riéndose, mientras se echó a correr, la puerta quedó entreabierta, solo la empujo y se topó con la oscuridad que ya había previsto. Estaba esperando que las luces se enciendan y encontrar a sus amigos allí con pancartas y globos pero eso no sucedió—¿Hola?—a ciegas, caminó por el lugar sin escuchar un sonido que le ayude.
—Mamá…—susurró Dave, encendiendo las luces y se pudo dar cuenta que en la sala no había nadie.
—¿Qué? —Por un instante se sintió decepcionada, pero trataba de sonar bien para él—. No sabía que jugaríamos a las escondidas.
—Creo que los encontré, así que ya perdieron—le dijo, tomando su mano para guiarla por toda la casa y llegar hasta el jardín, que por cierto era muy grande y contaba con piscina y una gruta. En el césped habían creado un camino de piedras y velas por donde pasaron y llegaron hasta una carpa enorme que guardaba a todos los invitados. Al parecer, la estaban esperando hace rato. Fueron acercándose de a poco para felicitarla. Estaban los dueños de la casa, la familia Reiss acompañados de Reiner por Christa. Encontró a Jean, y este le presentó a su novia Sasha. Hasta Moblit, lo vio de nuevo.
Riko fue quien se le aventó para decirle lo vieja que estaba y plantarle un trago de wiski. También estaba Mikasa, quien le paso una llamada de Eren y de Armin. El ambiente y la ocasión no podían ser mejor, pero había demasiado, como para el gusto de Hanji, que solo esperaba una cena y que esto se había convertido en una fiesta más extravagante. Había una mesa con bocadillos y todo un personal encargado de repartir bebidas, la música empezó a sonar y también el baile afloró, la primerita debía ser la cumpleañera y aunque no lo fuera también sería la primera.
En medio de tanta algarabía recordó un par de rostros de los cuales no tenía señal, del primero era Erwin, de lo cual agradecía tanto. El segundo era Gretchen, le parecía extraño pero esperaría más. Y el tercero era Levi, que si bien era cierto, Mikasa le había dado aquella cajita, pero ella necesitaba escucharlo. Lo último que él le dijo fue que posiblemente llegaría de viaje para el cumpleaños de ella.
Dejó pasar el tiempo, ya casi eran las diez de la noche cuando vio que Mike salió de la fiesta para dirigirse a la casa. No le tomo mucha importancia, mientras que ella se sentó en una mesa con Jean para hacerle compañía, lo conocía muy bien y le tenía mucho aprecio. Él estaba esperando a que a Sasha se le acabe el apetito, o que se acabe la comida que había en la mesa.
Por reflejo, empezó a buscar a Dave con la mirada pero no lo halló por ninguna parte. También Mikasa desapareció de su campo visual. Supuso que estarían por allí así que se dedicó a disfrutar de la fiesta.
De un momento a otro, Nanaba le dijo que Mikasa la estaba llamando desde el baño, que era urgente. Se levantó y caminó hacia donde ella estaba, al entrar y estar cerca de la sala, escuchó a su hijo llamarla y se dirigió hasta el comedor, allí estaba él y Mikasa con globos de helio pero apareció una tercera persona.
—Por favor, Hanji disculpa mi atraso—. Le dijo Levi siendo ahora participe con los chicos. Tenía en la mano un hermoso cup cake decorado con unos lentes de fondant y una vistosa vela. Mientras sacaba su teléfono móvil y contestaba la llamada de Gretchen y lo ponía en altavoz, entonces, cantaron para Hanji a excepción de Levi, quien solo la miraba. Ella casi estalla en emoción, tener a los cuatro así y los abrazó, haciendo bromas con respecto a la cara que Levi pone ante una canción de cumpleaños.
No podía pedir más.
—Vamos afuera—, dijo Mikasa guiándolos a todos, no al jardín sino a la cara delantera. Fue una maravilla, para Hanji: había estacionado un globo aerostático decorado con globos de cumpleaños, listo para volar—es cortesía de Levi.
—Se supone que no tenías que decirlo, Mikasa—. Dijo Levi un poco irritado.
—¿De verdad Levi? —se acercó a él con una expresión suya tan peculiar, esa sonrisa traviesa y su respiración agitada.
—Dave dijo que a ti te gustaría volar de nuevo en esta cosa—. Comentó a su favor Levi.
—¡Padre! —se avergonzó él.
—¿Qué? Igual también lo sabía. Hacen años tomamos uno de estos y nos subimos, ni siquiera sabíamos manejarlo. Hasta nos metimos en problemas. ¿No, Hanji? —ella asintió con la cabeza, rememorando los tiempos de rebeldía.
—Como sea, el viento está a su favor así que, arriben—. Dijo Mikasa, acercándose al globo para revisar que todo esté en correcto en orden.
—Solo caben dos…—dijo Hanji apagando su voz.
—Hemos quedado en que serán tú y Dave. Yo lo hice con Levi hace tiempo, y Dave no tiene experiencia, por lo que pensamos que sería una gran oportunidad.
El menor se había quedado atrás de ellos, no siendo participe de la conversación.
—Bueno…entonces, ¡Ven Dave! Acompaña a mamá—. Le brindó ella la mano pero él desistió.
—Me están dando náuseas—, dijo, tapándose la boca.
—¿Estas bien, querido?
A este paso Levi se acercó a ellos y noto que el chico comenzaba a transpirar, quizá son los nervios, pensó.
—Creo que comí mucho, lo siento mamá pero no puedo subirme. —le dijo, al borde de la tristeza.
—Entonces yo tampoco lo haré—dijo ella pero fue detenida por él.
—Ve con mi padre—. Soltó de repente a lo que vio la reacción de ambos, estaban congelados.
—Opino lo mismo, yo me hago responsable de Dave…ustedes saben que pueden dejarlo en mis manos—. Tomo a Dave de la mano, mientras esperaba que ellos se embarquen.
No esperaron más y se subieron y comenzaron a maniobrar el globo, teniendo previsto lo bien que corría el viento. Levi tenía todo planeado en caso llegue a pasar algo, hasta el sitio de aterrizaje. Mikasa y Dave los vieron alejarse en el cielo nocturno con miradas cómplices.
—No pensé que accedieras a esto.
—No es eso, en realidad tengo náuseas. Voy al baño—. Dijo caminando un poco inestable, Mikasa alcanzo a agarrarlo, había perdido las fuerzas como para mantenerse de pie. Dave arrojo en ese mismo sitio. Su rostro estaba sudado y respiraba más rápido. Le limpio la boca con la manga de su abrigo y lo agarró en peso y antes de entrar a la casa vieron estacionarse un taxi, de donde se bajó Erwin, con un paquete pequeño. Lucia agitado.
Ambos se sorprendieron, Dave le había comentado sobre una cena y él pidió ir. Pero no pensó que fuera a ir. Le dijeron donde posiblemente se encontraba Hanji con Levi, lo cual agito sus sentimientos.
Allá por el cielo libre y fresco de New York…
Hanji no llevaba un abrigo por lo que estaba comenzando a titilar de frío, Levi se sacó su abrigo negro para colocárselo. El clima de una u otra forma estaba confabulando con ellos a meno.
—Gracias, Levi…—dijo ella.
—Gracias a ti, me has recibido bien. Hice lo posible por estar aquí más temprano pero por motivos x no se pudo—. Mintió, en realidad no sabía que comprar para Hanji a más de ese detallito que había encomendado a Mikasa. Llegó a la ciudad cerca del mediodía, lo de la fiesta ya estaba todo listo, gracias a sus amigos a quienes les confió la organización y ejecución. Tenía que ajustar detalles del globo y todo lo relacionado a ello y luego buscar eso que no sabía. Prácticamente así estuvo toda la tarde, incluso vio a Hanji con Dave en el centro comercial pero prefirió mantenerse a raya porque no quería que ella se entere de lo que estaba haciendo.
—Veo que las cosas se están suavizando con Dave…—lo hinco con el codo. El globo se movió bruscamente por un segundo—. Uff…!Que fuerte!
—Si…no sé que le pasa. Bueno sí, pero no con respecto a esto—. Dijo, tomando control del globo descendiendo un poco. Ambos podían observar el bello paisaje de donde sobrevolaban.
—Lo bueno es que por aquí no hay edificios tan altos—. Comentó, cerrando los ojos—. A propósito Levi, se supone que debías contratar al piloto.
—¿Para qué? si puedes hacerlo tú, ahora yo—. Le dijo, mostrando una sonrisa que pocos veces podía dejar ver, era atrevida.
—Oh~ eres tremendo.
—¿Qué tal tu día? —le preguntó, tratando de sonar normal.
—Realmente ha sido todo maravilloso: Dave y Mikasa me cantaron, recibí un paquete de mis padres por la mañana, mis compañeros organizaron una comida, la tarde se la dedique a nuestro hijo, parte de la noche he estado con mis amigos y…mi familia—, le dijo mirándolo. Levi giró el rostro, siendo incapaz de mantener la mirada a Hanji por que se sentía no poder más.
—Me alegra.
—¿En serio lo dijiste? ¿No estoy escuchando mal? —preguntó con mucha emoción, casi queriendo saltar en el globo por lo que fue detenida por Levi al sentir que se tambaleaban.
—¡Oye! ¿Qué haces? —se desconcertó al sentir a Hanji casi encima suyo, lo estaba asfixiando.
—¡Me hace tan feliz que estés aquí conmigo! —sintió a Levi corresponder su acto.
—Ya vamos a aterrizar, así que compórtate.
La noche culminó con ellos dos envueltos en mar de sentimientos temerosos por hablar, ella por miedo a ser rechazada y él por miedo a confiar de nuevo.
...
n_n estos días estaba pensando mucho en Hanji y la verdad es que no podía dejar pasar este día.
Muchas gracias a todos quienes leen y les agrada lo que hago.
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Hanji aún esta joven y regia, presiento que tenemos para largo.
