—CAP10—
Tiempo es el que no espera, mas tiempo le pido al cielo, sin embargo, se muy bien que todo esto es una lucha en vano, contra el destino, he obrado mal, es lo que pienso, he causado tanto dolor y eso era precisamente lo que quería evitar; No soporto esas miradas tan llenas de compasión es como mirar hacia el pasado; aquel que tanto me esforcé por sepultar, si mis padres murieron hace tanto y siempre me miraban así como ahora mismo lo hace Andreuw como lo hace Setsuna; ¡prefiero que me miren con rencor!, no soy un perro atropellado, no un huérfano inocente, ¿Qué no lo ven?. No nadie puede comprenderlo solamente ella, mi amada Serena, ella nunca me miro con compasión no ella vio en mi una persona fuerte, vio mas allá de los demás y ahora, aquí esta apoyándome a pesar del gran dolor que le ocasione, no realmente no soy capaz de mirarla a la cara, tan solo me atrevo a verla de lejos como ahora, ahí de pie firme como una roca, Serena has pasado por tanto, tu sola mirada delata incertidumbre, a pesar de la forma en la que te lastime no me has abandonado, realmente soy afortunado, aunque los estudios no sean muy prometedores el hecho de que estés aquí conmigo es suficiente para mi.
Señorita Tsukino, la verdad temo decirle que no tenemos el personal lo suficientemente capacitado para atender al Señor Darien Chiba—tartamudeo aquella alta mujer de cabello ondulado mientras que Serena dejaba escapar un suspiro y agachaba la mirada—siempre es lo mismo llevamos ya 5 hospitales, ¿acaso no hay en todo Tokio una persona capacitada? —La rubia volvió sus pasos hacia aquella pelinegra que la mira expectante.
—Supongo que tendremos que seguir nuestra búsqueda—murmuro con la mirada cabizbaja, mientras que aquella alta peli verde se acercaba a ambas mujeres—Saben he estado consultado a varios doctores y todos coinciden en que solamente hay una persona que podría atender a Darien, es una experta neurocirujana, su nombre es Amy Mizuno, es posible que ella sea lo que necesitamos, el único problema seria localizarla Haruka ha estado tratando de contactar con ella pero esa mujer es todo un misterio.
—entiendo— suspiro la rubia, mientras dirigía su mirada al pelinegro que yacía recostado en la sala de espera, su rostro delataba el cansancio, la desesperanza—¡jamás lo había visto así!, Darien, no es capaz ni siquiera de sostenerme la mirada, en realidad creí que seria difícil este momento ante el, y sin embargo, no he tenido que cruzar palabra con el, Rei se ha encargado de todo, aunque quizá espero hablar con el, pero ¿Qué puedo decirle?, ¡animo!, no en realidad no lo se, creo que es mejor este distanciamiento y este silencio incomodo…y ahora que lo pienso, silencio es lo único que ahora tengo, ¿estoy haciendo mal?, aquí con Darien, cuando la empresa cuando, mi madre están pasando por terribles crisis, si no olvido esos días en los que mi madre parecía deambular por la casona, esa noticia que llego a sus oídos, ese nombre en mi memoria Serenity, en momentos me siento tentada a regresar, pero no podría abandonar a Darien, ¿realmente es eso lo que me mantiene aquí?, no si lo pienso bien, ¿será que no deseo volver?, no se, no quisiera mirarme de nuevo atraves de los zafiros de Seiya, no como aquella noche, antes de venir a este lugar. En cierto momento sentí que su mirada me desarmaba, que sus palabras se incrustaban aquí en mi ser, cuando me dijo que me quería y quizá no era solo en plan de amistad, me tiemblan las piernas tan solo de recordar aquel momento; Pero mas al pensar en la mirada fría que Yaten le dirigió al vernos juntos, es verdad últimamente evito pensar en Yaten, ¿pero que estoy haciendo?, se supone que el es mi novio, me quiere eso no lo dudo, me lo ha dicho constantemente desde que salí de viaje, y si en cierto modo me alegra que nos den largas estos días lejos, deben de calmar el huracán que hay en mis sentimientos, por que no he podido evitar preguntarme…¿Cómo fue que acepte andar con Yaten?...!en que piensas Serena Tsukino!, no realmente mis sentimientos son todo un caos…no puedo arrancarme la imagen de Seiya, pero no se por que lo hice, por que estoy con Yaten…si mi corazón, si yo misma quisiera…
Se encontraba tan perdidamente sumida en sus pensamientos que no noto el momento en que Setsuna y Rei comenzaron a conversar ni el momento en el que estas se unieron a Haruka quien yacía marcando en su celular aquel numero que había apuntado en una servilleta de papel, el cual tan amablemente le había proporcionado aquella anciana—bien solo nos queda esta ultima opción—murmuro mientras le extendía el móvil a la pelinegra para que esta se hiciera cargo de la llamada.
—Amy Mizuno, es una estupenda neurocirujana si ella presta sus servicios en este hospital pero ahora ella se encuentra de viaje, asuntos personales y no sabría decirle la fecha de su regreso si gusta bien podría marcar en 3 días quizá para esas fechas podre darle mas información al respecto. —para esas fechas, rayos 3 días ¿Qué acaso no sabe lo importante que son esos tres días para un paciente, que clase de persona es usted?, ¿Qué rayos le pasa a Amy Mizuno? , solo a ella se le ocurre salir de viaje en un momento así—Rei Hino corta molesta la llamada tras derramar lagrimas de impotencia, Serena vuelve su mirada hacia esta, no es momento para pensar en tonterías Darien me necesita y a pesar de todo no puedo negar que aun siento algo por el, lo que sucedió no borra los momentos que con el compartí.
—debemos encontrar la manera de localizar a la Señorita Amy Mizuno ella es la única que podría hacer algo por Darien, pero…es tan complicado por que a decir verdad muy pocas personas saben como es, donde vive y lo peor! Cuando volveraaa!—Se aferra a Serena mientras busca ahogar sus lagrimas—Setsuna y Haruka yacen incomodas ante aquella escena—creo que será mejor que vallamos con Darien no tarda en venir Andreuw por nosotros.
Darien Chiba contempla los nombres en la lista de espera, los rostros preocupados de las personas que se encuentran en el hospital, el aroma del hospital a muerte, eso es lo que le parece no es cloro pero el ha perdido toda esperanza, al fondo del pasillo sabe que podrá encontrase con ambas chicas, pero teme cruzar el pasillo, prefiere esperar—A pesar de todo lo sucedido, no esperaba encontrarme con la sonrisa cálida y alentadora de —Serena Tsukino, mi cabeza de chorlito siempre anteponiendo una sonrisa para brindar apoyo, para alentar a quien lo necesite y en este caso soy yo quien mas te necesita
SK
Amy Mizuno, toma la mano de la rubia que la acompaña durante el tiempo que tengo de conocerle Minako, siempre ha demostrado ser una chica llena de tanta fortaleza, jamás la vi derramar una sola lágrima, durante los años que tengo de conocerla Minako jamás ha mencionado su pasado o lo difícil que ha sido su vida, siempre ha tenido una sonrisa, una forma de salir adelante de superar casi cualquier obstáculo, es para mi un honor estar ahora a su lado, se que ella desearía que Beruchie le acompañase en un momento así, ahora estamos aquí frente a esta enorme puerta de madera a unos momentos de que ella se encuentre ante su madre, la mujer de la que nada supo hasta, hasta el día de hoy- La puerta de aquella casona se abre lentamente pareciera querer eternizar ese momento, al lado de Amy Mizuno se encuentran el detective Jedite y Lita Kino, es un día hermoso el sol se abre paso entre las ligeras nubes que oscilan en el cielo y la brisa hace que los rubios cabellos de Mina le provoquen cosquillas a la rubia la cual esboza una sonrisa mientras vuelve la mirada a la peli azul y sus ojos cristalinos parecieran estar apunto de estallar en llanto sin duda esta emocionada, nerviosa-piensa Amy.
Taiki Kou es quien abre la puerta, adentro las personas se mueven nerviosas de un lado a otro sin duda es un día inolvidable para la familia Tsukino, el señor Karapan toma la mano de Ikuku apretándola en señal de apoyo, aquella frágil mujer esta al borde del llanto, mientras estrecha entre sus brazos a la pequeña Chibi-chibi, es el momento que mas ha estado esperando uno que nunca pensó que llegaría y solo lo ensombrece el hecho de que Serena Tsukino no estará presente para verlo, puesto que hace días que la joven chica ha salido a Tokio.
Yaten Kou, se siente incomodo, contempla a todas la personas que yacen dentro de aquella habitación sintiéndose completamente ajeno ante aquella situación es evidente que se trata de un momento importante para el venerable señor Karapan, pero el preferiría transportarse a otro sitio a otro momento, estar con Serena Tsukino, su ya ahora novia, la cual hace días no se ha tomado la molestia de ponerse en contacto con el, y el temor de perderla no lo deja pensar en nada, absolutamente en nada mas, si por el fuera Yaten Kou abandonaría aquella estancia, aquella casona y pondría pasos hacia Tokio, pero quiere darle espacio, y prefiere continuar solo como un observador.
Minako extiende sus brazos para aferrarse al hombre robusto de mirada de oso, quien ya la sostiene con cariño y afecto- Estos días se me han hecho eternos ¡oh tanto papeleo!, hija mía, por fin puedo tenerte en casa, en nuestra casa-la rubia sonríe mientras lagrimas resbalan por su rostro, por su puesto aquella casona ya la conocía, y a Serena Tsukino, y también a ella su madre aquella mujer peli azul que permanece inmóvil ante ambos. El prolongado abrazo por fin llega a su fin, ambos se separaran el anciano toma la mano de la peli azul—he aquí a tu hija—dice con la voz entre cortada, victima de una gran emoción toma ala pequeña chibi-chibi mientras en la habitación se hace un silencio abrumador.
Por fin ante los ojos de aquella rubia, esta nuevamente la imagen de su madre, la mujer que le dio la vida, la mujer en la que tantas veces se evito en pensar, con tal de no estallar en llanto, es cierto tuvo una mujer a su lado, alguien que inclusive dio la vida por ella, mas ahora su madre yace ante sus ojos y Minako es invadida por un sinfín de sensaciones que se contrapuntean unas con otras.
Ikuku, llena su mirada con la imagen de aquella rubia—si ha crecido tanto, y todos estos años, sin mi, y ahora aquí esta, es una chica hermosa, sana y fuerte; tuvo que serlo para estar aquí después de toda la odisea que has tenido que pasar, hija mía—lágrimas resbalan por las blancas mejillas de aquella madura mujer quien con mano temblorosa se digna por fin a acariciar los dorados cabellos de la chica que yace ante ella, Mina eleva sus zafiros, el parecido con Serena es asombroso, sin embargo, son completamente distintas, la mirada de Serenity denuncia una gran fortaleza, una gran seguridad, la mirada de Serenity me traspasa, me desarma me hace sentir tan débil, tan cobarde, me recuerda tanto a Kenji—Ikuku siente desvanecerse estalla en llanto, mientras que Mina continua inmóvil, contemplando como aquella mujer se desborda en llanto, los ojos de Ikuku le conmueven, le hablan de las horas de insomnio de la culpa que siente por no haberla buscado, no necesita preguntarlo, Minako sabe que su madre ha estado sufriendo por las decisiones del pasado, aquel pasado que no ha dejado de atormentarle.
—no puedo ser fría con ella— se dice mientras se esfuerza por sonreír, por abrazar a aquella mujer que hasta entonces era una desconocida para ella—ya habrá tiempo para hablarlo, ya habrá tiempo—suspira hay tantas dudas en Minako pero al fin y al cabo ya habrá tiempo de limar asperezas—discúlpame Serenity ¡hija!, yo—solloza mientras que Mina la estrecha entre sus brazos—¡por favor!, Madre te suplico, llámame Minako, ha sido mi nombre desde hace tanto tiempo, no podría acostumbrarme a otro—Ikuku asienta , mientras que todos los presentes contienen el llanto—es un momento muy emotivo—suspira Lita Kino.
La pequeña chibi-chibi se suelta de Karapan, sus pequeñas manos toman las de ambas mujeres, la sorpresa invade a Minako, aquella pequeñita esboza una enorme sonrisa—¿por que están llorando? —dice mientras sus grandes ojos azules contemplan a la rubia que se separa de Ikuku y le devuelve la sonrisa—de felicidad hija, lloramos de felicidad—dice Ikuku mientras la toma en sus brazos—pequeña chibi-chibi quiero presentarte a tu hermana mayor, Minako—la rubia es quien toma ahora a la pequeña entre sus brazos, y se llena de la calidez que se desprende de aquella pequeña y angelical niña—wou! No sabia que tenía una hermanita tan hermosa—sonríe, todos sonríen en aquella habitación.
Solo una persona pareciera estar completamente ausente de todo lo que acontece dentro de aquella habitación, el peli negro permanece con la mirada perdida, sus pensamientos divagan, mientras que los demás miembros de la familia hacen todo lo posible por darle una cálida bienvenida a la rubia Minako Aino, incluso Kayuu es parte de la gran celebración, sin embargo Seiya Kou permanece con un gesto de amargura, en momentos sus enormes zafiros se concentran en el teléfono, en algunos otros se recarga en el sofá tratando de ahogar sus pensamientos cubriendo su rosto con ambas manos—Pero, ¿que mas da pensar en ti?, me he propuesto olvidarte , quizá no podría soportar el ser siempre una sombra en tu vivir, ¡no puedes mirarme!, yo estoy aquí muriendo de amor por ti; y tu no te dignas en mirarme, en este preciso momento estas con el, y solo pensarlo puedo sentir como mi corazón se estremece, es absurdo pero la sola sonrisa de esa chica me hace desear olvidarte, si lo se tu nunca has dicho amarme son solo ilusiones que yo mismo me he permitido construirme. Es posible que tu ni siquiera pienses en mi, entonces ¿Qué fue de ese día en el aeropuerto la primera vez que te vi?, solo lo idealicé es posible que no haya sido nada mágico, no,! lo fue para mi!; Y ¿que fue para ti?…o ¿en realidad amas a mi hermano?, no, ¡moriría si fuera así!
-¿Y bien, donde se encuentra ella?—los ojos redondos y pispiretos de aquella rubia le traspasan el alma—¿ella quien?—deja escapar mientras la mira con cierta incertidumbre—la chica de tus pesares—mina sonríe, mientras le da una ligera palmada en el hombro—conozco esa mirada, sin duda alguna son penas de amor—suspira con mirada melancólica—si no lo supiera yo—dice entre murmullos, su mirada refleja un toque de nostalgia—no eres el único que pasa por algo así, anda cuéntame, hasta ahora eres la única persona dentro de esta casa que no se ha dignado a dirigirme la palabra, y eso es incomodo, ahora mismo todo el mundo se ha retirado, a preparar alimentos o simplemente por que piensan que necesito mi espacio, te he observado no has hecho mas que contemplar el teléfono, eres muy intrigante, todo un misterio quizá se debe a eso que no he podido dejar de mirarte.
El pelinegro sonríe, quizá sea esa la primera sonrisa del día, hace tiempo que no sonreía así, lo sabe, de alguna manera aquella chica le ha arrebatado la sonrisa—oh vamos pero que dices, hablas como si fuese un fenómeno, y no es así, simplemente hoy no soy yo mismo, además me parece que ambos tenemos el honor de conocernos, no olvides que estaba presente el día en que te aprendieron, emocionante diría yo, no es común conocer a una chica en esa situación, me supongo que lo que tienes que contar es mucho mejor que lo podría decirte acerca de mi—Minako sonríe mientras contempla a Yaten Kou, quien en ese preciso momento conversa amenamente con Taiki Kou, Amy Mizuno sonríe mientras toma asiento de frente a Mina—Veo que no te será difícil acostumbrarte a este lugar, en verdad me da mucho gusto por ti.
—¡oh lo se!, ¡es asombroso!, ahora poseo una familia, solo que me hubiese encantado, poder mirar a los ojos a mi padre, y pensar que hace tiempo pude verlo, pensar que me llamo hija y yo sin saberlo, y ahora el no esta mas con nosotros, al igual que zoycite sacrifico su vida para permitirme estar aquí el día de hoy ¿valdrá la pena todo esto? —sollozo
—Por supuesto que lo vale, ahora estas conmigo—sonrió Seiya Kou—Quiero decir, ahora estas con todos nosotros, eso es lo que tu padre quería, muy pronto todo esto será solo un mal sueño, y seremos una maravillosa familia, una muy amplia familia, ¿no lo crees así? —Seiya no termino lo que tenía pensado decirle a la rubia puesto que esta se lanzo a sus brazos, dejando escapar algunas lágrimas. Amy no pudo evitar ruborizarse ante aquella escena, Seiya acaricio los cabellos dorados de Mina, y elevo la mirada hacia donde Yaten se encontraba al pie de las escaleras, observándolos con recelo.
—Mina, Mina Aino, ahora resulta que tenemos una nueva integrante en la familia, ¿y de donde ha salido?, cuantos misterios y secretos abundan en estos pasillos, que escondido lo tenia el abuelo, quizá esto es lo que quería rebelarnos, solo falta que yo no sea nieta suya, ¡no! Si realmente deseo desplazar a esa rubia llorona, no lo conseguiré yo sola, Serena Tsukino es presa fácil, pero esta otra chica, no lo es, su mirada esta llena de seguridad y por lo que he escuchado ha pasado por momentos muy difíciles en su vida, no creo poder intimidarla, quizá sea hora de llamar a esa mujer, Neherenia es despreciable pero sabrá que hacer, si lo que quiero es tener a Seiya Kou a mi lado lo conseguiré no me importa el precio—subió tan rápido las escaleras que no se dio cuenta de que Yaten yacía aun de pie, con la vista fija en Seiya y Mina, y casi lo hace perder el equilibrio.
—¿que te sucede Kayuu?, ¿Por qué tanta prisa?, acaso nuestra nueva inquilina te pone nerviosa—le murmuro el peli plateado, mientras que esta solo le dirigió una mirada llena de furia y siguió su camino—Mina, eres todo un fenómeno, y tu historia es completamente desgarradora, aun hay muchas cosas que aclarar, tu sola presencia me hace sentirme tan confundido, no entiendo por que me molesta tanto ver que Seiya te tome en sus brazos, pero no puedo evitar sentirme tan irritado.
Sk
Ahora entiendo, así que ha aparecido; ¡cierto!, a pesar de que me encargue de eliminar a esa molesta mujer Beruchie, y esa otra rubia entrometida Zoycite, a pesar de que me he ensuciado las manos con la sangre de mi hermano, todo esto ha sido en vano, por que tenían que dejar escapar a esa molesta escuincla, maldito el día en que se me ocurrió perdonarle la vida, tan sencillo que era destrozar su pequeño y frágil cuello, pero tenia que, esa mugrosa niña tenia que tomarme la mano y tenia que verla a los ojos y tenia que sentir lastima, compasión amor, a esa pequeña escuincla—aquella mujer yace sobre su escritorio con la mirada baja, sus largos cabellos le cubren el rostro, sus ojos irritados por la desesperación por la derrota, recién ha colgado el teléfono la llamada de aquella jovencita es la causante de aquel temblor en su cuerpo, si bien días antes al mirar a aquella pelirroja sintió como si le quitaran años de encima, tras recibir aquella llamada en la que le informarían, por fin del paradero de Serenity, todo el peso de los años le cayeron encima.
—durante mucho tiempo, solo fui la sombra la obscuridad, el hijo predilecto tu KENJY Tsukino…si alguien debía encargarse de todo debías ser tu, y yo solo fui error, fracaso tras fracaso, siempre las malas compañías al menos eso es lo que decía mi madre, he sido yo quien saco adelante esta empresa, tu solo te dedicabas a cosas nobles, caridad, como si la caridad comprara todos los lujos de los que ahora puedo vanagloriarme…solo quería darte una lección; no me escuchaste—aquella mujer murmuraba su rostro parecía una mascara de hielo inexpresivo, frio. Sé incorporo de su silla aun sintiendo un gran peso sobre su espalda—aquella noche llego el a mi vida, es increíble lo que una mujer puede hacer por lo que le llaman amor, tenia grandes planes y la promesa de un futuro brillante, el éxito sonaba tan tentador, yo solo tenia que darle una buena función, si una buena función…ir a la plaza, perderme entre la gente mientras presenciábamos el espectáculo y ver la cara de desconsuelo en el rostro de Ikuku; ¡Fantástico!, por de mas perfecto…
Simplemente tenia que desaparecerla, quizá unos días solamente, el dolor de perderla te alejaría para siempre de la jugada y después seria yo la única al mando de la empresa, pero no, nada es tan sencillo como parece…yo que iba a saber de las deudas de mi padre, es verdad…ahora comprendo por que se oponía tanto a mi relación con malachite, si lo conocí…y me enamore de el, claro el si es un hombre decidido a todo con tal de triunfar, como resistirse a esa mirada llena de seguridad…y después vino todo lo demás, claro Malachite no tenia intenciones de devolver a la pequeña no hasta que mi padre saldara su deuda, pero quien lo diría, me culparan solo a mi, cuando todo esto en realidad es culpa del viejo…por que ha sido el quien se endeudo con Malachite…quien se metió en asuntos que no debía…y si me lo pregunto ¿Cómo fue que reunió el dinero que le debía a Malachite?...tal vez no soy la única a la que deberían señalar como culpable.
Por que simplemente me deje llevar por la promesa de un futuro exitoso y cuando vi la realidad ya estaba demasiado involucrada solo quería que Kenji dejara la empresa se mostrara débil, como el debilucho que siempre fue, el blando de corazón e ingenuo solo desaparecería un tiempo solo quería verlo derrotado.
Flash back
El aire frio recorre su ser, en la obscuridad de aquel sitio le cuesta trabajo distinguir las siluetas que yacen al final de aquel puerto, la mirada siniestra de aquel sujeto le hace retroceder, su joven rostro palidece al contemplar a la pequeña que yace en los brazos de aquel asqueroso y siniestro hombre, a no ser por la presencia de aquel apuesto y alto peli plateado quizá habría salido corriendo —Y bien mi querida Neherenia he aquí a la pequeña molestia, podemos desaparecerla ahora mismo, si esos son tus deseos y de esa manera tu hermano quedara destrozado.
Neherenia contempla a aquella pequeña niña inconsciente aun en los brazos de aquel hombre, la noche es fría y el tiempo apremia, se acerca lo suficiente para contemplarla, podría ser la ultima vez que le mirase, y aquella pequeña niña abre los ojos instintivamente mueve sus pequeñas manos en búsqueda de su madre, pero no es a esta a quien sus pequeñas manos encuentran si no a la fría piel de la pelinegra, la cual al sentir el contacto de la cálida piel de la pequeña, siente temor, se aleja—no podría hacerlo—murmura para si, le remuerde la conciencia—pero en que estas pensando, es mejor salir de aquí, tomare a la pequeña Serenity y haremos como que esto no ha…
Siente aquellas frías tenazas sobre sus hombros—que sucede no me digas que estas arrepintiéndote—en el rostro del peli plateado se dibuja una siniestra sonrisa, sus ojos amenazadores se incrustan en los de la joven, que yace nerviosa, aterrada, el solo dirige su mirada hacia el robusto hombre que les acompaña—creo que esta titubeando, nuestra dama, pero ha visto ya suficiente, no podrá libarse o ¿crees que debemos dejarle ir?
Neherenia siente como un miedo aterrador se apodera de su cuerpo, la pequeña ha comenzado a patalear llamando entre gritos a su madre, los sollozos de la pequeña se graban en su memoria, el hombre lanza a la niña al suelo, mientras empuña una pistola—se lo he dicho mi señor, este no es un buen lugar para traer a su novia, ella podría abrir la boca, y meternos en problemas, será mejor terminar con ella.
Neherenia yace aterrada, ha comenzado a sudar, sus manos tiemblan al igual que todo su ser, Malachite sonríe maliciosamente—planeaba decirle a tu padre que aceptaría la sangre de su nieta como pago de nuestra deuda, pero supongo que seria mejor si derramase la de su querida hija, o mejor aun la de ambas.
La pelinegra se arroja a los pies de aquel hombre, el cual le mira complacido, tal parece que disfruta al contemplar la reacción de aquella joven chica—te lo suplico, no la mates, déjale vivir, mi padre te pagara y yo no diré nada, solo no la lastimes es solo una niña.
—Tranquila mujer no planeo matarla, no al menos que tu padre no cubra su deuda, y para que veas que soy benévolo te permitiré acompañarle a su nuevo hogar.
Durante el transcurso aquella mujer libra una terrible batalla contra su conciencia, dentro de aquel bote hay varios pequeños todos ellos permanecen inconscientes y su sobrina yace aun sollozando en un rincón, aquella mirada inocente le perfora el corazón—ahora no solo se trata de la empresa, si no de mi vida, no hay marcha atrás acepte colaborar con Malachite y no hay forma de librarme de esto, pero para que rayos quiere a tantos niños?, que demonios planea.
Han detenido sus pasos tras varias horas de viaje han llegado a ese siniestro lugar—bienvenida al fantasma, vamos querida es justo que mi futura esposa conozca nuestro nido de amor—señala burlonamente a aquel sitio.
Fin de flash back
El fantasma, de solo recordar ese sitio…siento que se me eriza la piel, si me costo trabajo hacerme a la idea de que mi sobrina crecería en ese sitio, pero con el paso del tiempo; fui perdiendo el miedo, fui convirtiéndome en la mujer que ahora soy, ¿pero de que ha valido?, ahora estoy aquí condenada al fracaso, debí permitir que Malachite se deshiciera de ella, pero con el paso del tiempo el mismo pensó que aquella chiquilla le seria de gran utilidad, no se a que se refería, ni deseo saberlo, mis manos están ya lo suficientemente manchadas de sangre, no necesito ensuciarlas mas, solo es cuestión de unas horas para que vengan a apresarme.
Aquella mujer permaneció inmóvil delate de la ventana que yacía en su oficina, no tenia ningún motivo por el cual moverse de aquel sitio, todas sus esperanzas sus deseos, sus sueños escapaban y se perdían en el horizonte, el cielo obscureció, y ella permaneció cual estatua en ese sitio.
Sk
—Por supuesto que se quien es Amy Mizuno
La rubia soltó un gran suspiro tras escuchar a Taiki, la esperanza renació en su ser, se aferro a la bocina tras balbucear unas cuantas preguntas y termino aquella conversación recostándose satisfecha en su cama.
Tomo su celular para enviar un breve mensaje de texto.
Taiki viene en camino, con Amy Mizuno.
Tras enviar aquel mensaje abrazo una almohada, por alguna razón deseaba que no fuese Taiki quien respondiera el teléfono, tenia deseos de saber como estaban las cosas en casa pero este solo se limito a responderle que todo marchaba bien y que no tenia por que preocuparse.
El teléfono comenzó a sonar insistentemente, se imagino de quien se trataba sin duda Rei estaba ansiosa por saber mas acerca de la llegada de Amy, se imagino tras descolgar la bocina.
Para sorpresa de la rubia la voz pertenecía a un varón.
—¿Crees que todo termino?, podrán tener a Neherenia en sus manos, pero esto aun no ha terminado, tendremos a Serenity, a como de lugar, mas le vale que no abra la boca, o puede pesarle, no te molestes en llamar a tu amigo el detective Jedite en nada podrá ayudarte, ¿Qué quien soy?, ¿Cómo se el numero de tu habitación?, he estado siguiéndote, no debiste regresar, Serena Tsukino será mejor que marques ahora a tu casa, y le preguntes a Ikuku ¿que es lo que prefiere tu vida o la de Serenity? Después de todo a ella ya la daban por muerta no notaran la diferencia.
Aquellas palabras le helaron la sangre, Serena dio un enorme salto arrojando lejos aquel teléfono, cerro las cortinas sus manos temblaban, Serenity nuevamente aquel nombre aparecía en su vida.
Permaneció largas horas sentada al filo de la cama con la mirada fija en el teléfono, temblorosa alzo la bocina, no era a Ikuku a quien le había marcado si no a Malachite, tras algunos tonos este se digno a contestar.
El nerviosismo de la rubia era notorio, sus manos temblaban al igual que todo su ser. Del otro lado el castaño respondía satisfecho daban por cerrado el caso, solo era cuestión de unos papeleos mas y todo había terminado en cuanto Minako presentara la declaración, mas no era nada complicado, ya tenían una principal sospechosa—Señorita Tsukino pero que agradable sorpresa…
— ¡escúcheme! , necesito verlo cuanto antes, envíeme un e-mail para confirmar— dijo con voz temblorosa hombre no pudiese rastrear aquella llamada y corto la llamada; Su única esperanza era que aquel castaño comprendiese la situación y que encontrase la manera de verle sin levantar sospechas.
En ese momento sonó la puerta, unos leves golpes, Serena abrazo fuertemente una almohada, mientras con voz temblorosa preguntaba— ¿Quién…quii en llama?
Al otro lado permanecía la pelinegra, no podía conciliar el sueño, no le agradaba pasar la noche en el hotel, preferiría estar en el hospital, el mensaje que Serena le había mandado la había dejado muy intrigada así que prefirió en lugar de enviar un mensaje ir a verla a su habitación—soy yo, Serena.
La rubia dio un gran respiro de alivio, se levanto aun con miedo y abrió aquella puerta dejándole pasar— ¿Qué ocurre?
Le miro consternada Rei, el rostro de Serena mostraba el gran terror que le invadía—no ocurre nada—murmuro la rubia sin dejar de ver el teléfono.
Rei continuo observándola intrigada, la rubia daba vueltas en la habitación, mientras encendía su laptop—sobre Amy Mizuno, Taiki dice conocerla, al parecer ella esta hospedándose en mi casa, no me ha explicado bien la razón, pero es una excelente noticia—decía la rubia, con voz temblorosa sin dejar de contemplar su pantalla.
Por supuesto que es una excelente noticia, ¿pero que no Amy Mizuno radica en Francia, bueno aun así eso me reconforta bastante.
Por fin un mensaje instantáneo apareció
M— ¿Qué es lo que sucede señorita?
— ¿quien es Serenity?, ¿Qué tiene que ver con Ikuku?
M—Señorita como es que Ud. sabe de Serenity
—mi vida peligra no puede ocultarme esa información están vigilándome, estoy aterrada no se a quien mas acudir.
M—entiendo no es seguro que nos comuniquemos por aquí, será mejor que la vea, en el lugar donde usted se reúne con la pelirroja ya sabe de quien le hablo, la veré mañana.
—ok
Apago entonces la computadora—creo que debo visitar a Molly —pensó tras aquella breve conversación se sintió mas tranquila. Volvió su mirada a Rei quien no dejaba de mirarla confundida— ¿te encuentras bien?
Serena le miro suplicante— ¿podrías quedarte esta noche a dormir aquí?
La pelinegra se desconcertó aun mas, sabia que la situación de Serena Tsukino era muy peligrosa, algo así le había comentado Molly cuando hicieron ese viaje—no comprendo por que toma ese tipo de riesgos, para ayudarme, para ayudar a Darien, no cabe duda que es una chica muy valiente o quizá muy tonta, pero con un gran corazón—pensó tras asentar con la cabeza.
Sk
Tras dar mil vueltas al asunto por fin se ha atrevido a poner un pie en ese sitio, ha estado ocultándose, sus manos muestras algunas quemaduras, pero esta decidida a terminar con ese asunto de una vez por todas, da un fuerte golpe para abrir la puerta de aquella oficina, al fondo aquella silueta aun continua con la vista fija, en la ventana, al escuchar el sonido de la puerta se da la vuelta esta resignada tarde o temprano la verdad se descubriría.
Sin embargo no es el yugo de la ley quien irrumpe en aquella oficina— ¿a que has venido? — Dice indiferente— ¿no seria mejor esperar a que la policía venga tras de mi?
¡Tú mejor que nadie sabes que no solo se trata de ti! , hay mas personas detrás de esto, Kenji no murió por descubrir el paradero de Serenity si no por que descubrió algo mas, algo peor que tu y tu veneno, será mejor que me digas ¿quien o quienes están detrás de Serenity? —aquella sombra pareciera un fantasma, su voz delataba una gran determinación.
¿De que serviría?, es tarde ya no hay tiempo para lamentaciones, ni para hacer la obra del día, ella estuvo demasiado tiempo en ese lugar y vio demasiado, la rastrearan hasta terminar con ella, aunque este en casa de Karapan ellos verán el modo de llegar hasta ella. Es un caso perdido, me extraña que aun no hayan terminado con mi vida. Es mas me extraña que sigas con vida—Neherenia se levanto dio algunos pasos hasta quedar frente a aquella silueta, podía verle a pesar de la oscuridad, aquellos rubios cabellos escapaban de la capucha que cubría su cuerpo—Zoycite creí que habías muerto en aquella explosión.
—No me subestimes—respondió irritada—No soy tan débil como Kenji, recuerda que pertenecí al ejercito de la marina, estoy entrenada para las situaciones difíciles—Ahora dime ¿en que clase de negocio sucio estas metida?
—Mi negocio termino—soltó entre carcajadas, nunca fue un buen negocio, ahora soy el chivo expiatorio, toda culpa caerá sobre mi, y ellos quedaran libres, los perseguirán los aniquilaran hasta no dejar rastro de lo que realmente sucedió.
Neherenia contemplaba la ventana constantemente, Zoycite guardo silencio durante unos minutos sus pensamientos le decían que debió actuar en un principio, no debió dejar correr tanto tiempo, se lamentaba que la situación llegase hasta ese extremo, Zoycite se sentía atrapada, como si aun continuase atada a aquella silla momentos antes de que la gran explosión culminara con todo.
Flash back
Atada de aquella manera solo pudo ver con frustración como ambos hombres salían de la casa a toda prisa, era cuestión de unos escasos minutos y su vida se extinguiría al igual que la de su amado amigo Kenji Tsukino, en algún momento sintió tanto jamás haberle hablado de lo que sentía por el, ¿pero de que manera hacerlo?, el destino había decidido que el castaño se fijase en Ikuku su amiga y no en ella.
Quizá si el hubiese puesto sus ojos en Zoycite, Mina jamás habría sufrido lo que sufrió, Ikuku era demasiado débil, pero también se debía a la calidez que había en su corazón sin duda eso es lo que había heredado Serena de su madre, Kenji siempre le hablaba de su familia, feliz orgulloso, pero a la vez acudía a ella para desmoronarse, por que no podía dejar de pensar en su otra hija Serenity. Ahora la luz de Kenji se había extinguido la vida de Mina, si así es como debía llamarla ya no mas Serenity si no Mina estaba en peligro, esa rubia le recordaba tanto a lo que mas amo no podría permitir que la luz de Mina se extinguiera.
Debía luchar con todas sus fuerzas, de la forma en la que no lucho por Kenji, se balanceo hasta estrellarse contra el suelo fue un duro golpe, pero no había tiempo, se arrastro con trabajo empujando el sofá hasta que aquella navaja que dejara caer, quedase cerca de sus manos.
Fue rápido, un corte, un perfecto escape por la ventana la explosión fue estruendosa, los recuerdos de las visitas de Kenji partían con aquella casa, había perdido todo, solo por una mujer, Neherenia, Kenji le había hablado de sus sospechas, pero jamás actuaron en contra de ella, y ese fue su peor error, por que aquella mujer no se tentó el corazón para arrancarle la vida a Kenji, ¿de que serbia llegar hasta Serenity?, ¿de que serbia conocer el fantasma?, si todas las respuestas se las llevaría a la tumba.
No quería arriesgar la vida de la rubia, y eso solo acarreo mas muertes, si es verdad nuestro enemigo no es Neherenia, aun cuando ella estuviese en la cárcel ellos no cesarían, ¿Qué demonios había en el fantasma?
Tenia que averiguarlo, ¿Por qué motivo Beruchie no actuó de inmediato?, ¿Por qué tanto terror a mencionar ese sitio? Si bien Beruchie libero a Mina de aquel sitio, ¿Por qué razón no volvió a Tokio a contar la verdad?, ¿Qué obscuro secreto hay en ese dichoso sitio?
Solo existía una persona con vida que podría revelar aquel misterio, y esa era Neherenia, para esas alturas, ya no tenia sentido ocultar mas el paradero de Serenity, por esa razón le entrego aquellas cartas a la rubia con la esperanza de que la verdad saliera a relucir, no podría seguir viviendo con miedo ocultándose entre las sombras.
Observo las patrullas, escucho las sirenas de los bomberos a distancia vio como era esposada la rubia, suspiro—en manos de la policía, estarás a salvo.
Por fortuna había tomado la precaución de enterrar sus documentos personales cerca de la cabaña, ahora debía enfrentar a Neherenia.
Fin de flash back
¿Qué es lo que hay en el fantasma? —soltó con tono fuerte por tercera vez, Neherenia permanecía inmóvil hipnotizada por las luces de los edificios, su mirada parecía perdida.
Fue algo demasiado rápido una mirada fría por parte de la pelinegra—lo que hallaras si sigues buscando ese lugar será tu muerte— sentencio, tras correr contra la ventana, el vidrio se rompió en pedazos, la imagen de aquella mujer se perdió, entre el asombro y el estruendo de los vidrios.
¿Pero que? — no pudo reaccionar a tiempo— ¡que miserable final! —soltó tras alejarse de aquel sitio— ¿tanto terror a la cárcel?... ¿o a ese sitio?
Sk
Dime, ¿como es Serena Tsukino? — La rubia suspira tras beber aquella taza de café—la conocí, es muy agradable pero quiero decir, bueno tienes mas tiempo de conocerla, ella es mi hermana, menor, no sabia que tenia una hermana, es increíble he pasado de no tener nada, a ser ahora parte de una extensa familia, me siento confundida.
Seiya Kou sonrió, mientras le revolvía el cabello— te acostumbraras, Serena es una chica muy agradable, es maravillosa cálida, tierna, es dulce, sincera, cariñosa, creo que solía ser alegre, es bromista, aunque esta pasando por un mal momento ella se esfuerza por sonreír…es la mujer mas maravillosa que he conocido.
Mina sonríe, tras dejar la tasa sobre la mesa de estar— wou veo que alguien tiene sentimientos muy especiales para con mi hermanita— Seiya se sonroja baja la mirada—la rubia coloca su mano en el hombro de este, me gustaría que ella te correspondiera, eres sincero, tu mirada, mientras decías eso, delataba un profundo amor.
No—suspiro el pelinegro— eso no es posible, recuerdas que tuvieron una cita, ella y Yaten, ahora son novios—dijo un tanto desganado.
Es verdad—suspiro la rubia, así que ahora aquel apuesto peli plateado era su cuñado— es una lastima, por un momento me alegre de ver que viviríamos juntos tendría una oportunidad de acercarme a el, no se despierta una extraña sensación en mi, ¿pero que estas pensando?, ¡basta!, es tu cuñado—se levanta de aquel sofá, y toma las manos del pelinegro— bueno, pero no estés triste, ella se lo pierde—sonríe, la rubia
Seiya le mira desconcertado— no te preocupes, la gran Mina Aino, te ayudara a salir de esto— sonríe entusiasmada.
Corrección, no es Mina Aino, ahora eres Mina Tsukino— se escucha tras de la rubia, y Amy deja escapar una ligera risita, mientras que la rubia le mira sonrojada—y si yo fuera tu, en vez de sentirme aliviado estaría aterrado—agrega la peli azul y ahora los tres ríen a carcajadas.
Bueno ya es suficiente, ¿no tienes un paciente que atender?, doctora mata sanos—agrega la rubia mientras corre a esconderse a espaldas del pelinegro.
Amy se sonroja, alza la mano, esta por añadir algo, pero en ese momento desciende aquel castaño, por lo que solo amenaza con la mirada a la rubia— ¡ya veras!
La tristeza que tenía se ha disipado, el pelinegro ríe tras contemplar aquella escena— si que se llevan bien.
Algo así—sonríe la rubia— tenemos años de conocernos, ha sido Amy quien me enseño a leer, escribir y a muchas otras cosas—dice, con gran admiración y respeto.
Y no fue fácil—dice sonriente la peli azul— ambas se miran enternecidas.
Taiki, sonríe al ver a Seiya tan animado, ahora se siente tranquilo, no estaba seguro de dejar al pelinegro solo, no después de saber que Serena habían iniciado una relación, estaba preocupado por su hermano, pero sin duda aquella rubia entusiasta le seria de mucha ayuda—perdón por interrumpir pero necesito hablar con la señorita Mizuno es un asunto delicado.
No, no te disculpes—dice sonriente la rubia—es mas nos harías un favor llévatela, nos interrumpe— guiñe el ojo mientras que Amy le mira molesta— ¡pero que malvada!
Siendo asi, ¿me permite Señorita?— el castaño extiende su brazo, Amy asiente apenada—ya veras después—le dice a la rubia y ambos se alejan de aquella habitación.
Se ve que se quieren mucho—ríe el pelinegro—si, es mi mejor amiga, y Beruchie era como mi hermana—suspira la rubia con un dejo de tristeza.
Hey, se supone que la gran Mina Aino me ayudara a no estar triste— le reprende. Ambos se miran fijamente una enorme sonrisa se dibuja en sus rostros— ¡me agradas!—exclama la rubia, el pelinegro fija su mirada en Mina al mismo tiempo que sonríe— y tu a mi, hermosa.
¡Suficiente! —da enormes zancadas, le ha molestado la manera en la que ambos se llevan— desde la tarde no se ha separado de esa chica, es como si se turnaran, se va Serena y aparece esta nueva molestia— Kayuu por fin se encuentra delante de ambos, de sus ojos centellean chispas de furia.
¿Qué les parece si vamos a cenar algo al restaurant del lago? — dice mientras sonríe forzadamente, ambos la miran desconcertados.
Que pena, Kayuu…pasa que Lita preparo la cena, no quisiera hacerle un desaire, quizá en otra ocasión. —Exclama la rubia, Kayuu vuelve la mirada a Seiya el cual se levanta tomando de la mano a Mina— entonces vallamos a buscarla.
—Bueno siendo así—murmura, molesta—será en otra ocasión— y sale de la casa molesta.
Mina le ve salir desconcertada— creo que se molesto—Seiya sonríe—así es ella—le responde
Por cierto, Lita ya se tardo demasiado—exclama la rubia— dijo que atendería unos asuntos pendientes con Jedite y que después cenaríamos, llevan horas encerrados con el abuelo en el estudio.
Seiya sonríe—no importa, esperaremos, es mejor que ir con Kayuu a cualquier lado
Creo que le gustas—dijo en tonito juguetón la rubia. —creo que tienes razón dice apenado el pelinegro—lamentablemente ella no me gusta.
Es una pena, es muy atractiva— agrega la rubia, por fin las puertas del estudio se abren lita sonríe—es verdad la cena—se ruboriza.
Jedite le sigue los pasos— te acompaño— Mina le guiñe un ojo a la castaña, y sonríe emocionada, Seiya la mira sonreír, observa al rubio alejarse en compañía de la castaña—entiendo—dice tras dejar escapar una risita juguetona.
Afuera de la casona Amy se abotona el suéter, la noche es un poco fría, se sienta en una banca al lado del jardín, el Castaño toma asiento al lado de esta, por mas que se esfuerza no puede evitar perderse en los apacibles ojos de la chica, ella le mira sonrojada— ahora estamos solos, dígame en que puedo ayudarle?
El castaño se ruboriza, es verdad, debe encontrar la manera de convencer a la peli azul de acompañarlo a Tokio, se lo prometió a la rubia, observa como aquella delgada chica frota sus manos constantemente, el castaño se levanta quitándose el saco y lo deposita en los hombros de Amy, la cual le mira sorprendida— hace frio, pero era necesario que estuviéramos a solas—le murmura—lamento incomodarle de esta manera Señorita Mizuno.
El aroma de la fragancia que despide aquel saco, se impregna en los sentidos de la peli azul, Taiki Kou toma asiento nuevamente a su costado—pe..Pero…es que no tiene frio—el solo sonríe—estaré bien—suspira—lamento interrumpir de esta manera sus vacaciones, pero es usted la única persona que podría salvar la vida de un hombre.
Amy, le contempla confundida—no son vacaciones—le responde— una neurocirujana como yo no puede tomarse esas atribuciones, no cuando hay vidas que pueden salvarse—suelta en un tono serio, tras volver sus hermosos ojos azules al castaño y sonríe tiernamente—¿ese hombre es amigo suyo?, ¿Qué sucede con el?
El castaño ha enmudecido, la respuesta de la joven doctora, le ha dejado sin palabras, tras contemplar aquella sonrisa en el rostro de esta se ruboriza— no cabe duda, Amy Mizuno es una mujer sorprendente, maravillosa—suspira, no deja de verla, la peli azul se ha sonrojado ya para ese momento.
A decir verdad, no le conozco, pero el es amigo de la Señorita Serena Tsukino, de hecho ella se encuentra ahora en Tokio, parece ser que ha desarrollado un tumor canceroso en el—Amy no le deja terminar, se levanta e inicia la marcha, el castaño le observa confundido.
Andando, ya mañana revisare el historial de ese hombre, por lo que menciona, es un caso muy serio no hay tiempo que perder, hay que salir lo mas pronto posible, es mas si hubiera la forma de salir hoy mismo mejor.
Por su puesto— responde el, mientras sigue los pasos de la joven.
En ese momento la peli azul se detiene— ¿Cómo le explicare a Mina que debo ir a Tokio? —tras unos minutos en los que permanece de pie sonríe—quizá quiera ver a su hermana. Una enorme sonrisa se dibuja en el rostro de Amy— a puesto a que le agradara la idea.
Nota
Ok se que querrán matarme y no las culpo tarde demasiado u k digo demasiado en actualizar, y les pido mil perdones a decir verdad no pensaba continuar es difícil escribir cuando todo en el mundo ha perdido valor para ti
Lo se siempre digo lo mismo, es solo k mi vida se volvió un huracán en estos últimos años, y me ha costado seguir adelante.
Hubo un momento en k me cruzo por la mente dejar todo esto desaparecer…
Aun así hubo alguien que me animo a seguir adelante…curiosamente
Esa persona se quito la vida.
Es una ironía...
Supongo, en donde estas ahora, lloro…es por ti por lo k me decidí a escribir
Perdón…han pasado meses me sigue doliendo.
Como sea hay que terminar
Mil perdones
Juro que terminare esta historia
Gracias
Con amor Raquikou
