Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, del resto la historia es completamente mía.

Advierto que los personajes van a ser un poco diferentes que los que aparecen en el libro.


Capítulo 9: Evolución

–¿Porqué me haces esa pregunta?

–Te he observado Isabella, he notado que últimamente no eres feliz. –me confesó.

–Es cierto, no he sido feliz con Félix. –le dije sincera.

–¿Porqué estás con él? –me preguntó extrañado.

–Tal vez fue porque me consoló cuando me fui… terminando lo nuestro. –no quería decirle esto, pero el ambiente y esta cercanía entre los dos, hizo que confesara eso. Ahora tengo miedo de su respuesta. –Siento haberte dejado, no se que pensaba. –bajé mi rostro para no verlo, sentía vergüenza por mi confesión.

–Mírame. –negué con la cabeza. –Mírame Isabella. –lo miré con vergüenza a los ojos. –No sientas vergüenza o tristeza por lo que pasó, estaba en el destino que pasara, no puedes cambiar lo que hiciste, tienes que dejar que las cosas fluyan por su cuenta. –después que dijo esto puse mi cabeza en su hombro. –Tienes que pensar tú vida y tú felicidad, no puedes vivir así. –en eso agarró mi cara con una de sus manos y me dejé llevar por lo que fuera hacer.

Cerré mis ojos, sentí como acariciaba mi mejilla con uno de sus dedos y fue bajando hasta mis labios, después lo apartó. Sentí su respiración cerca de mi cara y en eso un beso, este beso era entre necesitado y muy delicado. Extrañaba esto de él, mi cuerpo extrañaba esas caricias, especialmente sus labios, aunque dentro de mí me decía que estaba haciendo algo muy malo, algo de que tal vez me arrepentiría, pero no me importaba nada, podría estar haciendo esto para siempre, pero… me separé de él rápidamente, pero agarró mi cara con ambas manos y volvió a besarme otro rato más, hasta que finalmente se separó de mí.

–Eres mi ángel recuérdalo. Al fin pude encontrarte a pesar de todo. –me dijo mientras me miraba a los ojos. En el momento en que me iba a besar otra vez, se escuchó la puerta de la casa y giré mi rostro asustada. En el momento en que le iba a decir que se fuera, ya no estaba a mi lado, me encontraba sola en aquella sala.

¿Habrá sido mi imaginación?

–Hola cariño. –escuché la alegre voz de Félix y esto me hizo despertar de lo que acaba de pasar. Giro mi rostro hacia su dirección, me levanto de donde me encontraba y le doy un leve beso. En eso Félix empieza a olerme y desfigura un poco la cara. –Que olor tan extraño tienes. –se aleja un poco a mi y empieza a oler el lugar. –Huele como a… azufre o algo a quemado. –mira el lugar extraño y después a mi.

–Yo no huelo nada Félix. –en eso escucho una gran risotada de Zafrina, ambos vimos de donde provenía y miré a Félix. Ya sabía que era. –¿Trajo un humano verdad? –Félix movió la cabeza confirmándome la pregunta que le había hecho.

–A ti te traje comida. –después de decirme esto salió de la sala y regresó con una mujer y dos niños, mi rostro se horrorizo al ver los dos niños ahí y los tres tenían la vista perdida. Zafrina los dominó. Félix al ver mi rostro decidió hablar antes de que yo dijera algo. –¿Solo pruébalo si? Sé que te gustará.

–¡¿Qué me gustara?! ¡¿QUÉ ME GUSTARA?! –le grité a Félix con toda la furia que tenía, él sabía que no tomaba de sangre de niños.

–No te alteres Isa…–lo interrumpí otra vez.

–¡TÚ SABES MUY BIEN QUE MIS GUSTOS NO SON LOS NIÑOS!

–Cálmate por favor. –en eso yo corrí hasta el cuello de la mujer y me bebí la sangre lo más rápido que pude. La despedacé dejando brazos, piernas, cabeza y torso en medio de aquella sala.

–Te encargas de esto y no quiero que duermas conmigo hoy. –mostrándole mis colmillos, corrí hasta mi habitación y cerré la puerta de un portazo.

Fui a mi cama y cerré mis ojos, olvidándome todo lo que pasó hoy…

…–Debes elegir Isabella, debes escoger uno de estos tres caminos. –rojo, negro, blanco y negro. ¿Cuál escojer? Verde, Verde, Verde… –El verde no, todavía no. –en aquel camino se veía un chico de pelo cobrizo, al girarse hacia mi dirección no pude apreciar su rostro pero si unos ojos de color verde esmeralda.

–No se cual elegir…

Siento movimientos en mi cama, no quiero despertarme. Después de tanto movimiento, abrí mis ojos y vi que era Zafrina con Félix, tenían posición de ataque. En el momento en que me iba a levantar, Félix fue más rápido y me sostuvo las extremidades, dejándome incapacitada, cerré mis ojos rogando que fuera un sueño y que Zafrina no me dominara. Sentí un dedo de Zafrina sobre mi barbilla y después su mano agarraba mi mandíbula, me giró el rostro haciendo que quedara expuesto mi cuello. ¡ME VA A MATAR!

–De nada te servirá ahora si cierras los ojos. –susurrándome al oído. ¿Qué? No entien… –Harás lo que yo te diga, sin rechistar, no sentirás nada y olvidaras lo que te va a suceder ahora. –¿Puede dominarme a través de susurros? –Abre los ojos y mírame a la cara. –sentí un pequeño cosquilleo en mi oído y este hizo que mi cuerpo se moviera a voluntad de Zafrina.

–Empecemos. –dijo Félix. Detrás de Félix había una sombra que no podía apreciar si era un hombre o una mujer…


Berlín, Reino de Prusia. Febrero de 1832

Ya ha pasado casi un año desde que Demetri fue a mi casa y no lo he visto más, no sé porque. Después de que se fue, lo que recuerdo es una laguna distorsionada que no logro identificar bien las imágenes, lo que siento es el dolor de esa laguna y no sabía porqué era.

Zafrina y Félix están más cambiados, se volvieron muy… sádicos con los humanos. Prefiero no dar muchos detalles de eso, porque para mi es muy… lo único que puedo decir es que ambos se creen que son dioses del universo, se descuidan demasiado y más cuando en Prusia están aumentando los rumores de que hay seres sobrenaturales, por tantas desapariciones de personas y más cuando hay cazadores. A pesar de que no los hemos visto, ya hemos escuchado muchos de ellos a través de las personas, los desventajados en esto son las brujas y hechiceros, ha habido pocos muertos de otros seres, menos de vampiros; por este rumor que hemos escuchado se divulgó la voz de que los vampiros se ven invisibles a través de los espejos y también me enteré que entre Prusia y Alemania es uno de los asentamientos más usados por vampiros, ni siquiera sabía que había una comunidad vampírica aquí. Llevo mucho tiempo aquí y ni siquiera conozco parte de Prusia, ni como es su vida nocturna.

Este mes en el que estamos es el más alegre que hay en el país, se hacen celebraciones –como el carnaval– y que viene el circo andante, a pesar de que algunas personas no les gustan el circo debido a los gitanos. Yo era una de las pocas personas que ayudaban a escondidas a los gitanos, ellos eran conocidos como "ladrones" y "estafadores" por necesidad, ellos no tenían un país fijo a donde vivir, las personas siempre los cazaban para matarlos o hacerles alguna maldad hacia ellos.

Tanto Zafrina como Félix odian los gitanos, y en nuestra estadía en Berlín –desde hace ya casi 500 años–me lo han demostrado. Apenas llegó el circo andante, junto con la caravana de gitanos, los dos empezaron a criticar de la vida de los gitanos.

"Son unos ladrones"

"Son pobres"

"Son unos malditos estafadores"

"Ni me atrevería tomar su sangre, su sangre debe estar maldita"

"Espero que algún día los exterminen"

– ¡YA BASTA! –les grité furiosa por sus comentarios.

– ¿Qué te picó? –Félix extrañado por mi reacción.

– ¡¿Acaso no les conté que provengo de gitanos?! –le pregunté a los dos. Ambos abrieron los ojos, no sabían que decir. – ¿Qué les hicieron ellos a ustedes? ¡DIGANME!

Si, provengo de gitanos por parte de mi padre, pero es muy lejana la sangre hacia los gitanos. Apenas sabía sobre aquella familia y como fue ese origen, era un secreto de la familia, era un tema taboo para nosotros.

–No… sabíamos Isabella. –Zafrina respondió con cierto cuidado.

–Amor nunca nos contaste eso. –respondió asustado.

–Bueno ya lo saben. –dije con una aterradora calma.

– ¿Pero como es que provienes de ladrones? –al preguntarme esto Zafrina, me enfurecí más.

En eso corrí hasta ella, sentí que mí alrededor iba lento y yo era la rápida, no le presté atención a esto y por primera vez pude llegar a su cuerpo, la cogí por el cuello y la alcé hacia una pared.

–Mierda. –le oí en susurro a Félix.

– ¡TE ORDENO QUE ME SUELTES ISABELLA! –sus ojos jade estaban moteados, mi cuerpo recibió esta orden y mi mano soltó su cuello.

Zafrina se acercó a mí con una rapidez increíble para golpearme, pero algo sucedió dentro de mí, que esa rapidez de mi creadora fue lenta y me dio la oportunidad de moverme. Por mi cabeza pasó una imagen muy vivida, como si estuviera allí, que Félix me cogería y Zafrina me dominaría, en el momento que sentí que Félix me cogía, lo esquivé y salí corriendo de aquella casa. En el camino sentí que ellos me seguían, sabía lo que harían ellos por alguna razón y los burlé metiéndome en callejones donde ellos no se imaginaban donde me metería, hasta en casas de personas me metí sin que los humanos quienes habitaban en esos lugares se dieran cuenta.

Cuando los perdí, decidí ir a un lugar donde había mucha gente. Cuando llegué, era un terreno gigantesco que estaba dividido en dos: del lado derecho del terreno estaba la gran carpa del circo, junto con unas carpas más pequeñas donde decían "Bienvenidos al circo de la familia Toledo, donde verá grandes atracciones exóticas" y había pancartas de las atracciones que mostrarían, desde animales haciendo acrobacias con sus domadores, hasta personas haciendo acrobacias peligrosas y algunas con deformidades exóticas; del lado izquierdo del terreno se encontraban los gitanos, donde también tenían sus juegos, sea de apuesta, espectáculos de magia, baile o actuación, venta de supuestos objetos mágicos y/o accesorios de belleza, entre otras diversiones.

Decidí entrar primero al terreno donde estaba el circo y ver sus espectáculos. Durante el acto del circo primero mostraron personas haciendo malabares simples –para mí– como calentamiento o introducción. El siguiente acto era a los animales, desde los pequeños poodles hasta enormes tigres y leones haciendo acrobacias con sus domadores. Y por ultimo –a mi parecer– personas haciendo acrobacias peligrosas desde una gran altura, este acto no me sorprendió mucho que digamos, casi todo lo que ellos hacían yo lo hacía de lo más normal del mundo.

– ¡Gracias por presenciar nuestro espectáculo damas y caballeros! –agradeciendo el presentador mientras la gente aplaudía satisfecha y vitoreaba por el espectáculo. –Pasen a la tienda que está a la derecha para que puedan ver las personas más raras y exóticas del mundo. –promocionó el presentador.

Salí de aquella tienda gigantesca y observé que la gente iba a la carpa –la segunda más grande entre las carpas– donde se nos indicó el presentador, pero no quise entrar allí, no quiero sentir lastima o reírme de alguien por alguna deformidad que tenga. Decidí irme hacia el terreno de los gitanos, para ver que me entretenía de allí.

Apenas pisé ese terreno, me invadió su música y cultura, había mujeres y niños bailando con cintas de colores, bufones al estilo gitano tocando música con trompeta y laúd. En el suelo de pequeñas tiendas y casas rodantes mostraban su mercancía, podían ser: accesorios de belleza, brebajes raros, pañuelos tejidos, faldas, pantalones, máscaras, sombreros, entre otros objetos hechos por ellos. Mientras paseaba por el lugar y distrayéndome de lo que sucedió en mi casa con las diversiones que ofrecían los gitanos, observo que una señora que me está mirando fijamente. Decidí acercarme a ella para saber que era lo que quería.

– ¿Hay algún problema señora?

–Tú te acercaste a mí hace unos días. –me respondió en Ruso. Lo que dijo no me pareció lógico. –Me dijiste que le entregara algo importante a una tal Izabella. –en eso saca una carta y me la muestra. Lo que me extraño de todo esto es que se refiriera a mí con mi nombre en ruso que es "IZABELLA" y no "ISABELLA".

–Yo soy Izabella – le respondí en la misma lengua. La mujer me miró de forma extraña y vio fijamente a mis ojos.

–Ven conmigo. –no sé que habrá observado en mis ojos. Sentía que debía seguirla, así que la seguí a donde me fuera a llevar.


¡Hola chicas!

Deben disculparme por no actualizar tan seguido, mi país no está pasando un buen momento y además de esto unas elecciones que son el 6 de Diciembre hace que todo esté en suspenso (soy de Venezuela por si ninguna sabía, y no sé si sabrán como está mi país); Pero si he escrito muchísimo, en el blog les dejaré una prueba de ello (si fuera por mí publicaría todo eso, pero lo que he escrito hasta los momentos son borradores que poco a poco iré cambiando/agregando/quitando y por lo visto creo que va a ser algo larguito esto).

Aquí les dejo un pequeño adelanto del próximo capítulo, cada vez se va a poner más emocionante:

"...después de leer esto, me acerqué a una vela que se encontraba en un estante de la carpa y empecé a quemarla, lo que me extrañaba en la carta era las iníciales "I.C..."

"...me puse el espejo en mi pecho, me daba miedo ver la respuesta que tenía ante mis narices, pero tenía que comprobarlo... cuando finalmente pude ver mi cara reflejada en el, me solté el moño que tenía puesto en mi cabello, dejándolo caer a mi espalda y mis hombros. Detalle bien mi rostro y lo comparé con aquella chica varonil…

Si era yo, pero ¿Cómo?"

¿Preguntas, sugerencias u opiniones?

En mi blog "Bella's Fics" (el link está en mi perfil) pondré en el inicio la prueba de que he escrito mucho y un adelanto más, pero este adelanto está muuuuuy por delante del ritmo que van hasta los momentos, puede que no entiendan ciertas cosas, pero ya lo sabrán en su debido momento. Esta vez no dejaré ninguna canción.

Hasta un próximo capítulo chicas, trataré de publicar lo más pronto posible.