Capítulo 10: No tardes tanto (Día 36 de 365) (Parte 2)
Hola, pues aquí les traigo el capítulo 10 de ésta historia, y quiero que sepan que publicaré el capítulo 11 el lunes 29 de diciembre y el capítulo 12 en año nuevo ñ.ñ.
Motivo por el que hago esto: Pues es para acelerar un poco la historia, porque caí en cuenta de que, me llevará mínimo seis meses terminarla y máximo un año :'c y la verdad es que, ya me quiero retirar de esto por un buen rato, así que pues estoy aprovechando todas las madrugadas para escribir y escribir, jaja, en fin, ya saben, dejen Reviews y todo eso :3.
Capítulo 10: No tardes tanto (Día 36 de 365) (Parte 2)
CARLY
Sam mostraba más o menos de lo que podría admitir, o al menos eso me hacía pensar, después de esa pequeña escena de "celos" tan falsa que hizo, me dejó de nuevo pensativa, sobre todo porque, no pareciera que actuara.
Después de todo, sí está cumpliendo con lo que dijo, no se ha separado de mí en ningún momento, y no sé si sentirme bien o mal, por un lado bien, digo, me hace sentir como si realmente no quisiera irse de mi lado jamás, pero a la vez mal con tan sólo saber que su motivo es porque no quiere que le haga pasar "vergüenzas", y quiere quedar bien con mi padre.
-¿Quieres más, amor? –me pregunta acercando la botella de vino.
Ambas estamos sentadas a la mesa para dos, la gente pasa y nos sonríe, es como si fuéramos la pareja del año, pero simplemente es porque soy hija de Steven Shay.
-No, amor, gracias –le respondo mostrando mi sonrisa más falsa. Aún no puedo dejar de tratarla con indiferencia.
-Te dije que ya es suficiente, deja de actuar así –dijo en un susurro con un tono molesto mientras apretaba los dientes.
-Primero cambia tu comportamiento conmigo, y después yo cambio el mío –le respondí en un susurro.
-¡Ya lo hice! –casi grita pero lo dijo en voz baja apretando más los dientes.
-¡No puede ser! –escuché que alguien gritó con emoción, giré a la derecha y me encontré con un hombre castaño, alto, y un poco aguadito, sí, mi hermano Spencer.
-¡Spencer! –grité emocionada y me levante para correr a abrazarlo.
Al llegar a sus brazos, no sé cómo hizo pero me cargó y elevó un poco en el aire. Después me puso en tierra firme y no me di cuenta que algunas lágrimas habían salido de mis ojos por la emoción.
Mi hermano se acercó para limpiarlas, mostrándome total afecto.
-Tanto tiempo –le dije emocionada
-Lo sé, Carly, te extrañé tanto –dijo mostrándome una hermosa sonrisa.
Sam se acercó y tosió para llamar nuestra atención.
-Cariño, ¿No me vas a presentar a tu amigo? –preguntó Sam un poco molesta entre dientes.
-No soy su amigo –respondió mi hermano sin quitar su hermosa sonrisa.
-¿Entonces quién rayos eres tú? –preguntó mi rubia con más molestia.
Yo quería tirar la carcajada, y decirle que no fingiera estar celosa, pues quedaría mal, pero mejor decidí esperar a ver qué pasa con la situación.
Es divertido.
-Tranquila, cuñadita –respondió mi hermano en un tono divertido y después soltó una pequeña carcajada.
El semblante de Sam cambió radicalmente, ella estaba avergonzada.
-Es mi hermano –le aclaré mostrando una sonrisa
-Un gusto conocer a mi querido cuñado –dijo Sam dándole un abrazo.
-Igual, cuñadita, y lamento mucho no haber asistido a su boda –se disculpó mirándome un poco avergonzado.
-No te preocupes, no te perdiste de mucho, no fue la gran cosa –le dije y Sam me fulminó con la mirada.
-Aún así, fue un día importante, pero sabrás que yo estaba en una exposición de arte al otro lado del mundo, entonces, no hubiera llegado a tiempo –dijo de nuevo bajando el rostro avergonzado
-Bueno, sí, fue un día importante, pero otras personas sólo lo vieron como por "cumplir con un compromiso" –le tiré en cara a Sam, claro, no tan directo, pero sí fue una indirecta muy directa.
-¿Por qué lo dices? –preguntó mi hermano confundido
-¡Oh!, por nada, fue sólo un comentario –dije mientras noté cómo Sam me miraba entre molesta y desconcertada.
-Bueno, Sam, me encanta que cuides así de mi hermana –le comentó mi hermano a mi rubia. Eso me desconcertó demasiado.
-Siempre será así –mintió Sam tan descaradamente
-¿Cuidar de mí? –pregunté confundida
-Sí, hermanita, en cuanto Sam vio que viniste a saludarme, vino de inmediato para preguntar quién soy, se nota que te ama mucho –dijo todo inocente el pobre hombre
-No tienes idea de cuánto –dije indiferente y obviamente sarcásticamente.
-Bueno, yo te veré más tarde, de hecho me verás toda la semana, me quedaré contigo –soltó de pronto y vi que Sam se desconcertó por completo, que abrió los ojos tanto, que sentí que se le saldrían.
-Claro, hermano, siempre eres bienvenido en mi casa –le dije mostrando una sonrisa.
-Genial, entonces, un gusto haber charlado con ustedes, las veo más al rato, sigan disfrutando de la fiesta –comentó mi hermano y se fue
()()()
SAM
Creo que no escuché bien o el hermano de Carly se quedará con nosotras una semana. ¡Santo Cielo! Esto no puede ser posible, el hermano de Carly podría darse cuenta de que, nuestro matrimonio es totalmente falso pero, ¿Eso qué debería importarme?, creo que merece saberlo, total, es la verdad.
-No le diremos a mi hermano que nuestro matrimonio es un negocio –comentó Carly girándose frente a mí cruzando sus brazos.
Es como si leyera mis pensamientos.
-¿Por qué no? –le pregunté desafiante
-Porque te matará –dijo y luego se puso pensativa.-Creo que no debí decirte eso, mejor debí dejar que se enterara –soltó de pronto como si me tuviera coraje.
-Por nada del mundo dejaría que eso pasara, me amas –le dije y le recordé lo de que me ama porque es cierto y la pone débil.
-No lo hago tanto por ti –respondió y caminó hacia la mesa para sentarse. La seguí.
-Yo creo que sí –respondí
-¡Sueñas! –dijo
-Pero no contigo –contesté de inmediato
-Sólo no debe enterarse, recuerda que esto es algo confidencial –dijo rindiéndose.
Y entonces me puso a pensar. ¿Qué pasará cuándo se llegue el día 365?, es decir, seré libre pero, ¿Cómo hará Shay para aclarar la "separación"? porque no estoy dispuesta a seguir fingiendo después del plazo.
-Shay, hay algo que no te he preguntado, y no sé si tu padre ya tenga resuelto ese asunto –le dije un tanto confundida
-¿Qué? –preguntó ella
-Cuando se cumplan los 365 días ¿Cómo le haremos para decir que nos separaremos? –me atreví a preguntarle. No quería estar con esa inquietud.
-No lo sé –comenzó a decir.-Pero mi padre ya lo debe tener resuelto –finalizó orgullosa
Por el momento me sentí tranquila, pero no por su respuesta, sino porque, aún faltaban muchos días para llegar al 365, mientras tanto, tenía que seguir actuando.
-Tienes que mudarte a mi cuarto por una semana –comentó Carly mientras se servía vino en su copa.
-No pienso hacer eso –le contesté un tanto molesta
-Tienes qué –dijo.-Mi hermano se quedará en mi casa por una semana, no debe enterarse que dormimos en una habitación distinta –dijo dando un sorbo a su copa.
-De acuerdo –dije rindiéndome. Ya no tenía caso discutir algo en lo que sé que iba a salir perdiendo.
()()()
Shay y yo salimos de la fiesta de su padre mucho antes de que acabara, pues teníamos que hacer el cambio de habitación de inmediato, pues Spencer ya no tardaría en llegar.
Al entrar a casa, le pedimos a Lisa que nos ayudará con las cosas de mi habitación y las trasladara de inmediato a la habitación de mi esposa. Ésta no puso traba alguna, y obedeció.
Cuando por fin terminamos de pasar mi ropa y objetos a la habitación de Shay, le agradecimos a Lisa y ésta se retiró gustosa. Mientras tanto, Shay y yo nos quedaríamos a acomodar mis cosas de alguna manera.
Me senté sobre su cama, o más bien, nuestra cama.
-Lo bueno que tu cama es King-Size, cada quién dormirá de un lado y sobre todo muy alejadas –comenté
Shay comenzó a sacar algunos ganchos de su closet y los arrojó a la cama un tanto molesta.
-Ya deja de hacer ese tipo de comentarios, ¿En serio no has entendido que me lastimas? –dijo ya rendida y después caminó hacia el pequeño mueble a desocupar un cajón.
-Ya te dije que no caeré en tu estúpida actuación de niña víctima –le dije en un tono firme.
-Lo mío jamás ha sido actuación –contestó sin mirarme en un tono triste.
Quedé pensativa y ya no dije más.
CARLY
Esto me está doliendo tanto, por fin compartiré cama con mi esposa nuevamente, pero sólo por una semana, y el motivo sólo es que, mi hermano se quedará aquí, y debemos seguir aparentando que nuestro matrimonio es perfecto.
-Mi niña –llamó Lisa entrando a la habitación. Sin tocar, de nuevo.
-¿Qué pasa, Lisa? –le pregunté amable
-Su hermano ya está aquí –dijo un tanto contenta.
-Llévalo a la habitación de huéspedes, en la que estaba Sam –le dije. Lisa sólo asintió y salió de ahí.
Sam se puso de pie y se acercó a mí.
-Debemos ir a recibir a tu hermano –propuso.
-Primero que se instale y después vamos –contesté indiferente sin mirarla.
Ella me tomó de los hombros y me giró para que la mirara de frente. Me tomó del mentón y puso su mirada fija en mí, su expresión cambio a una de ternura.
-Amor, hay que ir a recibirlo, ahora –dijo cambiando su tono de voz a uno muy tierno y amable.
Su actuación acababa de comenzar. Y lo peor de todo es que, me iba a dejar llevar, a pesar de que de nuevo terminaría lastimada.
-Y esta vez no estoy actuando –siguió diciendo y eso me desconcertó. Después caí en cuenta de que, me estaba mintiendo.
-Vamos –respondí y me solté de su agarre caminando hacia la puerta de salida de mi habitación.
()()()
Llegamos a la habitación de huéspedes, y ahí estaba mi hermano cogiendo su maleta del piso subiéndola a la cama.
-Hola, Spencer –le saludé alegre.
-Hola, Carly –respondió.-Hola Sam –saludó en cuanto vio que mi rubia entró detrás de mí.
-Bienvenido, cuñado –dijo Sam mostrando alegría
-Gracias por dejarme quedar en tu casa, hermanita, ya sabes que no soporto mucho a papá –comentó mi hermano girándose para vernos de frente. Se sentó en la cama.
-Te entiendo –contesté en un tono divertido para que no se hiciera una tensión incómoda en el cuarto.
-Bueno, lo mejor será que te dejemos instalarte, cuñado –comentó Sam.-Así que, hasta mañana, qué descanses –le dijo en un tono amable.
-Gracias, cuñada –respondió Spencer mostrando una sonrisa.
-Tenemos mucho de qué hablar, Spencer –le dije y él sólo sonrió de nuevo.
-Lo sé, hermanita, pero por ahora sí quiero descansar, así que nuestra plática queda pendiente –
-De acuerdo –respondí sonriendo
Sam tomó mi mano con delicadeza.
-Bien, hasta mañana, cuñado –dijo y me dirigió a la puerta.
-Qué descansen –respondió mi hermano mientras agitaba su mano diciendo adiós.
Al salir de la habitación de huéspedes, Sam soltó mi mano.
Dolió.
-Tú y yo tenemos que ir a dormir, amor –dijo tomándome de la cintura, mirándome fijamente a los ojos, mientras me hablaba de una manera muy cariñosa.
Adiós dolor. ¿Por qué esto no podía ser verdad?
-Claro –respondí confundida.
Lentamente me solté de su agarre y caminé a mi habitación, o mejor dicho, a nuestra habitación.
Sam entró detrás de mí y cerró la puerta. Yo caminé hacia la cama y me senté en la esquina derecha. Mi expresión aún era de confusión.
-¿De qué lado dormirás? –me preguntó pero no le respondí. Yo aún seguía pensando en cómo aún no me acostumbraba del todo a sus cambios de humor. Y debo admitir que, de alguna forma esto me encantaba.
Mi matrimonio con Sam comenzó siendo una mentira, así que, ¿Qué más da con lo que estoy a punto de pedirle?, ella debe acceder, total, siempre ha sido así, ella jamás dejará de hacer esas pequeñas actuaciones.
-Quiero pedirte algo –me animé a decirle
Ella frunció el ceño.
-¿Qué? –preguntó mirándome raro.
Lo que le iba a pedir sería lo más doloroso, pero a la vez lo más maravilloso y placentero, de todas formas, mi matrimonio seguirá siendo una farsa hasta el final, así que, debo aprovechar mientras tengo a Sam a mí lado.
-Quiero que actúes como si me amaras locamente –le dije sin trabarme. Me sentí segura al decirlo, pero después de pensarlo un poco más, me estaba arrepintiendo.
Sam me miró sorprendida, ella no se esperaba eso. Obvio.
-¿Qué rayos dices, Shay? –preguntó un poco molesta
-Oh vamos, Sam, como si no lo hubieras hecho ya, pero ahora simplemente sí te lo estoy pidiendo, quiero que actúes, y no pares, finge amarme, te lo pido –le dije.-Espera, no, mejor dicho, te lo ordeno –finalicé en un tono firme.
Sam me miró dudosa. Quedó pensativa y ya no respondió.
Después de casi un minuto me animé a hablar de nuevo.
-¿Entonces qué? –le interrogué
Sam se acercó a mí, levantó un poco más mi rostro para que la mirara fijamente.
-Es mejor que duermas, Shay –dijo finalmente y me soltó el mentón caminando hacia el closet.
Creí que me besaría.
Me puse de pie y la alcancé para hacerla que me mirara de frente.
-¿Qué rayos te pasa? –Le pregunté enojada.-Te acabo de poner todo muy fácil y no aceptas, ¿Qué rayos quieres, entonces? –le pregunté elevando mi tono de voz.
-Yo no te pedí que me pusieras la situación "fácil", no puedo creer que me estés pidiendo tal cosa –dijo mientras noté como comenzaba a molestarse.
-Sam, por favor, no te estoy pidiendo nada del otro mundo –le rogué casi de rodillas.
-Creo que estás ebria y no estás consciente de lo que dices –comentó mirándome y me llevó a la cama.-Lo mejor será que ya te duermas –dijo guiándome con cuidado, mientras me tomaba del brazo.
Me recostó con cuidado, y yo sólo me dejé llevar, era increíble que no me quisiera creer por lo que le estaba pidiendo. No era algo difícil, de hecho, era algo muy sencillo, no sé por qué no aceptaba, tan sólo tenía que decir "Sí" y ya.
Sam se quitó la chaqueta y la arrojó al piso.
-Ahora descansa –me dijo acercándose un poco a mi rostro.
Antes de que ella pudiera reaccionar, le tomé de la mano e impedí que se fuera.
-Espera –pedí.-Acuéstate conmigo, abrázame –le insistí tomándola fuerte.
No sé si fue idea mía pero, creo que me miró con ternura.
()()()
SAM
Shay se estaba portando extraño, muy pero muy extraño, más de lo que yo podría estar acostumbrada, y ahora con lo que me ha pedido me ha dejado confundida. Ésta chica me ha de amar tanto como para llegar a éste extremo o simplemente creo que sí está ebria.
Pero bueno, de todas maneras, aquí estaba yo con ella, de nuevo, y sin actuar. Estaba tratándole muy amable, y no sé por qué. De alguna forma, Shay me hacía tipo "caer a sus pies", y más con esa mirada tan tierna al mismo tiempo que rogaba que me quedara con ella y la abrazara.
Y lo peor o no sé, es que, sí quería hacerlo, quedarme con ella. Y ya no quería seguir actuando, por eso es que no acepté su propuesta, porque yo no podía actuar algo que creo que comenzaba a sentir, sería algo raro.
-Está bien –por fin le respondí y me recosté a su lado, y obviamente la abracé.
-Gracias –dijo y me abrazó de la cintura muy fuerte, como si no quisiera dejar escaparme.
No pensaba hacerlo.
Recargó su cabeza en mi brazo y yo la rodeé con mi brazo izquierdo. Ella apoyó su mano en mi vientre y comenzó a acariciarlo.
Yo sólo solté un suspiro.
-¿Por qué haces esto?, ¿Estás actuando, verdad? –preguntó en un tono triste y eso me incomodó.
-Sólo duérmete, Shay –le respondí. Era obvio que no le diría la "verdad", porque para empezar, no estaba tan segura de lo que yo podía llegar a sentir por esta castaña. Ya bastante complicado y difícil se me hace admitir que me gusta, porque sí, Shay me gusta y creo que mucho. Pero sólo hasta ahí, y no quiero que esto llegue a crecer, porque sé que lo lamentaré.
-No –contestó en un tono firme y se levantó un poco para mirarme a la cara.-Ya no te lo volveré a preguntar, tú sólo sigue actuando, finge que me amas, y seré muy feliz –dijo casi desesperada. Me tomó el rostro y me besó.-Mienteme de la manera más descarada, ya nada me importa –soltó y volvió a poner sus labios sobre los míos. Se subió encima de mí, abriendo sus rodillas para rodear mi cintura. No le importó que tuviera su vestido puesto, y que se le pudiera llegar a ver todo.
La tomé de la cintura, la alejé un poco y ella me miró esperanzada. Pero más que nada, noté deseo en sus ojos y unas enormes ganas de saciarlo con mis labios.
Mi pecho no dejaba de respirar tan aceleradamente, estaba muy agitada mi respiración, pero, al igual que Shay, yo también tenía unas enormes ganas. No dije más.
-Bésame, Shay –le pedí ahora yo. Y lo hizo.
()()()
CARLY
Sólo quería seguir disfrutando de los besos de mi rubia, y nada más. Me percaté de que, pues mi matrimonio es una total farsa desde que se hizo el negocio, así que, ¿Por qué no sacarle provecho?, y es por eso que, he decidido aguantarme, que Sam actúe, ya no me importa, total, sólo estaremos juntas un año, así que, debo aprovecharlo al máximo.
Y con lo que me dijo, de "Bésame, Shay", lo tomé como un "acepto actuar para ti", así que, de algún modo me podía sentir feliz, me sentiría amada por Sam, aunque no sea verdad, porque de todos modos, esto terminará.
()()()
Y hasta aquí el capítulo 10 :D Dejen reviews, ya saben ñ.ñ.
Contestando reviews:
Invader Johnny: Creo que ya ahora sí, literal, ya están juntas :3.
Naomigleekhummel: ¡Felices fiestas! :3, y gracias por seguir mi historia, prometo que ya no te haré esperar tanto :3.
Guest: Por eso el capítulo lo llamé así, Sam ya va admitiendo para ella misma lo que está sintiendo, pero ojalá no tarde tanto para admitírselo a Shay D: , y claro que actualizaré pronto :3.
