Sólo intuía que Marley le contó que había regresado. Porque de otro modo no se explica que Kurt estuviera en su puerta esa noche. Lo miro por unos segundos, no lo quería dejar entrar.
-Marley me contó que ya habías regresado ¿está todo bien con tu madre?-solo eso bastó para apartarse.
-Ordene pizza-dijo dándole la espalda mientras Cher se paseaba entre las piernas del castaño-Hunter salió con Marley.
Se fue a la cocina y siguió limpiando. Realmente el fin de semana no tuvo tiempo para eso y lo mejor era hacerlo ahora, así intentaba pensar con mayor frialdad las cosas. Aunque la presencia de Hummel no lo ayudaba mucho. Sin embargo, sabía que no estaba bien estar solo luego de lo que se había enterado esa misma mañana. Al menos Hunter había decidido pasar la noche con Marley y hablar del tema, porque aunque el rubio no lo demostraba, la situación lo había quebrado completamente, él adoraba a sus padres.
Luego de unos segundos de silencio sintió que Kurt tomaba algunos platos y comenzaba a secarlos. Se mantuvieron así durante los siguientes minutos, hasta que terminaron. El silencio era cómodo, muy distinto a lo que hubiesen pensado años antes al encontrarse solos entre cuatro paredes.
-Gracias-dijo Sebastián y le sonrió, Kurt sólo le devolvió el gesto y se quedaron mirando por algunos segundos, sin saber por qué el ojiazul se le empezó a acercar y él solo se quedó ahí sin saber qué hacer, pero sonó el timbre y toda esa extraña atmósfera se rompió.
-La pizza-murmuró suave y pasando por el lado del castaño, pero antes de que pudiera reaccionar sintió como Kurt lo tomaba por la muñeca y lo atraía hacía él, al instante sintió los labios del ojiazul tomando los suyos, solo cerró los ojos y respondió la caricia, sin reparar en que lo sujetaba de las caderas con fuerza y lo había pegado a su cuerpo.
Era su primer beso y jamás pensó que tendría una forma de responde a ello, solo pudo mover un poco los labios, sin saber cómo se hacía realmente. Todo lo había tomado por sorpresa y el cosquilleo seguía allí, era extraño y agradable al mismo tiempo. Nunca creyó que no estaría preparado para su primer beso.
Nuevamente sonó el timbre y solo eso bastó para que se separaran un poco, Kurt frotó suavemente su nariz contra la de Sebastián y se movió a un lado. El ojiverde caminó de forma automática a su habitación para tomar el dinero para pagar. Una vez tuvo la pizza en sus manos la llevó a la sala, Hummel ya tenía todo listo para que se sirvieran, por lo que dejó la caja sobre la mesa ratona y se sentó en el sillón. Solo pudo respirar con fuerza sacando todo el aire que había acumulado por ese día, ya fuese por lo que vio haciendo a su padre o por el beso que Kurt le acababa de dar, eran muchas cosas por un solo lunes del inicio de sus vacaciones.
-No sigas pensando, se te fundirá el cerebro-dijo Kurt abriendo la caja y sacando una rebanada de pizza mientras tomaba un vaso para beber el jugo que el castaño había preparado minutos antes de que llegara.
Si le dijera lo que su padre había hecho qué pasaría. No sabía qué tan buena idea era mencionar que no le había ido como esperaba. Aunque no sabía si era pertinente hablar del tema porque involucraba a la madre de su mejor amigo.
-Sigues pensando mucho-dijo preocupándose, porque nunca había visto al ojiverde quedarse pensando por tanto tiempo. Aunque si era sincero no lo conocía lo suficiente como para decir nada de él.
-Puedes tomar algo del bar, si quieres-dijo sirviéndose jugo e indicando la repisa que estaba a sus espaldas.
-¿Todo este alcohol es tuyo?-dijo siguiendo el tema, porque sabía que algo más rondaba su cabeza.
-No. Algunos vinos si, los uso para cocinar y degustar en una comida, nunca me he embriagado-dijo ante la sorpresa del castaño-la mayor parte de las botellas son regalos que me han hecho o que le hicieron a Hunter, quien tampoco es bueno para beber y como la mayor parte del tiempo la pasa en mi departamento y odia estar solo en el suyo, ha hecho de este lugar su albergue.
El silencio inundó el lugar por unos minutos y Sebastián sonrió notando algo que Kurt decía sin hablar, era increíble lo fácil que resultaba leerlo.
-Veo que la imagen que tenías de mí es otra. Creíste que estaba ingresado en alcohólicos anónimos.
-Pensé que tú habías fundado la institución para salir de ese problema-y solo ese comentario lo hizo reír.
-Lamento defraudarte, pero solo es…-sintió los labios de Kurt sobre los suyos y solo quiso que jamás se apartará de él, no sabía qué más hacer y ahí estaba el castaño para orientarlo, solo lo sujetó del rostro y suavemente lo hizo girar un poco, sus bocas conectaron de mejor forma, se sintió tan vulnerable, pero en confianza al mismo tiempo. Era increíble lo que le hacía sentir Kurt con algo tan sencillo como un beso.
Antes de que se pudiera separar para tomar aire, el castaño abrió un poco la boca y paseó la lengua por encima de sus labios, por lo que decidió abrir la boca y cuando la lengua del ojiazul hizo contacto con la suya no pudo evitar reír, eran verdaderas cosquillas en su lengua y no pudo continuar con el beso.
-¿De qué te ríes?-dijo Kurt sorprendido y algo divertido.
-¡Lo siento!-dijo aún con el cosquilleo en el centro de su lengua-me dieron cosquillas-dijo sonrojándose.
-Eres adorable-dijo con una sonrisa sincera y besándolo castamente, Sebastián solo pudo prender el televisor y lo dejó puesto en lo primero que había. Las noticias anunciaban un huracán que en los próximos días azotará las costas de Estados Unidos, de algún modo eso perjudica a nivel climático a Nueva York y por lo que decían las clases y todos los eventos que reunieran gente se cancelaban.
-Al parecer tendremos que estar encerrados.
-No me gustaría que estuvieras solo si hay un huracán en la ciudad-dijo con sinceridad Kurt.
-Hay espacio suficiente por si quieres hacerme compañía. Cher no se molestara y seguramente Hunter estará con Marley.
-Te tomaré la palabra y traeré algunas de mis cosas para alojar aquí.
-Eres bienvenido-susurró al momento que Kurt apoyaba su cabeza en su hombro y enlazaba sus manos. Ese momento era perfecto y cualquier argumento que tuviera para decir que todo era muy rápido y que no podía perdonar a Kurt por ser un idiota con él la mayor parte del tiempo se había ido a la basura. Simplemente quería disfrutar y no pensar en nada, lo merecía después de tanto tiempo esperando por una oportunidad como esa.
