HAHAHAHAHA una de las mejore cosas de escribir algo es que puedes manipular los hechos y el tiempo a tu antojo xDDDDD
Disclaimer: Shingeki No Kyojin le pertenece a Isayama Hajime
Blood
Era una tarde bastante tranquila, cálida y con nada que hacer por el momento para Rivaille. Todos los mocosos estaban entrenando fuera, por lo que el interior del castillo estaba en completo silencio y no siendo ensuciado. Que tarde más placentera. Pero como siempre, todo dura poco.
Había estado tomando un poco de té en su oficina cuando un chico entró de golpe y totalmente desesperado, gritando Sargento ayuda. Inmediatamente dejó todo de lado y se dirigió al chico.
"¿Qué demonios pasa, soldado?" El chico estaba tratando de respirar. Al parecer vino desesperado corriendo hacia acá. ¿Otro ataque? ¿Los titanes derribaron la muralla de nuevo? Mientras buscaba explicaciones para lo que sea que quería el chico, cuando éste comenzó a hablar se quedo, literalmente, anonadado.
"¡SARGENTO A-ACKERMAN Y LEONHARDT ESTAN PELEANDO!" Que…. Ni siquiera pudo procesar la información.
"¿Qué?" dijo ausente.
"¡ACKERMAN Y LEONHARDT ESTAN PELEANDO Y LOS INSTRUCTORES NO LAS PUEDEN SEPARAR PORF—" Rivaille ya estaba en movimiento antes de que terminara de gritar el chico. Casi corriendo bajo por las escaleras del castillo hasta el terreno de entrenamiento. ¿¡En qué mierda está pensando esa idiota!? Ya tenían a Leonhardt como sospechosa de ser la titán femenino, sólo tenían que esperar un poco más de tiempo para efectuar la operación. ¿Por qué mierda tenía ahora que estarse peleando con ella? Claro, sabía bastante bien que las dos tenían una relación bastante amigas-rivales, pero aún así, ¿qué demonios? Por fin había llegado al terreno, y a lo lejos podía divisar un grupo de gente amontonada. Allí debe ser. Corriendo a toda velocidad llegó en segundos al lugar.
"¡Salgan de aquí!" Dijo con voz autoritaria. Todos los chicos y chicas tenían una cara de terror. ¿Qué mierda pasa acá? Más adelante estaba Eren y Armin, ambos gritando que pararan pero al parecer no hacían caso. También con cara de asustados, en especial Eren que parecía haberse cagado en los pantalones. Y enfrente de ellos se encontraba ese chico con apellido Braun y Fuhbar, también con caras de idiotas.
"¿¡Qué demonios pa—" no alcanzó a concluir la frase porque en ese momento vio todo frente a sus ojos, mientras Eren y Armin a su lado seguían gritando que se detuvieran.
Mikasa, con la cara llena de sangre, especialmente en el lado derecho. No sabía si sangraba también de la nariz porque era su rostro estaba lleno de líquido carmesí mesclado. Tenía la camisa, antes perfectamente blanca, ahora manchada con polvo y sangre, al igual que su bufanda ya roja, que ahora estaba llena de un líquido incluso más rojo. Y en el otro lado estaba la chica Leonhardt, en las mismas condiciones que Mikasa, con la cara llena de sangre que goteaba sin cesar por su barbilla, aterrizando en su también antes completamente blanca sudadera. Al parecer ambas estaban cansadas porque sólo estaban allí paradas, mirándose intensamente mientras sangraban. No perdiendo un tiempo más, Rivaille se hizo camino hasta estar en medio de las dos chicas.
"Mocosas de mierda, me pueden explicar que imbecilidad están haciendo. Les recomiendo que paren esta mierda en este instante, maldita sea, o las patearé a las dos en el culo para que paren este puto circo, ¿entendido?" Estaba completamente serio y usando una voz completamente molesta y autoritaria mientras estaba parado en medio de las dos, intercambiando miradas con cada una. ¿Qué estaban pensando, maldita sea?
"Ya terminó el maldito show, vuelvan a entrenar mocosos holgazanes de mierda." Habló, incluso más alto para que todos escucharan. ¿Dónde mierda estaban los instructores cuando uno los necesita, maldición? Bueno, al parecer iba a tener que lidiar con esto él sólo al ser el mayor en el lugar.
"Ustedes dos, me importa una verdadera mierda que problema tengan pero van a tener que venir conmigo." Les iba a dar una fastidiosa putada de reto que no olvidarían nunca las dos idiotas.
Literalmente, le importó una mierda que estuvieran hechas polvo y con la cara llena de sangre. Ya llevaban por lo menos veinte minutos recibiendo una llamada de atención bastante molesta por su parte, e iban a tener que aguantar como las soldados que son.
"Si vuelvo a saber de otra mierda como esta, las hecho a patadas de aquí y van a terminar recogiendo piedras en la calle, ¿Entendido?" Ambas asintieron. A Leonhardt se le estaba inflamando la cara, al igual que a Mikasa. Malditas mocosas problema con sus malditos dramas de rivalidades de mierda…
"Ahora estréchense la mano como las soldados que son." Tardaron un poco, pero terminaron por hacerlo. Podía sentir la fuerza del apretón desde donde estaba sentado. ¿Esto no va a terminar aquí, verdad?
"Bien, ya saben mocosas, no quiero volver a ver o saber de esto de nuevo. Están suspendidas por tres día de actividades con el escuadrón, pero tendrán que limpiar el castillo durante ese tiempo, juntas." Dijo finiquitando el asunto y levantándose de su asiento. "Leondhardt, tus amigos gigantes te están esperando afuera, ve con ellos a la enfermería. Ackerman, tu te quedas aquí, tengo que discutir algo más contigo antes de que vayas tu también a tratarte." ¿Qué mierda se le había metido en la cabeza para hacer semejante idiotez? No sólo a ella, sino que a la otra también.
Con un silencioso saludo, Leonhardt se marchó, pero no sin antes cruzar miradas con Ackerman, que le devolvió una mirada igual de feroz. Una vez se marchó la chica, Rivaille decidió empezar a investigar que demonios ocurrió.
"¿Me puedes explicar algo? ¿Qué mierda estabas pensando, maldición?" Era la voz más calmada que pudo sacar, pero las palabras salieron de una forma bastante intensa debido a su enojo.
Mikasa sólo se encogió de hombros. "No estaba pensando y me deje llevar…" A pesar de esto, su voz sonaba como si en verdad estuviera avergonzada por tal comportamiento. Además, estaba tratando de no hacer contacto visual con él, enfocando su mirada en el más que limpio y ordenado escritorio. "No volverá a ocurrir…"finiquitó con el mismo tono.
"Tsk. Eso espero…" Un poco molesto, Rivaille se levantó hacia el baño del lugar, sólo para volver unos minutos después con una caja blanca y una toalla en las manos. Estaba molesto por su comportamiento, aunque también lo estaba por el estado en el que se encontraba; llena de sangre por todos lados. Y no iba a dejar que estuviera más tiempo sin tratarse, además de que estaba empezando a manchar el suelo con gotas de sangre, y eran un verdadero dolor en el culo para sacar después.
Le arrojó la toalla, la cuál Mikasa atrapó con grandes reflejos, incluso en el estado en el que se encontraba.
"Sécate la sangre de la cara, te voy a curar antes de que te mueras desangrada en mi maldito suelo…" Le dijo mientras sacaba algodón y alcohol para desinfectar las heridas. Ella sólo lo miró un poco y asintió, empezando a pasar cuidadosamente la toalla húmeda por su cara.
"¿Terminaste?" Le preguntó cuando vio que solo mantenía su cara presionada contra la suave tela. En cuanto se la sacó de la cara, unos segundos después, vio que la toalla estaba completamente roja. Maldita sea… Sentía como se le hacía un nudo en el estómago al verla. ¿Por qué? Había visto incontables cantidades de sangre en su vida, de incontables números de personas pero hacía tiempo que no sentía esa molestia…
"Sácate la bufanda también, está llena de sangre…" le dijo, apuntando al pedazo de tela roja que adornaba su cuello. Dudó un poco, pero cedió al fin y se la sacó, dejándola en su regazo, junto con la toalla manchada en sangre.
Se le acercó y puso una mano bajo su mentón para hacerla mirar hacia arriba, teniendo mejor acceso así a su cara e inspeccionar la gravedad de las heridas. A primera vista sólo eran algunos pequeños cortes no profundos en el área de la quijada y mejilla derecha e hinchazón formándose en su mejilla, pero cuando tiró hacia atrás un poco el cabello que cubría su frente, vio un corte realmente feo en el área más cercana al cuero cabelludo. Era más que obvio que de allí venía toda la sangre, y es más, estaba seguro también de que tenía alguna herida interna o fractura leve en la nariz porque respiraba bastante raro. Tsk, mierda…
"Tienes un corte bastante feo en la frente…pero aparte de eso y algunos moretones no es nada malo… ¿sientes algo raro en la nariz? Estas respirando como un animal estrangulado…" dijo con tono monótono mientras mojaba el algodón con alcohol.
"Me cuesta respirar un poco y me duele…" dijo aún mirando hacia arriba pero con los ojos cerrados.
"Al parecer te rompió un poco el tabique…pero eso se arregla fácilmente…" Estaba a punto de empezar a desinfectarle la herida de la frente, pero en cuanto el algodón hizo contacto con el corte, Mikasa le agarró el brazo rápidamente y soltó un quejido involuntario mientras contraía la cara por el dolor.
"Oye, si no hago esto se te va a infectar así que sopórtalo como puedas, tú te lo buscaste…" Mikasa sólo soltó otro quejido como respuesta, pero no retiró el agarre en su brazo.
Rivaille siguió con su misión mientras ella seguía apretando cada vez más fuerte su brazo, tratando de soportar el ardor maldito del alcohol al hacer contacto con el corte en la frente. En cuanto terminó, Mikasa aflojó un poco su brazo, pero para su maldita suerte en cuanto miró de reojo el lugar donde residía la mano de la chica, se percató de que había manchado con sangre la maldita camisa. Maldita sea, mocosos de mierda que se ponen a molestar cuando ni si quiera se está presentable…ahora esta mierda también…
"Debería golpearte por haber manchado mi camisa con sangre, pero si lo hago es posible que te desmayes…"dijo con tono molesto. "Malditos mocosos problemas…"murmuró. Hacer todo esto era realmente agotador, mentalmente. Con cada quejido era como una patada en la cara para él, no sabía porque le molestaba tanto verla dolorida. Sigh.
"Voy a tener que arreglarte el tabique de la nariz ahora…si quieres, puedes seguir agarrándote de mi brazo porque va a doler una putada…" sonaba concentrado mientras ponía dos dedos en la nariz de Mikasa. Si, definitivamente tenía que volver a poner el hueso en su lugar. En ese momento sintió como dos manos se aferraban bastante fuertes a su brazo.
"El dolor va a ser una mierda, te lo advierto…"dijo Rivaille, como última advertencia.
Con un poco de fuerza y un rápido movimiento, hacerlo fue bastante fácil, pero para Mikasa al parecer fue todo lo contrario. En esos segundos que duró el enderezarle el tabique, inconscientemente había soltado un pequeño grito de dolor y enterró sus uñas en el brazo de Rivaille. Una vez finalizado, se hizo hacia adelante en un acto de dolor, enterrando su cabeza en el antebrazo de Rivaille que había estado sujetando. Estaba haciendo un sonido como el de un gruñido internamente, y al parecer lo estaba haciendo sin darse cuenta. Rivaille sólo dejo que siguiera retorciéndose de dolor contra su brazo, sin decirle nada, sólo dejándola desahogarse un poco. Pasaron unos minutos cuando volvió a hablarle.
"¿Estás bien?" el tono suave que uso creaba un verdadero contraste con el que había estado utilizando hasta hacía unos momentos atrás. Mikasa sólo asintió, todavía presionada contra su brazo, hasta que poco a poco comenzó a volver hacia atrás con los ojos cerrados. En cuanto lo soltó, pudo ver que había dejado toda su camisa llena de sangre al haberse aferrado a él. Maldición…si fuera en otro momento habría armado un verdadero alboroto por dejarlo sucio, pero con mucha fuerza de voluntad se contuvo, no era momento de hacerlo…además de que, al parecer, se había hecho otra herida…tienes que estar bromeando…
"Tsk, mocosa idiota, te mordiste el labio, estás sangrando…" dijo sonando disgustado. Al parecer con el dolor que le produjo el enderezarle la nariz, inconscientemente se mordió el labio con bastante fuerza, por lo que ahora también estaba sangrando de allí.
"Ponte la toalla allí…maldición…" Mikasa hizo lo que le dijo sin reparos, mientras que Rivaille buscaba gasas y vendas en el botiquín que había traído consigo.
"Ahora voy a tener que vendarte así que quédate quieta…" Poco a poco fue aplicando los vendajes en las zonas heridas. Al final, quedó con una gran gasa en la majilla derecha (tratando de cubrir la hinchazón, más que nada), una venda en la frente y un algodón en el orificio derecho de la nariz (de donde provenía la mayoría del sangrado).
"Te ves realmente horrible." Apreció Rivaille con su típico tono de voz. Mikasa aún tenía la cabeza hacia atrás con los ojos cerrados cuando respondió con un simple Hmmm.
"Es mejor que vayas a asearte, estás llena de sangre y polvo…" hizo un ademán de asco. Pero en verdad, estaba hecha un lío. Y si no hacia algo al respecto pronto, limpiarle las heridas no habría servido de nada.
En ese momento notó que aún sostenía en su regazo la toalla y la bufanda, apretándolas firmemente. Ambas estaban llenas de sangre. ¿Cuánta sangre habrá perdido ya? Estaba sangrando bastante, cualquiera estaría sumamente agotado también. La miró a la cara y frunció el ceño. ¿No le había dicho que se dejara la toalla en el labio? Todavía le salía sangre.
"Idiota, te dije que te dejaras la estúpida toalla en la boca, estás sangrando de nuevo…" de una manotazo se la sacó del agarre en que la tenía, y con una mano detrás de su cabeza y la otra en la toalla, el cubrió la boca suavemente con la tela mientras llevaba hacía delante su rostro por la parte de atrás con su otra mano, cuidadosamente.
"Malditos mocosos…"murmuró de nuevo. Mikasa poco a poco fue abriendo los ojos, que para Rivaille gritaban dolor. Estaba molida, por decir algo.
"Perdón…" le escuchó decir de repente a pesar de tener todavía la boca tapada con la toalla en su mano.
"Lo hecho, hecho está soldado, no sirve de nada estar lamentándose por ser una idiota…pero maldita sea, ¿qué mierda estaban pensando? ¿Son así de idiotas siempre o qué?" Era realmente shockeante ver que Mikasa se peleara con alguien así, y más con Leondhardt, ambas tenían problemas con nadie y nunca había escuchado que se enfrentaran así en el pasado.
"Un sparring se salió de control…nos dejamos llevar…y eso fue todo…" ¿se dejaron llevar? ¿Qué acaso eran rivales? ¿Y por qué se iban a dejar llevar? Las únicas veces que Mikasa se dejaba llevar por sus emociones era cuando—
"¿Acaso Jaeger estaba involucrado de alguna forma?" Su silencio fue una respuesta afirmativa.
"¿Cuántas veces te tengo que repetir que no debes dejarte llevar por tus emociones cuando el mocoso está involucrado? Mira como quedaste, maldición. Estás hecha mierda por tu maldita pérdida de control. No me interesa que demonios hizo la otra chica que te molestó tanto, no me interesa si le sacó la misma mierda a Jaeger en frente tuyo o cualquier otra cosa, pero tendrías que haber manejado mejor la situación, ambas tendrían que haberla manejado mejor porque la chica Leonhardt te siguió el juego también y quedo hecha mierda al igual que tú." Estaba molesto. ¿Era que siempre iban a ocurrir cosas como esta cuando Eren estuviera involucrado?
"Lo sé, por eso per—"
"A la mierda tu perdón." Dijo, un poco más agresivo de lo que pretendía. "Si en verdad lo sabes entonces hazlo, no sigas cometiendo los mismo errores siempre, aprende de ellos." Soltó un suspiro más fuerte de lo normal. "Mira, ahora incluso te lastimaste tu misma al perder el control…no me quede con el culo pegado en una silla tanto tiempo por mi lesión para que fueras a hacer esa misma clase de idioteces…" Estaba jugando un poco sucio con eso último, pero estaba harto, enojado y no sabía que mierda más sentía pero había algo que en verdad lo hacia enfurecer.
"Lo sé." Respondió Mikasa, levantando la voz. Y al parecer ella estaba tan enfurecida como él. "Lo sé…y estoy tratando…pero es difícil…" Ahora sonaba abatida. Como si de verdad lo sintiera. Rivaille podía ver la verdad en sus palabras. No calmaba todo su enojo pero lo hacía sentir un poco más calmado.
"Eso espero…es mejor que te vayas ahora, mañana van a tener que limpiar cada rincón de esta pocilga, y yo personalmente supervisare su trabajo, así que ve a descansar…" le dijo, despidiendo todo el asunto que acababan de hablar. No quería escuchar más del tema.
Mikasa trató de levantarse del asiento, pero al parecer se había quedado sin fuerza, porque inmediatamente volvió a sentarse, como si no tuviera fuerzas.
"Sargento…" Mierda.
"Era de esperarse después de toda esa sangre…" No había otra cosa más que hacer. Soltando un suspiro, pasó un brazo de Mikasa por sus hombros, mientras que con él pasaba el suyo por su cintura, ayudándola a levantarse.
"Vamos, no te vas a quedar aquí sentada todo el día…"soportando la mayoría de su peso, empezaron a caminar hacia la habitación de Mikasa. No se atrevía a mirar hacía al lado sólo con pensar que su rostro estaba tan cerca del suyo. Podía escuchar su respiración irregular. Además que la tenía demasiado cerca, de hecho, literalmente la estaba abrazando. Mierda, cálmate, sólo la estás ayudando a llegar a su habitación, nada más…
Para su suerte, los demás mocosos aún no llegaban por lo que el viaje a su habitación no tuvo ningún contratiempo.
"Llegamos…" Dijo. Abrió la puerta que estaba sin llave y entró con la chica a cuestas, haciéndose camino hasta su cama. Para su disfrute, estaba realmente limpio y ordenado, ni comparado con algunas otras habitaciones asquerosas de los demás cadetes que había tenido la oportunidad de observar.
Cuidadosamente, la sentó en el lugar, haciendo él lo mismo sin sacarle el brazo de encima. Parecía una muñeca de tan cansada que estaba, si no fuera por su brazo estaba seguro de que se habría tirado como muñeco en la cama.
"Oye, será mejor que tomes un baño para sacarte el polvo de encima, está—oye, ¿si quiera me estás escuchando?" Estaba con los ojos cerrados y con la cabeza apoyada en su hombro, totalmente inconsciente. Al parecer se había quedado dormida al instante porque antes de abrir la puerta estaba despierta… maldición… Rivaille sólo se quedo allí unos minutos, sin siquiera moverse del lugar, hasta que apoyó su cabeza contra la de Mikasa. Un día verdaderamente tranquilo se había convertido rápidamente en un desastre. También estaba agotado, pero más mental que físicamente. Además, estaba lleno de sangre de la chica. Idiota. Era realmente frustrante cuan preocupado se había vuelto de ella, ni en broma a otro habría tratado de curar pero con ella simplemente sintió la necesidad de hacerlo, como cuando la salvó de la titán femenino, simplemente lo sintió e hizo. Era casi como una prioridad silenciosa en su vida desde hacía un tiempo, el mantener un ojo siempre en ella. Pero se sentía bien, si era honesto. Le hacía sentir bien hacer algo por la chica. Le gustaba ese sentimiento, era algo nuevo.
"Oye, me tengo que ir, estoy lleno de sangre por tu culpa…" dijo sin intención. En verdad, podría quedarse así todo el día, pero no podía.
Mikasa ni siquiera se movió, estaba seguro que no lo había escuchado siquiera, estaba totalmente noqueada. Con un último suspiro de resignación, la soltó y empezó a recostarla en la cama, subiéndole ambas piernas. Estaba más que claro que no se iba a bañar en esa condición. Fue en ese momento que se dio cuenta, había estado sujetando la bufanda roja todo el camino. La examinó un poco, la sangre ya estaba impregnada en la tela…pero…con cuidado, tomó la mano que sostenía la bufanda y la sacó del agarre. Ahora que la tenía en su poder podía ver que estaba bañada en sangre, más de lo que pensaba, además estaba llena de tierra…ya sé que hacer con esto… aún con la bufanda en la mano, empezó a buscar algo alrededor con que cubrir a Mikasa, no iba a dejar que se muriera de frío tampoco. A los pies de la cama estaba su capa de la tropa de Reconocimiento. Eso servirá. La agarró y con cuidado la tendió encima de la chica dormida. Se le quedó mirando unos minutos más, se le notaba a plena vista que tan cansada estaba, incluso durmiendo, tenía bolsas bajo los ojos y estaba más que pálida, además, la sangre que todavía tenía en la cara le daba un aspecto sombrío al momento. En un impulso, incluso increíble para él mismo, puso una mano en su cabello y lo acarició por un rato, sin dejar de mirarla. Le producía algo raro verla herida. No le gustaba, era incómodo.
Decidiendo terminar luego con ese momento, retiró su mano y se volvió a caminar hacia la puerta, con la bufanda roja en su mano. Aparte de darse un baño para sacarse toda la sangre de encima y lavar la camisa que estaba en las mismas condiciones, ya sabía que más iba a hacer durante el resto del día.
N/A: Honestamente, me habría gustado que hubieran mostrado más sobre la rivalidad/amistad entre Mikasa y Annie (está más que claro aquí) pero bueno, todavía queda manga para rato así que demás que en algún flashback muestran algo para saciar mi brotp XD Como dije en el inicio, puedo manipular el tiempo como quiera así que, ¿qué mejor que alargar el tiempo que paso entre el enfrentamiento con la titán femenino y el de la batalla en el interior de la muralla con ella? lol todo para que quepa este drabble en algún lugar.
Gracias por las reviews (QUE DE NUEVO SON MUCHAS, GRACIAS :D) y ojalá no se me ido a la shit este capitulo con los personajes, porque literalmente esto lo escribí en una noche a las dos de la mañana XD Nos vemos en la proxima ;D
