No quería soltarlo, lo abrazaba con fuerza y escuchaba su respiración, hundió su cara en su espalda y el se quedo inmóvil frente a la puerta de su cuarto, que si estaba cerrada.
–Kougyoku… -le tomo las manos separándose y girándose para mirarla, ella miraba el suelo. No quería mirarlo y ver esos rojos ojos, que tanto temía-
–no… te des…vuelta –le dice, sin mirarlo-
–no me vuelvas a dejar de hablar –dice serio. Enojado, había un cierto rencor en su voz. Era claro todo ese tiempo el había molestado y se la devolvió de la misma manera-
–tú no entiendes –susurra-
le sonríe, y le toma el rostro para que lo mire, era mirada penetrante y casi psicótica. Como era posible que le gustara tanto como lo que le temía.
–entiendo más de lo que crees –le da un suave beso en los labios. Y camina hacia su habitación sacando su pijama y algo más-
ella lo miraba. No le temía cuando estaba en su cuarto con ella, pero por alguna razón que ella estuviese en el cuarto de él si le provocaba un cierto temor, aunque sabia que cualquier grito Kouha vendría a rescatarla, o eso esperaba últimamente estos dos eran como los mejores amigos.
–te vas a quedar ahí parada como estúpida? –le dice Judal, se estaba quitando la ropa. Partiendo por su camisa, desabrochándose la camisa y abriéndola, quedándose asi delante de ella- ¿es que te quedaras ahí de verdad?
–¡¿por qué haces eso?! –se cubrió el rostro, completamente roja girando girándose hacia la puerta- ¡Kouha! ¡Sácame de aquí!
Desde el otro lado de la puerta solo se oyeron unas risas, se notaba que estaba jugando algo, pero lo podía escuchar bien
–desde cuando –rio, terminando de quitarse la camisa y colocándose una sudadera negra, que de todas maneras le dejaba ver casi todo el pecho. Se quito los pantalones y se coloco un pantalón negro bien suelto. Se acerco a ella- ya estoy listo… desde cuando tanto pudor, si ya me has visto sin nada –rio acercándose a su rostro- eres tan pervertida, la ventaja de no tener experiencia te hace ser curiosa –con cierta diversión en su rostro-
–¿qué crees que soy? –lo miro, estaba sonrojada pero también indignada, que le estaba intentando decir con eso. ¿qué ella quería verlo desnudo? Ok, no era como si no fuese mentira, estaba loco… no ella no quería verlo de esa manera, no servía de nada mentirse lo miraba con atención cuando el andaba distraído, será un idiota pero era atractivo como ningún otro que conocía. Pero jamás aceptaría ante él que pensaba esas cosas sobre él-
–uhmm… -pensó mirando hacia arriba, claramente se estaba burlando de ella, una semana sin burlarse de ella había sido lo más difícil. Y si salía tanto con Kouha era porque le recordaba a ella… solo que el mocoso realmente era diabólico, pero lo mantenía divertido- pues, eres un estúpida, irritante, desordenada… y un montón de cosas más, pero por sobre todo eres una mujer, y puedes pensar lo que quieras por mas pervertido que sea y hacer lo que quieras. Nadie te va a juzgar si quieres decirme algo o hacer algo… yo no soy el indicado para ser juez de nadie –le dio una sonrisa torcida, Judal estaba intentando ser ¿bueno con ella? ¿Estaba intentando disculparse? No, el se estaba burlando-
–yo-yo hago lo que quiero… -dice haciéndole una mueca, casi un puchero-
–entonces cuando estés enojada conmigo, golpéame pero no te calles –estas palabras eran enserio, ella podía notarlo. Estaba dolido- no tienes porque callar, eso me irrita… ahora ponte pijama –la giro, para que ella le diese la espalda-
–¿que haces? –parecía nerviosa, confiaba que el no le haría nada como propasarse de ella . pero de que le gustaba burlarse de ella le gustaba.
–cierra los ojos –le dijo divertido- te voy a demostrar lo que dije antes
–¿qué cosa? –estaba nerviosa pero obedeció.
–no te asustes y no abras los ojos –le susurra al oído. Ella lo sintió de una manera tan sensual que sintió esas mariposas en su estomago-
el tomo su vestido y lo levanto hasta quitárselo por sobre la cabeza, lanzándolo al suelo, dejándola solo en ropa interior, se acerco a su cuello rosando con su nariz para sentir su perfume cerrando sus ojos de la misma manera, soltando su cabello con sus manos y lanzándolo hacia delante de su cuello para que no fuese una molestia- no te muevas, no abras los ojos –le ordeno. Bajo sus manos hasta su sujetador y lo desabrocho suavemente dejándolo caer, Kougyoku en ese momento ya estaba entrando en pánico, abrió su boca para intentar gritar pero por alguna razón nada salió de ahí, era porque realmente no quería que el se detuviese.
–Judal… -era evidente, estaba excitada, su voz sonaba diferente y el lo noto, quiso tocarla con desesperación pero no se atrevió a tocar su piel desnuda, mantuvo sus manos al margen, tocarla sería perder el control y eso no se lo permitía. Tocarla sería perder ante ella. Y él no podía perder con ella-
–bruja –susurro, sentía que esa palabra había un cierto rencor esta vez- yo también tengo los ojos cerrados así que no he visto nada. –le coloca la camiseta que antes había sacado por su cabeza y la ayudo a pasar los brazos. ¿qué había pasado?¿ Se sentía decepcionada? ¿De verdad quería que él continuara? ¿Que fue todo eso? abrió los ojos y lo miro con cierta confusión
–estas decepcionada –rio a montones- vez que puedo jugar con tu mente y tus perversiones
–eres malvado –susurro. Si estaba decepcionada-
–algún día te harás responsable –se dio la vuelta y recogió la ropa que había tirado al suelo, necesitaba distraerse-
ella le haría caso en sus palabras, lo miro mientras se movía ordenando sus cosas, ella solo con la playera de el que la cubría. La playera de él, olía a él
–idiota –le dijo
–dime –rio, mirándola, se había parado frente y se sentó para continuar riendo, no tenían mucho mas que hacer ahí encerrados-
ella se acerco, se paro frente a él quien la miro con desinterés, se inclino hacia él y lo beso, como nunca antes, estaba frustrada jamás se había sentido así. se estaba volviendo loca ¿estaba mal lo que hacía?
Ella no lo quería de esa manera, pero deseaba de él tanto. Lo beso bruscamente, se subió a sus piernas, demostrando la poca experiencia que tenía en eso, el se dejo caer hacia atrás con una de sus manos en cabeza enterrando sus dedos en su cabello y la otra mano en su muslo apretándolo con fuerza.
Al fin era ella quien estaba sobre él, tomando la iniciativa, conociendo sus propios deseos por él y lo que ella quería en este momento era a él, sus besos, sus caricias, se detuvo mirándolo, sentía su cuerpo ardiendo, el la sujetaba de la misma manera, se enderezo, quedando sentada sobre él apoyando las manos sobre su pecho, mirándolo sorprendida-
–lo sientes ¿verdad? –se enderezo sujetándola de la espalda- mi auto control tiene un limite kougyoku –no sabia cuanto más podría aguantar él por su parte, no pasaría más allá no con alguien como ella, y más entando su hermano, que probablemente lo mataría si se enterase como tenia a su hermana. Pero él era un hombre y ella una mujer que le parecía cada vez mas atractiva-
se sonrojo a la pregunta, claro que lo sentía ahí sentada sobre él. Ahora si que ya no sabia que hacer, y el solo se mantenía serio mirándola, se iba a mover para quitársela de encima y ella se adelanto.. antes de que se siéntese mal.
–est-estas lleno de moretones –le pico uno del brazo lo mas fuerte que pudo, su intención era claramente distraerlo y provocarle dolor-
–¡arg bruja que haces! –la empujo sacándosela de encima, tirándola al suelo. Se molesto y la miro poniéndose de pie abriendo el ventanal enorme de su cuarto para tomar aire frío. Pensó en gritarle a Kouha que la sacara de el cuarto pero por alguna razón no quiso, quería dormir con ella. Quería esa paz.
–me dormiré –dice kougyoku, poniéndose de pie rápidamente y yéndose a la cama cubriéndose completamente, tenia frío con la ventana abierta estaba helando, o lo tomo como una excusa-
paso bastante tiempo hasta que Judal se decidiera ir a dormir, antes se acerco a la puerta y la abrió, estaba abierta ya.
–mocoso –miro al cuarto de kougyoku y lo vio, el estaba durmiendo ahí. Suspiro resignado, le debía una o algo así, miro a su cuarto y ya la vio dormida, se fue al baño a mojarse la cara y se fue a tirar sobre kougyoku usándola de almohada, no entendía como era posible que ella no despertara.
a la mañana siguiente
–¿tocaste a kougyoku? –era un Kouha molesto. No confiaba del todo en Judal después de todo.
–no más de lo que ella hubiese querido –sonrió, era el turno de molestarlo-
–¿qué? –se puso de pie, claramente molesto-
–tu me encerraste con ella ahí, crees que no le haría nada siendo… bueno siendo yo –le sonrió-
–tú… -lo toma de el brazo con fuerza-
–arg… -se quejo, sujetándolo de el cuello, era mas alto que él- Kougyoku me golpeo ahí no sujetes
–¿tan temprano discutiendo? –venia la chica, somnolienta, caminando con una camiseta de él, lo cual Kouha solo lo hizo enfadar más-
–¿te hizo algo? –dijo seco, enojado y según la respuesta era si lo golpeaba o no-
–¿Judal? No, nada. No soy de su gusto y siempre me lo hace notar –dijo amargamente. Hasta cierto punto se había sentido así ayer cuando prácticamente estaba en algo mas. Bostezo -
Kouha se calmo un poco y le soltó el brazo a lo que el lo soltó también
–no se enojen. Yo hoy me siento feliz así que no se pongan idiotas… ¡esperen! –se interrumpió sola y fue corriendo a su cuarto, volvió rápidamente con unos cuantos paquetes de regalos-
–kougyoku linda –sonrió Kouha, amaba los regalos-
–¿ah? –recibió lo que le entrego ella algo confundido-
–feliz navidad –le sonrió-
era la primera vez que le daban algo de navidad, sin que fuesen sus tíos. La miro, estaba confundido el ya le había dado el suyo la noche anterior y a Kouha le había dado un un pañuelo que el mismo escogió el ese mismo día para que lo dejara de molestar.
–gracias –decía mientras se rascaba la cabeza estaba confundido. Lo abrió uno de los paquetes y era un videojuego que le había visto. Bueno ahora se daba cuenta que después de todo si le ponía atención
–aaw ¡que linda Kougyoku! –sonreía emocionado. Le había dado una pañoleta morada para el cuello junto con un gorro muy a su estilo- yo también te tengo algo –camino, fue a buscar un paquete a la otra habitación-
–deberías vestirte –le comenta Judal. Sin mirarla, miro el otro paquete que tenia en las manos, ahora se sentía en deuda el solo le dio una cosa y de mala gana, aunque si esperaba verla con el vestido-
–¿uh? –se miro así misma. Solo andaba con la camiseta de él y su braga aunque la camiseta la cubría casi por completo-
–vístete –se le acerca al rostro y le sonríe-
se sonroja levemente y se cubre con las manos- ¿no abrirás él otro?
–ok lo haré –suspiro y abrió con cuidado, era un paquete pequeño pero parecía delicado. Lo abrió y era una caja de color azul con letras doradas- ¿qué es?
–¡ya termina de abrirlo! –le volvió a golpear donde le pego la noche anterior-
–que eres precisa –se quejo. Abrió la caja y dentro había una cadena de oro, algo gruesa y larga. Parecía costosa la miro sorprendido era completamente de su gusto.-
–ya aquí lo tengo… lo había ocultado para que no lo encontraras –venia Kouha con un paquete y se lo entrego- ¿ya viste Judal? ¡Esta lindo verdad! –miro la caja que el tenia abierta y él aun se mantenía mirándolo al parecer no sabia que decir, quedo en blanco- ves, te dije que no sabría como reaccionar –rio-
kougyoku rio también y abrió el de Kouha era un adorno para su cabello muy bello, muy para ella, ya que le gustaba hacerse peinados distintos cada día, era perfecto para ella. –gracias Kouha –se lanza sobre el abrazándolo. A lo que Judal empuja a Kouha para que se caiga antes que ella lo logre, cayendo los dos al suelo. Él por su lado, comenzó a reír a carcajada burlándose de los dos-
–y después del diabólico soy yo… -se pone de pie ayudando a kougyoku a ponerse de pie también- al menos andan de buen humor –suspiro- ya me tenían harto con su crisis matrimonial
–¡¿matrimonio?! –dijeron a coro los dos-
–estas loco –comento Judal, yéndose a sentar al sofá-
–no vuelvas a decir eso Kouha –para ella era un tema delicado eso de el matrimonio. Sabia que alguien más
–lo sé… aun así era una crisis matrimonial… -susurra-
–Judal se puso de pie y se fue a su cuarto-
–¿se enfado? –dijo Kouha-
–no, no creo
–ire a comprar algo para que comamos… -venia colocándose una chaqueta negra, como de costumbre se veía bien, aunque se haya puesto algo súper simple, llevaba la cadena que le regalo kougyoku, ella alcanzo a notarlo por debajo de su camisa-
–uhm… ¿queda algo de ayer no? –pregunta ella mirándolos
–no, no queda –dijeron Kouha y Judal al tiempo, si el termino por servirse todo-
–cerdos –susurra ella-
paso un tiempo Kouha y Kougyoku se quedaron solos, ella no se quería vestir, se sentía feliz con la camiseta de él y no tenia planes de devolvérsela, era su nuevo pijama. Sonó la puerta, las dos se extrañaron, Judal tenia sus llaves así que no creo que tocaría la puerta.
Kouha fue a ver y se sorprendió de mala manera a ver por la mirilla, miro para atrás asustado, no sabia como reaccionaria su hermana al decirle.
–Kougyoku –le dijo bajito pero con panico, para que se acercara- es Kouen
–¡¿qué?! –ahora si que tenia miedo- ¿qué hacemos?
–no sé, pero déjamelo a mi, mándale un mensaje a Judal para… advertirle–suspiro Kouha, decidió abrir la puerta, improvisaría, sabia que kougyoku no era capaz de mentir o bueno mentir y que se le creyeran-
–¿por qué tardan tanto? –decía el hermano desde afuera, había escuchado ruido dentro-
–ya vamos –le dijo kougyoku-
–lo sentimos estábamos recién despertando –abre Kouha, haciendo como si estuviese somnoliento- kougyoku fue a cambiarse que andaba en pijama aun
–no hay problema –dice este entrando- andaba por la ciudad como te comente, y quise pasar a saludarlos y traerles unos presentes de navidad –se sentó en la barra de la cocina y miro la casa, estaba un tanto desordenada, y se notaba que habían estado comiendo en la mesa que estaba en la sala- tienen un poco… bueno no me sorprende si son ustedes dos los que viven aquí…
–¡hermano! –se acerco kougyoku, había salido bien arreglada de el baño después de ducharse, andaba con un vestido color rosa pálido y unas medias color azul oscuro, de verdad se veía muy bien-
–vaya kougyoku, no te había visto hace ya mas de medio año y te has puesto cada vez mas guapa –se sorprende Kouen, al parecer sí, por alguna razón. Pero ella se sentía de el asco generalmente, creo que eso era culpa de el mismo Judal, aun así no pudo evitar sonrojarse-
–toma hermano –kougyoku se acerca y le entrega un paquete a su hermano mayor, quien le sonrío, era un reloj que ella y Kouha habían comprado juntos- es un regalo de parte de los dos –sonrió-
–gracias a ambos
–también este para Koumei –le pasa Kouha- se lo iba a entregar yo pero bueno ya que estas aquí… yo me quedare hasta que se acaben las vacaciones, no quiero dejar a nuestra bella hermana sola que tiene muchos pretendientes aquí –rio. Era obvio que se hablaba de Judal aunque ella no lo tomo como eso-
–jajaja –rio Kouen- te he dicho que concéntrate en estudiar no quiero hombres por aquí rondando… no aun al menos –se puso de pie- lo otro no trabajes tanto, note que te has comprado muchas cosas…
–si te refieres a esos muebles y consola la compre yo –dijo rápidamente Kouha, antes de que Kougyoku entrara en pánico-
la puerta comenzó a sonar, alguien golpeaba.
–¿esperan a alguien? –dice Kouen, mirando hacia la puerta-
–un amigo mío –responde Kouha otra vez, antes de que Kougyoku pudiese decir algo- lo invite a comer con nosotros ya que su familia no esta en la ciudad
–oh ya veo… y lo conociste aquí –pregunto de manera curiosa Kouen, sentía que algo se traía entre manos Kouha y quería averiguar-
–Hakuryuu me lo presento –rio, acercándose a la puerta y abriéndola, Ahí estaba de pie el pelinegro, serio con una bolsa en sus manos- pasa Judal esta mi hermano espero no te molesta –intenta mantenerse serio-
entro y saludo a Kouen dándole la mano, se presento como estudiante de economía y un pos en comercio y como el mejor estudiante de su generación. Kouen se se vio muy interesando en él luego de su presentación, quería saber más de él y se empeñaría en saberlo.
Kougyoku y Kouha se quedaron cocinando algo en la cocinar, alguna comida que a su hermano le podría gustar, Judal se quedo sentando en el sofá y Kouen en la mesa frente a la cocina mirando a Judal
–Dime algo… Judal,¿cierto?
–lo que quieras –responde este sin interés-
–¿conoces a Solomon?
No quiso sonar sorprendido ni molesto, pero su actitud cambio radicalmente al momento que Kouen menciono ese nombre. Y el lo noto, Judal coloco una sonrisa torcida y respondió
–algo… hace mucho que no sé de él –creyó entender que quería saber Kouen pero el no daría información de ningún tipo-
–ya veo –suspira- pero lo conoces ¿algún parentesco?
–es mi tío –era una pregunta que quería evitar, no quería darle una respuesta a ese hombre, pero tampoco quería causarle problemas a Kougyoku o por alguna razón la alejaran de él. Espera… ¿no quería que la alejaran de él o no quería irse de ahí? Se vio confundido dentro de sus propios pensamientos-
–ah –se vio sorprendido Kouen, era como si le hubiesen dado un dulce con esa información- y dime ¿como conociste a Hakuryuu?
Judal dudaba si responde a no, ya no tenia una sonrisa en su rostro si no que analizaba cada pregunta que el hombre le hacia y miraba como los hermanos Ren estaban apunto de quemar la cocina detrás, al parecer apropósito-
–fui el tutor de Hakuryuu en la universidad… voy un año delante de él y también de kougyoku he sido el tutor en algunas ocasiones –quiso mencionar- es una excelente alumna y le va muy bien –estaba jugando sus cartas, para evitar en algún momento que ese hombre pudiese quitarle su mayor entretención-
–así que también de kougyoku. entonces eres muy bueno, podrías trabajar para mí mas adelante –dijo mas para si mismo que para él, Judal ya estaba incomodo.
Kouha tiro agua a un salte con aceite y prendió fuego quemando la mitad de la comida, Judal se paro rápidamente y saco a kougyoku de ahí y apago lo que pudo, después de todo era su cocina aunque Kouen no lo sabia, aunque él si noto lo que hizo primero, sacar a su hermana de ahí -
–lo siento –rio Kouha, lo había hecho con intención. Kouen ya estaba mas interesado en el pelinegro de lo que Judal podría soportar sin decir algo o de lo que él al menos podía confiar-
–vamos a comer fuera –dice el peli negro, sujetando a Kougyoku de los hombros y sacándola por completo de ahí-
–me parece buena idea, de hecho los venia a invitar a eso, pero como los vi tan interesados en la cocinar no quise interrumpir –dice Kouen prácticamente burlándose de sus hermanos, tomo a Kougyoku de el brazo y la alejo de Judal, quien lo miro con cierto rencor, ella por su lado solo quería que todo esto pasara pronto- pero vamos todos incluso tú, quisiera que hiciésemos negocios luego
el día paso volando, fueron a comer a un restaurant que Judal había recomendando y se pasaron una buena tarde, Kouha evitando que Judal se enojara o se irritara por tanta pregunta que le hacia su hermano y Kougyoku que entrababa en pánico cada vez que veía irritado al pelinegro y lo pateaba por debajo de la mesa. Kouen se despidió y se fue, al parecer tenia cosas que hacer.
–cosas como ir a ver a Hakuei –bufo Kouha, relajándose después de una tarde muy estresada para los tres, ya era de noche bastante tarde y en su mayoría estaba todo cerrado-
–o mas seguro, algo se traen –rio kougyoku. Judal no comento nada el sabia cosas de Hakuei que podría comprometerla bastante, así que solo rio para él-
–casi se meten en un lio –rio el pelinegro después de bastante rato, mientras caminaban a la casa con las manos en sus bolsillos- casi quemas la cocina mocoso –le pateo el pie mientras caminaba-
–fue lo único que se me ocurrió –rio Kouha- Kougyoku no quería pero era la opción
–par de idiotas –abre la puerta de casa y se fue a la habitación de Kougyoku rápidamente parecía cansado. ¿porque? Ninguno de los dos lo sabia-
–¿me toca dormir en el sofá? –se pregunta ella para si misma
–Kougyoku –parecía serio- él de verdad se preocupa por ti, eso me deja tranquilo… pero no es alguien con quien puedas llegar a tener algo mas que eso
–lo sé –sonríe amargamente Kougyoku-
–no te enamores de alguien como él –se coloca las manos en los bolsillos y camina- dormiré en tu cuarto hoy
–te va a golpear… -ríe Kougyoku-
Kouha rio, no le agradaba el pelinegro para su hermana bueno ningún hombre en realidad, pero al menos ya no la sentía triste después de haberlos encerrado. ¿qué paso ahí? Solo ellos dos lo sabían…
Ella, se quito su abrigo y se fue a dormir al cuarto de Judal, se coloco la camiseta de él y se acostó a dormir como si fuese su propia cama.
Al día siguiente, Judal le jalo el pelo rosado que veía sobre la almohada
–ey bruja –le dice somnoliento- es extraño si no me molestas cuando duermo o no me dejas acercarme –intento abrazarla, pero la persona ahí se dio vuelta-
–así que te metes seguido en la cama de mi hermana –se giro Kouha, no estaba molesto pero hacia como sí. Por dentro quería morir de la risa, al fin se la había hecho, no era 28 de diciembre pero estaba cerca, lo tomaría como su broma de el día de los inocentes -
–¡mocoso! –despertó rápidamente. Y se paro de la cama sorprendido, mirándolo con cierto rencor. Estaba enojado- esta no es manera de despertar ¿dónde esta kougyoku?
–supongo que muy cómoda en tu cama –rio Kouha, ya no pudo aguantarse más
–mocoso… -suspiro e intento contar hasta 100, se repetía mil veces que era el hermano de la dueña de la casa para ver si podía aguantarse las ganas de golpearlo o matarlo ahí mismo. Miro la hora eran las 9am, le lanzo una almohada con toda sus fuerza y se fue a su cuarto a despertar a la chica-
–ey bruja –cuando llego ahí, la vio ahí dormida y se arrepintió de molestarla, se veía placida durmiendo en su cama, se quedo un tiempo mirándola sin pensar en nada, se le había pasado incluso el enojo con Kouha quien aun lo escuchaba reír desde la otra habitación. ¿desde cuando no quería molestarla? Hoy no tenia ganas de al menos molestarla en sueños. Hoy no sería la pesadilla como ella lo llamaba.
ya me costo darle un final xD T-T me costo darme un tiempo pa' escribir en la semana porque me enferme… y no quería mas computador…
espero les guste! Me encanta escribir jukou 3
disculpen las faltas como de costumbre, me muero de sueño en este momento!
Intentare actualizar mas seguido!
Chu!
Ja ne!
