Volver al futuro.
Natsuki era violada sexualmente, Sasuke…
Aquellas palabras resonaban en su cabeza una y otra vez.
Okaasan se enteró, y quedó muy decepcionada…
Lo que Itachi le había dicho hacía apenas unos días, aún seguía en su mente.
El autor de ese horrible hecho era Otoosan…
Seguía sin poder creer todo aquello. No quería creerlo.
¿Te imaginas el dolor que debió haber sentido esa pobre mujer al saber que nuestros padres murieron? Se debió haber sentido muy culpable…
De seguro la señora Haruno ya había sufrido tanto, que lo único que quería era que su hija no pasara por lo mismo. Él estaba seguro de que era así.
El tío Madara intentó hacer lo mismo que hizo papá.
¿Podía ser todo aquello verdad? O era que Itachi sólo estaba jugando sucio… ¿Cómo podía decirle todo eso?
Como no lo consiguió, echó a Natsuki de la casa. Madara nos separó de Sakura y su madre, Sasuke. Todo lo que te dijo, no era nada más que una vil mentira…
"Una vil mentira"
¿Tanto así era? ¿Tanto Itachi quería a esas dos mujeres? ¿Tanto mal les había causado Madara? ¿Acaso algo en el mundo tenía sentido?
Es porque sufrieron tanto, que me encargaré de protegerlas. Me encantaría que hicieras lo mismo tú, Sasuke… Ellas también fueron mucho para ti, y lo sabes…
Protegerlas. ¿Eso debía hacer?
"Si tuviera que protegerte otra vez, lo haría sin dudar"- eso fue lo que le había dicho a Sakura, pero… ¿podía realmente protegerla, después de haberla lastimado y juzgado tan injustamente? De seguro ella no lo iba a perdonar nunca. Pero sería capaz de intentarlo…, él debía…
Un momento.
¿Dónde había quedado el frío y arrogante Sasuke Uchiha? Tal vez lo mejor sería cambiar de actitud de una buena vez… Pero… ¿estaría realmente dispuesto a cambiar por Sakura y su madre?
Miles de incógnitas aparecieron en su cabeza nuevamente.
¿Qué carajo se suponía que debía hacer?
.
.
-Temari…
-No quiero oírte…
Shikamaru suspiró. Llevaban como dos días así.
Él intentaba hablar con ella, pero al parecer, ella no quería lo mismo. Se lamentó infinitamente el haber sido demasiado impulsivo y no poder contenerse aquella vez que la besó. Se marchó de allí, sin explicación ni motivo alguno, por el cual había hecho eso…y para colmo, Neji los había visto. Pero eso no había sido lo peor. Sucedió también que, cuando Shikamaru le explicó todo al joven Hyuga, quien no demostró expresión alguna, y emitió un frío "Está todo bien, Nara", él no había pensado en lo que sucedería después, y le devolvió a su amigo un simple "No volverá a pasar, fue sólo de momento". Genio. Al día siguiente había visto a Temari más hermosa que nunca, y cuando la rubia fue a saludarlo, simplemente la ignoró, porque sabía que si tenía la oportunidad, la besaría de nuevo….y no quería romper su palabra. Eso había sucedido por dos días, los cuales para la rubia habían sido infernales. Un día después, todo cambió y él se decidió a intentar arreglar las cosas.
Obviamente, no había tenido tiempo de explicarle lo que había sucedido a la Sabaku, y quería aprovechar que su amigo aún no llegaba a la universidad, y comentarle todo lo ocurrido, y de paso –si podía– sus sentimientos, aunque esta vez, no se dejaría llevar…, actuaría sabiamente. Todo esto, claro, si Temari aunque sea prestaba atención a sus palabras, pero todo iba en su contra, ya que a la rubia parecía no importarle en lo más mínimo lo que el Nara trataba de decirle.
-Temari, vamos…
-Déjame en paz…
-Vamos, no seas problemática…q-
No pudo continuar, debido al fuerte cachetazo que recibió.
-¿Problemática?- cuestionó ella. – ¿Por qué primero no aprendes cómo tratar a una mujer y luego me tratas de problemática?
Impactado, Shikamaru seguía sosteniendo su mejilla derecha. La chica sí que golpeaba fuerte. Pero se lo merecía.
-Lo siento, Temari…yo…
-Mejor vete a besar a otras chicas, Shikamaru…- dijo aún enojada, pero a la vez había sonado resentida. –A otras que de verdad sean fáciles… Esas de seguro son de tu tipo…- agregó y se marchó.
Aún dolido, negó con la cabeza y suspiró pesadamente.
-Bien genio, otra chica perdida…- se dijo a sí mismo, cuando escuchó a una voz que provenía de hacia sus espaldas decir:
-¿Vas a dejar de luchar por ella?
-¿Gaara?
-Estás loco si crees que mi hermana te volverá a tratar bien así como así…- mencionó el pelirrojo con fastidio. –Tendrás que trabajar mucho si quieres recuperarla…
-Ya no tiene sentido…
-¿O quieres perder contra Neji?- murmuró retándolo. –Y eso que él ama competir…
El Nara suspiró. Si de algo estaba seguro, era que no quería perder a Temari. Por más flojo que fuese, por ella sí lucharía, aunque tal vez eso fuese demasiado problemático para él. Y Neji…, él tendría que aprender a competir sanamente, si así podía llamarse.
.
.
-¡Que no es mi amigo, Ino!- exclamó la peli rosa riendo. –Deja de decir estupideces…
-Pero dijo que te protegería ¿no?- preguntó la rubia con un tono un tanto infantil. -¿Qué Naruto no te había dicho eso antes? Luego de eso se hicieron grandes amigos, ¿verdad?- decía caminando más hacia el frente. Estaban volviendo juntas a casa después de la universidad.
-Sí, pero es diferente…. Naruto ya era mi amigo cuando me dijo eso…- comentó. –Y además me lo dijo después de haberme defendido de esos bravucones en quinto grado…- sonrió.
-Pero Sasuke y tú también fueron amigos, ¿o me equivoco?
-No, no te equivocas…- suspiró. -¿A dónde quieres llegar con esto, cerda?
-Amigo de una amiga, es igual a enganche…, frente de marquesina…
-¿Quieres que te enganche con Sasuke? ¿Te has vuelto loca?- exclamó la peli rosa totalmente perdida. –Él y yo hablamos poco o nada, Ino no pienses que porque es mi compañero de salón paso todo el día con él, porque no es así…
-Pero te sonrió cuando le diste esa carpeta, y te defendió cuando te enfrentaste a Karin…
-Sí, pero eso sólo fue repentino…- dijo la ojijade rodando los ojos.
-¡Vamos! ¡No seas mala! ¡Por favor! ¡Sakura! ¡Mejor amiga!
-No lo sé Ino, no lo sé… No puedo prometerte nada…
-Ok…- murmuró, y luego hinchó sus mejillas como una niñita regañada. Sakura sonrió. La expresión de Ino cambió en un segundo, de un rostro molesto, pasó a uno esperanzador. –Ah, ¿sabías que terminó con la perra de Karin?
-No jodas…- a estas alturas, la Haruno ya no sabía si estar contenta, o estar preocupada. Dios, ese Sasuke la sacaba de sus casillas. Encima ahora que repentinamente empezaba a comportarse bien con ella, había logrado descolocarla aún más.
.
.
-Creo que esto de conectarme a la misma hora en que se conecta Kankuro se me está haciendo costumbre…- murmuraba risueña la castaña, mientras encendía el computador de su amiga. –Pero me agrada estar con él, aunque no lo creas…jaja- murmuró de espaldas.
-¿P-pero por qué no te creería Tenten-san?- preguntaba tímidamente la Hyuga, peinando su cabello sentada en su cama. –K-kankuro-san parece muy buena p-persona…
-Sí, es súper simpático…- comentó mientras se acomodó mejor sobre la silla. -¿Y tú, Hinata? ¿Qué tal vas con Naruto?
La ojiperla, con sólo oír aquello, adoptó un color carmesí en todo su rostro, hasta el punto, en que su nerviosismo era tan visible, que preocupó a Tenten. La castaña frunció el ceño en señal de confusión, y cuando iba a preguntar la razón del tan notorio sonrojo, la Hyuga habló:
-E-estamos sa-saliendo…
-¡¿En serio?!- exclamó. -¿Desde cuándo?
-D-desde hace tres d-días…- dijo tímidamente, jugando con sus dedos, ante la mirada intimidante de aquellos resplandecientes ojos color chocolate.
-¿Y no pensabas contarnos?- reprochó haciendo un gesto infantil. Hinata sonrió.
-S-se lo conté a Sakura-san, y a Itachi-san…- la mirada de su amiga cambió de confusión a enojo. La ojiperla nuevamente sonrió nerviosamente. –Pe-pero, n-no se los conté, por el hecho de que no encontré el tiempo adecuado p-para hacerlo… Gomen….- bajó la cabeza dulcemente.
-Jaja, no hay problema… Yo sólo bromeaba…- aclaró Tenten riendo nuevamente. Sin dudas, sonreír era su mejor virtud. – ¿Cómo te pidió que fueran novios…?- indagó poniendo ojitos de ensueño. –Conozco a Naruto hace años, pero no me lo imagino siendo romántico…
Hinata puso cara de pánico. Tenten se alertó.
-E-e-es que…. Na-naruto-k-kun…e-él…y-yo…n-nosotros…
-¡Hinata! Tranquila, habla con tranquilidad, si no, no te entiendo un carajo…- mencionó la castaña sonriendo levemente.
-B-bueno…- murmuró y llevó la mirada inmediatamente hacia el piso. Si antes su rostro estaba rojo, ahora ni siquiera parecía ese color de tan oscuro que se volvió. –L-luego de la t-tercera ci-cita…n-nosotros…hi-hicimos…
-¿Qué hicieron? ¡Vamos, dilo ya, Hinata!
-¡Nos acostamos!- gritó la ojiperla, con la cara más roja que un tomate.
Tenten quedó con la mirada fija en un punto, con los ojos abiertos de par en par, parpadeando por varios segundos. La Hyuga enseguida se cubrió la boca con las manos, y volvió a mirar el piso. –P-pero estoy b-bien, Tenten-san, él m-me trató m-muy-
-Espera…- interrumpió la castaña, aún perdida. -¿Lo decías enserio?- Hinata asintió con el rostro todavía sonrojado. -¿Cómo rayos no nos contaste eso, Hinata? ¿Cómo fue? ¿Dónde fue? ¿Cuándo fue?
-B-bueno…
Povs Hinata…
La tarde había sido genial.
Yo nunca fui de salir muy a menudo, y menos aún con chicos. Casi siempre que mis amigos salían entre todos, mi padre me prohibía ir, o simplemente nunca -por algún motivo particular- estaba disponible. Incluso era de esas personas que casi no había ido a citas con chicos. Con el único que había hecho todo aquello de "salir a despejarme" había sido con Utakata.
Desde que conocí a Naruto-kun, sentí que me vida había cambiado. Con él me sentía segura, en todos y cada uno de los lugares a los que concurríamos. Me enamoré de él sin darme cuenta en el instante. Pero cuando, con el transcurso de estos meses, sentía que cada vez lo extrañaba más, me di cuenta que era Amor…, y que cada vez, tenía más ganas de volver a ver su sonrisa. Sí, esa fue una de las razones por las que me enamoré de él. Tiene una sonrisa tan impecable y radiante que, una vez que te la enseña, es como si te dijera que nunca te abandonaría. Así me sentí yo.
Si me preguntaran si me arrepiento de lo que pasó aquella noche del sábado pasado, después de salir de aquella disco, diría incontables de veces que no estoy arrepentida. Creo que las cosas suceden por algo, y sé que nunca, pero nunca, voy a olvidar cuando se ofreció a acompañarme a casa.
Aunque estábamos con varias copas de más, yo sabía lo que hacía y él también. Ambos éramos conscientes de lo que estaba ocurriendo.
"Eres la mujer más hermosa que he visto en mi vida, Hinata"- me dijo una vez que estuvimos enfrente de mi residencia, y mi corazón dio un vuelco raro, inesperado. Agradecí con una simple sonrisa pero, por la forma en que me estaba mirando, supe que quería más. Ambos queríamos más.
Sin pensar en lo que hacía, lo abracé por el cuello, y lo miré a los ojos. Esos ojos azules tan maravillosos. Esos que hacen que me pierda en ellos, y que no quiera encontrar el camino para volver. Él también me miraba. Me miraba intensa, pero dulcemente…, y me tomó de la cintura. Era un sueño estar así con él. Me abraza, y enseguida siento su respiración en mi cuello. El cariño que sentía por él era inmenso, y las ganas de besarlo, aún más. Nos volvemos a mirar fijamente y, luego de unos minutos, me besa. Me besa dulce y lentamente. Era el beso más sentido que me habían dado en la vida, intenso, pero nada apasionado.
Un beso que, al cortarlo para tomar aire, suponía mucho más. Me abrazó fuertemente, como si no quisiera que nos separemos nunca. Yo recordé que esa misma noche, mi padre había ido a una fiesta por el cumpleaños de un funcionario de las empresas de la familia. Hanabi y Neji ya debían estar dormidos. Miré a Naruto-kun y le sonreí. Lo invité a pasar, y en la primera aceptó sin dudar. Quité las llaves de mi bolso, e ingresamos rápidamente. Una vez en la sala, él cerró la puerta tras sí, y se lanzó de nuevo a mis labios.
Esta vez, el beso era mucho más atrevido, apasionado, y con más caricias de por medio.
Me sujetó de la cintura, y pasó su mano debajo de mi blusa, erizándome la piel. Sin pensarlo dos veces cerré los ojos y mencioné suavemente: -A-arriba e-está mi habitación…
Naruto sonrió, y me tomó con un brazo de la espalda, y con el otro de las piernas, cargándome así en dirección a las escaleras. Al subir, intentó como pudo de hacer el menor ruido posible, pasando por las habitaciones de mi hermana y de mi primo, respectivamente.
Una vez frente a mi habitación, me quité las sandalias que llevaba puestas, y pude observar cómo él quitaba rápidamente su camisa. Me sonrojé a más no poder, e intenté no mirarlo. Él lanzó una risita y se acercó a mí, diciéndome dulcemente: -Tranquila, conmigo estarás bien…
Después de eso me decidí. Y lo besé yo misma, aunque las manos y piernas aún me temblaban. Sonrió dulcemente luego del beso, y subió mi camiseta, hasta quitármela por completo. Yo le acaricié el torso, completamente nerviosa. Me abrazó tiernamente y me llevó hasta la cama, recostándome en ella. Segundos después, se posicionó sobre mi cuerpo, y volvió a mirarme a los ojos. Retiró cuidadosamente mi jean, y yo cerré los ojos nuevamente, olvidándome por completo de todo lo que me rodeaba…
…
-Espera, espera…- interrumpió Tenten extremadamente sorprendida. –Ya no quiero escuchar la continuación, sería raro que me cuentes cómo…
-Sí, sí…- apoyó Hinata, moviendo las manos hacia levemente hacia arriba y hacia abajo. No iba a estar contándole a Tenten todo lo que vivió con Naruto esa noche. No llegaría hasta ese punto.
-Fue tu primera vez, ¿cierto? ¿Te trató bien? ¿No te lastimó?
-N-no, Tenten-san…- aclaró ella sonriendo. –F-fue hermoso… N-nunca po-podré olvidar ese día… Naruto-kun es lo que siempre quise…
-Espera un segundo… ¡Lo conoces hace tres meses! ¿Cómo pudiste acostarte con él?
-Emmm…y-yo…n-no lo sé…- la Hyuga volvió a entrar en pánico con aquella pregunta. La verdad era que estaba demasiado enamorada como para pensar en aquello. Ni siquiera se acordó hacía cuánto se conocían. En ese momento parecía que se conocían de toda la vida.
-Ok, está bien…- la castaña relajó su expresión, al ver a su amiga preocupada. Después de todo Hinata ya era mayor de edad, podía decidir por sí misma con quién acostarse y con quién no. –Por lo menos te trató bien… Y usaron protección, ¿cierto?
-Emh…- la ojiperla volvió a palidecer con la pregunta. –C-creo q-que…
-Oh, no…
.
.
Estaba súper cansada.
Había llegado de la universidad hecha un desastre. Proyectos por aquí, trabajos prácticos por allá, ensayos con la banda, de todo un poco. Su vida se había puesto más ajetreada que de costumbre. Y eso que estaba pensando en aceptar la propuesta de trabajar en un café-center. La verdad era que necesitaba su propio dinero. Ver a su madre enferma trabajando día y noche en una peluquería sólo por ella era deprimente.
Dejó sus llaves en la repisa y se marchó hacia la cocina, para picarse algo. Además de sueño y cansancio, se moría de hambre.
Cuando iba en dirección al refrigerador, observó que en la mesa se encontraban unos papeles que no se le hacían familiares. Frunció el ceño confundida, los tomó y leyó lo que decía en ellos: "Análisis de Laboratorio".
Se quedó estática al leer que en un costadito decía "Disminución severa de plaquetas". Más abajo estaba escrito "Alteración súbita de hematocritos". Y aún más abajo estaba: "Hemorragias frecuentes: sí".
Negó con la cabeza, intentando contener las lágrimas. La condición de salud de su madre estaba cada vez peor, y lo sabía. Debía hacer algo. Pero… ¿qué rayos podía hacer una simple estudiante de Administración como ella?
Su madre le había dicho: "Mi mayor sueño es que tú ganes esa competencia, y que todo el mundo reconozca a mi hijita, no sólo por tu talento, sino también por tu gran madurez y esfuerzo inigualable". Ese sueño lo cumpliría a como dé lugar, pero aun así, no ayudaba en nada a su madre.
Y sí. Ella seguía sufriendo…
.
.
-Hinata, ¿por qué te retiras tan temprano? ¿Vas a salir?- preguntaba Ino, sentada en uno de los sofás de la mansión Uchiha.
-S-si…- sonrió la ojiperla. –N-naruto-kun y yo vamos a ir al parque…
-Wow…- mencionó la rubia. –Hacen una hermosa pareja. Y yo que no consigo echarme novio hace más de un año…
-Es que hace más de un año estás loquita por el hermano menor de Itachi, ¿cierto?- murmuró Temari en tono burlesco, mientras se arrojaba a la alfombra.
-¿Y eso qué? Tú estás enamorada de Shikamaru. Te recuerdo que es menor que tú, chica perfecta…- replicó Ino acomodándose el cabello, ante las risas de Tenten y Sakura. Itachi la miró interrogante.
-¿Te gusta ese vago?- indagó el Uchiha.
-¿Lo conoces? Digo… ¡Claro que no me gusta! Ino, deja de decir tonterías…- todos empezaron a reír, incluido Itachi, aunque no le gustaba mucho la idea de estar perdiendo terreno con la mayor de los Sabaku No. –Él es un idiota inmaduro…
El sonido de un mensaje recibido los sacó de su trance. Todos se dirigieron a la castaña, quien observó rápidamente su teléfono móvil.
Hola, Tenten. Te habla Neji Hyûga. ¿Te importaría que te pida un favor?
Su corazón se detuvo por un instante, y se maldijo infinitamente por su reacción. ¿A caso tantos días de diversión con Kankuro no sirvieron para nada? Suspiró y contestó con un "No importa, dime"
Gracias. No soy de pedir favores, pero me gustaría que aceptaras mi invitación al parque… Quiero hablarte de algo…
Otra vez la misma sensación. Simuló desinterés ante la mirada de sus camaradas, aunque por dentro se moría de ganas por saber de qué se trataba; replicó un simple: "Cuando quieras, de qué se trata?"
Quiero que me ayudes a conquistar a tu amiga. Llevo días intentándolo, pero no da resultado. Tú eres una chica muy inteligente y eres su amiga. Me sería de gran ayuda que me des tu apoyo.
Y una vez más: Corazón roto.
Se prometió a sí misma que olvidaría al Hyuga de una vez por todas, pero era inevitable ponerse feliz cada vez que éste le habla, y decepcionarse cada vez que mencionaba a Temari. "Lo lamento, no puedo ayudarte"- era lo mejor que podía responder.
Sin embargo, le respondió con un: "Ok, no hay problema".
¿Por qué rayos era tan tonta?
Aunque, pensándolo bien, quizás si se volvía su amiga, podía darse cuenta que sólo lo admiraba y que era mejor formar una linda amistad. O tal vez, podía conquistarlo.
.
.
Era domingo, por lo tanto, su día libre.
Ni siquiera sabía qué debía hacer. Hubiera preferido quedarse en casa, tomando algún té y conversando con su madre, pero la misma había salido para la casa de Tsunade. Por esa razón, decidió ir a pasear por alguna plaza o parque que le recordara su niñez.
Cuando llegó a una plaza de lo más bella, se sentó en un banco, a saborear el helado de chocolate que acababa de comprar.
Observó un par de niños correteando alrededor del sector en donde ella estaba ubicada. Sonrió. Había una niñita con el cabello rojizo, que huía de un niñito de pelo oscuro, gritándole: ¡A que no me atrapas!
Cerró los ojos. Era la viva imagen de su pasado con Sasuke.
Si tan sólo nada malo hubiera pasado…
El sentir que alguien se sentaba junto a ella la sacó de sus pensamientos. Observó a su costado, y sonrió al verlo sentado a su lado. Hacía una semana que ni siquiera discutían. No lo admitiría, pero eso la tranquilizaba. Hasta llegó a pensar "¿Podría ser que revivieran aquella vieja amistad?". Eso habría que intentarlo.
-¿Qué haces aquí sola?- preguntó él en tono neutro, observando al frente.
-Sasuke…P-pues… No sé…- respondió ella dubitativa.
-¿No deberías estar en casa descansando? Hemos tenido una semana bastante pesada…
-Nadie está en casa…- comentó ella observando a un pájaro que se había posado en el borde del banco en donde estaban situados. –Me iba a aburrir allí sola… ¿Y qué hay de ti?
-En mi casa no vuela ni una mosca…- habló él con fastidio. –Itachi nunca está, y si está sólo me fastidia con sus estupideces…- dijo con frialdad. Ella sonrió. Realmente no había cambiado. Seguía siendo el mismo Sasuke de hacía 5 años. Aunque, éste tenía algo más de… calidez en la mirada.
-Ya veo…- dijo con una sonrisa pura, que hipnotizó al azabache. –Oh, mira aquellos niños… ¿Te recuerdan a alguien?- mencionó luego, señalando un lugar fijo en la plaza.
El Uchiha sonrió de lado, dejando pasmada a la pobre Sakura.
-Hmp. Realmente éramos unos niños con mucha energía. No cualquiera correría alrededor de toda la plaza, o de toda la playa…
-¿Lo recuerdas?- se sorprendió la peli rosa. Ni siquiera ella recordaba esos detalles.
-Sí…- dijo él, rodando los ojos.
En ese momento, ambos se miraban tan fijamente el uno al otro, que habían olvidado por completo todo lo que existía a su alrededor. Era como si sólo existiesen ellos. Ellos y el hermoso sonido de los pájaros cantando. En ese instante, el que sólo podían ver los ojos del otro, Sasuke siente que algo mojado roza su hombro. Al observar, se da cuenta de que no sólo lo moja, sino que también lo ensucia.
Sakura estalla en carcajadas, y eso lo enfurece más.
-¡Mierda!- exclamó haciendo reír aun más a la peli rosa. -¿Y vos de que mierda te reís tanto?
-No me lo puedo creer…- decía ella riendo. –Ese hermoso y tierno pajarito pensó que eras su inodoro…jajaja.
-Lo sabía…- murmuró él intentando contener la risa. Esa enorme carcajada conferida por la ojijade era bastante contagiosa, incluso para alguien como él. –Sigues siendo muy molesta…
Sakura dejó de reír por varios segundos.
Sí que eres molesta…
Le había dicho él en más de una ocasión, cuando todavía eran "relativamente" amigos. Hacía cuánto que no escuchaba esa palabra de su boca. Ahora sólo sabía que se había vuelto a enamorar, y que era irremediable.
Verlo maldecir y tomar una hoja de un árbol para limpiarse el hombro la hizo volver a reír, y esta vez, ni él pudo contenerse, y lanzó una risa baja. Hacía tanto de la última vez que reían juntos de esa manera.
Sakura deseaba con todas sus fuerzas, que aquello haya sido una buena señal. Que esa tarde de risas, y que esa invitación a acompañarla hasta su casa, hayan sido para que en un futuro, vuelvan a tener una buena relación, como hacía más de 10 años no se daba entre ambos.
.
.
Ohayo!
He vuelto con la conti, muy rápido no?
Hinata se pasó con Naruto, jaja. Hmm, Sasuke ha cambiado sin saber por qué…qué opinan? Ah, y no critiquen a Tenten por elegir ayudar a Neji, yo la comprendo T.T jaja.
Mil gracias por su lectura, y por dejarme sus reviews! Soy tan feliz! Mi esfuerzo está valiendo la pena… Wiiii! En fin, espero que les haya gustado el nuevo cap.
Quiero aclarar, que en capítulo anterior puse "Zoraya". Errores técnicos, jaja. En realidad es Soraya…gran cantante. Ah! Y algo importante… No soy muy buena escribiendo lemon, así que no creo que haya en las demás parejas, pero prepararé uno especial para nuestra pareja principal, si están de acuerdo…
Ah! Y si tienen algún fic propio que recomendarme, lo leeré con gusto cuando me alcance el tiempo, ya que la lectura siempre es bienvenida en mis ratos libres…
Arigatou Gozaimasu…
¡Hasta la próxima!
Nos leemos.
¿Reviews?
