Hoooliiis! c: Bueno, ya estoy algo mejor... en lo posible c: Tengo otra historia Jori, "The Killer Tuna Jump", que se basa en el episodio especial de Sam & Cat en donde aparece Jade, y bueno, debido a que aún no sale el episodio en latinoamérica, detendré aquel proyecto hasta que ese episodio salga eventualmente al aire.
Ahora, disculpen por el tiempo... temas personales y bla bla, espero que disfruten este capítulo y muchas, muchas gracias por todo su apoyo c:
VICTORIOUS NO ME PERTENECE
Te Amo de la misma Manera (10/?)
No one's POV
"Vamos, ¿no puedes convencerlos?" La gótica volvió a preguntar por milésima vez a través del teléfono, ya comenzando a molestarse por la dificultad que de pronto el destino les imponía.
"Jade, he tratado todo el día de hoy y ayer de convencerlos de que me dejen salir el fin de semana... la respuesta es siempre no", dijo Tori apenada.
"Bueno, ni se te ocurra que esperaré dos semanas por una cita", Jade le dijo con algo de incomodidad por admitir tan abiertamente su desesperación por tener aquella cita con Vega.
"Pues a mí tampoco me agrada la idea. En verdad lo lamento... pero es que mi padre-", comenzó a excusarse por milésima vez en el transcurso de la conversación.
"Quiere que reposes todo el fin de semana", terminó la pálida por ella, "ugh, ¿por qué tenías que ser tan torpe? Si no te hubieras caído, hubiéramos disfrutado más aquel campamento y hubiéramos podido tener la cita hoy mismo, si fuera posible".
"Hey, no me culpes... si yo me caí fue porque tu me asustaste", le dijo Tori tratando de probar su tesis imaginaria.
"¡Mentira!", dijo exaltada Jade, "Yo solo te sujeté porque te ibas a caer".
"Bueno, pero ya pasó, ¿sabes? Dejemos el tema de lado", le dijo Tori, tratando de apaciguar la pequeña discusión sobre el tema del campamento. Era Miércoles por la noche, y desde el Lunes en la noche que habían comenzado a discutir sobre aquello.
"De acuerdo...", dijo tratando de relajarse mientras se recostaba en su cama para apreciar la oscuridad de su cuarto. Su padre estaba en una cena importante acompañado de su puta ocasional y le había dado la noche libre a la asesora que trabaja hasta tarde por la noche. "¿Qué haces?"
Tori se alegró por el cambio de humor de Jade y acomodó su pie en la cama antes de esponjar su cojín y recostarse sobre él. "Nada... no hay mucho que pueda hacer". Mientras hablaba, su madre había entrado a su cuarto y se sentó en la orilla de la cama, justo al costado de la menor de las Vega. "Un segundo", dijo Tori al teléfono antes de alejarlo de su oreja y dirigirle la atención a su madre.
"¿Con quién hablas?", le preguntó Holly lo más bajo posible, pero aún así Jade pudo escuchar por el otro lado de la línea e inmediatamente una semi sonrisa se formó en su rostro al sentirse un 'secreto' por parte de Vega.
"Es solo André, mamá", dijo Tori lo más natural posible. Jade, quien también escuchó, rodó los ojos.
"Oh, dale saludos de mi parte", dijo la madre de la latina levantándose de la cama y dirigiéndose hasta la puerta, pero el llamado de Tori la detuvo.
"De hecho, mamá... estábamos hablando sobre el fin de semana, ¿en serio no puedo salir con los chicos a divertirme?", quiso probar una última vez y volvió a repetir la pequeña mentirita que había creado para poder salir en una cita con Jade. Es que ellos no se podían enterar, por lo menos Tori aún no estaba lista para contarles.
"Hija, te sacarán el yeso el viernes y lo ideal sería que descanses este fin de semana...", le dio una sonrisa compasiva, "quizá para otra ocasión", y con eso, salió de la habitación cerrando la puerta tras de sí. Tori hizo una pequeña mueca por el enojo y volvió a colocar su celular en su oído.
"¿Sigues ahí?", preguntó Tori confusa por la línea.
"Sería más sencillo si le dijeras la verdad", fue la simple respuesta de Jade.
"Sabes que no es para nada sencillo", le respondió rápidamente Vega.
"No, pero tal vez te podrían dejar salir... y no sería toda la verdad, tan solo dlies que tienes una cita y punto", trató de convencerla nuevamente Jade, para que la cita fuera el fin de semana más próximo.
"No... ya les dije que era para salir con los chicos, sabrían que les estoy mintiendo", dijo Tori rodando los ojos y frunciendo levemente sus cejas.
"Ugh... de acuerdo, pero más te vale que la cita sea perfecta porque ya has tenido varios días y aún queda más de una semana...", le dijo Jade lo más neutral que pudo. Tori soltó una pequeña risita por el teléfono.
"Te encantará", dijo con una sonrisa de oreja a oreja. Todavía no planeaba nada exacto, pero en su cabeza tenía más de diez escenarios en donde podría tener la cita perfecta con Jadelyn West. "Ya verás", volvió a recalcar con entusiasmo.
"Más te vale", le dijo Jade, mientras miraba el reloj de su mesita de noche. "Ya es tarde, me tengo que ir...", dijo sin tener muchas ganas de separarse de Vega.
"Oh, Jade, antes de que cuelgues; ¿vendrás mañana?", preguntó Tori con curiosidad.
"¿Por qué tendría?", Jade frunció sus cejas y entrecerró sus ojos tratando de recordar si se le había olvidado algún detalle.
"Es que vendrán los chicos a dejarme unos apuntes, ¿vendrás?", volvió a interrogar la morena esperando la respuesta de West, porque lo único que quería era verla. Desde el lunes que no la había visto, y pese a haber hablado casi todo el día, todos los días, sólo quería estar junto a ella en persona.
"¿Quién son 'los chicos'?", preguntó Jade algo molesta y celosa, luego de comprender lo que Tori se refería.
"André, Beck y Robbie. Creo que André mencionó algo de que Cat tenía planes con un chico o algo, y que no podía venir". Le explicó Tori, "¿vendrás?", le volvió a preguntar ansiosa.
"¿Quieres que vaya?", Jade le preguntó con una semi sonrisa.
"¡Claro que sí!", le respondió casi de inmediato, provocando que Jade rodara los ojos y suspirara profundamente.
"No tengo otra opción, entonces".
"De acuerdo", le dijo Vega con una sonrisa enorme en su rostro, "nos vemos mañana, Jade".
"Nos vemos, Vega".
Jade se fue a dormir con una sonrisa grandiosa que demostraba lo feliz que se sentía por cómo las cosas estaban tomando su curso natural y perfecto. Tori, por otra parte, comenzó a hacer una lista de escenarios que podría usar para la cita "perfecta". Se levantó encantada de su cama y la empezó a recorrer formando cada imagen en su rostro y hablando emocionada en voz alta.
"Podría llevarla al cine, pero... ¿no sería muy cliché?". Paró su caminar y se quedó pensando en la reacción de Jade. "¿En serio, Vega? ¿Al cine?", le diría ella con su típica ceja levantada.
"Ugh, sí, Jade lo odiaría...", y tachó aquella idea de su cuaderno. Retomó su paseo a través de su cuarto, tratando de no arrastrar demasiado su pie lesionado. Leyó la siguiente idea y comenzó a imaginarse cómo serían.
Llamaría desde ya a aquel lujoso Restaurant que había abierto recientemente cerca de las colinas, y pediría la reservación correspondiente. Ambas lucirían vestidos de noche y Jade, pensó Tori, se vería extremadamente bella. La latina tenía bastante dinero a mano como para poder pagar una lujosa cena para dos, así Jade no se tendría que preocupar por qué cosas pedir o qué no. Al inicio sería incómodo, pero eventualmente se relajaría y todo fluiría hermoso. Ya para el postre, ambas se tomarían la mano con incomodidad por sobre la mesa y actuarían como una joven pareja de enamoradas... Pero luego le vino a la mente a Tori que todas las personas a su alrededor la observarían. Era un lujoso Restaurant, con personas adineradas y de la clase alta de la sociedad, personas que no aceptaban ese tipo de relación.
Tori negó con la cabeza ante aquella posibilidad y eliminó aquella opción de la lista. Leyó rápidamente toda la hoja y comenzó a eliminar todas las ideas que se escapaban de algo de bajo perfil.
"¡Pero podríamos cenar aquí! Yo podría cocinar y...", la imagen de la última vez que ella había cocinado le vino a la mente y recordó como casi incendia su casa por habersele quemado la comida. "No sé cocinar...", agregó finalmente sentándose con pesadez en su cama. Dejó su cuaderno y lapiz de lado, se cambió a su pijama y luego se dirigió al baño a cepillarse los dientes.
Al volver a su habitación no se preocupó de cerrar la puerta de ésta y fue directo hasta su cama, dejó el cuaderno y el lapiz de lado y se recostó dando un largo suspiro. Cerró los ojos y llevó sus manos a su frente.
"Tuvimos sexo y no sé cómo planear una sencilla cita", se quejó en voz alta, aún sin abrir sus ojos.
"¿¡Victoria!?", Tori, al escuchar aquella voz de su madre, se levantó de golpe, abriendo los ojos como platos y tratando de ocultar la vergüenza que de pronto se le subió a la cabeza, pero por la brusquedad de sus movimientos, se golpeó sin querer en su pie lesionado.
"Auch...", se quejó por lo bajo mirando su pie y luego volviendo a mirar a su madre, quien estaba parada justo en la entrada de la habitación, con el ceño fruncido y los brazos cruzados a la altura de su pecho. "¡Ma-mamá! ¿Q-qué haces aquí?"
"Yo, señorita", comenzó, dando un paso largo en el interior para poder cerrar la puerta detrás de ella con algo de fuerza extra, "te vine a entregar tu medicamento, pero tendremos una conversación muy importante".
"Umm...", Tori no sabía qué decir, y el golpe que se había dado en su pie comenzaba lentamente a tomar efecto. "¿No... es lo que tu crees...?", le dijo con una semi sonrisa, falsa e incómoda, para ver si su madre se relajaba un poco.
"De hecho, preferiría que no fuera lo que yo creo o que incluso hubiera escuchado mal, pero sé que mis oídos aún no me fallan...", dijo con un tono severo, sin quitar el ceño fruncido de su cara. "¿Con quién fue y cuándo?"
Tori lo pensó un momento, ¿en serio su madre le pedía constancia de con quién se había acostado y cuándo?. En un par de meses saldría de Hollywood Arts, y cumpliría la mayoría de edad, no es como si fuera muy joven como para iniciar una vida sexual. Pronto ya sería adulta y comenzaría a ganarse la vida por sí misma. La menor de las Vega se quedó callada no queriendo revelar la verdad a su madre, entonces Holly comenzó a indagar y preguntar más. Tori no sabía dónde colocar sus manos, así que empezó a jugar nerviosamente con sus dedos.
"¿Fue con Ryder? ¿Te obligó a hacerlo?", preguntó dando un paso más en la habitación, acercándose un poco más a Tori. Seguía con el ceño fruncido y sus manos estaban rígidas a los costados de su cuerpo.
"¿Qué? ¡No!", dijo de inmediato al escuchar el nombre de aquel idiota y al acto atroz al que su madre hacía mención.
"Ah, ¿entonces fue ese tal Daniel? ¿Te obligó a hacerlo?", volvió a repetir la pregunta, ahora con otro nombre del cual sabía que su hija había salido.
"¡No!, ni siquiera lo que tuve con él fue algo muy serio...", comentó Tori mientras se cruzaba de brazos, imitando la posición que su madre había tenido al inicio.
"¿Y qué hay de Steven? ¿Te obligó a hacerlo?", su madre volvió a dar un paso más, quedando casi frente a frente de su hija, elevó la voz y comenzaba a desesperarse.
"¡Nadie me obligó a hacerlo! ¿de acuerdo?", Tori también comenzaba a elevar la voz, "no es como si fuera muy pequeña como para esas cosas...", comenzó con molestia. Se quedaron mirando fijamente la una a la otra sin decir palabra alguna, sin siquiera cambiar su ritmo de respiración, hasta que finalmente Holly cedió. Se relajó un poco y cruzó la habitación para sentarse en la cama de su hija menor, a los segundos Tori se sentó junto a ella.
"Mira, Tori... Sé que ya has crecido y que estás en la edad en donde tu vida sexual se activa-", comenzó, pero fue interrumpida por Tori, quien había colocado una cara de disgusto en su rostro.
"¡Mamá!", le reclamó Vega algo incómoda.
"Hija, tenemos que hablar de esto tarde o temprano. ¿Usaron protección?"
"¡Mamá!", volvió a repetir la joven morena, no sabiendo cómo decirle que la protección a la que se refería no era necesaria...
"¡Pero Tori!, hoy en día las enfermedades de transmisión sexual están como si fuera alguna moda o algo, además, tienes recién 17 años, no puedes arriesgarte a quedar embarazada a esta edad y luego arruinar el resto de tu vida", le dijo Holly con preocupación en su rostro, colocando su mano en la rodilla de su hija.
"Lo sé, mamá", le dijo Tori calmándose un poco ante la incómoda situación.
"Y lo más importante, debes hacerlo por amor, no porque te sientas presionada por el chico. Y lo ideal es que lo hagas con alguien con quien tienes una relación seria y larga, porque tener sexo, hija, no es un juego de niños".
"Lo sé..."
"Dices que lo sabes, pero dijiste que tuviste sexo y que yo sepa, no tienes a ningún chico que se haga llamar tu novio". Holly tenía un punto, ¿Cómo le decía Tori que no era ningún chico, sino que una chica y ni más ni menos que la rebelde de Jade West? La chica que se suponía odiaba y que además había ocurrido en aquel viaje que había suplicado por ir.
Tori se vio encerrada en un callejón sin salida, lo mejor era simplemente decírselo de una buena vez. Abrió la boca un par de veces, pero no se atrevió, al final dijo, "También dije que tenía una cita..."
"Oh, claro... ¿Es con ese chico guapo de Beck? Trina ha hablado todo el día de que está soltero", le comentó su madre insinuándole algo con sus cejas.
"¡No! No es con él...", dijo Tori, rodando los ojos por el comportamiento de su madre.
"¿Entonces con quién? Soy tu madre, merezco saberlo".
Tori se mordió su labio inferior levemente, estaba nerviosa y no sabía como decirlo. Digo, decirle a tu madre que en un fin de semana te enamoraste de tu amienemiga, tuvieron sexo y además planeaban algo serio con citas y todo... bueno, lo de 'relación seria' estaba por verse, pero definitivamente decir todo aquello a tu madre no era algo fácil, aún cuando la relación que tenía se consideraba como buena.
"¿Qué tienes, hija?", le preguntó su madre con un tono de voz algo suave, por primera vez desde que la conversación había comenzado.
"Es que...", trató de comenzar, pero se trabó. La valentía venía y se iba a los segundos.
"Hija, si el chico te obligó a tener relaciones, basta con decirle a David y él se encarga", le dijo la madre con su tono más normal de habla.
"No... ella no me obligó...", dijo silenciosamente mirando hacia el suelo. Listo, ya lo había dicho, lo importante y principal ya había ocurrido.
Un pequeño silencio incómodo y Vega sintió como su madre cambiaba incómodamente su posición sobre la cama. Finalmente, colocó su brazo en el hombro de su hija provocando que ésta levantara su vista y la mirara.
"¿Una chica?", le preguntó suavemente. Tori asintió con la cabeza, pero no dijo ninguna palabra. "Y... ya tuviste relaciones con ella...", dijo Holly más en una afirmación que en una pregunta, pero igualmente Tori asintió con la cabeza.
Hubo otro silencio incómodo, Tori pensaba lo peor y sus rojos ojos comenzaban a tornarse cristalinos. Iba a hablar, preguntarle a su madre qué pensaba al respecto, cuando la mayor de las mujeres habla primero.
"¿Te gusta ella?", Tori asintió con la cabeza, nuevamente en silencio, "¿Y van por una relación seria?"
"Eso creo...", dijo Tori tímidamente. Holly asintió en señal de que comprendía, pero no dijo nada en un buen rato.
"¿Y bien?", la madre le preguntó a su hija después de lo que parecieron ser cinco minutos de total agonía para Tori, "¿No me dirás el nombre de la afortunada que le roba el corazón a mi hija? Soy tu madre, merezco saber". Dijo con una sonrisa.
Vega finalmente se pudo relajar y le dio a su madre una de sus sinceras sonrisas, "Es...", comenzó a decir, pero nuevamente se trabó.
"Dime...", le dijo su madre algo impaciente.
"Es Jade"
"¿Jade... West? ¿La misma Jade que odia a Trina y te solía hacer la vida imposible?", preguntó algo sorprendida.
"Sí...", dijo Tori por lo bajo recordando sus antiguos momentos con Jade.
"¿Estás diciendo que te gusta la chica rarita ex novia del chico que le gusta a tu hermana?", volvió a preguntar sorprendida.
"¡Jade no es rara!" La defendió de inmediato la joven latina, "ella es una de las más talentosas del colegio, y es super linda...", se le escapó una sonrisa.
"Como digas...", dijo Holly levantándose y dejando las pastillas en la mesita de noche de su hija, "Bueno, si de verdad van en algo serio, quiero que la traigas a cenar un día con nosotros". Comenzó a caminar hasta la puerta.
"¡Mamá!", nuevamente se quejó Tori. "No la traeré para que me avergüencen... Además, siempre viene con el resto de los chicos..."
"Sí, siempre viene con el resto de los chicos, pero yo a ella personalmente no la conozco".
"Pero aún no somos nada oficial...", Tori comenzó a pensar rápidamente en excusas para evitar que aquella cena no se llevara a cabo.
"Bueno, algún día lo serán y la tendrás que traer... Ah, que no se te olvide tomarte tu medicamento", y salió de la habitación de Tori cerrando la puerta suavemente.
"Genial...", dijo Tori mientras volvía a recostarse en su cama, cerraba los ojos y colocaba sus manos en su frente. "¿Y si mejor cancelo la cita?", largó un último suspiro antes de levantarse a tomar su medicamento y encender la televisión de su habitación para entretenerse antes de dormir. Pero fue justo cuando un anuncio particular pasó por la pantalla, que se le ocurrió la cita perfecta para ella y Jade.
-o-
La alarma llenó la habitación con un sonido molesto y monótono, y una pálida mano se encargó de inmediato de apagarlo. Jade abrió los ojos y esperó unos segundos para estar completamente despierta para levantarse, hoy vería a Tori y no pudo evitar la sonrisa boba que se formó en su rostro. Aun cuando los chicos parecían haberla excluido de aquellos planes, ella igual se sumaría, y por lo mismo, tenía que elegir la mejor ropa para darle la mejor de las vistas a Tori. Hoy se vestiría linda por Vega, no es como si nunca se vistiera bien, o como si su ropa no encajara perfectamente con su cuerpo y curvas, pero nunca hacía un esfuerzo especial más que que para su autoestima personal, pero hoy... hoy lo haría para Tori.
La amarga idea de que sería otro día más de colegio sin la molestia de tener a la feliz Vega recorriendo los pasillos se esfumó inmediatamente puesto que tener la posibilidad de verla en la tarde cambiaba toda su actitud. Pese a todo, Jade encontraba ridículo ir al colegio solo con ganas de verla a ella, pero lo dejaba pasar puesto que sabía que eran cosas que hacía el amor... crear esa necesidad que roza los límites de la obsesión. De todos modos, ni aunque la latina sí asistiera al colegio, no correría a abrazarla. Esa no era Jade, y ni Vega ni nadie cambiaría eso. O la aceptaba como tal, o no la aceptaba. Era como su lema, nadie debería cambiar porque su pareja le pide aquello, se supone que uno se enamora de la persona real, no de la idealizada.
Cuando llegó al colegio vio que Cat y Beck hablaban animadamente, hasta que su gótica amiga hizo ingreso al establecimientos, ambas caras se giraron y sus mandíbulas cayeron lo más bajo posible. El "esfuerzo" que había hecho Jade era verse el doble de sexy de lo que normalmente lucía. Llevaba un corset corto negro, con sutiles y transparentes marcas de flores moradas, que hacía relucir sus atributos, una blusa de un violeta oscuro desabotonada en la parte superior hasta cerca de sus pechos, arremangada hasta sus codos, y una cadena larga que llegaba hasta su estómago. Por la parte baja ocupaba unos leggins ajustados negros, y unas botas largas de cuero que llegaban hasta su pantorrilla. Eso, sumado al perfecto maquillaje que había realizado en su rostro y la multitud de pulseras en sus muñecas, daba en un perfecto conjunto casualmente sexy. Como para quien sin intentarlo -aunque sí lo intentó-, terminaba vistiendo para salir de cacería.
"Wow", dijo Cat una vez que Jade se acercó hasta donde estaban ellos conversando. Jade posó su mirada en Cat y le sonrió ampliamente, luego se dirigió hasta Beck para ver qué era lo que tanto tenía que decir sobre su aspecto. Le levantó una ceja, pero el chico seguía deborándola con la mirada mientras babeaba. La pelirroja sutilmente le golpeó el costado de su torso, haciendo que el chico volviera a la realidad.
"T-te ves m-muy linda", dijo algo sonrojado. Jade simplemente volvió a sonreír de lado.
"Gracias", dijo con algo de ego en su voz.
"¿Tienes una cita?", preguntó Cat curiosa por ver a su mejor amiga tan arreglada tan solo para ir al colegio. Movió sus labios para responder, pero justo cuando comenzó a hablar, apareció André detrás de ellos.
"¿Qué cuenta-¡Vaya!". André se acercó para saludar, pero una vez que llegó al costado de los chicos y vio cómo estaba vestida Jade, le fue imposible disimular su deseo de hombre de querer devorarla. Beck le dio unos golpecitos en su espalda para que volviera a reaccionar. Luego de que el incómodo momento, y muy gracioso para Jade, pasara, Beck volvió a repetir la pregunta que había hecho Cat, porque justo ahora, envidiaba y encelaba el hecho de que su ex novia vestía así para otra persona. Y lo peor, es que era para Tori, pero no dijo nada.
"¿Tienes una cita?", volvió a repetir, ésta vez André, pero algo sorprendido por al rapidez en que se había olvidado de Beck.
"Lo único que tengo es amor propio", le respondió Jade evitando sacar a tema que realmente vestía así para impresionar a una persona en especial, que irónicamente aquel día no había asistido al colegio por temas mayores.
"Ya lo veo...", comentó André por lo bajo mientras volvía a contemplar a Jade no tan disimuladamente, poniendo algo nerviosa a la gótica.
"Entonces", Jade alzó la voz para atraer la mirada de André, que por el momento se encontraba en su cuerpo, "la que tiene una cita hoy es Cat, si no me equivoco". Dijo mirando de reojo a Beck, que muy disimuladamente se lamía los labios mirando el estilo de Jade.
"¡Siii!", dijo la pelirroja emocionada, "¡Es el amor de mi vida!". Los chicos sabían que el fin de semana pasado Cat había conocido a un chico, un tal Trevor, y había estado hablando de él toda la semana. Jade rodó los ojos mientras la pelirroja contaba sobre cómo le había pedido la cita, todo nervioso y temas bobos que prefirió no escuchar.
"Wow, ¡qué vista!", se escuchó de repente y todos los chicos levantaron la vista para mirar en dirección a dónde venía aquel cumplido. Robbie estaba parado a unos metros de distancia con Rex en sus manos, obviamente el comentario había provenido del muñeco, pero el chico de lentes estaba con la boca tan abierta que cualquier insecto podía ingresar por ahí.
Jade rodó los ojos y pasó junto al chico para dirigirse a la máquina de bebidas, pero en el camino escuchó otro comentario.
"¡Y qué trasero!", con eso, Jade no pudo evitar devolverse, tomar al muñeco y arrojarlo lejos por los pasillos. Otros chicos lo tomaron y salieron corriendo con Rex, y Robbie, por supuesto, los siguió gritando que le devolvieran a su amigo.
La gótica remotó su trayecto hasta la máquina de bebidas y cuando llegó abrió su bolso para buscar el dinero, pero justo en ese momento su celular se iluminó y lo sacó para leer un mensaje nuevo de Tori. Se apoyó en la máquina y comenzó a leerlo totalmente dispuesta a responder en la brevedad.
"Buenos díaaaaas :)", decía el mensaje. Una sonrisa se asomó en su rostro al imaginarse a Vega diciéndole eso en persona, como siempre solía hacerlo.
"¿Qué tal si es un mal día?", le respondió, su sonrisa sin abandonar su rostro. Solo quería molestar a Tori por unos momentos.
"Si fuera un mal día, hubieras ignorado mi mensaje :P", Jade sonrió más ampliamente. Tori la conocía muy bien.
"Cierto", corto, sencillo y muy al estilo de Jade, fue su respuesta.
"Hey, ¿no deberías estar en clases ahora?", Jade vio la hora y rodó los ojos antes de responder.
"Qué despistada... aún faltan dos minutos", le respondió.
"Ups, claro :) es que me acabo de despertar"
"¿Y a mí qué con eso?", fue la respusta de Jade, aunque agradecía que Vega compartiera algo de su vida con ella.
Una toz la trajo de vuelta a la realidad, cuando levantó la vista se dio cuenta que había un pequeño de primero esperando para ocupar la máquina refrescos. "¡Largo!", le lanzó al pequeño un grito y vio como el chico salía corriendo rápidamente, por los pasillos con terror tatuado en su cara. Nuevamente su celular vibró y recibió un mensaje de Vega. Antes de bajar la vista nuevamente a su celular, vio como los chicos la miraban extrañados y reprimió inmediatamente la sonrisa de su rostro y colocando en su lugar un ceño fruncido. Bajó la vista como si nada hubiera ocurrido.
"¿Vienes hoy?"
"Si sigues insistiendo, quizá no vaya", de reojo vio como los chicos la seguían mirando extrañados, pero luego de unos segundos voltearon y siguieron hablando entre ellos.
"¿Me traerías un libro de mi casillero? Por faaavoooor :("
"No"
"¡Por favor! Christina me dijo que teníamos tarea"
"¿Quién es Christina?", escribió con enojo al mismo tiempo en que el timbre se hacía retumbar en los pasillos del colegio.
"Por favor, lo necesito para creación literaria"
"Me tengo que ir a clases, pero quiero una respuesta, ¿Quién es Christina?". Y con eso, guardó su celular y se dirigió a clases inmediatamente.
La clase que tenían correspondía a Sikowitz, y cuando entró ya estaban todos sus amigos sentados y todo el resto de la clase también. El profesor le iba a reprochar su comportamiento rebelde, cuando se dio cuenta de cómo estaba vestida, los alumnos también se dieron cuenta y más que uno soltó algún silbido que suponía ser como halago, pero que Jade odiaba. A todos ellos los miró con odio y ellos dejaron su acto inmediatamente. Jade se sentó como si nada hubiera pasado junto a Cat.
"Jade, ¿por qué llegas tarde?", le preguntó Sikowitz relajadamente.
"No te incumbe, Sikowitz", le respondió mientras cruzaba sus piernas y colocaba delicadamente sus manos en sus muslos.
"Oh, teniendo en cuenta que has interrumpido mi gran explicación sobre las maneras en que un actor expresa sus sentimientos, sí es de mi incumbencia", le replicó el profesor rápidamente metido en el retorcido juego de la gótica.
"Pues te quedarás con la duda", dijo rápidamente, con su típica sonrisa.
"Está bien, pero como castigo por llegar tarde e interrumpir mi clase, nos tienes que contar a todos por qué vistes tan... tan... así", dijo Sikowitz con una sonrisa y se ayudó con sus manos para indicar la vestimenta de Jade.
"¿Qué tiene mi forma de vestir?", preguntó Jade, quería ver qué tan lejos podía llegar Sikowitz con el tema incómodo que él mismo había sacado. El profesor loco abrió y cerró la boca buscando una manera adecuada de decir su aspecto, pero André habló por todos, ayudando a Sikowitz.
"Te ves sexy", dijo el moreno y toda la clase asintió. Un pequeño murmurar comenzó a nacer y Jade comenzó a sentirse nerviosa, así que los hizo callar a todos con su mirada.
"Sikowitz", dijo con voz dura, "¿puedes continuar la clase ya?".
Eventualmente la clase prosiguió, pero Jade miró hacia atrás y se dio cuenta que Beck la miraba. Le lanzó una mirada interrogatoria, y Beck solo movió los hombros con una sonrisa pícara en su rostro. Bajó la vista hasta su celular y luego volvió a mirar a Jade, quien sintió vibrar su bolsillo y de él sacó su celular con un nuevo mensaje de Beck. Miró hacia Beck, quien asintió con la cabeza, y luego bajó la mirada para leer el mensaje.
"Es una lástima que Tori no esté aquí para ver tu adecuada vestimenta para asistir al colegio :P"
Jade frunció el ceño, pero no volvió a mirar a Beck durante toda la clase.
Así que... emm... no sé cuándo pueda publicar el siguiente capítulo, trataré de que sea pronto c: Ustedes déjenme sus comentarios y reviews y sus opiniones y yo feliz de la vida publico otro capítulo más para ustedes x3 La cita será perfecta, ya la tengo planeada en mi mente ;)
Muchas gracias por su paciencia y apoyo, yo todavía no me "recupero"... tengo unas ojeras horribles y cuando no estoy tan cansada, recobro mi imaginación x3
¡Besos y Abrazos!
