Algunos de los personajes pertenecen a Stephanie Meyer.

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CAPÍTULO 9: "UNA MÁS EN LA FAMILIA"

Los días siguientes pasaron sin sobresaltos, Edward me venía a buscar al instituto cada mañana y me dejaba en casa cada tarde, mis amigos ya sabían lo que había entre nosotros, íbamos despacio pero me hacía sentir muy segura de lo nuestro. Por eso estos días me siento tan vacía, necesitaba algo más de Edward, llevábamos dos semanas saliendo y ni si quiera le había besado, y la verdad al principio tenía miedo de sentir otra vez lo que he sentido tantos años, pero poco a poco ese miedo se han convertido en ganas.

"¡Hola enana!"- me dijo Edward en cuanto le abrí la puerta y segundos después me besó la frente. Esa tarde lo le esperaba, me había dicho que tenía una montaña de deberes y no sabía si podría quedar.

"Yo soy la que debería llamarte a ti gigante, eres tú el alto, yo ni si quiera soy bajita…."- le dije bromeando mientras le tomaba la chaqueta vaquera y se la colgaba en el perchero de la entrada. "No te esperaba, ¿Y tu montón de deberes?"- le dije sospechando que no los habría terminado.

"Terminados, y pensé en venir a verte que ya que hoy no tendrías ningún plan". Dijo con aires de chulería. Esa chulería que a mí me volvía loca.

"Ah, ¿Y qué te hace a ti pensar que no tengo ningún plan?"- le pregunté bajándole los humos.

"Fácil, Kristen, salió con sus padres, Ángela está con Eric, y tu hermana Mar está con unas amigas de su clase en el parque, me las acabo de encontrar." – dijo él recordándome porque nunca debía subestimarle.

"Ah, y ¿no han gritado de emoción al verte?"- le pregunte haciendo un mohín.

"¡No digas tonterías amor!"- dijo riéndose a carcajadas.

"Vamos, Ed, sabes que esas chicas están locas por ti, medio instituto lo está – dije mirándole con deseo. ¡Cómo si no lo supieras!"

"Pero soy todo tuyo…"- dijo mirándome fijamente. Eso me hizo sentir culpable al pensar que me está esperando todo este tiempo, teniendo tanta paciencia, y yo ni si quiera le había besado.

"De todas formas, siguiendo con el tema, podría haber hecho planes con tu hermana ¿verdad?"- le corté.

"No lo creo, y aquí viene lo mejor del día. Alice salió con tu hermano."- dijo imitando la voz de Kristen al contarme un cotilleo.

"No bromees, ¿En serio?"- es cierto que mi hermano llevaba unos días raros, y que yo también aporte un poco hablándole de Alice y sonsacándole información como la prometí, pero cuando parecía que iba a soltar prenda me cambiaba de tema, era muy reservado en cuanto a relaciones se refiere.

"Yo también me asombre la verdad, mantenme informado, aunque si pasase algo entre esos dos me alegraría mucho por ambos." – dijo mientras miraba una pequeña figura decorativa que tenía Charlie en el estante.

"Y yo, ¡Alice sería una más en la familia! Por cierto, Charlie y Michelle están en un cumpleaños de un compañerito de Michelle de la escuela… te apetece subir a escuchar algo de música."- le dije apresuradamente, la verdad es que me apetecía tener algo más de intimidad con mi novio, el me hace sentir segura de mí misma y hasta consigue que esos malditos pensamientos aparezcan por mi cabeza.

Él asintió, y dejó la figura en su sitio, mientras me miraba con cierta incredulidad. En cuanto llegamos a mi habitación, mientras yo puse algo de música, me empecé a sentir algo incómoda, pero pronto se me pasó cuando le miré, estaba paseando por mi cuarto mirando cada detalle de las estanterías, y cada rincón anhelando saber un poco más de mí.

"Nunca había estado aquí antes, es bonita."- dijo con la mirada en un tablón de corcho que tenía en la pared casi vacío, pero en el centro tenía clavado las pocas fotos que había sacado de mi nuevo hogar y mis nuevos amigos, y justo en una esquina, una foto nuestra de hace unos días en la cafetería del instituto. " Me gusta esta foto, aunque Jacob podría haberla encuadrado algo mejor" – dijo con tono burlón.

Amor, ven aquí, a ver si te acuerdas de esta…- dije ofreciéndole sentarse en un pequeño banco que sobresale del marco de la ventana de mi bohardilla y que yo tenía preparado a modo de un improvisado sillón. Le di al play del estéreo y una melodía empezó a sonar.

Oh, Your guardian angel, ¿Cómo te has acordado? – me dijo con gran entusiasmo.

No le contesté, me limité a escuchar aquella canción que escuchamos juntos por primera vez en la radio de su coche, y a mirarle embelesada. Me acerqué a él sigilosa, mirándole a sus hermosos ojos cada momento, sin apartar la mirada. Él se acercó también a mí y me acarició la mejilla. Poco a poco fui sintiéndome más segura de mí misma, y decidí besarle en los labios, primero fue un beso corto pero firme, y en seguida nos miramos a los ojos y está vez me besó el a mí de forma más apasionada pero dulcemente.

"Lo estaba deseando"- me dijo él dedicándome una tierna sonrisa.

"Siento haberte hecho esperar tanto"- le dije devolviéndole la sonrisa.

"No importa, mereció la pena"- me dijo esta vez más cerca de mí, volviéndome a besar con ternura, esta vez nuestro beso duró más tiempo.

"¡Ejem, ejem!"- nos interrumpió Simon de la mano de Alice. "He llamado a la puerta pero parece que no me oíais."

"Perdón."-dije fastidiada, pero no por lo que había hecho sino porque mi hermano mayor fuese tan inoportuno. ¿Un momento, algo que contarnos?

"Bueno la verdad es que sí..."-dudó él mientras se sentaba al lado de Edward en el banco de la ventana. "Alice y yo…"

"Estamos saliendo"- terminó de decir Alice. "En realidad llevábamos viéndonos más de una semana, pero ahora es oficial. ¿No es genial Bells? Somos cuñadas por partida doble."

"¿De verdad? Chicos me alegro por vosotros." – y era la verdad, mi hermano salía con unas de mis mejores amigas, sería de mi familia, era estupendo y por fin Edward y yo tendríamos con quien salir en pareja, ya que Eric y Ángela iban por libre.

Enhorabuena- dijo Edward con un tono de voz muy dulce, como si hubiese estado esperando ese momento desde hace mucho tiempo, pero a la vez se percatase de que su hermanita menor ya no era tan pequeña.

Después de aquella conversación, y aquel dulce beso de Edward, sabía que las cosas en mí estaban cambiando y gracias a él estaba descubriendo nuevos sentimientos, y ganado seguridad día a día.