Título: Time to return

Autor: Tiny lizard

Género: Drama, Viajes en el Tiempo

Público: Mayores de 16, si eres sensible de 18.

Advertencias: Puede contener escenas que dañen tu sensibilidad.

Publicaciones: en fanfiction

Resumen: Ella busca poner fin a su sufrimiento, busca como nunca para poder volver al la normalidad su mundo...

La guerra produjo una masacre que acabó con todos sus amigos, Sakura Haruno solo desea que todo sea sólo una pesadilla. ¿Qué pasará cuando se le conceda ese deseo?


— TIME TO RETURN—


Capítulo 9

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Todo lo que necesita un ninja es el valor de nunca rendirse.

Jiraiya, Sannin de Konoha

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El frustrado gruñido de Sakura se hizo evidente cuando vio como ese médico intentaba cerciorar la herida de un Jounin herido. Por todos los dioses, ¿También debería convertirse en una sensei para esos tipos?

—Lo está haciendo mal, Tokiyama-san. Necesita estimular las células para que se reparen solas, sino su cuerpo olvidará como hacerlo por sí solo y podría morir con más facilidad.

Refunfuñando el médico cambió la forma de aplicar chakra ante la sospechosa mirada del Jounin. Después de todo ¿Quién podría confiar en el médico después de escuchar a Sakura?

—Sakura-san.

—Dime, Megu.

—Vuelve a tener visita, están esperando en la habitación de Uchiha-san y Hatake-san.

Sakura asintió, se preguntaba cuando tardarían en volver. Rió interiormente. Le gustaba eso de ser sensei, y empezaba a entender porque Kakashi-sensei les hacía tantas bromas pesadas. Era increíblemente divertido.

Sakura dejó la consulta y se dirigió a las habitaciones del hospital. Hacía un par de días que había ingresado allí a Kakashi y a Obito. Así Kakashi podía recuperarse mientras Obito descansaba después de las rehabilitaciones a las que se sometía.

También hacía un par de días que ella y Fugaku habían llegado a una tregua, después de todo el hombre no era tan malo.

—No puede revocar de entrenarlos, Sakura-san.

—Y no lo hago Fugaku-san, esto también es un entrenamiento, no querrá tener ninjas que no sepan capaces de decidir por ellos mismos, se lo aseguro. ¿Qué somos simples herramientas que solo obedecen ordenes? Sí, en lo teórico. Pero por encima de todo somos humanos, necesitamos decidir y seguir nuestras decisiones, porque si no nos convertiríamos en marionetas. Manipulables y sin iniciativa, ninjas así no valen la pena, puesto que morirán al mínimo contratiempo que haya en cualquier misión. Los estoy sacando de sus planes para ver si merecen o no ser ninjas, si no son capaces de venir y decirme lo que quieren no voy a entrenarlos, porque no podrán ser más que herramientas a manos de un titiritero. Y yo solo entrenaré a humanos, a ninjas. Así que déjalos, sin darles pistas. Me gustaría ver que harán. —Sakura sonrió tenuemente ante la mirada complacida de Fugaku.

—Entiendo. Mis hijos estarán en buenas manos si usted los entrena, Sakura-san. Y, aunque en su momento fui rudo con usted, me gustaría disculparme.

—Tranquilo, Fugaku-san, digamos que me debe una. Aprovecharé el momento necesario para pedir de vuelta mi favor.

—Lo acepto, Sakura-san. Entonces, la veré cuando los chicos aprueben su primera prueba. Después de todo no hay límite de tiempo ¿verdad? —dijo descubriendo la verdad de esa prueba.

—Me ha descubierto, señor. Mientras tengan chakra todavía pueden pasar. Un ninja debe ver a través de planes y maquinaciones, ¿ne? —Sakura bromeó.

—Hai, y espero que sean capaces de hacerlo. Si por algún motivo eso no pasa, le permitiré suspenderlos o lo que sea que quiera hacer.

—Tenemos un trato, Fugaku-san.

Así que tenía grandes esperanzas para que esos visitantes fueran los cuatro Uchiha.

Entró en la habitación de ese par y notó completamente el incomodo ambiente que había allí.

Rin se revolvía nerviosa en la silla colocada en medio de las dos camillas. Kakashi leía un libro desinteresadamente recargado en las almohadas y Obito jugaba con los pliegues de las sábanas desviando la mirada a cualquier lugar que no fuera a esos cuatro.

Inabi estaba de pie, en frente de Kakashi, taladrándolo de forma casi aterradora, Tekka se había sentado en otra de las sillas, justo al lado de la puerta, Shisui estaba mirando despreocupadamente por la ventana e Itachi estaba extendido en el suelo haciendo, lo que parecían, los deberes de la academia.

El ruido de la puerta al abrirse hizo poner serios a los Uchiha y aliviados al equipo de Minato.

—Sakura-san—empezó Shisui— Nos gustaría que volviera a hacernos la prueba. Hemos aprendido la lección.

Sakura ignoró por completo al chico y se dirigió a Obito. —Dime, ¿Cómo van las falanges?

—¿Falanges?

—Los dedos, Obito-kun—dijo algo nerviosa Rin a Obito.

—Oh, sí, mejorando, Sakura-san. La movilidad está casi recuperada. Solo me falta un poco de fuerza. —comentó mientras abría y cerraba la mano.

—Bien.

—Sakura-san, por favor, solo otra oportunidad—dijo esta vez Tekka, aunque fue igual de ignorado que su predecesor.

—Kakashi, ¿Tu chakra se está recuperando?

—Sí.

—¿Las costillas?

—También.

Sakura asintió complacida. —¿El Sharingan?

—Molestándome.

Sakura se acercó a él ignorando totalmente al grupo de Uchiha. —Déjame echar un vistazo.

Desenvolvió el vendado del Sharingan y le pidió que lo abriera. —A simple vista está bien, solo molesta porque es reciente, si sigue molestándote en un par de semanas ven a verme. Lo hiciste correctamente, Rin. Buen trabajo.

La muchacha sonrió orgullosa de alabaran su trabajo. Sakura pareció pensar un poco más acerca del trasplante y volvió a repetir explicándoselo a Kakashi, aunque parecía que se lo decía a si misma.

—Estoy casi segura que la causa es el chakra y el tiempo. Es demasiado reciente. Pero puedo arreglarlo si, como te he dicho, sigue molestándote en un par de semanas, pero me gustaría dejarlo curarse naturalmente. No habrá problemas de ceguera con tu Sharingan, Kakashi, pero sí de chakra, usarlo consume chakra que tú no estás acostumbrado a usar. Así que se responsable en su uso.

El Hatake asintió mientras la pelirrosa envolvía de nuevo el ojo. —Tápalo para evitar un desgaste.

—Sí.

—Sensei. No necesito acabar la academia para saber que quiero que usted me entrene. Onegai. —dijo ahora Itachi.

—Entendido Itachi, ya te lo dije. A ti te acepto. —Sakura revolvió el cabello del pequeño Uchiha.

—Demo, Sakura-sensei, usted dijo…

—Es una orden, Itachi. Puedes ser mi alumno, pero solo tú. No aceptaré otra cosa. Pero entrenar tu solo será aburrido así que te dejaré elegir. —Sakura sacó los tres cascabeles, sorprendiendo a Kakashi, Obito y a Rin. ¿Cómo sabía acerca de esa prueba?

—Elige quién de ellos estará con nosotros. Es una orden.

Un tenso silencio se extendió en la sala. Rin estaba intentando por todos los medios no sonreír. Era increíblemente nostálgico.

—No voy a hacer eso. Sensei.

—¿Estás desobedeciendo mi orden? —Sakura hizo más denso su chakra, haciendo que una extraña aura intimidante invadiera el pequeño cuarto del hospital.

—Sí. Sensei. Mis compañeros, ellos son más importantes que cualquier orden. Usted me hizo ver eso.

—¿Entonces qué harás? ¿Sacrificarás tu futuro prometedor por ellos?

—Sí.

—Los que desobedecen ordenes son escoria, no merecen vivir en el mundo ninja.

Itachi parpadeó asustado. Pero no apartó la mirada.

—Pero, los que abandonan a sus compañeros son peor que escoria, Itachi, ellos no merecen ni ser recordados.

Ella le pellizcó la nariz graciosamente mientras Obito y Kakashi la miraban anonadados. Esas eran las palabras de Obito.

—Habéis pasado la prueba, mocosos, pero espero que os quede claro que ha sido gracias a Itachi. — Ella lo agarró y lo alzó en sus brazos para ponerlo encima de su hombro. —Así que Itachi, eres el líder de los mocosos.

Ella rió ante la mirada derrotada de Inabi y la incrédula de Tekka. Poco después se le unió un risueño Shisui. Mientras tanto, Itachi se sonrojaba por momentos.

—Bueno, bueno. ¿Y tú qué dices, Inabi? Estás muy callado.

El susodicho la miró fijamente. —No voy a llamarte sensei.

—No te lo he pedido, Uchiha. Estoy de acuerdo mientras me respetes. Soy mayor que tu y te supero en rango y experiencia. —dijo Sakura poniendo el dedo en la llaga.

—Hmp.

Sakura detuvo su risa. Y su expresión decayó. Bajó a Itachi y le volvió a pellizcar la nariz. —Nos vemos mañana por la tarde, alumnos. Sean puntuales.

Sakura desapareció ante la mirada confusa de casi todos los presentes. Para bien o para mal, solo Obito sabía lo que le pasaba.

—¿Qué le ha pasado? —preguntó Inabi sin intentar esconder su curiosidad.

—Eres idiota. —murmuró Obito, frunciéndole el ceño.

—¿Qué dijiste? —amenazó Inabi.

—Me has oído Inabi. Sakura-san amaba a sus compañeros de equipo, uno de ellos era un Uchiha. Deberías haber tenido un poco de tacto.

—Hmp, no he hecho nada.

—Lo has hecho inconscientemente. Ya sabes, ese extraño monosílabo que ni existe que todos los Uchiha hacéis. —dijo ahora Rin, intentando aligerar el ambiente. —Le debes recordar a su compañero de equipo.

—No es mi culpa. —Giró la cabeza y salió de ese cuarto seguido de Tekka.

—Entonces ¿de verdad su compañero de equipo era un Uchiha? —dijo Shisui.

—Así es. Habla mucho de ellos. El otro era un Uzumaki, ya sabes, como la esposa del Shodaime. —respondió Obito. A él le agradaba Shisui, y esa era el único motivo por el que le daba explicaciones.

—Por eso es tan buena luchando contra el Sharingan. Está acostumbrada.

Obito asintió. —Tened cuidado con ella. Le debéis recordar terriblemente al Uchiha que conoció.

Shisui asintió repetidamente mientras Itachi deslizaba la mirada hacia la puerta por la que había salido la pelirrosa.

Ellos no sabían que aun solo con su presencia, dolorosos recuerdos inundaban la mente de Sakura.

—Sakura.

El espíritu del Shodaime flotaba cabeza abajo en frente de la pelirrosa mientras ésta estaba acurrucada en su cama.

—No tienes porque ponerte así ¿Sabes?

El bulto de mantas y sabanas se removió. —Lo sé.

Hashirama no sabía qué hacer. Tampoco sabía muy bien que le pasaba. Aunque deducía que la añoranza tenía mucho que ver.

—¿Quieres hablar de ello?

—No, la verdad…

El fantasma suspiró mientras giraba sobre sí mismo. —¿Sabes? a veces hablar ayuda.

Sakura se destapó un poco dejando a la vista su cara. —Lo sé. Pero no quiero a ponerme a llorar.

Hashirama sonrió. —No tienes motivos. Pronto se solucionará y podrás volver a verlos.

—Pero, ¿Y si algo sale mal? ¿Y si meto la pata? Un solo error y ellos…—Sakura no pudo continuar. Y hundió nuevamente la cara entre las sabanas.

—Bueno, tenemos suerte que en este mundo no existen los "Y si…", Sakura, eres la mujer más testaruda que he conocido jamás. Y mi esposa y nieta eran muy testarudas. Si te propones algo, lo harás. Y no meterás la pata, eres discípula de Tsunade, y ahora parece que también mía. No debes preocuparte.

Sakura asintió mientras Hashirama la miraba.

—Los extraño. Mucho.

—Es normal.

—Sí. Pero duele mucho, Hashirama.

—Si no doliera no estarías aquí, Sakura. Duele porque los amas. Y estas aquí por que los amas.

Sakura sacó las fotos que había cogido de su tiempo y empezó a observarlas, deteniéndose en la foto del equipo siete.

—Éramos un desastre. No sé ni cómo pudieron unirnos en el mismo equipo. ¿Sabes? Aunque Naruto era un bobo tenía potencial, y Sasuke era un loco maníaco de la venganza, pero era una persona que se preocupaba por nosotros. Y yo, en ese entonces era una cría que solo se preocupaba por si misma y se auto-compadecía. Y sensei, Kakashi-sensei, nos amaba, pero nunca se abrió lo suficiente con nosotros. Nunca conocí al verdadero Kakashi Hatake. Solo conocí a su sombra. Un equipo que solo era unido por la fe de Naruto estaba destinado a romperse. Aunque claro, si él no hubiera… si él…

—Lo entiendo, la fe de ese muchacho no hubiera sido rota tan fácilmente, por lo que vi en mi estado resucitado bien podría haber movido alguna que otra montaña, oh ¿pero que digo? ¡Si unió cinco naciones ninjas que se odiaban mutuamente! Él es, probablemente, la única persona capaz de ganarte en tozudez.

Sakura sonrió tenuemente. Acariciando levemente el marco de la foto.

—Supongo que tienes razón.

Hashirama sonrió alegre de que su amiga volviera a ser ella misma.

—Entonces… ¿Qué les dirás cuando los veas?

Sakura pareció meditarlo mucho, pero sinceramente no necesitaba decirles nada. —Supongo que les daré la paliza de su vida... y probablemente también les chille hasta dejarme la voz, pero habrá merecido la pena dejarles un buen dolor de cabeza, ellos me hicieron algo peor.

Hashirama rió ante lo dicho por Sakura, y no precisamente porque se lo tomara en forma de broma, sino porque sabía que lo decía peligrosamente en serio.

Tras unos minutos, la pelirrosa salió de entre el lío de sabanas y frazadas y dejó el pequeño album de fotos y la foto de su equipo que había sacado en la pequeña mesa que se encontraba al lado de su cama.

—Supongo que no tiene caso estar deprimida. Solo es un estorbo en mi misión. Y estar triste no solucionará nada.

—Bien dicho, Sakura. —Hashirama giró sobre sí mismo mientras parecía estirarse en el aire. —¿Y ahora que harás?

— Creo que planificar la tortura de unos cuantos Uchiha y del grupo de mi sensei… ¿Solo cuan extraño suena eso?

—No más raro que estar hablando con alguien estando muerto y veinte años en el pasado.

—Tienes un punto.


Una semana después...


—Ni hablar. —Obito parecía totalmente reacio.

—A mi me parece buena idea—susurró Sakura, sonriendo,

—No, no lo es, Sakura-sempai—comentó casi en un gruñido Kakashi.

—¿Tu qué opinas Rin? — preguntó ignorando al par de chicos.

—Me, me parece buena idea—murmuró algo cohibida.

¡Qué! —gritaron a la vez Obito y Kakashi—¡Estás loca!

Sakura rió y ese par le dirigió una mala mirada—Oh, vamos. Eso fue gracioso, ustedes de acuerdo es algo raro de ver.

—Lo raro es que usted proponga un entrenamiento con los Uchiha, Sakura-san.

—Oh, Obito, no empieces. ¿No me decías tú que no eran tan malos? Pues te tomo la palabra. Además, el único problema es Inari, y lo tengo controlado, Itachi y Shisui son bastante agradables, con el encanto Uchiha y sus estúpidos monosílabos, pero entran dentro del comportamiento normal en una persona, incluso Shisui me recuerda algo a ti, Obito. Tekka… bueno, el no es problema desde que le pateé el trasero, desde entonces no ha vuelto a molestar.

—¿Pero en serio, Sakura-san, debemos hacer un entrenamiento con ellos?

—También eres un Uchiha, Obito, y Kakashi debe aprender a usar el Sharingan, y tú a luchar con un ojo en vez de un par. A Rin también le irá bien el entrenamiento. Os lo juro, no os arrepentiréis.

Obito cruzó los brazos mientras se quejaba, poco después Rin le golpeó suavemente el brazo mientras Obito hacía un puchero que le recordó terriblemente a Naruto. ¿Así se había sentido Kakashi-sensei al verlos? Con Kakashi como Sasuke, Naruto como Obito, y ella como Rin. Era como ver a sus compañeros.

—Solo espero, Sakura-sempai, que sepa lo que está haciendo—replicó Kakashi con un suspiro de resignación.

—Oh, me lastimas, Hatake, yo siempre sé lo que estoy haciendo—Sakura pareció pensar en algo y luego agregó con una sonrisa misteriosa—o la mayoría de las veces.


Día después, madrugada...


—Ni hablar— replicó Inabi. Haciendo a Sakura resoplar de asombro.

—Realmente no quiero volver a tener esta discusión, y menos aun sabiendo que voy a ganarla.

Inabi le envió una mirada llena de rencor e indignación.

—Haruno-san, no creo que esté en su sano juicio, ni tampoco en su derecho decidir, así que tampoco veo la razón por la que ganará esta discusión.

—Bueno, la razón es simple y tiene nombre. Tengo el permiso y consentimiento de Fugaku-san.

Ella vio casi con deleite la mirada derrotada de Inabi y triunfante, se apresuró a reunir a los siete chicos en la entrada del barrio Uchiha.

—Bien, primero que nada, ya sé que se conocen, pero vamos a hacer un recordatorio.

Y así, una sucesión de nombres, apellidos, edades y rangos hizo que el ambiente se tensara más allá de lo posible.

—Entonces, queridos alumnos míos, hoy vamos a hacer una pequeña excursión a los montes de atrás del barrio Uchiha, aprovechando que se ha hecho un cese al fuego en la guerra. Hoy es un fantástico día para el entrenamiento que vamos a hacer.

—Sensei—dijo algo extrañado Shisui—Hoy está nublado y no parece ser un fantástico día, precisamente.

—Oh, no te preocupes por eso, Shisui, las nubes son fantásticas en este momento, y los días con niebla serán aún mejores.

—No entiendo... —dijo Tekka.

—Oh, no te preocupes, definitivamente entenderás. — Los labios de la pelirrosa se curvaron en una maliciosa sonrisa haciendo estremecer ligeramente a los chicos que la miraban.

No querían ir, definitivamente no, no sentían ni una pizca de ganas de seguir a la mujer que avanzaba delante de ellos con paso firme mientras tarareaba la canción Kagome kagome...

Kami-sama, protégeme.

Sakura disfrutaba haciendo poner nerviosos al grupo que había decidido seguirla. Le agradaba esa canción, le traía recuerdos de cuando era niña, cuando la ingenuidad invadía su mundo y era feliz con Ino. Recordaba la canción, recordaba los sentimientos… Siempre le había traído un desagradable escalofrío, esa canción… Pero le agradaba porque era buena en ese juego, siempre ganaba. Y brillantemente se le acababa de ocurrir una fantástica idea para la práctica. Disfrutaría con eso también, estaba segura de que más de alguno de sus alumnos se sonrojaría hasta las orejas.

Llegaron al lugar, situado en un monte rodeado por el bosque Uchiwa, era bastante elevado, y el barranco que tenía enfrente era perfecto para la demostración que tenía en mente, las nubes pasaban justo debajo.

Se giró observando al jadeante Obito y a los irritados Inari y Kakashi. Los demás estaban medianamente enteros. Sonrió divertida.

—Ara, ara… ¿Ya cansados? —Supuso que no, o al menos no querían demostrarlo. El gruñido que dejaron escapar se lo afirmó. — Bien, empezaremos por la parte sencilla. Detectar y diferenciar el chakra.

—No somos ninjas sensores, Sakura-sempai— comentó Kakashi sin mucho ánimo, casi sonaba aburrido.

—Eso no quiere decir que no debas saber detectar chakra, Kakashi. Sé que dije que os enseñaría a usar el Sharingan—dijo refiriéndose a los portadores— pero no os voy a malcriar, una vez sepáis detectar y diferenciar todo bien, lo aplicaréis al doujutsu, no os dejaré hacerlo de la otra manera. Hay muchos tipos de chakra, benévolo, maligno, y el chakra de cada persona es diferente en su esencia, oh, y también se adapta a sus sentimientos y emociones. Eso quiere decir que si te quieren matar lo vas a notar, pero no hace falta que lo veas o lo escuches, si notas y sientes su chakra desde lejos serás precavido y no harás tonterías, te ocultarás y serás más sigiloso. Si uno de tus compañeros se acerca no le lanzarás un ejército de shuriken solo porque escuchaste algo. Y si uno de tu escuadrón está malherido, envenenado o simplemente no está al cien por cien, lo notarás, y tus tácticas serán más favorables y adecuadas a la situación, por lo tanto…

—El éxito de la misión será más elevado y el número de heridos y bajas menor o casi nulo. — afirmó Itachi.

—Exacto, veo que me has entendido Itachi, por eso es tan importante. Los compañeros son lo más importante.

Inari bufó con incredulidad pero no mencionó nada. Tekka hizo un gesto incomodo pero tampoco dijo nada, por lo que había notado Sakura acerca de ese chico, su carácter era más bien prudente, al principio había pensado que era falta de carácter, pero poco después desechó la idea. Callado esperaba la oportunidad que necesitaba y actuaba según lo que la ocasión necesitara. Si Inari hubiese dicho algo y ella no le hubiera reprendido él habría apoyado su decisión. Cualquiera podría haber pensado que era falta de personalidad, pero ella había visto ese brillo calculador en su mirada. La había clasificado como alguien peligroso y no haría el primer movimiento, dejaría que otro lo hiciera.

Sakura apartó la mirada y frunció el ceño en una mueca graciosa. —Bien, haré una pequeña selección con un ejercicio básico. Los que no superen la prueba repetirán el ejercicio hasta que les salga un mínimo de diez veces seguidas. Para la selección solo con cinco veces consecutivas bastaran.

— ¿De qué trata el ejercicio, Sakura-sensei?

Kami-sama, protégeme.

—¿Sabéis jugar a Kagome, Kagome?

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Continuará...


Nuevamente voy a comentar el final de mi fic, espero que no os moleste que dedique un pequeño espacio para Amantedelacomida, nombre largo por cierto...

Bueno, me siento identificada con tu comentario, yo también me he pasado un buen par de horas enfrente de la pantalla buscando fics de viajes en el tiempo. Prácticamente no hay nada, y los que hay (a excepción de algún que otro) no me agradan o simplemente no soporto su forma de narrar (soy algo quisquillosa con mis lecturas ¬¬u) Así que me gustaría recomendar una serie de historias de este tipo que me han fascinado: Sich in Time, versión en español, se ha quedado en el capítulo 20, creo, pero vale la pena leerlo. También está The blind and te unseeing, tambiñen hay una versión en español... ah, también hay uno que se llama Somos un equipo de nuevo (diría que ese fue el primero que leí...) y hay uno que me dejó con muchísima intriga, se llamaba conviviendo en ¿mi niñez?, me reí también un buen rato, creo recordar. También hay uno que es, primera vez que leo un fic así, por cierto, Kakashi, Sakura 1, 2 y 3, completo y bastante entretenido. Hay otro un tanto diferente llamado Welcome to the middle ages!, está bastante divertido, te lo recomiendo ;)

Ara, ara, me estoy muriendo de sueño (a causa del horrible, aunque es fantástico reencontrarse con tus amigos, primer día de instituto)

Nuevamente agradezco a todas las personas los grandiosos comentarios, realmente me animan a seguir escribiendo (y de hacer los capítulos largos, este era la mitad, pero me entusiasmé solo con leer otra vez los comentarios).

Perdonen también el tiempo, como ya advertí, no volveré a actualizar en un mes... Es horrible, lo sé, pero, pero, pero... Los estudios son lo primero... Dios, me recuerdo a mis padres.

:¡UN AVISO IMPORTANTE!:

Como bien sabéis, suelo actualizar todos los viernes (en mi zona horaria), sin embargo, acabo de empezar el curso, el anterior a la Universidad, así que lo más probable es que hasta el día 11 de Octubre, no haya actualización. Tampoco voy a subir las continuaciones solo para rellenar los días en los que no podré hacerlo, lo siento, pero entonces me quedaría sin margen de tiempo y capítulos, como ya he comentado, aspiro a conseguir una beca de estudios para el primer año de Universidad, y para eso necesito estar entre los dos mejores de la clase y no soy precisamente un "cerebrito", así que prácticamente no podre avanzar en el fic porque estaré exprimiendo hasta la última gota de memoria y concentración en los estudios. Una vez al mes me parece razonable, tortuoso, pero aceptable, tengo algún que otro fic que no actualizo en márgenes menores a los tres o cuatro meses...

Dejad que me disculpe de antemano con todos vosotros por todo, solo os ruego que seáis pacientes conmigo y que no abandonéis el fic aunque no actualice tan seguido como hasta ahora (benditas Vacaciones que ya se acabaron T^T)

¡Kami, quiero llorar!

Muchísimas gracias por leer, agregar el fic a favoritos (o a mí, la autora) comentar y apoyarme. Espero leer vuestros comentarios sobre este capítulo, sinceramente, me encanta como es que acaba éste :)