Notita aclaratoria.

Debido a cierta pequeña duda que hubo y que tal vez algunos se pregunten lo mismo, hago la siguiente aclaración:

Serenity y Endymion no comparten habitación desde que ella y Seiya hicieran el amor, pero eso No significa que no tengan relaciones maritales, aunque no lo hacen tan seguido.

De hecho, Endymion le dice a Serenity que cada vez que ella quiera, él la visitaría a su alcoba, y todo eso se explica en los capítulo de éste fic.

Además, la Neo Reina tenía que justificar su embarazo y para eso tenia que acostarse con su esposo xD

Bueno, una vez aclarado esto, ahora si a leer! :D


9. Reclamos.

Los tibios rayos del sol se filtraban por la ventana, inundando la alegre habitación. Serenity abrió los ojos y sonrió al sentirse atrapada por los varoniles brazos de su estrella fugaz.

Alzó el rostro y lo contempló; dormía apaciblemente. Tiernamente, despejo su rostro de los mechones rebeldes azabache que caía sobre él, y Seiya, al sentir el movimiento, la estrechó aún más contra sí.

Se imaginó que, tal vez, si las cosas no hubieran sido como fueron, así serían sus mañanas, siempre despertando en brazos del hombre al que amaba. Quiso creer, por un instante, que su fantasía era realidad, que esa era una de sus típicas mañanas como la señora Kou, Princesa de la Luna y, ¿por qué no? Princesa de Kinmoku.

Si, tal vez así habría sido, o tal vez ahora ni siquiera estuvieran en la Tierra y tal vez cabría la posibilidad de que ni siquiera existiera Tokio de Cristal o que ni siquiera llevara un título nobiliario. Si tan solo hubiera cambiado su destino…

Las lágrimas amenazaron con brotar de los bellos ojos azules, en respuesta a aquellos pensamientos, cuando la suave voz varonil la distrajo.

- Buenos días Bombón – Serenity limpió rápidamente sus ojos y volvió la vista hacia él.

Buenos días dormilón – esbozó una sonrisa.

- ¿Cómo amaneció mi dulce Bombón? – Seiya correspondió la sonrisa de su mujer y se estiró un poco. Acto seguido, se inclinó sobre el rostro de la rubia y le dio un dulce beso en los labios.

- Completamente feliz – la sonrisa se hizo más amplia - ¿y tú? ¿Cómo amaneció mi amor?

- Que te puedo decir Bomboncito – suspiró – salvo… ¡esas cortinas! Bombón la próxima vez te voy a traer unas como las que uso en Kinmoku. ¡Sentí como si el señor sol estuviera aquí frente a nosotros!

- ¡Ay Seiya! – rió ella, dándole un golpecito en el brazo.

- Ven aquí – gruñó, mientras alzaba a Serenity para colocarla sobre él y besarla.

Imaginó que así debían haber sido sus mañanas, siempre teniendo a su dulce Bombón en brazos al despertar, juguetear un poco y después, satisfechos uno del otro, levantarse para comenzar con las tareas cotidianas.

Tal vez su habitación fuera igual de alegre como en la que se encontraba en ese momento, tal vez sería la misma, aquí en la Tierra, o tal vez sería en Kinmoku. Se levantaría, se arreglaría y saldría de la habitación, mientras su hermosa esposa terminaba de arreglarse.

Se dirigiría al comedor donde sus pequeños ya estarían esperándolos: lindas y tiernas estrellitas fugaces fruto de su amor, ¿cuántos serían? ¿Serían todos rubios, todos pelinegros o algunos rubios y otros pelinegros? Seguramente sería el padre más amoroso y bromista de todo el universo.

Después del desayuno, trataría asuntos de Estado a lado de su esposa, la Neo Reina, o la Princesa, dependiendo el lugar donde estuvieran, y luego, se dedicarían a disfrutar de la vida noble.

O tal vez, simplemente, vivirían vidas cotidianas, sin las formalidades ni tratos de la realeza. Él teniendo que trabajar para mantener a su hermosa familia mientras ella se dedicaba al hogar, o a un trabajo de medio tiempo y luego, oh si, disfrutar de los niños en el jardín de la casa, con un perro o gato, por supuesto.

Si, tal vez así hubiera sido su vida, si tan solo lo hubiera escogido a él, si tan solo lo hubiera dejado reemplazarlo…

- Te amo Serenity – dijo él con dificultad, recuperándose del apasionado beso.

- Y yo a ti Seiya, te amo, te amo… - la rubia llenó de tiernos besos el rostro del muchacho.

De pronto, llamaron a la puerta.

- ¡Madre! – la voz se escuchaba desesperada. Ambos se miraron, no sabiendo que hacer.

- ¿Siempre viene Pequeño Bombón cuándo estás con Endymion? – le preguntó Seiya, aun sujetándola del talle y enarcando una ceja.

- No. Pero ahorita no estoy con Endymion, se supone que estoy sola. Además, él y yo no dormimos juntos.

- ¿Ah no? – la miró sorprendido - ¿Desde cuándo?

- Desde hace 12 años…

- ¡Haberlo sabido antes! – dijo él, alzando las manos.

- ¡Madre! – nuevos toquidos en la puerta.

Serenity bajó rápidamente de Seiya, y éste se incorporó, tomando sus prendas regadas por el piso de la alcoba, no sabiendo que hacer.

- Bombón, ¿dónde me escondo?

- ¡Ahí! Atrás del biombo – respondió ella, mientras se colocaba la ropa interior. - ¡Adelante!

Pequeña Dama entró hecha una furia, mostrando un aspecto deplorable, señal de su noche de insomnio y llanto. Llevaba su vestido blanco pero el cabello suelto y enmarañado.

- ¿Qué sucede hija? – preguntó la Neo Reina al ver el estado tan deprimente que su hija presentaba. Pateó algunas de las ropas de Seiya bajo la cama.

- ¡Por qué no me lo dijiste! – demandó la niña – Cuando te pregunté sobre Seiya Kou, cuando quise saber quién era él, ¡no me dijiste nada!

- Hija, te dije lo que podía decirte.

- Si, omitiendo la parte en la que Seiya y sus hermanos te ayudaron en la lucha contra Galaxia y la parte en la que Seiya y tú se enamoraron. ¿¡Por qué!?

- Hija – contestó dolida la Neo Reina - ¿cómo podía decirte que había amado a otro hombre que no era Endymion?

- Y si lo amabas, ¿por qué no te casaste con él? ¿Por qué te casaste con otro? – la niña estaba enojada y al borde del llanto.

- ¡Por el destino Serena! Porque desde los tiempos del Milenio de Plata estaba destinada a tener una vida a lado de Endymion, y si no era así, no fundaríamos Tokio de Cristal y tú no nacerías – la rubia comenzó a llorar amargamente ante los reclamos de su hija.

- Pues parece que a ti te importaba más Tokio de Cristal que yo, ¿no es así? – dijo secamente la chiquilla – porque si yo te hubiera importado de verdad, te hubieras casado con mi padre.

- ¿Qué? – la mujer no podía creer lo que estaba escuchando. Abrió mucho los ojos y se llevó las manos al corazón; sintió que todo daba vueltas.

- Lo sé todo mamá. Sé perfectamente lo que hubo entre tú y Seiya, y se perfectamente que Seiya Kou, ¡es mi padre!

SxS

Seiya intentaba vestirse mientras Pequeña Dama había irrumpido como un torbellino a la habitación. Comenzó a escuchar el reclamo de la jovencita y sintió que le hervía la sangre. ¿Cómo podía hablarle así a su propia madre? A medida que la discusión avanzaba, el pelinegro tuvo que contener el impulso de salir de su escondite, darle una buena reprimenda a la chiquilla y consolar a su Bombón "Seguramente sacó esa actitud tan desagradable de Endymion" pensó. Sin embargo, así como había surgido esa oleada de cólera, así se había disipado, al darse cuenta que el motivo del pleito había sido el que Serenity no se había quedado con él, y cuando escuchó que él era el verdadero padre de la pelirrosa, quedó helado, perdiendo todo el color de la piel.

SxS

- Serena… - las lágrimas de la Neo Reina surcaban sus mejillas.

- ¡Ahora comprendo todo! Ahora comprendo el por qué siempre me sentí diferente, por qué sentía que no pertenecía aquí, por qué nunca mencionaste a Seiya, por qué te alteraste tanto cuando te pregunté por él y por qué siento esa conexión tan extraña con él. ¡Ahora comprendo por qué tengo el brillo de las Estrellas en mi Semilla Estelar! ¿Eso es lo que la hace tan especial no? ¡El que la Luna y las Estrellas hayan tenido un hijo!

- ¡Serena por favor!

- ¡Y Seiya que creía que me habías consagrado a Polaris! ¡Sí cómo no! ¿Por qué mamá? ¿por qué? – Pequeña Dama estaba hecha un mar de llanto – Tu siempre me has dicho que luche por el amor, no importando si el destino interfiere. ¿Por qué no seguiste tu corazón y te casaste con el hombre que amabas? ¿¡Por qué nos engañaste a Endymion y a mí!?

- ¡Déjame explicarte! – intentó ir hacia su hija

- ¡No quiero saber nada! – gritó la pelirrosa y salió desesperada de la habitación de su madre, sin un rumbo fijo.

SxS

La Neo Reina Serenity lloraba amargamente; estaba en medio de la habitación y había caído de hinojos al suelo, con las manos apoyadas contra él, liberando su llanto. De pronto, escuchó tras ella la gruesa voz de Seiya; había olvidado que él se encontraba presente, escuchando todo.

- ¿Es cierto, Serenity? – la rubia palideció, aún sin atreverse a incorporarse - ¿Es cierto que Serena es mi hija? – escucho los pasos que se acercaban a ella.

Tomando fuerzas, la mujer se incorporó para confrontar al hombre que, angustiado y sorprendido, le demandaba una explicación.

- Seiya… - las lágrimas surcaban sus mejillas.

- Bombón, ¿ella es mi hija? – el pelinegro la tomó suavemente por los hombros; su mirada era afligida.

No era la primera vez que la Neo Reina veía esa mirada, pues era la misma que hace 15 años atrás le pedía una oportunidad en la terraza de la preparatoria "Si tan solo hubiera dejado que lo reemplazara…"

- ¡Perdóname! – Serenity se derrumbó sobre el pecho del pelinegro, mientras éste la estrechaba contra sí y hundía el rostro en su cuello. Dejó fluir las lágrimas, llorando en silencio.

- ¿Por qué no me lo dijiste?

- No sé, no me dio tiempo… - gimoteaba ella – Tú estabas por irte y no supe cómo manejarlo

- Si me lo hubieras dicho, nunca me habría ido, ¡nunca te habría abandona!

- Lo sé Seiya, lo sé, pero no sabía que pasaría – Serenity aún lloraba

- Por eso me sentía conectado con ella, por eso su semilla estelar despertó a mi contacto… ¡Serenity! – Seiya la alejó de su lado - ¡Si me hubieras elegido a mí, Rini hubiera nacido! El futuro no se habría alterado – le habló él con desesperación.

- ¡Si lo hubiera sabido créeme que me hubiera quedado contigo! ¡No me hubiera importado que Tokio de Cristal jamás se fundara! Pero era algo imposible de saber.

- ¡Oh Bombón! – las lágrimas manchaban el bello rostro del príncipe – Tenemos una hija.

El pelinegro buscó su boca con desesperación, fundiéndose en un apasionado beso, mezcla de dolor y alegría que fue correspondido de la misma manera desesperada.

En ese momento, Luna entró para anunciar que el Rey había llegado con las Outer Scouts, quedándose petrificada al ver tan efusiva escena de amor.

- Majestad – carraspeó un poco. Serenity y Seiya se soltaron, sorprendidos.

- Dime Luna – dijo la Neo Reina, tratando de arreglarse un poco el cabello.

- El Rey ya está en Palacio. Urge su presencia en la sala de juntas.

- Ahora voy

Haciendo una reverencia, Seiya salió de la habitación para dirigirse a sus aposentos, arreglarse e ir a la sala de juntas bajo la fría mirada de la gatita.

SxS

Para cuando la Neo Reina Serenity llegó a la sala de juntas, ya todas las Sailor Scouts, el Rey, los Three Ligths, la Reina Kakyuu y el Príncipe Helios estaban presentes.

- Buenos días y disculpen la demora – dijo la Neo Reina solemnemente.

Todos se levantaron de sus asientos e hicieron una reverencia a guisa de saludo. Serenity se colocó en el asiento principal, junto a su esposo, pero no pudo evitar mirar a Seiya con cierto nerviosismo y éste corresponderle con ojos anhelantes, todo bajo la atenta mirada de Endymion, quien dándose cuenta de esto, tomó la mano la rubia, reforzando el triángulo amoroso.

Por su parte, Sailor Plut mantenía cierta distancia, no queriéndose ver envuelto en dicho lio.

- Me da gusto volver a verlas chicas – comentó la rubia, dirigiéndose a las Outer Scouts.

- A nosotras también Majestad, sin embargo, el motivo de este reencuentro no es agradable – contestó Sailor Neptune

- Es preciso crear una estrategia urgente para derrotar a Deirdre de una vez por todas – habló con voz letal Uranus – y proteger a toda costa a la Princesa.

- Afortunadamente – intervino Kakyuu – la Princesa ha estado muy bien protegida gracias a que ha estado bajo el cuidado del Príncipe Seiya, y con esto su Semilla Estelar ha estado a salvo.

- Ahora solo queda – acotó la líder de las Inner Scouts – ver la manera de expulsar a esa banshee de aquí.

- Es por eso que mi esposo y yo los hemos convocado a todos. Yo sola no puedo derrotarle, pues es inmune al Sagrado Cristal de Plata.

- Sailor Galaxia era inmune al Cristal de Plata – acotó Yaten – y sin embargo la pudo derrotar Majestad.

- Si pero fue gracias a la Luz de la Esperanza, y en estos momentos no se encuentra con nosotros. Hacer que intervenga Sailor Galaxia son palabras mayores.

- Creo Majestad – dijo Sailor Saturn – que si convocamos al Poder del Planeta de las Sailors, en conjunción con el Sagrado Cristal de Plata y el Cristal Dorado podremos derrotarlas.

- Si pero para eso, tenemos que ir a sitiarlos en su campamento – intervino nuevamente Uranus - ¡Mercury!

- El Príncipe Taiki y yo tenemos la ubicación – dijo la peliazul guerrera – se encuentran en el lago que está en el claro del bosque, en el linde de la Ciudad.

- Entonces – acotó el Príncipe Helios – es hora de prepararnos para atacar.

Sailor Plut desplegó a través de su báculo un mapa virtual con el que trabajarían para planear la estrategia de ataque cuando Malachite, el líder de los Cuatro Generales del Rey irrumpió en la sala.

- ¡Majestades!

Yaten frunció el ceño cuando el hombre entró y dirigió una mirada de disgusto hacia Venus, quién lo miró de modo tranquilizador, indicándole que no tenía por qué ponerse celoso. Yaten y Venus habían retomado sus amoríos.

Todos se pusieron de pie.

- ¿Qué sucede Malachite? – preguntó el Rey

- Majestad, la Princesa, ha desaparecido.

- ¿¡Qué!? – gritaron todos al unísono.

- No se encuentra en el Palacio. Ha huido lejos de aquí.

En ese momento, Serenity sintió que todo se volvía obscuro y se desvaneció, quedando sostenida por su esposo quien, angustiado, pedía a algunos que le ayudaran mientras otros salían en busca de Pequeña Dama.


Hola!

Bueno pues por fin Seiya sabe la verdad y en voz de su propia hija! Menos mal que lo tomó de buena manera; en su fuero interno tal vez ya sabía la verdad, solo que se hacía tontito xD

En cuanto a Pequeña Dama... parece que tiene un caracter fuerte xD pero, bueno, como toman ustedes su actitud? Y ahora ha huido :/

Wow! 53 reviews! Gracias!

Pues como siempre muchas gracias a todas las personas que me leen, gracias a Gaby D. Kou, invitads misteriosos, Blackbomberwoman sensei, Dameli Frost, Lizbeth Vara, MaylenKouTaisho, Alejandra Larios y Kamisumi Shirohoshi por sus reviews y a Majho Durán, Srita Kou, Kary Martínez, Lilandra Montoya, Andrea Rodriguez, Anna Álvarez, Maylen Luna y Rosalie Rowen por sus comentarios vía FB!

No se olviden de pasar por mi página, me encuentran en FB como Gabiusa Kou y los invito a leer mi nuevo fic, Obsesión, es un SerenaxDiamante :D

Bueno Bombones, me despido y cualquier duda que tengan no duden en hacermela saber que con gusto se las aclaro! Besos estelares! :*