Si, merezco ser colgada :c lo siento muchísimo, me encantaría subir más seguido los capítulos o los fic que tengo en mente, pero culpen a la universidad que con suerte me deja ser libre un momento :c
Por otra parte este es el último capítulo de este fic, es muuuuuy largo :D Lo bueno es que después sigue otro, estoy en el capítulo 4 , todavía no le tengo título pero ahora que estoy pronta a salir de vacaciones tendré más tiempo además tengo varias ideas en mente que espero poder concretar.
Muchísimas gracias por seguir este fic, de verdad aprecio el apoyo de todos ustedes :D
Disclamer: Ninguno de estos personajes me pertenecen al menos que sea los que invente para esta historia
Capítulo 10: Desenlace Parte 2
Claire llevaba un buen rato encerrada en su consulta tratando las heridas de Gato. Fue un desafío por el estado en que llegó.
Kitty se había ido a asear. Luego se abrigó con una manta para esperar a que saliera su amiga. Estaba apoyada contra la pared cerca de la puerta.
La gata cerró los ojos y se le vino a la mente el momento en que Gato se lanzó a salvarla. Verlo pelear con esa ferocidad y la inesperada aparición de ese can la dejó plantada en el lugar.
Se culpaba por no haber reaccionado y haber ayudado…No paraba de tratarse mal y maldecir.
-¿Kitty?- le llamó Claire después de varias horas.
Se puso de pie de inmediato -¿Cómo está? – le preguntó ella preocupada de forma instantánea.
-Perdió mucha sangre, está débil, necesita mucho reposo. Pero está bien dentro de todo, está durmiendo- contó su amiga. Ella suspiró aliviada.
-Soy una tonta – se quejó ella –Es mi culpa que quedara tan lastimado.
-No es así, no era algo que quisieras, no te culpes por una cosa así- le dijo reconfortante.
-Pero no hice nada, ese es el problema, no tenía por qué terminar así- le dijo la gata negra.
-Si no hubieras hecho ese torniquete otra historia se estaría contando, para ya- le retó seriamente. Kitty miraba el suelo con tristeza.
-¿Puedo acompañarlo?- preguntó ella.
-Sí, no te preocupes, puedes pasar- le dijo ella.
-Gracias- le dijo ella entrando a la habitación.
Estaba oscuro, con suerte una pequeña vela alumbraba un poco el lugar. Miró a Gato, no tenía puesto su sombrero ni nada de sus cosas obviamente, estaban apiladas a los pies de la cama. Le cubría varias mantas, definitivamente Claire había hecho un buen trabajo.
Ella colocó unos cojines en el suelo al lado de la cama de Gato para poder sentarse y apoyar los brazos encima de la orilla del colchón, se acomodó la manta y se puso a observarlo como dormía plácidamente.
Inevitablemente le caían las lágrimas, nunca lo había visto de esa manera. Siempre se arriesgaban pero esto no…
Comenzó a acariciarle con delicadeza su cabeza, lo miraba tan apenada. El hubiera dejado que le atacará y el no estaría pasando por ese mal momento.
Es ahí que comprendió que sus sentimientos hacía Gato "revivieron". Si uno quería sacrificarse por alguien…es porque le importas mucho , no había otra respuesta que eso. Y él había hecho eso…por amor…
¿Y tuvo que darse cuenta cuando él estuvo al borde de la muerte? ¿Qué no había aprendido nada de la vez pasada cuando lo traicionó con el asunto de los huevos dorados?
Siguió llorando silenciosamente hasta el punto que se quedó dormida con su rostro apoyado en los brazos de ella usan dolo como "cojín".
A Gato se despertó por los primeros rayos del sol de esa mañana. Parpadeó confundido y desorientado. No sabía dónde estaba, miró a su alrededor y rápidamente reconoció el lugar finalmente. Se quiso levantar pero un dolor punzante en su brazo se lo impidió e hizo que recordará lo que había pasado. La pelea con el ladrón y luego con el perro…
Abrió los ojos ampliamente… ¿Y Kitty? ¿Cómo se encontraba?
Su respuesta llegó instantáneamente al mirar a su lado y se la encontró durmiendo incomoda prácticamente sentada apoyándose del colchón de su cama y la manta apenas le cubría. Se fijó que tenía unos rasguños pequeños en su mejilla derecha.
Con su mano sana de forma inconsciente le acarició, sonrió levemente. Después de todo ella se preocupó en acompañarlo y eso lo valoraba mucho.
Kitty se removió, gruño levemente, con esa postura sentía los músculos adoloridos.
Ella levantó su rostro encontrándose a Gato quien le observaba. La gata le miró apenada.
-Perdón- le dijo ella apesadumbrada.
-¿Sobre qué?- le preguntó extrañado
-Por no reaccionar y no haberte ayudado con ese idiota- le respondió ella. Gato negó con la cabeza.
-Fue repentino, con suerte logré sacarte de su camino – le contestó.
-¡No te hubiera pasado nada de esto si así fuera! – Dijo ella – Lo siento de verdad…
-Kitty…deja de culparte de algo que no tuviste que ver…Lo que me importaba en ese momento era tu bienestar. No importa que haya salido mal de esto además lograste atrapar al ladrón y peleaste contra ese sarnosos, no podías pedirte más- le dijo el tranquilamente, sabía que era terca así que intentó sacarle de la cabeza ese pensamiento. Ella miró al suelo.
-No llores…todo salió bien- dijo Gato limpiándole las lágrimas con su mano sana –Si dejaba que ese tonto te lastimara no me lo hubiera perdonado y tú lo sabes.
-Gracias- dijo Kitty, finalmente le encontró la razón. Levantó la vista para mirarlo. Gato le sonrió -¿Cómo te sientes?
-Un poco abatido, como si no tuviera fuerza pero bien- respondió el
-Es porque perdiste mucha sangre- le contó la gata.
-Y no recuerdo mucho la verdad. Con suerte cuando pelee, recibí una fuerte mordida. Miré la herida porque me estaba sintiendo mareado y descubrí que me estaba desangrado- le contó.
-En un momento…casi perdiste el conocimiento…intenté que no cerraras los ojos haciéndote caminar- le dijo Kitty, tan solo recordarlo le causa escalofrío.
-Es no recuerdo….-le respondió.
Se miraron intensamente, esta vez no se molestaron en terminar ese contacto visual, no querían quitarse la mirada encima.
Lamentablemente fue interrumpida por Claire quién tocó la puerta antes de entrar.
-¡Oh me alegro que el enfermo haya despertado!- dijo alegremente la gata bicolor.
-No estoy enfermo, solo lesionado. Suena más bonito- le dijo.
-Enfermo de todas manera, hay que cuidarte- le dijo Claire -¡Te traje un rico jugo de betarraga!- agregó animosa.
-¿Un jugo de qué?- preguntó extrañado.
-Betarraga, es para el hierro- le explicó ella.
-Qué asco- dijo Gato haciendo un gesto.
-Si lo sé, no es algo que tomemos los felinos pero por desgracia debes beberlo por tu bien- le regañó ella dándole el vaso. Gato lo recibió sin mucho ánimo.
Claire miró a su amiga para saludarla pero no fue hasta ese momento que no se había percatado de las pequeñas heridas.
Ofendida le dio un manotazo en la nuca. Gato casi escupió el jugo tanto por el asco como la gracia que le causó.
-¡¿Qué te hice?!- se quejó Kitty.
-¡No avisarme!- dijo ella apuntándole la mejilla.
-Demonios Claire ¡Ni yo me acordé! ¡No seas escandalosa! – le regañó.
-Da lo mismo si es pequeño o una cosa mínima - le contestó agarrándole la cara y empezó a limpiarle con un algodón que tenía a mano – El Informante vino y dijo que vendría cuando Gato se recupere a darles noticias- agregó ella –Por cierto después que te bebas eso debes descansar.
-Y tú también- dijo Gato dirigiéndose a Kitty – Me refiero a un lugar cómodo.
-Si es cierto- concordó Claire.
-Ya entendí. Se confabulan de lo lindo ustedes dos- se quejó Kitty, los dos rieron.
Acompañaron a Gato a terminarse el jugo, que a duras penas se lo bebió, el sabor no era muy agradable. Una vez que se lo terminó lo dejaron descansar.
Kitty sentía que su cuerpo estaba apaleado, claro ayer fue mucho esfuerzo y dormir en esa incómoda posición no le favoreció para nada.
Desayunó con Claire antes de ir a su habitación a descansar. El cansancio era tanto que se durmió apenas puso su cabeza en la almohada.
Varios días pasaron desde la captura del ladrón. Gato se recuperaba gracias a las medicinas de Claire y sus jugos extraños. Su herida sanaba rápidamente eso hizo que tan solo tuviera una pequeña venda, a diferencia del primer día que no podía moverse mucho. Solo hizo reposo por la pérdida de sangre, eso era lo que lo mantenía un tanto tocado.
Pero este día era distinto ya que el Informante vendría a visitarlo y Gato ya estaba en condiciones. Por lo mismo Claire le invitó a almorzar con ellos.
-¡¿Por qué aún tengo que quedarme en cama si ya estoy mejor?!- gritó el gato naranja desde su habitación. Muchos días quieto también le aburría y creía que estaba exagerando con la recuperación.
-¡Cállate!- le gritó Claire – ¡Te di un remedio que te dejará medio tonto!- le respondió ella.
-Más de lo normal!- bromeó Kitty.
-¡Te escuché!- se quejó Gato. Las amigas rieron.
-¡Ya se pasará el efecto, es el último día! ¡Alégrate!- agregó Claire.
-Hurra- dijo sarcásticamente.
-¿Cuál de los dos es más impaciente por Dios?- se quejó la gata bicolor.
-Es entendible porque uno se acostumbra a la actividad…- le dijo Kitty alzando una ceja.
-Uh ya va ella y lo defiende- le molestó su amiga.
-Púdrete- le respondió la gata negra.
Si, su amiga le había notado el cambio de como Kitty trataba a Gato desde ese accidente. Poco era lo que se había separado, ella se preocupó de ayudarlo a cuidarlo con las medicinas y curaciones. Le parecía increíble.
De lo ocupada que estaba no le ha dado el tiempo de conversar con su amiga y saber que pasaba entre ellos dos, se moría de curiosidad. Por lo mismo le tiraba una que otra broma a ver si conseguía algo pero nada.
Kitty sabía que su amiga le estaba comiendo la curiosidad. Y sinceramente ni ella sabía en qué situación se encontraba con Gato…ha cambiado tantas cosas en estos días…
Ni siquiera habían tocado el tema para ver que iba a pasar con ellos. A lo mucho es que se han vuelto más cercanos donde conversaban más a menudo y pasaban la mayoría del tiempo junto.
-¡Ah! ¡Qué susto!- dijo Claire tapándose los ojos. Kitty se dio vuelta para ver qué pasaba, una vez más alzó una ceja.
-¡Qué no soy feo!- bromeó el Informante.
-Ni Claire se salva de tus apariciones de la nada- dijo la gata negra.
-¡¿Por qué haces eso?! ¡Malvado!- se quejó su amiga.
-Lo siento, está en mi sangre, lo he dicho miles de veces- se excusó el felino -¡Oh Gato! ¡Cómo me alegro que te hayas recuperado.
Ninguna de las dos se había percatado de que se había "escapado" de la habitación.
-Gracias- le dijo él.
-No hay caso con ustedes- reclamó Claire. Siempre uno de los dos le desobedecía las indicaciones. –Qué da…vamos a almorzar- agregó rendida.
Una vez que estuvieron sentados conversaban mientras se servían su plato.
-Pff ni sé por dónde empezar- dijo el Informante –Parezco esa viejas chismosas- agregó entre risas, lo demás se unieron.
-Puede partir por el ladrón ¿Qué fue de el? – preguntó Gato.
-Se lo llevaron a la cárcel pero lo trasladaron a otra más segura y le harán un juicio, cosas locas de ricachones- le explicó él – Y no me van a creer el lío que armó el perro.
-¿Qué hizo?- preguntó Kitty.
-¿Recuerdan la cita que tenía hace días?- preguntó el informador y ambos asintieron – Ese contacto trabajó hace tiempo con él y me dijo que tuviera ojo con ese can ya que te traicionaba, tal como les dijeron a ustedes y que tuviera cuidado con el día en qué llegara los más influyentes.
-No entiendo…- dijo Gato.
-Aquí donde se pone bueno, el día que discutí con el sarnoso este ya había sido contactado para ofrecerle una mejor recompensa si le conseguía el ladrón y esa casa. Fue uno de los influyentes que llegaron ese día- explicó.
Los gatos abrieron los ojos ampliamente, no se esperaban una noticia así.
-Por eso desapareció y esperó a qué esa mujer comprara la casa y robarle, de esta forma podía asustar al ladrón…ponerlo nervioso o qué se yo- agregó el Informante.
-¿Cómo llegó a saber ese sujeto sobre este asunto?- preguntó Gato.
-No lo sabemos. Los jefes se están encargando de eso- le contestó.
-¿Qué pasó con el can?- preguntó Kitty.
-Se lo llevaron a la cárcel por imbécil- dijo maliciosamente el Informante – ¡Lo mejor de todo chicos es que somos libre y ustedes ganaron el premio mayor!
-¡Vacaciones!- gritó Claire alegremente, la gata negra rodó los ojos.
-Payasa- le dijo a su amiga quién le sacó la lengua, le ignoró y agregó - ¡Me alegra un montón!- mirando a Gato con una sonrisa.
-¡Y también gané la apuesta ajá!- celebró el gato tricolor elevando los brazos.
-Oye y… ¿Cómo están las hermanas?- le preguntó insinuante Kitty.
-Bien…- dijo él dudoso recordando el día que ella le había bromeado. Entrecerró los ojos desconfiados.
-Supongo que una mejor que la otra…- dijo ella.
-¡Ya! ¡Ya entendí la indirecta! ¡Estoy saliendo con ella! – exclamó el -¿Contenta?
-Si- dijo ella con una amplia sonrisa. Los otros dos reían levemente.
-Serán pesados – dijo resignado el Informante.
Continuaron hablando otro tanto. Durante la conversación se pusieron de acuerdo en celebrar que el trabajo había terminado, eso sería mañana en la noche que coincidía con el último día del festival. Incluyendo a las hermanas claro.
El Informante se fue al rato, dejando a los tres en la sala de estar. Gato tenía una sonrisa socarrona.
-Chicas…ustedes tiene algo pendiente – dijo Gato. La gata negra abrió los ojos sabía a lo que se refería.
-No seas desgraciado…- le dijo Kitty.
-¿Qué cosa?- preguntó Claire.
-Ustedes me deben la paga de la apuesta si no mal recuerdo…- respondió – Aún tenemos tiempo y podría aprovechar este lindo día.
-No seas malo…Ten piedad – le exigió Claire.
-Lo siento mucho – dijo el gato naranja – No hay excusas.
-¿De verdad nos obligaras a ir al lago?- preguntó Kitty.
No había caso, no tenían como zafarse de esto.
-Exacto- le respondió con simpleza – Véanlo por este lado, no he salido en días y agradecería salir a tomar aire fresco.
Claire y Kitty se miraron, definitivamente no quería hacerlo. Lamentablemente tenía que cumplir.
Esa misma tarde fueron al pequeño lago que estaba a las afuera del pueblo. En la orilla de este había un pequeño muelle. En ese lugar se encontraban los tres.
-En serio ... esto no me agrada- dijo Kitty no muy convencida mirando el agua.
-Dímelo a mí, ni siquiera sé por qué acepté jugar a esas cochinas cartas- reclamó Claire.
Gato se reía para sus adentros.
-¡No es para reírse!- le retó Kitty amorrada.
-Te ríes de la desgracia ajena- aportó Claire frunciendo el ceño.
-¿No te gustó humillarme? Ahí tienes el lindo pago del Karma- le dijo Gato. Ambas le fulminaron con la mirada.
-Tú primero- le dijo Kitty a su amiga dándole un pequeño empujón.
-¡¿Y por qué yo?!- le preguntó ella.
-¡Por qué si!- le contestó.
-Solo es un chapuzón... – agregó Gato.
-¡Para ti es fácil decirlo!- se quejó Kitty. Él se largó a reírse simplemente.
Claire se acercó a la orilla para tocar el agua.
-¡Está heladísima!- dijo la gata bicolor.
-Veamos quién será la valiente- continuó fastidiando Gato, disfrutando totalmente del momento.
-¡Cállate!- le gritó Kitty. El continuó con lo suyo.
-¿Y si nos tiramos al mismo tiempo?- propuso Claire.
Pero ella no se dio cuenta de un ligero detalle, no se percató que estaba muy cerca de la orilla y dio un paso en falso cayendo secamente al agua.
No pasaron ni dos segundos para que ambos se partieran a reír a carcajada limpia. Gato aprovechó que Kitty estaba distraída y le dio un empujón para botarla al agua.
La gata negra emergió rápidamente, su amiga tenía razón, no tenía una temperatura agradable. Al emerger vio que Claire ya estaba nadando a la orilla.
-¡Qué horrible sensación!- se quejó su amiga.
-¿Estás feliz ahora?- le preguntó Kitty alzando un ceja.
-Ay qué risas…- dijo a duras penas. La gata solo atinó a arrogarle agua para después nadar a la orilla, maldiciendo internamente.
Pasó otro día y así llego la noche en que se reunirían para ir al cierre del festival en casa de Claire.
Lo que había de interesante esa noche es que habría coronación de rey y reina en la que participaban unos pueblos cercanos. Esto no les llamaba mucho la atención de hecho ni les interesaba si no lo que ocurría después, habría fuegos artificiales.
Para eso aún faltaba un buen tanto así que quisieron matar el tiempo a una zona exclusiva para gatos, era lo mismo que una cantina pero al aire libre.
Pidieron una mesa para poder charlar y a la vez ver los pequeños servicios que ofrecían, música, bailes y cantos.
Gato hacia como que escuchaba lo que hablaban, pero estaba pensativo, sentía que algo debía hacer por Kitty, jugársela de alguna manera. Aunque ella no le había dicho nada sobre sus sentimientos, su intuición le decía que ahí estaban y si quería algo concreto…tendría que actuar.
Miró la banda…y recordó algo que había escuchado en Far Far Away…
-Me disculpan un momento- dijo Gato levantándose de la silla. Los demás le dieron el paso.
Caminó hacia un lugar apartado para que no lo vieran, tenía en su mente la idea y esperaba a qué funcionará. Habló con un tipo que estaba desocupado tomándose un descanso quién pertenecía a la banda.
Después de un rato, a Kitty extrañamente le llegó un mensaje, un desconocido se lo pasó. Ella lo abrió para leerlo.
"Ven a la parte trasera del escenario, sola"
-Ya vengo chicos, no tardo- avisó Kitty.
Se dirigió con cautela hacia el lugar, era lo suficientemente lejano como para no escuchar lo que sucedía en la "taberna" volviéndose oscura y solitaria.
Lo siguiente escuchó una linda melodía tocada en una guitarra…
(Si quieren escuchen la canción Far Away de Nickelback :P)
"This time, this place
Misused, mistakes
Too long, too late
Who was I to make you wait?
Just once chance, just one breath
Just in case there just one left
Cause you know
You know, you know
That I love you, I have loved you all along
And I miss you, been far away for far too long
I keep dreaming you'll be with me and you'll never go.
Stop breathing if I don't see you anymore"
Ella quedó impresionada al ver a Gato aparecer en un costado, se le acercó lentamente...Kitty seguía impresionada...¡Le estaba dedicando una canción!
Gato al estar frente a ella le tomó de las manos y en una de ella le depositó un tierno beso.
"On my knees, I'll ask
Last chance for one last dance
Cause with you I'd withstand
All of it to hold your hand.
I'd give it all, I'd give for us
Give anything but I won't give up
Cause you know
You know, you know
That I love you, I have loved you all along
And I miss you, been far away for far too long
I keep dreaming you'll be with me and you'll never go
Stop breathing if I don't see you anymore
(So far away, been far away for far too long)
(So far away, been far away for far too long)
El vio una enternecida Kitty, le llegaba a brillos sus lindos ojos azules. Eso hizo que le hiciera sonreír.
"But you know
You know, you know
I wanted
I wanted you stay
Cause I needed
I need to hear you say
I love you, I have loved you along
So keep breathing cause I'm not leaving you anymore.
Believe it, hold on to me, never let me go.
Keep breathing cause I'm not leaving you anymore.
Believe it, hold on to me, never let me go
Hold on to me, never let me go
Hold on to me, never let me go"
Ella estaba tan emocionada, sentía como un cómodo calor le llenaba su pecho, era reconfortante. Una antigua sensación que echó de menos. Era difícil de describir lo que sentía en ese momento, eran muchas cosas.
Kitty comenzó a acercarse. Su único objetivo era él, lo demás le importaba un comino.
Finalmente se besaron, no era un beso simple, estaba cargado de emociones y sentimientos en la que estuvieron reprimidos estos días.
Ni hablar que fue corto ni alocado. Era sutil pero apasionado, equilibrado. Solo se separaron un poco en busca de aire y continuarlo. No querían terminara. Era entendible ¿Hace cuánto que no hacían eso? Más durante estos días que las cosas entre ellos habían cambiado y resultaba inevitable que pasará algo así.
-Te arriesgaste- le dijo Kitty después de separarse con una sonrisa de felicidad, causándole ternura a Gato y darle ganas de besarla una vez más.
-Era ahora o nunca- le dijo Gato- Tú sabes que soy más de acciones, en decir cosas no es mi fuerte.
-Sí, eso es verdad. Me pillaste de sorpresa- dijo ella.
-Era la idea, tampoco esperé tu reacción para serte sincero- le respondió para luego abrazarla. Estaba tan feliz por fin la tenía en sus brazos después de tanto tiempo, estaba muy agradecido que todo haya funcionado a la perfección.
-¿Dónde sacaste esa canción?- le preguntó Kitty.
-Una vez que fui a una taberna cuando aún vivía con Shrek, fue a las pocas semanas que supe de tu muerte…De cierta forma me marcó, como si describiera lo que estaba viviendo. No me la pude sacar de la mente desde ese día- le contó.
-¿Y dedicármela siempre estuvo en tus planes?- preguntó la gata curiosa.
-Eso no, se me ocurrió en el momento, fue algo que nació de la nada- le respondió Gato.
-Fue hermoso, gracias…- dijo ella besándolo una vez más.
-¿Te parece si vamos con los demás? Preguntarán por nosotros creo- dijo Gato después de separarse. Ella asintió de acuerdo, ya habían pasado varios minutos. Ellos volvieron a la mesa con suma tranquilidad, como si nada hubiera pasado.
-¡Sí! ¡Gané otra apuesta!- dijo el Informante al verlos llegar, llamando la atención del grupo quienes los observaron mientras ellos alzaron una ceja, es que él no iba a cambiar definitivamente y a la vez al gato tricolor le llegó un palmazo por parte de su novia, la mayor quien se llama Noah.
-¡¿Se arreglaron?!- gritó Claire muy emocionada.
Se miraron de forma cómplice, que le iban a hacer, era notable y no lo podían negar.
-¿Qué crees tú?- le preguntó Kitty.
-¡Qué si!- dijo ella muy alegre -¡Alice págame! – le dijo su amiga a la hermana menor.
-¡Bu! Y hace días tenía otra impresión!- respondió ella amorrada pasándole el dinero. Kitty suspiró, no había caso, ahora a todos se le pegó eso de apostar.
-A propósito- le dijo Gato dirigiéndose al Informante -¿Por qué no nos dices tu nombre? Ella confían en nosotros – dijo refiriéndose a las hermanas.
-¿Es necesario?- pregunto él en tono de broma.
-No seas pesado- le dijo su novia dándole un empujoncito.
-Me llevaré el secreto a la tumba- dijo maléficamente – Además Informante suena heroico- agregó emocionado.
-Mentira, suena como una vieja chismosa del barrio- le respondió su cuñada haciendo reír al resto. La fulminó con la mirada.
-¡Ah Gato, toma!- dijo el Informante después que dejaron de reírse de él –Tu jefe me mandó esta carta, léela luego- agregó y le pasó la carta. Gato la recibió.
Se quedaron charlando otro tanto y esperar los fuegos artificiales. Hicieron lo mismo que cuando fueron a ver al desfile, se subieron a un árbol y tener una mejor vista.
Gato pensaba en el mensaje que le habían dejado, ¿Para qué lo querría? Si supuestamente todo había terminado.
Observó a Kitty mientras miraba el espectáculo. No cansaba de pensarlo, estaba tan feliz que todavía no asimilaba, le parecía increíble. Después de las cosas que pasaron en esta aventura, todo resultó bien.
Todavía quería tener una conversación más profunda con ella, pero cuando estuvieran solo y hacerlo con tranquilad.
A la mañana siguiente, Gato tan solo se despertó porque había olvidado leer la carta que le había dejado su jefe.
Cabe nombrar que la pareja no durmieron juntos. Fue decisión de él ya que encontraba que era más correcto, no quería ser invasivo con Kitty. Esto recién se estaba arreglando y apresurarlo no le resultaba buena idea.
Sacó el sobre y lo abrió sentándose en una silla para estar más cómodo.
"Espero que te hayas recuperado bien, hicieron un buen trabajo en la captura. Hemos podido solucionar varios de nuestros problemas.
Viajaré pronto para volver a Far Far Away para esto necesito tu ayuda. Resulta que el influyente que contrató el perro, nos conocía y quiso…jodernos. Él también se dirige a Far Far Away. Necesito que me ayudes a atraparlo, sería el último trabajo y obviamente serás compensado. Si me ayudas estarás bien considerado en el futuro. Pero este es un trabajo en solitario.
Avísame si te interesa.
Saludos"
A Gato no le gusto esto. No quería separarse de Kitty nuevamente. Menos ahora que la había recuperado…
-Como se te ha cambiado la cara- le dijo Claire de forma soñadora y feliz.
-Ni siquiera ha pasado un día…- respondió Kitty rodando los ojos.
-En todo caso hace días que te veo distinta…- le insinuó su amiga.
-¿No dejarás de molestarme? – preguntó resignada la gata.
-Es porque quiero detalles- le contestó con una amplia sonrisa – Además con lo que tardaron ayer en volver con nosotros me hace suponer que casi te lo comiste…
-¡Claire!- se quejó ella llevándose una mano a la cara. No es que le avergonzara reconocerlo le daba lo mismo…Solo que…le resultaba extraño…
-¡Ya, ya pararé! ¡Pero no me golpees!- se defendió su amiga.
-No lo iba a hacer –le respondió la gata.
-Si seguro…- le dijo desconfiada. Kitty alzó una ceja.
De pronto ella escuchó la escalera, sabía que era Gato, lo miró de inmediato pero notó en su rostro que algo le molestaba, lo traía pensativo…
-¿Qué te sucede?- le preguntó ella seriamente.
El hizo una mueca – Me ofrecieron un nuevo trabajo- le respondió.
-¿Y eso es malo?- volvió a preguntar ella.
-Para mí sí porque es sin ti. No sé cuánto vaya tardar, quizás una semana…– le contestó. –No quiero ir pero quiero saber tu opinión
Kitty se asustó, sintió como una especie de deja vu. Obviamente tampoco quería que fuera…
-¿Qué te ofreció a cambio?- preguntó Kitty.
-Otro pago y tener trabajo siempre- le contestó no muy alegre.
No todos los días te encontrabas con este tipo de suerte. Tener consideración de esas significaba no mendigar trabajo en cualquier lado. Los montos que pagaba igual eran buenos…Valía la pena…
Tal como Gato se la jugó con ella, Kitty quería hacer lo mismo, aunque le doliera….
-Tómalo- le dijo la gata decidida.
El la miró sorprendida.
-Es una buena oportunidad, deberías tomarla – le dijo ella mirándolo a los ojos –Esperé todo este tiempo que le hará unos días más – le animó ella.
-Pero me gustaría ir contigo, no quiero dejarte- dijo Gato –Con lo que nos pagaron tenemos más que suficiente.
-Si es cierto pero más que eso es tener asegurado el futuro. Estaremos en movimiento siempre- le contestó Kitty.
Tenía un punto en eso…el dinero se agotaba….
-Anda, te estaré esperando donde siempre, no me moveré de aquí y no dejaré que idiotas divulguen mentiras- le animó nuevamente con una sonrisa.
-Está bien…-dijo el no muy convencido…Temía perderla de nuevo si algo pasaba.
Ella le tomó las manos, era una forma de apoyarlo y darle fuerza. Gato la cercó para darle un cariñoso abrazo. Aún sentía que era innecesario.
Durante ese día no hicieron mucho, se dedicaron a descansar en la tarde, dar un vuelta por el pueblo donde Claire les llevó a conocer otros lugares interesantes.
Por su parte Claire le hizo una curación y un cambio de venda a la herida. Todo iba muy bien cicatrizando sin problema. Ella le repitió varias veces que por lo menos limpiara la herida dos veces al día. Kitty negó con la cabeza, estaba segura que a Gato se le olvidaría pero ella no le iba a vender o si no le llegaría una bronca…con lo maternal que se ponía siempre su amiga…
Esa noche Kitty estaba recostada en su cama, pensando…
Gato se iría mañana a primera hora, su pensamiento era el mismo, no quería que se fuera, tampoco estaba segura si fue la mejor decisión pero no quería ser egoísta en ese sentido….
Estaba triste además de temerosa, tenía esa preocupación si es que podría pasar algo. Todavía no sabían quién los había separado, aun andaba rondando por ahí… ¿Y si sabía que había vuelto?¿Haría algo peor?
Tenía claro que Gato no había cambiado sus sentimientos. Por lo que ha hecho por ella no había duda alguna, eran pruebas suficiente. Aunque se sentía tonta ya que tuvo que pasar una situación complicada para saber sus sentimientos. El miedo que pasó ese momento de verlo mal le hizo despabilar.
Sintió esa necesidad de ayudarlo, cuidarlo y apoyarlo durante esos difíciles días. Al pasar tanto tiempo junto conversaban mucho.
Era algo que se daba sin problemas ni incomodidades, todo fluía ya que no tocaron el tema que los separó si no las anécdotas que tuvieron, se echaban buenas risas.
Eso hizo que Kitty confiara cada día más en él. Nunca se aprovechó de esas situaciones por mucho que tuvieron de esos momentos.
Había pasado varias veces en la que casi se besaban por el giro que daba las conversaciones. Pero siempre había algo que los interrumpían o se arrepentían. La razón... no la sabían.
De las muchas veces que ella lo observaba descansar, le acariciaba la cabeza y de alguna forma relajarlo. Incluso había veces que quería meterse a la cama y acompañarlo. Esto le causaba gracia hubiera sido otras circunstancias otra cosa hubiera pasado, no cabía duda. Pero no quería cruzar la línea…hasta ese entonces no sabían que eran.
Sus pensamientos fueron interrumpidos cuando sintió que llamaban la puerta.
-¿Sí?- preguntó la gata.
-¿Puedo pasar?- le preguntó Gato desde el otro lado de la puerta.
-Claro- le respondió ella alegre.
Cuando entró a la habitación, no hacía faltar preguntar si algo le pasaba a Kitty, leyó el estado de ánimo al verla.
-Kitty…aún puedo rechazar la oferta- le dijo Gato.
Ella le sonrió.
-No te preocupes, ya se me pasará- le respondió.
El gato naranja se sentó en la orilla de su cama y le tomó la mano para acariciarla.
-Prefería tenerte cerca…Trabajar contigo- le contestó.
-Lo sé. Tampoco me agrada pero será la última vez que trabajes solo y quién sabe quizás te tome menos tiempo- le respondió ella.
-Si eso es verdad- concordó Gato –Quería tener una conversación más…seria contigo- le dijo.
-¿Sobre qué?- preguntó la gata.
-Siento que algo falta para que sigamos adelante…y no me refiero al que causó esto, más bien de lo nuestro, quiero que esto funcione- le explicó Gato.
Cada vez convencía Kitty de que no se había equivocado en elegir intentarlo de nuevo, la preocupación que estaba tomando era suficiente para ella.
Sonrió.
Ella se sentó para quedar frente a Gato y le acarició la mejilla. Estaba agradecida. El continuó hablando.
-Pero tendría que ser cuando vuelva para mayor tranquilidad. No quiero que esta conversación influya en lo que decidiste hoy y apoyarme a que fuera por ese trabajo.
-Estoy de acuerdo- concordó la gata mientras lo miraba fijamente – Entonces estaré ansiosa esperándote.
-Te aseguro que nada va a suceder, no quiero que pienses que pueda pasar lo mismo o que vaya desaparecer. Te quiero demasiado como para dejarte atrás- le dijo Gato.
Kitty estaba enternecida con cada palabra que le decía. Se acercó para darle un pequeño beso para después abrazarlo.
-Harás que cambie de opinión- le dijo ella poniendo su cara en su cuello.
-¿Es una opción?- preguntó tentativo.
-No me compliques la existencia- le contestó ella. Gato rió levemente.
-¿Puedes dormir conmigo como mínimo?- preguntó la gata. Parecía increíble que después de todo lo que pasó fuera Kitty que le pidiera algo como eso.
Él se sorprendió no esperaba esa pregunta.
-Si así lo deseas porque no- le respondió Gato.
-Gracias – dijo Kitty abrazándolo nuevamente, el gato naranja acarició su espalda.
-Ahora que quedaré sola con Claire…No tienes idea de cómo me molestará estos días- dijo Kitty causándole gracia a Gato.
-Lamento eso- le contestó el.
-Da igual, me vengaré de alguna forma- dijo ella.
-De eso no cabe duda- le dijo Gato- A propósito ¿Te parece buena idea no enviarnos cartas por el momento? Es por seguridad más que nada – propuso el, separándose de ella para poder mirarla.
-Si, tienes razón. Te iba a mencionar algo así- le contestó ella -¿Veras a tus amigos?
-Si me da el tiempo iré a que me maltraten un rato los peques…- respondió el haciendo una mueca recordando cuanto tenía que cuidarlos.
Esto le cause risa a la gata.
-Lamento eso también…supongo que es su forma de expresar su cariño- dijo ella –Ten cuidado y me refiero a que estés atento.
-Lo estaré- le respondió Gato, se le acercó para darle un beso que ella correspondió sin dudar.
El estaba igual de agradecido de que todo haya salido bien después de tantos obstáculos en el camino, más cuando pelearon…pensó que no lo lograría.
Era la razón por la que tenía cuidado con las acciones con ella. Si fuera por el, la agarraría a besos cada vez que pudiera o hacerle alguna broma tentadora para que cediera a alguna petición de él.
Era como empezar de cero, reconstruir su relación con paciencia. Claro que si Kitty le pedía algo en especial, por ejemplo el quedarse a dormir con ella, lo haría si ella se sentía cómoda.
Como ahora que Kitty alargó el beso lanzándose contra él para qué Gato quedara acostado y ella encima. El gato naranja le tomó la cintura.
Después de terminar el beso, se acomodaron. Kitty puso su cabeza en pecho de él mientras que Gato la mantenía abrazada y le acariciaba. Y sin darse cuenta se quedaron dormidos.
Kitty al despertarse se encontró con la sorpresa de qué Gato la dejó abrigada con la manta. Ella miró a su lado, la entristeció encontrar el espacio vacío pero a los segundos se dio cuenta que le había dejado unas flores. Sonrió.
Esperaba que los días pasaran rápido.
Decidió bajar al comedor a ver si encontraba a Claire que fue así de hecho ya tenía el desayuno listo. Siempre tan preparada.
-¡Por fin voy a tener la oportunidad de hablar contigo!- le dijo emocionada Claire cuando la vió - ¡Quiero saber detalles!
-Estoy bien gracias- dijo sarcásticamente la gata negra.
-¡Oye!¡ Ni siquiera te has dignado a contarme ningún detalle de ustedes dos! – le regañó ella.
Kitty suspiró. Dicho y hecho la molestaría sin parar.
-Si te sirve de consuelo ni siquiera sé qué pasó por mi mente, se dio todo muy rápido- le respondió ella.
-Lo que pasó realmente es que no querías reconocer tus sentimientos hasta ese día – dijo su amiga.
-Si, algo así es lo que pasó creo- dijo la gata negra.
-¿Y cómo te sientes?- preguntó Claire.
-¿Respecto a qué?- preguntó de vuelta Kitty.
-A que Gato se haya tenido que ir – le contestó su amiga.
-Insegura. Y no es que no confié en él…ha demostrado que está interesado y todo lo demás pero no puedo evitar estar en desconfianza con lo qué pasó…no sé si me entiendes- le respondió la gata.
-Si, se nota que ha hecho un buen trabajo por el cambio notorio que causó en ti. Es lo que me tiene asombrada. No te despegabas de él- le dijo feliz Claire – En cuanto a lo otro no pienses en eso. Incluso el que se haya ido favorece en que demuestre que ustedes "no" volvieron- le animó su amiga.
Kitty no se le había ocurrido pensar en esa posibilidad y si actuaba como si nada hubiera pasado nadie sospecharía.
-Tienes razón- concluyo ella.
-Ves, así que tranquila – le alegró Claire mientras comían – Al parecer durmieron juntos, la cama de Gato estaba intacta.
Kitty tosió incómoda – Eres una intrusa- le espetó ella.
-Solo saqué conclusiones – se excusó ella mirándola fijamente como queriendo decir algo con la mirada. Ella captó lo que quería decir.
-No pasó nada si crees que eso mente de alcantarilla- se defendió Kitty inmediatamente entrecerrando los ojos.
-No he dicho nada…- dijo ella como si nada.
-Si claro estoy que te creo. Te conozco- le dijo sarcásticamente y su amiga comenzó a reírse. Kitty tan solo rodó los ojos.
-Cambiando el tema- dijo Claire - ¿Quieres acompañarme mañana a la casa de una paciente? Está por tener a sus bebes y debo controlarla- le preguntó su amiga.
-Claro, no hay problemas- le respondió ella. Su amiga la quedó mirando otra vez ya que en ese momento de silencio se volvió pensativa.
-¿En qué te has quedado pensando?- le preguntó su amiga. Ella suspiró.
-Se me hace extraño…hace varios días no quería ni ver a Gato y ahora que se fue…ya lo estoy echando de menos...- le contestó Kitty.
Claire sonrió compresivamente y le dijo – Es porque los sentimientos siempre estuvieron ahí, debes contar que tu "recuperación" te "costó" y fue por algo… La confianza es lo que se lastimó y el miedo fue tu muro que te impedía avanzar- dijo filosóficamente su amiga.
-Siempre das en el clavo…- le dijo Kitty. Describió todo el asunto en pocas palabras.
-Estoy muy feliz por ustedes, espero que sigan adelante y que de a poco vuelvan a la normalidad.
-Gracias…Tu igual ayudaste a que volviéramos- le dijo Kitty, sus consejos le ayudaron a decidir y pensar en que hacer por lo mismo era como su hermana.
-De nada- le contestó Claire.
El resto del día Kitty ayudó a su amiga con el hostal. Aunque había terminado el festival aún había flujo de gente y al estar ocupada con atender pacientes quiso echarle una mano.
Tampoco perdía el tiempo, cuando estuvo libre al fin, fue a practicar sus saltos y maniobras en el patio de la casa, en la que había unos árboles que utilizó en saltar de un lado al otro. Definitivamente no podía quedarse quieta, tenía que hacer algo siempre, más si quería que el día se pasara rápido.
Como el día siguiente, ella acompañó a su amiga a ver a su conocida que estaba esperando gatitos. Kitty le aseguró a Claire que en caso que aquella gata entrara en trabajo de parto, no podría ayudarle mucho…Digamos que no es su fuerte. Su casi hermana se rio de ella diciéndole que no se preocupara.
Por suerte no fue asi, se encontraba en perfectas condiciones y según los cálculos de Claire en unos días sería madre y estimaba unos cuatro bebe. La pobre apenas podía moverse.
Luego de esa visita a Kitty se le ocurrió enseñarle un poco de puntería a Claire, encontraba que no estaba demás de que aprendiera algo. Se echaron buenas risas donde su amiga no podía lanzar no muy bien o no le daba al blanco.
Los días posteriores le parecían lentos, de hecho el tercer día fue irritante.
Resulta que fueron a comprar el mercado algunas cosas que faltaban en la casa. Todo bien hasta ahí hasta escuchar cierta información. Ya se estaba esparciendo que Gato había vuelto a Far Far Away y para empeorar la que decía estas cosas era la misma gata que hostigó y coqueteaba descaradamente a su ahora novio en el otro pueblo. Obviamente esa tipa no lo sabía.
Aunque no impidió a que no dijera nada, la gata reconoció a Kitty, la trató de cornuda y despechada dejándole claro que iría a verlo lo antes posible…
¿Cuál era la posibilidad de encontrársela ahí? Arg.
Estuvo a punto de darle unos buenos golpes, le estaba provocando. Si no fuera por Claire quien la detuvo o si no otra historia se estaría contando, sin duda tendría una nueva paciente.
Realmente le sacó de sus casillas y de seguro que le había dicho tales cosas por lo que había pasado en el pueblo
Esto no le agradó a Kitty claramente, la hacía dudar además de impacientarla. Deseaba que llegara el momento que Gato volviera y quedarse tranquila.
Lo bueno que después de esto se distrajo. Esa noche el Informante las invitó a una pequeña reunión con su grupo, era para despedirse, era su última noche en Tres María ya que pronto comenzarían con otros trabajos.
La pasaron muy bien, se rieron un montón. También les sorprendió era un gran grupo y parecían una sola familia como una tribu por decirlo de alguna forma.
Incluso le dijeron que eran las primeras en asistir en una reunión así, confiaban poco en los demás pero ellos (contando a Gato) eran la excepción. Esa fue la razón por la que el Informante le ofreció ayuda en caso que lo necesitaran, le pasó una especie de timbre parecido de lo que le habían pasado los jefes pero este era distinto, era simple con un símbolo extraño. Entonces si quería comunicarse con ellos dejaba esa marca en una carta que dejaría solo en cantinas de gatos. ¿Cómo les llegaba esto? Bueno había unos encargados del correo en ese grupo. Era sorprendente cómo funcionaban.
Les contaron como había nacido esa gran familia. Fueron agrupándose unos pocos gatos abandonados para apoyarse el uno al otro. De a poco fueron desarrollando habilidades para poder robar y sobrevivir. Luego fueron aumentando la cantidad de integrantes que les enseñaban otros trucos de agilidad.
Comenzaron a organizarse cada vez mejor hasta que obtuvieron su primer pequeño trabajo que los impulsó a lo que son hoy.
Ambas gatas estaban tan metida en la historia para no perderse ningún detalle que no se dieron cuenta de lo tarde que era. Ignorando eso, se sentían afortunada porque era primera vez que invitaban a alguien externo. Por lo mismo Kitty ofreció su ayuda en caso que lo necesitaran de esa forma estarían a mano.
Cuarto día…arg.
Era extraño para Kitty, realmente se le estaba haciendo eterno, era como si ya hubiera pasado una semana y no se le ocurría ninguna idea en que podía matar el tiempo.
Ese día se levantó tarde gracias a la transnochada. Su amiga ni se molestó en despertarla, bueno siempre hacia lo mismo cuando la veía muy cansada… excepción de esa vez que fueron a investigar lo del festival.
Hicieron su rutina diaria, atender la consulta y Kitty ver el hospedaje. En la tarde tuvieron libre asi que aprovecharon de practicar un poco la puntería de Claire, no estaba demás que siguiera aprendiendo cosas como esas.
-Ya entiendo, así que tú la amenazaste a que se alejara de Gato- dijo Claire mientras practicaban. Kitty le explicaba lo que había pasado el día en que ayudó a Gato de deshacerse de esa gata hostigosa y que por desgracia se la encontró hace poco.
-Si…Claro que en ese momento no le creía nada. Ni tampoco sabía por qué lo había hecho. Me estaba irritando esa tipa…-le contó Kitty – De todas maneras no quise reconocer que estaba un poco celosa.
-No te culpo- dijo ella divertida -¿Y qué pasó después? Me refiero a alguna situación como esa - preguntó ella curiosa.
-¿Para qué quieres saber tanto?- le dijo la gata negra. A veces Claire podría resultar muy metiche aunque era de esperarse…
-Porque quiero – le dijo sacándole la lengua – Tu sabes que te molestaré sin parar- agregó.
Suspiró. No había caso con ella.
-Mmm- dijo ella pensativa tratando de recordar – ¡Esto no te lo he contado! – dijo ella causándole gracia, lo había olvidado – El día en que tuvimos que seguir al ladrón con su pareja, llegamos a un sector de bailes y el tipo se nos había adelantado un poco. Estábamos de lo mejor tratando de alcanzarle hasta que a la fuerza nos unieron a un baile, muy dinámico… Con decirte que no vi a Gato en un rato, te tocaban distintas parejas…Fue entretenido la verdad hasta disfruté de esa danza…- contó ella sonriendo recordando lo agradable que había sido. – Después que la música se volvió más rítmica, más pasos, saltos, cambios…fue cansador…Cuando terminó, puse mi frente en la pareja que me había tocado…Adivina quién era.
-En serio! ¡¿Te tocó con Gato?!- preguntó emocionada Claire
-¡Exacto! No lo supe hasta que abrí los ojos. Ninguno de los dos atinó a moverse, estábamos pegados mirando al otro- detalló Kitty – Fue extraño y me refiero a que como se dio todo eso, el ambiente era acogedor y a la ve sofocante…no sé como explicarlo.
-¡Como no me contaste eso antes! ¡Eres mala!- se quejó ella.
- ¡Lo había olvidado! ¿Qué querías que hiciera?- se defendió ella, que le iba hacer…era esperarse que le echara la bronca.
- Bueno eso da lo mismo – dijo Claire compresiva – Me alegro que haya pasado asi, supongo que más de algo pensaste en ese momento.
-Si es cierto, podríamos decir que pasé por todo los sentimiento posible en ese instante- dijo ella riendo lo cual su amiga rió.
Pasaron unos segundos en la que Claire se concentrara a lanzar el cuchillo, cosa que no pudo ya que se quedó pegada mirando hacia un sector.
Kitty se extrañó y miró hacia la misma dirección que su amiga. Abrió los ojos ampliamente.
-¿Qué haces aquí?- preguntó sorprendida la gata negra.
-Me esperaba otro tipo de recibimiento- dijo Gato sonriente.
-Pero…- dijo ella sin saber que decir exactamente. Su amiga le dio un palmazo en la nuca -¡Qué no era necesario eso! – le regañó ella devolviéndole el gesto.
El gato naranja rio, la había echado de menos a pesar de los pocos días que pasaron.
-¿Qué pasó?- preguntó nuevamente.
-Digamos que di importancia a otras prioridades- le dijo mirándola. Ella le sonrió felizmente.
-¿Te dijeron algo por haber renunciado?- preguntó Kitty.
-No, el aceptó sin problemas…menos mal – le contestó y agregó mientras caminaba hacia ella – No quise arriesgarme a que pasara lo mismo. Si hay que trabajar será juntos-
Kitty terminó de acortar la distancia corriendo hacia él y abalanzarse para abrazarlo. También le había echado de menos y estaba contenta por lo que le había dicho además de no tener que esperarlo por más días.
-Si lo pones de ese modo no me negaré – le respondió Kitty sin soltarlo le parecía increíble que estuviera con ella, no se esperaba esa sorpresa.
Gato no se sintió nada bien durante el viaje a Far Far Away, estaba distraído, no pensó en lo que tenía que hacer o buscar, ni siquiera avanzábamos. Tan solo pensaba en ella, algo le decía que era mejor volver.
-Recuerda que tenemos una conversación pendiente- dijo él, Kitty asintió.
-¡He entendido al indirecta!- dijo Claire, se fue para dejarlo solos de todas manera ya estaba pensando en eso para darles privacidad.
Se separaron del abrazo pero mantuvieron las manos unidas. Gato fue el que habló primero.
-Quiero que seas sincera- le dijo el calmadamente –Dime si confías en mí y cómo te sientes con esto.
Era cierto que ella decía que la confianza era difícil de recuperar incluso imposible. Pero esto era distinto, Gato no había decidido serle infiel de un día para otro o que se había aburrido de ella pero tampoco era sencillo aceptarlo de inmediato, tomaría un poco de tiempo para asimilarlo
Pensó bien las palabras que iba a decir.
-No creí que volveríamos a estar juntos de nuevo…en el proceso estaba confundida de que hacer. Pensaba en las posibilidades y en equivocarme en elegir una- dijo Kitty cautelosa y prosiguió –Por ejemplo si no aceptaba…tu te irías pero ¿Qué pasaba si después me daba cuenta que te había perdido? Por otro lado si volvía contigo…no sabía si podía confiar en ti de nuevo o si el pasado estaría ahí molestándonos y no nos dejaría en paz…Al final sufriríamos ambos…Menudo lío que tenia en mi cabeza.
Gato le escuchaba atentamente y también él había pensado en esas posibilidades.
-Pero después pasaron otras cosas que me ayudaron que decidir, cuales eran mis sentimientos a pesar de que no quería admitirlos, cuáles eran los tuyos, tus intenciones...– explicó ella – Lo que si me siento insegura y no es por ti, ya sabes, es algo que nos preocupa a ambos sobre este sujeto ¿Nos dejara en paz si se entera que volvimos? Si fue capaz de esto quizás que otra cosa se le pueda ocurrir…
Otra vez concordó con el mismo pensamiento que ella. Le acarició la mejilla transmitiéndole ese apoyo.
-No dejaré que ese tipo o tipa te haga algo… le dijo de forma protectora-
-Yo también haré lo mismo por ti- le respondió ella. Era cierto que no sabían si era una mujer o hombre.
-Esa será nuestra regla por decirlo de alguna forma, trabajar siempre juntos- le dijo Gato en la que obviamente ella estaba de acuerdo – Gracias por ser sincera, quería ver si estabas segura de esto- agregó el.
-¿Qué ibas a ser si me veías insegura?- preguntó curiosa.
-Darte tiempo a que pensaras bien lo que tu quieres, no te obligaría a nada, es lo que haría cualquier persona que valora mucho a alguien ¿No crees?- le contestó Gato. Ella agradecida por esa respuesta tan honesta le dio un tierno y pequeño beso.
-Totalmente- concordó ella.
-Estoy muy feliz a que saliera todo bien- dijo el haciendo contacto visual de "aquellos".
Había resultado difícil esta etapa ya que ambos habían sufrido en distintas forma. Como había dicho Gato anteriormente al saber de la supuesta muerte de Kitty…se sintió perdido, no era suficiente echarla de menos sino que también el aceptar de que jamás la volvería a ver. No encontraba consuelo en ningún lado, si bien que él era conocido por su reputación y demases, Kitty era la excepción porque había una química distinta que no podría explicar…en la que jamás volvería a encontrar, ese era el vacío que el tenía.
Verla viva fue…increíble... la sensación más reconfortante que había tenido... a pesar de que le recibió de mala gana, no importaba , se alegró de que estuviera bien.
Luchar por ella también lo valió con mayor razón la quería tener cerca y volver a lo que era antes.
-Tenemos todo claro supongo….-dijo el cómo quien no quiere la cosa.
-Si…¿Por qué lo dices?- le preguntó ella entrecerrando los ojos, sospechando.
Sorpresivamente Gato la empujó levemente haciendo que perdiera el equilibrio. Kitty por instinto se afirmó con ambas manos al cuello de él. Al final la gravedad hizo lo suyo y cayeron los dos al pasto.
-A ti no te dicen tonto– dijo Kitty sarcástica recordando lo que había dicho Gato hace unos días eso de que "irían de a poco" de todas formas ni ella se creía ese cuento.
-Solo estoy probando el terreno- respondió el inocentemente.
-Seguro…- respondió ella. No estaba molesta, lo contrario, después de todo que había pasado le vendría bien momentos como estos. Además antes se las pasando haciendo jugueteos, o que se provocaran el uno al otro ¿Qué les impedían volver hacer eso? Nunca fueron muy inocentes que digamos…
-Ya sabes lo que dicen sobre la mejor parte de las peleas – dijo Gato.
-¿La reconciliación?- preguntó Kitty.
-Exactamente- contestó el.
Se dieron otro beso con la diferencia de que este era más apasionado, dejando de lado los miedos e inseguridades y dar a paso todo lo que tenían reprimido.
Menos mal que Claire los dejó solo…quizás que cosas le hubiera gritado. Aunque se hubieran excusado que era tan solo un inocente beso, que los días que habían pasado le habían afectado…
De seguro no les iba a creer…
Lo importante era pasar a la siguiente etapa que al parecer ya se estaba viendo ciertos avances…
En otro pueblo lejano a Tres María había un sirviente corriendo lo más rápido que podían sus pies, necesitaba llegar a casa lo más pronto posible ya que tenía noticias urgente que contar a su patrón.
En cosa de minutos llego a la gran mansión, con suerte saludó a los presente para no perder tiempo y se encaminó a la habitación que le interesaba esperando a poder encontrarse con el.
Una vez que estuvo frente a esa lujosa puerta , la tocó dudosamente, otra cosa era encontrárselo de buen humor…
-¿Señor?- llamó el, haciendo notar lo agitado que estaba.
-¿Qué quieres?- preguntó el, por desgracia el humor no era bueno...
-¿Puedo pasar?- preguntó de vuelta.
-Adelante- le contestó fríamente.
El sirviente entró vacilante, estaba temeroso con lo que iba a contar.
-No le va agradar señor…- dijo él.
-¿Puedes ir al grano? No puedo perder tiempo, tengo trabajo que hacer- le regañó el.
El sirviente tragó saliva, esperaba no volar por ventana…literalmente.
-Ellos…volvieron- contó él.
-¡¿Quiénes ellos?!- preguntó enojando temiendo a que no fuera lo que estaba pensando en ese instante.
-Gato y Kitty….- le respondió.
-¡¿Hace cuánto te enteraste?!- el gritó , estaba realmente furioso.
-Hoy señor…Pero ellos llevan más de tres semanas juntos…- le contestó.
-¡¿Y me vienes a decir hoy?!- le gritó de vuelta.
-¡No estaba todo claro señor! ¡Solo rumores y nada confirmado!¡Por eso llegué lo más rápido posible apenas me confirmaron!- le respondió el asustado sirviente.
Exhaló enojado, no puede ser que su plan se haya ido a la mierda.
-Si me permite, usted debió actuar más rápido…- le dijo.
-¡Tú no me vas a decir como debí hacer las cosas!- respondió furioso.
-Perdón señor- le dijo el mirando el suelo.
Tomó un poco de aire, estaba realmente frustrado, le faltaba tan poco…
-No va a quedar otra opción que tomar el plan B. Este no fallará. Ella será mía…- dijo el obsesionado, costara lo que costara a pesar del tiempo que había pasado…Kitty estará en sus brazos pronto aunque ella no quisiera.
Nadie se lo impedirá. Si lo logró una vez también habría un próxima. Pensará en cada detalle en este plan.
-¿Qué hago señor? – preguntó el.
-Debo investigar unos asuntos que se está cociendo y veremos qué pasa- le explicó un poco más calmado – Tu eres el más fiel sirviente que tengo, mejor dicho mi socio…¡Exacto! Serás mi socio desde ahora.
El ex-sirviente estaba atónito ¿Había perdido la cabeza? Realmente estaba obsesionado con ella, más si había pasado años desde la última vez que la vio.
-De hecho lo que harás es tomarte unas semanas de vacaciones y luego te llamo por las novedades y las cosas que harás- le explicó el.
-Está bien…-contestó el aún dudoso.
-Ahora vete que necesito pensar- le ordenó.
Sin más lo dejó solo yéndose en total silencio.
Si…era cosa de tiempo, tal solo le hacía falta un poco de paciencia para que funcione lo que está tramando...
Fin
Si soy desgraciada por dejarlo así xD pero es para darle emoción \o/ Ahora viene otra historia que espero que sea de su agrado.
Estuve tres días arreglando los últimos detalles de este capítulo ¿Me perdonan si no les dejo saludos a cada review que hago de costumbre? Son las 3:50am y estoy que me desmayo del sueño :c Obviamente estoy super-mega-ultra agradecida por los comentarios que me dejan y que se hayan enganchado con la historia es un honor tenerlos de lectores/as :D
¡Adiós y buena vibra para todos!
PD: Veamos si tengo suerte y tiempo como para subir el primer capítulo de la secuela de esta , para que sea un regalo de Navidad para ustedes (L)
